Creación


Escena #2: El deseo (otro panfleto escénico)

Cartel de la obra (Dise√Īo de Frank Lahera)

Un grupo de teatro no es una puesta en escena. La construcci√≥n de un colectivo teatral depende de m√ļltiples factores mediados por el tiempo como argumento inevitable. Crear un proyecto que pueda trascender a la vida de sus integrantes y perdurar como s√≠mbolo de quienes observan para purgar sus deseos, es una tarea casi-ut√≥pica en la contemporaneidad santiaguera. La muerte paulatina del siglo XX para mi generaci√≥n, traer√° grandes p√©rdidas. De ah√≠ la necesidad de entender al teatro como una mecanismo para salvar la memoria, no solo aquella que nos antecede, tambi√©n la que se edifica desde el ahora.

En el Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA estamos tentados al constante diálogo con la memoria. La información que se hereda no solo es visible a través de los libros, nuestros cuerpos traducen su existencia y la subvierte. Nuestro cuerpo es un recipiente para la memoria. Todos los conceptos son demostrables a través de nuestra corporalidad. Ahí yace una tesis que forma parte de mi investigación teatral, la cual he desarrollado desde el primer espectáculo.

En septiembre de 2016 estrenamos nuestra primera obra: El Deseo (otro panfleto esc√©nico). La sala Van Troi del Cabildo Teatral Santiago nos acogi√≥ durante un mes con gran afluencia de p√ļblico. Nuestra propuesta caus√≥ una entrop√≠a en la ciudad, dividi√≥ a p√ļblicos, especialistas y nos mostr√≥ como un proyecto teatral emergente.

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

La obra empez√≥ su recorrido en agosto (de ese mismo a√Īo). Varias presentaciones en modo Work in Progress en el patio de la Casa del Joven Creador de Santiago de Cuba permiti√≥ nuestros primeros contactos con el espectador. El p√ļblico es una de mis grandes obsesiones; en gran medida creo que los directores montamos las obras que quisi√©ramos ver como espectadores. Esos d√≠as de agosto fueron vitales para pensar c√≥mo mover al p√ļblico se su zona de confort. Cada presentaci√≥n era nueva por la cantidad de cambios que hac√≠amos antes de empezar.

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

Se trataba de mi primer montaje, el cual había escrito desde el escenario sin que pasara por filtros convencionales ni opiniones externas. Organicé el proceso desde una dramaturgia espectacular condicionada por impulsos y resonancias verdaderas. Fue un proceso de libertad absoluta.

En alg√ļn momento empec√© a llevar peque√Īos mon√≥logos al ensayo y lo montaba. Luego llev√© di√°logos y, por √ļltimo, fragmentos de obras de otros autores que inclu√≠ en el texto espectacular. El poema La isla en peso de Virgilio Pi√Īera fue transversal en todo el texto. Mientras que M√°quina Hamlet y H√©rcules 5 de Heiner M√ľller dinamitaron las circunstancias e historias de vida de los actuantes. Construimos un discurso est√©tico basados en cajas de cart√≥n desechables. Fragmentos de la memoria colectiva que habita en objetos sin m√°s valor que la comercializaci√≥n de alg√ļn producto. ¬ŅEs la memoria un producto?

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

Nuestra experiencia con el espectador durante los Work in Progress nos ayudó a darle forma a un gran caos. La simbología propia de los objetos a utilizar y el contenido ideológico de la propuesta tenían una fuerza que superaba nuestras intenciones. Durante una de las tantas tardes que pasábamos en el Café Sofía, vi acumulada una gran cantidad de cajas de cervezas, y esa imagen fue el detonante para la visualidad final del espectáculo.

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

La sociedad nos construye con sus marcas y productos. Nosotros (cuerpos para el deseo) somos el resultado de nuestras posesiones. Esta tesis me sedujo muchísimo, gran parte del montaje dialogaba con ella. Por otra parte, los textos que seleccioné y escribí ponían sobre la mesa un espectáculo que diagnosticaba a mi generación dentro de los preceptos que heredamos. Conceptos que para nosotros poseían otras definiciones y práctica social.

  • ¬ŅQu√© es la masculinidad?
  • ¬ŅQu√© es la heroicidad?
  • ¬ŅC√≥mo/qui√©nes son mis h√©roes actuales?¬†
  • ¬ŅQu√© tan masculinos son mis h√©roes?
foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

El espectáculo se hizo un parte-aguas. Cinco actores jóvenes, con sus cuerpos semidesnudos en un escenario infinito, viven la experiencia de actuar su primera obra. Una experiencia sincera/indócil sustentada en sus propias vidas.            

Un pa√≠s. Una familia. Una virgen pol√≠tica. J√≥venes atrapados por el discurso social/hist√≥rico. Una madre que sacrifica a sus hijos. Hermanos obligados a matarse entre s√≠. H√©rcules sin su fuerza divina. La vida del santiaguero mostrada por Sara G√≥mez Yera desde su documental Ir√© a Santiago. Los versos de Virgilio transform√°ndonos en islas sobre un escenario que parece rechazar la ficci√≥n teatral. Otro Hamlet traicionado que busca vengar a su padre. ¬ŅAs√≠ se construye un panfleto?

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

La obra iniciaba desde que el p√ļblico se dirig√≠a a la sala. Todo el pasillo del Cabildo Teatral Santiago estaba inundado de cajas y desechos. All√≠ habitaba un ente protector de los objetos. Un ente conocedor de la memoria vertida en esos objetos. Un ente que sintetizaba lo que suceder√≠a despu√©s en la sala.

Recibido por dicha aparici√≥n, el p√ļblico era conducido por un mar de cajas de cart√≥n de diferentes tama√Īos y radio reloj, el infinito radio reloj. Las cajas invad√≠an toda la platea extendiendo el √°rea para la representaci√≥n hasta convertir a todo el edifico en un solo escenario. A las 8.30 p.m, hora dada por radio reloj, se proyectaba el documental Ir√© a Santiago. Un material que ilustra la idiosincrasia del santiaguero y permit√≠a la comparaci√≥n con el individuo actual, con el espectador presente.¬†

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

El actor nos cuenta su biografía, no pierde su nombre, no interpreta un papel, es un héroe sentenciado a sobrevivir dentro de una escena atroz y política.   

La deconstrucción conceptual/cultural de nociones tan arraigadas como la masculinidad o la heroicidad y su redefinición desde el sentir de la juventud santiaguera, fue una gran osadía nuestra para el contexto donde habitamos. Los actores llevaban soportes negros como vestuario, imagen utilizada para mostrar al cuerpo como eje de poder. El cuerpo como escudo/imagen de victoria/sexo/acción/identidad/adicción/teatralidad y centro de contradicción. El actor como cuerpo político que todo lo que toca se convierte en símbolo.

El Deseo… supuso para nosotros un auto-reconocimiento como Homo-theatralis. El actor no renuncia a las máscaras, los personajes, los artificios, pero se expone como centro de la polémica y el análisis. Fue nuestro primer intento por llegar a un teatro autorreferencial, con síntomas del bio-drama, el docu-drama, y las libertades creativas del performance.

Desde sus complejidades el espect√°culo no solo habla de los conflictos de una historia posdram√°tica donde una generaci√≥n teatral empezaba a tomar conciencia y control de su medio. La obra tambi√©n cuestionaba al teatro mismo. Fue un grito generacional inc√≥modo/apasionado/y reflexivo. La puesta permiti√≥ mostrar nuestra postura con respecto al teatro pasivo y extremadamente artesanal con el que dialogamos constantemente. ¬ŅDial√©ctica?

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

La puesta fue un punto de ruptura al ser divergente con las f√≥rmulas teatrales empleadas en la escena santiaguera. La manera de abordar el tema confrontaba con el an√°lisis del espectador especializado. El intento de mostrar la realidad con tan alto contenido polis√©mico tambi√©n result√≥ pol√©mico en un sector del p√ļblico. Muchos nunca entender√°n el documental de Sara al inicio de la obra, ni la interdisciplinariedad de la propuesta. Sentirse cuestionados todo el tiempo por actores-adolescentes es dif√≠cil de asumir desde una inclusi√≥n limitada del criterio. Lo cierto es que el actor tuvo la oportunidad de ser libre y cuestionar todo: al director, su condici√≥n de actuante, su historia de vida, su masculinidad, la heroicidad de su padre, y su ADN mamb√≠.

La obra estuvo Integrada por un mismo elenco en todas las prestaciones: Jos√© Alfredo Pe√Īa Ortiz, Erasmo Leonard Gri√Ī√°n Labadi√©, Diego Alexander Torres Olivares, Ahmed Ramos Lescay, Adri√°n David Bonilla Ch√≠a y Raudelis Torres Maceira. De ellos solo Jos√© Alfredo y Erasmo contin√ļan en el grupo, los otros sufrieron el peso de la indocilidad cotidiana de la urbe.

foto: Alcides Carlos Gonzales Díaz (Tití)

El trabajo mostr√≥ al grupo como una plataforma para la experimentaci√≥n y no pocos se opusieron. Muchos vieron al proyecto en quebranto de la ense√Īanza art√≠stica tradicional y el quehacer de los teatristas de la ciudad. Mientras otros encontraron en LA CAJA NEGRA su espacio de realizaci√≥n profesional, estableciendo v√≠nculos creativos con nuestra investigaci√≥n.

La aceptaci√≥n entre los m√°s j√≥venes nos ha permitido esquivar las trabas y los infundios desde entonces. El p√ļblico joven representa uno de nuestros mayores retos. De ah√≠ que entre nuestros objetivos de trabajo est√© el di√°logo con ese sector tan vulnerable y tan falto de atenci√≥n.

Creo que la obra nos super√≥. Se nos hizo grande porque su b√ļsqueda lo era. Nos descubrimos en ella y la disfrutamos al m√°ximo. Lo cierto es que no pod√≠a montar otra cosa. Lo que expusimos fue un acto de sinceridad absoluta. Un gesto que modific√≥ mi vida y la manera en la que hoy entiendo el teatro.

El Grupo de Experimentación Escenica LA CAJA NEGRA se define como una plataforma de creación que aborda la escena desde todas sus variantes y potencialidades. Es un teatro que no va en detrimento de nada sino a favor de un arte vivo y renovador. Un teatro de la memoria. Un teatro infinito en el cual puedo entenderme con mi generación.


Literatura avile√Īa suma premios en Concurso Nacional

Lo hemos dicho y ejemplificado en varias ocasiones: el quehacer art√≠stico en Ciego de √Āvila no se ha detenido en medio de la pandemia por la COVID-19. Tampoco lo han hecho las buenas nuevas para el gremio literario, que ahora suma lauros para el territorio con galardones en la XII edici√≥n del concurso nacional Francisco Mir Mulet.

Ediciones √Āvila public√≥ en su p√°gina en Facebook que los escritores Leonel Daimel Garc√≠a Aguilar y F√©lix S√°nchez recibieron los premios en las categor√≠as infanto- juvenil y narrativa, respectivamente, mientras que a Leoneski Buquet y Miguel Angel Ochoa les fueron otorgadas menciones.

La publicaci√≥n explica que el texto ganador de Leonel Daimel, Carlitos vuelve a so√Īar, destac√≥ en la competencia ‚Äúpor su originalidad, que se erige como un poderoso catalizador-estimulante de la fantas√≠a y la imaginaci√≥n. La creaci√≥n de todo un mundo de papel a imagen y semejanza del mundo real, con su diversidad, su geograf√≠a y su cotidianidad de origami es un verdadero alarde m√°gico- imaginativo.‚ÄĚ

El rumor del mundo, noveleta de F√©lix S√°nchez inclin√≥ al jurado a su veredicto, a partir del lenguaje y el estilo de la narraci√≥n, que es ‚Äúun homenaje al mundo libresco y de literatos desde una instituci√≥n anacr√≥nica: un correo de una ciudad en la que casi nadie escribe cartas. El protagonista, un ser entra√Īable y sufrido, vive a trav√©s de sus lecturas.‚ÄĚ

Con el volumen de relatos La (a)simetr√≠a de las cosas, Leoneski Buquet, logra un ‚Äúacertado manejo del lenguaje y finales impactantes‚ÄĚ, adem√°s del libro Novias, de Miguel Angel Ochoa, ambos avalan las menciones concedida en el certamen.

Los galardones se suman a toda una trayectoria de estos autores en esas lides que incluyen, por ejemplo, el premio Pinos Nuevos en el 2018 de Leonel Daimel, el Portus Patris que le otorgó la Asociación Hermanos Saíz de Las Tunas a Leoneski Buquet en el 2019 y el Alejo Carpentier del 2018 en el apartado de cuentos que atesora Félix Sánchez en su larga carrera.

En esta edición del concurso Francisco Mir Mulet que convoca la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en la Isla de la Juventud, con el coauspicio de la Asociación Hermanos Saíz y el Centro del Libro y la Literatura, se presentaron 79 obras de escritores de todo el país.


Escena # 1: La Caja Negra, una biografía generacional

I

El teatro es un acto de fe. Un salto al mundo interior de los hombres. Un desafío a las invenciones sociales/morales/filosóficas/políticas. Una excavación a través del yo y sus armonías conductuales. Una praxis de la ética grupal.    

Cuando el 14 de junio de 2016 empezamos a entrenar en el patio de la Casa del Joven Creador de Santiago de Cuba, nunca imagin√© los avatares de la creaci√≥n teatral. El teatro era un conjunto de valores que se mostraban ante m√≠ como un absoluto caos. Un caos hermoso y seductor, una comprensi√≥n otra sobre mis circunstancias y mis b√ļsquedas expresivas. En ese momento no pude intuir los dilemas que vienen junto a la profesi√≥n, donde legitimar cada gestus creativo es un ejercicio de perseverancia total.

El teatro que imaginaba era un cuerpo puro y transgresor, un cuerpo que cre√≠a ser capaz de representar. Todos los d√≠as a las 5.00 pm, un grupo de ocho amigos se encontraban para darle forma a esa ilusi√≥n. Entonces trabajaba como profesor de actuaci√≥n en la Escuela Profesional de Arte Jos√© Mar√≠a Heredia y Heredia; algunos de mis estudiantes se interesaban por alargar las jornadas docentes. La AHS sirvi√≥ para encontrarnos y desarrollar nuestras capacidades en una instancia extracurricular. Necesitaba conectarlos con el teatro como cuerpo del deseo, como acci√≥n viva. Algunos se cuestionaban si quer√≠an ser actores, si en verdad ten√≠an talento para una profesi√≥n que les parec√≠a tan distante y poco prometedora. ¬ŅPuede el teatro ser un acto de re-conducci√≥n/de salvaci√≥n? ¬ŅC√≥mo nace un cuerpo teatral?¬† ¬†

Un total de ocho personas iniciamos el trayecto. Alexis Mart√≠ Veranes, tambi√©n profesor de la escuela y egresado del Instituto Superior de Arte; Erasmo Leonard Gri√Ī√°n Labadi√©, egresado en actuaci√≥n por la escuela Manuel Mu√Īoz Cede√Īo de Granma; Jos√© Alfredo Pe√Īa Ortiz, estudiante de Letras de la Universidad de Oriente; Adri√°n David Bonilla Ch√≠a, Raudelis Maceira Torres, Diego Alexander Torres Olivares y Ahmed Ramos Lescay, todos estudiantes (en ese entonces) en el nivel medio de actuaci√≥n en Santiago de Cuba.

No teníamos un claro interés por crear un grupo de teatro, aunque en la praxis si actuáramos como tal. Nos conocimos a través de la escena y del ritual del café. Todos los días ensayo y luego al Café Sofía en la Plaza de Marte. Así me obsesioné con el teatro y el café expresso como elemento complementario.

  • ¬ŅRealmente busc√°bamos algo?
  • ¬ŅPuede el teatro ser una pr√°ctica feliz?
  • ¬ŅTiene algo que ver con el caf√©?
  • ¬ŅPor qu√© el teatro para nosotros empez√≥ como un juego?
  • ¬ŅPor qu√© no unirnos a creadores o instituciones teatrales de mayor trayectoria?

El teatro santiaguero no nos cautivaba. No tenía ninguna conexión con nosotros. Ni siquiera su valiosa historia nos parecía (en ese entonces) tan valiosa. Necesitábamos hablar de los conflictos de la gente que conocíamos, de nuestros familiares y amigos. Necesitábamos hablar de ese teatro que no nos representaba.

Entrenamiento del Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA (foto Juan E. Sosa)
  • ¬ŅPor qu√© empezar en el camino por el kil√≥metro cero?

Desde el kil√≥metro cero redescubrimos la palabra ‚Äúnecesidad‚ÄĚ como indulgencia pol√≠tica/est√©tica/social/teatral. Un motor que impuls√≥ las tardes de ensayo convirti√©ndolas en algo m√°s que un gimnasio com√ļn. El entrenamiento como b√ļsqueda sist√©mica: cuerpo, psiquis, voz e intelecto. La lectura y la visualizaci√≥n de textos y espect√°culos teatrales de distintas latitudes (en video/soportes digitales) alimentaron nuestra insipiente b√ļsqueda. Los que eran estudiantes vieron sus primeros espect√°culos de Teatro El P√ļblico, Teatro de la Luna, El Ciervo Encantado, Teatro Buend√≠a, Argos Teatro y otros tantos del panorama nacional e internacional durante esas tarde-noches. Se trataba de un aprendizaje sin fronteras y sin marcas de agua.

Recuerdo cuando compart√≠ con ellos Visones de la Cubanosof√≠a, obra de la maestra Nelda Castillo. Todos nos sentamos en el suelo frente a la imagen de proyector casi desechable. Desde el primer minuto sus rostros actuaron como una sinfon√≠a. La obra caus√≥ en ellos el mismo efecto que antes hab√≠a producido en m√≠. Fue el d√≠a m√°s importantes en la biograf√≠a del grupo en estos cuatro a√Īos. Nos cambi√≥ todo.

Luego de esa noche nuestra ‚Äúnecesidad‚ÄĚ era hacer algo tan vivo. Algo tan poderoso como el Mart√≠ de El Ciervo Encantado. Un Mart√≠ que no dec√≠a palabra alguna pero que romp√≠a el pecho de quien lo observara. All√≠ encontramos un teatro menos complaciente, audaz y sincero. Un teatro bello y demoledor.

¬ŅC√≥mo hacer un teatro tan cubano como el de Nelda Castillo? ¬ŅC√≥mo entender la grandeza de cualquiera de sus im√°genes? ¬ŅCubanosof√≠a? Lo cierto es que no pudimos entender la obra m√°s all√° del plano sensorial. Ese momento nos dijo cu√°nto necesit√°bamos crecer/buscar.¬†

Obra Cartografía para Elefantes sin Manada (foto de Belice Blanco)

No me percat√© cuando nuestras rutinas diarias de entrenamiento se convirtieron en ritual de aprendizaje (consciente), ni cuando nuestra ‚Äúnecesidad‚ÄĚ nos impuls√≥ a declinarnos por cierto lenguaje esc√©nico. No quer√≠amos repetir el modelo preexistente en la ciudad: las relaciones, lo popular, el folclor, la farsa, o lo did√°ctico. Cuando el escenario se convirti√≥ en el √ļnico fin posible ya √©ramos un grupo, o al menos as√≠ nos ve√≠amos.

Un día llegué con algunos textos para trabajar. Mi escritura surgió (también) como resultado de lo escénico. Empecé a darle voces a los cuerpos, a combinarlos sobre situaciones precisas, a encontrar el rostro/máscara/espíritu de cada ente. Así nació nuestro primer espectáculo: El Deseo (otro panfleto escénico). Un proyecto ambicioso que nos mostró al teatro como participación política, como debate generación y área de contagio ideológica.   

Filmación de un Video Colaborativo entre la banda de Rock Metastasys y el Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA durate la realizacion del proyecto Bitácora Joven (foto Carlos Gómez)

II

La experimentaci√≥n como m√°xima de nuestro ejercicio investigativo no fue un capricho, sino un resultado imposible de eludir. La b√ļsqueda de informaci√≥n nos permiti√≥ investigar y asomarnos a caminos diversos. Nuestra ‚Äúnecesidad‚ÄĚ fue el trampol√≠n hacia un lenguaje diferente al de nuestra escena popular y carnavalesca.

El performance se mostr√≥ como el camino m√°s pr√°ctico en el cual pudimos mantener una misma unidad conceptual. Nuestros referentes te√≥ricos encontraron forma y con ellos nacieron nuestros espect√°culos e intervenciones art√≠sticas. Confieso que si alguien m√°s en la ciudad hubiese trabajado sobre motivaciones parecidas, nuestro camino ser√≠a otro. Nuestra edad creativa y biol√≥gica nos impulsaba a buscar ‚Äúlo diferente‚ÄĚ/‚ÄĚlo distinto‚ÄĚ, algo que fue tomado como negaci√≥n absoluta a la tradicionalidad de la urbe. Hoy entiendo que s√≠ est√°bamos negando muchas cosas, sobre todo aquellas que err√≥neamente consideramos desechables y otras que aun vemos inf√©rtiles. Hoy entiendo que para crear una entrop√≠a como la nuestra hay que negar siempre algo.¬†

Cuando el proyecto de grupo necesit√≥ un nombre, sent√≠ que la maquinar√≠a funcionaba. Elegir un nombre para un hijo es elegir una serie de significados los cuales nos gustar√≠a encontrar en √©l. Busqu√© un nombre capaz de encerrar nuestros preceptos est√©ticos. ¬ŅManifiesto? Un nombre para nuestra postura divergente.

El estreno de la obra El Deseo (otro panfleto esc√©nico), involucr√≥ a diferentes amigos de otras disciplinas, en especial a Frank Lahera O¬īcallaghan. Frank se convirti√≥ en performer y realizador audiovisual para el grupo. La idea de ser un proyecto interdisciplinario se instaur√≥ en el colectivo y condicion√≥ nuestras definiciones esc√©nicas y art√≠sticas.

Una tarde al ver un documental sobre catástrofes aéreas encontré el nombre ideal para el grupo. El documental hablaba de la caja negra como un dispositivo que registra la actividad de los instrumentos y los tripulantes en las aeronaves y otros medios de transporte. Su función es almacenar datos para analizar los momentos previos antes de un accidente y establecer sus causas. Además las cajas mostradas por el documental no eran negras sino naranja. El nombre que había escuchado ciento de veces en ese instante me cautivó: La Caja Negra. Me gustaba como nombre pero necesitaba algo más que lo obvio. Debía simbolizar algo más. Debía sintetizar lo que queríamos ser.

Logo del Grupo de Experimentación Escénica LA CAJA NEGRA

Ese mismo día investigué sobre la caja negra como un concepto más amplio. Descubrí que en la teoría de sistemas y física, se denomina caja negra a aquel elemento que interesa por su forma de interactuar con el medio que le rodea (lo que hace, sin dar importancia a cómo lo hace) sin que se precise conocer los detalles internos de su funcionamiento.

Por otro lado, la psicolog√≠a emplea el t√©rmino como met√°fora para se√Īalar aquel componente que se encuentra entre el est√≠mulo y la respuesta (conducta). Un concepto adoptado desde la biolog√≠a del comportamiento y utilizado por la corriente conductista para definir procesos cognitivos de procesamiento mental interno (afectos, sentimientos, pensamientos, deseos e ideas).

Lo curioso es que el t√©rmino pose√≠a tambi√©n una connotaci√≥n teatral. Un concepto utilizado y desarrollado por grupos experimentales. Se le nombra caja negra a una sala en su totalidad pintada o cubierta por telones negros, creando un cuadrado perfecto sin adornos ni escenario. Donde el p√ļblico se coloca en gradas o sillas en diferentes posiciones y los actores pueden distribuirse de manera aleatoria.

Esa misma noche llam√© a uno de los muchachos y le dije: ‚Äú¬°Ya tenemos nombre!‚ÄĚ Bajo esas condicionantes el proyecto adquiri√≥ su nombre: Grupo de Experimentaci√≥n Esc√©nica LA CAJA NEGRA. ¬†

III

Nuestra b√ļsqueda conceptual parte de los lenguajes est√©ticos ya validados durante el devenir de la historia teatral (Meyerhold, Artaud, Growtoski, Barba, Kantor, Living-Theatre y Peter Brook). Nombres que junto a otros pertenecientes a una vanguardia m√°s contempor√°nea (Rodrigo Garc√≠a, Ang√©lica Liddell, Romeo Castellucci, Robert Wilson y Jodorowsky), diversifican y complementan nuestras b√ļsquedas referenciales.

También habrá que agregar la subversión de todo ese material por la influencia de creadores como Hans Richtner, Marcel Duchamp, Wolf Vostell, Pina Bausch, Marina Abramovic, David Lynch, y muchos otros en una lista interminable.

Video Poema grabado para el proyecto Bitácora Joven (foto Rubén Aja Garí)
  • ¬ŅY el teatro cubano?

La apatía que sentíamos por el teatro de la ciudad nos llevó a huir de la escena cubana. Solo algunos grupos nacionales entraban en nuestro radar, era imposible no seguir a Carlos Díaz, Carlos Celdrán o Nelda Castillo. Pero lo cierto es que nos conectamos con otra visualidad, y con ella, otras formas de resignificar la escena.

IV

El grupo tom√≥ como centro la creaci√≥n esc√©nica, pensada y practicada desde una transdisciplinariedad que implica las artes visuales, la literatura, la m√ļsica y el performance como pr√°cticas de lo real.

Como grupo de experimentación empezó a trabajar en diversas direcciones: un plano investigativo (desde lo antropológico hasta lo estético, estableciendo nuevas formas de adquisición y relación con la información durante los procesos de trabajo).

El plano de ‚Äúla gesti√≥n‚ÄĚ y ‚Äúla producci√≥n‚ÄĚ resultaron ser definitorio en la sobrevivencia del proyecto. Tal exploraci√≥n nos permiti√≥ adentrarnos en la intervenci√≥n social, la relaci√≥n con nuevos p√ļblicos y los redise√Īos de las relaciones comunitarias. Al utilizar nuestros dispositivos art√≠sticos como un elemento dinamizador, la comunidad es entendida como un lugar infinito para la puesta.

Nuestros objetivos a corto/mediano/y largo plazo llenaron de ambici√≥n nuestras acciones. Yo ve√≠a ‚Äאּy aun veo!‚Äď en LA CAJA NEGRA una plataforma para articular una relaci√≥n org√°nica entre las b√ļsquedas investigativas, las creativas y las estrategias de gesti√≥n. Una oportunidad para dise√Īar e impulsar procesos de formaci√≥n, pensamiento e investigaci√≥n en los campos de la escena contempor√°nea.

Logo del Grupo de Experimentacion Escenica LA CAJA NEGRA

Una oportunidad para establecer un espacio de formaci√≥n para estudiantes, creadores y p√ļblico en general, a trav√©s de otras formas art√≠sticas que transitan por una experimentaci√≥n formal al interior del hecho esc√©nico. Pero tanta ambici√≥n necesita estructura moral y financiera. Necesita ser vista como una acci√≥n (preferentemente) asumida por el gremio, que desde los inicios neg√≥ nuestro trabajo.

Abordar tem√°ticas que problematicen/contradigan en la escena santiaguera, desde una concepci√≥n y un repertorio contempor√°neo no ha resultado siempre del todo feliz. Las b√ļsquedas conceptuales del grupo imponen una visi√≥n del teatro distinta en un contexto envejecido.

Nuestro teatro gana espacio mediante el trabajo de captaci√≥n y formaci√≥n de nuevos p√ļblicos, acci√≥n que se ha convertido en parte indispensable de nuestra labor. Nuestra sobrevivencia responde en un 50 por ciento al di√°logo con la instituci√≥n y, en otro 50 por ciento, a nuestra capacidad para habitar underground e independiente a algunas estructuras.

Obra El Deseo: otro panfleto escénico (foto de Alcides Sanchez Tití)

V

Hoy día nada es más imprescindible para el grupo que comprender las zonas creativas del teatro cubano. Nuestro viaje empezó a la inversa. Hoy nos sentimos capaces de renovar algunos códigos e involucrarnos con otras corrientes de sentido. Hoy entendemos al Martí de Nelda Castillo y el folclor santiaguero.

Despu√©s de cuatro a√Īos solo quedan tres fundadores del grupo inicial. Algunos decidieron no continuar con la idea, otros marcharon al no poder recibir un contrato profesional.

Obra Cartografía para Elefantes sin Manada (foto Belice Blanco)

Encontramos en la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z un respaldo para continuar ante la postura de otras instituciones de no aceptarnos y no promovernos. Nuevos miembros y colaboradores se encuentran inmersos en todos los procesos de creaci√≥n y gesti√≥n. Arquitectos, fot√≥grafos, artistas visuales, core√≥grafos, escritores, dramaturgos, bailarines, m√ļsicos, investigadores, psic√≥logos y periodistas hacen del grupo su fin profesional.

LA CAJA NEGRA es m√°s que un grupo. Es un lugar donde todos participamos de la misma construcci√≥n. Un pa√≠s, una casa, una escuela, un sue√Īo, un escenario, un estado mental. Nuestra cotidianeidad es un constante salto de fe. Una exposici√≥n pol√≠tica/filos√≥fica que asumimos con responsabilidad. Cada gesto art√≠stico es un coro de voces creativas/inclusivas/colectivas. Voces que definen nuestra postura y amplifican una biograf√≠a generacional.¬†¬†


Del golpe al verso (+ fotos)

Jennifer nunca hab√≠a visto a una viejita desnuda. Degar desconoc√≠a el mundo de un asilo. Leinier no imaginaba tanta tragedia encajada en la memoria de las personas. Solo un poeta como C√©sar Vallejo cre√≥ la palabra que contiene la vivencia m√°s ‚Äútrilce‚ÄĚ de sus vidas.

Todav√≠a sienten esa mezcla de triste con dulce, el sabor fijado al pecho por la estancia en el hogar Manuel Ram√≥n Silva, donde ayudaron a cuidar durante 15 d√≠as a 246 ancianos de Camag√ľey. En la sexta provincia m√°s envejecida de Cuba, uno de cada cinco habitantes sobrepasa los 60 a√Īos de edad.

Degar-Foto cortesía Golpe a golpe

Los j√≥venes llegaron en plena cuarentena como parte del grupo de 13 artistas en nombre de Golpe a Golpe, el proyecto sociocultural que en diciembre cumplir√° 14 a√Īos de b√ļsqueda y de abrazo al alma de comunidades vulnerables. Celebrar√° 20 si se cuentan sus antecedentes como Pista Abierta, tambi√©n concebido y dirigido por el promotor cultural Yunielkis Naranjo Guerra.

foto cortesía Aymée Amargós

Jennifer Collymore Torres, la cantante de pop con ocho meses en la agrupaci√≥n, qued√≥ en trance cuando le dijeron ‚Äúey, ven a ac√°, debes ayudar a secarlas y a vestirlas‚ÄĚ. La lista fue honda como las urgencias de aquellos rostros con miradas perdidas y encontradas.

Degar Humberto Puentes Hern√°ndez se impact√≥ desde el primer pie dentro del amplio edificio de 1878. La beca para √©l equival√≠a al recuerdo del servicio militar. Otra vez dejar√≠a de ver a los suyos por un tiempo bien finito, pero aun hoy, ya en su casa, sigue angustiado. Se imagin√≥ en el espejo de ejecutantes del saxof√≥n y de la percusi√≥n que conoci√≥: ‚ÄúNadie quiere estar lejos de la familia‚ÄĚ.

Leinier Paredes Rosales s√≠ llevaba en el equipaje de cantante y humorista claves contra la desolaci√≥n. Por sus ocho a√Īos en Golpe a Golpe pudo colaborar durante 15 d√≠as en el Esmeralda devastado por el cicl√≥n Irma en 2017. Con sus colegas de entonces limpi√≥ el pueblo bajo el sol y gan√≥ aplausos en noches de apag√≥n. Para todo hab√≠a remedio all√°, pero no para las historias topadas aqu√≠ de muerte de hijos y de padres abandonados.

foto Cortesía de Aymée Amargós

Otro guion construyeron para la din√°mica del grupo: madrugar, cargar el agua para el ba√Īo, alimentar, escuchar y comprender. En las tardes, a eso de las tres, una sala romp√≠a la rutina como escenario para el arte de los muchachos. Se sab√≠an con talento para la magia, la danza, el humor y la m√ļsica. Durante la estancia probaron su capacidad para ser buenas personas.

El doctor Yuri Emilio Copa Ruiz, director del hogar, calific√≥ de maravilloso el trabajo de los j√≥venes artistas. Se infiere el alivio por entretener a los aptos, como identifica a los ancianitos que sol√≠an pasear por la ciudad y llevan tres meses sin poder salir. El 28 de mayo entr√≥ el segundo grupo de j√≥venes, del proyecto Abriendo brechas, extensi√≥n de Golpe a Golpe en la c√©lula de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Florida. Ese relevo de 14 sum√≥ a la oferta la proyecci√≥n de audiovisuales y una pe√Īa danzonera.

Leinier -foto Cortesía de Aymée Amargós

En cuanto a los primeros, Jennifer hasta gan√≥ el nombre de Agustina. As√≠ la llamaba una se√Īora con sed de permanente compa√Ī√≠a. La chica nerviosa de 18 a√Īos logr√≥ un estado de bienestar. Con Degar, tres a√Īos mayor, cantaba a d√ļo para calmar a quien echaba a llorar por contar sus penas. Ella se despidi√≥ con estilo de pop y √©l con su rap titulado El amor es fuerte.

A sus 29 a√Īos, Leinier tiene una coraza con zonas sin blindaje. Lo comprob√≥ con el alud de tantos relatos, aunque dio con la cura en los poemas, los chistes y el cantar de los propios ancianos en una instalaci√≥n de salud donde varios est√°n cerca de cumplir el centenario: ‚ÄúEcho de menos a esas viejitas‚Ķ‚ÄĚ

foto cortesía Golpe a golpe

La imagen de arrugas queribles afianza el sentido de la vida para ese grupo de jóvenes. Mayo significó una inmersión cada vez más profunda a la raíz de un proyecto de creación fundado para andar del golpe al verso.

Leinier-Foto cortesía Aymée Amargós

hogar de ancianos Manuel Ramón Silva/
Foto cortesía de Aymée Amargós


May Reguera irradia Luz online

En este mes de mayo se inaugur√≥ en plataformas la exposici√≥n internacional Online Luz, gestada por el fot√≥grafo camag√ľeyano Daniel Mart√≠nez Reyes y que reuni√≥ trabajos fotogr√°ficos de m√°s de 40 artistas de Cuba, Espa√Īa, Estados Unidos e Italia. Una iniciativa que naci√≥ de forma individual y que desde su anuncio a trav√©s de Internet tuvo ‚Äďy tiene‚Äď una gran acogida, extendi√©ndose m√°s all√° de nuestras fronteras digitales.

Una de las principales figuras de la escena fotogr√°fica emergente y contempor√°nea cubana es May Reguera, una joven actriz, fot√≥grafa y realizadora audiovisual que desde que supo de la iniciativa no dud√≥ en participar y quien es hoy ‚Äďsin temor a sonar absoluto‚Äď una de las tantas promesas del lente contempor√°neo cubano. El Portal del Arte Joven Cubano indag√≥ con la artista sobre su amplio espectro creativo.

de la serie Retrato de una mujer con huevos. Foto May Reguera, Tomado de su perfil de Facebook

‚ÄďEres fot√≥grafa, actriz y realizadora audiovisual, ¬Ņte desempe√Īas en algo m√°s en el amplio espectro de la creaci√≥n?

En los audiovisuales pocas veces he dirigido, aunque lo he disfrutado mucho. Generalmente he trabajado para otros directores haciendo Dirección de Arte y Vestuario, cosa que me gusta muchísimo y espero seguir haciendo. En mi estudio @myreguerastudio ofrecemos servicios de producción y logística para proyectos y fotógrafos que vengan a capturar a Cuba, además de la realización de fashion films.

‚Äď¬ŅC√≥mo llevas en paralelo cada una de estas disciplinas, cual es tu estrategia para que una profesi√≥n no impida el desarrollo del otra?

Haces un plan y te organizas. Todo puede hacerse y al mismo tiempo todo confluye. Cuando estoy en alguna producción como actriz tengo que dejar lo demás a un plano menos protagónico, pero contar con el equipo hace posible hacerlo todo. Mi esposo dirige el estudio junto conmigo y cuando estoy actuando, él se ocupa.

Póster de la exposición online de fotográfíca LUZ (cortesía del entrevistado)

‚Äď¬ŅDesde cu√°ndo comenz√≥ tu inter√©s por la fotograf√≠a, como adquiriste los conocimientos que hoy pones en pr√°ctica?

Siempre me gust√≥ la fotograf√≠a y para m√≠ era un hobby que mantuve desde peque√Īa. En alg√ļn momento tuve la posibilidad de trabajar para una revista y lo hice. Aprend√≠ sobre la marcha, ya montada en el carro como se dice popularmente, equivoc√°ndome muchas veces y con el apoyo del equipo de la revista.

Me he apoyado mucho m√°s en la intuici√≥n y en mi gusto personal que en conocimientos te√≥ricos; ahora estoy en un momento de b√ļsqueda hacia esas zonas.

‚ÄďDentro de los variados g√©neros o categor√≠as dentro de la fotograf√≠a, ¬Ņcon cu√°l o cu√°les te sientes m√°s c√≥moda trabajando?, ¬Ņpor qu√©?

Me gusta el retrato. Amo retratar personas, disfruto conectar con ellas y abrirlos y mostrarlos, para que ellos mismos se redescubran. Es un acto de amor y de mucho crecimiento.

Autorretrato foto May Reguera. tomado de su perfil de Facebook

‚Äď¬ŅC√≥mo ha sido la recepci√≥n de tus trabajos en el p√ļblico nacional e internacional?, ¬ŅQu√© opini√≥n tienes sobre estas recepciones?

Generalmente han sido positivas. He estado muy acostumbrada al amor y el apoyo de mis seguidores y espectadores. Mientras más me direcciono a un lugar y lo defino, más atención positiva recibo, pero también aparecen ciertos detractores, que a su vez considero necesario para crecer.

El conflicto genera desarrollo, es un aprendizaje de las clases de Dramaturgia en la Escuela de Arte. Considero que cada uno tiene dos mitades, y son necesarias para formar un todo.

As√≠ que agradezco much√≠simo tanto lo positivo como lo negativo, y siento esto √ļltimo alimento para ser mas detallista y profunda, y mejorar. Cada cr√≠tica ha sido para m√≠ un impulso para llegar m√°s lejos.

‚ÄďMenciona exposiciones tanto nacionales e internacionales que tienes en tu haber. ¬ŅCu√°l o cu√°les son las que m√°s te han satisfecho por la acogida o la pol√©mica que han suscitado y por qu√©?

Personales: Telón, #Amarilla, Paisaje y #Libre. Colectivas son siete y con Luz serán ocho. Para mí cada exposición personal han sido una meta, un impulso y una respuesta a necesidades concretas de cada momento, elegir sería difícil, como la Decisión de Sofía.

Las colectivas me nutren mucho, me hacen interactuar con otros fotógrafos y aunque realmente la interacción me gustaría que fuera para mayor, son una oportunidad para compartir y crecer como generación, como grupo.

Autorretrato foto May Reguera. tomado de su perfil de Facebook

‚Äď¬ŅC√≥mo supiste de la convocatoria de la exposici√≥n online Luz en la que participas?

El chico fot√≥grafo que la esta organizando me escribi√≥. Hab√≠amos interactuado en alg√ļn momento y yo hab√≠a publicado una foto suya en la p√°gina de mi estudio. Me cont√≥ sobre la expo y sin pensarlo le dije que s√≠.

‚Äď¬ŅQu√© te motiv√≥ para hacerlo?

Estamos en un momento de tránsito, de cambio, nuevas dinámicas se imponen y la necesidad de consumir, hacer creaciones, y el arte son una especie de cura y sanación. Está apoyando la plataforma Behartnet que es un proyecto de una mujer cubana que admiro, y creo que son motivos suficientes.

‚Äď¬ŅCrees que con necesarias iniciativas semejantes dentro del contexto que se est√° viviendo y fuera de este? ¬ŅQu√© diferencia ves de esta iniciativa en el contexto actual de pandemia?

Creo que la reclusión nos ha obligado a buscar alternativas, a indagar dentro de casa y aumentar las necesidades de protección, de compartir por lo menos en el ciberespacio.

Para mí siempre ha sido una plataforma necesaria, cuando intenté exponer en galerías y se hizo difícil hice mi instagram, una galería en el que expongo desde entonces. Así que considero que estas iniciativas son totalmente enriquecedoras en cualquier contexto.

‚Äď¬ŅC√≥mo esperas que haya sido la recepci√≥n de esta convocatoria/expo/online?

Estoy abierta a la sorpresa, a ver qué pasa. Son 46 artistas y se ha abierto una página nueva para ello. Espero que sea una galería que disfruten todos.

‚Äď¬ŅC√≥mo te sientes al ser parte de esta exposici√≥n?

Me encanta. Soy amante de las nuevas experiencias y todo lo que ellas me regalan.

‚Äď¬ŅHay nuevos proyectos en caminos?

Repongo #Libre en la Fototeca de Cuba, lo cual será una experiencia tremendísima. Estaba programado para el 8 de mayo y se pospuso para julio, provisionalmente.

Espero liberarnos de este virus y reencontrarnos con #Libre, con una nueva libertad.

Ten√≠a planeado para finales de a√Īo mi expo #Rojo, pero creo que ser√° imposible con el poco tiempo que me va a dejar nuestro contexto actual. Y estoy armando algo nuevo, alternativo, para no quedarme con las ganas de hacer, ser√° mas sencillo que #Rojo, que dependa mas de m√≠ y con impresiones en peque√Īo formato para asegurar que puedo asumir los gastos. Ya veremos.


Cavilación teatral a 969 km

Cuando comenc√© en el ISA a estudiar la carrera de Teatrolog√≠a fui conociendo el resto de los compa√Īeros que pertenec√≠an al grupo de nuevos estudiantes del curso por encuentros. Me faltaba conocer al √ļnico que entr√≥ en Dramaturgia. Curioso por saber qui√©n era, en la primera semana que coincidimos, no esper√© mucho, y una noche de camino por la calle 23 lo invit√© a un caf√©, y √©l acept√≥ la invitaci√≥n. Supe ese d√≠a que ten√≠amos algo en com√ļn, el anhelo de ser directores de teatro. Luego de visitar a Santiago de Cuba pude apreciar dos de sus obras. Al conversar con Juan Edilberto Sosa la pasi√≥n por el universo de las tablas y la creaci√≥n se respira, se siente. Su pasi√≥n se descubre en sus palabras.¬† ¬†

¬ŅC√≥mo ves en la distancia aquellos primeros trabajos que realizaste antes de crear formalmente tu proyecto La Caja Negra en relaci√≥n con el presente?

El primer montaje de La Caja Negra hasta ahora son trabajos que pertenecen a una primera etapa creativa y los anteriores eran los que hacía con aficionados que respondía a las exigencias del movimiento de artistas aficionados porque era el vínculo laboral que tenía en aquel momento en una Casa de Cultura.

Siempre ten√≠an una mirada est√©tica, un poco divergente a lo que normalmente se percib√≠a en el movimiento de artistas aficionados, de hecho, ese pensamiento es el que me hace dar el paso al camino profesional, a vincularme con otros creadores que pudieran entender lo que persegu√≠a. Lo que realic√© en un principio ten√≠a que ver con la etapa en que me hab√≠a graduado de la escuela de Instructores de Arte. Comenzaba a documentarme mucho, era la iniciaci√≥n de una formaci√≥n que todav√≠a contin√ļa.

El deseo, Los peces salieron a combatir contra los hombres, El plan B es seguir al plan A, fueron los primeros montajes con La Caja Negra, creados con cierta ingenuidad, y a la vez muy pretenciosos; conceptualmente lo que quer√≠a lograr en escena era dif√≠cil. Lo actores se estaban adaptando a una propuesta que normalmente no era lo que ellos ve√≠an ni lo que su sistema de formaci√≥n acad√©mica les hab√≠a ense√Īado; todo eso entorpec√≠a.

Mirando en la distancia, te puedo decir que los primeros trabajos estaban definidos y conectados con lo que estoy logrando ahora, desde una misma ideotemática, filosófica, de sistema de trabajo con el actor, en relación con nociones de teatralidad, el lenguaje, la puesta en escena, el texto.

tomada del perfil de facebook

Uno siente que hay una organicidad en el proceso que ha sido el trabajo diario en mi práctica como joven director con el grupo que fundé de experimentación escénica La Caja Negra y que ha motivado a otros creadores jóvenes en involucrarse con el proyecto.

Tengo actores que ya cobran un salario por pertenecer al grupo, pero hay otros que trabajan conmigo gratis, en un mundo en el que trabajar gratis hoy es complicado, y sabemos las consecuencias que eso lleva y se han mantenido porque ven en nuestro proyecto una mirada definida sobre el teatro que queremos hacer como individuo en relación con las inquietudes artísticas que cada cual puede tener.

¬ŅQu√© factores art√≠sticos te hacen fundar tu propio grupo?

Lo que me hace fundar mi propio grupo está dado en la necesidad de expresarme y sabía que ya era el momento para empezar a trabajar en un camino como director, que no era el del movimiento de artistas aficionados ni como Instructor de Arte. Necesitaba dar un paso, buscar más.

Trabajar junto a personas que complementaran mi creatividad, que pudiéramos llegar a algo juntos, trabajo con artistas que en ocasiones no tienen que ver específicamente con el teatro, un realizador audiovisual, un Dj…, por eso es un grupo de experimentación escénica.

Cuando miré el panorama teatral santiaguero descubrí que faltaban matices en esa manera de hacer teatro en Santiago, que no había códigos renovados. Entonces comprendí por el contexto que debía comenzar un viaje a la inversa, que no debía ir a un teatro que fuera directo a esos códigos, sino que tenía que empezar un proceso de aprendizaje fuera de la ciudad para no viciarme.

Ando en la b√ļsqueda de conectar mi trabajo con Santiago desde los presupuestos est√©ticos que estoy desarrollando y que pueda ayudar a actualizar un teatro que se ha quedado hu√©rfano. Tuve muchos pensamientos que fueron contribuyendo a fundar el grupo.

¬ŅPor qu√© surge la iniciativa de crear un festival de teatro experimental en la ciudad de Santiago?

Ante la ausencia que dej√≥ un evento de teatro joven en Santiago nombrado Teatro de Oto√Īo, dedicado a los j√≥venes m√°s cercanos con una creaci√≥n viva. En el 2017 decidimos desde la secci√≥n de Artes Esc√©nicas de la AHS en Santiago crear un encuentro que nos permitiera dialogar con la vanguardia del teatro en Cuba. Una vanguardia distante, focalizada en su mayor√≠a a 969 kil√≥metros de distancia.

Las preguntas que surgieron nos llevaron a otras. Por ejemplo: ¬ŅQu√© tipo de espacios deb√≠amos crear? ¬ŅC√≥mo dialogar desde nuestras propuestas con ese espacio en una ciudad sin norte teatral? Miramos a nuestro alrededor y fuimos descubriendo que algo hab√≠a comenzado a cambiar.

 A partir de la creación del grupo que dirijo de experimentación escénica, La Caja Negra en 2016, un sector de los creadores jóvenes había empezado a experimentar en la escena, no como un suceso aislado, sino como una praxis consciente y definitoria para sus proyectos. Tal vez de manera instintiva más que de entender que había que cambiar algo. No nos pusimos de acuerdo para hacer eso. Lo hicimos y ya. La acción de crear desde el cambio fue una luz para definir cuál era ese espacio de diálogo que necesitábamos.

Tuve la oportunidad de asistir como invitado a la tercera edici√≥n del festival Desconectado a 969 que organizas, esa vez realizado en noviembre de 2019. Como miembro principal del comit√© organizador y director teatral del grupo anfitri√≥n, ¬Ņqu√© valoraci√≥n tienes sobre esta edici√≥n?

Cartel de promoción del Festival de Teatro Experimental. Foto: Cortesía del entrevistado.

A trav√©s de estas ediciones el festival ha ido logrando peque√Īos saltos. Ya es un festival organizado y pensado. Ha comenzado a convocar a un sector de la vanguardia teatral cubana y se ha insertado la cr√≠tica especializada.

Se realiza un proceso de curadur√≠a, el cual considero ha sido m√°s serio. La iniciativa de lo experimental debe hacerse sentir a lo largo de 969 kil√≥metros, una desconexi√≥n que nos conecta por defecto. A pesar de eso la muestra de esta edici√≥n fue interesante, bien dise√Īada en un programa que tal vez haya que seguir trabajando en la formaci√≥n de p√ļblico con acciones directas.

Para m√≠ es muy importante el p√ļblico que ama el teatro y no lo practica, ese es el gran medidor. El otro p√ļblico, el especializado, est√° modificado por sus gustos, deseos y frustraciones. Hay que lograr crear un registro del evento, un bolet√≠n, trabajo de prensa especializada, fotograf√≠a profesional, de manera que se registre lo acontecido y quede para la memoria gr√°fica del evento. Se ha pensado, pero a√ļn no se ha ejecutado.

Un evento como este no pone l√≠mites a las propuestas, ni de espacio, ni de capacidad de p√ļblicos, ni de falsas jerarqu√≠as y falsa vanguardia. Es un espacio para confrontar los artistas de la joven vanguardia, sincero y rebelde como deb√≠a ser todo arte, y esto a veces no es bien visto, la historia nos lo recuerda constantemente. ¬ŅQu√© pasar√≠a cuando algunos creadores me digan que su espacio ideal para mostrar su arte es en lugares privados, casas de viviendas, negocios particulares? Eso podr√≠a ser una maravillosa idea, poder mover nuestro arte hasta esos lugares donde lo que prima es el ocio.

Te vinculas al grupo El Ciervo Encantado que dirige la maestra Nelda Castillo, ¬Ņpor qu√© ese v√≠nculo?

Considero que cada cual debe saber que es heredero, o que tiene un padre creativo, es un padre que no tiene nada que ver contigo, ni siquiera conocerte, tiene que ver con la influencia que esa obra, o ese creador tenga sobre lo que t√ļ haces, o la conexi√≥n que en alg√ļn momento uno descubre que tiene con alguien que tiene ya un camino transitado y que te puede, de alguna manera, servir.

Cuando empecé a pasar la vista sobre el panorama teatral cubano, en festivales que fui asistiendo, comencé a buscar en los maestros, en los grupos que pueden servirte como referente. El referente para un joven creador es muy importante, al igual que saber quiénes son los maestros, los que llegan a ti con su obra.

En mi caso hay un espect√°culo que me cambi√≥ la vida, es Visiones de la Cubanosof√≠a. Desde que la vi me dije, ‚Äú¬°eso es lo que quiero hacer!‚ÄĚ Sent√≠ la necesidad de crear algo as√≠, un arte vivo, un resultado concreto que sea capaz de provocar en el espectador lo que hab√≠a provocado en m√≠.

¬†El Ciervo Encantado me brinda eso como grupo, la ilusi√≥n, la utop√≠a de que el arte pueda generar algo en la persona y lo convierta en un ser mejor, te hablo de un grupo que est√° dentro de la vanguardia art√≠stica del teatro en Cuba, incluso es un referente internacional para muchos, claro, entiendo que estoy totalmente conectado a ellos con mi trabajo, porque realizan procesos creativos sobre lo performativo, trabajan con la m√°scara fija‚Ķ, conceptos sobre puesta en escena que me interesan y donde mejor lo he visto logrado en los √ļltimos tiempos, desde mi experiencia, creo que es ah√≠, en El Ciervo Encantado.

Actualmente estudias la especialidad de Dramaturgia en el Instituto Superior de Arte. Conozco adem√°s que te interesa llevar a escena tus propias escrituras, ¬Ņcrees que ingresar en esta carrera le aportar√° resultados a tu formaci√≥n? Com√©ntame tu experiencia en el ISA.

El ISA es mi segunda carrera universitaria, no espero un resultado concreto cursando estos estudios. Simplemente lo veo como parte de la formaci√≥n que necesito, despu√©s que me grad√ļe estudiar√© algo m√°s, por ejemplo, me interesa alguna maestr√≠a, un doctorado. Siento que es una manera tambi√©n de estar conectado con nuevos conocimientos ya que la universidad te ayuda a seguir form√°ndote.

Soy un director joven y necesito tener vínculos directos con mi generación, eso no lo encuentro en la ciudad donde vivo. El ISA ayuda a que allí nos encontremos todos. Es otra acción de superación, al igual matriculo en un taller, aplico a una beca de creación.

Espero graduarme y tener las herramientas para seguir ejerciendo la dramaturgia y la direcci√≥n que necesita mucho del trabajo del dramaturgo, ya que me gusta hacer un trabajo de autor donde pueda dirigir mis propios textos o intervenir los de otros autores para crear mis propios c√≥digos textuales dentro de la escena. Entonces espero que no sean cinco a√Īos en vano, porque lo asumo con mucho rigor, como prioridad, y siento que ser√° muy √ļtil para mi futuro como artista.

Me consta que te mantienes al tanto de los nuevos t√≠tulos que se escriben en Cuba, ¬Ņqu√© opini√≥n tienes sobre la m√°s reciente dramaturgia cubana desde tu mirada como director de teatro?

En Cuba hay varios dramaturgos. Si hablamos sobre dramaturgia actual, no podemos hablar de los √ļltimos dos a√Īos, tres a√Īos ni siquiera de cinco. Tenemos que hablar de que hay un movimiento teatral novel que comprende una etapa m√°s grande porque generacionalmente los nombrados nov√≠simos en edad estamos muy cercanos.

Cartografía para elefantes sin manada. Foto: Belice Blanco.

Esa generaci√≥n se ha mostrado irreverente, de alguna forma capaz de dinamitar zonas de la dramaturgia cubana que estaban un poco anquilosadas. Los que han estudiado la dramaturgia y siguiendo los textos nuevos que se publican, hemos heredado parte de una contaminaci√≥n que tiene que ver con esa rebeld√≠a y la conceptualizaci√≥n real de un proceso como subvertir la escena cubana actual. Creo que eso en su momento se lo preguntaron y nosotros tambi√©n no los preguntamos. Entre esos tantos dramaturgos hay un n√ļcleo fuerte que hace saludable la escritura contempor√°nea cubana para el teatro.

Donde falta es en relaci√≥n con la puesta en escena; tenemos una escuela que grad√ļa dramaturgos, pero no directores de teatro. Solo se ha realizado una primera edici√≥n de la Maestr√≠a en Direcci√≥n. Por lo general, el que lleg√≥ all√≠ para hacerse M√°ster ya ten√≠a un camino en la direcci√≥n, pero no todo el que llega a estudiar Dramaturgia al ISA tiene el oficio de escribir.

Pienso que el desarrollo de la dramaturgia cubana tiene que ver más con llevar los textos que se están escribiendo a la escena por directores. Hay algunos con mayor suerte, pero otros no, los hay también muy talentosos con obras buenas, pero ni si quiera han publicado y el libro es una manera de que esa obra llegue a la mano de un director en Guantánamo, en Santiago de Cuba o en otra provincia.

¬ŅPor cu√°les etapas transita hoy el joven director teatral y presidente de la AHS en la provincia de Santiago de Cuba? ¬ŅC√≥mo logras acarrear ambas responsabilidades a la vez?

Bonsai. Foto: Frank Lahera.

Puedo entender más al resto de los asociados que represento por el artista que soy. Sé lo que es no tener un local de ensayos para producir un espectáculo. Hay muchos jóvenes creadores que viven todo eso. Estar en la Asociación me ha ayudado a sensibilizarme con la obra de los demás. He ayudado a muchos y siento que ellos no tienen que agradecérmelo porque ha sido mi trabajo.La etapa que estoy transitando es de formación absoluta: tengo muchos deseos de seguir conociendo, de crecer como artista, de crear, y la Asociación ha sido en mi caso una puerta enorme para canalizar todo eso, al mismo tiempo he intentado ser esa puerta para que otros puedan canalizar eso también.

Estoy en una etapa linda, donde puedo hacer mucho por mí y por los demás y quiero aprovecharla, vivirla intensamente. Soy el presidente del AHS en Santiago de Cuba porque me considero realmente un joven creador, por mis principios no hubiese aceptado ser el presidente si no tuviera además la capacidad de seguir siendo el artista y desde ahí pudiera tener el liderazgo para ser seguido por un grupo de jóvenes que tienen las mismas necesidades que yo en distintos contextos y diferentes maneras de desarrollar su arte.

Entonces, más que doloroso, el tema de tener mucho trabajo, ha sido un alivio el poder dirigir a jóvenes creadores porque soy un creador; eso es algo que me ayuda. 


Glosas al ideario de Martí en tiempos de crisis

A mi hijo Abraham Fonseca García,

con el amor de un ferviente martiano.

 

Hablar y escribir de José Martí en tiempos tan convulsos como los que vive la humanidad es evocarle a la madre tierra que lo abraza en Dos Ríos su ideario de libertador patriótico, anticolonialista e intelectual, para que ilumine nuestra concepción  revolucionaria.

La concepci√≥n de la naci√≥n cubana se basa en la utilidad de la virtud. La virtud de multiplicar los panes y los peces ense√Īando a un pueblo a labrar la tierra con el sudor de su frente, con el yugo de sus manos, en un archipi√©lago que no cuenta con grandes extensiones de tierra y sufriendo un bloqueo genocida impuesto por el ‚Äúgigante de las siete leguas‚ÄĚ, que lucha por exterminarnos por hambre y desabastecimiento de productos esenciales para el crecimiento de un pa√≠s.

Foto Tomada: Portal José Martí (www.josemarti.cu)

Pero este gigante olvida que nuestro Ap√≥stol nos leg√≥ la onda de David, su palabra viva, sus actos consecuentes con su pensamiento, que nos ilustr√≥ que contra el imperialismo norteamericano debemos de andar de cuadro apretado ‚Äúcomo la plata en las ra√≠ces de los Andes‚ÄĚ, permitiendo desdibujar la desuni√≥n que se desarrolla como flores de l√ļgubre en tiempo de crisis, de deshumanizaci√≥n, de valores como la honradez, la honestidad y solidaridad, que hacen imperar el ego√≠smo, la vanidad y el robo como miserias mezquinas de los timoratos, acomodaticios, vendepatrias y coleccionistas de estrellas que olvidan que ‚Äúel verdadero hombre no mira de qu√© lado se vive mejor, sino de qu√© lado est√° el deber.‚ÄĚ

‚ÄúCree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que √©l quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quit√≥ la novia, o le crezcan en la alcanc√≠a los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el cielo, que van por el aire dormido engullendo mundo‚ÄĚ.

Pero nuestro H√©roe Nacional nos vislumbr√≥ el futuro, nos ilumin√≥ el porvenir cuando nos expresara: ‚ÄúAm√©rica ha de despertar. Estos tiempos no son para acostarse con el pa√Īuelo a la cabeza, sino con las armas de almohada, como los varones de Juan de Castellanos: las armas del juicio, que vencen a las otras. Trincheras de ideas valen m√°s que trincheras de piedra.‚ÄĚ

Trincheras de ideas que deben florecer, desarrollarse, fecundarse con el accionar de cada cubano y cubana de bien, reafirmando el pensamiento colosal de pensar como pa√≠s, no como eslogan publicitario de masas, sino con la certeza que ‚Äúla mejor manera de decir es hacer‚ÄĚ.

Mart√≠ defini√≥ de forma magistral su manera de pensar como pa√≠s, cuando enunciara: «La patria no vale por s√≠ misma: vale en la medida que sea justa. No es triunfo, sino agon√≠a y deber. Nunca est√° hecha. Hay que hacerla y rehacerla cada d√≠a. Si crear suele ser oficio de poetas, llevar a la vida lo creado, es oficio de hombres«.

La patria vale por el valor justicia de nuestro pueblo para crear ‚Äúcon todos y para todos‚ÄĚ, con sus manos laboriosas que deben definir todas las aspiraciones precisadas y leg√≠timas del pueblo. Solo el pueblo puede llegar a transformar y enaltecer m√°s el pa√≠s que so√Īamos, no ut√≥picamente, sino como agon√≠a y deber. Agon√≠a, porque como escribiera el Ap√≥stol:

‚ÄúEs probable que ning√ļn cubano que tenga en algo su decoro desee ver a su pa√≠s unido otro donde los que gu√≠an la opini√≥n comparten respecto a √©l las preocupaciones s√≥lo excusables a la pol√≠tica fanfarrona o a la desordenada ignorancia. Ning√ļn cubano honrado se humillar√° hasta verse recibido como un apestado moral, por el mero valor de su tierra, en un pueblo que niega su capacidad, insulta su virtud y desprecia su car√°cter.‚ÄĚ

Deber, para que germine con fortaleza la patria próspera que meditamos, rehaciendo cada día lo creado con nuestros propios esfuerzos, construyendo el patriotismo más bello. Compromiso con los pobres de la tierra, ahí radica nuestra suerte, y un ejemplo de ello son nuestros médicos cubanos que traspasan fronteras y van a brindar su capacidad de amar para fecundar la maravilla de la dignidad del hombre, salvando las vidas de los desposeídos de la tierra. 

El humanismo de nuestros m√©dicos cubanos es heredero de las ense√Īanzas de nuestro Ap√≥stol, las cuales estuvieron definidas en base al amor; un arma insustituible para unir a los pueblos con lazos de fraternidad; una verdad que hace levantar a los ca√≠dos, despertar el socorro mutuo y abrir el coraz√≥n en gestos sinceros de solidaridad con los pobres y m√°s necesitados; la √ļnica ley que le otorga al hombre autoridad y hace renacer la esperanza; la esencia de la obra pol√≠tica que convierte a esta en indeclinable deber y en respeto pleno a la dignidad del hombre.

Foto Tomada: Portal José Martí (www.josemarti.cu)

La muerte de Jos√© Mart√≠, el 19 de mayo de 1895, vino hacer un duro golpe para las tropas libertadoras que perd√≠an la figura central de la guerra necesaria, quien permiti√≥ unificar pensamiento, criterios, entre las m√°ximas figuras hist√≥ricas de la guerra mambisa. Dise√Ī√≥ el camino s√≥lido para la guerra de independencia en el Manifiesto de Montecristi, un documento que constituye una fehaciente muestra de la unidad y solidez de la Patria.

Al mismo tiempo, expone la comunidad de criterios y los estrechos lazos de las dos generaciones participantes en la guerra del 95.Tras su fallecimiento, transcurrieron 64 a√Īos para que un pu√Īado de j√≥venes barbudos lo exaltara como autor intelectual, espiritual y material de la Revoluci√≥n floreciente, no como una frase para la historia, sino definiendo una personalidad y caracteriz√°ndola.

Una √ļnica Revoluci√≥n eternamente martiana pensada como emblema, basti√≥n y bandera. Edificada sobre la base que ‚Äútodo hombre verdadero debe sentir en la mejilla el golpe dado a cualquier mejilla de hombre‚ÄĚ.

Al cumplirse 125 a√Īos de su muerte este a√Īo 2020, celebremos su vida, porque como expresara Carlos Rafael Rodr√≠guez en su ensayo Jos√© Mart√≠, contempor√°neo ¬†y compa√Īero: ‚ÄúNo es bueno ser profeta de las lamentaciones, sino que hace falta ser profeta de la movilizaci√≥n. Arte gemebundo, no. Arte doliente no. Arte para la creaci√≥n. Arte para la movilizaci√≥n.‚Ä̬† ¬†¬†¬†¬†

La movilizaci√≥n de los hechos, de las acciones que edifiquen¬† para la eternidad la sentencia: ‚ÄúEn la cruz muri√≥ el hombre un d√≠a; pero se ha de aprender a morir en la cruz todos los d√≠as‚ÄĚ.

Seamos los nazarenos de las ideas de nuestro Apóstol nacional José Julián Martí Pérez y recordemos que escribir o hablar de tan significativa figura histórica puede cualquiera, lo que cualquiera no puede es vivir la vida de sacrificio, abnegación, dedicación y coraje que vivió.


Crear para reexistir: El desafío de ser martiano

A pesar de la dif√≠cil circunstancia en la que se encuentra el mundo como consecuencia de la Covid 19, mayo se nos ha venido plet√≥rico de creatividad y solidaridad. Son muchas las personas que, desde sus hogares, han descubierto y compartido talentos que solo emergen de la bondad del coraz√≥n. Fue tambi√©n este mayo donde la juventud creadora decidi√≥ no dejar caer el estandarte del amor e hizo emerger, desde la virtualidad, al festival holguinero-universal de las juventudes. Es as√≠ que nos llega Mart√≠ multiplicado en el aniversario 125 de su siembra en Dos R√≠os. Nos mira, no desde el pedestal, sino ceja con ceja y nos sigue diciendo: ‚ÄúCrear, es la palabra de pase de esta generaci√≥n‚ÄĚ.

En medio de todo, de lo maravilloso y lo real o de lo real maravilloso, una inc√≥gnita me hinca: ¬ŅConstituye un desaf√≠o para la juventud creadora ser martiana hoy? Pienso que s√≠, pues serlo significa asumir una actitud ante la vida. Y es que Mart√≠, el ser humano, nos desaf√≠a cotidianamente a asumir el yugo o la estrella que ilumina y mata. De todas las maneras posibles nos insiste en que el problema de la independencia no es tanto el cambio de estructuras, sino el cambio de esp√≠ritu. Es as√≠ que el llamado a la creaci√≥n es el llamado a romper con la subjetividad colonial a trav√©s de la construcci√≥n de reexistencia.

No siempre alcanzamos a comprender las dimensiones que alcanza este desaf√≠o hoy, cuando el tigre acecha m√°s cercano y se disimula en el arte que consumimos o creamos. Para quienes nos asumimos martianas(os) es enorme, pues significa repensarse, confrontarse y reinventarse constantemente. Implica la dif√≠cil tarea de rebelarse ante las imposiciones de una industria cultural cada vez m√°s mis√≥gina, racista, clasista e inhumana; una industria que nos convoca a negar el car√°cter socio-transformador del arte y reduce el acto de crear a la reproducci√≥n homogeneizante de los patrones √©tico-est√©ticos de los ‚Äúgrandes centros de poder‚ÄĚ.

La juventud creadora que elige la estrella por sobre el yugo tiene el enorme reto de ser coherente, o al menos, de luchar por serlo, no solo resistiendo a los numerosos embates del patriarcado y el imperialismo, sino ‚Äďfundamentalmente‚Äďconstruyendo un universo simb√≥lico que tenga el respeto a la diversidad y a la dignidad humana como Sur. La misi√≥n no es f√°cil y amenaza con ser cada vez m√°s compleja. Para cumplirla siempre tendremos ese misterio que nos acompa√Īa.


Forodebate: Problemas actuales de la cultura cubana. El desafío de la emancipación

¬ŅCultura es sin√≥nimo de creaci√≥n art√≠stico-literaria? ¬ŅTenemos pol√≠tica cultural? ¬ŅLas instituciones representan a los artistas e intelectuales? ¬ŅEst√°n avanzando los valores conservadores en Cuba? ¬ŅQu√© expresiones est√°n teniendo en el campo art√≠stico-literario? ¬ŅC√≥mo hacer nuestra pol√≠tica cultural m√°s √ļtil para el avance del socialismo? ¬ŅQu√© papel debe jugar la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en este empe√Īo?

Sobre estas preguntas y otras estaremos interactuando con la historiadora Mildred de la Torre y el trovador y uno de los vicepresidentes de la AHS Rey Montalvo Vasallo. La cita es el 6 de mayo desde las 10:00 a.m. en el Portal del Arte Joven Cubano, sitio web de la Asociación Hermanos Saíz.

Cultura v/s cultura

Por Rey Montalvo Vasallo

Tambi√©n la cultura es un instrumento de dominaci√≥n. El ser humano pasional, aun cuando intenta la objetividad, reacciona influenciado por sentimientos y estados de √°nimo, de ah√≠ que el lenguaje de la m√ļsica, la danza, el teatro, la pintura, la literatura, sea el m√°s efectivo transmisor de ideas y valores. El arte puede emancipar o consumir a los pueblos, es un medio para la comunicaci√≥n y un modo de traducir lo cotidiano en emociones.

La cultura define y expresa imaginarios, representaciones, modos de vida y pr√°cticas sociales. No existe una √ļnica cultura en Cuba, y ese ha sido el desaf√≠o fundamental de aquella cultura nueva, la que intent√≥ contrastar los dogmas de la cultura establecida.

La Cuba del presente vive inmersa en el eterno combate entra culturas: una que aliena, que esclaviza (porque sin cultura tampoco hay esclavitud posible), y la otra que pretende liberar.

¬ŅCu√°l es el lugar de la cultura nueva hoy?, esa es la cuesti√≥n. ¬ŅEst√° en la vanguardia, nos representa como pa√≠s, la defienden las instituciones, la socializan los medios de comunicaci√≥n, o est√° en la resistencia, en la voluntad de algunos que se imponen al burocratismo, a lo que nos dictan como imposible, a los sentidos comunes de una realidad que parece inmutable?

¬ŅQu√© cultura es due√Īa de lo banal, del sensacionalismo, de las postales de una sociedad consumista, vulgar, machista, homof√≥bica, mis√≥gina?

He preferido hablar de culturas, en plural, y quizás de problema en singular: el reto de este tiempo es transitarlo consciente de esa dicotomía entre saberes. La Asociación Hermanos Saíz (AHS), por ejemplo, será efectiva en la defensa de una cultura nueva en tanto contribuya a socializar el arte que funda y no el que reproduce la ecuación de un mercado occidental que aliena.

La tendencia a universalizar lo f√°cil y edulcorado va m√°s all√° de una seguridad de √©xito. El mensaje de vivir despreocupados, por ejemplo, que transmiten algunos hits del momento, cuando transciende al sujeto receptor y se convierte en una representaci√≥n colectiva, sustenta una √©lite de poder que aspira a permanecer en √©l, mientras el pueblo se convierte en p√ļblico, ap√°tico de responsabilidades sociales y de las transformaciones que necesita su entorno.

La AHS (una organizaci√≥n de creadores con representantes y no jefes) existe para defender una cultura inconforme de lo obvio, de la que son voceros los artistas que erigen un universo sensitivo y extraordinario donde el p√ļblico logre mirarse por dentro y saltar al mundo a descubrirle las luces y los parches.

Es imperativo que la política cultural cubana no se divorcie de la voluntad y esencia del proceso revolucionario, tiene que resignificar lo valioso en medio de la inevitable disputa entre culturas. Es imperativo que la práctica de las instituciones y organizaciones no se divorcie de la política cultural establecida, y que estas sean consecuentes entre lo que llaman vanguardia y lo que defienden como tal. 

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Las políticas nacen y se nutren de las realidades concretas

Por Mildred de la Torre Molina

  • 1- ¬ŅCultura es sin√≥nimo de creaci√≥n art√≠stico-literaria?

Esta pregunta tiene m√ļltiples respuestas, como conceptos existen sobre cultura. Recu√©rdese que su origen es antropol√≥gico. Lo interesante del asunto es la persistencia del criterio, a la altura de nuestros tiempos actuales, de que la cultura tiene un car√°cter reduccionista en tanto solo se expresa o es potestativa de la creaci√≥n art√≠stica y literaria. Semejante criterio no solo resulta acultural sino tambi√©n discriminatorio. Acultural porque no todo lo que se produce, en esa esfera, es creaci√≥n, entendida esta en su valor universal, ni tampoco siempre expresa los valores de su tiempo y mucho menos constituye un referente √ļnico para conocer, aprehender y crear, apreciado esto √ļltimo como concreci√≥n y punto de partida para la renovaci√≥n constante del arte y la literatura.¬† Discriminatorio porque excluye a otras disciplinas, tales como la Educaci√≥n y las Ciencias sociales y human√≠sticas y las cient√≠ficas en general. Pero, sobre todo, al resto del mundo espiritual con sus creencias, h√°bitos, costumbres, tradiciones, lenguajes, aspiraciones, ideolog√≠as, etc. La cultura es el universo de los seres humanos en el que se asienta el pasado, el presente y el futuro. Sin ella no hay vida, no hay sentido de existencia. Apreciar la creaci√≥n art√≠stica y literaria como parte de la cultura o como expresi√≥n de ella es dignificarla, siempre y cuando muestre los valores espirituales de su tiempo e incite a la gestaci√≥n del futuro. En fin, la cultura es siempre trascendencia y de ella no escapa la creaci√≥n art√≠stica y literaria. La banalidad, la bisuter√≠a, la vulgaridad, el mal decir, entre otras cuestiones, quedar√°n como lo execrable de una √©poca determinada. Eso es acultura.

La discriminación también se aprecia en las relaciones interpersonales. No pocos artistas y escritores se opusieron al ingreso en la UNEAC de los científicos sociales que poseían obras escritas por entender que ellos poseían otras asociaciones; y lo peor, que el oficio del escritor solo es potestativo de la literatura de ficción y de la crítica literaria. Como concesión se le otorgaba a los traductores y editores. Por suerte, la dirección de la UNEAC no estuvo conforme con semejantes criterios y facilitó nuestro ingreso. Así lo demuestra la existencia de la Sección de Literatura histórico social en la Asociación de escritores y artistas.

Hay otro aspecto insoslayable. Me refiero al intrusismo profesional sin respeto al conocimiento especializado. Lo mismo se habla de historia, econom√≠a, sociolog√≠a, m√ļsica, literatura, etc., en los medios de divulgaci√≥n o en los eventos cient√≠ficos sin conocimiento puntual. Ese es un problema √©tico en detrimento del desarrollo de los saberes culturales. No existen normas para evitarlo.

  • 2- ¬ŅPuede hablarse de una pol√≠tica cultural en Cuba?

Existen las pol√≠ticas culturales desde la existencia del estado-naci√≥n en Cuba hasta los d√≠as presentes. Durante la rep√ļblica burguesa hubo las encomiables gestiones de Jos√© Mar√≠a Chac√≥n y Calvo y Ra√ļl Roa, por solo mencionar los m√°s relevantes promotores gubernamentales. Hay una literatura reveladora de ese particular, de la autor√≠a de Graziella Pogolotti, Malena Balboa, Jorgelina Guzm√°n Mor√©, Danay Ramos, Ricardo Quiza, Norma Su√°rez, Dayana M√ļrguia,¬† y otros. Hay m√ļltiples autores que, de forma tangencial, lo han evidenciado cuando se refieren a autores, tendencias y obras espec√≠ficas. Al respecto existe una excelente literatura indicadora de los esfuerzos realizados, en ese campo espec√≠fico, por el movimiento intelectual hasta 1959. Bien puede afirmarse que la institucionalizaci√≥n del quehacer cultural, en sus diferentes niveles de expresi√≥n, est√° presente en los proyectos de quienes ejercieron el noble oficio del arte y la escritura. La sociabilidad y el asociacionismo de aquellos largos y complejos a√Īos as√≠ lo ponen de manifiesto, m√°s all√° de los malignos y empobrecidos prop√≥sitos de los gobernantes de turno. La creaci√≥n cultural, apreciada en su sentido m√°s amplio, no solo debe conocerse por sus valores epistemol√≥gicos, sino tambi√©n por sus aportes al desarrollo de una progresiva conciencia cr√≠tica generadora, entre otras cuestiones, del movimiento liberador actual. La pobreza no genera la emancipaci√≥n, esta es obra de la cultura pol√≠tica. Cuba es poseedora de un extraordinario legado cultural merecedor de socializaciones masivas, docentes y acad√©micas. Bien honrados estamos de esa realidad aunque no siempre somos capaces de transmitirla.

Resulta interesante destacar la existencia, en estos momentos, de opiniones sobre la existencia o no de pol√≠ticas culturales antes de 1959. Por lo que he expresado, ahora y en otras oportunidades, defiendo su existencia se√Īalando sus valores, limitaciones y deficiencias. Ello conforma una herencia imposible de ignorar. Por otra parte, tambi√©n se cuestiona el car√°cter plural de nuestras pol√≠ticas culturales. Creo que he dejado esclarecida mi posici√≥n al respecto. La unidad y cohesi√≥n de nuestras fuerzas pol√≠ticas y gubernamentales no contradice dicha pluralidad, por el contrario, la enriquece. A continuaci√≥n insisto sobre el tema.

Desde el triunfo revolucionario hasta nuestros d√≠as hay pol√≠ticas culturales en Cuba. Hablo en plural porque han existido las de las instituciones tales como el CNC, el Mincult, la Casa de las Am√©ricas, el ICAIC, la Biblioteca Nacional Jos√© Mart√≠, La UPEC, la UNEAC y la AHS, que han trazado sus respectivas pol√≠ticas, y tambi√©n hay diferentes etapas, divergentes y convergentes, que se corresponden con la polisemia social e ideo-pol√≠tica del proceso revolucionario. Esto es algo digno de an√°lisis aunque existen estudios sustentadores de la existencia de dicha pluralidad. A la altura de este tiempo los problemas confrontados con la aplicaci√≥n de la pol√≠tica del sector no son los heredados de la rep√ļblica burguesa sino los inherentes al proceso revolucionario, salvo aquellos que responden a nuestra formaci√≥n ancestral. Pero creo que para entenderlos no hay que recurrir solamente a la comunidad primitiva, a la plantaci√≥n esclavista ni al capitalismo deformado de la rep√ļblica neocolonizada por el imperialismo sino a las mentalidades generadas por el colonialismo cultural contempor√°neo, entre otras muchas causas. Debemos asumir la historia para cultivarnos en conocimientos creadores y no para justificar nuestros errores. Pese a sus imperfecciones, apreciadas por momentos o etapas, la Pol√≠tica Cultural se corresponde con los principios emancipadores de la revoluci√≥n. No pueden negarse sus logros con la educaci√≥n, la creaci√≥n art√≠stica y literaria, la sociabilidad, la divulgaci√≥n masiva, la investigaci√≥n, entre otros. Como obra humana tiene exigencias propias de su tiempo y ello implica su perfeccionamiento continuo mediante la cr√≠tica y la auto-cr√≠tica y el di√°logo continuo con el pueblo que es y debe ser su principal receptor. Debates y an√°lisis e imbricaci√≥n continua con los problemas neur√°lgicos de la sociedad constituyen los caminos para el perfeccionamiento de las pol√≠ticas del sector.

  • 3- ¬ŅLas instituciones representan a los artistas e intelectuales?

S√© que hay un debate intenso sobre ese particular, al menos en el seno de los √ļltimos congresos de la UNEAC y de la AHS. No quiero repetir lo conocido. Insisto solamente en la necesidad de que sea el movimiento intelectual el generador de las instituciones y no a la inversa. Surgen por la necesidad de aunar el esfuerzo de los creadores en beneficio de la sociedad y no como una acci√≥n m√°s para garantizar la unidad de los mismos. Deben ser escenarios de discusi√≥n, an√°lisis, confrontaci√≥n de ideas y conocimientos e incubaci√≥n de proyectos colectivos e individuales, de respaldo y socializaci√≥n¬† a la obra creadora, entre otras muchas acciones. Deben nacer y crearse seg√ļn los intereses de los intelectuales en correspondencia con los del pa√≠s.

  • 4- ¬ŅEst√°n avanzando los valores conservadores en Cuba?¬ŅQu√© expresiones est√°n teniendo en el campo art√≠stico-literario?

Resulta interesante la pregunta sobre el conservadurismo. Me alegra que se hable de tan importante asunto porque, aunque parezca contradictorio, revela lo que hemos avanzado en la aceptaci√≥n o entendimiento del car√°cter polis√©mico de nuestra realidad social. Al fin entendemos que no existen uniformidades ideo-culturales, problem√°tica presente en las equivocadas pol√≠ticas de las primeras d√©cadas de la Revoluci√≥n. S√≠, hay fundamentalismo, aunque no puedo afirmar que sea una caracter√≠stica de la creaci√≥n art√≠stica y literaria. Esta, por lo general, en Cuba, generalmente se ha caracterizado por su liberalismo e independencia de los c√°nones tradicionales. Ese conservadurismo devenido en quietismo social constituye un flagelo necesitado de enfrentamiento por todas las fuerzas intelectuales del pa√≠s. M√°s bien puedo afirmar que no aprecio una ofensiva, salvo en algunas realizaciones del teatro, el cine, las artes pl√°sticas y las ciencias sociales, capaz de desconstruir las manifestaciones homof√≥bicas, racistas, sexistas y de apoyo a los a√Īejos roles familiares. Ese conservadurismo, repito, se expresa sutilmente cuando intenta detener el avance de las ideas y cuestiona la liberaci√≥n de los pensamientos a tenor del supuesto respeto hacia el tradicional discurso, sea pol√≠tico o cultural. Es la eterna lucha de contrarios, la incesante pugna entre lo viejo que no quiere morir y lo nuevo que aspira a movilizar ideas renovadoras. Hay que andar aprisa para que ese odioso inmovilismo solo sea recuerdo y no presente y futuro.

  • 5- ¬ŅC√≥mo hacer nuestra pol√≠tica cultural m√°s √ļtil para el avance del socialismo?

La pen√ļltima pregunta est√° relacionada con lo anterior. Creo que nuestras pol√≠ticas culturales no solo deben dirigirse hacia el desarrollo o desenvolvimiento de la creaci√≥n art√≠stica y literaria sino tambi√©n hacia la promoci√≥n de acciones cultas e inteligentes contra los flagelos sociales tales como la homofobia, el racismo, la misoginia, la violencia en sus m√ļltiples manifestaciones, las contradicciones sociales, la bisuter√≠a mental, las adicciones, el machismo, en fin todo aquello que obstaculiza la renovaci√≥n social y cultural. Debo insistir sobre la necesidad de que las pol√≠ticas culturales se nutrieran m√°s de los resultados de las investigaciones culturales, econ√≥micas, demogr√°ficas, sociales e hist√≥ricas para propiciar acciones mejor fundamentadas contra los mencionados flagelos. Insisto, perdonen la redundancia, cuando las pol√≠ticas culturales tengan en cuenta las miradas cient√≠ficas se podr√° convenir que comienzan a acercarse a lo que el pa√≠s necesita de ellas como pol√≠ticas sociales.

Otra cuesti√≥n, relacionada con lo expresado, es la imperiosa necesidad de mejorar la pol√≠tica de selecci√≥n de los cuadros sobre la base de la formaci√≥n docente y acad√©mica y del conocimiento de las especificidades del √°rea y lugar donde desarrollen sus actividades. ¬†Las pol√≠ticas nacen y se nutren de las realidades concretas. Las exigencias no se imponen, existen y hay que darles respuestas. Por eso es importante el di√°logo, el debate participativo e inteligente con todos para que todos se sientan partes indisolubles de las soluciones. No tenemos un di√°logo cultural inclusivo sino elitista. ¬ŅHasta d√≥nde las pol√≠ticas culturales han contribuido al mejoramiento humano? Las respuestas quedan pendientes de nuevas profundizaciones. Estoy convencida que s√≠, pero es necesario ahondar m√°s en nuestras deficiencias que en los logros, en lo que nos falta por hacer que en lo que hemos hecho. El asunto es fascinante y requiere de otros an√°lisis.

  • 6- ¬ŅQu√© papel debe jugar la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en este empe√Īo?

La AHS tiene un papel determinante en lo anteriormente apuntado. Sus espacios de debate tienen prestigio por sus contenidos cultos e inteligentes. He podido apreciar algo que admiro y es su independencia del resto de la institucionalidad de la cultura. Todo cuanto hace, nace de ella misma sin tutelaje externo, al menos es lo que devela su actuaci√≥n. Debe mantener su autocton√≠a reflejando los pensamientos j√≥venes frescos y continuadores de lo mejor de la creaci√≥n cultural. Ella en s√≠, sin padrinazgos y parientes cercanos, como parte de una sociedad requerida a√ļn de reformulaciones continuas.¬† Vigilantes siempre, sin matices represores, de todo lo que pueda detener el progreso social, la libertad creativa, y la materializaci√≥n de los pensamientos nobles y justos. La AHS debe ser siempre una esperanza hecha realidad para suerte de los que no traicionamos los sue√Īos eternos.


Las poéticas del cuerpo intervenido (+ fotos y video)

El distanciamiento social y la pandemia no ponen freno a los artistas: no hay claustrofobia, sino nuevas maneras de contar desde las plataformas online que hoy, m√°s que nunca, ofrecen su caudal de posibilidades a creadores y espectadores de las artes visuales. El arte no tiene excusas. Es por eso que estas Romer√≠as de Mayo ‚ÄĒla magna fiesta de las juventudes creativas‚ÄĒ no asumen ahora el rostro ni el jolgorio de las calles, sino que se viven desde casa, desde la inquietud de quienes imaginan para proteger la epidermis de la creaci√≥n, esa esencia que habita en la espiritualidad del ser humano.

Es por eso que quiero detenerme en Tiran√≠a de la tradici√≥n, exposici√≥n fotogr√°fica de Aneli Pupo. Las redes han devenido en el espacio de contemplaci√≥n que la conectividad nos ofrece, una particular galer√≠a para los ojos inquietos que buscan un est√≠mulo y una reflexi√≥n sobre la condici√≥n humana en estos tiempos donde nada ‚ÄĒpr√°cticamente nada‚ÄĒ es ajeno.

Muestra virtual Tiranía de la tradición

La artista visual guantanamera Aneli Pupo nos invita a visitar su muestra Tiran√≠a de la Tradici√≥n. Disponible en los canales de Youtube de la AHS y de la artista.#Romer√≠asenCasa#PorqueNoHayMa√ĪanasinHoy#ArteJoven_Cuba#Elartellamaatupuerta

Publicada por Asociación Hermanos Saíz Guantánamo en Lunes, 4 de mayo de 2020

Aneli Pupo habla, a trav√©s de sus im√°genes, del cuerpo femenino intervenido por la realidad y su crudeza. Una realidad que se experimenta d√≠a a d√≠a, en esas violencias del cotidiano que ‚ÄĒya sean imposiciones, costumbres, c√≥digos o modas‚ÄĒ transforman nuestro espacio privado en un espacio colectivo. Once im√°genes, once fotograf√≠as en blanco y negro que dialogan con el constructo social que hemos denominado ‚Äúbuena mujer‚ÄĚ, ‚Äúbuena madre‚ÄĚ, la guardiana de la familia y la dadora. Las violencias de nuestras pr√°cticas sociales invaden el lente de la c√°mara para mostrarnos un mundo en crudo, un mundo que ocurre cuando las puertas de la calle se cierran, un ritual de iniciaci√≥n en el que las mujeres somos v√≠ctimas y victimarias, jueces y parte.

M√°s que de inequidad de g√©nero, las fotograf√≠as de Pupo nos muestran el cuerpo intervenido, el cuerpo transformado en objeto, ‚Äúcosificado‚ÄĚ, trasmutado en incubadora o en tabla de planchar, el cuerpo ‚Äúanimalizado‚ÄĚ ‚ÄĒla mujer ponedora, la er√≥tica gallina que ha devenido tambi√©n v√≠ctima. Pero no es esta una contemplaci√≥n conformista: la creadora no nos invita a mirar y pasar de largo, como el inevitable chismoso que corre el velo de una realidad o la cortina de una casa para observar el desastre, sino que es un llamado a la acci√≥n, a romper el ciclo donde alma y cuerpo se escinden, y donde el s√≠mbolo ‚ÄĒese arquetipo inoculado en las venas de muchos y muchas‚ÄĒ se rompe, se quiebra. ¬†

Estas fotograf√≠as son un cuestionamiento. La mujer es vista como hembra ‚ÄĒmam√≠fera y ov√≠para‚ÄĒ, las im√°genes nos recuerdan un c√≠rculo/circo de las violencias. Hablo no solo de la violencia que los otros ejercen contra el cuerpo femenino ‚ÄĒcomo se evidencia en las fotos ‚ÄúFelizmente casada‚ÄĚ y ‚ÄúSin voz ni voto‚ÄĚ, quiz√°s las menos logradas de la muestra por la literalidad plana de su mensaje‚ÄĒ sino la violencia que nosotras mismas nos imponemos, en b√ļsqueda de transformarnos en el signo, en la representaci√≥n de la belleza tal y como se ha preconizado en la sociedad de consumo, en el circo del consumo.

Bajo esta mirada se encuentran las fotos ‚ÄúInsensata obsesi√≥n‚ÄĚ, la cual muestra solo la pesa ‚ÄĒesa maldita pesa que determina cu√°n gordas o flacas somos, cu√°n deseables, cu√°n hermosas‚ÄĒ y los pies de una mujer. Pies de tobillos hinchados, solo eso: a tal grado ha llegado la despersonalizaci√≥n, la desaparici√≥n de la mujer en su propio c√≠rculo de cosificaci√≥n y tortura que se ha convertido en el objeto y en una parte √≠nfima de s√≠ misma ‚ÄĒprecisamente aquella parte que carga, que soporta el peso simb√≥lico de las libras y del cansancio. ‚ÄúLe√Īa del √°rbol ca√≠do‚ÄĚ hace gala, nuevamente, del recurso de la despersonalizaci√≥n: una cinta m√©trica mide la cintura de una mujer, nuevamente una usuaria sin rostro, transformada en el objeto y en un fragmento de su cuerpo ‚ÄĒese fragmento que la autora ha decidido enfocar. En contraste con la rigidez de la cinta m√©trica ‚ÄĒy su sentencia‚ÄĒ aparece el cuerpo atado, amordazado, r√≠gido bajo el embate de la cinta; cuerpo que, si se observa atentamente, muestra sus estr√≠as, sus marcas, sus imperfecciones.

En ‚ÄúTierno cilicio‚ÄĚ el cuerpo se transforma en objeto al ser intervenido por un s√≠mbolo, en este caso, una plancha. La mujer se dobla bajo el peso del signo, asume su rol de protectora del hogar, hasta tal punto que se pierde su esencia: una vez m√°s, la fot√≥grafa nos niega ver el rostro de la mujer ‚ÄĒparece decirnos: ‚Äúesta soy yo, eres t√ļ, somos todas en un momento de nuestra vida‚ÄĚ‚ÄĒ y prefiere, en cambio, mostrar el cuerpo en actitud de sometimiento ‚ÄĒa gatas‚ÄĒ, el organismo devenido tabla de planchar, artilugio dom√©stico, cosa.

Un punto y aparte merecen las fotograf√≠as concentradas en los temas de la maternidad y la sexualidad. Me refiero a ‚ÄúPudor‚ÄĚ, ‚ÄúMaslow es un beb√©‚ÄĚ, ‚ÄúA flor de piel‚ÄĚ y ‚ÄúVigilia eterna‚ÄĚ. En todas, aparece en igual proporci√≥n la despersonificaci√≥n del rostro femenino ‚ÄĒque se oculta en uno de los casos; en el resto, se seleccionan partes puntuales del cuerpo relacionadas con el concepto de lo materno, del deseo y el sexo; d√≠ganse manos, pubis, muslos, senos‚ÄĒ, leitmotiv que ya ven√≠amos apreciando en gran parte de la muestra. De nuevo, es preciso se√Īalar c√≥mo la presencia de un s√≠mbolo ‚ÄĒen este caso el huevo, a una misma vez sin√≥nimo de nutrici√≥n y de maternidad‚ÄĒ invade y transforma el cuerpo.

Lo transforma hasta convertirlo en algo obsceno, hermoso y terrible: la mujer ha devenido madre ponedora, gallina que vela el nido, gallina que custodia los embriones que son su carga y bendici√≥n. A este concepto, se antepone la idea de una falsa sensualidad que insin√ļa la genitalia ‚ÄĒa modo de zona de fricci√≥n‚ÄĒ y los pechos ‚ÄĒla idea de lo nutricio‚ÄĒ, como espacios de sometimiento, espacios de carga, donde los huevos se ordenan con una meticulosidad geom√©trica, equilibrada y, por ello ‚ÄĒhasta cierto punto‚ÄĒ tambi√©n terrible. Es en estas fotograf√≠as que la creadora alcanza el cenit de su exposici√≥n.

tomado del perfil de facebook de aneli pupo

Una vez m√°s, hago hincapi√© en que estas im√°genes no invitan a la contemplaci√≥n pasiva ‚ÄĒcomo en nuestro andar por lo cotidiano, donde la violencia simb√≥lica y hasta f√≠sica pasa por nuestro lado sin que movamos un dedo‚ÄĒ, sino que son un llamado a visibilizar, a descorrer las cortinas de nuestro mundo interior, a elevarnos por encima de patrones, c√°nones, violencias exteriores y personales, a humanizar nuestros cuerpos y a desvirtuar estereotipos. El arte es cambio, bien lo sabe Aneli Pupo.

En este momento de aislamiento, cuerpos desconocidos ‚ÄĒcuyas identidades, como los rostros en muchas de las fotos de Aneli, permanecer√°n ocultas‚ÄĒ sufren, batallan contra otros y contra s√≠ mismos, en ese limbo de la mente del que, en ocasiones, parece imposible escapar. Es por eso que la imagen se transforma en voz, con la esperanza de que nos alcance y de que pulse alguna cuerda ‚ÄĒuna necesaria cuerda‚ÄĒ en nuestra espiritualidad.

No lo olvides: t√ļ tambi√©n eres m√°s que un cuerpo.

 

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