Citma


Ciencia y juventud: una combinación perfecta

Anabel Ricardo Gato tiene 25 años, es holguinera, ama dormir, el manga, el anime, le encantan la pizza napolitana y el café con leche. Es fanática del rock, posee una arraigada fe cristiana y es una sobreprotectora dueña de mascotas.

Pero además de esto, Anabel hace ciencia, sus esfuerzos van rindiendo fruto, no solo en el aula o los grupos de psicoterapia. Porque la joven licenciada en Piscología-Pedagogía, que actualmente vive el segundo año de su servicio social y es profesora en la Universidad de Holguín, obtuvo el premio Citma a estudiantes investigadores.

Aquí y ahora destruye ideas preconcebidas sobre los investigadores, las ciencias sociales y la docencia frente a sus contemporáneos, en una honesta conversación que comparto con ustedes.

¿Qué estrategia debe seguir un joven investigador para obtener un premio como este?

El premio Citma a estudiantes investigadores contempla todo el recorrido que se haya tenido durante los años de estudios universitarios, es muy importante la integralidad que abarca más que el rendimiento académico y la realización de exámenes de premio, porque incluye la participación en festivales de artistas aficionados, competiciones deportivas, así como el cumplimiento de todas las actividades y orientaciones que la sociedad demanda del joven universitario.

Para alcanzarlo es imprescindible que desde los primeros años de la carrera los estudiantes se vinculen a proyectos de investigación. Estos les van a permitir perfilar su quehacer como investigador. Muy necesaria es la participación en eventos pues son una oportunidad clave que nos permite el intercambio con profesionales, además constituye la oportunidad de mostrar los resultados que hemos ido obteniendo en nuestras propias investigaciones. Es preciso también conservar las evidencias que abalan todas las actividades que hemos desarrollado en nuestra trayectoria estudiantil. Ellos fundamentarán nuestro recorrido.

¿Puedes destruir el mito o cliché de que un investigador es alguien ensimismado y sin vida social?

Dedicarse a la investigación no significa que no dispongas de tiempo para tu familia o amistades. Solo con planificarse se pueden hacer varias cosas. Siempre habrá tiempo para compartir con las amistades, para salidas ocasionales, no significa que tengamos que renunciar a momentos de diversión.

Durante los años de universidad es cierto que muchas veces se tiene que renunciar a algunas salidas para priorizar los estudios, pero ser buen estudiante o dedicarse a la investigación no significa que tengamos que renunciar a la vida social.

¿Cómo inviertes el tiempo?

Mi tiempo libre lo invierto en prepararme para las clases que debo impartir, disfruto mucho de la lectura como recreación, oigo música, salgo con mis amistades, por supuesto, hay que dedicar tiempo a la investigación.

¿Por dónde andan tus actuales investigaciones?

En estos momentos estoy matriculada en el Programa de Doctorado en Pedagogía de la Universidad de Holguín e investigo sobre la inteligencia emocional y su importancia en la formación de profesionales de la educación.

¿Consideras que las ciencias sociales son ciencias menores?

No creo que las ciencias sociales ni las ciencias de la educación sean menos importantes o deban considerarse en un rango inferior al de las ciencias naturales o exactas. Cada una de ellas tiene sus características, las cuales están dadas por la esencia de su objeto de estudios. Las que estudian el desarrollo social o procesos tan complejos como el educativo o el de enseñanza-aprendizaje deben nutrirse de otras ciencias sin que esto comprometa su status de ciencia independiente.

¿Cómo es impartir clases a estudiantes prácticamente de tu edad?

De mis estudiantes aprendo mucho, de las experiencias que me cuentan de su vida cotidiana y las prácticas que realizan en las escuelas. Sus preguntas exigen de mí una mayor preparación.

Los respetos a ellos como alumnos y ellos deben respetarme como profesora. Aunque tengamos casi la misma edad. Es un reto porque debo demostrarles que a pesar de que no cuento con la vasta experiencia de otros profesores puedo cumplir con esta responsabilidad.

Al mismo tiempo es divertido porque darles clases me hace recordar mis recientes años de estudiante universitaria. Pero ahora lo veo desde una perspectiva diferente y me río mucho de sus ocurrencias. También los aconsejo porque tengo el recuerdo muy cercano de estar en su posición. Me encuentro en este estado donde tengo dos puntos de vista y mis alumnos me aportan mucho, me hacen sentir realizada.