Ciencia Ficción


Viaje a la fantasía

Es la juventud el relevo, en esta etapa de la vida los artistas crean con ímpetu sus obras. En la literatura, por ejemplo, casi todos comienzan a esbozar sus primigenios poemas, cuentos o novelas antes de cumplir las 35 primaveras.

No fue diferente para Abel Guelmes Roblejo, quien ya anda con paso seguro en la narrativa. A pesar de su corto bregar en el mundo de las letras, ha tenido el placer de recibir dos galardones en concursos especializados: el primero fue el de la revista Juventud T√©cnica, en el a√Īo 2017, con un cuento de ciencia ficci√≥n; el segundo, el Oscar Hurtado, hace dos a√Īos, en la categor√≠a de fantas√≠a. Su √ļltimo y no menos importante lauro fue el premio La Gaveta, del a√Īo pasado ‚Äďun certamen organizado por la revista hom√≥nima, de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Pinar del R√≠o, y no especializado en estos subg√©neros‚Äď, en el apartado de cuento.

En entrevista exclusiva con BOHEMIA nos habla sobre sus primeras experiencias en el mundo de la creación literaria, así como sus éxitos actuales; la importancia de los talleres para los escritores y lo más importante: no dejar nunca de leer y nutrirse de los más sabios.

‚ÄúComenc√© a escribir en el a√Īo 2013 ‚Äďrememora‚Äď. Desde ese entonces me acerqu√© al taller Espacio Abierto y al proyecto Dialfa, ya que eran los √ļnicos lugares afines a mis gustos literarios, adem√°s ten√≠a conocimiento de que en ellos se reun√≠an escritores. Estaba pr√°cticamente como una p√°gina en blanco y quer√≠a nutrirme de sus conocimientos.

Viaje a la fantasía.

En 2017 vio publicado su primer libro.

‚ÄúAl inicio cre√≠a que narrar era f√°cil. Un d√≠a me sent√© y tecle√© en la computadora 12 p√°ginas de mi primer cuento. A√ļn lo tengo, es desastroso; solo que en aquella √©poca no lo ve√≠a as√≠, incluso lo envi√© a un concurso. Sin propon√©rmelo, su g√©nero era la fantas√≠a; en aquel momento no sab√≠a la existencia de estas diferenciaciones, para m√≠ era solo escribir un texto.

‚ÄúEn mi primera sesi√≥n de Espacio Abierto, escuch√© algunas narraciones con los mismos errores que la m√≠a, y me di cuenta de que necesitaba m√°s lecturas. Deb√≠a respetar este oficio que reci√©n hab√≠a descubierto y hacerle honor a quienes me estaban ense√Īando‚ÄĚ.

‚Äď ¬ŅPersonalmente, en qu√© devino ese taller?

-Es mi casa, mi familia. Allí sigo aprendiendo en cada encuentro y he puesto en práctica todo lo asimilado en el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. He crecido en la literatura y como persona. No fuera lo que soy hoy, como escritor, si no existiera Espacio Abierto. Para mí sí resulta imprescindible.

‚ÄúEs literal y literariamente mi taller, aunque no de forma exclusiva, es tan m√≠o c√≥mo de cualquier escritor que se le acerque, a fin de cuentas, es un espacio accesible para todos. Ha ayudado, ayuda y ayudar√° a much√≠simos literatos, no solo de La Habana, tambi√©n de otras provincias‚ÄĚ.

-¬ŅDe qu√© manera el Centro Onelio contribuy√≥ en tu formaci√≥n?

-Entr√© en el propio a√Īo 2013. All√≠ aprend√≠ las t√©cnicas narrativas, a amar y respetar el oficio de la literatura, a cuidarlo y atenderlo a diario. Cambi√≥ mi forma de ver todo. Est√° entre las mejores experiencias de mi vida. No solo conoc√≠ gente maravillosa y me integr√© a esa hermandad, tambi√©n a magn√≠ficos escritores‚ÄĚ.

-¬ŅPor qu√© escribes ciencia ficci√≥n y fantas√≠a?

-La afición al género fantástico en general (lo que incluye a la ciencia ficción) viene de las lecturas que tuve en la infancia. Entre mis autores preferidos en esa época se encontraban Julio Verne y Poe, por mencionar sólo dos.

‚ÄúEn la actualidad sigo sin proponerme escribir un g√©nero en espec√≠fico, m√°s bien hago un cuento o una novela, en resumen, una historia. Eso no niega que tenga preferencia por lo fant√°stico al escribir y al leer, porque es una literatura que no tiene l√≠mites preestablecidos, es libre, solo la restringe la imaginaci√≥n del autor, quien crea un mundo nuevo. No es como en el realismo, donde se recrea una historia ya con reglas estrictas en un universo conocido‚ÄĚ.

Viaje a la fantasía.

Además de este volumen, incluido en la colección Hojas de Hierba, de Ediciones Loynaz, sus obras en integran varias antologías.

-¬ŅQu√© te aport√≥ haber obtenido el premio en el concurso de la revista La Gaveta?

-Gan√© el primer premio en este certamen con el libro¬†Men√ļ Completo. Fue maravilloso que reconocieran de esta manera mi trabajo. ‚ÄúHe cumplido as√≠ varios sue√Īos: publicar en mi pa√≠s, ser le√≠do por mis amigos, emocionarme porque algunos desconocidos me digan que les gust√≥ y verlo en un¬†stand¬†en la Feria Internacional del Libro de la Habana.

“Es un volumen de cuentos, donde los relatos se centran en el absurdo. Creé una serie de historias, en apariencia comunes, que se van desarrollando hasta llegar a niveles irracionales. Quería demostrar que los géneros literarios pueden utilizarse como pretexto, porque lo que importa es lo que cuentas; por eso en mi libro encontrarás cuentos humorísticos (o rayando el humor), de suspense y románticos.

‚ÄúRecibir ese premio es una prueba de que en Cuba hay quienes ven m√°s all√° de los g√©neros literarios y se fijan en lo que uno quiere decir como creador‚ÄĚ.


La feria de las novedades jóvenes

Camag√ľey.- En esta tierra, que vio nacer la primera obra literaria escrita en Cuba, Espejo de paciencia,¬†de la pluma de Silvestre de Balboa y Troya, la fiesta de las letras har√° gala de sus mejores verbos, esfuerzos, colores y tradiciones para que el p√ļblico agramontino y visitante se reencuentren con sus autores, historiadores, investigadores, ensayistas y poetas, y sus creaciones.

Con ese abrazo entre p√ļblico y escritor cada a√Īo La Feria Internacional del Libro estremece a esta ciudad cuna de la literatura cubana, desde las sorpresas editoriales que estrena √Ācana.

En esta nueva convocatoria 14 son los títulos que saldrán a la luz, a pesar de las carencias económicas que enfrenta el territorio.

Cortes√≠a de la Editorial √Ācana

As√≠ lo refiri√≥ Evelin Queipo Balbuena, directora de la editorial √Ācana, quien asegur√≥ ‚Äúque gracias a la integraci√≥n de las instituciones como el Centro Provincial del Libro y la Literatura, Cultura, la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, el Gobierno y muchas otras, la Feria en esta ciudad es un evento aglutinador, que revela y muestra lo mejor de las letras.

‚ÄúLos textos se incluyen en las colecciones de √Ācana ‚Äďcomo las de Suma y Reflejo, la cual ha permitido rescatar y publicar la historia local, y otras como Musa traviesa‚Äď, d√≥nde m√°s de 30 autores han escrito para ni√Īos, y Surtidor, en la que la poes√≠a se ha revitalizado y fortalecido‚ÄĚ, agreg√≥.

Asegur√≥ que la participaci√≥n activa de los j√≥venes, sus iniciativas, es uno de los platos m√°s fuertes. ‚ÄúLa Carpa de la Reina es como una tradici√≥n, d√≥nde los noveles escritores y experimentados investigadores muestran su obra, y la comparten a un p√ļblico que espera con deseos las propuestas literaria, acompa√Īadas en su mayor√≠a por el debate oportuno y profundo‚ÄĚ.

Cortes√≠a de la Editorial √Ācana

Asever√≥ que esta vez √Ācana posee varios textos que reconocen la obra de j√≥venes talentos como Los mil y un zombis. Cuentos cubanos sobre monstruos, antolog√≠a de cuentos de 15 autores de las grandes ramas de la ciencia ficci√≥n cubana; Kukuy, el g√ľije no quiere perder tiempo, de √Āngel Velazco Hern√°ndez; y el de Lina Feria -a quien est√° dedicado el acontecimiento cultural-, La vigilia del argonauta, el cual es un homenaje de la AHS a esa gran poetisa cubana; y el de Rito Ram√≥n de Aroche, Libro de imaginar. ¬†

Coment√≥ la tambi√©n escritora, quien mereci√≥ a finales de 2018 la Beca de Creaci√≥n La Noche que otorga la AHS, que el Sistema de Ediciones Territoriales, nacido en 2000 y liderado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, ha permitido la realizaci√≥n de sue√Īos de escritores locales y nacionales, ‚Äúquienes concretan sus obras literarias gracias a las Risos (Risograph), programa que es conocido por ese nombre por la marca de la tecnolog√≠a instalada en cada provincia para la publicaci√≥n de los textos.

‚ÄúContar con esta t√©cnica, con las impresoras, ha permitido, entre sus muchas bondades, salvaguardar la memoria literaria e hist√≥rica del pa√≠s desde cada regi√≥n‚ÄĚ, subray√≥.

LAS SORPRESAS LITERARIAS

Entre las sorpresas que estrena √Ācana, editorial del territorio, en la edici√≥n 29 de la Feria, destaca sin duda alguna Conociendo las alergias: desde adentro, de la doctora Adianez Sugra√Īes Montalv√°n, quien acerca al lector a esta enfermedad desde su consulta, desde vivencias personales y la pr√°ctica m√©dica, y con la marcada intensi√≥n de dejar un mensaje de salud para la familia cubana.

Tambi√©n muy codiciado por la mera de contar la historia es el testimonio Retrato de un latifundio, de Orlando Michel Marrero, quien se las agenci√≥ para ofrecer la visi√≥n de un latifundio camag√ľeyano desde el humor criollo.

Cortes√≠a de la Editorial √Ācana

Especial inter√©s alcanza aqu√≠ Cuadernos de historia principe√Īa 17, serie de la investigadora Elda Cento G√≥mez -recientemente fallecida el pasado 28 de octubre-, a quien se le dedica tambi√©n el evento. Con pluma sagaz la investigadora puso a disposici√≥n del lector un universo de conocimientos que llenan espacios necesarios en la historiograf√≠a cubana.

De lujo es tambi√©n El ung√ľento de la Magdalena. Humor de la medicina popular cubana, texto que de la pluma de su autor, Ricardo River√≥n Rojas, regala carcajadas al lector al perseguir no la terap√©utica de los remedios, sino con el humor con que un grupo de ciudadanos trasmiten frases, situaciones e im√°genes de una √©poca, lo que certifican el costumbrismo signado por la picard√≠a. Cualidades que invitan al disfrute de una lectura pre√Īada de cuban√≠a.

Evelin Queipo Balbuena, directora de la editorial √Ācana, asegur√≥ que la Feria del libro es una gran fiesta de la familia en Camag√ľey/ Foto: Yahily Hern√°ndez Porto

Y si de querer saber m√°s hay que leer el atractivo y singular volumen Emi Laara: peque√Īas historias para so√Īar, el cual gestado a cuatro manos -Gladys Felicia Guti√©rrez y Hebert Poll-, propone¬† disfrutar de travesuras y aventuras de los dioses lucum√≠es.

De verdaderos tesoros infantiles son Kukuy, el g√ľije no quiere perder tiempo, de √Āngel Velazco Hern√°ndez; Cr√≥nicas del hormiguero, de Ernesto Juan Ad√°n; Pajaritos, escabeche, de Olga M Romero Mestas; Son para ni√Īos despiertos, de Jos√© Luis √Ālvarez; y ¬ŅD√≥nde est√° pap√°?, de Yoandry Mart√≠nez Rodr√≠guez, quien desde una historia de amor, ausencias y sue√Īos entre un ni√Īo y su padre, polemiza en la realidad del hijo quien no sabe el destino de su progenitor.¬†

Los mil y un zombis. Cuentos cubanos sobre monstruos es una antolog√≠a de cuentos de 15 autores de las grandes ramas de la ciencia ficci√≥n cubana. Con este volumen se estrena la colecci√≥n Esklibur (escalibur) de la editorial √Ācana, la cual promociona la literatura fant√°stica que abarca la fantas√≠a heroica, la ciencia ficci√≥n, el polic√≠aco y el terror.

Cortes√≠a de la Editorial √Ācana

En tanto, El mundo de Alejandrita, de Yoandra Santana Perdomo; Libro de imaginar, de Rito Ram√≥n de Aroche; y La vigilia del argonauta, de Lina de Feria, son aut√©nticos poemarios; regalos literarios que engrandecen la cita de las letras de la familia camag√ľeyana.¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬†

Igual de interesante es Extra√Īa criaturas sin nombre, de Manuel ¬†Alexander Roblejo, quien paciente entra y sale del escenario donde pululan personajes bien delineados que sue√Īan, viven… de una realidad de la que quieren alejarse, pero que a la vez se sienten muy atados.¬†

***

Jorge santos Caballero, jefe del programa teórico de la Feria  aseguró que más allá de contar con las acostumbradas áreas para la ventas de libros, también habrá un amplio programa de actividades colaterales, debates teóricos, paneles, presentaciones de libros.

Declar√≥ que el p√ļblico disfrutar√° de los tradicionales espacios del pabell√≥n infantil y La carpa de la Reina, La nave de los locos (para la poes√≠a), y el caf√© literario La Comarca, destinado a encuentros de escritores y debates te√≥rico-literarios.


Un escritor de extremos

Erick J. Mota y sus libros rondan el imaginario de todos aquellos que, alguna vez, hemos escrito, leído o pensado en clave de ciencia ficción. El calibre de su literatura radica en contar la verdad y hacerlo con acierto, en buscar lo cubano más allá de la concepción superficial del fenómeno y en su calidad como escritor (y como amigo, valdría también acotar al margen). Mota ha descubierto que lo universal se encuentra en el interior de la propia historia.

¬ŅExiste literatura de ciencia ficci√≥n y fantas√≠a con sello netamente cubano? ¬ŅQu√© define, a tu criterio, la escritura de ese g√©nero gestada en nuestra isla?

Por supuesto que sí existe. Creo que, incluso, fuera del género toda obra acometida por cubanos llevará un sello de cubanía. Los cubanos tenemos una forma particular de reaccionar a los embates de la vida; podría decirse, una forma específica de pensar y actuar. Compartimos muchas de estas características con los pueblos del Caribe, con los habitantes de América Latina y los países europeos mediterráneos.

Sin embargo, seguimos siendo ejemplares √ļnicos, tanto en la forma de hablar como en la manera de asumir la religiosidad (o el ate√≠smo), en la manera de reaccionar ante las crisis y el modo en que lidiamos con la pol√≠tica. Es imposible ocultar este cuban way of life.

La ciencia ficci√≥n o la fantas√≠a generan situaciones o ambientes en que los personajes son llevados a extremos que desaf√≠an la realidad misma, pero las reacciones humanas son universales. Si nos imaginamos a un grupo humano en un refugio luego de una guerra nuclear o un equipo de exploraci√≥n en el otro extremo de la galaxia creo que ser√≠a muy dif√≠cil ‚ÄĒy dudar√≠a del producto final de una obra as√≠‚ÄĒ si pretendemos (siendo cubanos el autor y los lectores) que el grupo se comporte como si fueran japoneses, norteamericanos o uzbekos.

El escritor de fantasía y ciencia ficción es un escritor de extremos, pero el centro de la trama siempre será el individuo… y ese individuo es forzosamente cubano cuando lo escribimos nosotros.

¬ŅLo que define la escritura de g√©nero hecha en la isla? Creo que su principal caracter√≠stica es que no hay dos obras iguales. Como pasa en m√ļsica, o en la misma literatura fuera de la ciencia ficci√≥n, no hay dos autores que compartan elementos creativos o estil√≠sticos m√°s all√° de las convenciones del g√©nero. Yoss no se parece a Michel Encinosa y ninguno de los dos se parece a Vladimir Hern√°ndez o a m√≠; sin embargo, los cuatro hemos hecho cyberpunk m√°s o menos en la misma √©poca.

Creo que es, precisamente, esta incapacidad para ordenarnos como generaci√≥n lo que nos vuelve √ļnicos dentro de la ciencia ficci√≥n internacional.

¬ŅEl g√©nero ha evolucionado en los √ļltimos a√Īos o sigue apegado a formas, f√≥rmulas y modos de hacer que hemos heredado de otras tradiciones culturales y escriturales, y/o del propio canon nacional?

Parte y parte. Es cierto que el género ha evolucionado. Con la llegada de los libros en formato electrónico los escritores han podido leer obras que no se habían publicado en Cuba. Esto permitió que subgéneros como el cyberpunk, la fantasía heroica o la ucronía aparecieran en el escenario de la ciencia ficción de nuestro país. Pero esto también nos ha atado a un canon ajeno, a veces innecesariamente comercial. Y digo ajeno y no extranjero. No hay nada de negativo en importar una idea o una estética que funciona.

Lo que sucede es que el arte se basa en la respuesta humana a la vida y ciertos grupos sociales comparten formas de responder a est√≠mulos como la guerra, el hambre o la violencia. Es a lo que llamamos identidad nacional. Como narrativa, la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a tienen posibilidades superiores a la narrativa tradicional ‚ÄĒerr√≥neamente llamada realista‚ÄĒ para mostrar estas reacciones. Sucede, entonces, que en nuestro af√°n de seguir un canon ajeno (puede ser extranjero o no) nuestros personajes reaccionen a la presi√≥n de la vida como norteamericanos, suizos o japoneses. Estrictamente hablando, eso no estar√≠a mal. Despu√©s de todo, la literatura habla de verdades universales.

El problema es cuando hay una desconexi√≥n entre los personajes y los lectores. Peor a√ļn es cuando esta desconexi√≥n se nota. Esto funciona igual cuando el personaje se comporta como ‚Äúcubano‚ÄĚ, se viste de guayabera (no tengo nada en contra de la prenda; de hecho, me gusta) y solo piensa en comer tostones y carne de puerco (tampoco hago campa√Īa contra lo anterior). El canon ajeno puede venir de cualquier parte pero debe evitarse.

Sobre las nov√≠simas generaciones de escritores del fant√°stico: ¬Ņnotas que hay similitud en los estilos y temas de escritura, una especie de autofagia literaria?

Creo que, a veces, no queda claro d√≥nde termina la inspiraci√≥n y comienza la copia. La ciencia ficci√≥n anglosajona ha llevado y lleva las riendas de lo aceptado en el mercado como ciencia ficci√≥n. Es correcto estar en fase con estas tendencias pero a la hora de hacer una obra propia creo que sucede que nos excedemos. Entre las obras cubanas dentro del g√©nero en los √ļltimos a√Īos se ha puesto de moda el cyberpunk y luego el steampunk, solo por poner dos ejemplos.

He podido leer intentos de estos géneros que carecen del espíritu y el sentido inicial de estos escenarios dentro del género. Tampoco veo la necesidad de estar tan en fase con la ciencia ficción y la fantasía fuera de Cuba. Todo escenario dentro de la ciencia ficción es extrapolativo y, por tanto, la extrapolación debe partir desde nuestra realidad y eso es lo que falta en la ciencia ficción cubana.

He visto que a veces se tocan tópicos y escenarios determinados solo por moda y no por una necesidad creativa dentro de la literatura. Desconozco si esta moda es una especie de autofagia, pienso que todo escritor comienza imitando lo que le gusta y, posiblemente, haya cada vez más escritores noveles que prefieren copiar de lo nacional hasta que encuentren su propia voz.

De cualquier modo, pienso que es solo un fenómeno natural el hecho de imitar o seguir modas cuando se comienza una carrera. Pero me muestro optimista respecto a las nuevas generaciones. No veo esto como un signo de decadencia dentro del género.

En la ya no tan corta historia de la CF y F cubanas, talleres literarios y ezines han ejercido un rol preponderante en la formaci√≥n e informaci√≥n de los nuevos escritores. ¬ŅSiguen siendo necesarios o piensas que, en la actualidad, se hace importante descubrir nuevas opciones formativas? ¬ŅCu√°les ser√≠an estas, en tu opini√≥n?

Bueno, como yo me formé en talleres (hablo del taller Espiral y más tarde en el Centro Onelio J. Cardoso) es difícil para mí tener una perspectiva fuera de ellos. Sin embargo, trataré de ser objetivo. Los talleres son saludables para el escritor tanto como la terapia de grupo lo es para un enfermo mental. Ayudan, pero no curan.

Un taller provee de ejercicios de creación, debate y valentía a la hora de exponer tu obra a los demás pero, por sobre todo eso, los talleres son una tormenta de ideas temáticas, brindan inspiración al escritor que comienza pero no forjan escritores.

Por otra parte, los talleres vician, son faltos de objetividad y, algunas veces, hasta deforman. Teniendo en cuenta los errores de concepto que manejan muchos escritores a la hora de afrontar el género pienso que tal vez los talleres no son suficientes (jamás diré que los talleres sean innecesarios pues me debo a ellos).

Pienso que deben existir otras opciones como cursos de teoría literaria, técnicas narrativas, apreciación del género o escritura creativa. Incluso, creo que los escritores que comienzan deberían estar pendientes de la crítica literaria, es decir, no contentarse con la crítica de los talleristas sobre su historia sino aprender de la crítica pura y dura hecha a escritores hechos y derechos para así tener un listón más alto que saltar.

¬ŅQu√© opinas de la relaci√≥n entre el mundo audiovisual y el literario, en relaci√≥n con los g√©neros fant√°sticos?

Como siempre he dicho, pese a que el fant√°stico surge como un movimiento literario, este se enriqueci√≥ apenas aparecieron los primeros audiovisuales. Desde M√©li√®s hasta la actualidad, el cine dej√≥ de nutrirse de la ciencia ficci√≥n, la fantas√≠a y el horror literarios para convertirse en un gestor de historias propias dentro del g√©nero fant√°stico. Esta relaci√≥n literatura-audiovisual goza de buena salud y si alguien lo duda creo que Juego de tronos puede aportar n√ļmeros sorprendentes en la estad√≠stica de aceptaci√≥n de un audiovisual inspirado en una serie monol√≠tica de libros de m√°s de 500 p√°ginas.

Lamentablemente, en nuestro pa√≠s no pasamos de los intentos que no acaban de despegar. Creo que, simplemente, tenemos una mala comunicaci√≥n entre los realizadores de audiovisuales y los escritores. Eso, sumado a una creencia respecto a que un audiovisual de ciencia ficci√≥n o fantas√≠a debe estar cargado de efectos visuales, trucaje y vestuario de dise√Īo que encarezca la producci√≥n. No digo que hacer ciencia ficci√≥n sea barato, pero cada vez hacer audiovisuales de cualquier g√©nero es igual de costoso.

Existen formas creativas de hacer cine fantástico que no requieren grandes efectos visuales computarizados o un movimiento excesivo de trucaje. Creo que es algo que puede resolverse con un mejor diálogo llegando a un punto medio entre el arte y las necesidades de producción.

¬ŅEs Cuba un pa√≠s de literatura eminentemente realista/mainstream, o crees que esa coordenada ya se ha equilibrado‚Ķ o invertido?

Cuba es un pa√≠s donde la cr√≠tica ve con mejores ojos la literatura llamada realista o mainstream y donde, adem√°s, no existe un mercado del libro en el cual la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a puedan probar con n√ļmeros (ventas) la predilecci√≥n del p√ļblico. En ese aspecto, al no existir un mercado solo nos queda convencer a la cr√≠tica.

Pienso que despu√©s de muchos a√Īos hemos logrado que algunos escritores de ciencia ficci√≥n y fantas√≠a sean aceptados como escritores por las instituciones, coloquen relatos en antolog√≠as ‚Äúrealistas‚ÄĚ, se autoricen premios dentro del g√©nero e, incluso, se dediquen ferias del libro (provinciales, pero algo es algo) a un escritor del g√©nero (hablo de Yoss).

Sin embargo, todav√≠a un relato fant√°stico ‚ÄĒno un fant√°stico enmascarado como realismo sino verdaderamente fant√°stico o de ciencia ficci√≥n‚ÄĒ no ha ganado un premio reconocido de literatura. A√ļn nos queda mucho terreno por ganar. Eso, asumiendo que realmente necesitemos conquistar esos espacios y congraciarnos con la cr√≠tica literaria cubana.

En otro sentido pienso que, tal vez, nuestros esfuerzos deber√≠an orientarse hacia la creaci√≥n definitiva de un mercado del libro en Cuba y, simplemente, venderle al consumidor ‚ÄĒese lector cubano que lleva consumiendo ciencia ficci√≥n por m√°s de 60 a√Īos y no parece cansarse‚ÄĒ y as√≠, de paso, hacer un poco de dinero.

¬ŅC√≥mo transcurre tu proceso creativo?

Me limito a vivir, las historias vienen solas. Tengo la capacidad ‚ÄĒme reh√ļso a llamarlo don y he aprendido a no decirle maldici√≥n‚ÄĒ de procesar todo lo que me ocurre en t√©rminos fant√°sticos. Podr√≠a decirse que mi reacci√≥n ante la vida es escribir cualquier cosa que tenga un nivel de realidad no real. Al pasar el tiempo las historias se acumulan en mi cabeza y, cuando ya no me dejan tener una vida funcional, me siento y las escribo. Tras el punto final llega la paz de esp√≠ritu y regresan los pensamientos claros. Al menos por un tiempo.

Publicar fuera de Cuba: ¬Ņutop√≠a o distop√≠a? ¬ŅC√≥mo ha sido tu experiencia?

Ambas cosas. La parte ut√≥pica es la posibilidad de entrar en un mercado del libro. Dif√≠cil, ocupado por norteamericanos y espa√Īoles, pero siempre mercado. La posibilidad de vender est√° all√≠. Los libros no dependen de un plan editorial o de una distribuidora. Se editan, se imprimen y se venden. Es como estar en un agromercado sin que te importe el precio de la libra de cebolla porque son tus cebollas (en este caso, tus libros) y ganas algo cada vez que alguien compra.

La parte distópica es que llegamos tarde a este mercado. Las editoriales independientes poseen un alcance menor, muchas veces limitado a la mente de sus propietarios, la promoción cuesta dinero y en un mundo de oferta y demanda nadie apuesta por un escritor desconocido y de un país que solo fue famoso por unos misiles nucleares que crearon una crisis en los 60. Las grandes editoriales apuestan (e invierten) por lo seguro.

Esto es, por autores establecidos, traducciones de norteamericanos ganadores del Hugo y cubanos que hablan de política (la política sí vende). En fin, que publicar fuera de Cuba es como ser bajito y delgado y entrar a un ring lleno de armas pesadas para pelear contra varios tipos grandes y fuertes. La ventaja es que fuera del ring no tienes ninguna posibilidad de llevarte el cinturón del campeón. Pienso que siempre será una decisión personal.

Las antolog√≠as son, si se quiere, un ‚Äúrecurso‚ÄĚ que emplean muchos autores para darse a conocer y compartir espacio textual con algunas figuras, menos o m√°s relevantes, de la literatura nacional. ¬ŅSucede igual con los escritores de CF y F? ¬ŅDe cu√°nta importancia son las antolog√≠as del g√©nero?

Pienso que sí, una antología no solo es una oportunidad para muchos escritores noveles o con una obra limitada, creo que también le aportan buena salud al género. Sobre todo en un país donde no existen publicaciones en papel sobre lo fantástico, donde puedan leerse diversidad de relatos o fragmentos de novelas, como sucede en el mundo anglosajón (aunque cada vez son más las revistas que se pasan a formato digital y abandonan el costoso papel).

Una antología siempre se agradece de parte de los lectores asiduos al género. Creo que lo que falta ahora es que los antologadores de libros de corte realista comiencen a incluir autores de fantástico. No creo que resalte para mal un relato de fantasía o de ciencia ficción en una antología de narrativa (al fin y al cabo, eso es lo que es, narrativa).

¬ŅCu√°les son los temas y los asuntos que actualmente te apasionan? ¬ŅSobre qu√© desear√≠as escribir?

Me apasiona la historia, la sociolog√≠a y la pol√≠tica (tambi√©n las armas de fuego, pero esa es solo una relaci√≥n plat√≥nica), cosa que para un licenciado en F√≠sica puede parecer algo extra√Īo, aunque no tanto, si termin√© escribiendo libros.

Creo que la sociedad humana (al menos hasta que aparezcan otros seres inteligentes que vivan en sociedad) es un sistema físico profundamente complejo y, por tanto, fascinante. Es por eso que me apasionan por igual la ucronía y la distopía. Creo que la historia alternativa es algo más que un ejercicio de conocimiento de la historia, es un escenario de la ciencia ficción que requiere un trabajo de mesa tan profundo como una novela histórica y, al tiempo, es una reflexión sobre temas de gran profundidad social.

Existen puntos oscuros en las historias de cada país que solo la ucronía puede sacar a relucir, llevar a debate o llamar a la reflexión. Respecto a la distopía creo que cualquiera que vea las noticias y los discursos políticos con un ojo crítico está obligado a acercarse a la distopía.

Sobre todo, porque durante el siglo pasado parec√≠a que solo habr√≠a unos cuantos sistemas de gobierno que podr√≠an desencadenar en una anti utop√≠a. Hoy en d√≠a creo que las probabilidades se han cuadruplicado. Creo que la distop√≠a llama a la reflexi√≥n sobre el ahora, no solo sobre c√≥mo debemos reaccionar ante la pol√≠tica ‚ÄĒreacci√≥n que creo ha sido demasiado pasiva durante demasiado tiempo‚ÄĒ sino sobre c√≥mo debemos proyectarnos hacia el futuro.

Las noticias de hoy ser√°n la historia del ma√Īana y los errores de hoy ser√°n los holocaustos y apocalipsis del futuro. La gente deber√≠a reflexionar sobre ello y escribiendo sobre estos temas quiz√°s se pueda lograr.

Mucho se ha hablado del rol o papel del lector como coautor o, al menos, de su participaci√≥n en la construcci√≥n conjunta de un libro. ¬ŅPiensas que el lector cubano es creativo o que ha optado por la pasividad a la hora de consumir un producto ‚Äúya hecho‚ÄĚ? ¬ŅEs, adem√°s, un lector complaciente o no?

Ante la inexistencia de un mercado del libro, al lector cubano no le ha quedado otro rol que el pasivo. Pero eso no significa que no tengamos un p√ļblico cr√≠tico y nada complaciente. Nuestro p√ļblico lee de todo y copia todos los audiovisuales que salen del g√©nero. Esta avidez viene dada por la falta de oferta ante una demanda.

Sin embargo, he escuchado cr√≠ticas muy profundas en mi barrio sobre ciertos audiovisuales del g√©nero de dudosa calidad y he tenido la oportunidad de ver c√≥mo, en un lanzamiento del libro, casi todo el p√ļblico se hab√≠a le√≠do mi novela y hac√≠an preguntas que me pusieron a sudar. Creo que nuestro p√ļblico est√° deseoso de un mercado y no ser√° para nada complaciente con los autores cuando esto ocurra.

¬ŅHasta qu√© punto la b√ļsqueda de un sello nacional en la literatura fant√°stica puede ir en detrimento (o no) de la idea de construir una literatura universal y no localista? Y hurgando un poco en este asunto: ¬Ņse busca en realidad hacer libros del g√©nero con temas nacionales o solo se apuesta por lo superficial, e incluso folcl√≥rico, de lo llamado a grandes rasgos ‚Äúlo cubano‚ÄĚ?

Tal vez deber√≠amos comenzar haci√©ndonos la pregunta ¬Ņpor qu√© necesitar√≠amos buscar un sello nacional en el g√©nero? Aparentemente, estamos en buen camino siguiendo las convenciones del g√©nero y buscando conectar con aspectos universales de la naturaleza humana.

Para la ciencia ficción es, incluso, más sencillo, puesto que se basa en la extrapolación de disciplinas científicas que, por lo general, buscan generalizaciones y no localismos. La primera respuesta está en el mercado. En un mundo comercial regido por la pauta anglosajona donde prácticamente todo el canon está establecido a partir de una ciencia ficción y una fantasía concebida en Estados Unidos, Inglaterra y algo de Francia, es difícil competir. A menos que se tenga algo novedoso. Tanto en el mundo científico como en el literario es poco probable una idea nueva al cien por ciento. Generalmente se trata de ideas preexistentes adaptadas al contexto actual o vistas desde una localidad.

En otras palabras, no podemos vender hielo a los inuit a menos que le pongamos algo verdaderamente nuestro. Ahí es donde el sello nacional acude en nuestra ayuda puesto que nadie, en todo el mundo, posee nuestra cultura. Parte del éxito de los primeros clásicos de fantasía norteamericanos radicó en la explotación del imaginario nacional en lugar de intentar imitar la pauta extranjera. Es por ello que obras como El maravilloso mago de Oz resaltan en medio de un mercado controlado en su época por autores ingleses o alemanes.

Otro aspecto radica en que la ciencia ficción no busca exactamente una extrapolación de la ciencia actual sino que explora la respuesta individual y social al desarrollo tecnológico. Y esta respuesta es particular para cada grupo social.

Por otro lado, la fantas√≠a no se basa en extrapolaciones cient√≠ficas o tecnol√≥gicas sino en extrapolaciones tradicionales, culturales y folcl√≥ricas. Tolkien construy√≥ todo el universo del Arda a partir de tradiciones, leyendas y folclore europeo. Lo interesante es que no tom√≥ mucho del folclore nacional pero, indudablemente, El Se√Īor de los anillos tiene un sabor brit√°nico indiscutible.

Claro est√°, apoyarnos en la cultura nacional no nos puede alejar de la b√ļsqueda de verdades universales. Macbeth se desarrolla en la escocia medieval pero es una historia sobre las ambiciones. Lo universal est√° en el interior de la historia, no en c√≥mo luzca.

Y aqu√≠ caemos en la segunda pregunta que para poder responder tenemos que hacernos otra: ¬Ņqu√© consideramos ‚Äúlo cubano‚ÄĚ? Todas las respuestas posibles a esta pregunta se agrupan en dos grandes grupos. Una centrada en factores de identidad que exploran los elementos comunes de cada individuo de nuestra compleja naci√≥n.

Y otra, banal y estereotipada, que busca soluciones f√°ciles para problemas complejos, tales como reducir la totalidad de las tradiciones campesinas (con profundas ra√≠ces compartidas entre la cultura ta√≠na y la europea) al punto cubano y el guateque; o toda la complejidad de las religiones de origen africano (que van desde la regla conga proveniente de Hait√≠ en el oriente cubano hasta la hermandad de los √Ī√°√Īigos en el occidente de la isla) a un simplista pante√≥n polite√≠sta distante de la filosof√≠a yoruba encabezado por una Osh√ļn, un Chang√≥ y un Eleggu√° dise√Īados para agradar al turismo del primer mundo.

Ahora bien, un autor de literatura fant√°stica que asuma la primera definici√≥n de ‚Äúlo cubano‚ÄĚ explorar√° un conflicto universal dentro de la complejidad de nuestra sociedad, nuestra tradici√≥n o de nuestra cultura. En cambio, si se sigue la segunda definici√≥n, solo se obtendr√° controversias campesinas de robots gigantes con sombreros de yarey u orishas vestidos de Armani saltando entre almendrones en movimiento como una mala copia de La Matrix. Creo que la decisi√≥n est√° en cada autor. Que el lector juzgue por s√≠ solo.


Las met√°foras doradas

Dentro del panorama literario joven de Cuba, Elaine Vilar Madruga es, quiz√°s, una de las voces m√°s prominentes en los √ļltimos a√Īos. Capaz de crear obras enmarcadas en varios (o casi todos) de los g√©neros narrativos; se caracteriza por su acertada dramaturgia, composiciones l√≠ricas, po√©ticas, capaces de despertar los m√°s abigarrados sentimientos, personajes vivos, palpitantes, argumentos imbricados, madejas m√°gicas que el lector disfruta deshacer, poco a poco, a trav√©s de la palabra escrita, rastro del hilo de Ariadna en un laberinto de intertextualidad.

Cada nueva publicaci√≥n de Elaine nos trae sorpresas imposibles de ignorar. Cada nueva obra que presenta al p√ļblico lector reafirma el compromiso de la autora de transitar con paso firme por el camino interminable que es la literatura.

Queda evidenciado en su √ļltima novela Los a√Īos del silencio, recientemente publicada por la editorial espa√Īola Dilatando Mentes. Un texto cargado de simbolismo, met√°foras precisas, personajes femeninos fuertes, que golpean, que sufren, personajes que se corrompen bajo las garras del poder, hombres que sue√Īan y presagian destinos desde la muerte, y artistas en busca de la perfecci√≥n.

Porque Los a√Īos del silencio es una novela dedicada al arte en todas sus vertientes, pero m√°s al teatro, donde a trav√©s de varios de estos singulares personajes nos acercamos a las interioridades del Kabuki japon√©s.

‚ÄďCuando comenzaste a planificar la historia de Los a√Īos del silencio, ¬Ņc√≥mo result√≥ ese proceso de investigaci√≥n acerca del kabuki? ¬ŅPor qu√© elegiste el teatro tradicional japon√©s para que resultara hilo conductor de la novela?

Investigaci√≥n teatral y dramaturgia son hilos, con salvedad de la met√°fora que siempre me han servido como materiales textuales. Hay cierta atm√≥sfera de misterio ‚ÄĒocurre cuando la condici√≥n de desconocimiento se troca en curiosidad‚ÄĒ que rodea a otras tradiciones teatrales que no son las precisamente occidentales; dicho en otras palabras: el teatro tal y como lo conocemos desde nuestra condici√≥n hemisf√©rica no es la √ļnica, ni siquiera la mejor, forma de teatralidad o de ritual.

Esa niebla que existe en torno a otros procesos de la escena no occidentales, esa condici√≥n que es liminal, siempre me interes√≥. De alguna manera, Los a√Īos del silencio es el resultado de una investigaci√≥n y una deuda que tengo con mi formaci√≥n dramat√ļrgica.

Antes te mencionaba la palabra ritual. Como ves, unas poquitas s√≠labas que se desbordan en su contenido. Toda teatralidad conlleva una forma, as√≠ sea abstracta, de ritualidad. Lo que sucede es que, en las tradiciones no occidentales, el ritual aparece mucho m√°s imbricado a la condici√≥n de escena. Sucede as√≠ con el teatro kabuki, pero no de manera exclusiva. Habr√≠a que observar con atenci√≥n al mundo hind√ļ, japon√©s, chino, por solo mencionar tres formas de concebir el rito, la escena y el universo.

Mi investigación sobre el kabuki fue limitada, te lo confieso, y hablo de la limitación sin tapujos por lo difícil que resultó para mi mente, signada por lo occidental, entender el fenómeno en toda su extensión y dimensión.

Portada de Los a√Īos del silencio. Editorial Dilatando mentes, 2019.

Hay códigos que se me escapan, y son códigos que no están marcados ni siquiera por cercanía o lejanía geográfica, sino por las diferentes maneras de concebir un mismo fenómeno. La novela es mi intento de encontrar un camino hacia la comprensión. En un mundo ideal me habría gustado ser testigo directo de funciones de teatro kabuki, más que ser espectadora que visualizó los procesos a través del deficiente método de la observación indirecta (dígase videos, conferencias, etc.).

¬†Como en arte todo es proceso ‚ÄĒy camino‚ÄĒ aprovech√© la niebla del conocimiento incompleto ‚ÄĒen arte, todo conocimiento es incompleto‚ÄĒ y la cubr√≠ con la argamasa de mi narrativa, con mis personajes y sus obsesiones, con el hilo o eje conductor que rigi√≥ a estos actantes de la escena del poder y de la vida. Fui en busca de sus objetivos, de lo que en realidad los quebraba, los conten√≠a o los desbordaba. Fue un m√©todo no vindicativo ni de omisi√≥n, sino de construcci√≥n conjunta.

Del teatro kabuki me interesaba, sobre todo, la disciplina del oficio y los largu√≠simos a√Īos de formaci√≥n y preparaci√≥n a los que se someten los actores. La tradici√≥n se hereda, es un preciado don familiar que se piensa como legado y merecimiento.

Y luego, tambi√©n, me atra√≠a la figura del onnagata ‚ÄĒactor masculino que asume los roles femeninos‚ÄĒ y el proceso de transformaci√≥n y transmutaci√≥n que ocurre en este sujeto; proceso que no es solo f√≠sico, ni de enmascaramiento, sino metamorfosis espiritual. Como ves, exist√≠a material suficiente para la curiosidad y la provocaci√≥n, dos de los ejes fundamentales que deben poner en movimiento cualquier proceso de escritura. La literatura es eso: curiosidad y provocaci√≥n. Todo lo dem√°s es un sin√≥nimo o una resultante.

‚ÄďA trav√©s de diversos cap√≠tulos nos acercamos a personajes que al inicio tienen un breve destello de presencia, y despu√©s cobran vida a trav√©s de mon√≥logos que se adaptan al desarrollo de la historia, ofreci√©ndonos un punto de vista interesante, sosteniendo un armaz√≥n de intrigas y traiciones. ¬ŅC√≥mo estos fantasmas que sue√Īan en la Ciudad del Silencio se convierten en parte importante del argumento? ¬ŅCu√°l es el simbolismo encerrado en sus discursos, y su v√≠nculo con el teatro?

La novela en s√≠ es muy teatral, no solo por las conexiones evidentes que tiene con el mundo del kabuki sino porque la escritura del texto ‚ÄĒde alguna manera no tan mist√©rica‚ÄĒ se impregn√≥ de ese esp√≠ritu.

 El libro es teatralidad llevada a la narrativa, no puedo pensarlo de otra manera. Si a eso le sumas que es una novela contada desde diversos puntos de vista, entonces te darás cuenta que todo está relacionado con una condición de escena y de personaje.

No es secreto: en mi escritura, los personajes siempre son el centro; no creo hayan ‚ÄĒo al menos no las noto‚ÄĒ excepciones en todo mi proceso de trabajo. Encontrar sus tonos, sus historias, sus secretos, es mi gran b√ļsqueda. Luego viene la forma, el c√≥mo se cuenta lo develado, el c√≥mo se aborda el ritual desde un espacio que no solo sea el cuerpo de los personajes ‚ÄĒaunque tambi√©n‚ÄĒ sino tambi√©n el recurso de su(s) m√©todo(s) y del mundo que los habita.

Algunos de los personajes de esta novela viven a un costado de la realidad; pero esta es siempre una realidad llena de costuras, una realidad permeable, que puede ser transpuesta. La Ciudad del Silencio no es m√°s que el velo donde se produce ese cruzamiento.

Creo que, en sentido general, todos los personajes de esta novela son cadáveres andantes, colindan en los límites de la vida y la muerte; de ahí que les sea tan simple comunicarse con un tipo de mundo otro. Si ese mundo es real o no, queda en mano de los lectores: como autora, no aventuro a tanto.

‚ÄďHablamos sobre el personaje de Harune y su af√°n por lograr la perfecci√≥n de su arte: ¬Ņesto ocurre realmente en el teatro, en el mundo de la actuaci√≥n?

Ocurre en el mundo del arte. Ya no s√© si es una obsesi√≥n recurrente o algo que parezca demod√© a los ojos de la mediocridad que reina en todos lados en estos tiempos que corren. Pero la b√ļsqueda de la perfecci√≥n, ¬Ņacaso no es un motor humano, m√°s que art√≠stico? Este es un concepto que tiene que ver ‚ÄĒo est√° muy relacionado‚ÄĒ con la sed de conocimiento de Fausto, el de Goethe.

Y es el motor silencioso ‚ÄĒquiz√°s menos visible‚ÄĒ de muchas de las criaturas de Shakespeare. Te menciono dos casos, hay otros, y eso que solo me circunscribo al contexto literario, o m√°s espec√≠ficamente, al dram√°tico.

Harune, de alguna manera, es la s√≠ntesis y la sumatoria de estos otros personajes. Se debe a ellos y es, a su manera, igual de monstruoso. Solo que su monstruosidad ‚ÄĒque es tambi√©n su belleza‚ÄĒ est√° ligada a la idea de alcanzar todo su potencial, de hacer que el potencial eclosione, de llegar a un pelda√Īo m√°s alto en un ciclo infinito de ascenso.

En el teatro kabuki, la perfecci√≥n es, m√°s que una b√ļsqueda aislada, la meta, y es este un concepto que mucho tiene que ver con la transmisi√≥n del conocimiento a las nuevas generaciones y la conservaci√≥n de la tradici√≥n. De ah√≠ que lo actores del kabuki se enfoquen en la especializaci√≥n de determinados roles, a los cuales dedican toda una vida de trabajo y cuya formaci√≥n comienza desde las m√°s tempranas edades.

Te confieso que mi relación con los personajes de esta novela fue de fricción, no de convivencia ni de conveniencia. Pero la fricción fue interesante, provocó escoriaciones y, una vez que la piel textual volvía a crecer, provocó también nacimientos. Con Harune, el proceso se hizo especialmente lijoso. Creo que eso sucede cuando hay vida y divergencia, que es mejor que el sencillo asentimiento, el asentimiento acéfalo.

Cortesía de la entrevistada.

‚ÄďMezclas de manera homog√©nea teatro y ciencia ficci√≥n para ofrecer una visi√≥n √ļnica, con lo cual, la novela adquiere tintes de un universo ya conocido por tus lectores a trav√©s de Salom√©, la primera entrega de El trono de Ecbactana, y la mayor√≠a de los cuentos que aparecen en Los arcos del norte. ¬ŅTienes planeado conectar estas historias a trav√©s de una novela o una saga?

Desde hace unos a√Īos soy especialmente consciente de que todos mis universos se tocan, incluso aquellos que parecen m√°s lejanos o divorciados a una primera y superficial mirada. Escribir al tanto de este fen√≥meno es algo positivo, no te lo niego, porque te permite establecer conexiones, hilar una madeja con otra, despierta la curiosidad y la provocaci√≥n.

Pero tambi√©n ‚ÄĒnada es perfecto‚ÄĒ es un ejercicio que te obliga a realizar constantes asociaciones. En este universo que contiene a todos los otros, no puede haber tejido suelto. La mirada tiene que ser macro, no microsc√≥pica, aun cuando me ocupe lo peque√Īo y lo invisible. El oficio ayuda un poco, s√≠.

Ayuda en el sentido de que he planificado mi escritura como un mapa que se va develando en la misma medida en que los lectores consuman m√°s de mis libros. No pasa nada si leen solo uno, porque el universo contenido dentro de este es aut√≥nomo, pero siempre he intentado dejar pistas, zonas en blanco ‚ÄĒal menos zonas nebulosas‚ÄĒ que hagan que el lector inquiera sobre las conexiones posibles.

Sé que quien lee dos o más de mis libros empieza a establecer esos vínculos. El lector es sabio. El lector es inteligente. Uno no debe deglutir la materia de la literatura, sino entregarla pura, en bruto, diamante contenido en la piedra. El escritor debe confiar en el lector. Ahí ocurre el primer pacto ficcional.

‚ÄďSurge en la novela la alusi√≥n a la trinidad femenina (La Doncella, la Madre, la Vieja), no a trav√©s de un conjunto de personajes cercanos, que tampoco son conectados con facilidad, pero s√≠ dispersos a trav√©s de las diferentes voces que componen la obra. Se percibi√≥ un destello de esta trinidad en la primera entrega de El trono de Ecbactana, as√≠ como en otros cuentos con reminiscencias de este universo que comienzas a tejer; ¬Ņqu√© tan prominentes se han vuelto los personajes femeninos en tu obra?

Siempre han sido prominentes. Imag√≠nate: si escribo desde mi cuerpo, y mi cuerpo es femenino, esta es una condici√≥n que me acompa√Īa, que es dif√≠cil de obviar, aunque ‚ÄĒcomo siempre digo‚ÄĒ no es limitante, no es barrera, no es muro. Con esto quiero decir que no siento que ha habido una transici√≥n evident√≠sima en mi obra, digamos, de un estado donde los personajes femeninos fueran secundarios a un ahora donde parecen ser los ejes de mi pensamiento.

Hay lecturas y lecturas sobre ese tema, por supuesto, y no vamos a discutirlas en esta pregunta de la entrevista porque forman parte de la prehistoria. En este momento de mi vida como escritora se han abierto ‚ÄĒo develado, no s√© con honestidad‚ÄĒ una serie de preguntas que giran en torno a la identidad femenina.

¬†O, mejor dicho, porque no me gusta limitar la literatura a un asunto biol√≥gico, prefiero anotar: sobre la identidad, omitamos otro calificativo. Biolog√≠a y g√©nero parecen conceptos asignados al nacer ‚ÄĒcuestionable esa afirmaci√≥n cuando menos: no hay tama√Īa irreversibilidad en este mundo‚ÄĒ; por tanto, esta inmovilidad deber√≠a ser vetada en literatura.

A m√≠ me gusta construir buenos personajes o, al menos, personajes vivos, no importa si estos son criaturas femeninas o masculinas (sospecho que esta b√ļsqueda es com√ļn a tantos otros como yo). No deber√≠a ser visto con sospecha que una escritora pueda erigir personajes masculinos s√≥lidos como tampoco se le ha de pedir a priori que se enfoque en desarrollar personajes femeninos dotados de igual densidad, solo porque se supone que es lo que le toca hacer en favor de su g√©nero.

No, eso no es literatura, no es libertad ‚ÄĒni libertad creativa ni de g√©nero‚ÄĒ, es simplemente un enfoque biol√≥gico permeado por una ideolog√≠a hecha a palos. Entonces mi letra es esta: que cada cual otorgue forma a los personajes que quiera, siempre que lo haga bien.

Como mismo me encanta ver que mis colegas hombres son capaces de doblar una condici√≥n biol√≥gica para crear a sus dramatis personae femeninos, disfruto ver a escritoras que no sienten que su cuerpo es la barrera que define su literatura, su oficio ni su pensamiento. En materia de libertad siempre vamos atr√°s, anquilosados, ¬Ņpero hasta cu√°ndo‚Ķ?

Cuando esos temas dejen de importar, entonces podremos hablar de una literatura sin barreras, sin apellidos o calificativos, sin condiciones ni exclusiones. Los a√Īos del silencio, en espec√≠fico, es una novela sobre mujeres, s√≠, y he intentado que estas tengan relieve, fricci√≥n y escoriaci√≥n. En otras palabras, que respiren y que me nieguen. Ese es su papel en este mundo.

‚ÄďUna de las protagonistas de Los a√Īos del silencio, Kiandara, atraviesa por varias etapas en su crecimiento espiritual (Kiandara Ruise√Īor, Kiandara Princesa, Kiandara Reina). ¬ŅC√≥mo ha actuado el poder sobre este personaje al que vemos levantarse desde las cenizas?

Bueno, esta es una pista importante, has dicho la palabra clave desde el principio: poder. Digamos que es un concepto antiqu√≠simo relacionado con la frase ‚ÄĒlugar com√ļn‚ÄĒ: una ‚Äúespada de dos filos‚ÄĚ. Esos dos filos, esas dos visiones, aparecen resumidas en Kiandara. Pero no solo en ella, tambi√©n en Harune, en Orsini, en Oma, en todos aquellos que habitan el universo espec√≠fico de esta obra.

Los personajes han sido atravesados por esa hoja y, por tanto, se han contaminado. Hay belleza y horror en ese acto y, creo tambi√©n, en las vidas de todos los personajes, hasta el punto de que sus monstruosidades se transforman ‚ÄĒal menos as√≠ lo entend√≠ yo como autora, proceso deficiente, por otro lado‚ÄĒ en sus excusas para lidiar con la realidad.

En determinado punto de la novela, la realidad los desborda, la realidad se niega a contener a los personajes. Hay impureza en el poder pero también purga. En mis criaturas no hay monstruosidad irreversible, y es lo que espero que los lectores puedan ver y descubrir. Lo anhelo profundamente.

‚ÄďEl t√≠tulo Los a√Īos del silencio posee un sinf√≠n de met√°foras, referencias e interpretaciones. ¬ŅC√≥mo lo concibes como autora?

Es un título que habla de la libertad. De esa libertad que solo se alcanza cuando se ha perdido todo, cuando se ha cruzado demasiadas veces la frontera entre el bien y el mal. Esta es una libertad silenciosa (y pírrica, quién lo duda), que no es cuantificable en palabras y, por lo tanto, tampoco calificable.

‚ÄďAdem√°s de esta novela, ¬Ņcu√°les son las publicaciones futuras de Elaine Vilar Madruga? ¬ŅSeguir√°n el camino de la ciencia ficci√≥n y la fantas√≠a?

Mi escritura ahora mismo es una sumatoria de incertidumbres donde, por suerte, no falta la creación. He vuelto a escribir teatro luego de un tiempo en que me negué a retornar a los predios dramáticos. Es una relación hermosísima la que tengo ahora mismo con la dramaturgia: hay en ella mucho de cuestionamiento, de revisitación.

En alg√ļn lugar de mi mente se est√° incubando una novela ‚Äúrealista‚ÄĚ ‚ÄĒvamos a destacar la palabra con comillas, por aquello de las definiciones entre g√©neros que nunca me han interesado‚ÄĒ y al menos una decena de otros proyectos relacionados, directa o indirectamente, con lo fant√°stico.

Entre ellos, culminar la trilog√≠a El trono de Ecbactan‚ÄĚ, cuyo segundo libro ver√° la luz ‚ÄĒcruzo los dedos, voy a necesitar mucha suerte‚ÄĒ en la pr√≥xima Feria Internacional del Libro de La Habana.

Con el fin de la trilog√≠a termina una etapa en mi creaci√≥n y nace otra. Los a√Īos del silencio es ya una muestra de lo que se avecina. Despu√©s de un libro que sientes definitorio se necesita una renovaci√≥n del pensamiento ‚ÄĒproceso que deber√≠a ser totalmente org√°nico, aunque en ocasiones requiere impulso‚ÄĒ, de los modos y formas de decir. ¬ŅLo que vendr√°?, a√ļn no lo s√©. Pero en la incertidumbre hay belleza, y tambi√©n mucho de certidumbre.


Daniel Burguet: ‚ÄúNunca he deseado ser mejor escritor que persona‚ÄĚ

Casi siempre luce serio y muy metódico. Su pasión por las letras contrasta con su labor como trabajador en el Centro de Inmunología Molecular, institución cubana dedicada a combatir el cáncer. No come carne, aunque uno de sus personajes en el libro Cuando despiertes la devora de manera enfermiza. Tiene el pelo largo y un aire de asiático en sus facciones.

Daniel Burguet, nacido en el a√Īo 1989, egresado del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso (2014) y miembro de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, resalta entre los j√≥venes escritores del pa√≠s por sus pasos en la narrativa de ciencia ficci√≥n, con reconocimientos como el Premio Calendario (2018), el Luis Rogelio Nogueras (2017), el Aquelarre a mejor libro (2016), el C√©sar Galeano (2014), el Oscar Hurtado (2014), Menci√≥n √önica en el primer Premio Guantanamera-Balcells (2018) y Menci√≥n tres veces consecutivas en el concurso David, convocado por la UNEAC.

Historias del m√°s ac√° fue su primer t√≠tulo, compuesto por cuentos de humor, que confeccion√≥ durante varios a√Īos. ‚ÄúEl personaje principal es El muerte, una Muerte masculina y burocr√°tica que debe llenar formularios, acu√Īar documentos, cumplir horarios, y trabajar seg√ļn lo planificado. La inspiraci√≥n sali√≥ de todas mis horas de vida hasta ese momento en tr√°mites que, al menos seg√ļn mi sentido com√ļn, me parec√≠an innecesarios.

‚ÄúEse texto me ha dado varias satisfacciones, fue menci√≥n en un concurso David, gan√≥ un premio Aquelarre, y fue lo primero que publiqu√©, lo cual hice a trav√©s de la Editorial Guantanamera, sello editorial espa√Īol que se ha dedicado a publicar a autores cubanos. Lamentablemente, hasta ahora, no ha sido publicado aqu√≠‚ÄĚ.

¬ŅCu√°n dif√≠cil o f√°cil es publicar hoy en el pa√≠s para un escritor joven, especialmente historias de ciencia ficci√≥n?

‚ÄúHasta ahora todo lo que he publicado en Cuba son libros que han merecido premios. Por eso mis obras llegan directo al sistema editorial y, casi siempre, un a√Īo despu√©s ya est√°n a la venta. Por otra v√≠a pueden demorar mucho m√°s, y la obra que presentamos a evaluaci√≥n en una editorial puede salir a la luz, si es aceptada, hasta cuatro a√Īos m√°s tarde. En ese sentido es frustrante y desmotiva a muchos j√≥venes; debido a esto se preparan, casi que, por obligaci√≥n, para ganar alg√ļn concurso que agilice el proceso; o prueban suerte, se arriesgan, con editoriales for√°neas.

‚ÄúNo creo que publicar Ciencia Ficci√≥n sea m√°s dif√≠cil o f√°cil que el resto de la literatura.¬†En cuanto a nuestra gesti√≥n literaria todo est√° permeado por los mismos mecanismos y din√°micas‚ÄĚ.

Pareces un muchacho muy tranquilo y noble, lo cual no suele corresponderse con muchos de tus personajes. ¬ŅC√≥mo logras construir seres tan diferentes a ti o es que no lo son tanto? ¬ŅCu√°nto de ti hay en tus historias?

“Quienes escriben deben estar de acuerdo conmigo en que nuestros personajes llevan bastante de nosotros, y mucho de lo que no somos. Es muy fácil hacer un personaje que sea idéntico al autor, en criterios y maneras de actuar, siempre que el escritor sea extrovertido y tenga algo de exhibicionista.

“El verdadero reto está en construir otros ajenos, que sean capaces de tomar vida mientras nacen en las páginas llenadas por nosotros, e incluso logren sorprendernos. Esos personajes que podemos llegar a odiar, son los que más ayudan en nuestro desarrollo como creadores.

‚ÄúSiempre trato de enrumbar mis personajes en ese sentido. Intento que cobren vida lo m√°s r√°pido posible, y que sean ellos quienes gu√≠en el desarrollo de la historia. No podemos dejar que el proceso se vaya de las manos, pero s√≠ darle libertad‚ÄĚ.

¬ŅC√≥mo enfrentas el proceso creativo, es un acto serio que te exiges como autor, o l√ļdico y espont√°neo?

‚ÄúParte y parte. Planifico muy bien lo que voy a escribir. Trato de atar todos los posibles cabos sueltos en la historia, analizo hasta que me convenza la l√≥gica de lo que narrar√©, intento interiorizar lo planteado. Luego, cuando me siento a trabajar, prefiero olvidar lo planificado y dejo que todo salga como espont√°neo. Si no me divierto mientras escribo, es porque estoy haciendo algo mal‚ÄĚ.

¬ŅQu√© referentes tienes en la literatura de ciencia ficci√≥n, cubanos y extranjeros?

‚ÄúYoss es un autor nuestro de ciencia ficci√≥n que ha marcado a muchos autores cubanos de las √ļltimas generaciones. Algunos para imitarlo, otros para evitarlo. En mi caso, mucho de su obra me ha servido de gu√≠a a la hora de abordar ciertos temas. Considero que se puede aprender much√≠simo de √©l, y su lectura es obligatoria para quienes comienzan en este g√©nero.

“También los cuentos de humor con ciencia ficción, o de ciencia ficción con humor, de Eduardo del Llano me ha influido bastante; así como su sentido agudo a la hora de reflejar nuestras realidades.

‚ÄúDe los autores extranjeros a Isaac Asimov y Ray Bradbury los tengo en un lugar especial. Fueron los primeros que le√≠ y los que despertaron mi fascinaci√≥n por el g√©nero; y ning√ļn otro escritor que he le√≠do luego, de mejor calidad literaria incluso, han logrado desplazarlos‚ÄĚ.

¬ŅQu√© signific√≥ para ti pasar el curso de t√©cnicas narrativas en el centro Onelio Jorge Cardoso, del cual saliste con el premio C√©sar Galeano?

“Al Centro Onelio, y a la labor de Heras León e Ivonne Galeano, tengo que agradecer enormemente. Ellos han consagrado parte de sus vidas a orientar a escritores jóvenes en el camino de la creación.

‚ÄúMe acerqu√© al centro con la cabeza llena de ideas que pensaba buen√≠simas. Luego de terminado el curso ya pude organizarlas mejor y otorgarle a cada una el nivel de importancia que se merec√≠an. Sinceramente, casi ninguna logr√≥ sobrevivir.¬†El centro Onelio me ayud√≥ a ganar certeza, que hubiese tardado a√Īos en descubrir.

‚ÄúHaber obtenido el C√©sar Galeano, concurso convocado cada a√Īo entre los alumnos, fue como la confirmaci√≥n, √≠ntima y p√ļblica, de que hab√≠a dado, al menos, un buen paso. Es un premio que crea bastante expectativa entre los estudiantes. ‚ÄúDurante las clases todos experimentamos un descubrimiento del autor que queremos ser. Ganarlo me emocion√≥ y lo disfrut√© cantidad. Me tuvo flotando varios d√≠as, aunque trat√© de no cre√©rmelo mucho. Considero que los egos internos debemos pasarlos r√°pido por las armas. Nunca he deseado ser mejor escritor que persona‚ÄĚ.

¬†Algunos consideran que la literatura cubana no vive un buen momento. Comparan a los autores actuales con los de otras generaciones. ¬ŅQu√© piensas?

“Si nos comparan con generaciones anteriores siempre vamos a perder. Porque la obra de generaciones pasadas ya está hecha, es sólida, y tiene la ventaja de poder ser juzgada con distanciamiento.

‚ÄúEl autor de generaciones pasadas que ha llegado hasta hoy, lo ha hecho porque es bueno, porque su obra demostr√≥ tener la calidad, o la claridad suficiente como para resistir el juicio de los a√Īos, que son los m√°s despiadados cr√≠ticos literarios y los que otorgan los verdaderos premios. Pero, ¬Ņcuantos autores de esas generaciones han quedado olvidados? ¬ŅCuantos parec√≠an s√≥lidos en su momento y luego el tiempo los borr√≥?

“En la producción literaria actual, y sobre todo en la más joven, eso no se sabe. No hemos sido juzgados por el tiempo, no se conoce realmente la repercusión de lo que escribimos ahora, muy pocos se atreven a hablar de sobrevivientes.

‚ÄúNo creo que vivamos mal o buen momento, sencillamente vivimos el actual; y como narrador te digo que llegamos a verdaderamente comprender las historias cuando ya est√°n terminadas. La nuestra es un trabajo en proceso‚ÄĚ.

Si pudieras promover a diez autores j√≥venes o libros espec√≠ficos de la literatura cubana m√°s reciente, ¬Ņcu√°les ser√≠an?

“Sé que de hacerlo ganaría amigos y también terribles enemigos; y los segundos serían de esos para toda la vida.

‚ÄúLo que s√≠ instar√≠a al grueso de los lectores cubanos es a volverse hacia la literatura joven que se publica. Muchas veces se prefiere leer a cualquier for√°neo, antes que darles una oportunidad a nuestros escritores‚ÄĚ.

¬ŅC√≥mo conjugas el tiempo de redacci√≥n literaria con el dedicado a la familia y las responsabilidades profesionales?

Confiesa que no puede cambiar las horas de juego con mi hija por sentarse a redactar. Foto: Cortesía del entrevistado.

“Siempre que leo las vivencias de grandes autores descubro sistematicidad y un asumir el acto de escribir como trabajo, defendiéndolo a capa y espada. Yo no he podido nunca hacer eso.

“Escribo en los ratos libres que tengo en el día. O por la madrugada, cuando todos duermen en casa. No he podido cambiar las horas de juego con mi hija por sentarme a redactar; porque las ideas las tengo en la cabeza y puedo sacarlas cuando quiera, pero no siempre puedo jugar con mi hija.

‚ÄúDesde hace diez a√Īos formo parte, orgullos√≠simo, del gran colectivo de trabajo, y familia, del Centro de Inmunolog√≠a Molecular, instituci√≥n dedicada por entero a combatir el c√°ncer.

‚ÄúDebido al sistema especial de horarios bajo el cual trabajo, mis actividades literarias y mis responsabilidades laborales han coincidido muy poco. Y las veces que ha ocurrido, siempre se ha encontrado la manera de que no se afecten entre ellas. Tambi√©n debo agradecer enormemente a mis superiores, que durante todo este tiempo me han brindado un apoyo tremendo‚ÄĚ.

¬†¬ŅC√≥mo te defines como escritor y persona?

‚ÄúUna vez escuch√© decir a Ra√ļl Aguiar, escritor a quien respeto y admiro, que en alg√ļn momento de su vida √©l pensaba que alguien, por el mero hecho de ser escritor, ya ser√≠a buena persona. Porque todo acto de creaci√≥n debe ir acompa√Īado de sensibilidad, algo recalcado m√°s en la creaci√≥n literaria y la actuaci√≥n, d√≥nde uno debe vivir los personajes e identificarse con ellos para dotarlos de verosimilitud.

“Aguiar terminó su intervención diciendo que, al madurar en el medio literario descubrió estar equivocado, no por ser creador y tener sensibilidad se es buena persona. Por eso agradecía mucho a los escritores y artistas en general que anteponen el ser buenas personas a su condición de creadores.

‚ÄúDe definirme, lo har√≠a as√≠. Sin etiquetas. Sin decir o decirme soy escritor. Sencillamente yo soy. Lo que adem√°s de ser, tambi√©n escribo, y me gusta cierto tipo de m√ļsica, y me siento identificado con cierto tipo de actitudes. Todo eso me puede definir de alguna manera; pero todo eso, no soy yo‚ÄĚ.

¬ŅCari√Īo especial hacia alg√ļn libro o premio?

‚ÄúMi primer libro, porque fue el primero, y porque me divert√≠ cantidad haci√©ndolo. Con √©l gan√© un premio Aquelarre, en 2016, a mejor libro; y ese premio en particular me hizo sentir muy bien, y le tengo tremendo cari√Īo, puesto que el humor es un g√©nero que me encanta y sobre el cual siempre vuelvo. Adem√°s, que un jurado te diga oficialmente: ‚Äėeres gracioso‚Äô y te entregue un diploma para acreditarlo no es algo que se logre todos los d√≠as‚ÄĚ.

¬ŅCu√°les son tus principales sue√Īos en el mundo creativo?

‚ÄúEl saber que algo de lo que escriba influencie para bien a alguien, lo ayude a comprenderse mejor, o a afrontar con m√°s √°nimo y buena actitud sus problemas; es un gran premio que solo otorga la constancia y el trabajo bien hecho. A eso aspiro‚ÄĚ.

Daniel agradece la preparación que recibió en el Centro Onelio, y la labor de Heras León e Ivonne Galeano. Foto: Cortesía del entrevistado.

 

Muestra de la obra

 

Hasta 296

La viejecita acomodó el maletín sobre sus piernas. Le dio un tirón a la puerta y la carrocería del auto vibró de manera preocupante.

Todos en el almendr√≥n la miraron sorprendidos. El hombre vestido de gastron√≥mico, que iba detr√°s del chofer, coment√≥ por lo bajo: ¬ęla ha cerrado para un mes¬Ľ, a lo que la mujer que iba en el medio, recostada a √©l e igual vestida de gastron√≥mica, le respondi√≥ con una sonrisa y un beso r√°pido en los labios. Incluso, el joven de pantalones rotos y pelo largo que iba junto a ellos, hizo contorsiones para ver el rostro de la anciana por el retrovisor.

El chofer del almendr√≥n casi baja a la viejecita en el acto. Pero mirando bien su cuerpo enjuto, con m√°s de ochenta y cinco cumplidos; la cabeza llena de canas y aquellas gafas oscuras, enormes, sinti√≥ cierta l√°stima por ella. Pens√≥ que de seguro le quedaba poco y que ¬ępara qu√© descargarle a una vieja, al final no iba a ganar nada¬Ľ. As√≠ que se limit√≥ a maldecir al aire; comentar del maltrato de los clientes al veh√≠culo y la necesidad que hab√≠a de que la gente dejara de tirar las puertas. Haciendo una pausa para una respiraci√≥n profunda, le pregunt√≥ a la anciana que para d√≥nde iba.

‚ÄĒHasta 296‚Ķ ¬Ņllega? ‚ÄĒrespondi√≥ la viejecita con voz muy baja, apagada, casi en un susurro.

El chofer ni le habl√≥. Puso en marcha el almendr√≥n. Prendi√≥ el reproductor de m√ļsica y luego, retomando el mon√≥logo de hac√≠a pocos momentos, volvi√≥ a hablar para todos del maltrato que sufr√≠a el auto. De las puertas que casi no le duraban. De c√≥mo se montaba la gente con bultos incomod√≠simos.

Y la viejecita, tranquilita en su lugar, aguantando toda la descarga. Incluso, cuando el chofer dijo lo de los bultos incómodos, tomó su maletín y lo apretó contra ella, como para que no estorbara; y se acomodó las gafas y trató de despegarse un poco de la mujer a su lado. Quería molestar lo menos posible.

Del bolso de la anciana comenz√≥ a salir una melod√≠a que llam√≥ la atenci√≥n de todos. El chofer, molest√≠simo, apag√≥ el reproductor y sigui√≥ murmurando por lo bajo. El joven de pelo largo reconoci√≥, en el tono del celular que la viejecita acababa de sacar, la versi√≥n ac√ļstica de¬†Paranoid, de Black Sabbath.

‚ÄĒ¬ŅS√≠√≠√≠√≠? ‚ÄĒrespondi√≥ la ancianita con voz baja y susurrante‚ÄĒ. S√≠, ya voy en camino. T√©ngalo todo listo. S√≠. Para no perder tiempo.

La mujer junto a ella no dejaba de mirarla. Es que, en pleno agosto, la vieja iba vestida de negro y con mangas largas. O estaba loca, o se estaba asando.

Terminó la llamada. Dejó el celular sobre el bolso y de manera muy natural se traqueó los nudillos. Pero no lo hizo de un golpe, qué va, fue uno por uno, lentamente presionando hasta que sonaban. Metacarpiano por metacarpiano. Dedo por dedo. Tres traqueos por dedo. Ya a la altura del dedo del medio, de la mano izquierda, tenía a todos nerviosos. Cuando terminó, e igual de natural, agarró su cabeza y la hizo traquear a un lado y luego al otro. Por un momento, los de atrás pensaron que se partía la nuca.

El chofer volvi√≥ a poner la m√ļsica. Aunque esta vez la puso un poco m√°s baja. Dentro del auto nadie hablaba.

Paranoid, de Black Sabbat, volvió a sonar. La anciana con mucha calma llevó el celular hasta su oído derecho.

‚ÄĒ¬ŅS√≠√≠√≠√≠? ‚ÄĒrespondi√≥‚ÄĒ. ¬ŅQu√© no ha llegado Samigina?… Ese asno. No importa‚Ķ ¬ŅQu√©? ¬ŅTampoco Valefor? ¬ŅY qui√©n est√° preparando los cuerpos entonces? S√≠, yo llevo todo, s√≠.

La vieja abrió el maletín y comenzó a rebuscar dentro. El sonido de metales chocando salía del interior del bolso.

‚ÄĒS√≠, las pinzas las llevo… Las que me pidi√≥ Lilith. S√≠, con el adaptador para sacar ojos.

La gastronómica, preocupada, se apretó contra su gastronómico.

‚ÄĒ¬°C√≥mo que no han conseguido todav√≠a un pelirrojo! ¬°A estas alturas! ¬°Cinco cuerpos y ni un pelirrojo! ¬ŅSamael lo sabe? Ah ¬ŅY nos faltan tres lenguas frescas?… ¬°Pero sean creativos por Dios! ¬°La casa debe tener vecinos!¬° ¬ŅNo?!Entonces miren a ver que se hacen.

La vieja había subido el tono de voz. Acercó la mano que tenía libre hasta el reproductor y lo apagó. El chofer no la contradijo.

‚ÄĒPero ¬Ņc√≥mo quieres que salga bien, si no tenemos un pelirrojo? Bueno, s√≠, tratar√© de conseguir algo antes de llegar‚Ķ esp√©rate.

La anciana apartó el teléfono de su rostro. Giró la cabeza hacia la mujer junto a ella y acercó un poco la cara, como para detallarla mejor. La mujer comenzó a sudar, no sabía qué hacer. Miró hacia el chofer buscando apoyo, pero este miraba hacia adelante, desentendido por completo de la situación.

La vieja se volvió hacia la parte trasera del auto. El gastronómico era mulato, por lo que descalificaba. La gastronómica tenía el cabello pelirrojo.

‚ÄĒ¬ŅEso es te√Īido, no? ‚ÄĒpegunt√≥ la vieja a bocajarro.

La gastron√≥mica asinti√≥, temblorosa. La vieja mir√≥ hacia el joven de pantalones rotos. Era trigue√Īo, tampoco serv√≠a.

‚ÄĒNadie, no tengo a nadie a mano ‚ÄĒdijo‚ÄĒ. As√≠ que no s√© qu√© se van a hacer cuando llegue Samael y se entere de que no tienen pelirrojo‚Ķ s√≠, ver√© qu√© resuelvo por el camino, me voy a ir fijando.

Dejó el celular sobre el bolso.

‚ÄĒVaya por la derecha y baje la velocidad ‚ÄĒle orden√≥ al chofer.

Este miró de pasada el rostro blanco y demacrado de la vieja. Las enormes gafas no dejaban ver siquiera parte de los ojos, dando la sensación de dos enormes agujeros en la cara. Tuvo miedo. Arrimó el auto a la derecha y bajó la velocidad.

‚ÄĒ¬ŅTienes espacio suficiente en el maletero? ‚ÄĒpregunt√≥ la vieja.

El chofer asinti√≥ con un gesto t√≠mido. No se atrev√≠a a hablar. Eso de ¬ęlenguas frescas¬Ľ no dejaba de darle vueltas en la cabeza.

El trayecto continu√≥ con la vieja mirando a cuanto transe√ļnte pasaba por la acera. En una ocasi√≥n le pregunt√≥ a la mujer a su lado si ve√≠a pelirrojo a un tipo que estaba en una parada. La mujer neg√≥ y la vieja dijo que ella tampoco lo ve√≠a muy pelirrojo.

‚ÄĒEn la esquina que viene ‚ÄĒorden√≥ la vieja.

El chofer fue aminorando la marcha hasta que se detuvo en la esquina de 296. La vieja acomodó el celular dentro del bolso y, al bajar, le dio otro tirón a la puerta.

El chofer giró levemente la cabeza hacia la anciana. Un acto reflejo para cobrar el pasaje. Pero solo fue eso, un giro leve, no se atrevió a más. Arrepentido, volvió a mirar hacia adelante y dejó que la vieja se alejara sin haber pagado.

El auto arrancó y, en lo que quedaba de viaje, nadie se atrevió a decir palabra alguna.

Junta directiva

A la mesa ovalada no cabía un asiento más. El jefe máximo estaba en una silla destacable por su altura y espaldar reluciente. Los arcángeles se miraban serios. La situación era crítica, debían resolver el problema cuanto antes.

‚ÄēYa lo hab√≠amos advertido hace quinientos a√Īos ‚Äēcomenz√≥ un arc√°ngel en voz alta‚Äē. No podemos seguir as√≠. Debemos reducir gastos.

‚ÄēNo es cuesti√≥n de reducir gastos, si no de explorar otros materiales ‚Äēapunt√≥ otro de los arc√°ngeles.

El jefe máximo se acomodó en la silla. Todos se detuvieron a mirarlo.

‚Äē¬ŅCu√°nto oro nos queda? ‚Äēpregunt√≥.

‚ÄēNos da para terminar este siglo, con suerte de que los nuevos ingresos sean pocos‚Ķ Los halos y el ribete de las t√ļnicas es lo que m√°s consume ‚Äēexplic√≥ el primer arc√°ngel que hab√≠a hablado.

‚Äē¬ŅNo podemos sustituirlo por lat√≥n? ‚Äēpregunt√≥ el jefe m√°ximo.

Los arc√°ngeles guardaron silencio.

‚ÄēLa burgues√≠a hizo algo parecido, ¬Ņo no? ‚Äēcontinu√≥ el gran l√≠der.

‚ÄēEh… bueno, se√Īor, s√≠ podr√≠amos hacerlo, aunque si la noticia se filtra y llega a manos de esos demonios… imag√≠nese usted las connotaciones pol√≠ticas.

El jefe m√°ximo qued√≥ pensativo. Seiscientos a√Īos antes hab√≠an enfrentado la misma crisis. En aquel entonces hicieron que los europeos conquistaran el nuevo mundo y se llevaran todo el oro de los salvajes. Esta vez no quedaban m√°s territorios por descubrir, deb√≠an hallar otra soluci√≥n.

‚Äē¬ŅHan analizado alternativas? ‚Äēpregunt√≥.

El segundo arcángel en hablar asintió con un gesto.

‚ÄēNuestro departamento aboga por la utilizaci√≥n de nuevos materiales. Los halos, en vez de oro, podemos hacerlos con tecnolog√≠a led, al igual que los ribetes de las t√ļnicas. Alumbrar√≠an igual. Y las luces celestiales para subir o bajar gente, en vez de suspender part√≠culas de oro, podemos hacerlo con part√≠culas pl√°sticas refractantes. Ya hemos hecho pruebas. Diez √°ngeles se presentaron a mil personas en diferentes partes del mundo, todos bajaron en este haz experimental, con sus halos de led al igual que los ribetes de las t√ļnicas.

‚Äē¬ŅResultados? ‚Äēpregunt√≥ el m√°ximo l√≠der.

‚ÄēBueno… ‚Äēel arc√°ngel se aclar√≥ la garganta‚Äē. El cincuenta y cinco por ciento pens√≥ que eran abducciones o visitas de extraterrestres, como la luz queda muy blanca e intensa. Un veinte por ciento que se trataba de nuevas armas del gobierno. Otro quince por ciento dijo que era un helic√≥ptero de noticias y el otro diez por ciento que se trataba de la propaganda de alg√ļn nuevo centro nocturno.

‚Äē¬ŅNadie reconoci√≥ nada? ‚Äēpregunt√≥ el l√≠der.

‚ÄēSolo un sacerdote y una monja identificaron la presencia divina‚Ķ Aunque el sacerdote dud√≥ un poco al principio.

El jefe máximo negó levemente con la cabeza.

‚ÄēNo podemos permitirnos equ√≠vocos. Debemos hallar otra soluci√≥n.

Un arcángel pidió la palabra levantando la mano.

‚ÄēSoberano, creo que tengo una alternativa viable.

‚ÄēHable.

El arcángel comenzó su exposición.

Un tiempo despu√©s, ah√≠ estaba √©l. Uno de los cien √°ngeles seleccionados para llevar a cabo la primera fase de la tarea. Hab√≠a descendido esa ma√Īana en las afueras de la ciudad. Sin luces ni cantos celestiales. Fue un descenso silencioso, tranquilo. Nadie deb√≠a saber que estaba en la tierra. As√≠ lo quer√≠a la junta directiva, que desde hac√≠a meses ven√≠a preparando la misi√≥n. Si daba resultado enviar√≠an m√°s √°ngeles.

Llegó a su zona de operaciones, en un barrio central de la ciudad. Se detuvo al inicio de la cuadra. Respiró lentamente, estaba nervioso. El futuro del cielo dependía de él.

Echó a andar. Se aclaró la garganta y gritó lo más fuerte que pudo:

‚Äē¬°Se compra cualquier pedacito de o

 

*Publicado originalmente en Cubadebate


La ciencia ficción nutre temas trascendentales de la humanidad

Desde Chile, Leonardo Espinoza Benavides escribe ciencia ficci√≥n con una voz que, desde su juventud, viaja cargada de resonancias: lo humano es el territorio por excelencia de sus historias. En el √°ngulo particular de su narrativa, Leonardo pretende que sus lectores no solo sientan el extra√Īamiento hacia aquellos universos que recrea sino tambi√©n una corriente de sentido ‚ÄĒsubterr√°nea y aun as√≠ visible‚ÄĒ que hace posible las referencias de lo extraordinario.

¬ŅQu√© momento vive actualmente la ciencia ficci√≥n chilena? ¬ŅCu√°les son los temas m√°s acuciantes, y los autores y editoriales que es necesario conocer?

La ciencia ficci√≥n chilena vive actualmente un momento fant√°stico y todav√≠a le queda mucho m√°s por seguir desplegando. La historia del g√©nero en Chile se ha rescatado en gran parte y se encuentra al acceso de todos. M√ļltiples editoriales independientes mantienen el firme estandarte de la literatura fant√°stica. La academia universitaria se ha involucrado y se llevan a cabo los Encuentros Internacionales de Literatura Fant√°stica y de Ciencia Ficci√≥n. La comunidad est√° cada vez m√°s unida y generando mejores redes, actualmente contamos con la Asociaci√≥n de Literatura de Ciencia Ficci√≥n y Fant√°stica Chilena. ¬°El panorama se ve bien! Es cierto que no se puede negar que ssomos todav√≠a un nicho peque√Īo en un pa√≠s peque√Īo, pero no cabe duda de que los cimientos est√°n m√°s que firmes. Respecto al tema m√°s acuciante: dir√≠a m√°s bien que tenemos un gran proyecto, la participaci√≥n con un comit√© chileno oficial en la Worldcon 79.

Sobre las editoriales y autores: ¬°son bastantes! En cuanto a editoriales afines, cada vez son m√°s las que se consolidan de manera seria. A destacar como referente necesario y notable por su constancia y estabilidad se encuentra la Editorial Puerto de Escape, a cargo de un grande en nuestras tierras: el acad√©mico, editor y poeta Marcelo Novoa. Durante catorce a√Īos se ha ocupado de potenciar incesantemente la literatura fant√°stica en Chile. Y en cuanto a los autores: ¬°qu√© dif√≠cil escoger! Mi percepci√≥n actual es la de un territorio demasiado f√©rtil, demasiado rico en obras. Me gustan los cuentos de Rodrigo Juri, las novelas cortas de Roberto Sanhueza y las novelas largas de Mario Bustos Ponce. Pero me sigo deleitando con muchos m√°s autores. Se perciben las ganas que tienen los escritores de contribuir. La invitaci√≥n es a leernos y as√≠, de a poco, descubrirnos.

Dentro de ese panorama sin dudas plural que me comentas, ¬Ņde qu√© manera se manifiesta e inserta tu obra? ¬ŅCu√°ndo y por qu√© descubres tu inter√©s en los temas del fant√°stico?

Portada (Cortesía del entrevistado)

 

Me gusta pensar que mi obra se manifiesta en este escenario como un nuevo punto de vista, √≠ntimo, cercano, muy humano; especulativo y po√©tico a la vez, con elementos fuertemente criollos y nost√°lgicos, propios de estas tierras tan australes. Escribo sobre gente simple en mundos complejos: personas peque√Īas que desbordan sue√Īos y anhelos, que lloran y fallan y sin embargo siguen encontrando alg√ļn sentido. Para m√≠ la ciencia ficci√≥n es una expresi√≥n art√≠stica que nutre temas trascendentales de la humanidad. Siempre invoco a uno de mis maestros, el gran cineasta Andrei Tarkovksy, de quien aprend√≠ que la finalidad de lo que hacemos en cuanto creadores es buscar enriquecer el ‚Äúalma‚ÄĚ humana en un mundo necesariamente imperfecto. Y como dijera Philip K. Dick, estimular y estimular hasta el punto de incitar la cocreaci√≥n. Y disfrutar haci√©ndolo. Creo que la lectura, en su contacto √≠ntimo, encuentra su significado en cada aprehensi√≥n individual, con su eterno subjetivismo en busca del receptor perfecto, ese que a√ļn est√° buscando y esperando.

As√≠ respondo a tu segunda pregunta sobre mi encuentro con lo fant√°stico: Cr√≥nicas marcianas me atrap√≥ de improviso cuando peque√Īo.¬† Yo, Robot me guio en la adolescencia. Y desde entonces sigo este camino como uno sobre el cual no tengo dudas.

Tu oficio transita de la Medicina a la escritura, ¬Ņd√≥nde encuentras puntos de conexi√≥n?, ¬Ņla Medicina ha influido de alguna manera en lo que escribes?

La Medicina y la escritura‚Ķ ¬°intensa situaci√≥n! Desde que tengo recuerdos, ambas me han acompa√Īado como una especie de ying y yang recurrente. No me imagino en otra profesi√≥n que no sea la Medicina y, a la vez, no concibo un escenario en el que escribir no sea mi pasi√≥n. Y me resulta sorprendente que est√°n siempre ah√≠ presentes, como dos fuerzas opuestas, pero inexorablemente complementarias en mi persona. Realmente encuentro acertada la analog√≠a tao√≠sta. Ambas dimensiones me influyen en las dos direcciones: como m√©dico, la escritura contribuye en la forma en la que interact√ļo con los pacientes, el c√≥mo los escucho y los observo, con matices peculiares de empat√≠a y de asombro; y como escritor, particularmente de ciencia ficci√≥n, la Medicina me otorga estructura, m√©todo, plausibilidad en mi argumento, ciencia y vivencias. Si bien por momentos son colosos dif√≠ciles de hacer convivir, lo cierto es que disfruto el dinamismo con el que van forjando mis pasos.

En la multiplicidad de espectros y temas del fant√°stico, ¬Ņcu√°les te interesan?

Guardo hermosos recuerdos de los libros ‚Äúrealistas‚ÄĚ que me formaron en tiempos pasados: Hijo de ladr√≥n, de Manuel Rojas, Sub-terra, de Baldomero Lillo, Los hermanos Karamazov, de Dostoyevski, El guardi√°n entre el centeno, de Salinger, El gran Gatsby, de Fitzgerald. Los menciono porque han quedado como huellas en mis gustos posteriores y creo que hasta el d√≠a de hoy me influencian. Sin embargo, confieso que actualmente, y desde hace ya muchos a√Īos, leo exclusivamente ciencia ficci√≥n. ¬°Y es que es un mundo enorme!, verdaderamente inagotable. Incluso dentro del vasto territorio de lo que abarca la literatura fant√°stica, es la ciencia ficci√≥n en particular la que me invoca. Por eso, al responder sobre los temas que me interesan, la respuesta viene siendo: si es ciencia ficci√≥n, tiene toda mi atenci√≥n. Pero si me viera obligado a escoger mis tem√°ticas favoritas, estas ser√≠an: contacto y comunicaci√≥n con otras formas de vida, las nostalgias de los hombres y mujeres del espacio, las historias rurales y marginales, la especulaci√≥n fuertemente plausible en t√©rminos cient√≠ficos y las vertientes que se enfocan en aspectos filos√≥ficos. ¬°Eso es lo que m√°s disfruto!

Existe buena ciencia ficci√≥n latinoamericana. Sin embargo, muchas veces los propios autores ignoran que existen excelentes voces en pa√≠ses vecinos. ¬ŅLa literatura anglosajona nos ha hecho ciegos a otras influencias? A tu criterio, ¬Ņc√≥mo podr√≠a ser revertido este fen√≥meno?

Mi impresi√≥n es que tiene que ver con la enorme cantidad de material anglosaj√≥n que existe, su gran capacidad de difusi√≥n y la estabilidad de un mercado gigantesco. Adem√°s, la ciencia ficci√≥n estadounidense y brit√°nica tiene una extensa tradici√≥n y cuenta con obras que son incuestionablemente magn√≠ficas. En ese sentido, es dif√≠cil competir contra el hallazgo fortuito de alg√ļn lector curioso con libros como 1984, La guerra de los mundos, Fahrenheit 451, Dune, Fundaci√≥n, solo por mencionar un min√ļsculo pu√Īado de cl√°sicos en continua reimpresi√≥n. No me extra√Īa, entonces, que sean menos conocidas las obras latinoamericanas. Aun as√≠, me ha tocado observar que aquellos que han quedado atrapados por el g√©nero suelen terminar buscando por su propia cuenta autores y publicaciones escritas en su pa√≠s. En el caso chileno, se suele caer r√°pidamente en el legado de Hugo Correa, uno de los autores que ha sido considerado un impulsor esencial a nivel regional. Pero, de nuevo, no logramos competir contra la incesante producci√≥n de los vecinos del norte que, sin lugar a duda, siguen generando textos maravillosos. No es un fen√≥meno exclusivo de nuestras tierras: lo mismo debe suceder, me imagino, con la ciencia ficci√≥n en otros rincones de dif√≠cil acceso. Y, por supuesto, creo que la idea no es que todos nos pongamos a escribir en ingl√©s y dejemos de lado las bellezas y maravillas de ocupar el idioma nativo. Si bien existen estas limitaciones creo que son, a su vez, parte de los elementos que forjan nuestra identidad y que dan forma a nuestra expresi√≥n. A mi juicio, no veo un fen√≥meno que amerite ser revertido, sino que existen m√°s bien los horizontes para llevar a cabo desaf√≠os hermosos; a√ļn hay mucho por sembrar y cosechar. Soy de la idea de continuar promoviendo una cultura de comunidad, de incentivar a nuevos lectores, escritores y traductores, de seguir estrujando los potenciales de nuestra ciencia ficci√≥n. Escribir, escribir y escribir. Es la forma en que ir√°n surgiendo m√°s reliquias y escuelas.

En Puerto de Escape publicas tu primer libro, ¬Ņqu√© tal la experiencia?, ¬Ņhas pensado en la posibilidad de verlo editado en otros pa√≠ses?

Mi primera publicaci√≥n oficial fue en el a√Īo 2008, en una colecci√≥n de cuentos de la Universidad Andr√©s Bello. Lo recuerdo con una sonrisa en la cara. Fue una sensaci√≥n tremenda de punto de partida. Tuve la posibilidad de ver y escuchar a Hern√°n Rivera Letelier, de quien hab√≠a le√≠do Los trenes se van al purgatorio, y viv√≠ ese primer encuentro m√°gico con un ‚Äúescritor reconocido‚ÄĚ. Fue fabuloso. Albergo con mucho cari√Īo ese d√≠a. M√°s tarde, diez a√Īos despu√©s, tras un recorrido que me pareci√≥ a√ļn m√°s largo de lo que fue, me vi publicando finalmente un libro de mi autor√≠a. Si antes fue fabuloso, esto fue sublime. Quise conscientemente esperar un buen tiempo antes de enfocarme en la publicaci√≥n concreta de un libro; quer√≠a primero conocer y recorrer, curtirme, hacer mis aportes y apoyar a la escena local, descubrir a las personas detr√°s de todo esto: escritores, editores, lectores. Fui aprendiendo y me fui entrenando con publicaciones de art√≠culos y relatos en distintas plataformas hispanoamericanas, con la fortuna tambi√©n de un paso por los Estados Unidos, hasta que sent√≠ que era el momento adecuado. Decid√≠ presentar mi proyecto a la editorial Puerto de Escape: llevaba a√Īos sigui√©ndolos y acompa√Ī√°ndolos, disfrutando sus proezas, sus altos y bajos, su trabajo imparable y su pasi√≥n desbordante. Cuando, mucho tiempo atr√°s, hab√≠a buscado d√≥nde se encontraba la ciencia ficci√≥n de mi pa√≠s, fue su editor Marcelo Novoa el primero en recibirme, con ese carisma sincero que irradia siempre. Mi manuscrito fue aceptado y el proceso de publicaci√≥n fluy√≥ de manera magn√≠fica. La experiencia fue memorable, culminando con una maravillosa presentaci√≥n en la Sociedad de Escritores de Chile. Lo considero uno de los momentos m√°s alegres de mi vida. Simplemente, plenitud total. Lo que diez a√Īos atr√°s hab√≠a sido un punto de partida, ahora ven√≠a siendo la consagraci√≥n de un camino que me hab√≠a dispuesto a recorrer. Hoy en d√≠a me dedico a seguir caminando esa ruta y no puedo sino agradecer toda la motivaci√≥n y apoyo que me entrega la editorial. Realmente disfruto trabajar con ellos y ser parte de ellos. En cuanto a si he pensado en la posibilidad de publicar en otros pa√≠ses: ¬°pues s√≠! Por mi parte, aqu√≠ estoy disponible. Veremos qu√© surge.

¬ŅDe qu√© manera y a qu√© ritmo vives la literatura?, ¬Ņc√≥mo transcurre tu proceso de trabajo?

Como dijeron Gilbert & George: ‚ÄúTo be with Art is all we ask‚ÄĚ. Admiro el Arte con devoci√≥n, esa expresi√≥n y creaci√≥n humana que viene a darle sentido y trascendencia a todo, que viene a mostrarnos los r√≠os abstractos e intangibles, pero llenos de agua dulce, vivificantes. Y as√≠ disfruto la Literatura, como parte de esta expresi√≥n. Creo, sin embargo, que aquello que le atribuyo, en globo, no es una regla general: en este mundo ricamente diverso, hay personas que encuentran sus s√≠mbolos y verdades en otras manifestaciones como la Historia, la Ciencia, el trabajo social, el deporte, y un gran etc√©tera. Todas son v√°lidas y necesarias para una sociedad arm√≥nica. Pero confieso que, para m√≠, mi musa es el Arte. Sin ella me marchito. Y cuando paso mucho tiempo alejado de ella, efectivamente me marchito. Con ese ritmo lo vivo, como una insignia tatuada. Pero me disculpo por tanta palabra rimbombante y me aterrizo de nuevo. Sobre mi proceso de trabajo y creaci√≥n de la obra, todo parte como una necesidad visceral de contar algo. Entonces vienen las ideas, la imaginaci√≥n, las interrogantes. Suele ser una idea que me parece novedosa y atractiva, que puedo utilizar para desfigurar la realidad de una forma plausible y ojal√° tambi√©n simb√≥lica; o bien es la emoci√≥n de un personaje en torno a esa idea lque quiero desarrollar, en un mundo acorde. Voy siempre anotando peque√Īos apuntes, lo esencial, para despu√©s acordarme. A veces anoto di√°logos que surgen en el momento y quiero usar posteriormente. Luego suelo estudiar el tema que voy a trabajar (es ciencia ficci√≥n lo que escribo, al fin y al cabo) y cuando siento que todo est√° armado y tengo las herramientas necesarias, me siento a escribir. Por supuesto, hay excepciones pero esa ha sido usualmente mi modalidad.

¬ŅHasta qu√© punto y en qu√© porciones influyen en tu creaci√≥n, las esferas de la inspiraci√≥n y la disciplina?

¬°Soy un terrible planificador! Lo he sido toda mi vida. Jam√°s he podido usar una agenda o un calendario. Mi mayor organizaci√≥n viene siendo dejar notas pegadas en alg√ļn lado, en caso de tener algo de suma importancia que realmente no puedo olvidar. Suelo saber qu√© cosas tengo pendientes, pero no las pongo en una lista mental hasta que siento que realmente me voy a enfocar en ello. Es como un calendario inconsciente, creo. Por suerte me funciona. Siempre lo he visto como un sistema basado en maratones. Tengo mi propio entrenamiento hasta el d√≠a de la carrera. Y cuando llega ese momento lo entrego todo. Realmente todo. Soy de los que pueden sentarse a escribir o leer por doce horas seguidas sin moverme de la silla (salvo para el ciclo de renovaci√≥n de los niveles de cafe√≠na), en una especie de trance imparable. Nunca me ha resultado eso de ‚Äúavanzar de a poco‚ÄĚ o ‚Äúhacer las cosas con tiempo‚ÄĚ o ‚Äúesquematizar los horarios del d√≠a‚ÄĚ. Envidio a la gente que puede y que funciona como reloj. Lo he intentado y no hay forma alguna. Necesito mis maratones. As√≠ se conjuga en mi caso la disciplina y la inspiraci√≥n.

Tu literatura tiene mucho de visualidad, mucho de aliento cinematogr√°fico, ¬Ņhas pensado en la posibilidad de adaptarla a otros formatos?

De lo cinematogr√°fico, lo he pensado y me encantar√≠a. Y no ser√≠a muy exigente con las adaptaciones. Al contrario, invitar√≠a a la experimentaci√≥n, a la interpretaci√≥n o a cualquier ideaci√≥n creativa que pudiese surgir. El cine para m√≠ es otro mundo. Mis dos grandes pasiones en cuanto a dimensiones art√≠sticas son la literatura de ciencia ficci√≥n y el cine de autor. Me gusta Bergman, Bu√Īuel, Truffaut, Godard, Fellini, por nombrar solo algunos inmortalizados, y hoy en d√≠a mis predilectos son Asghar Farhadi y Xavier Dolan. Pero suelo vivenciar estas dos expresiones de manera diametralmente distinta. Me estimulan y enriquecen desde √°ngulos diferentes. A veces, eso s√≠, se encuentran y resulta maravilloso, como han sido para m√≠, por ejemplo, los casos de Tarkovsky, Kubrick, Nolan, Villeneuve. Por lo tanto, s√≠, me encantar√≠a alg√ļn d√≠a ver una adaptaci√≥n. Si hay alg√ļn cineasta leyendo esto, ¬°las puertas est√°n abiertas!

¬ŅC√≥mo valoras la escritura de tus contempor√°neos?

A mis contempor√°neos nacionales los valoro como algo imprescindible. Sin ellos no habr√≠a comunidad, no habr√≠a emoci√≥n. Me motiva el verlos crear, me entusiasma leerlos y ver qu√© cosas nuevas se traen. Me gusta leer ciencia ficci√≥n chilena y me gusta celebrar a mis colegas, aplaudirles sus universos y esperar ese magnum opus que s√© que en alg√ļn lugar y tiempo est√° preparando cada uno. Lo mismo con el trabajo de los editores, pensar en qui√©n nombrar√° la historia como nuestro an√°logo de Gernsback, Campbell, Moorcock o Van Gelder. Disfruto sentirme inserto en esta escena, en conjunto.

Si tuvieras que decir qu√© de nuevo trae tu literatura, en pocas palabras, ¬Ņqu√© ser√≠a?

Una nueva perspectiva para hacer el recorrido.

Me gustaría conocer de un libro que te haya influido y un autor (vivo o muerto) con el que te tomarías un té o un café sin pensártelo dos veces.

Ray Bradbury, sin lugar a duda. Quiz√° no sea la respuesta m√°s original, pero es la √ļnica respuesta que me surge con completa y espont√°nea sinceridad. Encuentro en √©l una sabidur√≠a, bondad y pasi√≥n sin comparaci√≥n. La forma en que se form√≥ y la forma en que entreg√≥ su vida a las letras fant√°sticas simplemente me llenan de inspiraci√≥n y motivaci√≥n. Tengo, de hecho, un retrato suyo enmarcado en mi librero: una foto en la que sale muy bonach√≥n, con su sonrisa amplia. El hombre ilustrado es por lejos el libro que m√°s huellas ha dejado en m√≠ (¬°llor√© con tantos de sus relatos!, ‚ÄúEl hombre del cohete‚ÄĚ y ‚ÄúEl cohete‚ÄĚ son historias que siempre vuelven a m√≠). Una vez incluso me disfrac√© de este tal hombre ilustrado: dibujos en la cara y en los brazos, una serie de cohetes y animales. Por supuesto, nadie tuvo la menor idea acerca de qu√© estaba disfrazado (y no los culpo, no era muy evidente que digamos; era una fiesta de Halloween en Santiago); sin embargo, me sent√≠a sumamente c√≥modo, algo as√≠ como ‚Äúleal‚ÄĚ en este acto tan sencillo. Tal vez eso mismo refleja mi vivencia con la ciencia ficci√≥n. Probablemente, mientras nos tomamos un caf√©, ser√≠a esta una de las an√©cdotas que le contar√≠a a Mr. Bradbury.

 

 


Juan Antonio Oliva y las guerras infinitas de la literatura

Juan Antonio es uno de esos amigos que, en las redes, carece de cuerpo f√≠sico pero que posee una fuerte espiritualidad simb√≥lica. A√Īoro ‚ÄĒy ans√≠o‚ÄĒ que de igual manera le suceda a √©l cuando conversamos sobre ciencia ficci√≥n y fantas√≠a, sobre autores y autoras, sobre los desaf√≠os del oficio creativo que hemos escogido como fe de vida. [+]


Los autores de una misma generación se influyen

Daniel Burguet escribe sobre la muerte, sobre el fantástico cotidiano y la surrealista realidad que nos rodea. Su literatura es crítica y convincente incluso cuando nos arranca una sonrisa o carcajada.

Hace algunos a√Īos conoc√≠ uno de sus primeros cuentos y, desde entonces, he intentado seguir su obra y a un Daniel a quienes los amigos, de manera fraternal, llaman El Se√Īor Muerte, en alusi√≥n a uno de los personajes ic√≥nicos ‚ÄĒy muchas veces presente‚ÄĒ en los cuentos de Burguet.

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Salomé: mecanismos de una ilusión

Muchos han hecho alusi√≥n al personaje Salom√©: Oscar Wilde, Gustave Flaubert, Rub√©n Dar√≠o, Juli√°n del Casal y otros, por solo hacer menci√≥n en la literatura. Pero lo que nos propone Elaine Vilar Madruga, joven y exitosa escritora cubana, es un nuevo arquetipo. Ya no estamos en presencia de Salom√©, la princesa idumea hija de Herod√≠a, ni Salom√© la seguidora y disc√≠pula de Jes√ļs, presumiblemente hermana de Mar√≠a, sino ante un ser dotado de belleza absoluta. Presentada a trav√©s del g√©nero ciencia ficci√≥n, ha sido cazada y tra√≠da desde un mundo virgen, distante de los hombres, un mundo olvidado. [+]