Ciego de Ávila


Virtual sueño: presencia de la AHS avileña en la web

Nadie imaginó, hacia veinte años atrás, que la AHS en Ciego de Ávila fuera a tener la presencia y el impacto en las redes sociales que tiene en pleno siglo XXI.

Por el año 2005, cuando Arlen Regueiro Mas y yo tuvimos la tarea de hacer y presentar el sitio web de la joven vanguardia artística del terruño, no supusimos que este sería, solamente, la primera piedra lanzada al Internet, porque no pudo conseguir su objetivo.

Se llamaba “Rajatabla”. Y bebía de la misma rebeldía de nosotros los jóvenes.

Eran tiempos complejos, pero halagüeños y muy motivadores. Natacha Cabrera era la presidenta de la organización en la provincia, y Alpidio Alonso Grau (hoy Ministro de Cultura), de la organización nacional.

El estreno de la web se hizo en la sala de conciertos del museo de artes decorativas, con la presencia de algunos amigos, trabajadores de cultura, y el vicepresidente de la AHS nacional en ese entonces, Luis Morlote (hoy presidente de la Uneac). Todo quedó pactado para que el sitio se anclara al portal de la cultura avileña. Cosa que nunca sucedió.

Su construcción fue más que satisfactoria. Creamos secciones de criterio, promocionales, de historiografía; espacios para la divulgación de convocatorias de todo tipo, entrevistas, textos literarios, crónicas y hasta un laminario digital para los artistas plásticos (antes de ser artistas visuales), y un editorial del presidente provincial que se actualizaría cada mes.

Todo estaba concebido y ya listo para que cada una de las manifestaciones que conforman la vida orgánica de la organización se vieran representadas. Y todo se hizo con gusto, y una motivación que daba brillo.

Mas el hijo se quedó dormido. Y nadie más pensó en readaptarlo a los tiempos modernos.

Ahora, en este nuevo siglo que continúa siendo motivador, las cosas han tomado otro rumbo.

Por supuesto que la presidencia de la organización avileña ha variado, y mucho. Algunos han puesto en su momento el dedo en la llaga y han querido retomar aquella piedra y tratar de construir un nuevo camino en el mundo virtual.

Las presidencias de la organización provincial se sucedieron y ninguna le dio luz verde al proyecto virtual.

Con la presidencia de Oristela Pérez Betanzos (2013-2017) se llevaron a cabo algunos esfuerzos para que ese sueño resurgiera. Y así se hizo.

Una vez más me vi involucrado. Creamos la página de Facebook y el Twitter de la AHS avileña. Los resultados fueron un tanto visibles en muy poco tiempo.

Ya se podía saber lo que se gestaba en materia artística en el Ciego de Ávila de los jóvenes creadores. No solo había, a la par, una sede lista para ser reparada y amueblada, sino que, también, había espacios en Internet para salir a la luz. Y respirar.

Así la visibilidad de la obra y los espacios culturales producidos desde la asociación ganaron adeptos en las redes. No hubo reunión, evento, peña, encuentro, charla, festival o “simples” reuniones de trabajo que no se subieran a la realidad virtual.

Una vez que Santa Massiel Rueda, la de Motivos personales, asumiera la presidencia en 2017, las cosas digitales asumieron otro nivel.

Además de Facebook y Twitter, el trabajo se abrió paso por los caudales de Telegram, WhatsApp, y se abrió un canal de YouTube.

Aunque todavía no logran tener un verdadero especialista que atienda estas herramientas de comunicación y esparcimiento, han logrado un empoderamiento bastante visible, pero todavía insuficiente.

Por ejemplo, en Twitter tienen 90 seguidores y siguen a 55 cuentas. Necesitan ganar en seguidores para que sus publicaciones superen las poquísimas vistas que tienen en cada twitter y así alcanzar el objetivo que deberá ser, siempre, divulgar la obra de sus afiliados.

Twitter es una poderosa herramienta para divulgar contenidos. Asunto que aún la AHS avileña no consigue resolver al no tener un generador propio de textos como lo serían un blog o una página web.

Con un blog, por ejemplo, se podrían crear entradas con los currículos de los artistas de la organización y sus respectivos contactos para ser localizados por los interesados. Pero bien podrían ir divulgando los videos subidos al canal de YouTube, en esta plataforma tan eficaz y, así, ganarían en visualizaciones y suscriptores.

En el caso de Facebook el asunto es bien distinto. Se nota que han perfilado el trabajo en esa tan gustada red social, y ya alcanzan los 1997 amigos con muy buena interacción entre todos. Sus post obtienen un promedio de 30 interacciones diarias, pero no de manera estable. Se sabe que hay contenidos que generan más alcance que otros.

En este punto quisiera detenerme. En un momento dije que la AHS avileña necesita de especialistas para atender sus redes sociales, y lo sostengo. Al echar un vistazo a su quehacer diario en cada una de esas plataformas, uno se da cuenta que están trabajando, que han alcanzado logros, sobre todo en lo visual, con muy buenas propuestas de diseño gráfico, spots y memes.

 Creo que el talón de Aquiles no está solo en el desconocimiento de las técnicas para alcanzar más seguidores en Twitter o interacciones en Facebook, o en el mismo YouTube, sino en el trabajo en equipo.

Cuando todo el peso de una labor tan grande como es informar al mundo, recae sobre dos o tres personas, se nota una especie de vacío. Y muchas cosas se escapan de la mano y otras se dejan de atender. Ocurre entonces la sobrecarga laboral, porque sobre esos que asumen sus propias tareas, también tendría que sumarse la de subir información a las redes.

Ardua labor.

Por eso tener especialistas en este asunto sería la prioridad de cualquier institución que quiera ofrecer una imagen de sí misma, más cercana a la realidad.

Y esto se nota mucho más en el canal de YouTube. Tiene contenido. Generan un promedio de seis videos a la semana, de manera inestable, pero con una factura excelente. Las ideas que promueven en ellos son de acercamiento social al arte y sus creadores, y por encima de todas las cosas, les interesa resaltar el trabajo de la Asociación en la provincia.

Pero aquí el algoritmo funciona de otra manera. Y hay que dominarlo. Con unos 40 suscriptores no se puede hacer gran cosa en esta plataforma ideal para el audiovisual. Con más de 900 visualizaciones en el conjunto de sus videos subidos, no se consigue el empoderamiento que se necesita para que la obra de los artistas jóvenes avileños sea realmente reconocida.

Hay tela por donde cortar. En YouTube se pueden trazar muchas estrategias para divulgar cada trabajo subido. Y para ello, la triangulación pudiera dar muchos y buenos resultados. Por ejemplo, si genero un contenido y antes de subirlo organizo una serie de publicaciones en Twitter y Facebook anunciando el estreno, y si a través de una página web produzco una entrevista a los realizadores del mismo, y la muevo por las redes, entonces, subirán las expectativas y se conseguirá que muchas más personas estén al tanto del estreno.

Pareciera fácil. Pero no lo es. En el mundo digital no todo es tan planificable ni tan predecible. La constancia y la motivación son las únicas armas que pueden dar frutos, aunque no siempre los esperados.

Con todo y las insuficiencias que algún día se puedan erradicar, la AHS avileña tiene una movida muy buena en el panorama cubano virtual. Por eso, el futuro es halagüeño, pero que no se vuelva utopía.

 


«Más que quien escribe está lo que escribes y para quién»

foto tomada del perfil de facebook

En Ciego de Ávila un muchacho parece vivir días de más de 24 horas. Es profesor universitario, guionista para la televisión, hace radio. Es miembro de la AHS e integrante activo de la Red de Articulación Juvenil del Centro Oscar Arnulfo Romero y es, aunque a veces le cueste trabajo admitirlo como un calificativo propio, un escritor.

Leonel Daimel García Aguilar es un ser de luz, medio niño, con una simpatía rebosante y un talento igual de prolífico para que entre sus manos germinen atractivas historias que, los que gustan de las etiquetas catalogarían como Literatura Infanto-Juvenil (LIJ), pero que pueden ser atractivas y emotivas sin importar la edad del lector.

Ha ganado los premios Pinos Nuevos y este 2020 el Paco Mir, y dialogar con él es una delicia porque es un gran conversador. De ello dejo aquí constancia:

―¿Desde cuándo escribes?

―Comencé a escribir casi por casualidad, antes me había acercado al mundo de la realización audiovisual haciendo guiones para programas infantiles que era lo que necesitaban en ese momento en el canal de televisión en Ciego de Ávila. Esto fue cuando era estudiante de la universidad.

Entonces comencé a descubrir el mundo de la infancia y a tratar de conectar con él y sus edades y motivaciones e intereses, pero todavía no había llegado la literatura. Casi cuando terminaba la universidad me vinculé a un proyecto comunitario y comencé a contarles una historia a los muchachos. A partir de ahí empezamos a jugar: Yo escribía historias de personas que ellos mismos conocían, pero nunca pensé que aquello tuviese algún valor literario.

Me sugirieron que lo nacido de aquella experiencia lo enviara al Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, y lo hice sin mucha conciencia de en qué me estaba metiendo. Cuando me aprobaron fue que lo entendí y sentí miedo de tener que leer frente a otras personas.  

Desde entonces hasta ahora todo ha sido casual e intuitivo, he ido aprendiendo, creo que si hoy fuera a cursar el ʻOnelioʼ lo aprovecharía más.

—¿Siempre escribes para los niños?

—Por lo general escribo pensando en la infancia y la adolescencia. En algún momento he hecho algo, desde los guiones para adultos, pero cuando voy a la literatura realmente me interesa mucho conectar con la infancia y la adolescencia, un terreno en el que debo explorar en busca de qué contenidos hacer llegar y cómo hacerlo interesante. Disfruto mucho este tipo de trabajo.

Hay quienes me han dicho por qué no lo intentas, algo como ‛si quieres trascender busca otro espacio que no sea el de la literatura infanto-juvenil’, y no sé si será por comodidad, pero realmente no he sentido la necesidad de escribir para un público mayor porque creo que aún queda un espacio muy grande para buscar y hacer pensando en la infancia. Hay tanto que aprender y explorar y mucho en lo que uno se puede sentir muy realizado y me da placer.

foto tomada del perfil de facebook

—Escribes guiones para televisión. ¿Resulta un ejercicio eficiente para hacer literatura?

—Confieso que al principio mis cuentos se parecían mucho a los clásicos que se leen en la infancia y al modo en que escribo los guiones para televisión, me apoyo mucho en los diálogos por eso.

Además, tenía que escribir guiones semanales para un espacio dramatizado y eso da la disciplina de que debes encontrar la historia a toda costa, claro la literatura me la tomo más pausada. Es un proceso íntimo en el que siento que puedo ser más arriesgado, sobre todo en comparación con espacios de la televisión en los que aún tienen más temor a atreverse a hablar de algunos temas, así que si hay censura solo será la que ponga yo.

Tengo un libro basado en un programa que escribí para la televisión avileña que se publicará, y uno siempre mezcla lo que va conociendo. Yo veo lo que escribo. Aún le digo a algunas personas: «creo que soy guionista, escritor me falta todavía para creérmelo».

foto tomada del perfil de facebook

—¿Has oído hablar sobre el síndrome del impostor? ¿Lo has padecido?

—Me cuesta mucho trabajo eso de presumir de que eres escritor. Sigo pensando que soy una persona que escribe. Pero el escritor me sigue pareciendo una palabra mayor.

Hay un respeto y existe una trascendencia en la palabra, me parece que me falta mucho para llegar allí; estoy en búsqueda, en proceso. Algunos piensan que digo esto por falsa modestia. A veces ni digo que me siento así. Tal vez le pasa a todo el mundo. Independientemente de si soy o no escritor, pienso que soy la persona que disfruta escribir, y lo seré mientras me funcione.

—El concurso Pinos Nuevos te dio tu primer libro. ¿Cómo fue la experiencia?

foto tomada del perfil de facebook

—Ese premio fue una sorpresa, mandé porque un amigo me dijo que tenía que atreverme, y resulta que gané. Para una persona joven, que estaba comenzando a descubrir el mundo de la literatura, fue una sorpresa tener la posibilidad de un libro en una editorial como Gente Nueva, que era la que yo leía en la biblioteca de la primaria. Eso me llevó a decir «si esto pasa es por algo, ya no es el juego del muchacho que escribe para los niños de la comunidad».

El proceso editorial fue complicado porque nunca había pasado por esa experiencia. Estaba aprendiendo, y el libro El niño en la burbuja tiene eso: el placer de haber sido mi primera publicación y el hecho de haberme dado los primeros dolores de cabeza, al intentar que se pareciera más a lo que soñaba.

Uno siempre tiene inconformidades, algunas las puede dejar pasar, pero otras te siguen doliendo porque es como el primer hijo, y entonces no sabía si iba a tener la oportunidad de publicar en otro momento. En El niño… están dos sentimientos, el placer de la publicación y la insatisfacción de que todavía necesitaba más herramientas para mostrar algo mejor, pero estoy feliz de que el jurado apostase por el libro.

—Eres docente. ¿Crees que se puede separar al profesor universitario del autor?

—Puede pensarse que hay que separar uno del otro, sobre todo si se ve al profesor más tradicional que llega al aula a decir todo lo que deben saber los demás porque él es quien ha estudiado, tiene el conocimiento y va a hacer que los demás aprendan. Quizá ahí no tendría nada que ver con la persona que escribe e intenta ser más irreverente.

Pero intento ser un profesor distinto. Por mi formación desde la Educación Popular, apuesto por el diálogo en el aula, por sentirnos felices allí, aun cuando trabajo con jóvenes en la universidad y a riesgo de que digan, «qué está pasando en esa aula». Ese profesor que intenta romper con el modo más tradicional de ver la pedagogía creo que es lo coherente con mi intento de escribir sobre temas tabúes, arriesgándome en zonas que algunos puedan considerar complicadas.

foto tomada del perfil de facebook

—El trabajo con los niños se te da muy bien, ¿a qué crees que se deba?

—El trabajo con niños me fascina. Creo que hay mucha sinceridad en su forma de expresarse. El adulto te da la mano y te sonríe y llega a negociar determinadas cosas en un espacio, pero el niño se entrega al proceso y ríe si tiene ganas, aunque si le caes mal no te abrirá la puerta y cuando lo hace es de corazón, y a mí me gusta ganarme ese espacio. Encuentro una conexión con ellos. Lo descubrí cuando empecé a escribir los guiones y luego en el trabajo comunitario, en la interacción con la infancia. Es un público con muy pocos prejuicios, a no ser los que la familia le va enseñando. 

—¿Tu activismo en la Articulación Juvenil influye en la literatura que haces? ¿Cómo?

foto tomada del perfil de facebook

—La visión de la Articulación me ha marcado mucho, sobre todo para definir a qué zonas apostar a la hora de escribir. Porque cuando eres de la Articulación Juvenil lo eres las 24 horas.

Llevaba un tiempo trabajando con los temas de género, equidad, violencia, escribiendo, y me decía: ‛con tanta información que tengo y tanto que me he acercado a ese mundo y no me he arriesgado a escribir algo sobre el tema’, me lo propuse y lo hice.

Si uno dice: «Cuando vaya a escribir quiero acercarme a zonas o a esa infancia que no es tan pública, ni desde lo físico ni lo emocional, a esos espacios de los que no se habla, a tratar de desmontar los imaginarios sociales que pueden traer relaciones poco equitativas o injustas», entonces comienzas a ver que ese activismo de la Articulación siempre ha estado no solo en la literatura, sino en cualquier espacio porque en ella se busca ver cómo lo que haces habitualmente puede ser marcado por intención de proponer la transformación , y antes de proponerla al otro hacerla en uno mismo.

—La más reciente literatura infanto-juvenil en Cuba toca temas que arden en el candelero social. ¿Crees que resulta adecuado, vocación de escándalo o es urgente y necesario?

—No se puede subestimar a los niños para acercarlos a ciertas temáticas. No los puedes mantener aislados del mundo, porque viven en el mismo espacio de los adultos.

foto tomada del perfil de facebook

Cuando me preguntan qué creo sobre abordar estas problemáticas siempre pienso en mi infancia, en que se ve al niño jugando y en su mundo de fantasía y se cree todo muy inocente, y recuerdo que en mi niñez todo me lo tomaba muy en serio: amistades, preocupaciones, conflictos, mi mundo. ¿Por qué no pensar como adulto que los niños de hoy también lo hacen?

No prepararlo para lo que también va a ser parte de su vida puede ser un error, creo que hay que hablar sin miedo, teniendo en cuenta que son niños, pero hay que hablarles con otras herramientas para que les llegue lo que quieres decir, sin subestimarlos, porque si les empiezas a entregar historias sosas, el libro terminará en un rincón. Y el niño acabará leyendo la novela del adulto porque le parecerá más interesante, aun cuando la entienda menos.

En cuanto a la vocación de escándalo, creo que uno intenta ser provocador en lo que hace, es propio del arte provocar. Te confieso que en algún momento he llegado hasta a disfrutar y decir «esto puede que a alguien le mueva el piso y lo aterre o resulte incómodo», y puede que me resulte divertido en ese momento, pero creo que supera el hecho de pensar en la provocación. 

Cuando apuestas por contar algo oportuno, que pueda ser útil, que pueda facilitarles la vida a las personas; cuando cuentas algo con sinceridad, por muy fuerte que sea la temática que trates, por muy complicada, irreverente, provocadora que pueda ser, vale y va más allá de proponer algo escandaloso por hacerte notar o por la vanidad de decir «yo lo escribí, por tanto, puedo hablar de lo que quiera». Más que quien escribe está lo que escribes y para quién.  

foto tomada del perfil de facebook

Santa Massiel Rueda: «Todo estalla»

El chat de mi perfil de Facebook se levanta y es Santa Massiel Rueda: “Hola, tienes un cheque aquí”. Y la alegría me muele a palos. En ese mismo instante escucho a Motivos personales en Todo estalla, y es la voz de Massiel que hurga los espacios de la memoria donde todo cabe.

Nunca imaginé, por allá por el 2004, que la adolescente que iba a la Casa del Joven Creador en busca de “clases de solfeo, consejos, música”, antes de hacer las pruebas de captación para la Escuela de Instructores de Arte, se iba a convertir en presidenta de la AHS en Ciego de Ávila, casi 20 años después. Y mensajera de algunas de mis alegrías actuales.

Formada como instructora de Música en el 2008, su carrera musical empezó a tomar caminos hermosos, todavía insospechados y llenos de lugares apropiados para cultivar la amistad.

Cuando se desató en el terruño el fenómeno Motivos personales, tampoco me creía que fuera el proyecto de esta joven llena de sueños y aspiraciones. Pero era ella, eran sus canciones, su mundo interior lanzado al espacio exterior.

Ahora que lidera la organización que reúne la joven vanguardia artística y que ya casi cumple sus 34 años, le escribo por el chat, que es nuestro chat de compartir casi todo, desde música, hasta malas noticias:

Santa Massiel Rueda/ tomada de su perfil de facebook

VMP: Saludos y buenos días

espero que todo esté bien por casa

ya tu silencio me preocupa

espero que no por mal

14:23

SMR: Todo bien amigo, no te preocupes se me habían perdido tus mensajes entre otros… Gracias por estar pendiente… Espero q te estés cuidando…

14:30

VMP: Bien amiga

qué alivio

yo bien

cuidándome

necesito me ayudes con una entrevista que te quiero hacer

te enviaría las preguntas y me las respondes lo más pronto posible.

puede ser?

14:38

 SMR: Claro, mándame las preguntas.

14:40

Sigo escuchando a Motivos Personales. Todo estalla es una canción que tiene swing y permite que el oyente disfrute una amalgama feliz entre la letra y la música, y que hasta mueva los pies marcando el ritmo. Así conformo las preguntas de esta entrevista con el objetivo de explorar su rol como presidenta de la AHS en Ciego de Ávila.

Una primera incógnita me surge luego de dejarme llevar por los recuerdos del devenir cultural en el que se ha sumergido la Santa. Y han sido tantos Juegos Florales, Llave pública, Trovándote, la caminata cultural Cruzando la Trocha, entre otros espacios avileños, que necesito un respiro antes de continuar.

SMR: ¿Y tú, cómo estás?

VMP: Todo bien, amiga… extrañando estar más tiempo con mis niños, pero sigo trabajando ya que, a fin de cuentas, así se mata el aburrimiento

SMR: ¡Qué ganas de que todo pase!

VMP: ¿Tú también? No es fácil. ¿Estarás componiendo en estos días?

SMR: Sí, algo hice y trabajo en cosas viejas (canciones).

VMP: Anda, qué bien… lo importante es no dejar morir la musa

SMR: Ajá

Santa Massiel Rueda/ tomada de su perfil de facebook

—¿En qué medida la AHS te ha servido para hacer tu obra?

—Diría, más bien, para desarrollarla. Ha sido vital. Existe un antes y un después notable. Me ha acogido como creadora ofreciéndome el vínculo con otros artistas (una de sus riquezas). Me regala diferentes maneras de estar viva como creadora. Me estimula y me hace crecer no solo en mi obra, sino también como persona.

—¿Compartir el cargo como presidenta de la AHS avileña y la realización de tu obra ha mermado en algo tu capacidad creativa?

—No la ha mermado, pero sí limitado. Los días se van volando y cargados, casi siempre salgo temprano y regreso tarde o muy tarde, y entonces hay otras prioridades en esos horarios. En ocasiones, siento la necesidad de tocar, de plasmar una idea y el cansancio me lo impide.

—En estos días de confinamiento y rebrote de la COVID-19 en Ciego de Ávila, ¿cómo es un día en la vida de Santa Massiel?

—Bueno, la mayoría de los horarios están corridos, pero, básicamente, se resume en: higienizar el espacio, tratar de ir o comunicarme con la Casa del Joven Creador, teletrabajo, revisar redes sociales, hablar con el círculo diario de personas que no viven conmigo, hacer cosas con mi hijo, tocar la guitarra (no todos los días), pero en cuanto la tomo en mis manos Samuel busca su violín y entonces tocamos juntos y son momentos hermosos. En las noches (son los momentos más largos) leo y lo acompaño a ver sus películas favoritas, cosa que le gusta mucho.

Santa Massiel Rueda/ tomada de su perfil de facebook

—¿Se han cumplido tus expectativas de antes de entrar en la AHS?

—Sí se han cumplido.

—La vida orgánica de la AHS en la provincia, ¿consideras que ha ganado en masividad o es solo una ilusión que muchos tenemos?

—Uno se pierde muchas cosas por estar desde adentro, pero el mismo reflejo en la gente me lo hace saber, así como la afluencia de público a nuestros espacios, ya sean peñas o eventos, es notable. Considero que sí, que hemos ganado mucho más en eso.

—¿Qué piensa hacer la AHS avileña en días de confinamiento por el rebrote?

—En días de rebrote tanto la presidencia como el ejecutivo hablamos casi diario y compartimos ideas, seguimos temas pendientes y otros. Nos hemos centrado en poner a circular nuevamente contenido de nuestros artistas en redes sociales, promocionar las becas y premios ya que estamos en la recta final para entregar, seguir confeccionando los catálogos de nuestros artistas y perfilar la jornada Todo x el arte, en saludo al aniversario 34 de la AHS, completamente online (como es todo por estos días).

Santa Massiel Rueda/ tomada de su perfil de facebook

—En un futuro no muy lejano, sin COVID-19, ¿qué legado crees que dejará este tiempo especial para los trabajadores de la Casa del Joven Creador y para los artistas jóvenes de la AHS avileña?

—A los trabajadores de la Casa del Joven Creador nos ha dejado la lección de que siempre podemos hacer más, que debemos confiar más en nuestras capacidades y hacer más uso del teletrabajo. A los artistas nos ha demostrado una vez más que los primeros promotores de nuestra obra somos nosotros mismos. A veces dejamos todo a la institución (muchas veces sin brindar las herramientas necesarias) y queremos que ocurra la magia, en poco tiempo, con algo que debe ser de ambas partes. Si algo bueno ha logrado este tiempo en diversos artistas es que los ha puesto a promocionar y compartir su obra mediante las plataformas del momento. Pero lo más importante que nos deja, tanto en trabajadores como en artistas, es la unión. También estos han sido tiempos de reafirmación.

—¿Qué importancia le das al trabajo en las redes sociales? ¿Te has insertado bien ellas?

—Les doy mucha importancia, con ellas nuestros contenidos obtienen mayor alcance y nos abren el camino, nos informan (o desinforman). Me he insertado en ellas, sí, pero aún no lo suficiente, me falta mucho por dominar, aprendo todos los días algo distinto, es que ellas no dejan de ser nuevas para mí.

SMR: Hola, amigo, aquí te mando lo que te debía, espero te sirva. No soy de mucho hablar. Espero estés bien.

VMP: Sí, hey, todo bien. Ahora mejor con tus respuestas. Ya puedo trabajar en la publicación. ¿Sigues oyendo a Giordano Guerra?

SMR: Sí, y me encanta. Gracias por dármelo a conocer.

VMP: ¿Viste la entrevista suya publicada en el sitio de la AHS?

SMR: Sí, la vi, la leí, me gustó y la compartí.

VMP: Anda. Gracias. Es su primera entrevista.

SMR: Anjá. A ti gracias por mostrar a ese talentoso artista. Avísame cuando salga la mía, ¿sí?

VMP: Seguro amiga. Cuídate.

—Santa Massiel, como trovadora, ¿no tendrá un futuro como solista o el plan es estar siempre junto a Motivos personales?

—El plan siempre ha sido cantar lo que vivo, lo que siento, lo que me mueve como sea posible, Motivos personales es Santa Massiel y viceversa, puedo estar así toda la vida, igual me siento preparada para cantar sola también. Es más, hasta me seduce, lo hago con frecuencia y es que Motivos… en muchas ocasiones se fragmenta, se estira, se encoge, se multiplica y yo los disfruto y lo gozo.

—En tus canciones hay cierto desapego por las melodías muy “melosas”. ¿Crees que eso tiene que ver con tu formación musical? ¿Qué música escuchas?

—No creo que tenga que ver con mi formación, sino con un estilo o sello que se apodera de mí, que hace que salgan así. Al inicio, en mi niñez y gran parte de mi adolescencia escuché mucha música “retro”, música hecha por generaciones pasadas: Bola de Nieve, De Aida, Blanca Rosa Gil, La Aragón, música afrocubana… Ya en el final de mi adolescencia me llegó la trova, el rap, el jazz, la música brasileña; también en estos tiempos en los que tenemos más tiempo para uno, me he propuesto renovar lo que escucho, es que me apego de una manera enferma a las canciones que hacen banda sonora de mi vida y estoy escuchando música clásica, géneros caribeños, pop y cantores que he rozado y no profundizado. De todas hay que aprender, todas me ofrecen caminos, los transite o no.

Santa Massiel Rueda/ tomada de su perfil de facebook

—¿Eres de las que cree que el arte salva?

—Indiscutiblemente sí, creo en la vida que da el arte, en su esencia de atrapar sentimientos, plasmar gestos, vivencias, creencias e inmortalizarlas. Creo en el arte como antídoto y cura.

—¿Sigues creyendo que todo estalla?

—Sí, claro que sí.


Una llave que siempre fue pública

Corría la segunda mitad del año 2005. Se acercaba el fin de una presidencia de la Asociación Hermanos Saíz en Ciego de Ávila, que había logrado muchas cosas y donde Natacha Cabrera Cepero ostentaba el máximo cargo, Arlen Regueiro Mas y Vasily Mendoza eran sus vicepresidentes.

Yo era el jefe de sección de Literatura en ese momento y tenía varios eventos continuados, juegos florales, caminata cultural, boletines impresos como el Rajatabla, el sitio web de la Ahs avileña, entre otros. Llevaba rato fraguando un evento que fuera solo de narrativa y que tuviera un impacto verdaderamente explosivo en la oleada de jóvenes narradores que se veía venir en la provincia. Se quería que fuera un buen evento a la altura de lo aprendido en el Centro de formación literaria Onelio Jorge Cardoso, pero que no fuera exactamente igual. Se necesitaba un símbolo, una identidad.

Así surge el nombre de La llave pública, por ese libro hermoso de cuentos que nuestro Félix Sánchez había publicado en ediciones Ávila en los años noventa y que en el 2001 vio su segunda edición. Se haría un taller. Uno que diera herramientas novedosas y útiles a todos los narradores que, como nosotros mismos, apenas habíamos encontrado solución a cosas tan vitales para la escritura de cuentos. Nos centramos en dar charlas sobre cómo construir el diálogo, la función de los títulos, la construcción de un libro de cuentos y de una novela, los personajes en la ficción, entre otros temas que también eran imprescindibles.

Félix Sánchez sería el artífice mayor. Y su hermano Francis Sánchez y yo, fuimos el jurado de ese primer evento que nació en septiembre de 2005, en el municipio de Primero de enero, con la producción de Yoanys Soriano. Fue un primer encuentro casi mágico. Se llevaron a cabo todas las secciones de talleres diurnos durante cuatro días seguidos. Por las tardes hacíamos lecturas de textos para debatir y por la noche salíamos a varias instituciones para homenajear a Félix Sánchez y seguir hablando sobre libros y literatura.

Éramos más de diez escritores y algunos de otras provincias, como Camagüey, Santiago de Cuba, Guantánamo.  Lo que le dio al evento un carácter nacional. El concurso iba fraguándose en la medida que pasaban los días de lectura y debate de cuentos. Íbamos analizando los cuentos para ver los posibles ganadores. Habíamos preparado tres premios con sus respectivos diplomas artesanales con llaves de verdad incrustadas en la cartulina.

Tiempos hermosos donde con poco hacíamos mucho. Tuvimos como invitados, a valiosos escritores que supieron dar lo mejor de sí en cada encuentro. Así nos acompañaron Yunier Riquenes, Legna Rodríguez, Yoandra Santana, Miguel Vanderpoll, Eldys Baratute, Erich Estremera, Herbert Toranzo, y tantos otros entre los que estaban los mismos talleristas.

Las tres ediciones que se hicieron del evento sirvieron para aunar fuerzas narrativas y conseguir, al menos, que los jóvenes narradores de la AHS avileña tuvieran un espacio donde aprender lo que se nos hacía tan difícil adquirir por la inexistencia de manuales o literaturas a fin. Se hicieron en dos locaciones distintas, Primero de Enero y Majagua.

Eso nos ayudaba no solo a la concentración de los talleristas, sino también a la sana recreación del grupo que compartía hermosos momentos de camaradería. No teníamos la intención de publicar libro alguno con los resultados del taller. Pero la idea que se fraguó después, con la nueva forma que asumió el evento, es tremenda y es aplaudible desde todos los puntos cardinales. De alguna manera, el evento no ha muerto. Solo ha mutado de gestor y de tiempos. Se ha vuelto otro, distinto, pero el mismo. Es la llave, esa que un día fue pública y que ahora, por suerte, lo sigue siendo.


Juegos Florales, sin perder su esencia en Ciego de Ávila

Pensar en una edición digital de los Juegos Florales hace unos años parecería una locura en Ciego de Ávila, sin embargo, a estas alturas la edición XXVI se repiensa en la Asociación Hermanos Saíz del territorio y la nueva propuesta asume el espacio virtual para que la literatura hecha por jóvenes discurra.

Los otros detalles los aporta Roberto Carlos Armas Díaz, jefe de la sección de Literatura y coordinador, al explicar que bajo el nombre La Llave Pública ha echado a andar una página en Facebook con contenido actualizado sobre el certamen y numerosas iniciativas patentizadas por los artistas.

Desde fragmentos de poemas y libros hasta contar la historia que comenzó hace más de 20 año con la primera edición del certamen son los retos que asumen, precisamente, cuando el avance de la Covid-19 ha obligado nuevas formas de hacer y pensar el arte.

Como plato fuerte y paralelamente a estas acciones sesionará el jurado encargado de otorgar el Premio de Narrativa La Llave Pública, galardón que desde hace años alterna con el Premio Poesía de Primavera y debe su nombre a un libro del escritor avileño Félix Sánchez, que por estos días se conmemoran 20 años de la salida al mercado de su segunda edición.

Geonel Alejandro Rama fue el tercer premiado de la Llave pública , con el cuaderno de cuentos Mecánica de las naranjas,…

Publicada por La Llave Pública en Lunes, 18 de mayo de 2020

Para que la participación no se quedara por debajo de las expectativas, los plazos para la recepción de la obras debieron variar y se aceptó la entrega en formato digital, de ahí que se contabilizan siete autores en concurso, donde el ganador verá publicada su obra bajo el sello de Ediciones Ávila.

Para los días 28 y 29 de mayo llegará el veredicto y el cierre por todo lo alto del contenido online difundido, fecha que también coincidirá con el aniversario 34 de la muerte de Onelio Jorge Cardoso, el cuentero mayor, y a quien se le dedica el evento y el sentido homenaje de los escritores del terruño.

De cómo los Juegos Florales han sabido mantener y ensanchar horizontes en las carteleras culturales de la provincia pudiera decirse mucho, pero quizás lo más exigente ha sido reinventarse hoy cuando el mundo ha parado y ha mirado en rededor, y cuando a la cultura le ha tocado sanar.


De inicio a fin: Trovándote 2020 (fotorreportaje + audios y videos)

Trovándote cumplió aniversario cerrado y los lauros volaron alto. Se escuchó la música  desde los más asistidos conciertos hasta en el más íntimo espacio. Se presenciaron estrenos tanto de locaciones, como de artistas. No solo para el Encuentro Nacional de Jóvenes Trovadores fue el festejo, muchos fueron los homenajeados. Fueron disimiles las ganancias de esta edición, entre ellas, contar con una voz latinoamericana fiel a la defensa de la paz y la soberanía de los pueblos, Cecilia Concha; así como la implementación del patio del Hotel Rueda como una de sus sedes, contribuyendo así al certero intercambio cultura-turismo en Ciego de Ávila.

Hubo noches íntimas en el Teatro Abdala junto a las baladas y canciones. Allí descubrimos del amor de Eduardo Sosa y sus afluentes, aunque esa noche vino de a dos, Sosa compartió el espacio con Noel Batista/ Foto: José Antonio García

Un pedacito de “Ella y yo” en espacio teórico como muestra de la obra de la mujer cantora en Cuba/ Foto: José Antonio García
Un homenaje a obra de toda la vida “Un canto a María Teresa Vera” y al aniversario 125 de su natalicio. Con la presencia de Alexey Musulí Suárez, Marta Campos, Yeni Turiño, Motivos Personales, Cecilia Concha y Heidi Igualada, de izquierda a derecha/ Foto: José Antonio García

 

Kamankola, quien subió la meca, “¡Voy a dar un concierto mañana!… ¿y hoy? ¡también!”. “…esto es Cuba carajo y cuentapropismo…”. El intérprete más asistido del Trovándote 2020. Con intervenciones únicas en descargas y conciertos/ Foto: José Antonio García

La trova santaclareña se vio representada en las serenatas nocturnas en Café Barquito de la Asociación por Yeni Turiño y Alain Garrido/ Foto: José Antonio García

Con su asistencia, honraron los 15 años del evento: Natasha Cabrera, Michel Pérez Abreu, Oristela Pérez Betanzo, Santa Massiel Rueda Moreno, Ricardo Bustinza Montes de Oca, cuatro de los anteriores y actual presidente de la AHS en Ciego de Ávila/ Foto: José Antonio García

La joven trova presente en el escenario de la UNEAC. Con la interpretación de Pedro Antonio Sánchez apoyado por Yurisdel (Yuri) Hernández al bajo, Yordankis Sánches en el cajón, Jorgito Kamakola (coros) y William Martínez en la guitarra eléctrica/ Foto: José Antonio García

El gran cierre por todo lo alto del, por primera vez invitado, Polito Ibáñez en el patio del Hotel Rueda. En Trovándote 2020/ Foto: José Antonio García

… Trovándote y Fin.


Morón es un centro para el jazz

A ocultas del conocimiento generalizado del público mundano, parte de este, gustoso incluso del buen arte; cerca de los días veintitantos de marzo se celebra en Morón, ciudad del Gallo, el Jazz Centro. Organizado por el quinteto La Familia; parte importante de la jazz band compuesta por 13 músicos, con un sobresaliente predominio de instrumentos de viento en las noches de concierto, tales como: la trompeta, la familia del saxofón y el trombón. La eventualidad gana espacio en el teatro Reguero, local que, en futuros años, se estima no alcance para suplir las necesidades de la audiencia.

En una provincia como Ciego de Ávila que para nada es la más destacada en la proyección artística, Morón se muestra como una alternativa cultural de excelencia, gracias al Jazz Centro. El festival surge desde el seno de la familia de músicos Oney. La necesidad de extrapolarse de los cayos turísticos, que, a pesar de ser una excelente oportunidad de trabajo para los artistas, es una prisión de la libertad musical y enriquecimiento del alma. Nace en el año 2015 un nuevo espacio para la música en vivo de orquesta, teniendo sus raíces en una peña representativa del género, con sede en la Fundación Nicolás Guillén de la localidad.

La longevidad no es una característica de dicho espectáculo, pero la calidad sufre sus más altos extremos en el seno de su celebración, justo una semana antes del Piña Colada. A pesar de su corta vida, no se ha dejado reposar la costumbre sobre el mismo, la participación de invitados como, el de su tercera edición, Alfred Hubert Thompson Grinion, director de Caribbean Emsemble; el grupo moronense Dharma, indefinible en un género en específico a pesar de la línea audiovisual que proyectan; Mestizaje, grupo de jazz de Matanzas con jóvenes y virtuosos representantes, y Liván Tartabull y su quinteto de saxofones, son una variable indefinible hasta su llegada cada año.

Jazz Centro 2018

El anhelo de tener en la eventualidad sin precedentes, a músicos de la talla de Alain Pérez, es un deseo que no se le pasó por alto a Dairon Oney, gran amigo del trinitario, en el festival Piña Colada 2019 durante la clase magistral del sonero en la Asociación Hermanos Saíz en Ciego de Ávila. Su cuarta y próxima edición estará dedicada a un multiinstrumentalista moronero, integrante de la agrupación Bellita y Jazz Tumbatá, Miguel Antonio Miranda López, alias El pulpo; nombre ganado por su capacidad para ejercer varios instrumentos a la vez.

Miranda, es también padre del baterista integrante de Dharma, Dairon Miranda Valladares, quien es bien recordado por protagonizar una extraordinaria guerra de baterías en la segunda edición del evento, en 2018. Magnífico sería presenciar en una segunda parte, tal derroche de talentos, esta vez padre e hijo.

Varias locaciones han recibido al elenco en su trayectoria, adaptado a la organización de cada año, tales como la sede Nicolás Guillen, la presentación especial en el cine Higuera del municipio Bolivia (en 2019) y la habitual descarga del último día en el Centro de Casas de Morón, manteniendo su sede principal en las primeras dos noches. No es secreto que, público del municipio cabecera anhela la extensión del festival hacia su territorio, lo cual sería magnífico, si descartamos el miedo a que nos sea extirpado y nunca más vuelva a ser Morón y su reguero un centro para el jazz.


Trovándote, Kamankola y el cuentapropismo ( fotos y audio)

Este XV cumpleaños de Trovándote se acercó lleno de sorpresas tanto en invitados como en nuevas locaciones que brindaron una mayor diversidad del público que lo asiste. Mostrando una gran aceptación la inserción de los escenarios «El Patio de Artex», en Ciego de Ávila, y el patio del Hotel Rueda, con un confort extraordinario y belleza descrita por su categorización, «Encanto». Asistida por la cuidadosa selección de expositores de la música para cada uno de ellos se demostró que el público ignora lo que le gusta hasta que es capaz de escucharlo, le tocó demostrarlo, entre otros, a Jorgito Kamankola.

Kamankola. poster en la entrada al patio del Hotel Rueda/Fotos: Celia Molina Sánchez

Las 5:30 de la tarde, se diría que no es horario en Ciego de Ávila para trovar a su pueblo, salvo que sea domingo. Este sábado 14, un artista alternativo cambió la suerte. Quién dijo que existe un lugar ni un horario para Kamakola; he visitado tarde por tarde cada concierto, peña y serenata; y aquellos que tienen un público fijo en Ciego de Ávila se han llevado el regalo de mayor asistencia, incluso en lugares habituales de reguetón:

«La era del reguetón la he sufrido mucho –se sincera Jorgito–; artistas que yo admiraba con los que andaba puño arriba, los vi montarse al tren. Pero no tengo nada en contra del género, de hecho, pienso que por su carácter de movimiento, por estar unidos, han logrado un lugar, cosa que lamentablemente se perdió en el rap, se perdió en la trova y el rock. Puedo decir abiertamente del reguetón: hay cosas que me gustan, hay cosas que no y otras que detesto.»

Respecto al espacio dijo que «Kamankola canta donde le digan, en el parque, en el arrabal, en la plaza o en un lugar de público de reguetón. Los seguidores, por suerte, nunca han tenido problemas para presenciar cada lugar que se me ocurra, algunos, bastante raros.»

Kamankola en concierto en el Patio de la UNEAC/ Fotos: Celia Molina Sánchez

Este intérprete, que como bien él dice, hace mucho tiempo dejó de caracterizarse por un género, ha pisado suelo avileño en más de una ocasión: «Sí, mi primera vez fue en el festival de Rap Sector Hip Hop, ahí fui invitado por José Ernesto Frithz Camot, rapero y organizador. Estuve en el patio de la AHS durante la gira nacional que realicé con el fin de la realización del documental «Trovadores», actualmente en estado work in progress, donde tengo que agradecer a Liubin Lima, entonces vicepresidente de la sede, por el trabajo que me dedicó. Me realizó un escenario sorpresa bellísimo, con parles. Y en otros Trovándote, también estuve, sí.»

Kamankola en AHS Ciego de Ávila, escenario montado por Liuvin Lima, durante la gira 2019. Tomada de Internet

 

«La primera edición del festival de Jóvenes Trovadores que presencié ni siquiera era invitado, viajaba a oriente e hice estancia en Ciego, casualmente en el marco del evento, allí tuve la oportunidad de escuchar a Ariel Barreiro, creo que la mayoría de las canciones que tengo están basadas en la obra de Ariel. Cuando conocí su poesía, también conocí la mía. Este evento siempre me parece lindo, la gente de aquí hace sentir como en casa; cuando hago giras siento que el mejor lugar donde la voy a pasar es acá, porque aquí es como que la trova apetece, se siente el hambre por ella.»

Con un estilo entre lo underground, la balada y el rock, este intérprete que se considera trovadicto, mantiene su carrera con ya publicados tres álbumes de estudio «Antes que lo prohíban», «Hasta precisar el aire» y «Viento», un directo «Kamakola Live», y la producción de su cuarto fonograma oficial «Desde dentro» a lanzar en abril. Sus creaciones han ocupado espacio en obras ajenas, como la aparición de «La ponina» y «Tráfico de luz», dos de sus letras, en el libro «Cantarle a La Habana», de Geraldo Alfonso, dedicado a los 500 años de La Habana. «Es un honor para mí que Gerardo se haya fijado en mis humildes canciones, sabiendo que la canción más hermosa que se le ha escrito a La Habana es Sábanas Blancas», confiesa Kamankola.

Kamankola. en concierto en el Patio del Hotel Rueda/Fotos: Celia Molina Sánchez

En sus interpretaciones pueden encontrarse temas como la protesta «y nosotros con la lengua afuera…esto es Cuba, carajo y cuentapropismo», el amor, «mi sentimiento en comparsa arrollando pa’ tu carrosa».

Y odas a la madre Patria como «vamos a hacer una ponina pa’ comprarle un suspiro a La Habana». Se siente atraído en mayor grado por la trova en la que se centra su creación, fundamentalmente por su pasividad, pero es evidente al escuchar sus canciones que rapear le incrementa la fuerza espiritual.

Kamankola. público en el patio del Hotel Rueda/ Fotos: Celia Molina Sánchez

La producción de estos materiales se ha realizado mediante la técnica CrossFunding, usando la plataforma BellCammill. Este sistema consiste en la recaudación de fondos por personas interesadas en que una obra vea la luz. Obra la cual, en el caso de Kamankola, luego es distribuida de forma gratuita en las redes o de mano a mano. Su música se promociona con giras autofinanciadas o invitaciones a peñas y eventos como Trovándote. De esta forma, Jorgito Kamankola se trova junto a nosotros.


Vivanco endereza el aderezo al Trovándote 2020

Con objetivo, no menos, que de abrir el Trovándote 2020, «tras años de intentos fallidos», según el organizador del evento avileño Jorge Luis Neyra, llega a tierras avileñas, el nacionalmente reconocido por su éxito «Pilón», William Vivanco. Como figura clave de tal evento siempre es bien elegido quien dará el primer paso la noche inicial en el Patio de la UNEAC en Ciego de Ávila; quien pondrá cerca del cielo las expectativas de los restantes tres días. Y sí, lo hizo, William Vivanco vino para recordarnos que «el pilón es sin miseria».

Un atrevimiento sin precedentes dentro del evento en sus 15 años. Por primera vez se toma como una de sus sedes un local que difiere con el público habitual del festival, El Patio de Artex del municipio cabecera, y qué noche, la de apertura. Tocar en centros con costo de entrada superior a los 10 pesos, moneda nacional, suponía un atentado contra la asistencia común al Trovándote. Algo digno de ver la noche del miércoles 11 de marzo.

Fotos: Celia Molina Sánchez

La experiencia para el invitado se resumió en: «Nunca había tocado en este lugar, en giras, aparecí en escena en el Teatro Principal. Neyra me llamó y me comentó que tocaría en un lugar de entrada paga … y por qué no, acepté.» Pero la misión de enfrentar el estar fuera de la zona de confort de organizadores y seguidores, le quedó pequeña al santiaguero. Un buen artista solo tiene como límite su talento.

Fotos: Celia Molina Sánchez

No se puede decir que fue un concierto a patio lleno, tampoco se puede negar que fue un espectáculo de lujo, una entrega íntima entre el interprete y su público, pues todo quien estuvo allí, quedó claro, fue a vivir la experiencia que es escuchar a William Vivanco en vivo. Según mi experiencia, no desiste de incitar a su público a vocalizar, como si todos mostrásemos ser tan histriónicos como él, que logra estupendos agudos y grabes notas, demostrando tener un amplio registro. Es un disfrute total escucharle interpretar como un cantaor gitano o un arraigo afrocubano y hasta un cántico irlandés.

El violín es un adorno melódico que se guardan para el momento perfecto. Fotos: Celia Molina Sánchez

Canciones de su último álbum «Lamento Congo», como «Carabela», formaron parte del repertorio de la noche, así como las más notables y reconocidas «El Pilón», compuesta como un canto nostálgico, recordando el calor del oriente, a cientos de kilómetros de casa, a 30 grados bajo cero, en Noruega, o el son montuno «…ya estamos llegando… jugando, jugando… aquí todos somos proletarios» «Guacho a la cosecha». Una remezcla de ritmos se evidencia de principio a fin, tal es uno de sus más extremos casos, su Danzón-Chá, «Ríos que no vuelven».

Entre las nuevas pistas en su más reciente fonograma, resalta la versión de la autoría de Miguel Matamoros, «La Cocainómana», canción grabada en anterior ocasión por el también cantautor Silvio Rodríguez. Pieza a la cual se refiere Vivanco como «Un tabú que ha trascendido por los años. Al día de hoy se sigue viendo de mala manera. Tema el cual logró tratar Matamoros con una gran elegancia.»

William afirma «El concierto ha sido muy emotivo de parte del público y su respuesta. Es gratificante como en Ciego de Ávila existe un sector joven amante de la canción de autor, con mucho ímpetu y ganas de escuchar el género» –agradece el artista– «corro con la suerte de tener entre los escucha a los hijos de quienes en un principio siguieron a Vivanco, una generación se ha transmitido a la otra como una cadena».

El patio de Artex en pie, al ritmo de la nueva trova. Fotos: Celia Molina Sánchez

Desde hacía un tiempo ya, mucho para él, no visitaba la provincia. Vino en la ocasión, a celebrar en conjunto, sus 15 años de vida artística y el «otra y otra» del final, fueron otras cuatro canciones para su público que terminó la noche bailando ajeno a la existencia de sus sillas.


Oscar Sánchez y La Borracha no toleran la intolerancia

En la noche del pasado 28 de enero, y durante las habituales conmemoraciones para honrar la figura de José Martí, el artista Oscar Sánchez hizo su homenaje al Apóstol en el Café Barquito de la Asociación Hermanos Saíz, en Ciego de Ávila. La confluencia en el lugar, de una cultura gustosa de la música bohemia en vivo, que se esparce por cada rincón y apetece la trova hasta las más tardías horas; no podía ser más acertada cuando trajese a la vida una colaboración entre el artista y sus fans, quienes, sin experiencia profesional en el asunto, le propiciarían al músico su nuevo clip promocional.

Oscar Sánchez, en concierto. Café Barquito de la AHS en Ciego de Ávila, noche del 28 de enero. Foto cortesía de Daikel Fernández

Según Daikel Fernández, su productor en jefe «Se puede observar en youtube desde el día 31 de enero el clip «Borracha», tema del autor. El producto fue realizado sin conocimiento técnico ni teórico alguno». Aun así, el uso de técnicas cinematográficas, casi sin querer, se evidencia. Es el caso de pequeños planos secuencia para perseguir a la Borracha, que se hace acompañar de la técnica cámara en mano, y aumenta el realismo con el uso en postproducción de efectos de vértigo para aludir al estado de embriaguez. Las escenas filmadas encima de la escultura en forma de elefante del avileño Maykel Mena, evidencian unos cortos travellings en arco, apoyados por la aceleración de imágenes en postproducción, más las extrañas coloraciones que cobra el cielo muestran al espectador un efecto psicodélico.

Daikel, quien ofició como camarógrafo y editor del producto, narra: «Estaba compartiendo con dos amigas y Oscar Sánchez en el Don Ávila» ––bar ubicado en las cercanías del Parque Martí de ciudad de Ciego de Ávila––, «entonces surgió la idea. Una explosión de emoción nos impulsó a ir corriendo a mi casa y recoger los sombreros y una cámara fotográfica Olympus y un celular Huawei, con cámaras de 12 y 13 megapíxeles, respectivamente; apoyados por un palo selfi, dos sombreros y un casco; fue todo lo necesario para la acción.

Escenario: Artesanía ¨El Elefante¨, en parque de la ciudad Ciego de Ávila, de izquierda a derecha, Oscar Sánchez, Yexik Domenech, Daikel Fernández. Foto cortesía de Dalgis Pérez.

«Llegar al parque de la ciudad y comenzar a filmar mientras caminaba a Yexik Domenech ––quien serviría de modelo para el clip–– fue el inicio de todo». Yexik, de 20 años, pasó el rato caminando de aquí hacia allá repitiendo tomas, con su naturalidad fotogénica, subiendo y bajando de la escultura de chatarra, que ejerció de escenario fundamental. Como dice Daikel: «Fuimos a divertirnos», pero no quita lo agotador que puede ser el proceso; Dalgis Pérez, de tan solo 15 años, pero fanática hasta los huesos del trovador, cargó, enfocó y filmó con su celular y palo selfi cada imagen que su productor general necesitó de apoyo.

El audio fue el resultado de la grabación en vivo de dos celulares y el propio de la cámara, en el lugar de la filmación. «Los audios de los tres dispositivos fueron ecualizados. Cada audio por si solo se escuchaba mediocre pero los tres juntos ofrecieron, al menos, un mejor resultado. Luego, se le agregó un poco de efecto Reverberación, el cual simula la estadía dentro de una cueva. Todo el proceso fue llevado a cabo con la herramienta Sony Vega, con la cual se hizo el proceso de edición multimedia de inicio a fin, que contó con apenas unos cambios de color en el cielo, acelerados movimientos, efectos de mareo y tratamiento del sonido». Daikel, que con estos temas ya acumula algo de experiencia, gracias a su interés en el ámbito youtubero, con su canal La Intolerancia no la toleramos (LINTL) fue el encargado de generar el finalizado producto.

La intolerancia no la toleramos. Diseño: Daikel Fernández.

El clip ya contaba con una historia predecesora, cuenta Daikel que conoció a «Oscar hace como dos años en un Longina. Como un año después, se encontraba en Ciego de Ávila como invitado de una peña local para ofrecer un concierto y un amigo en común nos brindó la posibilidad de conocernos personalmente». El mismo día de su encuentro, en el bulevar avileño, surgió una entrevista que cuelga en el canal en youtube, la cual cuenta con unas 280 vistas. El nuevo clip, realizado y finalizado el 29 de enero y publicado al día siguiente, ya el 4 de febrero contaba con mas vistas que su primera colaboración, 312 para ser exactos.

Daikel enseñó el producto a Oscar «y me dio luz verde para subirlo». Todo esto demuestra que, a pesar de la fatalidad geográfica y la carencia de diversidad cultural en potencia de la provincia respecto a sus vecinas, en Ciego de Ávila hay diamantes en bruto.