Centro Onelio


El Chino Heras, el escritor, el maestro

*Tomado del Portal Cubarte

Lo conocimos primero mediante sus historias, cargadas de realismo y sensaciones m√°s all√° de las palabras. Todav√≠a recuerdo nuestro primer d√≠a como estudiante en el Centro Onelio. All√≠ estaba √©l, junto a su esposa Ivonne Galeano y los tambi√©n escritores Ra√ļl Aguiar y Sergio Cevedo.

Muy pronto el Chino se convirti√≥ en m√°s que un maestro o un referente literario. Fue amigo y especie de hermano grande para nosotros, con cr√≠ticas, consejos y una facilidad inusual para ense√Īar. Admiro su talento, pero especialmente la bondad, su fidelidad a la creaci√≥n y a Cuba, su capacidad para so√Īar y seguir en el camino de las esencias, incluso en medio de cierto hurac√°n de incomprensiones.

Seguramente los mensajes de felicitaci√≥n este 5 de agosto, fecha de su cumplea√Īos 80, son numerosos, el sonido del tel√©fono debe ser permanente.

Tomada de cubarte

Sin dudas, es uno de esos escritores imprescindibles de la literatura de la Revolución, no solo por su calidad narrativa, también por reflejar en su obra sucesos históricos trascendentales, como el enfrentamiento a la invasión mercenaria por Playa Girón, y otras peculiaridades de etapas posteriores a 1959.

Hoy pienso tambi√©n en el Heras hu√©rfano de padre a los 12 a√Īos de edad, que fue limpiabotas, vendedor de peri√≥dicos y billetes de loter√≠a, limpiador de portales‚Ķ durante parte de la d√©cada de los ‚Äô50, pero que nunca dej√≥ de fantasear. Imagino al muchacho que combati√≥ contra los agresores en Gir√≥n y luego reflej√≥ la experiencia en su libro La guerra tuvo seis nombres, por el que gan√≥ el Premio David.

Me parece verlo alegre, cuando recibi√≥ la noticia de su Menci√≥n √ļnica en el concurso Casa de las Am√©ricas de 1970, por Los pasos en la hierba. Y despu√©s la tristeza, las puertas cerradas‚Ķ por una muy conocida pol√©mica en el campo ideol√≥gico-cultural, provocada sobre todo por la cr√≠tica Otra menci√≥n a los Pasos, de Roberto D√≠az, en el Caim√°n Barbudo, que desat√≥ tempestades.

También con una obra sobresaliente como crítico cultural, Heras es ejemplo de apego a los principios revolucionarios, al país y su gente. Su obra cuentística, incluidos Acero y Cuestión de principio, tiene mucho de autobiográfica.

Resulta inevitable recordar los días en el Centro Onelio, cuando él y otros profesores alimentaban nuestros deseos de ser escritores. Me parece verlo otra vez aconsejar, sonreír y hablar de niveles de realidad, tipos de narradores, corrientes subterráneas de sentidos…, en fin, de ese otro mundo tan suyo: el de las técnicas literarias.

Compilador de Los desaf√≠os de la ficci√≥n, Eduardo Heras Le√≥n est√° en las entra√Īas de muchos j√≥venes, que le agradecen. Ganador del Premio Nacional de Literatura 2014 por la obra de la vida, el Chino, como lo llaman cari√Īosamente familiares y amigos, es tambi√©n s√≠mbolo de resistencia, humildad, y bondad, con una admirable trayectoria como literato, pedagogo y cultivador de la cultura. Un maestro, al cual respetamos y queremos.


Giselle Luc√≠a Navarro: «La palabra es una piedra que rebota dentro de mi cabeza»

Ella es una buena sinker. Agarrarla te da la sensación de tres costuras: bella, sencilla, educada. A partir de esos elementos cualquiera se iría con esa bola, como diríamos en buen cubano. O sea, creería que sus logros en tan corta carrera literaria podrían ser asunto oscuro y no profesional. Entendible si se tiene en cuenta que la predisposición podría surgir desde el amiguismo que nos desborda, los favores que algunos están siempre dispuestos a hacer a cualquier sinker que acude a los eventos, reuniones, editoriales, o viajecitos a provincia.

Perdonable tambi√©n cuando muchos no son capaces de conservar en la memoria much√≠simas obras de nuestros m√°s destacados j√≥venes escritores en los √ļltimos a√Īos. Alzheimer del que escas√≠simos lectores escapan. Giselle Luc√≠a es su nombre, Navarro el primer apellido y basta por ahora. Aqu√≠ no mancillaremos el talento de un artista citando los premios obtenidos, para m√°s informaci√≥n: Google. Aqu√≠, echaremos un vistazo a esta nueva creadora que nos aborda la nave deprimida. Nos llega con lenguaje directo, profundo, sin demasiados adornos para tapar el vac√≠o como suelen hacer algunos seudointelectuales y no tan seudos, para obtener un ratito bajo la luz mortecina de una vieja farola.

Giselle Luc√≠a es el ‚Äúviento fresco luego de un verano tan largo‚ÄĚ, como dir√≠a el trovador, es la voz que puede conectar con esos lectores dispersos, ausentes en muchos casos de nuestros m√°s recientes artistas por el bodrio abanderado y el discurso no sincero, sino m√°s bien oportunista y anhelante del concurso que sume una fotito en Facebook, un adulador, un r√°pido paso al olvido. ¬†¬†¬†¬†

¬ŅQu√© motivos o hechos determinaron el comienzo de tu carrera literaria?

Mi vida iba a estar vinculada a las letras, eso era algo inevitable. La mujer que vive dentro de mí no entiende el mundo sin la poesía. Para mí, más que un poema, es una forma de apreciar la vida, una especie de sensibilidad. La palabra es una piedra que rebota dentro de mi cabeza, no puedo evitarlo. Debo escupirla en el papel porque de lo contrario puede asfixiarme. Esa necesidad me hizo escribir.

De ni√Īa pasaba mucho tiempo en casa, escrib√≠a e ilustraba, encuadernaba mis esbozos en forma de folletos, con mucho cuidado. Nunca imagin√© estudiar dise√Īo, ahora los miro y me critico, sonr√≠o. Durante mi infancia y adolescencia estudi√© danza y, entre ensayos, entrenamientos y los deberes de la escuela, no ten√≠a tiempo para nada m√°s. Cuando decid√≠ que no me dedicar√≠a a bailar sent√≠ un gran vac√≠o. Ah√≠ lleg√≥ la literatura y lo inund√≥ todo. Un d√≠a, por azar, abr√≠ la revista Muchacha y le√≠ un art√≠culo sobre un taller literario, averig√ľ√© la direcci√≥n y fui. As√≠ comenc√© en el grupo Silvestre de Balboa que dirig√≠a Rafael Orta Amaro. El tiempo pas√≥ y hoy soy quien conduce el taller. Las tertulias, los concursos, recitales, antolog√≠as y las horas de poco sue√Īo escribiendo sin parar, todo vino tan r√°pido que creo que siempre estuvo ah√≠. La vida escribe recto sobre l√≠neas torcidas, pero invariablemente con firmeza.

H√°blame de Rafael Orta.

Las palabras no alcanzan para nombrarlo. Todo √°rbol crece porque alguien supo cuidar bien de la semilla. Es cierto que escribo desde ni√Īa, que gracias a mi abuela los libros se volvieron terrenos f√©rtiles para mi curiosidad. Podr√≠amos decir que alg√ļn tipo de talento para la palabra traje al nacer, pero lo cierto es que el d√≠a en que habl√© por primera vez con este hombre y me dijo ‚Äúadelante‚ÄĚ, invitando a pasar a su taller literario, y luego, con el tiempo, repiti√≥ ‚Äúconf√≠o en ti‚ÄĚ, fue que naci√≥ la escritora.

A este hombre le debo haber forjado mi voluntad, mi confianza, mi oficio por las letras. Siempre que estoy delante de mis alumnos y comienza una clase me acuerdo de √©l. Llevo siete a√Īos sentada en su silla, en la misma mesa donde me sentaba de alumna. Es una mezcla de nostalgia y certeza. Creo que le he cumplido. Los maestros ense√Īan tambi√©n al partir, porque de alg√ļn modo nunca se van.

Hay poetas que intentan decir algo en cada obra, otros, que el lector asuma el significado que m√°s le convenga o sea capaz de entender. ¬ŅEn cu√°l de las dos situaciones te sientes m√°s c√≥moda?

Escribo para el ser humano, apunto a su corazón. Deseo que mis poemas lleguen a su corazón y no solo a su cabeza. Los poemas que llegan a tu corazón son los que te cambian la vida. Para mí la poesía no es un entretenimiento, es algo muy serio, como una misión. Cada cual la asume a su forma. Esta es la forma en la que yo la percibo, por ello no voy disfrazar la palabra, ni inventarme un lenguaje rebuscado, ni llenar mis poemas de referencias de obras y autores solo para denotar mis horas de lectura o mi acervo cultural. Elijo la sencillez. La sinceridad y la pureza de las cosas, eso es lo que quiero transmitirles.

Federico Garc√≠a Lorca escribi√≥: ‚ÄúPoes√≠a es la uni√≥n de dos palabras que uno nunca supuso que pudieran juntarse, y que forman algo as√≠ como un misterio.‚ÄĚ Si tuvieras que definirla, cu√°l ser√≠a tu expresi√≥n antol√≥gica.

Para mí la poesía es una necesidad espiritual, un contrapeso que me permite mantener el equilibrio entre las bellezas y crudezas de la vida.

Ganas el David 2019 en poes√≠a. Obtienes el diploma, el cheque, las felicitaciones, abrazos. La promesa de un libro en la pr√≥xima feria. Los aduladores de un lado, los amigos del otro; los que buscan lo extraliterario, los que le vale un centavo el premio y sus arrabales. Llegas a casa, al fin sola, acostada; la noche es pura m√°s all√° de la ventana, ¬Ņqu√© pensamientos te abordaron?

En lo √ļnico que pienso cuando recibo un premio y regreso a casa es en el pr√≥ximo libro que escribir√©, mi pr√≥ximo proyecto, sea de literatura o dise√Īo, un videoarte, una colaboraci√≥n. M√°s que nada me provoca creatividad. El premio que recibes por una obra te da solo la gratificaci√≥n de que esta culmin√≥ bien. Sientes una gran felicidad, no puedo negarlo, pero es solo eso. En realidad, el cuadro que cuelgas en la pared podr√≠a ser un sello de garant√≠a de que tus horas sin dormir no fueron en vano. Para m√≠ la garant√≠a est√° siempre en los ojos y el coraz√≥n del lector.

No cazo los premios. Tampoco soporto que estos se conviertan en tus apellidos. Hay una diferencia entre el escritor y el libro. El libro es el vencedor. El escritor solo es el intermediario, aunque termine cargando las glorias y culpas merecidas e inmerecidas, aunque el libro haya brotado de él. Una obra premiada es siempre un punto cuestionable, y el libro puede convertirse en el epicentro de muchas polémicas, y eso es muy bueno, genera movimiento, te indica que hay un contexto vivo alrededor. A quién le gustaría sembrar flores en un terreno baldío. Las críticas son necesarias, ayudan a que las raíces del árbol, en este caso del libro, se asienten con más fuerza.

En cualquier caso, creo que un escritor debe disfrutar profundamente el proceso creativo y aprender que los premios son simplemente eso, trozos de papel colgados en la pared, quiz√°s el recuerdo de un momento en el que fuiste muy feliz o la certeza de un sue√Īo medianamente cumplido. El verdadero premio es tener la sensibilidad para crear un poema, por muy humilde que este sea. El escritor joven, tambi√©n el adulto, no debe permitir que los premios o reconocimientos lleguen a tocar su ego. All√≠ donde el ego empieza a transformarse la creaci√≥n comienza a padecer.

Cuéntame un poquito sobre el dolor de parto con Criogenia.

Este libro es una parte de mi cuerpo. Escrib√≠ Criogenia con 23 a√Īos. No puedo hablarte mucho del proceso creativo en s√≠ porque realmente brot√≥ tan velozmente que todav√≠a estoy sorprendida.

Estaba terminando mi tesis en el Instituto Superior de Dise√Īo. Recuerdo que ya no soportaba estar sin escribir, completamente dedicada a temas pr√°cticos relacionados con mi investigaci√≥n de pregrado. Fue un per√≠odo dif√≠cil para m√≠. Fuertes experiencias, fuertes golpes hab√≠an sacudido anteriormente mi vida. Me sent√≠a exactamente as√≠: una mujer congelada, cuyo cerebro no pod√≠a detenerse. Ese es Criogenia. Un libro con forma de mujer y poemas con forma de √≥rganos. Es importante en mi vida no por el Premio David, sino por todo lo que encierran los poemas, todo lo que me susurra. Criogenia fue un parto necesario, milagroso. Yo necesitaba nacer en ese parto. La mujer que llevaba dentro, por alg√ļn tiempo dormida, necesitaba despertar.

El autobombo tiene defensores y detractores. Hay quienes creen que responde a la falta de un eficiente sistema promocional, cómo lo ves, siendo una autora contemporánea ligada en gran medida a las redes sociales.

Las redes sociales son como una ventana permanentemente abierta a la que te puedes asomar en cualquier momento y gritar cualquier cosa. Siempre habr√° personas que reaccionen positiva o negativamente a lo que publicas. Te confieso que llevo poco tiempo en las redes, hace m√°s o menos a√Īo y medio de mi primera publicaci√≥n en Facebook o Instagram. No publico im√°genes de mi vida privada, utilizo las ventajas que tiene para publicitar espacios culturales en los que participo y compartir contenido de inter√©s asociado a la escritura.

Es cierto que, en gran medida, cuando un artista publica su obra y habla de su trabajo pareciese que se está fomentando el narcisismo, dado que es un discurso en primera persona, el escritor es quien elige el contenido a publicar, y, por lo general, siempre se muestra con una cara agradable y perfecta, también es cierto que es así cómo funciona en el mundo del marketing y la publicidad. Creo que cada artista debe ser promotor de su propia obra, nadie mejor que él para darle el verdadero sentido que lleva y evitar que se distorsione con intereses de terceros.

El libro es un producto, con otras connotaciones simb√≥licas, pero como producto al fin est√° encaminado a insertarse en un determinado mercado, en llegar a un usuario, a un lector. Por lo general cuando hay un sistema de promoci√≥n este siempre va a mover los hilos para que el contenido responda a sus intereses. Cuando una empresa o instituci√≥n publicita a un autor o un libro a veces la informaci√≥n se transforma. Cuando el artista es el que promueve su obra esta llega limpia al p√ļblico y el propio acto de promoci√≥n podr√≠a convertirse en otra obra.

Un libro necesita publicidad. Los h√°bitos de la lectura y el ‚Äúarte inteligente‚ÄĚ tambi√©n necesitan difusi√≥n, sobre todo en un contexto como el actual, donde el flujo de informaci√≥n es tan diverso y r√°pido, a veces agresivo. En momentos en los que los h√°bitos de lectura se adaptan constantemente a las nuevas plataformas, los artistas deben adue√Īarse tambi√©n de esa circunstancia. Mientras los intelectuales sigan creyendo que tal cosa no es necesaria, estar√°n en desventaja. El mundo del siglo XXI es visual. Y hay que darle imagen a eso que queremos comunicar. La diferencia est√° en la forma en la que te acercas al lector.

El lector de estos tiempos quiere no solo leer el libro, sino conocer al autor, intercambiar con él, comunicarse con él. Y las redes te permiten establecer este intercambio, de una forma rápida, ofreciéndote la posibilidad de publicar texto, imagen, video, audios, de transmitir en vivo, desde un rincón del mundo hasta todas partes del planeta. También existen muchos puntos de vistas negativos, pero creo que debemos valernos de las herramientas que nos favorecen y explotarlas a nuestro favor, haciendo un buen uso de estas.

Por supuesto, el autor debe planificar cuidadosamente la publicidad que le dará a su libro y a su obra. Todo requiere de cierta mesura, aunque sea en redes sociales donde pareciese que cualquier cosa vale. Un comentario sin base o con prejuicio puede arruinar tu imagen ante los ojos de quien te lee, de una forma instantánea. También debe fomentarse el respeto hacia la obra ajena. Un escritor debe respetar la obra de otro escritor, aunque no le agrade. El respeto es algo necesario.

Las redes sociales constituyen una forma de sociedad virtual. Cuando entras en ellas solo debes ser t√ļ mismo. Ser coherente con tu personalidad por cualquier medio por el que te comuniques.

Relajémonos: película, canción y libro favoritos.

Es dif√≠cil. Estas preguntas nunca me relajan, porque me cuesta decidirme por una u otra. Una pel√≠cula que me ha marcado much√≠simo es ‚ÄúLa vita √© bella‚ÄĚ, de Roberto Benigni, me gusta mucho el cine italiano, pienso en Fellini. Tambi√©n en las pel√≠culas de Charles Chaplin.

En cuanto a la m√ļsica, decir que es fundamental en mi vida. Amo el sonido tanto como la palabra y el color. Me conmueve profundamente la m√ļsica de Mozart, Beethoven, Bach, el romanticismo, la √≥pera italiana, el impresionismo, el jazz, el flamenco, la m√ļsica √°rabe y la m√ļsica cl√°sica indostan√≠.

Entre los autores que me han marcado podr√≠a mencionarte a Nazim Hikmet, John Robinson Jeffers, Franz Kafka, Walt Whitman, Virginia Woolf, Simone de Beauvoir, Miguel Hern√°ndez, Mahmud Darwish, Jos√© Mart√≠, Eliseo Diego, Alejandra Pizarnik, Jorge Luis Borges, Juana Borrero, Rub√©n Mart√≠nez Villena, Jes√ļs Orta Ruiz y Luis Rogelio Nogueras‚Ķ, aunque hay muchos otros. Libros favoritos no tengo. Siempre estudio la obra en conjunto con la vida del autor. Es precisamente esa la combinaci√≥n que me atrapa.

¬ŅQu√© libros tuyos encontraremos sobre el anaquel en un futuro cercano?

Pr√≥ximamente ver√°n a la luz algunos libros que espero con ansias. Hijos que necesitan salir del cascar√≥n editorial. Es el caso del poemario El circo de los asombros, la novela ¬ŅQu√© nombre tiene tu casa? y Criogenia. Hay otros libros en la pista de vuelo, pero el proceso editorial lleva su tiempo y prefiero no hablar todav√≠a de ellos para no malograr su nacimiento.

De tener una carrera larga y exitosa, qué epitafio te gustaría en la tumba.

Ninguno. Creo que no existen palabras para nombrar con exactitud la vida de una mujer. Tampoco creo que me acostumbre a la idea de descansar en un hueco. No me gustan las tumbas. El cuerpo es transformación y el espíritu es libertad. Ambos no pueden sujetarse a una fosa. Además, andaré durante mucho tiempo por este mundo. Es probable que antes desaparezca la idea de los epitafios. 

Contrapeso es un libro materializado, una realidad que nos invita a visitar tu desnudez, por otra parte, Criogenia es una promesa editorial con grandes posibilidades de estar en la próxima Feria Internacional del Libro, qué puntos diferenciales existen entre ambos textos.

Contrapeso es una selección de poemas, la unión de partes dispersas, podría ser la carta de presentación de una autora joven. En él hay textos de dos libros. Por otro lado, Criogenia es un libro completo, una unidad, mucho más extenso, donde cada poema está hilvanado cuidadosamente, y debe leerse en su totalidad para entender bien el sentido de la propuesta.

Selección poética de la escritora cubana Giselle Lucía Navarro

Agradezco inmensamente la disposici√≥n de Colecci√≥n Sur por publicar una representaci√≥n de la obra de las √ļltimas tres autoras en ganar el Premio David. Este peque√Īo cuaderno, Contrapeso, que forma parte de la colecci√≥n Narciso es tambi√©n el reflejo del esfuerzo y de la voluntad. Agradecer, siempre agradecer, porque es en el agradecimiento donde el ser humano realmente se conoce a s√≠ mismo, se libera de cargas y vac√≠os. Agradecer las palabras del pr√≥logo a Basilia Papastamatiu, siempre se aprende a su lado, es una mujer que admiro y quiero much√≠simo. Tambi√©n la nota de contracubierta de Edel Morales, otro amigo entra√Īable. Y es necesario se√Īalar que sin la persistencia de Alex Pausides y Karel Leyva, as√≠ como Elisa Vera y Onelia Silva en el dise√Īo, Carlos, Katy y Marlene, en el resto de las coordinaciones editoriales, estos libros nunca hubiesen salido a tiempo para presentarse en la Feria Internacional del Libro de La Habana.

Hay muchos libros parecidos en nuestra literatura de principios de siglo, escritores con el mismo discurso, los mismos intereses. Amables casi siempre, solidarios, suelen abrazarse los unos a los otros en tan solo el primer encuentro, pareciera no haber puntos encontrados. Les gusta el t√©, el vino, la m√ļsica elitista y pasan el ‚ÄúOnelio‚ÄĚ. Leen a los mismos escritores, y rara vez se√Īalan zonas negativas en el libro de otro autor cuando ejercen la cr√≠tica. ¬ŅCrees que hay estereotipos que deben apartar las nuevas generaciones, o te importa un r√°bano y te resbalas por el borde del camino?

Odio la idea de los estereotipos, las etiquetas y los grupos. No hay nada más aburrido que un grupo. Creo que eso resulta cómodo para analizar el fenómeno sociocultural, pero siempre está alejado de la realidad. La unidad del grupo debe radicar precisamente en su diversidad.

Los grupos procrean fronteras y elitismos, mientras buscan la unidad y la legitimaci√≥n generan una serie de conflictos innecesarios. Al ser humano le hacen da√Īo los grupos, pero pareciese que a√ļn no se da cuenta de ello. La competencia por pertenecer a un gremio u otro va mutilando un mont√≥n de cosas bellas en su interior. Muchos de los conflictos que existen en el mundo son precisamente porque el hombre lucha constantemente por ser legitimado, para ser parte de un determinado grupo.

En el arte no debería existir eso. Nadie tiene las mismas vivencias, por tanto, los discursos nunca son iguales. Así como no hay dos personas iguales no existirán dos voces iguales en la poesía. Aunque seamos seres sociales debemos conservar siempre nuestra identidad, nuestra individualidad, pero sobre la base del respeto y la tolerancia que nos permite convivir en armonía.

El ser humano es un templo, en cuerpo y alma. La expresi√≥n de un artista hacia el mundo debe ser una necesidad, no la reproducci√≥n de un modelo social o una moda editorial. El artista debe ser coherente con su obra. La obra debe ser coherente con la persona. Cuando escribo o dise√Īo no pienso en estilos, tendencias o contextos, miro a mi interior. Lo √ļnico que busco es la sinceridad conmigo misma, ser yo en todo momento, una muchacha que busca conservar la pureza de ese instinto que la persigue.

Cuatro poemas de Giselle Luc√≠a Navarro


Lourdes Mazorra: «La literatura es un encuentro con uno mismo»

En menos de un a√Īo, la joven escritora camag√ľeyana Lourdes Mazorra obtuvo dos de los principales galardones disputados por los j√≥venes narradores cubanos: el Premio Celestino de Cuento, organizado por Ediciones La Luz, sello de la AHS en Holgu√≠n, y el Pinos Nuevos, el pasado mayo. El primero por Las fauces, el segundo por Versiones de la sed.

De esta manera su nombre ha empezado a visibilizarse en el panorama literario cubano, con la fuerza del primer empuje, exitoso adem√°s. En ambos casos el jurado subray√≥ el aliento po√©tico de sus cuentos, la atm√≥sfera, el ritmo y la fluidez de sus historias‚Ķ El del Celestino estuvo integrado por F√©lix S√°nchez, Mar√≠a Liliana Celorrio y Rub√©n Rodr√≠guez; y el del Premio Pinos Nuevos, por Julio Travieso, Dazra Novak y Ra√ļl Flores Iriarte. Licenciada en Periodismo y graduada recientemente del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, donde obtuvo la beca Caballo de coral, Lourdes asegura que la literatura, sobre todas las cosas, es un encuentro con uno mismo.

Con ella nos encontramos, a través de las redes, con la excusa del Celestino de por medio.

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

Recibiste con Las fauces el XX Premio Celestino de Cuento, uno de los galardones m√°s disputados por los j√≥venes narradores cubanos. Este ser√° tu primer libro‚Ķ Y nada menos que con el Celestino. ¬ŅQueŐĀ ha significado para ti haber obtenido este Premio?

Siempre he dicho que, de manera general, los premios tienen dos ventajas: comienzan a visibilizarte en un panorama bastante complejo y te alientan a seguir trabajando, m√°s fuerte que antes. El Celestino, al ser el primer premio y tambi√©n la primera publicaci√≥n, me deja esa sensaci√≥n de descubrimiento del mundo del libro en Cuba, iniciaci√≥n en un proceso editorial desde la autor√≠a y sobre todo reafirmaci√≥n de certezas que ya ven√≠an acompa√Ī√°ndome. Pero la raz√≥n de escribir no puede ser los premios; sigo convencida de que la escritura es un encuentro con uno mismo, por tanto, del Celestino agradezco formar parte de la familia de Ediciones La Luz.

El jurado destacoŐĀ ‚Äúla buena construcci√≥n de sus personajes, las atm√≥sferas de los relatos, el aliento po√©tico que embellece las historias, lo que influye positivamente en el ritmo y la fluidez de las narraciones, as√≠ŐĀ como la adecuada selecci√≥n del narrador‚ÄĚ. ¬ŅQueŐĀ encontraraŐĀ el lector cuando, ya publicado, se adentre en esas p√°ginas?

No puedo decirte qu√© encontrar√° el lector, cuando uno p√ļblica hace una ofrenda al p√ļblico, la obra deja de pertenecerte. Espero que cada lector encuentre sus propias respuestas, sus propias dudas y tambi√©n sus propias batallas.

¬ŅExiste un hilo conductor en estos cuentos, algo que de alguna manera los una?

Este es un libro que indaga en las significaciones para el ser humano de la pérdida y el dolor. No creo que deba decirte más, por aquello de la ofrenda y de que el lector se acerque a Las fauces buscando sus propios caminos.

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

Hablemos de tus influencias literarias‚Ķ ¬ŅQueŐĀ autores incluir√≠as ‚Äďadem√°s de Julio Cort√°zar, que seŐĀ te interesa bastante‚Äď en una especie de ‚Äúcanon literario‚ÄĚ creado por ti?

M√°s que un canon literario, puedo decirte qu√© autores prefiero y no precisamente con alg√ļn tipo de jerarqu√≠a. La literatura argentina me encanta: Julio Cort√°zar (lo siento, no puedo dejar de mencionarlo), Abelardo Castillo, Jorge Luis Borges, Alejandra Pizarnik, Ernesto S√°bato, Adolfo Bioy Casares‚Ķ

También Gabriel García Márquez, Horacio Quiroga, Alejo Carpentier, Onelio Jorge Cardoso, Mario Vargas Llosa, Guillermo Cabrera Infante, Virginia Wolf, Antón Chéjov y Mario Benedetti. Ya ves, no es un canon, no suelo hacer estas listas porque leo bastante variado y cada vez que nombro autores, siento que me falta alguno y quedo en deuda.

Te menciono dos cuestiones que quisiera nos comentes… La primera sobre la relación del periodismo, pues eres periodista de formación, con la literatura y sus convergencias…

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

Yo siempre he defendido que el periodismo es el hijo moderno de la literatura y me disgusta que los vean escindidos. Siento que nos empe√Īamos en poner etiquetas cuando lo m√°s importante es narrar y un periodista es tambi√©n un narrador de hechos.

La diferencia entre un periodista y un escritor de ficci√≥n es principalmente de estilo, modalidades de trabajo y t√©cnica. Esto no lo digo yo, sino Alejo Carpentier. Siempre que se habla de periodismo y literatura recomiendo la conferencia de Carpentier que se titula ‚ÄúEl periodista: un cronista de su tiempo‚ÄĚ, de 1975, en la cual queda zanjada excelentemente esta vieja pol√©mica.

Hay escritores cuya obra periodística parece una antología de cuentos, por el manejo preciso de las técnicas narrativas en el ejercicio periodístico; en Cuba, por ejemplo, Onelio Jorge Cardoso. Muchos grandes escritores de ficción han sido periodistas, porque el periodismo es una escuela imprescindible para la síntesis, el manejo de los adjetivos, la inmediatez, las técnicas narrativas…

Esto me hace pensar que el periodismo cubano hoy necesita retomar ese ‚Äúestilo narrativo‚ÄĚ, potenci√°ndolo en la academia. Tenemos gu√≠as certeras en cuanto a todo lo que puede lograrse desde la escritura; Reynaldo Cede√Īo es uno de esos periodistas.

La segunda cuestión es sobre tu reciente paso por el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, donde obtuviste la beca Caballo de coral que otorgan al finalizar…

El Centro Onelio es una de las mejores experiencias que he tenido. Esta escuela te acorta y te alarga el camino, porque organiza tu manera de leer, recomienda autores, ofrece t√©cnicas y herramientas; pero, al mismo tiempo, abre much√≠simas puertas y comienzas a ver todo de manera distinta, a leer con otras pautas, a cuestionarte la realidad y a pensar en otros temas. El ‚ÄúOnelio‚ÄĚ me regres√≥ con muchas ganas de escribir; a m√≠ no me dio el famoso bloqueo pos-Onelio. Adem√°s, fue la primera experiencia de leer algo en p√ļblico y esto es muy importante a la hora de aceptar cr√≠ticas, saber escuchar es una virtud. Yo estoy muy agradecida por la oportunidad de recibir clases de escritores como Eduardo Heras Le√≥n, Ra√ļl Aguiar y Sergio Cevedo.

Obtuviste tambi√©n el Pinos Nuevos 2020 con Versiones de la sed… Hablemos un poco de un premio tambi√©n importante que visibiliza la obra de los j√≥venes escritores en Cuba‚Ķ

S√≠, es un premio tambi√©n importante. Es el segundo concurso en el que participo. Sigo diciendo que me niego a trabajar en base a concursos, pero reconozco que en el complejo panorama editorial del mundo y de la Isla, una de las formas m√°s directas y r√°pidas de publicaci√≥n es a trav√©s de estos premios, m√°s all√° de toda la carga subjetiva del proceso de selecci√≥n y premiaci√≥n o de las inconformidades que pudieran generar las decisiones finales. Son riesgos que se corren, por eso no se trata de que digas voy a escribir para tal concurso a ver si p√ļblico. E

n mi caso, escribo y tengo proyectos terminados, luego aparecen estas oportunidades: la convocatoria del Celestino llegó por esos azares a los que Cortázar llama vida, y la del Pinos Nuevos por una recomendación de otra escritora. Lo que sí tengo claro es que solo presento cuando estoy dispuesta a que un libro tome su propio camino y yo humildemente lo deje ir.

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

Ambos jurados ‚Äďel del Celestino y el Pinos Nuevos‚Äď han subrayado el ‚Äúaliento po√©tico‚ÄĚ de los cuentos‚Ķ

Lo dije para el peri√≥dico Adelante, ‚Äúa m√≠ este tipo de elogio me deja sin aliento‚ÄĚ. Como autora tengo m√°s posibilidades de enmascarar mi voz a trav√©s de la narrativa, pero la poes√≠a me resulta m√°s dolorosa, es un desnudo literario y tiene muchos riesgos, para empezar el lector te ve descubierta en los versos. Ahora recuerdo que mis compa√Īeros y profesores del Onelio tambi√©n comentaron ese ‚Äúaliento po√©tico‚ÄĚ en el texto que le√≠ en clases. Que mis cuentos me salgan con aliento po√©tico no es un prop√≥sito expl√≠cito, ellos salen y al parecer me estoy quedando tambi√©n desnuda en la narrativa.

¬ŅQueŐĀ crees caracteriza tu generaci√≥n, si acaso crees pertenecer a una generaci√≥n literaria?

No me siento capaz de caracterizar una generaci√≥n literaria, para ello tendr√≠a que haber le√≠do much√≠simo a los escritores de esta generaci√≥n y no lo he hecho con la amplitud que me gustar√≠a, y tambi√©n creo que deber√≠an pasar unos a√Īos m√°s, mirar con la perspectiva que el tiempo te concede.

tomado del perfil de facebook de Lourdes Maria Mazorra Lopez

¬ŅC√≥mo valoras el panorama literario cubano desde tu perspectiva como joven escritora?

Si me preguntas por la literatura cubana de manera general, pues es indiscutible que Cuba constituye uno de los paradigmas literarios en el continente y en el mundo. Si se trata de c√≥mo una joven escritora se inserta en el panorama literario cubano, eso es ya un proceso m√°s complicado, que el solo hecho de publicar no garantiza, porque entra√Īa niveles de calidad, compromiso y responsabilidad no siempre presentes y esto me lleva a una preocupaci√≥n: en ocasiones, lamentablemente, la calidad literaria de la obra no est√° entre los primeros par√°metros a la hora de decidir publicar o no un libro. Pero, de manera general y desde mi corta experiencia, considero que el panorama literario cubano es un prol√≠fico paisaje de autores, tem√°ticas y estilos.

¬ŅExpectativas con Las fauces? ¬ŅCon el trabajo de Ediciones La Luz?

Las expectativas con Las fauces han ido cumpliéndose poco a poco. Me quedan algunas que corresponden al proceso en el cual se encuentra el libro. La edición es otro momento de suma creatividad y entendimiento con la obra, que además implica a muchas más personas que el autor. En ese trayecto estamos. Ediciones La Luz ha tenido mucha paciencia conmigo, una autora que se inicia, y por eso le agradezco a su equipo la profesionalidad. Han sido además una escuela y una familia.

 


Viaje a la fantasía

Es la juventud el relevo, en esta etapa de la vida los artistas crean con ímpetu sus obras. En la literatura, por ejemplo, casi todos comienzan a esbozar sus primigenios poemas, cuentos o novelas antes de cumplir las 35 primaveras.

No fue diferente para Abel Guelmes Roblejo, quien ya anda con paso seguro en la narrativa. A pesar de su corto bregar en el mundo de las letras, ha tenido el placer de recibir dos galardones en concursos especializados: el primero fue el de la revista Juventud T√©cnica, en el a√Īo 2017, con un cuento de ciencia ficci√≥n; el segundo, el Oscar Hurtado, hace dos a√Īos, en la categor√≠a de fantas√≠a. Su √ļltimo y no menos importante lauro fue el premio La Gaveta, del a√Īo pasado ‚Äďun certamen organizado por la revista hom√≥nima, de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Pinar del R√≠o, y no especializado en estos subg√©neros‚Äď, en el apartado de cuento.

En entrevista exclusiva con BOHEMIA nos habla sobre sus primeras experiencias en el mundo de la creación literaria, así como sus éxitos actuales; la importancia de los talleres para los escritores y lo más importante: no dejar nunca de leer y nutrirse de los más sabios.

‚ÄúComenc√© a escribir en el a√Īo 2013 ‚Äďrememora‚Äď. Desde ese entonces me acerqu√© al taller Espacio Abierto y al proyecto Dialfa, ya que eran los √ļnicos lugares afines a mis gustos literarios, adem√°s ten√≠a conocimiento de que en ellos se reun√≠an escritores. Estaba pr√°cticamente como una p√°gina en blanco y quer√≠a nutrirme de sus conocimientos.

Viaje a la fantasía.

En 2017 vio publicado su primer libro.

‚ÄúAl inicio cre√≠a que narrar era f√°cil. Un d√≠a me sent√© y tecle√© en la computadora 12 p√°ginas de mi primer cuento. A√ļn lo tengo, es desastroso; solo que en aquella √©poca no lo ve√≠a as√≠, incluso lo envi√© a un concurso. Sin propon√©rmelo, su g√©nero era la fantas√≠a; en aquel momento no sab√≠a la existencia de estas diferenciaciones, para m√≠ era solo escribir un texto.

‚ÄúEn mi primera sesi√≥n de Espacio Abierto, escuch√© algunas narraciones con los mismos errores que la m√≠a, y me di cuenta de que necesitaba m√°s lecturas. Deb√≠a respetar este oficio que reci√©n hab√≠a descubierto y hacerle honor a quienes me estaban ense√Īando‚ÄĚ.

‚Äď ¬ŅPersonalmente, en qu√© devino ese taller?

-Es mi casa, mi familia. Allí sigo aprendiendo en cada encuentro y he puesto en práctica todo lo asimilado en el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. He crecido en la literatura y como persona. No fuera lo que soy hoy, como escritor, si no existiera Espacio Abierto. Para mí sí resulta imprescindible.

‚ÄúEs literal y literariamente mi taller, aunque no de forma exclusiva, es tan m√≠o c√≥mo de cualquier escritor que se le acerque, a fin de cuentas, es un espacio accesible para todos. Ha ayudado, ayuda y ayudar√° a much√≠simos literatos, no solo de La Habana, tambi√©n de otras provincias‚ÄĚ.

-¬ŅDe qu√© manera el Centro Onelio contribuy√≥ en tu formaci√≥n?

-Entr√© en el propio a√Īo 2013. All√≠ aprend√≠ las t√©cnicas narrativas, a amar y respetar el oficio de la literatura, a cuidarlo y atenderlo a diario. Cambi√≥ mi forma de ver todo. Est√° entre las mejores experiencias de mi vida. No solo conoc√≠ gente maravillosa y me integr√© a esa hermandad, tambi√©n a magn√≠ficos escritores‚ÄĚ.

-¬ŅPor qu√© escribes ciencia ficci√≥n y fantas√≠a?

-La afición al género fantástico en general (lo que incluye a la ciencia ficción) viene de las lecturas que tuve en la infancia. Entre mis autores preferidos en esa época se encontraban Julio Verne y Poe, por mencionar sólo dos.

‚ÄúEn la actualidad sigo sin proponerme escribir un g√©nero en espec√≠fico, m√°s bien hago un cuento o una novela, en resumen, una historia. Eso no niega que tenga preferencia por lo fant√°stico al escribir y al leer, porque es una literatura que no tiene l√≠mites preestablecidos, es libre, solo la restringe la imaginaci√≥n del autor, quien crea un mundo nuevo. No es como en el realismo, donde se recrea una historia ya con reglas estrictas en un universo conocido‚ÄĚ.

Viaje a la fantasía.

Además de este volumen, incluido en la colección Hojas de Hierba, de Ediciones Loynaz, sus obras en integran varias antologías.

-¬ŅQu√© te aport√≥ haber obtenido el premio en el concurso de la revista La Gaveta?

-Gan√© el primer premio en este certamen con el libro¬†Men√ļ Completo. Fue maravilloso que reconocieran de esta manera mi trabajo. ‚ÄúHe cumplido as√≠ varios sue√Īos: publicar en mi pa√≠s, ser le√≠do por mis amigos, emocionarme porque algunos desconocidos me digan que les gust√≥ y verlo en un¬†stand¬†en la Feria Internacional del Libro de la Habana.

“Es un volumen de cuentos, donde los relatos se centran en el absurdo. Creé una serie de historias, en apariencia comunes, que se van desarrollando hasta llegar a niveles irracionales. Quería demostrar que los géneros literarios pueden utilizarse como pretexto, porque lo que importa es lo que cuentas; por eso en mi libro encontrarás cuentos humorísticos (o rayando el humor), de suspense y románticos.

‚ÄúRecibir ese premio es una prueba de que en Cuba hay quienes ven m√°s all√° de los g√©neros literarios y se fijan en lo que uno quiere decir como creador‚ÄĚ.


El Dios literario de Maylín Arencibia

*Tomada de Cubahora

 

La psicolog√≠a y la literatura son sus dos grandes pasiones. Asegura que la primera le proporciona una suerte de esqueleto l√≥gico para la construcci√≥n de los personajes, de quienes suele crear una especie de estructura cl√≠nica. El¬†Centro Nacional Onelio Jorge Cardoso, donde se gradu√≥ del curso de t√©cnicas narrativas en 2011 y actualmente se desempe√Īa como especialista de Relaciones P√ļblicas, es fuente de buenas sensaciones, sue√Īos y compromiso creativo y profesional.

Ganadora de reconocimientos como los primeros premios en el IV Certamen Po√©tico Internacional Alonso Quijano (Espa√Īa, 2011)¬†y el¬†Concurso de Relato Corto Ciudad de Torrevieja (Espa√Īa, 2012), la joven¬†escritora¬†Mayl√≠n Arencibia G√≥mez, radicada en La Habana, hace poco sonr√≠o otra vez con la satisfacci√≥n del √©xito al obtener la¬†beca Fr√≥nesis, que entrega la¬†Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, por su¬†proyecto de novela Un Dios Est√©ril.

Con entusiasmo, expresa que esa obra constituye una deuda personal con sus memorias familiares. ‚ÄúLo que comenz√≥ en un repaso intencional por mi genealog√≠a, devino en una labor de recuperaci√≥n de tradiciones orales familiares sobre la emigraci√≥n espa√Īola en la¬†Cuba¬†de finales del siglo XIX y principios del XX.

‚ÄĚMientras m√°s hurgaba, m√°s testimonios impresionantes surg√≠an: gente pobre con nombres de reyes, mujeres que levitaban, fortunas enterradas en los traspatios, hijos ileg√≠timos, empresarios analfabetos, ni√Īos muertos, ni√Īos vivos‚Ķ Los encuentros filos√≥ficos de un caballero cat√≥lico con un jefe santero, la coronaci√≥n de una reina de Galicia en una tintorer√≠a. Un pescador mujeriego con una mujer tuerta. La hija de un rey casada con un camionero.

‚ÄĚAh√≠ est√° la materia prima, pero¬†Un Dios Est√©ril¬†ya no es una recopilaci√≥n de historias. Esta novela en construcci√≥n es una pregunta: ¬ŅSon ellos la mitad de lo que somos? Ah√≠ aparece Adalberto, el cubano que quiere ser ciudadano espa√Īol. Personaje que empieza su b√ļsqueda con otra pregunta, acaso m√°s simple, acaso m√°s profunda ¬ŅY si me aparece una herencia? Intento ahora saldar la deuda con el presente. Y de paso descubrir cu√°l es en realidad ese Dios est√©ril‚ÄĚ, dice esta carism√°tica muchacha, licenciada en Psicolog√≠a, guionista de televisi√≥n y ganadora del segundo lugar en cuento en XVIII Premio Farraluque de Literatura Er√≥tica (2014).

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo enfrentas el proceso creativo, es un acto serio que te exiges como autora, o l√ļdico y espont√°neo?

‚ÄĒEs todo eso y m√°s. No puede haber nada m√°s serio que aquello que involucra un receptor. Ni nada m√°s espont√°neo que esa vocecita que te saca de la realidad inmediata para recordarte las ideas pendientes, a veces a gritos. Lo que s√≠ puedo responder es que en mi caso se trata de un proceso lento, una gestaci√≥n de elefante, cargada de man√≠as y algoritmos. Pero una vez sobre el teclado, la masa va cogiendo forma. Y fluye.

‚ÄĒ¬ŅCu√°nto de ti hay en tus historias? ¬ŅCu√°n favorable o no es que los lectores perciban tu voz en cada relato o novela?

‚ÄĒLa mayor√≠a de mis historias son sobre m√≠ sin serlo. Reconozco la incapacidad para retratarme objetivamente, pero s√≠ escribo de lo que observo en el mundo y me duele, o me conmueve, que es en definitiva otra forma de dolor. Y ya en ese punto son m√≠as. Soy yo quien las vive, cada vez.

Con respecto a la segunda pregunta hay algo interesante. Durante mucho tiempo me inquietaba la necesidad de definir un estilo, de encontrar, como dices: esa voz. Esa marca con la que pudiera identificarme, y mejor a√ļn, que otros pudieran notar. Eso fue y es a√ļn un fracaso total. Mis relatos y novelas nacen ya con voz propia. Cada historia me dice lo que necesita. A veces me apego m√°s al lirismo, en otras ocasiones a una prosa descarnada y dura. Hay momentos en que necesito recurrir a un narrador cl√°sico, neutral, y en otros no s√© explicar lo que quiero si no empleo el absurdo o la introspecci√≥n. Uso tantos tonos como sea posible, seg√ļn lo que me interese transmitir. Mi literatura es como la esquizofrenia, un todo fragmentado en millones de voces y discursos. Aprend√≠ a aceptarla, y ella, en cambio, me agradece.

‚ÄĒ¬ŅCu√°n favorables son tus conocimientos de Psicolog√≠a para la literatura en aspectos como la construcci√≥n de los personajes y el desarrollo total de las historias?

‚ÄĒEsta es la pregunta que m√°s voy a disfrutar en responder, porque me hablas de mis dos grandes pasiones. Me acerqu√© a ambas bajo una misma vocaci√≥n: entender. Y las dos me han abierto las puertas a un universo de posibilidades en la creaci√≥n‚Ķ y en la comprensi√≥n.

La psicolog√≠a, (en mi caso el psicoan√°lisis lacaniano) me proporciona una suerte de esqueleto l√≥gico para la construcci√≥n de los personajes. Te confieso que no puedo dise√Īarlos sin saber de antemano la estructura cl√≠nica, esbozar algo del deseo y conocer fundamentalmente la relaci√≥n, casi siempre mort√≠fera, con su propio goce, que es en definitiva para m√≠ la esencia de cada personaje e incluso de las historias. Aun cuando no utilice estos elementos en la escritura; tengo que saberlos, conocerlo todo. La literatura, como la concibo, no se trata de contar historias, sino de contar a alguien.

‚ÄĒ¬ŅTodav√≠a se puede aspirar a lo verdaderamente nuevo en la literatura o los autores deben conformarse con dominios de t√©cnicas y abordajes de historias de alguna manera reÔ¨āejadas por otros?

‚ÄĒEs probable que ya se hayan tocado todos los temas y que se hayan usado todas las t√©cnicas y formas posibles, pero desde el mismo momento en que un escritor toma algo de la realidad, lo procesa, lo amolda, lo reinventa y lo escupe sobre el papel, ya es nuevo. Mejor o peor logradas se podr√°n repetir muchas cosas, pero la visi√≥n de cada cual es lo que hace una obra √ļnica. Cabr√≠a entonces procurar que las haza√Īas estil√≠sticas ayuden. Creo que ser√≠a hora de concentrarnos m√°s en la sinceridad de lo que se expresa. Es posible que ah√≠, sin darnos cuenta, aparezca lo nuevo. O no. Pero esa labor cr√≠tica ya corresponde a otros.

‚ÄĒAlgunos consideran que la literatura cubana no vive un buen momento. ¬ŅComparan a los autores actuales con otras generaciones? ¬ŅQu√© piensas?

‚ÄĒEs una vieja pr√°ctica aquella de comparar lo actual con lo anterior. Y no siempre sale bien parado el presente. Casi nunca. Es algo que est√° en el imaginario colectivo. Me viene a la mente el refr√°n ‚ÄúTodo tiempo pasado fue mejor‚ÄĚ, pero me gusta m√°s la filosa reflexi√≥n de Ernesto S√°bato en El T√ļnel: ‚Äú‚Ķni el diablo sabe qu√© es lo que recordar√° la gente, ni por qu√©‚Ķ‚ÄĚ. Y a riesgo de caer en la iron√≠a de usar como m√°xima para mi respuesta una frase de m√°s de 70 a√Īos; te contesto: Creo que a√ļn est√° viva, la literatura cubana. Late en much√≠simas voces, bien sonoras y definidas. Las anteriores nos dejaron ese legado. No me creo que un estado de salud se defina por una √©poca. Hay mucho m√°s en juego. La literatura cubana existe y resiste en el discurso de cada tiempo. ¬ŅMejor o peor? No voy a ser yo quien lo juzgue.

‚ÄĒ¬ŅQu√© importancia le concedes al curso de t√©cnicas narrativas del centro Onelio Jorge Cardoso?

‚ÄĒOtra pregunta que me agrada. Imag√≠nate, pas√© por el Centro Onelio entre 2010 y 2011, y ahora trabajo como especialista en Relaciones P√ļblicas de ese lugar. Para m√≠ es el destino y sus antojos. Un ciclo que se cierra y se abre con perspectivas cada vez m√°s interesantes. El Centro Onelio marca mi vida desde todas las maneras posibles. Fue mi entrada verdaderamente seria en la literatura y hoy por hoy mi mayor compromiso profesional.

Podr√≠a aprovechar este apartado para, cumpliendo con mi trabajo y respondiendo a tu pregunta, hacer una especie de promoci√≥n solapada del curso de t√©cnicas narrativas, pero en cambio voy a emplear el suspenso. A ver si continuamos conquistando cada a√Īo m√°s solicitudes al curso, que ya sobrepasa los mil egresados. Esos, los que ya han estado, saben de lo que hablo.

‚ÄĒ¬ŅCu√°n dif√≠cil o f√°cil es publicar hoy en Cuba para una escritora joven?

‚ÄĒNo es f√°cil y tampoco dif√≠cil. Creo que es natural. Es algo que est√° ocurriendo org√°nicamente. Los sistemas est√°n creados. Las editoriales de la AHS hacen un trabajo encomiable con la difusi√≥n de la literatura joven (crisis y dificultades aparte‚Ķ). Los premios han resultado una v√≠a expedita para alcanzar la letra impresa y algo de promoci√≥n. Pero olvidamos, quiz√°s, que existen otras posibilidades. Conozco varios escritores publicados por la v√≠a tradicional, que desde las redes est√°n logrando resultados interesant√≠simos, y cuyos textos llevan entonces un car√°cter m√°s inmediato y m√°s √≠ntimo. El escritor se adapta a los tiempos. El escritor cubano, adapta el tiempo a s√≠ mismo y a su realidad. Y eso me encanta.

‚ÄĒSi pudieras promover autores j√≥venes o libros espec√≠ficos de la literatura cubana m√°s reciente, ¬Ņcu√°les ser√≠an?

‚ÄĒEsta es una de esas preguntas trampas. Exige una respuesta imposible de conseguir, al menos para m√≠. En primer lugar, porque quiz√°s los autores que me impactan no quepan en el reducido espacio de esta entrevista, o porque en la premura de la respuesta olvide alg√ļn nombre, pero b√°sicamente porque no puedo afirmar algo sabiendo que a√ļn me faltan textos y autores por conocer.

‚ÄúAsignatura pendiente. Sin embargo, s√≠ me comprometo con algo. Y no solo es mi criterio, sino tambi√©n de la instituci√≥n que represento: Apostamos por esa voz que m√°s all√° de las t√©cnicas, o gracias a ellas, se hace escuchar, porque lo que tiene para decir da igual si es sucio, complaciente, inc√≥modo o blando, mientras sea honesto‚ÄĚ.

‚ÄĒ¬ŅC√≥mo te defines como escritora y persona?

‚ÄĒDefinirse como persona nombrar√≠a todo lo dem√°s. Sin embargo, es ardua la tarea. Es preferible verse en los ojos del mundo. Bueno, malo o regular. Hay algo de verdad en la concepci√≥n de los otros sobre uno mismo que a veces, casi siempre, no se desea saber o no se reconoce como propia. Como ac√° tenemos la imposibilidad de que puedas hacer semejante encuesta, tratar√© de elaborar algo cercano a lo que soy.

Y te confieso, me siento inc√≥moda cuando me llaman ‚Äúescritora‚ÄĚ. Respeto el t√≠tulo y quiz√°s por eso lo postergo. Te pongo un ejemplo del psicoan√°lisis: Lacan dijo que la funci√≥n final de un an√°lisis es la producci√≥n de un analista. Quiz√°s la producci√≥n final de mi literatura sea mi nacimiento como escritora. Por ahora no lo soy. Y no s√© si alg√ļn d√≠a me autorice a llamarme as√≠. De momento, soy una psic√≥loga que escribe.

‚ÄĒ¬ŅQu√© referentes tienes en la literatura, cubanos y extranjeros? ¬ŅPor qu√©?

‚ÄĒPartiendo de que mi acercamiento a la literatura ha devenido de alguna manera en un inter√©s y rigor pr√°cticamente cient√≠ficos; te dir√© que siento predilecci√≥n por aquellos autores complicados. Los que han muerto por sus propias manos, los que sufrieron y los que a√ļn sufren. Los rotos, los esquizofr√©nicos, los sucios. Me atraen sus fantasmas y por eso necesito sus letras: Joyce, Poe, Cort√°zar, Proust, Virginia Woolf, Bukowski, Artaud, Hemingway, Pessoa, Kafka, Alejandra Pizarnik, Pavese‚Ķ

Menciono otros quiz√°s no tan rotos pero que me han impactado: Saramago, Piglia, Kundera, Rulfo, Clarice Lispector‚Ķ Y de los autores cubanos, me es dif√≠cil elegir. Con Virgilio Pi√Īera creo que en alg√ļn momento llegu√© al punto del fetiche. Me han marcado tambi√©n las b√ļsquedas de Padura, la objetividad de Pedro Juan, el dolor de Carlos Montenegro, la magia de Carpentier. Sin olvidar a Wichy, Juan Carlos Flores, Ariel Ribeaux‚Ķ No voy a seguir.

‚ÄĒ¬ŅCu√°les son tus principales sue√Īos en el mundo creativo?

‚ÄĒQue me alcance el tiempo, que fluyan las ideas y que me siga conmoviendo lo suficiente el mundo para que merezca la pena contarlo.


Convocatoria del Curso de técnicas narrativas 2019

Con el objetivo de continuar estimulando la formaci√≥n y el desarrollo de los j√≥venes narradores, el Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, convoca a los j√≥venes narradores de toda la Isla, de 16 a 35 a√Īos edad, al pr√≥ximo curso de t√©cnicas narrativas.

Los interesados en participar deber√°n enviar tres cuentos o un fragmento de novela y los siguientes datos personales: NOMBRE Y APELLIDOS, CARN√Č DE IDENTIDAD, EDAD, DIRECCI√ďN, TEL√ČFONO, CORREO ELECTR√ďNICO, Y UN BREVE CURR√ćCULO, para ser evaluados por la direcci√≥n del Centro a:

Centro Dulce María Loynaz
Curso de Técnicas Narrativas
Calle 19 #502 esquina a E
Vedado, Ciudad de La Habana

El plazo de admisi√≥n de los textos ce rrar√° el viernes 20 de diciembre de 2019. LAS SOLICITUDES DE LA HABANA, ARTEMISA Y MAYABEQUE SE ENTREGAR√ĀN DIRECTAMENTE EN EL CENTRO DULCE MAR√ćA LOYNAZ.

Las solicitudes de los aspirantes de otras provincias podrán ser enviadas a: cursos.centronelio@gmail.com

Los aspirantes seleccionados serán notificados con suficiente antelación a la fecha de comienzo del curso.

El curso para los participantes de La Habana, Artemisa y Mayabeque comenzar√° en enero y las clases ser√°n los s√°bados de 9:00 a 1:00.

Los participantes de las demás provincias se reunirán en dos encuentros nacionales de una semana de duración cada uno, en los meses de marzo y junio. Los gastos de transporte, alojamiento y alimentación para este grupo corren por cuenta del Centro Onelio.

Por más información llamar a:

Yamila Pe√Īalver al¬†7-764-1786¬†o a Maylin Arencibia al¬†52740206.

También pueden escribir a: cursos.centronelio@gmail.com


El regocijo del silencio

Desde un universo lleno de sonidos, donde el poema pareciera nacer de un ejercicio de profunda meditación, la vibra creativa de Ismaray Pozo resurge como la hierba silvestre.

Esta muchacha pinare√Īa, nacida en 1987, tiene tantas palabras y colores por compartir que, a pesar del silencio y ese halo de nostalgia o misterio que cubre su sonrisa, aquellos que la conocen no pueden ignorarla. Elegancia, sencillez y amor fueron los primeros rasgos que percib√≠ en ella cuando la conoc√≠.

Es poetisa, licenciada en Historia del Arte, editora, correctora y promotora cultural. Tiene dos poemarios publicados: Regresiones (Ed. Guantanamera, 2017) y Abisales (Ed. Loynaz, 2018), con este √ļltimo obtuvo Menci√≥n en el Calendario 2017. Pr√≥ximamente ver√° la luz por la editorial Extramuros tu libro La recitante, Premio Luis Rogelio Nogueras 2018.

H√°blanos un poco del proceso creativo de este √ļltimo cuaderno y la propuesta que nos trae

La recitante es un libro que naci√≥ pronto, pero luego de un largo proceso de acumulaci√≥n, de ideas persistentes en los √ļltimos a√Īos. Lo que estaba ah√≠ acumulado se sediment√≥ por defecto. Era una necesidad. Por primera vez me planteaba hacer un libro.

Regresiones no es m√°s que una selecci√≥n de mis primeros textos, salido a la luz de una forma muy azarosa por el sello Guantanamera. Tiene un tono primitivo. Abisales fue m√°s l√ļdico. El tercer brote es m√°s consciente. La recitante es la voz (las voces) de una mujer. Esta mujer habla sobre s√≠ y c√≥mo ella se percibe; percibe el resto de las cosas. Y a su vez especula, desde una voz ventrilocua, lo que el resto percibe en ella. Es un libro sobre las representaciones. En la comedia, la recitante, es una farsante, una travestida/mutante.

¬ŅCu√°les fueron los impulsos emocionales o creativos que te empujaron desde muy joven hacia el camino de las letras, especialmente la poes√≠a?

No fue una cuesti√≥n de impulso, sino de no tener opciones, eso quiero creer. Fui una ni√Īa muy ensimismada, con gran vocaci√≥n por la contemplaci√≥n, el silencio. Lo aprecio. Me gusta cuando la palabra se mesura, se guarda. En aquel entonces parec√≠a eso un problema, tener eventos de antipat√≠a o evasi√≥n hacia la gente. Pensar, imaginar, era una ventana, una puerta anch√≠sima. En casa ten√≠amos un cuarto al que llam√°bamos ‚Äúcuarto de los regueros‚ÄĚ, pleno de libros de la colecci√≥n Hurac√°n, apolillados en su mayor√≠a. Los libros fueron despertando una inquietud por la literatura; quer√≠a mimetizar lo le√≠do. La poes√≠a naci√≥ en la adolescencia, salvajemente.

¬ŅEn tus poemas, cu√°nto hay de la muchacha cin√©fila que so√Īaba con ser directora de cine, de la historiadora de arte, de la mujer que eres?

Todo. ¬ŅQu√© puedo hacer sino serle fiel a mi raz√≥n? He intentado que mis textos sean m√°s contenidos y menos frondosos. Que no sean desmedidos es su b√ļsqueda, pero eso est√° dado por algo de lo que no me puedo desligar. La b√ļsqueda ha sido una constante. El querer transitar otros caminos, no conformarme con lo hecho, sino ir de trasiego en trasiego. Mutando. Mudando como yo misma. Historia del Arte es una carrera que te abre a eso, expande, y nos deja, a los graduados, un radio, un extraradio de nombres, obras, acciones, expresiones del arte, que se quedan luego levitando, flotando en la cabeza para otras m√ļltiples asociaciones. Es algo que no evito, de eso que flota agarro, como se hace con un globo lleno de helio. Lo dejas volar o lo tomas.

Tus libros se ofrecen como una especie de mapa que capta la sensibilidad de lo po√©tico en otras manifestaciones del arte ¬ŅQu√© referentes art√≠sticos y literarios han marcado tu obra?

No siempre he sido consciente de lo que quiero decir. Al principio, la poes√≠a era salvaje, abrupta. No me despertaba eso, siquiera inquietud, ni cuestionaba que lo hecho fuese poes√≠a. No de la manera que me lo cuestiono ahora. El cine y la m√ļsica son otras constantes, muchos de los referentes que cito son musicales o cinematogr√°ficos. Loca por el jazz, cercana a un guitarrista que ha estudiado con Rodney Jones, Ed Cherry (m√ļsicos de Dizzy Gillespie), y tocado con Pat Bianchi (m√ļsico de Pat Martino), Brian Charette (m√ļsico de George Coleman). V√≠nculos como este han reforzado una pasi√≥n, ya vieja, por el jazz y la m√ļsica de ra√≠ces negras.

Tuve inquietudes por el cine. Hice pruebas¬† para entrar a la FAMCA, a la EICTV de San Antonio de los Ba√Īos. Luego me di cuenta que esas inquietudes no eran deseos urgentes.

En la literatura, la poesía me roba. Creo en el chamanismo poético, el buen poeta, es un ilumidado, un develador, dispuesto a descuadrar lo que ve en infinitas posibilidades, a pulverizarse la mente y los ojos en el acto. Eso me llevó a descubrir la poesía de Emily Dickinson.

Fui conducida a leer a E.D, Pessoa, Eliseo Diego, Lina de Feria, Aim√© C√©saire y otras zonas de la literatura caribe√Īa que me resultan explosivas y comprometidas: √Čdouard Glissant, Jacques Roumain. Luego A. Pizarnik, I.Vilari√Īo, Clarice Lispector, Margarite Duras, Nelida Pi√Ī√≥n, Ana√Įs Nin, Anne Carson, Igner Christensen (sugerida por Raydel Araoz).

He encontrado una cófrade literaria, un regalo, en Caridad Atencio, otra poeta que admiro por su fuerza, madurez, su ojo crítico brillante. Gracias a esto mi lectura se expande, por ejemplo, a la poesía norteamericana, poco explorada antes por mí, entre la obra de autoras como Susan Sontag.

Naciste en Puerta de Golpe, Pinar del R√≠o, lugar donde resides actualmente y que quiz√°s ha significado un golpe de inspiraci√≥n para tu escritura. ¬ŅQu√© dificultades supone el hecho de ser escritora y vivir en un contexto rural?

Todo condiciona, por rebote, omisi√≥n, por carambola. El lugar puede hacer proclive que esa inquietud naciente se vuelva un estado, se pierda o permanezca. El espacio rural es c√≥modo para la literatura, ‚Äúm√°s tranquilo que la cara de una mujer que miente‚ÄĚ; ah√≠ donde escasea la polifon√≠a, los ruidos de la ciudad, yo no encuentro m√°s que chivas berreando, gallos, mis perros, alg√ļn que otro carro pasante, arrieros. La tensi√≥n est√° en otras cosas, en otras carencias. Ese no haber, hizo que buscara. El campo es un maravilloso lugar, una estaci√≥n de brotes, otra de siega, rebrotes, resiegas‚Ķ

Para un escritor que se inicia, las dificultades de un espacio así podrían estar dadas por la falta de visibilidad, el alejamiento de las bocas, de los censores de opinión. Pero eso no me supone un problema. Me regocijo en el silencio.

Eres graduada del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso. ¬ŅC√≥mo influy√≥ esta etapa en tu proceso creativo? ¬ŅActualmente escribes narrativa?

Me gradu√© en el 2016. Siempre dan ganas de volver. Pasar por el Centro Onelio lo sent√≠a entonces como un imperativo. Sin ser de La Habana y pensando que de La Habana en alg√ļn momento ten√≠a que marchar, estudiar all√≠ era algo por hacer antes de irme.

¬†Escrib√≠ algunos cuentos. Le√≠ uno sobre una mujer con problemas de sujesi√≥n en el mundo f√≠sico. Para resolverlo ella ten√≠a que hacer un ejercicio: desbloquear su chakra radical haciendo pucheros. Eduardo Heras, me dijo «eso es terrible». Me cuestion√© si estaba haciendo bien.

En las clases, escrib√≠a poes√≠a. Llevaba m√°s de 10 a√Īos escribiendo poemas, intent√°ndolo, pero aquello era otra b√ļsqueda. Tard√≠a para escribir como era, no sent√≠a que fuese mi mayor directriz, sino otro medio, como el cine, las artes visuales, la m√ļsica, un m√©todo, un haz de luz sobre las cosas. Pod√≠a publicarse, y no.

Agradezco al Centro la redirección del camino. El gusto por la poesía es lo más persistente. Luego de eso, he intentado hacer algunos cuentos que después de un humazo, como en la magia, se deshacen.

Paralelamente a tu faceta creativa, trabajas como promotora cultural, editora y correctora en Ediciones Loynaz. ¬ŅQu√© ha aportado esta labor a tu proceso creativo?

Mucho. Constancia, seriedad. Estar de cerca en el proceso de creación y armazón de un libro ha hecho que me involucre más, no solo en lo mío, también en lo ajeno. Agradezco a la Loynaz por todo ese aprendizaje.

¬ŅC√≥mo definir√≠as a los poetas en el siglo XXI?

El poeta del siglo XXI es un hombre de su √©poca. Con las mismas constantes e inquietudes humanas, que son como despertares. Siempre que nace un hombre est√° yacente ese anillo que nos sobrepasa: ‚Äúel ser‚ÄĚ; y cada motivo reincidente que viene con ‚Äúel ser‚ÄĚ: el tiempo, el lenguaje, la acci√≥n, la narraci√≥n de esa acci√≥n, el fin. Es lo mismo.

El hombre, el poeta, sigue siendo un buscador de oro.

Tenemos ahí la obra de los poetas de siglos pasados. Siento que ahora, en el arte, no se niega lo anterior. De lo anterior bebemos, nos atragantamos, nos insertamos en una gran argamasa.

¬ŅCon qu√© generaci√≥n te identificas m√°s dentro del plano de la literatura cubana? ¬ŅC√≥mo pudieras definir a tu generaci√≥n?

La literatura cubana es riquísima. Un framboyán floreciente, eso hace que hayan nombres descoyantes como picos de iceberg en todas las generaciones. Todo el tiempo. Pero, me siento más cercana a la literatura del siglo pasado que a la del siglo XIX, incluso más cercana que a la de este siglo. Ahí está Orígenes, un parteaguas, y otros llegados después del 59, como Diáspora(s) o Palenque, grupos en sí mismos, en los que se puede identificar voluntades semejantes.

No me siento parte de ninguna generaci√≥n literaria. ¬ŅQu√© nos auna a los jovenes, m√°s all√° de la b√ļsqueda de la literatura como albergue? La literatura no se hace grupalmente. A veces coinciden en tiempo, en ideas, en lucidez intelectual, varias personas que hacen su trabajo en soledad.

Siento un ansia en los poetas jóvenes de adelantarse a su tiempo, de saltar voluptuosamente como mariposas. Paul Ricoeur habla en Volverse capaz, ser reconocido de la identidad narrativa, de la temporalidad en la identidad. Hablar ahora de mi generación, teniendo a Ricoeur en la frente, sería dejar inacabado el relato. Tendrá que pasar un tiempo para que otros hablen de mi generación. A nosotros, los jóvenes, solo nos queda trabajar, trabajar mucho. Es cosa del tiempo poner los nombres en fila india. 

¬ŅQu√© rasgos marcan la esencia de Ismaray Pozo?

Soy una loba esteparia. Solía ser más mustia. Ya me adapto, renuncio, hay en la renuncia una revelación, como dijera la Lispector. Serena. Pocas cosas me descentran o inquietan como la voluntad de hacer mal (siquiera la perversidad inocente). Salvando esa voluntad malsana que rechazo, con lo demás puedo lidiar.

¬ŅCu√°les son tus sue√Īos y proyectos en el plano literario para los pr√≥ximos a√Īos?

Escribir y esperar. ‚ÄúEsperar es buscar‚ÄĚ, dice Anne Carson. Esos son los proyectos pr√≥ximos: escribir y buscar.

 

COMERSE UN PEZ SAGRADO

Christo lanzó una manta de plástico

sobre la costa. Resolvió aquietar

el bullicio donde nace un país.

Esto es una glorificación:

plastificar un pantano.

La identidad prende en los musgos primeros

donde ahora cangrejos no encuentran alimentos

sino una redención de yagua

o tobog√°n, algo resbaladizo (en resumen).

La peripecia de Christo es camuflarlo todo

donde allí lo torvo

donde allí todo era un ejercicio

donde el progreso vertió al mar, resonante.

Ahora imprecisos, resignificaríamos

con nuevos nombres.

 

Una podría decir, donde nace un país

hay blanca premonición (la del día)

pero lo enigm√°tico concede al mar

la ambig√ľedad de los perros asustadizos.

El pez es el origen

la cola afilada, el remilgo de los pies juntísimos

el hombre podría ser una mujer

que resurge de los cuerpos marcados

del mito involuntario de la Sik√°n.

Ella veladora se sacrifica:

ve rodar la cabeza del chivo.

Había bajado del monte el Inocente

huyendo de otra mujer que bebería la sangre

de sus testículos. Y hacia ella fue a parar

el Inocente, a la mu(jer)erte √ļltima.

La primera muerte llegar√° cuando

el sol no rasgue la nata sintética

sobre las cabezas.

 

La Sikán la Sikaneka/ sin país

rehogó los ojos en una cesta

de otro Cristo, ahora preocupado

por el amor al pr√≥jimo ‚ĒÄmenos humano

menos inteligente‚ĒÄ

no se sacrifica por los otros

esto que a mí me cuenta tanto

[el horror de la cucaracha al ver el miedo ajeno

es m√°s que su propio horror terebrante]

Cristo no sabía de aquellos hombres lobos

menguando peces a zarpazo.

El mundo era más antiguo a todo, a él mismo

a otro Krzysztof Kieslowski.


Lourdes Mazorra: ‚ÄúYo entro en trance cuando escribo‚ÄĚ

Ya nada podr√° detener a Lourdes Mazorra L√≥pez, ganadora del Premio Celestino de Cuento, en su XX edici√≥n. Con ese lauro ‚ĒÄque por tercer a√Īo consecutivo gira las miradas a Camag√ľey‚ĒÄ ella da riendas sueltas a sus deseos de narrar.

En el 2018 curs√≥ el prestigioso Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, donde estuvieron, en a√Īos diferentes, las coterr√°neas Evelin Queipo y Martha Acosta, merecedoras del Celestino 2017 y 2018, respectivamente.

Lourdes domina lenguajes de medios diferentes y de todos se aprovecha para cumplir los impulsos y los sentidos que la escritura ha ido tranzando desde su ni√Īez y que ha perfilado en la temprana juventud.

Trabaj√≥ como periodista de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camag√ľey, y se mantiene como colaboradora de Televisi√≥n Camag√ľey desde su etapa de estudiante de periodismo.

Guionista y productora del documental Soy Maravilla, dirigido por Norlys Guerrero Pi, con quien comparte las intensidades del amor por las imágenes y también coincide en la sección de audiovisuales de la Asociación Hermanos Saíz.

A sus 26 a√Īos tiene grandes esperanzas con el mundo literario en el que se abre paso con talento y honestidad.

Con Rubén Rodríguez González en el Premio Celestino de Cuento/Tomada del Facebook de la entrevistada

 

Nuestro pretexto para conversar fue tu premio Celestino 2019, si ya lo tienes, ¬Ņqu√© esperas para cre√©rtelo?

El Celestino no me lo esperaba. Se presentaron 20 cuadernos. Luis Yuseff y Norge Labrada me preguntaban ‚Äú¬Ņest√°s contenta?‚ÄĚ, yo a√ļn estaba asimil√°ndolo. Los premios tienen dos cosas: comienzan a hacerte visible, te abren puertas; y por el otro lado son un impulso porque puedes publicar y quieres seguir trabajando, m√°s fuerte que antes.

Ganas con Las fauces, ¬Ņnos adelantas algo?

Las fauces es un libro de nueve relatos desde la perspectiva femenina, aunque en algunos el narrador sea masculino. Es un libro incipiente que indaga en las significaciones para el ser humano de la p√©rdida y el dolor, desde la muerte f√≠sica hasta otros tipos de p√©rdidas en lo espiritual, psicol√≥gico y familiar. Trabaj√© mucho las atm√≥sferas y la construcci√≥n de los personajes, todos da√Īados de alguna manera. Siempre tengo que conocer a mis personajes, su pasado, presente y futuro, aunque despu√©s toda esa informaci√≥n no quede en el cuento, pero es importante para el desarrollo de la historia. Yo vivo la historia. La edici√≥n empieza en agosto. Saldr√° para la Feria del Libro del 2021. Me siento agradecid√≠sima de Ediciones La Luz y su equipo de trabajo.

¬ŅEstaban iniciados cuando cursaste el Centro Onelio?

No. Dicen que a algunas personas les da el bloqueo ‚ÄúposOnelio‚ÄĚ, al no poder escribir por sentirse agobiados por todo ese contenido recibido en el centro. A m√≠ el ‚ÄúOnelio‚ÄĚ me abri√≥ a√ļn m√°s. Entr√© con tres cuentos, que no son con los que gan√© la beca El caballo de coral ni tampoco los de este cuaderno, excepto No me olvido de tu cuadril. El ‚ÄúOnelio‚ÄĚ me regres√≥ a la realidad con muchas ganas de escribir y de hacer.

Ten√≠as reservada la sorpresa de la beca, ¬Ņqu√© te propusiste con El caballo de coral?

Con la beca de creación intenté ser un poquito más ambiciosa. Mi proyecto no fue de cuentos aislados. Aun cuando los puedas leer de manera separada, aspiro a que tengan el hilo conductor de sus personajes. Así funcionará también como un juego, y si empiezas por el relato del medio no necesitarás entender la historia precedente o la que sucederá. Me emociona jugar con la escritura, quiero entender y luego crear mis propios significados, creo que el divertimento es muy importante cuando se trata de algo tan serio como la literatura. Este proyecto es ambicioso, por eso sigo trabajando.

Lourdes Mazorra con Heras León/ Foto:Cortesía de la entrevistada

 

¬ŅAsumes la narrativa como gimnasia de estilo?

No se puede dejar de escribir aunque todo lo que escribas no es publicable o mucho despu√©s lo deseches, tampoco se puede tener miedo a eliminar lo que no sirve, porque el estilo llega con los a√Īos y la experiencia, es una b√ļsqueda incesante. Me siento c√≥moda en la narrativa. Para m√≠ el cuento es un trance en el cual el punto final viene siendo el ‚Äúevoh√©‚ÄĚ del ‚Äúorgumio‚ÄĚ cortazariano. Yo entro en trance cuando escribo, no puedo parar, y casi todos mis textos tienen un aliento po√©tico. Cuando me toc√≥ leer en p√ļblico en el Centro Onelio, Eduardo Heras Le√≥n me aconsej√≥ escribir un cuento m√°s seco, porque me sale mucho la poes√≠a, pero luego me alent√≥ hablando sobre Dulce Mar√≠a Loynaz y Julio Cort√°zar. Se trata de escribir y escribir.

¬ŅPor qu√© recomiendas tanto el Centro Onelio?

El Centro Onelio te acorta y te alarga el camino. Llegas desprevenida pensando que sabes mucho de literatura o que estabas leyendo con orden en tu vida, y no. El Centro Onelio te va creando pautas, incluso en la b√ļsqueda del estilo recomienda autores, da t√©cnicas y herramientas. Pero al mismo tiempo alarga el camino porque abre much√≠simas puertas y comienzas a ver todo de manera distinta, a leer de manera distinta, a cuestionarte la realidad y a pensar en otros temas. A buscar ese poder de imantaci√≥n que el cuento deber√≠a tener, como dice Francisco L√≥pez Sacha. Todo aspirante a escritor deber√≠a optar por el Centro Onelio. Para m√≠ fue la primera experiencia de leer algo en p√ļblico. Influye a la hora de aceptar cr√≠ticas o de ir construyendo tu propio relato en grupo. Adem√°s, es invaluable la oportunidad de recibir clases de escritores como Heras Le√≥n, Ra√ļl Aguiar y Sergio Cevedo.

Una cosa importante es el talento y otra, la gente que te impulsa, ¬Ņa cu√°les camag√ľeyanos agradeces de primero?

A la escritora Oneida Gonz√°lez. Le escrib√≠ a ella cuando supe la noticia del Celestino. ‚ÄúTe ganaste un premio‚ÄĚ, algo as√≠ le puse, porque Oneida fue quien me habl√≥ del Centro Onelio cuando yo ten√≠a 19 a√Īos, y lo curs√© a los 25. Hizo las primeras cr√≠ticas a mis primeros cuentos y lo sigue haciendo con honestidad y cari√Īo. Tambi√©n agradezco a Obdulio Fenelo, el primer camag√ľeyano que gan√≥ el Premio Celestino en 2006, cuando se concursaba con un cuento. √Čl siempre me dice que leer es la comida de los escritores y escribir, el ejercicio diario. Pero de todos los agradecimientos, empiezo por mi familia, a ella lo primero.

Lourdes Mazorra en el Centro Onelio/Foto: Cortesía de la entrevistada

 

Te he visto en varios espacios tocando el tema pol√©mico de la literatura y el periodismo. Eres periodistas, ¬Ņc√≥mo te gustar√≠a ser mirada en ese gremio de escritores que a√ļn no cuenta al periodismo como literatura?

Como una periodista que escribe o como una escritora que hace periodismo. No hay diferencias para m√≠. Siempre he tenido claro que yo quiero escribir. Me suger√≠an estudiar Filolog√≠a en La Habana y yo pens√© en Ernest Hemingway, Gabriel Garc√≠a M√°rquez, Alejo Carpentier, Jorge Ma√Īach… la lista ser√≠a interminable. Muchos de los grandes escritores ejercieron el periodismo. En esta profesi√≥n tambi√©n he encontrado herramientas para narrar. Me alegr√≥ ver en el evento del ‚ÄúCelestino‚ÄĚ a muchos periodistas, entre ellos, en el jurado, a Rub√©n Rodr√≠guez, ganador de importantes premios nacionales y editor del peri√≥dico Ahora, de Holgu√≠n. Aunque esta pol√©mica se ha ido superando, lamentablemente hay quienes todav√≠a te enganchan un cartel.

Llenar una planilla contigo no es f√°cil. Entraste a la AHS por la secci√≥n de audiovisuales, y bien que pudieras estar en la de literatura o en la de cr√≠tica e investigaci√≥n. ¬ŅC√≥mo lo resolvemos?

Sobre todas las cosas quiero escribir, pero no voy a dejar de hacer audiovisuales porque me interesa desde el guion y la producci√≥n, la paso bien, son retos que me pongo. No quiero dejar de asumir proyectos desde el documental porque el documental es una manera tambi√©n de narrar. Oneida me dec√≠a: de vez en cuando suelta el libro y ve una buena pel√≠cula, porque las pel√≠culas te ense√Īan tambi√©n a narrar para la escritura. Es verdad.

La Asociaci√≥n en Camag√ľey te tiene entre sus j√≥venes de vanguardia, ¬Ņte satisface eso?

Si el ‚ÄúOnelio‚ÄĚ me abri√≥ puertas desde la escritura, la AHS me ha dado la posibilidad de participar en eventos, de compartir entre los j√≥venes y tambi√©n para llegar a otros lugares. La AHS es imprescindible para los j√≥venes que queremos hacer arte, y para publicar ofrece muy buen espacio para empezar.

En el Premio Celestino de Cuento/Tomada del Facebook de la entrevistada

‚ÄúNo construyo universos cotidianos, sino nuevas realidades‚ÄĚ

Taimi Dieguez Mallo despert√≥ mi inter√©s en aquellos a√Īos ‚ÄĒno tan lejanos, pero s√≠‚ÄĒ en que ambas compart√≠amos las aulas del Instituto Superior de Arte. Desde entonces, Taimi ha crecido como autora y se ha esforzado por mostrar una po√©tica donde la mujer y la madre aparecen como epicentros, ra√≠ces de sentido que han enrutado su escritura. Entrevistarla, es pretexto para conversar con la amiga y la creadora.

 

La madre, la matria y las figuras femeninas son parte indiscutible de tu escritura. ¬ŅC√≥mo has ido construyendo a la dramaturga que eres?, ¬Ņc√≥mo estos temas han llegado a ti?

Mi historia de vida me ha propiciado hablar sobre la figura femenina y, en especial, sobre la madre. Yo perd√≠ a la m√≠a siendo ni√Īa, por lo que a trav√©s de la escritura y la creaci√≥n he reinventado esta relaci√≥n, ya bien para saldar esta ausencia o para profundizar en el fen√≥meno de la maternidad, y del sistema de relaciones que se establece entre las madres y sus hijos; si bien nuestra sociedad, por m√°s patriarcal y machista que sea, sigue teniendo a la madre como fuente de vida y alimento. Es en realidad esto lo que me interesa: las potencialidades creadoras de una mujer. Al menos, es de esto de lo que ahora me ocupo. Quiz√°s a la vuelta de unos a√Īos me preocupen otras cuestiones. Pero creo que es muy dif√≠cil abandonar algo tan complejo como es la creaci√≥n. ¬ŅQu√© creamos? ¬ŅC√≥mo lo hacemos? ¬ŅPara qu√© lo hacemos? Son preguntas filos√≥ficas, si tomamos la creaci√≥n como existencia. En resumen, creo que soy una autora que se ocupa sobre la posibilidad de nacer, de ser‚Ķ con esto quiero decir: elegir nuestro propio destino.

 

¬ŅCu√°ndo y c√≥mo supiste que quer√≠as ser dramaturga?

Decido estudiar dramaturgia porque quer√≠a cursar estudios en una escuela donde me ense√Īaran a escribir bien, donde me cultivara como artista. Pensaba apropiarme de las herramientas dram√°ticas para perfeccionar mi narrativa y mi poes√≠a, que fueron los primeros g√©neros en los que incursion√©. Pero antes de escribir y encontrarme con el mundo de la literatura, hice teatro como aficionada y fui por alg√ļn tiempo instructora de arte. Por esto, el teatro me era familiar.

 

Los hechos de la vida, oscuros o esplendentes, ¬Ņsirven como material dram√°tico?, ¬Ņde qu√© manera resemantizas la existencia para escribir tus propias obras?

Cuando escribo una obra ‚ÄĒdram√°tica, narrativa o simplemente un poema‚ÄĒ lo hago porque hay algo que quiero decir, algo que he descubierto o intento descubrir; por eso mismo lo escribo, para verlo. Ese ‚Äúalgo‚ÄĚ puede ser cualquier cosa que tenga que ver conmigo, con mi vida y mi relaci√≥n con el mundo. No escribo desde otro lugar que no sea desde m√≠, como creo que les sucede a todos los artistas. Lo interesante, en cada caso, es la estrategia que seguimos para crear. En mi caso, me interesa la fusi√≥n de las realidades, la hibridaci√≥n, lo ambiguo, lo po√©tico. Y esto porque me importa la propia creaci√≥n como tema de creaci√≥n, as√≠ como hay dramaturgos interesados en mostrar con su obra los propios procedimientos del teatro y se sirven de una estrategia metateatral, o quienes prefieren los t√©rminos de la autoficci√≥n o teatro documental. Yo acudo m√°s a la poes√≠a.

 

Muchos de tus personajes viven en mundos de cruda belleza. Incluso dentro de sus oscuridades se ve lo hermoso. ¬ŅPor qu√©? ¬ŅQu√© universos te interesa construir, nuclear, mostrar?

La vida nunca ha sido para los humanos en blanco y negro. La vida est√° llena de colores, tonalidades, matices, texturas, vol√ļmenes; en fin, la forma de la vida puede ser sorprendente. Generar sorpresa, asombro, misterio, es algo que me cautiva en la creaci√≥n. Por ello no construyo universos cotidianos, o al menos, intento distanciarme de la cotidianidad, aunque una historia pueda desarrollarse en un edificio multifamiliar, en nuestros d√≠as y el conflicto de los personajes ser el m√°s mundano. Yo logro conducir esta realidad por los caminos de la poes√≠a, que me permite generar lo ins√≥lito, decir sin ilustrar, sino produciendo nuevas realidades. Por ejemplo, en una obra como Manzanas sobre la nieve. Drama semiepistolar, no puede el lector esperar que estas manzanas sean rojas o verdes, tendr√° que prepararse para verlas de otro color.

 

A qu√© tributas primero, ¬Ņa la escritura o a la escena?

Primero tributo a la escritura, porque como dice el maestro Juan Mayorga: dirigir es escribir sobre la escena. Pero también porque me siento más lista para asumir la página en blanco que la escena vacía. Quizás es una cuestión de formación, de entrenamiento. Sin embargo, los dos mundos son electrizantes, cuando uno se abre camino por ellos.

 

En 2018 obtienes Premio Literario ‚ÄúHermanos Loynaz‚ÄĚ por el libro de cuentos Piedras a los varones. Al parecer tu escritura se enrumba tambi√©n hacia la narrativa, ¬Ņllegar√°s a la poes√≠a y a otros g√©neros?

Piedras a los varones es una deuda que ten√≠a con la narrativa que, junto a la poes√≠a, fueron mis g√©neros de entrada a la literatura. Es un libro de cuentos que estuve escribiendo por a√Īos, incluso antes de entrar al ISA. No son esos primeros cuentos de la vida, ya hab√≠a ensayado antes, cuando curs√© el Centro Onelio. Estos cuentos los escrib√≠ sinti√©ndome ya m√°s confiada como narradora y est√°n contaminados por el teatro, por las voces de los personajes, por sus mon√≥logos o di√°logos internos, por las acotaciones, por la multiplicidad o simultaneidad de espacios. Tambi√©n hay un coqueteo con la ep√≠stola y, sobre todo, una fuerte presencia de la poes√≠a, del lenguaje po√©tico. Yo quer√≠a escribir cuentos en los cuales se cruzasen otros g√©neros literarios. Los temas fundamentales son la muerte, la violencia, la soledad, el sexo, tratados desde el deseo de los personajes por vivir, personajes, por lo general, femeninos y j√≥venes. Y s√≠, pienso seguir escribiendo narrativa, me gustar√≠a mucho hacer una novela. Nunca he dejado de escribir poes√≠a pero no la he publicado, no he tenido esa suerte.

 

La idea de llevar tus propios textos a escena, ¬Ņc√≥mo nace y qu√© experiencias te ha reportado hasta ahora?

Llevo mis textos a la escena, en primera instancia, para que se conozcan. Lo contradictorio es que no los llevo tal cual, porque cuando creo en la escena, me gusta vivir un proceso de descubrimiento, como en el papel. Por tanto, no puedo reproducir mi obra tal cual. Mi paso por la escena, que todavía es muy breve, me ha valido para comprender que en cualquier acto de creación, el artista tiene, como más importante deber, el de decidir. El artista tiene que decidir qué hace, cómo lo hace y para qué, y debe ser coherente con sus decisiones. Ahora bien, nunca debe renunciar a la posibilidad de experimentar.

 

¬ŅCrees que la escena cubana actual es compatible con todo tipo de escrituras o existen algunas que quedan marginadas?

Si hay alguna escritura marginada es porque el autor no ha sabido moverla hacia las tablas. El autor no puede encerrarse en la soledad de su escritorio, a no ser que no le interese llegar a la escena o a una simple lectura dramatizada. Yo, generalmente, hago teatro con mis amigos, aunque he tenido la suerte de querer ser estrenada por Teatro El misterio, que dirige Delia Coto.

 

¬ŅQu√© narradoras, poetas y dramaturgas te interesan?

Me gusta mucho Virginia Woolf, su novela Las olas y Orlando las envidio, en el buen sentido de la palabra. También me gustan mucho las poetas Emily Dickinson, Elizabeth Bishop y Dulce María Loynaz.

 

¬ŅEn qu√© momento creativo de tu vida te encuentras y cu√°les son tus horizontes m√°s pr√≥ximos de escritura?

Ahora mismo estoy pr√≥xima al estreno de Con la ropa de mi madre. Obra para ser dicha por el perro hembra, que hago en colaboraci√≥n con Nadianys Boudet. Esta obra tambi√©n ver√° la luz por Ediciones Matanzas este a√Īo. Y estoy reescribiendo un texto dram√°tico sobre el inicio de las guerras de independencia, que tambi√©n ser√° mi pr√≥ximo proyecto para la escena, en colaboraci√≥n con un artista visual.