Centro Onelio


El regocijo del silencio

Desde un universo lleno de sonidos, donde el poema pareciera nacer de un ejercicio de profunda meditación, la vibra creativa de Ismaray Pozo resurge como la hierba silvestre.

Esta muchacha pinare√Īa, nacida en 1987, tiene tantas palabras y colores por compartir que, a pesar del silencio y ese halo de nostalgia o misterio que cubre su sonrisa, aquellos que la conocen no pueden ignorarla. Elegancia, sencillez y amor fueron los primeros rasgos que percib√≠ en ella cuando la conoc√≠.

Es poetisa, licenciada en Historia del Arte, editora, correctora y promotora cultural. Tiene dos poemarios publicados: Regresiones (Ed. Guantanamera, 2017) y Abisales (Ed. Loynaz, 2018), con este √ļltimo obtuvo Menci√≥n en el Calendario 2017. Pr√≥ximamente ver√° la luz por la editorial Extramuros tu libro La recitante, Premio Luis Rogelio Nogueras 2018.

H√°blanos un poco del proceso creativo de este √ļltimo cuaderno y la propuesta que nos trae

La recitante es un libro que naci√≥ pronto, pero luego de un largo proceso de acumulaci√≥n, de ideas persistentes en los √ļltimos a√Īos. Lo que estaba ah√≠ acumulado se sediment√≥ por defecto. Era una necesidad. Por primera vez me planteaba hacer un libro.

Regresiones no es m√°s que una selecci√≥n de mis primeros textos, salido a la luz de una forma muy azarosa por el sello Guantanamera. Tiene un tono primitivo. Abisales fue m√°s l√ļdico. El tercer brote es m√°s consciente. La recitante es la voz (las voces) de una mujer. Esta mujer habla sobre s√≠ y c√≥mo ella se percibe; percibe el resto de las cosas. Y a su vez especula, desde una voz ventrilocua, lo que el resto percibe en ella. Es un libro sobre las representaciones. En la comedia, la recitante, es una farsante, una travestida/mutante.

¬ŅCu√°les fueron los impulsos emocionales o creativos que te empujaron desde muy joven hacia el camino de las letras, especialmente la poes√≠a?

No fue una cuesti√≥n de impulso, sino de no tener opciones, eso quiero creer. Fui una ni√Īa muy ensimismada, con gran vocaci√≥n por la contemplaci√≥n, el silencio. Lo aprecio. Me gusta cuando la palabra se mesura, se guarda. En aquel entonces parec√≠a eso un problema, tener eventos de antipat√≠a o evasi√≥n hacia la gente. Pensar, imaginar, era una ventana, una puerta anch√≠sima. En casa ten√≠amos un cuarto al que llam√°bamos ‚Äúcuarto de los regueros‚ÄĚ, pleno de libros de la colecci√≥n Hurac√°n, apolillados en su mayor√≠a. Los libros fueron despertando una inquietud por la literatura; quer√≠a mimetizar lo le√≠do. La poes√≠a naci√≥ en la adolescencia, salvajemente.

¬ŅEn tus poemas, cu√°nto hay de la muchacha cin√©fila que so√Īaba con ser directora de cine, de la historiadora de arte, de la mujer que eres?

Todo. ¬ŅQu√© puedo hacer sino serle fiel a mi raz√≥n? He intentado que mis textos sean m√°s contenidos y menos frondosos. Que no sean desmedidos es su b√ļsqueda, pero eso est√° dado por algo de lo que no me puedo desligar. La b√ļsqueda ha sido una constante. El querer transitar otros caminos, no conformarme con lo hecho, sino ir de trasiego en trasiego. Mutando. Mudando como yo misma. Historia del Arte es una carrera que te abre a eso, expande, y nos deja, a los graduados, un radio, un extraradio de nombres, obras, acciones, expresiones del arte, que se quedan luego levitando, flotando en la cabeza para otras m√ļltiples asociaciones. Es algo que no evito, de eso que flota agarro, como se hace con un globo lleno de helio. Lo dejas volar o lo tomas.

Tus libros se ofrecen como una especie de mapa que capta la sensibilidad de lo po√©tico en otras manifestaciones del arte ¬ŅQu√© referentes art√≠sticos y literarios han marcado tu obra?

No siempre he sido consciente de lo que quiero decir. Al principio, la poes√≠a era salvaje, abrupta. No me despertaba eso, siquiera inquietud, ni cuestionaba que lo hecho fuese poes√≠a. No de la manera que me lo cuestiono ahora. El cine y la m√ļsica son otras constantes, muchos de los referentes que cito son musicales o cinematogr√°ficos. Loca por el jazz, cercana a un guitarrista que ha estudiado con Rodney Jones, Ed Cherry (m√ļsicos de Dizzy Gillespie), y tocado con Pat Bianchi (m√ļsico de Pat Martino), Brian Charette (m√ļsico de George Coleman). V√≠nculos como este han reforzado una pasi√≥n, ya vieja, por el jazz y la m√ļsica de ra√≠ces negras.

Tuve inquietudes por el cine. Hice pruebas¬† para entrar a la FAMCA, a la EICTV de San Antonio de los Ba√Īos. Luego me di cuenta que esas inquietudes no eran deseos urgentes.

En la literatura, la poesía me roba. Creo en el chamanismo poético, el buen poeta, es un ilumidado, un develador, dispuesto a descuadrar lo que ve en infinitas posibilidades, a pulverizarse la mente y los ojos en el acto. Eso me llevó a descubrir la poesía de Emily Dickinson.

Fui conducida a leer a E.D, Pessoa, Eliseo Diego, Lina de Feria, Aim√© C√©saire y otras zonas de la literatura caribe√Īa que me resultan explosivas y comprometidas: √Čdouard Glissant, Jacques Roumain. Luego A. Pizarnik, I.Vilari√Īo, Clarice Lispector, Margarite Duras, Nelida Pi√Ī√≥n, Ana√Įs Nin, Anne Carson, Igner Christensen (sugerida por Raydel Araoz).

He encontrado una cófrade literaria, un regalo, en Caridad Atencio, otra poeta que admiro por su fuerza, madurez, su ojo crítico brillante. Gracias a esto mi lectura se expande, por ejemplo, a la poesía norteamericana, poco explorada antes por mí, entre la obra de autoras como Susan Sontag.

Naciste en Puerta de Golpe, Pinar del R√≠o, lugar donde resides actualmente y que quiz√°s ha significado un golpe de inspiraci√≥n para tu escritura. ¬ŅQu√© dificultades supone el hecho de ser escritora y vivir en un contexto rural?

Todo condiciona, por rebote, omisi√≥n, por carambola. El lugar puede hacer proclive que esa inquietud naciente se vuelva un estado, se pierda o permanezca. El espacio rural es c√≥modo para la literatura, ‚Äúm√°s tranquilo que la cara de una mujer que miente‚ÄĚ; ah√≠ donde escasea la polifon√≠a, los ruidos de la ciudad, yo no encuentro m√°s que chivas berreando, gallos, mis perros, alg√ļn que otro carro pasante, arrieros. La tensi√≥n est√° en otras cosas, en otras carencias. Ese no haber, hizo que buscara. El campo es un maravilloso lugar, una estaci√≥n de brotes, otra de siega, rebrotes, resiegas‚Ķ

Para un escritor que se inicia, las dificultades de un espacio así podrían estar dadas por la falta de visibilidad, el alejamiento de las bocas, de los censores de opinión. Pero eso no me supone un problema. Me regocijo en el silencio.

Eres graduada del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso. ¬ŅC√≥mo influy√≥ esta etapa en tu proceso creativo? ¬ŅActualmente escribes narrativa?

Me gradu√© en el 2016. Siempre dan ganas de volver. Pasar por el Centro Onelio lo sent√≠a entonces como un imperativo. Sin ser de La Habana y pensando que de La Habana en alg√ļn momento ten√≠a que marchar, estudiar all√≠ era algo por hacer antes de irme.

¬†Escrib√≠ algunos cuentos. Le√≠ uno sobre una mujer con problemas de sujesi√≥n en el mundo f√≠sico. Para resolverlo ella ten√≠a que hacer un ejercicio: desbloquear su chakra radical haciendo pucheros. Eduardo Heras, me dijo «eso es terrible». Me cuestion√© si estaba haciendo bien.

En las clases, escrib√≠a poes√≠a. Llevaba m√°s de 10 a√Īos escribiendo poemas, intent√°ndolo, pero aquello era otra b√ļsqueda. Tard√≠a para escribir como era, no sent√≠a que fuese mi mayor directriz, sino otro medio, como el cine, las artes visuales, la m√ļsica, un m√©todo, un haz de luz sobre las cosas. Pod√≠a publicarse, y no.

Agradezco al Centro la redirección del camino. El gusto por la poesía es lo más persistente. Luego de eso, he intentado hacer algunos cuentos que después de un humazo, como en la magia, se deshacen.

Paralelamente a tu faceta creativa, trabajas como promotora cultural, editora y correctora en Ediciones Loynaz. ¬ŅQu√© ha aportado esta labor a tu proceso creativo?

Mucho. Constancia, seriedad. Estar de cerca en el proceso de creación y armazón de un libro ha hecho que me involucre más, no solo en lo mío, también en lo ajeno. Agradezco a la Loynaz por todo ese aprendizaje.

¬ŅC√≥mo definir√≠as a los poetas en el siglo XXI?

El poeta del siglo XXI es un hombre de su √©poca. Con las mismas constantes e inquietudes humanas, que son como despertares. Siempre que nace un hombre est√° yacente ese anillo que nos sobrepasa: ‚Äúel ser‚ÄĚ; y cada motivo reincidente que viene con ‚Äúel ser‚ÄĚ: el tiempo, el lenguaje, la acci√≥n, la narraci√≥n de esa acci√≥n, el fin. Es lo mismo.

El hombre, el poeta, sigue siendo un buscador de oro.

Tenemos ahí la obra de los poetas de siglos pasados. Siento que ahora, en el arte, no se niega lo anterior. De lo anterior bebemos, nos atragantamos, nos insertamos en una gran argamasa.

¬ŅCon qu√© generaci√≥n te identificas m√°s dentro del plano de la literatura cubana? ¬ŅC√≥mo pudieras definir a tu generaci√≥n?

La literatura cubana es riquísima. Un framboyán floreciente, eso hace que hayan nombres descoyantes como picos de iceberg en todas las generaciones. Todo el tiempo. Pero, me siento más cercana a la literatura del siglo pasado que a la del siglo XIX, incluso más cercana que a la de este siglo. Ahí está Orígenes, un parteaguas, y otros llegados después del 59, como Diáspora(s) o Palenque, grupos en sí mismos, en los que se puede identificar voluntades semejantes.

No me siento parte de ninguna generaci√≥n literaria. ¬ŅQu√© nos auna a los jovenes, m√°s all√° de la b√ļsqueda de la literatura como albergue? La literatura no se hace grupalmente. A veces coinciden en tiempo, en ideas, en lucidez intelectual, varias personas que hacen su trabajo en soledad.

Siento un ansia en los poetas jóvenes de adelantarse a su tiempo, de saltar voluptuosamente como mariposas. Paul Ricoeur habla en Volverse capaz, ser reconocido de la identidad narrativa, de la temporalidad en la identidad. Hablar ahora de mi generación, teniendo a Ricoeur en la frente, sería dejar inacabado el relato. Tendrá que pasar un tiempo para que otros hablen de mi generación. A nosotros, los jóvenes, solo nos queda trabajar, trabajar mucho. Es cosa del tiempo poner los nombres en fila india. 

¬ŅQu√© rasgos marcan la esencia de Ismaray Pozo?

Soy una loba esteparia. Solía ser más mustia. Ya me adapto, renuncio, hay en la renuncia una revelación, como dijera la Lispector. Serena. Pocas cosas me descentran o inquietan como la voluntad de hacer mal (siquiera la perversidad inocente). Salvando esa voluntad malsana que rechazo, con lo demás puedo lidiar.

¬ŅCu√°les son tus sue√Īos y proyectos en el plano literario para los pr√≥ximos a√Īos?

Escribir y esperar. ‚ÄúEsperar es buscar‚ÄĚ, dice Anne Carson. Esos son los proyectos pr√≥ximos: escribir y buscar.

 

COMERSE UN PEZ SAGRADO

Christo lanzó una manta de plástico

sobre la costa. Resolvió aquietar

el bullicio donde nace un país.

Esto es una glorificación:

plastificar un pantano.

La identidad prende en los musgos primeros

donde ahora cangrejos no encuentran alimentos

sino una redención de yagua

o tobog√°n, algo resbaladizo (en resumen).

La peripecia de Christo es camuflarlo todo

donde allí lo torvo

donde allí todo era un ejercicio

donde el progreso vertió al mar, resonante.

Ahora imprecisos, resignificaríamos

con nuevos nombres.

 

Una podría decir, donde nace un país

hay blanca premonición (la del día)

pero lo enigm√°tico concede al mar

la ambig√ľedad de los perros asustadizos.

El pez es el origen

la cola afilada, el remilgo de los pies juntísimos

el hombre podría ser una mujer

que resurge de los cuerpos marcados

del mito involuntario de la Sik√°n.

Ella veladora se sacrifica:

ve rodar la cabeza del chivo.

Había bajado del monte el Inocente

huyendo de otra mujer que bebería la sangre

de sus testículos. Y hacia ella fue a parar

el Inocente, a la mu(jer)erte √ļltima.

La primera muerte llegar√° cuando

el sol no rasgue la nata sintética

sobre las cabezas.

 

La Sikán la Sikaneka/ sin país

rehogó los ojos en una cesta

de otro Cristo, ahora preocupado

por el amor al pr√≥jimo ‚ĒÄmenos humano

menos inteligente‚ĒÄ

no se sacrifica por los otros

esto que a mí me cuenta tanto

[el horror de la cucaracha al ver el miedo ajeno

es m√°s que su propio horror terebrante]

Cristo no sabía de aquellos hombres lobos

menguando peces a zarpazo.

El mundo era más antiguo a todo, a él mismo

a otro Krzysztof Kieslowski.


Lourdes Mazorra: ‚ÄúYo entro en trance cuando escribo‚ÄĚ

Ya nada podr√° detener a Lourdes Mazorra L√≥pez, ganadora del Premio Celestino de Cuento, en su XX edici√≥n. Con ese lauro ‚ĒÄque por tercer a√Īo consecutivo gira las miradas a Camag√ľey‚ĒÄ ella da riendas sueltas a sus deseos de narrar.

En el 2018 curs√≥ el prestigioso Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, donde estuvieron, en a√Īos diferentes, las coterr√°neas Evelin Queipo y Martha Acosta, merecedoras del Celestino 2017 y 2018, respectivamente.

Lourdes domina lenguajes de medios diferentes y de todos se aprovecha para cumplir los impulsos y los sentidos que la escritura ha ido tranzando desde su ni√Īez y que ha perfilado en la temprana juventud.

Trabaj√≥ como periodista de la Oficina del Historiador de la Ciudad de Camag√ľey, y se mantiene como colaboradora de Televisi√≥n Camag√ľey desde su etapa de estudiante de periodismo.

Guionista y productora del documental Soy Maravilla, dirigido por Norlys Guerrero Pi, con quien comparte las intensidades del amor por las imágenes y también coincide en la sección de audiovisuales de la Asociación Hermanos Saíz.

A sus 26 a√Īos tiene grandes esperanzas con el mundo literario en el que se abre paso con talento y honestidad.

Con Rubén Rodríguez González en el Premio Celestino de Cuento/Tomada del Facebook de la entrevistada

 

Nuestro pretexto para conversar fue tu premio Celestino 2019, si ya lo tienes, ¬Ņqu√© esperas para cre√©rtelo?

El Celestino no me lo esperaba. Se presentaron 20 cuadernos. Luis Yuseff y Norge Labrada me preguntaban ‚Äú¬Ņest√°s contenta?‚ÄĚ, yo a√ļn estaba asimil√°ndolo. Los premios tienen dos cosas: comienzan a hacerte visible, te abren puertas; y por el otro lado son un impulso porque puedes publicar y quieres seguir trabajando, m√°s fuerte que antes.

Ganas con Las fauces, ¬Ņnos adelantas algo?

Las fauces es un libro de nueve relatos desde la perspectiva femenina, aunque en algunos el narrador sea masculino. Es un libro incipiente que indaga en las significaciones para el ser humano de la p√©rdida y el dolor, desde la muerte f√≠sica hasta otros tipos de p√©rdidas en lo espiritual, psicol√≥gico y familiar. Trabaj√© mucho las atm√≥sferas y la construcci√≥n de los personajes, todos da√Īados de alguna manera. Siempre tengo que conocer a mis personajes, su pasado, presente y futuro, aunque despu√©s toda esa informaci√≥n no quede en el cuento, pero es importante para el desarrollo de la historia. Yo vivo la historia. La edici√≥n empieza en agosto. Saldr√° para la Feria del Libro del 2021. Me siento agradecid√≠sima de Ediciones La Luz y su equipo de trabajo.

¬ŅEstaban iniciados cuando cursaste el Centro Onelio?

No. Dicen que a algunas personas les da el bloqueo ‚ÄúposOnelio‚ÄĚ, al no poder escribir por sentirse agobiados por todo ese contenido recibido en el centro. A m√≠ el ‚ÄúOnelio‚ÄĚ me abri√≥ a√ļn m√°s. Entr√© con tres cuentos, que no son con los que gan√© la beca El caballo de coral ni tampoco los de este cuaderno, excepto No me olvido de tu cuadril. El ‚ÄúOnelio‚ÄĚ me regres√≥ a la realidad con muchas ganas de escribir y de hacer.

Ten√≠as reservada la sorpresa de la beca, ¬Ņqu√© te propusiste con El caballo de coral?

Con la beca de creación intenté ser un poquito más ambiciosa. Mi proyecto no fue de cuentos aislados. Aun cuando los puedas leer de manera separada, aspiro a que tengan el hilo conductor de sus personajes. Así funcionará también como un juego, y si empiezas por el relato del medio no necesitarás entender la historia precedente o la que sucederá. Me emociona jugar con la escritura, quiero entender y luego crear mis propios significados, creo que el divertimento es muy importante cuando se trata de algo tan serio como la literatura. Este proyecto es ambicioso, por eso sigo trabajando.

Lourdes Mazorra con Heras León/ Foto:Cortesía de la entrevistada

 

¬ŅAsumes la narrativa como gimnasia de estilo?

No se puede dejar de escribir aunque todo lo que escribas no es publicable o mucho despu√©s lo deseches, tampoco se puede tener miedo a eliminar lo que no sirve, porque el estilo llega con los a√Īos y la experiencia, es una b√ļsqueda incesante. Me siento c√≥moda en la narrativa. Para m√≠ el cuento es un trance en el cual el punto final viene siendo el ‚Äúevoh√©‚ÄĚ del ‚Äúorgumio‚ÄĚ cortazariano. Yo entro en trance cuando escribo, no puedo parar, y casi todos mis textos tienen un aliento po√©tico. Cuando me toc√≥ leer en p√ļblico en el Centro Onelio, Eduardo Heras Le√≥n me aconsej√≥ escribir un cuento m√°s seco, porque me sale mucho la poes√≠a, pero luego me alent√≥ hablando sobre Dulce Mar√≠a Loynaz y Julio Cort√°zar. Se trata de escribir y escribir.

¬ŅPor qu√© recomiendas tanto el Centro Onelio?

El Centro Onelio te acorta y te alarga el camino. Llegas desprevenida pensando que sabes mucho de literatura o que estabas leyendo con orden en tu vida, y no. El Centro Onelio te va creando pautas, incluso en la b√ļsqueda del estilo recomienda autores, da t√©cnicas y herramientas. Pero al mismo tiempo alarga el camino porque abre much√≠simas puertas y comienzas a ver todo de manera distinta, a leer de manera distinta, a cuestionarte la realidad y a pensar en otros temas. A buscar ese poder de imantaci√≥n que el cuento deber√≠a tener, como dice Francisco L√≥pez Sacha. Todo aspirante a escritor deber√≠a optar por el Centro Onelio. Para m√≠ fue la primera experiencia de leer algo en p√ļblico. Influye a la hora de aceptar cr√≠ticas o de ir construyendo tu propio relato en grupo. Adem√°s, es invaluable la oportunidad de recibir clases de escritores como Heras Le√≥n, Ra√ļl Aguiar y Sergio Cevedo.

Una cosa importante es el talento y otra, la gente que te impulsa, ¬Ņa cu√°les camag√ľeyanos agradeces de primero?

A la escritora Oneida Gonz√°lez. Le escrib√≠ a ella cuando supe la noticia del Celestino. ‚ÄúTe ganaste un premio‚ÄĚ, algo as√≠ le puse, porque Oneida fue quien me habl√≥ del Centro Onelio cuando yo ten√≠a 19 a√Īos, y lo curs√© a los 25. Hizo las primeras cr√≠ticas a mis primeros cuentos y lo sigue haciendo con honestidad y cari√Īo. Tambi√©n agradezco a Obdulio Fenelo, el primer camag√ľeyano que gan√≥ el Premio Celestino en 2006, cuando se concursaba con un cuento. √Čl siempre me dice que leer es la comida de los escritores y escribir, el ejercicio diario. Pero de todos los agradecimientos, empiezo por mi familia, a ella lo primero.

Lourdes Mazorra en el Centro Onelio/Foto: Cortesía de la entrevistada

 

Te he visto en varios espacios tocando el tema pol√©mico de la literatura y el periodismo. Eres periodistas, ¬Ņc√≥mo te gustar√≠a ser mirada en ese gremio de escritores que a√ļn no cuenta al periodismo como literatura?

Como una periodista que escribe o como una escritora que hace periodismo. No hay diferencias para m√≠. Siempre he tenido claro que yo quiero escribir. Me suger√≠an estudiar Filolog√≠a en La Habana y yo pens√© en Ernest Hemingway, Gabriel Garc√≠a M√°rquez, Alejo Carpentier, Jorge Ma√Īach… la lista ser√≠a interminable. Muchos de los grandes escritores ejercieron el periodismo. En esta profesi√≥n tambi√©n he encontrado herramientas para narrar. Me alegr√≥ ver en el evento del ‚ÄúCelestino‚ÄĚ a muchos periodistas, entre ellos, en el jurado, a Rub√©n Rodr√≠guez, ganador de importantes premios nacionales y editor del peri√≥dico Ahora, de Holgu√≠n. Aunque esta pol√©mica se ha ido superando, lamentablemente hay quienes todav√≠a te enganchan un cartel.

Llenar una planilla contigo no es f√°cil. Entraste a la AHS por la secci√≥n de audiovisuales, y bien que pudieras estar en la de literatura o en la de cr√≠tica e investigaci√≥n. ¬ŅC√≥mo lo resolvemos?

Sobre todas las cosas quiero escribir, pero no voy a dejar de hacer audiovisuales porque me interesa desde el guion y la producci√≥n, la paso bien, son retos que me pongo. No quiero dejar de asumir proyectos desde el documental porque el documental es una manera tambi√©n de narrar. Oneida me dec√≠a: de vez en cuando suelta el libro y ve una buena pel√≠cula, porque las pel√≠culas te ense√Īan tambi√©n a narrar para la escritura. Es verdad.

La Asociaci√≥n en Camag√ľey te tiene entre sus j√≥venes de vanguardia, ¬Ņte satisface eso?

Si el ‚ÄúOnelio‚ÄĚ me abri√≥ puertas desde la escritura, la AHS me ha dado la posibilidad de participar en eventos, de compartir entre los j√≥venes y tambi√©n para llegar a otros lugares. La AHS es imprescindible para los j√≥venes que queremos hacer arte, y para publicar ofrece muy buen espacio para empezar.

En el Premio Celestino de Cuento/Tomada del Facebook de la entrevistada

‚ÄúNo construyo universos cotidianos, sino nuevas realidades‚ÄĚ

Taimi Dieguez Mallo despert√≥ mi inter√©s en aquellos a√Īos ‚ÄĒno tan lejanos, pero s√≠‚ÄĒ en que ambas compart√≠amos las aulas del Instituto Superior de Arte. Desde entonces, Taimi ha crecido como autora y se ha esforzado por mostrar una po√©tica donde la mujer y la madre aparecen como epicentros, ra√≠ces de sentido que han enrutado su escritura. Entrevistarla, es pretexto para conversar con la amiga y la creadora.

 

La madre, la matria y las figuras femeninas son parte indiscutible de tu escritura. ¬ŅC√≥mo has ido construyendo a la dramaturga que eres?, ¬Ņc√≥mo estos temas han llegado a ti?

Mi historia de vida me ha propiciado hablar sobre la figura femenina y, en especial, sobre la madre. Yo perd√≠ a la m√≠a siendo ni√Īa, por lo que a trav√©s de la escritura y la creaci√≥n he reinventado esta relaci√≥n, ya bien para saldar esta ausencia o para profundizar en el fen√≥meno de la maternidad, y del sistema de relaciones que se establece entre las madres y sus hijos; si bien nuestra sociedad, por m√°s patriarcal y machista que sea, sigue teniendo a la madre como fuente de vida y alimento. Es en realidad esto lo que me interesa: las potencialidades creadoras de una mujer. Al menos, es de esto de lo que ahora me ocupo. Quiz√°s a la vuelta de unos a√Īos me preocupen otras cuestiones. Pero creo que es muy dif√≠cil abandonar algo tan complejo como es la creaci√≥n. ¬ŅQu√© creamos? ¬ŅC√≥mo lo hacemos? ¬ŅPara qu√© lo hacemos? Son preguntas filos√≥ficas, si tomamos la creaci√≥n como existencia. En resumen, creo que soy una autora que se ocupa sobre la posibilidad de nacer, de ser‚Ķ con esto quiero decir: elegir nuestro propio destino.

 

¬ŅCu√°ndo y c√≥mo supiste que quer√≠as ser dramaturga?

Decido estudiar dramaturgia porque quer√≠a cursar estudios en una escuela donde me ense√Īaran a escribir bien, donde me cultivara como artista. Pensaba apropiarme de las herramientas dram√°ticas para perfeccionar mi narrativa y mi poes√≠a, que fueron los primeros g√©neros en los que incursion√©. Pero antes de escribir y encontrarme con el mundo de la literatura, hice teatro como aficionada y fui por alg√ļn tiempo instructora de arte. Por esto, el teatro me era familiar.

 

Los hechos de la vida, oscuros o esplendentes, ¬Ņsirven como material dram√°tico?, ¬Ņde qu√© manera resemantizas la existencia para escribir tus propias obras?

Cuando escribo una obra ‚ÄĒdram√°tica, narrativa o simplemente un poema‚ÄĒ lo hago porque hay algo que quiero decir, algo que he descubierto o intento descubrir; por eso mismo lo escribo, para verlo. Ese ‚Äúalgo‚ÄĚ puede ser cualquier cosa que tenga que ver conmigo, con mi vida y mi relaci√≥n con el mundo. No escribo desde otro lugar que no sea desde m√≠, como creo que les sucede a todos los artistas. Lo interesante, en cada caso, es la estrategia que seguimos para crear. En mi caso, me interesa la fusi√≥n de las realidades, la hibridaci√≥n, lo ambiguo, lo po√©tico. Y esto porque me importa la propia creaci√≥n como tema de creaci√≥n, as√≠ como hay dramaturgos interesados en mostrar con su obra los propios procedimientos del teatro y se sirven de una estrategia metateatral, o quienes prefieren los t√©rminos de la autoficci√≥n o teatro documental. Yo acudo m√°s a la poes√≠a.

 

Muchos de tus personajes viven en mundos de cruda belleza. Incluso dentro de sus oscuridades se ve lo hermoso. ¬ŅPor qu√©? ¬ŅQu√© universos te interesa construir, nuclear, mostrar?

La vida nunca ha sido para los humanos en blanco y negro. La vida est√° llena de colores, tonalidades, matices, texturas, vol√ļmenes; en fin, la forma de la vida puede ser sorprendente. Generar sorpresa, asombro, misterio, es algo que me cautiva en la creaci√≥n. Por ello no construyo universos cotidianos, o al menos, intento distanciarme de la cotidianidad, aunque una historia pueda desarrollarse en un edificio multifamiliar, en nuestros d√≠as y el conflicto de los personajes ser el m√°s mundano. Yo logro conducir esta realidad por los caminos de la poes√≠a, que me permite generar lo ins√≥lito, decir sin ilustrar, sino produciendo nuevas realidades. Por ejemplo, en una obra como Manzanas sobre la nieve. Drama semiepistolar, no puede el lector esperar que estas manzanas sean rojas o verdes, tendr√° que prepararse para verlas de otro color.

 

A qu√© tributas primero, ¬Ņa la escritura o a la escena?

Primero tributo a la escritura, porque como dice el maestro Juan Mayorga: dirigir es escribir sobre la escena. Pero también porque me siento más lista para asumir la página en blanco que la escena vacía. Quizás es una cuestión de formación, de entrenamiento. Sin embargo, los dos mundos son electrizantes, cuando uno se abre camino por ellos.

 

En 2018 obtienes Premio Literario ‚ÄúHermanos Loynaz‚ÄĚ por el libro de cuentos Piedras a los varones. Al parecer tu escritura se enrumba tambi√©n hacia la narrativa, ¬Ņllegar√°s a la poes√≠a y a otros g√©neros?

Piedras a los varones es una deuda que ten√≠a con la narrativa que, junto a la poes√≠a, fueron mis g√©neros de entrada a la literatura. Es un libro de cuentos que estuve escribiendo por a√Īos, incluso antes de entrar al ISA. No son esos primeros cuentos de la vida, ya hab√≠a ensayado antes, cuando curs√© el Centro Onelio. Estos cuentos los escrib√≠ sinti√©ndome ya m√°s confiada como narradora y est√°n contaminados por el teatro, por las voces de los personajes, por sus mon√≥logos o di√°logos internos, por las acotaciones, por la multiplicidad o simultaneidad de espacios. Tambi√©n hay un coqueteo con la ep√≠stola y, sobre todo, una fuerte presencia de la poes√≠a, del lenguaje po√©tico. Yo quer√≠a escribir cuentos en los cuales se cruzasen otros g√©neros literarios. Los temas fundamentales son la muerte, la violencia, la soledad, el sexo, tratados desde el deseo de los personajes por vivir, personajes, por lo general, femeninos y j√≥venes. Y s√≠, pienso seguir escribiendo narrativa, me gustar√≠a mucho hacer una novela. Nunca he dejado de escribir poes√≠a pero no la he publicado, no he tenido esa suerte.

 

La idea de llevar tus propios textos a escena, ¬Ņc√≥mo nace y qu√© experiencias te ha reportado hasta ahora?

Llevo mis textos a la escena, en primera instancia, para que se conozcan. Lo contradictorio es que no los llevo tal cual, porque cuando creo en la escena, me gusta vivir un proceso de descubrimiento, como en el papel. Por tanto, no puedo reproducir mi obra tal cual. Mi paso por la escena, que todavía es muy breve, me ha valido para comprender que en cualquier acto de creación, el artista tiene, como más importante deber, el de decidir. El artista tiene que decidir qué hace, cómo lo hace y para qué, y debe ser coherente con sus decisiones. Ahora bien, nunca debe renunciar a la posibilidad de experimentar.

 

¬ŅCrees que la escena cubana actual es compatible con todo tipo de escrituras o existen algunas que quedan marginadas?

Si hay alguna escritura marginada es porque el autor no ha sabido moverla hacia las tablas. El autor no puede encerrarse en la soledad de su escritorio, a no ser que no le interese llegar a la escena o a una simple lectura dramatizada. Yo, generalmente, hago teatro con mis amigos, aunque he tenido la suerte de querer ser estrenada por Teatro El misterio, que dirige Delia Coto.

 

¬ŅQu√© narradoras, poetas y dramaturgas te interesan?

Me gusta mucho Virginia Woolf, su novela Las olas y Orlando las envidio, en el buen sentido de la palabra. También me gustan mucho las poetas Emily Dickinson, Elizabeth Bishop y Dulce María Loynaz.

 

¬ŅEn qu√© momento creativo de tu vida te encuentras y cu√°les son tus horizontes m√°s pr√≥ximos de escritura?

Ahora mismo estoy pr√≥xima al estreno de Con la ropa de mi madre. Obra para ser dicha por el perro hembra, que hago en colaboraci√≥n con Nadianys Boudet. Esta obra tambi√©n ver√° la luz por Ediciones Matanzas este a√Īo. Y estoy reescribiendo un texto dram√°tico sobre el inicio de las guerras de independencia, que tambi√©n ser√° mi pr√≥ximo proyecto para la escena, en colaboraci√≥n con un artista visual.


Tras los pasos del Chino Heras

La primera es su magisterio, humilde y desinteresado, al punto de uno pensar que el Chino ha dejado de hacer buena parte de su obra ‚Äďesa novela o esas memorias que nos debe‚Äď por revisar tus cuentos con toda la paciencia del mundo, mientras te habla de las t√©cnicas narrativas que desconoces citando la obra de sus maestros o que has usado, pero sin saber que estabas utilizando una caja china o un dato escondido en tus historias. [+]