Casa de las Américas


Palabras para abrir caminos

A 59 a√Īos de aquel acto, la Uni√≥n de Escritores y Artistas de Cuba acogi√≥ el panel ¬ęPalabras a los Intelectuales: Defender la Revoluci√≥n es defender la cultura, en el que se debati√≥ acerca de la vigencia de ese discurso, justo cuando tambi√©n se cumple el primer a√Īo del IX Congreso de la Uneac.

La frase m√°s c√©lebre, m√°s citada, discutida y habitualmente sacada de contexto de aquella alocuci√≥n fue ¬ęDentro de la Revoluci√≥n todo, contra de la Revoluci√≥n nada¬Ľ.

El escritor Miguel Barnet explic√≥ su esencia: ¬ęHab√≠a que salvar a la Revoluci√≥n, hab√≠a que defenderla. Salvar la Revoluci√≥n era salvar la cultura¬Ľ.

¬ęMe di cuenta de que se iniciaba un camino diferente¬Ľ, evoc√≥ el tambi√©n presidente de honor de la Uneac, quien afirm√≥ que las Palabras a los Intelectuales complementaron otro documento esencial de Fidel Castro: su alegato La historia me absolver√°.

El director de la Oficina del Programa Martiano, doctor Eduardo Torres Cuevas, consider√≥ que en 1961, a√Īo de definiciones, se estaba creando la nueva cultura, la nueva intelectualidad, que eran continuaci√≥n de los mejores valores de la tradici√≥n nacional, pero tambi√©n determinaci√≥n de cambio.

El discurso de Fidel, seg√ļn Torres Cuevas ¬ęle dio racionalidad a un proceso: pensamiento y sentimiento‚Ķ Ah√≠ naci√≥ una cultura que no exist√≠a antes de esas palabras¬Ľ.

¬ęLa Revoluci√≥n es cultura, eso el primero que nos lo dijo fue Fidel Castro¬Ľ, concluy√≥ Torres Cuevas.

Rafael González, presidente de la Asociación Hermanos Saíz, consideró fundamental para los más jóvenes creadores el contacto directo con la historia. En las Palabras de los Intelectuales Fidel estableció una relación estrecha con los artistas y escritores, que mantuvo hasta el final.

El presidente de la Uneac, Luis Morlote Rivas, resaltó el método que instauró Fidel en aquellas Palabras. Ese diálogo franco y distendido con los creadores fue un ejercicio cotidiano del líder de la Revolución Cubana.

Morlote instó a revisar también el discurso que Fidel pronunció semanas después en la clausura del congreso fundacional de la Uneac, en el que reafirmó el espíritu democrático e integrador de la política cultural naciente.

Los estrechos vínculos de Fidel con la Uneac, dijo Morlote, odedecieron a su interés permante por conocer el pensamiento y la acción de los creadores.

Morlote recordó el análisis que el presidente cubano Miguel Díaz-Canel hizo de las Palabras a los Intelectuales en su discurso en la clausura del IX Congreso de la Uneac, donde remarcó su vigencia y proyección.

El presidente de la Casa de las Am√©ricas, Abel Prieto, reflexion√≥ sobre la idea de continuidad que defendi√≥ D√≠az-Canel en ese discurso, considerado por muchos de los que lo escucharon como ¬ęunas segundas¬Ľ Palabras a los Intelectuales.

Citando frases de la alocución de Fidel en junio de 1961 y haciendo énfasis en su contexto, Abel Prieto destacó la altura, la honestidad, la meridiana posición de Fidel durante aquellos encuentros.

Reducir Palabras a los Intelectuales a un eslogan, a una receta, es lamentable, pues es un discurso lleno de matices, que partiendo de principios sólidos, no renunciaba al diálogo, al debate. Fidel fue un excepcional constructor de consensos, afirmó Prieto.

En el esp√≠ritu de las Palabras a los Intelectuales, Abel Prieto inst√≥ a los artistas e intelectuales a pensar en c√≥mo la cultura puede seguir siendo √ļtil a la Revoluci√≥n en los tiempos tan complejos que vivimos.

Al acto asistieron el Ministro de Cultura Alpidio Alonso, la secretaria general del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura, Nereida López Labrada, y miembros de la dirección de la Uneac.

El panel, moderado por la vicepresidenta de la Uneac Magda Resik, será transmitido este martes a las 4:00 p.m. por la Televisión Cubana.

*Tomado de Trabajadores


La vida eterna de Roberto Fern√°ndez Retamar (Fotos, videos y poemas)

(El Portal del Arte Joven Cubano retoma este trabajo period√≠stico, publicado a prop√≥sito de su fallecimiento en 2019, en homenaje a ese gran poeta y ensayista, Maestro de Juventudes, que en el d√≠a 9 de junio cumplir√≠a 90 a√Īos)

Si me dicen que te has marchado O que no vendr√°s, No voy a creerlo: voy A esperarte y esperarte: Si te dicen que me he ido, O que no vuelvo, No lo creas: Esp√©rame Siempre».

La noticia fue un golpe en el alma de millones de personas en Cuba y el mundo. El poeta y ensayista Roberto Fern√°ndez Retamar, el hombre entra√Īable, el profesor de teor√≠a y cr√≠ticas literarias, El Miembro de la Academia Cubana de la Lengua, el Presidente de Casa de las Am√©ricas, el Premio Nacional de Literatura (1989), el doctor en Filosof√≠as y Letras, el revolucionario, el pensador, uno de los intelectuales m√°s grandes del continente, falleci√≥ este 20 de julio a los 89 a√Īos de edad.

Y la gente, aqu√≠ y all√°, en muchas partes, habla de √©l, lo recuerda, lo lee, se sumerge en sus versos y ensayos, le dedica textos‚ĶLlamadas por tel√©fonos, publicaciones en redes sociales y conversaciones entre amigos transmiten el dolor y la admiraci√≥n de quienes lo conocimos personalmente o mediante sus escritos, siempre repletos de lucidez y esa capacidad tremenda para desentra√Īar y alertar, m√°s all√° de lo aparente.

Conocíamos sobre su delicado estado de salud, pero no pensábamos en su partida física. Retamar caló muy hondó en sus familiares y amigos, en la intelectualidad latinoamericana y los amantes de la literatura, pero también mucho más allá.

Lo quieren millones de otras personas que admiran al poeta y pensador, pero sobre todo al ser humano, cultivador de la belleza y empe√Īado siempre en ayudar a su pa√≠s desde las palabras y la acci√≥n.

Nacido en la V√≠bora, La Habana, el 9 de junio de 1930, resalta su capacidad para analizar temas de la cotidianidad y el esp√≠ritu de los pueblos con sencillez y naturalidad, pero tambi√©n con enorme profundidad reflexiva y po√©tica. No escribi√≥ ni habl√≥ nunca √ļnicamente para las √©lites, pero su obra es de una altura tremenda, tal vez por ese mismo don de entender y reflejar como pocos las mareas humanas.

Resulta inevitable pensar en algunas de sus obras, versos y prosas, en su ejemplo de intelectual y hombre fiel a la creaci√≥n y al alma de Cuba y nuestra Am√©rica. Ah√≠ est√° Calib√°n, publicado por primera vez en 1971 y considerado uno de los ensayos m√°s importantes escritos en lengua espa√Īola, un texto con penetrantes reflexiones sobre la identidad latinoamericana, que, como su autor, seguir√° teniendo larga vida. Una fuente a la cual se deber√° volver una y otra vez, desde Cuba y Am√©rica, desde Europa y otras partes del planeta, para entender mejor las esencias de los nacidos en esta regi√≥n del, en estos actuales pa√≠ses, cuyos habitantes somos resultados de ra√≠ces, luchas y procesos muy singulares, mediante los cuales se han ido conformando rostros y cuerpos identitarios peculiares, que incluyen dis√≠miles influencias, pero poseedores de una cultura muy propia, como argumenta Retamar.

Verdaderamente Calib√°n impresiona por la fuerza y profundidad de sus tesis, con¬† an√°lisis sociol√≥gicos, hist√≥ricos, literarios y de otros tipos, desde las entra√Īas del ser humano nacido aqu√≠, de conquistadores, inmigrantes‚Ķ, todo en constante di√°logo con lo ocurrido o proyectado desde otros lugares del mundo, especialmente Estados Unidos y Europa.

Doctor Honoris Causa de las universidades de Sofía, Buenos Aires y Las Villas, Fernández Retamar, quien también impartió clases en universidades extranjeras como las de Yale y Columbia, reafirma sus esencias martianas en ese texto, en el cual varias veces se remite al ensayo Nuestra América y a otros artículos e ideas del Héroe Nacional cubano.

Sin dudas, Calib√°n debe mantenerse siempre como un ser de papel o digital, imprescindible en las aulas de nuestro pa√≠s y Am√©rica, hijo no solo de su autor, sino de dis√≠miles pensadores y sus pueblos, con plena conciencia de que ‚Äúponer en duda nuestra cultura es poner en duda nuestra propia existencia, nuestra realidad humana misma‚ÄĚ, una alerta para el presente y futuro.

  • ¬ŅQu√© es la poes√≠a? dices mientras clavas
    Varias decenas de pinchos en la carne.
    ¬ŅQu√© es poes√≠a? ¬ŅY t√ļ me lo preguntas?
    Que cualquier cosa sea posible, eso es la poesía.

¬ŅC√ďMO VEMOS LOS J√ďVENES A FERN√ĀNDEZ RETAMAR?

Frente a la pantalla del televisor, en el momento de la noticia, la primera imagen que vino a nuestra mente fue la de un Retamar sonriente, repleto de energ√≠as, explicando, leyendo, polemizando, escribiendo, so√Īando‚Ķ

Recordamos el √ļltimo d√≠a cerca, cuando ya caminaba con mucha dificultad, ayudado por un bast√≥n y otra persona, pero todav√≠a con esa imagen po√©tica en el rostro, en su gesto de detenerse y responder una pregunta de manera muy breve, en su jam√°s traicionada sinceridad y compromiso creativo.

Para nosotros es indudablemente un maestro, no solo desde los versos y ensayos, desde su labor en Casa de las Américas, publicaciones en medios de prensa y otras responsabilidades de dirección en la revista Unión, el Centro de Estudios Martianos, y otras instituciones y lugares, sino desde su quehacer como hombre e intelectual, con una permanente proyección social.

Autor de decenas de libros como A quien pueda interesar, Hemos construido una alegría olvidada y Nosotros los sobrevivientes, supo conjugar belleza estética, simplicidad, profundidad, coherencia y capacidad de análisis en sus obras, las cuales son singulares retratos de su época. Las reflexiones suelen estar implícitas en sus versos, tal vez sin proponérselo, pero como algo implícito siempre en su pensamiento.

Leerlo es conocer tambi√©n al esposo, al padre, al revolucionario, al so√Īador que nunca se rindi√≥ y estaba muy seguro de que ‚Äúen Cuba las dificultades son nuestro aire cotidiano. Por lo menos ahora no peleamos una derrota, sino que defendemos una esperanza‚ÄĚ, como expres√≥ en entrevista concedida en 1992, cuando se sufr√≠an los efectos del Per√≠odo Especial.

La obra de Retamar es tambi√©n voz de diferentes momentos de la Revoluci√≥n cubana, y sus ciudadanos, a veces desde la experiencia muy personal. Llama la atenci√≥n el desempe√Īo de diferentes funciones, sin abandonar jam√°s una creaci√≥n de calidad y despojada de hermetismos. Lo recordamos como autor indispensable en la poes√≠a hispanoamericana contempor√°nea, como ensayista pol√©mico y tambi√©n como hombre importante en la pol√≠tica cultural cubana, con efectos innegables en nuestra Am√©rica.

Las nuevas generaciones no podemos olvidar nunca sus consideraciones sobre el papel de los intelectuales y los necesarios procesos de descolonización cultural en nuestro continente, un reto que se mantiene en contextos diferentes, pero iguales de desafiantes.

Debemos tener presente tambi√©n que, como dijo en 1992, m√°s all√° de vientos a favor o en contra, «son los escritores y los artistas los que hacen la obra de arte‚Ķ»

RETAMAR EN EL TIEMPO

  • Cuando pongo mi mano joven,
    Condescendiente,
    Sobre el hombro tormentoso del anciano,
    Es sólo una ilusión, sólo un instante,
    El tiempo
    De mirar a las nubes, a los astros,
    Antes de que otra mano,
    Generosa,
    Se pose sobre mi hombro
    Llam√°ndome ¬°oh anciano!

Hace apenas unas horas de su partida física. Tal vez, todavía algunas personas lloran, muchas sienten la tristeza, el dolor…, pero dentro de todo existe la certeza de que Roberto Fernández Retamar nunca se irá verdaderamente.

Su pensamiento, la obra y cualidades como ser humano resultan demasiados poderosos, como para ser borrados por el tiempo o el olvido. En lo adelante, no se deber√° intentar imitarlo o colocarlo en un pedestal. √Čl est√° en un lugar cimero de la cultura latinoamericana precisamente por la capacidad de di√°logo de sus textos, nacidos desde el amor, la pol√©mica, los sue√Īos, la tristeza‚Ķ, pero sobre todo desde la voluntad, el anhelo y la memoria.

Cada libro suyo permanecerá como parte de su palpitar, la intranquilidad y dimensión de sus ideas. Textos, como Felices los normales, Calibán y Para una teoría de la literatura hispanoamericana le garantizan su presencia junto a cada generación de poetas e intelectuales.

La mejor manera de honrarlo ser√° recordarlo, pero sobre todo tener siempre presentes sus esencias como poeta e intelectual total, en los textos y la cotidianidad, en las decisiones, las propuestas y el quehacer.

ALGUNOS POEMAS DE ROBERTO FERN√ĀNDEZ RETAMAR

EL OTRO

Nosotros, los sobrevivientes,

¬ŅA qui√©nes debemos la sobrevida?

¡Quién se murió por mí en la ergástula,

quién recibió la bala mía,

la para mí, en su corazón?

¬ŅSobre qu√© muerto estoy yo vivo,

sus huesos quedando en los míos,

los ojos que le arrancaron, viendo

por la mirada de mi cara,

y la mano que no es su mano,

que no es ya tampoco la mía,

escribiendo palabras rotas

donde él no está, en la sobrevida?

***

FELICES LOS NORMALES

A Antonia Eiriz

FELICES LOS NORMALES, esos seres extra√Īos.

Los que no tuvieron una madre loca, un padre borracho, un hijo delincuente,

Una casa en ninguna parte, una enfermedad desconocida,

Los que no han sido calcinados por un amor devorante,

Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco m√°s,

Los llenos de zapatos, los arc√°ngeles con sombreros,

Los satisfechos, los gordos, los lindos,

Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,

Los que ganan, los que son queridos hasta la empu√Īadura,

Los flautistas acompa√Īados por ratones,

Los vendedores y sus compradores,

Los caballeros ligeramente sobrehumanos,

Los hombres vestidos de truenos y las mujeres de rel√°mpagos,

Los delicados, los sensatos, los finos,

Los amables, los dulces, los comestibles y los bebestibles.

Felices las aves, el estiércol, las piedras.

Pero que den paso a los que hacen los mundos y los sue√Īos,

Las ilusiones, las sinfonías, las palabras que nos desbaratan

Y nos construyen, los m√°s locos que sus madres, los m√°s borrachos

Que sus padres y m√°s delincuentes que sus hijos

Y m√°s devorados por amores calcinantes.

Que les dejen su sitio en el infierno, y basta.

***

POR UN INSTANTE

Esa luz en la noche,

¬ŅSer√° un reflector nuestro?

¬ŅSer√° un arma de ellos?

(Por un instante

Había olvidado

Que hay en el cielo luna, que hay estrellas.)

Roberto Fern√°ndez Retamar

***

OYENDO UN DISCO DE BENNY MOR√Č

ES LO MISMO de siempre:

¡Así que este hombre está muerto!

¡Así que esta voz

Delgada como el viento, hambrienta y huracanada

Como el viento,

es la voz de nadie!

¡Así que esta voz vive más que su hombre,

Y que ese hombre es ahora discos, retratos, l√°grimas, un sombrero

Con alas voladoras enormes

‚ÄĒy un bast√≥n‚ÄĒ!

¡Así que esas palabras echadas sobre la costa plateada de Varadero,

Hablando del amor largo, de la felicidad, del amor,

Y aquellas, √ļnicas, para Santa Isabel de las Lajas,

De tremendo pueblerino en celo,

Y las de la vida, con el ojo fosforescente de la fiera ardiendo en la sombra,

Y las l√°grimas mezcladas con cerveza junto al mar,

Y la carcajada que termina en punta, que termina en aullido, que termina

En qué cosa más grande, caballeros;

Así que estas palabras no volverán luego a la boca

Que hoy pertenece a un montón de animales innombrables

Y a la tenacidad de la basura!

A la verdad, ¬Ņqui√©n va a creerlo?

Yo mismo, con no ser m√°s que yo mismo,

¬ŅNo estoy hablando ahora?

***

A LOS √ĀRBOLES DEL CEMENTERIO

ESTOS √ĀRBOLES SE alimentan

De lo que fuimos, de lo que seremos:

Madera hecha de ojos, ramas

En que, acerc√°ndose, se siente el olor acre

De las piernas.

Por suerte, las hojas m√°s altas,

Las del pelo, van a confundirse

Con el viento de la tarde, el dulce viento

Que menea los primeros terrones sobre el cad√°ver.

***

ANIVERSARIO

Me levanto, a√ļn a oscuras, para llevar a arreglar unas ruedas del auto, que sigue roto,

Y al regreso, cuando ya ha brotado el hermoso y cálido día,

Te asomas a la ventana que da al pasillo de afuera, y me sonríes con tus ojos achinados del amanecer.

Poco después, a punto de marcharme para ir a revisar unos papeles,

Te veo cargando cubos con nuestras hijas,

Porque hace varios días que no entra agua, y estamos sacando en cubos la poca que haya en la cisterna del edificio.

Y aunque tengo ya puesta la guayabera de las reuniones, y en una mano la maleta negra que no debo soltar,

Ayudo algo, con la otra mano, mientras llega el jeep colorado.

Que demora poco, y al cabo me arrastra de all√≠: t√ļ me dices adi√≥s con la mano.

T√ļ me dec√≠as adi√≥s con la mano desde este mismo edificio,

Pero no desde este mismo apartamento;

Entonces, hace m√°s de veinte a√Īos, no pod√≠amos tener uno tan grande como √©ste de los bajos.

El nuestro era peque√Īo, y desde aquel balc√≥n que no daba a la calle,

Pero que yo vislumbraba all√° al fondo, cuando cruzaba r√°pido, en las ma√Īanitas fr√≠as, hacia las clases innumerables de introducci√≥n al universo,

Desde aquel balc√≥n, all√° al fondo, d√≠a tras d√≠a me dec√≠as adi√≥s, metida en tu √ļnica bata de casa azul, que iba perdiendo su color como una melod√≠a.

Pienso estas cosas, parloteando de otras en el jeep rojo que parece de juguete,

Porque hoy hace veintid√≥s a√Īos que nos casamos,

Y quiz√° hasta lo hubi√©ramos olvidado de no haber llegado las ni√Īas (digo, las muchachas) a la hora del desayuno,

Con sus lindos papeles pintados, uno con un 22 enorme y (no sé por qué) dos plumas despeluzadas de pavorreal,

Y sobre todo con la luz de sus sonrisas.

¬ŅY es √©sta la mejor manera de celebrar nuestros primeros veintid√≥s a√Īos juntos?

Seguramente s√≠; y no s√≥lo porque quiz√° esta noche iremos al restor√°n Mosc√ļ,

Donde pediremos caviar negro y vodka, y recordaremos a Mosc√ļ y sus amigos, y tambi√©n a Leningrado, a Bak√ļ, a Erev√°n;

Sino sobre todo porque los celebraremos con un día como todos los días de esta vida,

De esta vida ya m√°s bien larga, en la que tantas cosas nos han pasado en com√ļn:

El esplendor de la historia y la muerte de nuestras madres,

Dos hijas y trabajos y libros y países,

El dolor de la separación y la ráfaga de la confianza, del regreso.

Uno est√° en el otro como el calor en la llama,

Y si no hemos podido hacernos mejores,

Si no he podido suavizarte no sé qué pena del alma,

Si no has podido arrancarme el temblor,

Es de veras porque no hemos podido.

T√ļ no eres la mujer m√°s hermosa del planeta,

Esa cuyo rostro dura una o dos semanas en una revista de modas

Y luego se usa para envolver un aguacate o un par de zapatos que llevamos al consolidado;

Sino que eres como la Danae de Rembrandt que nos deslumbró una tarde inacabable en L`Ermitage, y sigue deslumbrándonos;

Una mujer ni bella ni fea, ni joven ni vieja, ni gorda ni flaca,

Una mujer como todas las mujeres y como ella sola,

A quien la certidumbre del amor da un dorado inextinguible,

Y hace que esa mano que se adelanta parecida a un ave

Est√© volando todav√≠a, y vuele siempre, en un aire que ahora respiras t√ļ.

Eres eficaz y l√ļcida como el agua.

Aunque sabes muchas cosas de otros países, de otras lenguas, de otros enigmas,

Perteneces a nuestra tierra tan naturalmente como los arrecifes y las nubes.

Y siendo altiva como una princesa de verdad (es decir, de los cuentos),

Nunca lo parec√≠as m√°s que cuando, en los a√Īos de las grandes escaseces,

Hac√≠as cola ante el restor√°n, de madrugada, para que las muchachas (entonces, las ni√Īas) comieran mejor,

Y, serenamente, le disputabas el lugar al hampón y a la deslenguada.

Un día como todos los días de esta vida.

No pido nada mejor. No quiero nada mejor.

Hasta que llegue el día de la muerte.

***

CON LAS MISMAS MANOS

Con las mismas manos de acariciarte estoy construyendo una escuela.

Llegué casi al amanecer, con las que pensé que serían ropas de trabajo,

Pero los hombres y los muchachos que en sus harapos esperaban

Todav√≠a me dijeron se√Īor.

Están en un caserón a medio derruir,

Con unos cuantos catres y palos: allí pasan las noches

Ahora en vez de dormir bajo los puentes o en los portales.

Uno sabe leer, y lo mandaron a buscar cuando supieron que yo tenía biblioteca.

(Es alto, luminoso, y usa una barbita en el insolente rostro mulato.)

Pas√© por el que ser√° el comedor escolar, hoy s√≥lo se√Īalado por una zapata

Sobre la cual mi amigo traza con su dedo en el aire ventanales y puertas.

Atr√°s estaban las piedras, y un grupo de muchachos

Las trasladaban en veloces carretillas. Yo pedí una

Y me eché a aprender el trabajo elemental de los hombres elementales.

Luego tuve mi primera pala y tomé el agua silvestre de los trabajadores,

Y, fatigado, pensé en ti, en aquella vez

Que estuviste recogiendo una cosecha hasta que la vista se te nublaba

Como ahora a mí.

¡Qué lejos estábamos de las cosas verdaderas,

Amor, qu√© lejos ‚ÄĒcomo uno de otro!

La conversación y el almuerzo

Fueron merecidos, y la amistad del pastor.

Hasta hubo una pareja de enamorados

Que se ruborizaban cuando los se√Īal√°bamos, riendo

Fumando, después del café.

No hay momento

En que no piense en ti.

Hoy quiz√° m√°s,

Y mientras ayude a construir esta

escuela

Con las mismas manos de acariciarte.


Rebelarse es deshacerse

Entrevista- manifiesto con Nara Mansur

Querida Nara: esta es una conversaci√≥n descoordinada, no simult√°nea. Este es un chat a destiempo, que imaginemos, lo hacemos desde un Facebook ‚Äúde palo‚ÄĚ con una conexi√≥n ‚Äúde palo‚ÄĚ en un pa√≠s de palo.

Las preguntas ‚Äúen negritas‚ÄĚ son las de siempre, las que salen en los peri√≥dicos y en los boletines, aquellas que los mismos entrevistados terminan odiando con el paso de los a√Īos. Esas, que no pueden faltar porque vienen por la libreta como el cloro, ahora con esto del Coronavirus.

Las interrogantes que aparecen ‚Äúen cursiva‚ÄĚ me preocupan a m√≠, y no son necesariamente teatrol√≥gicas ni importantes para el resto del mundo ni del arte, o tal vez s√≠. Las pregunto porque necesito saber lo que piensan determinadas mujeres al respecto, porque creo que t√ļ puedas decir algo que a m√≠, nuevamente en lo personal, me sirva, me alivie, me inquiete.

Nara, siempre has entendido la teatrolog√≠a y la dramaturgia, √≠ntimamente ligadas, al teatr√≥logo como creador y al dramaturgo como investigador, te√≥rico, cr√≠tico. Estos universos son vistos por muchos todav√≠a, como espacios antag√≥nicos. ¬ŅPor qu√© a√ļn sucede esto en tu opini√≥n?

Creo que esa idea tan obvia de complementariedad ‚Äďsi pensamos en el ideario que sostiene la creaci√≥n de esas carreras, del plan de estudios en la Facultad‚Äď no se implementa tanto en la pr√°ctica, en las formas de pensamiento y de la producci√≥n, el trabajo. Lo pienso m√°s radicalmente desde la lejan√≠a y en recordar el seminario que impart√≠, de dramaturgia, en pensar otra vez el programa de estudios, porque creo que no es com√ļn ‚Äďno sucede en Argentina al menos‚Äď ‚Äúestudiar‚ÄĚ teatrolog√≠a (fundamentalmente esta especialidad) o dramaturgia inmersos en una escuela de arte de nivel universitario y no como parte de estudios filol√≥gicos. Pienso que yo ser√≠a una persona completamente diferente si me hubiera graduado de la Facultad de Artes y Letras de la UH, por ejemplo.

Primera lectura de Venus y el alba√Īil, Jornadas organizadas por Tablas Alarcos, Teatro Nacional de Gui√Īol, 2005/ cortes√≠a de la entrevistada

No s√© si llegan a entenderse, pensarse, como antag√≥nicas, ser√≠a quiz√°s too much, pero s√≠ por separado, como si le exigi√©ramos operaciones y efectos de lectura distintos; y somos nosotros, los propios colegas los que muchas veces descalificamos o somos incapaces de crear este tipo de funcionamientos y/o de convivir con operaciones m√°s experimentales, que no acuerdan con la mayor√≠a de lo que se produce o con lo m√°s evidente de la tradici√≥n, lo m√°s ‚Äė‚Äôlegible‚Äô‚Äô.

Las formas están en continuo peregrinaje y mutación. Hay un trabajo con la palabra poética arduo en parte de nuestra dramaturgia, una palabra que no se acerca de manera representativa al teatro sino que presenta su propia invención, su reflejo grotesco, artificial, ambiguo… una marca muy evidente es la de las reescrituras de la tragedia, las continuidades vernáculas de esa mitología (la tragedia griega y el teatro latinoamericano parecieran genéticamente unidos).

En Cuba estamos saturados de una forma de entender el discurso, ‚Äúla palabra p√ļblica‚ÄĚ, por eso siempre hay una dial√©ctica de apropiaci√≥n de verdad y verosimilitud. Cuando una se pasa viviendo fuera unos a√Īos se muestra m√°s n√≠tidamente este dogma liberal de entender a Cuba entre el pintoresquismo y la opresi√≥n‚Ķ y la limosna. Es doloroso, siento que hay algo de nuestro orden cultural que se ha perdido para siempre entre desgobiernos, manipulaciones y equ√≠vocos, sobre todo la idea de vida y ritual, de comunidad.

Nara Mansur, Mariano Dames y Guillermo Esborraz en Charlotte Corday. Poema dram√°tico con m√ļsica, Buenos Aires, 2018

Yo pienso que es el ISA, la formaci√≥n que tuve all√≠ la que me hace pensar que por ejemplo, no me interesa la idea de calidad para pensar en un texto teatral ni un espect√°culo (esas palabras: excelencia, eficacia‚Ķ como si uno preparara habitaciones de un hotel, horneara pizzas, fuera gerente de una empresa…) me interesa la investigaci√≥n que conllevan, las asociaciones que provocan, la manera en que se insertan en el debate art√≠stico, pol√≠tico y social de su √©poca, la discusi√≥n (tensiones, acuerdos) que generan con sus contempor√°neos, todo lo que ese texto no quiere ser en relaci√≥n a su herencia, a su memoria; todo lo que se inventa como nuevo o lo que quiere hacer pasar por nuevo y es su memoria olvidada o escamoteada, su propia ignorancia.

Estamos en un momento confuso, de gran disputa simbólica. Porque este es un presente de guerra por los símbolos, por los rituales en el que no parece haber acuerdo en torno a la verdad, a la razón.

Entonces creo que esta distancia puede que suceda porque todav√≠a los espacios de circulaci√≥n parecen discurrir por caminos separados: pensemos en la posibilidad de acompa√Īar las obras con textos cr√≠ticos bien precisos, en una cr√≠tica que no califique, que no necesite a la puesta en escena para que le d√© legalidad a esa obra.

Las obras necesitan lecturas cr√≠ticas, lecturas d√≠scolas, creativas, necesitan que el espacio de preguntas y complejidad que crean, la cr√≠tica las reconozca o se invente otras pero que las visibilice‚Ķ no me refiero a la cr√≠tica puntual sobre una funci√≥n, me refiero a una cr√≠tica que acompa√Īa como acompa√Īa un amigo, un amante: discute pero ama, problematiza pero se siente parte de una misma cosa, no te tira por el balc√≥n.

Por otro lado, mi experiencia en el Seminario de Dramaturgia, cuando uno puede dirigir, coordinar un espacio como ese, es que está todo el tiempo posibilitando la discusión sobre las propias obras (lo personal allí, el grupo allí) que se van creando pero también hacia el panorama que tenemos alrededor de nosotros, con la propia bibliografía, con la selección, la toma de conciencia que cada uno puede hacer sobre lo que toca su sensibilidad, también esas obras a las que uno abandona o pasa de largo… Eso se discute, no hay censura ni ofensa, es todo parte de lo mismo.

¬ŅCu√°l es la delgada l√≠nea que separa la performatividad de la representaci√≥n, lo real de lo ficcional, la escena del crimen de la reconstrucci√≥n de los hechos?

Digamos que son todas l√≠neas delgadas, que los t√©rminos afloran, que se necesitan los t√©rminos para nombrar las formas del trabajo y en los √ļltimos a√Īos para nombrarse a s√≠ mismo. No parecen tanto formas de trabajo, sino marcas porque como nunca antes, el artista necesita venderse y poder ubicarse en el mercado. Son estrategias de performatividad donde no sabemos bien cu√°l es la obra del artista sino m√°s bien al artista como obra: su capacidad de respuesta, de sobrevivencia, de empat√≠a y mutabilidad.

Performance es una palabra √ļtil, que pareciera va a distinguir pero ya se volvi√≥ hasta vulgar, com√ļn. Por otra parte no es muy saludable dejarlo en la percepci√≥n solamente, como si el espectador, el ‚Äúvidente‚ÄĚ lo decidiera todo, lo supiera todo, fueran √©l y su libertad, su verdad, su dinero‚Ķ Vuelvo a la cr√≠tica, en las formas de invenci√≥n y de an√°lisis, de generar preguntas, especular, distinguir, crear series, narrativas de unas obras y otras, de unas experiencias y otras, por fuera de las evidencias ya estipuladas, como puede ser una generaci√≥n determinada.

Pensemos que si los pol√≠ticos desde hace a√Īos se entrenan, se preparan, dise√Īan sus discursos y apariciones en p√ļblico, son asesorados para estas relaciones y ‚Äúartes vivas‚ÄĚ, c√≥mo nos desmarcamos, qu√© esperanzas podemos tener si ficci√≥n, performance son ya variantes del crimen, reconstrucciones de esos ‚Äúestados‚ÄĚ y hechos.

cartel de Ignacio & Mar√≠a, montaje de Julio C√©sar Ram√≠rez, Teatro D’ Dos, La Habana, 2010

Lo performativo lo asociamos a cierta espontaneidad, a una renuncia al sistema hegem√≥nico, a la repetici√≥n, al ensayo, a la idea de espectador anestesiado que consume en su butaca‚Ķ pero tampoco esto es una l√≠nea infranqueable…

Es fundamental para los pa√≠ses emergentes, para los que siempre estamos discutiendo soberan√≠a, independencia, pol√≠ticas culturales inclusivas, no perder la memoria: ¬Ņde qu√© se trata nuestra emancipaci√≥n, qu√© nos descoloniza hoy, qu√© se nos est√° olvidando hoy, qu√© hay de fundamental y de superfluo en los estados de la movilizaci√≥n actual, c√≥mo nos relacionamos con nuestras vanguardias, c√≥mo nos interpelan hoy?

En un momento en el que ‚Äúla especializaci√≥n‚ÄĚ parece ser la mejor manera desde formar a un profesional, obrero, artista, frente al intrusismo profesional, ¬Ņcrees en el tipo de creador que es autor, performero, director, realizador?, crees en el ‚Äútodos hacemos de todo‚ÄĚ. ¬ŅEs posible llevar todos esos perfiles sin perderse demasiado?

Si hay intrusos es porque otros han dejado un vac√≠o, han hecho silencio o los hemos olvidado. Es muy dif√≠cil, lo hacen personas muy talentosas y/o muy aventureras. Podr√≠amos pensarlo desde el deseo. Como aperturas del deseo, de formas de la realizaci√≥n y la independencia. Es un s√≠ntoma, un comportamiento que existi√≥ siempre: algo similar hicieron Nemir√≥vich D√°nchenko, Ferdinando Taviani, Ludwig Flaszen, y entre nosotros, Rine Leal, Rosa Ileana Boudet, Raquel Carri√≥, entre tantos ejemplos que pudi√©ramos traer aqu√≠‚Ķ ninguno de ellos hac√≠a una sola cosa pero incre√≠blemente ahora no vemos toda la creatividad que supone trabajar en las instituciones, en el servicio p√ļblico: los m√ļltiples oficios, trabajos, labores de imaginer√≠a y v√≠nculos que supone.

Son recientemente las redes sociales, un uso m√°s democr√°tico de la tecnolog√≠a (fotograf√≠a, la posibilidad de publicaciones digitales, etc.) la que nos hace pensar en que solo est√° pasando ahora esa operaci√≥n multitareas, de m√ļltiples desempe√Īos. Uno se pone a pensar en Vicente Revuelta o Flora Lauten, c√≥mo hubiera sido su magisterio, su legado, la red de influencias, sus acciones art√≠sticas si hubieran tenido disponibles estas herramientas, estas situaciones de exploraci√≥n de lo creativo de tal inmediatez y comunicabilidad como las vivimos ahora.

Pero s√≠ hay intrusismo, hay mucho disparate circulando, mucho ego desplegado en nombre de la poes√≠a, de lo period√≠stico, de lo art√≠stico, ¬Ņpero no estamos todos un poco perdidos?, ¬Ņno estamos descentrados, llenos de a√Īoranzas, mir√°ndonos en espejos ajenos, simulando inquietud, simulando alegr√≠a, confianza? Hay argumentos que las ciencias sociales, la historia, la investigaci√≥n traen consigo que son precisos, espec√≠ficos y no son sustituibles ni intercambiables con pareceres, opiniones o el documento personal de cualquiera de nosotros. Y as√≠ en cada √°rea de estudios.

Alejandra Maldonado y Cristopher Cancel-Pomales en Venus y el alba√Īil, montaje de Aravind Adyanthaya, The Loisaida Inc. Center, Nueva York, y Casa Cruz de la Luna, Puerto Rico, 2016. Foto: Angel L. Matos/ cortes√≠a de la entrevistada

El conocimiento tiene un enorme valor y pareciera diluido, escamoteado, en estos d√≠as por esta opinolog√≠a, sentimentalidad, democracia de los yoes diciendo, nombrando, vaticinando, recordando‚Ķ. Pero esto es as√≠ y seguir√° siendo as√≠ y hablaremos de esta democracia directa ‚Äďdigamos‚Äď a la anterior representativa, en la que tantos quedaban fuera, porque era m√°s elitista, jer√°rquica, burguesa finalmente… La gran pregunta es qu√© leer, a qu√© atender, d√≥nde est√°n mis decisiones y c√≥mo las hago interactuar, qui√©n me influencia, c√≥mo rastreo, c√≥mo estudio, c√≥mo nombro lo que hago, con qui√©nes trabajo, finalmente las ideas, la ideolog√≠a, la disponibilidad al debate y no a la fe.

Es de enorme potencia ir de un lado a otro, experimentar, estudiar, tomarle el pulso a nuevas herramientas… creo que abre puertas, posibilidades de trabajo, de que te convoquen, te hace abrir el espectro de colegas y gente con la que interactuar, por ejemplo.

Tambi√©n porque muchas de estas funciones son m√°s visibles en las redes: es m√°s f√°cil encontrar un video en youtube que un poema de un libro publicado en Cuba o donde sea. Esta idea trae consigo otras muchas, donde la democracia parece ser la meta y tambi√©n es un problema o un desaf√≠o o quiz√°s la zona del trabajo colectivo m√°s urgente. ¬ŅQu√© se democratiza: el saber, el acceso al estudio, los textos de las ciencias sociales, la historia, la filosof√≠a o todas estas variables de la autoayuda mundial que pareciera que estamos escribiendo, leyendo, subrayando, repitiendo, consumiendo? ¬ŅEl dogma de la publicidad con otro aspecto?

¬ŅCu√°les son los impulsos, obsesiones, experimentos, preguntas, revelaciones, qu√© m√°s se repiten en tu escritura? Esos que persisten y te han hecho escribir todos estos a√Īos.

La idea de la revoluci√≥n libertaria y democr√°tica encarnada en la mujer, en las propias ideas que no son las del poder. La idea de la pasi√≥n, √ļnica y desdoblada, la intimidad, la idea del hombre (‚Äúla belleza del marido‚ÄĚ dir√≠a Anne Carson) y de los hombres amantes, aband√≥nicos, presentes. Un mismo hombre del que me enamoro siempre que es h√©roe y pobre diablo simult√°neamente. La obsesi√≥n √©pica en una lectura subconsciente, tremendamente subjetiva. La amenaza de esa subjetividad siempre intervenida por el afuera que ama y manipula y distorsiona voz, imagen. La pregunta por la comunidad, por los estadios de la vida ritual. La pregunta por la condici√≥n filos√≥fica que encarna el teatro pero tambi√©n la costumbrista, la chancleta (¬Ņpor qu√© pienso en Sartre y Simone de Beauvoir, en Jos√© Mart√≠ y la rumba a un mismo tiempo; en El arca y en Un novio para Veneranda; en una tribuna, en unos zapatos con flores en los tacones y en los helechos de la Sierra Maestra; en Lawton y en Par√≠s; en el pop repetitivo televisivo que le dio voz a mi sentimentalidad, y en el sacrificio; en acciones colectivas cuasi religiosas, en la captura de los ideales, en esa cosificaci√≥n siempre acechante.

Charlotte y el animal, de Martha Luisa Hern√°ndez y Andrea Doimeadi√≥s, Teatro El P√ļblico, 2015/ cortes√≠a de la entrevistada

El pensamiento como masacre, tambi√©n el ‚Äúsin sentido‚ÄĚ de la asociaci√≥n surrealista me interesa mucho, ese delirio que va de la neurosis al alumbramiento, a la lucidez. Me interesa pensar que una obra de teatro contiene muchas obras a su vez (pienso que eso trat√© de hacer en¬† Chesterfield sof√° capiton√©, por ejemplo, todas esas obras que quiso ser, esos deshechos, esos cad√°veres adentro de m√≠ misma, de un mismo texto, el ensayo que despliega en su propio l√©xico, la terminolog√≠a que lo hace af√≠n con todo lo que antes lo intervino, como un acto carnal, desmesurado.

La primera pregunta es ¬Ņqui√©n soy en el amor?, aunque aparezca ahora, como retardada, que me olvid√©. Me interesa lo que me resulta dif√≠cil, lo que me exige cambiar, la sensaci√≥n de que no me alcanza con lo que tengo y hay que ir por m√°s, m√°s a pesquisar, a rastrear, me pregunto por lo innombrable que nos da miedo, todo lo que no entendemos y nos da una patada, lo sensible que es propio, esas obras que te tratan como a un igual y te invitan a subirte a su carrusel, no a que te quedes est√°tico deserotizado mirando, mirando su pulcritud, su decencia, su maniobra tan f√°cil de aplaudir, su benevolencia. Se repite el desaf√≠o y el fracaso, el grito y la callada por respuesta, el gesto amoroso y el miedo. Lo que nos viene dado y el hambre, la carnicer√≠a, el circo‚Ķ que irrumpe en medio del amor.

Luego de vivir en otro pa√≠s, tan distinto, ¬Ņes tan dif√≠cil como algunos cuentan reencontrarse como escritor en un nuevo paisaje, en los nuevos rostros? ¬ŅEso de que el contexto te condiciona es tan real como muchos afirman? Si pudieras establecer una comparaci√≥n entre tu escritura antes y despu√©s, ¬Ņqu√© l√≠neas han continuado y cu√°les se han redireccionado hacia otras zonas investigativas? ¬ŅQu√© has estado haciendo en Argentina todos estos a√Īos?

Es muy evidente que he tenido más tiempo, así que es importante tener tiempo para escribir, no es juego… no todo el tiempo porque también creo que se vuelve contra uno (al menos, contra mí). Me gusta la idea de trabajar por encargo, me pasó con obras como Educación sentimental, Chesterfield sofá capitoné, que fueron pedidos en el marco de un taller; y ahora la reescritura de Orlando junto Agnieska Hernández, Rogelio Orizondo, Fabián Suárez, Martha Luisa Hernández Cadenas, Marien Fernández, Yunior García y Norge Espinosa, convocados por Carlos Díaz.

Me siento cada día más distinta y más sola, trabajo, me relaciono con argentinos poetas, dramaturgos, investigadores de teatro. Da un poco de miedo la especificidad, la marca nacional que no se borra, la identidad no es una pose, es algo absolutamente real, tangible, es tu corazón bombeando, también trabajas con bibliografías distintas o incluso trabajando con la misma bibliografía las haces funcionar de otra manera, de interpelar distinto…

Me dediqu√© varios a√Īos a la investigaci√≥n sobre el teatro de Pompeyo Audivert, a su m√©todo de trabajo, a todo lo que sucede en su Estudio, al que asist√≠ y donde tom√© clases varios a√Īos, despu√©s me baj√© y observ√©, dir√≠amos que por tres a√Īos o cuatro a√Īos, algo as√≠. Es un trabajo bastante contracorriente a lo que sucede en el teatro de Buenos Aires, que est√° tomado en su mayor√≠a por una actuaci√≥n representativa, con principios dir√≠amos stanislavskianos de organicidad, verosimilitud, etc.

El m√©todo de Audivert es el de armar improvisaciones colectivas que √©l llama m√°quinas teatrales donde el sustrato, la materia prima de esa palabra a explorar, es la poes√≠a y ciertos mitos nacionales: h√©roes, territorios, equ√≠vocos, objetos, etc. Las escenas m√°s bellas que he visto en mi vida las vi en esos a√Īos de entrenamiento en el Estudio El Cuervo, lo que el teatro hace y dice, lo que el teatro arma y desarma con las personas, con nuestros estados de √°nimo, con la sensibilidad personal.

Con Pompeyo armamos un libro que en la versión preparada/curada por mí permanece inédita pero él ha elegido algunas zonas del libro y lo ha editado recientemente; ahí aparece algo de lo que investigué durante ese tiempo y con posterioridad. Me gustaría armar un taller de crítica solo en relación con ese trabajo (a un trabajo de crítica participante, diríamos), del que un crítico forma parte, de lo que hace, del libro que prepara y del libro que pierde, del fracaso, de la autoridad individual en el teatro y de las variables para enfrentar la máxima pasión y también la pérdida, la no pertenencia, los adioses que la crítica activa y niega.

cartel de Ignacio & María, montaje de Festival di Teatro di Napoli, Italia, 2018

Chesterfield‚Ķ es la √ļnica obra que he publicado desde que estoy aqu√≠ y me parece mi mejor obra en todo sentido porque contiene muchos teatros dentro de una obra, efectos, sonoridades, el afuera y el adentro, la mirada desde fuera de Cuba sobre nosotros, sobre lo leg√≠timo de nuestras decisiones, la pregunta por la acci√≥n propia, la mano propia, la pregunta por la acci√≥n de los otros, las distorsiones,‚Ķ pero las veo como cuestiones oblicuas. Me interesa esta idea de lo oblicuo, no el af√°n evidente y enf√°tico que siento que es el tono predominante por nuestra situaci√≥n de angustia y de hartazgo.

Leo Charlotte Corday‚Ķ ahora como ‚Äútransparencia‚ÄĚ y sin embargo hace poco una actriz contaba que hab√≠a abandonado el montaje de esa obra porque le parec√≠a ¬°muy cr√≠ptica! ¬°Alabao! Me pareci√≥ incre√≠ble leer esto y me lleg√≥ el mensaje, ¬°ja! de la necesidad de textos que reflejen de forma m√°s directa los estados de la realidad(1).

Creo que Buenos Aires me ha dado o me ha impregnado algo, leve ‚Äďpienso que leve‚Äď, de este sentido de la oblicuidad. No me interesa la opinolog√≠a, el testimonio banal de mi vidita; con todo eso quiero hacer una bomba o una aventura m√°s conceptual.

Mis dos √ļltimos libros de poes√≠a (El trajecito rosa, Arpegio) he querido encararlos as√≠. Entonces estar fuera de Cuba es un dolor enorme porque uno pierde la inmediatez del espacio de creaci√≥n y circulaci√≥n que le son propios, que te identifican, que son ‚Äúla naturaleza‚ÄĚ.

Desde Buenos Aires he continuado pensando y hablando y recreando a Cuba en cada cosa que hago: pude preparar la selecci√≥n y el estudio introductorio del teatro de Virgilio Pi√Īera, pensando en un lector argentino, pensando en qu√© decirle de nuevo de este autor tan amado que no sea a√Īadir gestos al estereotipo y a todo lo que en este pa√≠s se conoce de √©l. Me interes√≥ contar que fue el dramaturgo m√°s le√≠do y llevado a escena en los a√Īos 90, de c√≥mo su dramaturgia encarn√≥ la idea de lo contempor√°neo para mi generaci√≥n.

Escrib√≠ tambi√©n estudios introductorios a los teatros completos de Iv√°n Turgu√©niev y Ant√≥n Ch√©jov, la mayor parte de sus obras se tradujeron entonces por primera vez directamente del ruso. Uno sabe que est√° escribiendo para una ciudad, un pa√≠s, un gremio ‚Äďel del teatro‚Äď que se ha formado como lector, como espectador, como ciudadano en coordenadas muy distintas a las m√≠as, a las nuestras.

La idea de lo latinoamericano es en lo primero en lo que no hay coincidencias. Este es un pa√≠s que vive otro tipo de soledad que en un punto se parece a nuestra insularidad. Siento que Cuba en medio de su crisis permanente est√° atravesada por circulaciones mucho m√°s contaminantes. La escena de Buenos Aires es de gran autonom√≠a, la siento ensimismada, autocomplaciente, con su mitolog√≠a de cera poco curiosa y deseosa de mezclarse, de ser intervenida… pero inmensamente productiva.

cartel de Ares (Ar√≠stides Hern√°ndez) para Charlotte y el animal, de Martha Luisa Hern√°ndez y Andrea Doimeadi√≥s, Teatro El P√ļblico, 2015

El ciclo de Dramaturgias posibles que aparece reflejado en los Cuaderno de Picadero y que coordinaste en Buenos Aires, es hermoso y abarcador.

Dramaturgias posibles es el ciclo que creé y he coordinado desde 2013. Los cuadernos(2) fueron una invitación del Instituto Nacional del Teatro. Me interesaba poner en discusión el término dramaturgia entre los creadores, explorar formas de trabajo, de apropiarse de procedimientos, también la instancia pedagógica de la dramaturgia aquí.

Es una entrevista en p√ļblico que hago a un invitado o varios, que habitan un amplio espectro de saberes, filiaciones y pertenencias: desde escritores de teatro a la manera m√°s convencional, a actores, actrices, directores, core√≥grafos, dise√Īadores. Algo a lo que la cr√≠tica escasamente tiene acceso, que es la cocina, el testimonio vivo de los procesos.

Para mí es un gran desafío porque muchas de las obras se escribieron o se presentaron antes de mi llegada aquí, así que es una conversación entre teatros fantasmáticos, que conozco por textos críticos, testimonios o escasos videos junto a la producción actual de ese artista.

Luego de pasar tres a√Īos sin venir a Cuba, ¬Ņqu√© encontraste Nara?

Siempre encuentro mucho cari√Īo y eso me emociona y no puedo dejar de estar agradecida (‚Äúalgo habr√© hecho bien‚ÄĚ, pienso). La crisis se ha agudizado y es imposible de eludir, cuando sabes que las imprentas est√°n paradas, que los medicamentos faltan en la farmacia, sumada a las carencias que ya sabemos acumuladas de hace d√©cadas. Qu√© se puede sentir sino es un gran dolor. Cualquiera se da cuenta de que eso tiene que parar en alg√ļn momento, que no se puede vivir eternamente en ese estado de crisis que asfixia, desmoraliza, enferma. A la vez, la vida contin√ļa, y pasan muchas cosas importantes en nuestro √°mbito: libros como los de Taim√≠ Di√©guez, que present√©, o el de poes√≠a de Martha Luisa Hern√°ndez Cadenas, o la compilaci√≥n Lecturas atentas preparada por Mabel Cuesta y Elzbieta Sklodowska, junto a lo que yo misma hice esos meses: la presentaci√≥n de Arpegio en la que participaron poetas muy queridos y valiosos (Soleida R√≠os, Susana Haug, Jamila Medina, Larry Gonz√°lez, MLHC), el taller de dramaturgia que ustedes me invitaron a impartir en la Biblioteca Nacional, por ejemplo. Esos d√≠as en La Habana se desarroll√≥ la acci√≥n comunitaria y art√≠stica ‚ÄúHabitar el gesto‚ÄĚ, coordinada por Karina Pino, Dianelis Di√©guez y Mait√© Hern√°ndez, donde quiero leer con orgullo los devenires de nuestra teatrolog√≠a.

¬ŅT√ļ extra√Īas el aula, el Seminario, los alumnos?

portadilla tablas

S√≠, los extra√Īo. Extra√Īo tambi√©n la disponibilidad de ellos, algo que tiene que ver con¬† querer ser artista todo el d√≠a de tu vida, a todas horas. Hay algo de la condici√≥n aficionada, no profesional del artista, del tallerista aqu√≠ que es completamente diferente a eso. Me recuerda esos a√Īos 80 cubanos y las casas de cultura llenas de ‚Äúpueblo‚ÄĚ despu√©s de las cinco de la tarde, el teatro de aficionados en las universidades y centros de trabajo. Me acuerdo estando en la escuela primaria haciendo peque√Īas escenas para reuniones de padres y encuentros m√°s tem√°ticos en relaci√≥n con la familia, la comunicaci√≥n, el estudio Y tambi√©n me he acordado mucho en estos a√Īos de la sala teatro Cheo Bri√Īas, en el pasaje del mismo nombre, perpendicular a la calle Reyes, en Lawton, a dos cuadras de mi casa, donde se pon√≠an obras, peque√Īas zarzuelas, sketches. Los vecinos cantaban, era todo vecinal, comunitario, alegre, ‚Äúmenor‚ÄĚ, se hac√≠a entre todos los que quer√≠an, hab√≠a mucha gente de m√°s de sesenta a√Īos y la muchachada imprescindible‚Ķ Son instancias distintas de lo aficionado las de aquellos a√Īos de Cuba y lo que vivo en Buenos Aires. Todo el teatro independiente, ese teatro que se investiga en papers universitarios en congresos internacionales sobrevive en una enorme precariedad econ√≥mica, por el puro deseo y amor de los actores, actrices y talleristas que lo sostienen. La mayor√≠a de esos artistas no han tenido una formaci√≥n acad√©mica y van de un estudio teatral a otro, no s√© si vale usar la palabra entrenamiento pero es pr√°ctica viva y constante, pura vocaci√≥n y amor.

As√≠ que el seminario del ISA, como tantas cosas de Cuba, es esa rara mezcla de posibilidad elitista con carencia, de ‚Äúestar en el arte y no en la realidad‚ÄĚ, de estar absortos, contemplativos y con hambre. Ahora doy talleres privados y cl√≠nica de obra a gente muy diversa, en cuanto a formaci√≥n, a edad, a po√©ticas.

¬ŅCu√°ndo empezaste a escribir, a ser publicada y a ser le√≠da con fervor, a ser seguida por estudiantes que como Rogelio Orizondo luego, se convirtieron en dramaturgos pol√©micos, interesantes, multipremiados, representados? ¬ŅC√≥mo fue ese tr√°nsito y qu√© hac√≠as antes? T√ļ misma dijiste una vez que empezaste tarde, ten√≠as treinta y tantos‚Ķ ¬ŅTarde, por qu√©?

Empec√© a escribir teatro ya en 2000, hab√≠a cumplido treinta a√Īos. Recuerdo esos a√Īos 90, mis primeros tiempos en Casa de las Am√©ricas, junto a Rosa Ileana Boudet y Vivian Mart√≠nez Tabares, cuando comenc√© a participar de la edici√≥n de la revista Conjunto, de los encuentros internacionales que se convocaron, recuerdo claramente que llegu√© al Departamento de Teatro y se estaba terminando de editar el n√ļmero 99 que contiene un texto de Guillermo G√≥mez Pe√Īa (Border Brujo). Ya entrados los 2000 vino a presentar uno de sus performances a Mayo Teatral. Rosa Ileana publica en 1995 Morir del texto, una antolog√≠a que me parece fundamental para entender la idea de dramaturgia que todav√≠a creo vigente, en la que uno pod√≠a encontrarse √ďpera ciega, Safo, La paloma negra, Manteca, Los equ√≠vocos morales, Team ball, y m√°s‚Ķ Parec√≠a un momento de enorme fuerza en medio del p√°ramo. Ese libro contiene una propuesta de convivencia de ideas muy personales y potentes en relaci√≥n con la palabra en el teatro, en c√≥mo habitar el espacio literario del teatro.

Entonces en 2000 escribo Ignacio & Mar√≠a y tuvo una hermosa acogida porque,¬† entre otras, fue finalista de la primera edici√≥n del Premio Virgilio Pi√Īera. Me¬† acuerdo de dramaturgos como H√©ctor Quintero, Gerardo Fulleda o Freddy Artiles –que uno pensar√≠a tan distantes de lo que hago–, pues ellos fueron muy generosos en esas primeras lecturas en p√ļblico de la obra y dijeron: ¬°poeta dram√°tica!, a lo que yo respond√≠ ¬°oh, Charito!, ja! y me fui a leer de ese g√©nero y sus secuelas, y entend√≠ que Charlotte Corday… deb√≠a llevar ese subt√≠tulo. Digamos que siento que me hice dramaturga/poeta dram√°tica en la redacci√≥n de Conjunto, trabajando textos de √≠ndole tan distinta como lo que ha publicado la revista (ensayo, periodismo, testimonio, entrevista, diarios, cartas‚Ķ) tambi√©n pensando esos textos en relaci√≥n con las im√°genes (fotos, ilustraciones, tipograf√≠as: dise√Īo gr√°fico‚Ķ), y viendo teatro, como todos nosotros. Yo termin√© el ISA y sent√≠a que no sab√≠a nada, cuando estudiaba all√≠ apenas se hablaba de poes√≠a, de los v√≠nculos entre poes√≠a y texto teatral, eran los a√Īos de la ‚Äúf√°bula‚ÄĚ, como si solo la acci√≥n narrativa de la ficci√≥n pudiera sostener al texto‚Ķ finalmente decid√≠ estudiar Teatrolog√≠a, as√≠ que a veces no sale todo como uno quisiera desde el principio y los veinte a√Īos; despu√©s hay sorpresas si uno est√° atento‚Ķ hay esperanzas… ¬°ja!

Rogelio Orizondo es un gran artista y adem√°s de su poes√≠a y de sus textos para el teatro, me interesa sobremanera ‚Äďy tiene que ver con la primera pregunta‚Äď cuando despliega su accionar cr√≠tico; cuando siendo profesor de Historia del Teatro en la Facultad, por ejemplo, asociaba textos como La noche de los asesinos, Los siete contra Tebas y La casa vieja para pensar la familia, los v√≠nculos entre hermanos, la idea de innovaci√≥n dramat√ļrgica en el periodo, las escisiones ideol√≥gicas.

Pero Rogelio no es una excepci√≥n; me siento unida, ‚Äúparte de un mismo proceso‚ÄĚ a colegas de todas las generaciones. La historia del teatro cubano, volver sobre esos estudios, siento que es lo m√°s importante ahora. Si tuviera la posibilidad de auspiciar, de organizar un seminario o taller invitar√≠a a la gran Rosa Ileana Boudet, que ha venido escribiendo una serie de libros fundamentales para el corpus de la historiograf√≠a teatral cubana y que la mayor√≠a de nosotros, en Cuba y fuera de Cuba, desconoce.

¬ŅQu√© nos diferencia de los hombres en lo po√©tico, en lo humano, en lo esencial, en lo general? ¬ŅQu√© es la soledad para ti?, ¬Ņqu√© es la tristeza?, ¬Ņqu√© es la nostalgia?, ¬Ņqu√© es el amor?, ¬Ņqu√© es el sexo?, ¬Ņqu√© es la lealtad?, ¬Ņqu√© es la felicidad?

No hay palabras en el mundo para contar las experiencias más radicales, como amar a un hijo, o la muerte de la madre o vivir en otro país. Todo eso es soledad, vacío, un tipo de imposible, de pobreza extrema. Se vuelve todo bastante inhóspito e innecesario.

La mujer est√° asociada a una pol√≠tica del cuidado, siempre el mundo espera que nosotras cuidemos, acompa√Īemos, amemos, cocinemos‚Ķ se habla mucho de esto √ļltimamente. El tiempo, el trabajo, el no dinero, la soledad. Pienso en c√≥mo las mujeres hemos sido recompensadas por nuestras acciones amorosas, familiares: veneradas y amordazadas a un mismo tiempo.

 Creo que no le tenemos miedo a la idea del dolor, a trabajar con el dolor, con el dolor del cuerpo y del alma, a tematizar todo eso, y a probarlo en carne propia, con las palabras cuando escribimos que también son carne.

Creo que las mujeres tenemos m√°s posibilidades de cambiar las reglas, por eso es imperdonable que las mujeres al mando o las m√°s exitosas reproduzcan modelos creados por hombres, las mismas costumbres. Pareciera que este es el momento de las escritoras y especialmente de las escritoras lesbianas y trans, por el inter√©s que despiertan sus producciones, as√≠ como las escrituras de otros grupos sociales que han sido discriminados e invisibilizados. Por otra parte, todas las que no nos interesa el poder, nos preguntamos qu√© hacer, c√≥mo accionar, c√≥mo contar lo que hacemos, qu√© se puede cambiar, qu√© no repetir, c√≥mo trabajar y juntarse… o quiz√°s es porque ¬°nos interesa el poder!

Esa pregunta quién soy en el amor me parece precisa, me identifico con esta interpelación a mí misma, a los recorridos amorosos de una. Ayer me dijo un amigo muy querido que sentía que yo estaba de vuelta de muchas cosas pero al rato, que era muy idealista, así que esto quizás tiene que ver con la nostalgia, con la memoria de lo que hemos sido, con la ética fundamentalmente, pero también con el arrebato que nadie nos quita y que se sigue llamando ilusión. Y

¬†hacia delante, m√°s incertidumbre que escoba enredada, Sara Ahmed escribe en La promesa de la felicidad: ‚Äúrebelarse es deshacerse, es no reproducir una herencia‚ÄĚ y que ‚Äúel futuro feliz es el futuro del quiz√°s‚ÄĚ. Siento que el mandato de la felicidad es tremendo, que las mujeres artistas y escritoras tambi√©n padecemos el mandato de ser hipersexuales, de estar siempre erotizadas, calientes, contentas. Siempre vigiladas, nos contabilizan todo: parejas, hijos, crianza de los hijos, casa limpia, libros en tu casa que se pueden ver en las fotos, amistades influyentes, cantidad de amigas, cantidad de libros publicados, empat√≠a con el mundo, sentido del humor, poder de circulaci√≥n, traducciones, poder de encantamiento‚Ķ Es agotador‚Ķ y me pregunto si los textos, nuestras escrituras producen eso, si todo eso lo produjo leernos con atenci√≥n‚Ķ. ¬Ņc√≥mo lo sientes t√ļ?

1) Ediciones sinsentido public√≥ en 2019 Charlotte Corday habla por segunda vez, un libro colectivo que compendia voces/(re)lecturas/estudios sobre el poema dram√°tico de Nara Mansur, a partir de las dis√≠miles apropiaciones y versiones que ha tenido. Puede descargarse aqu√≠: https://drive.google.com/file/d/12Hvrd9–btlJIx47CyW1wEaNJ1m_CtLG/view?fbclid=IwAR3a8FJZawNBzopAtFkxKiWqQTH2LpTSEKeKs1f98RTJuu0QDh1CiNCLgoI

2) Los Cuadernos de Picadero 33 y 34 pueden descargarse libremente en los siguientes links: http://inteatro.gob.ar/editorial/publicaciones/cuadernos/cuaderno-de-picadero-no-33-1220

http://inteatro.gob.ar/editorial/publicaciones/cuadernos/cuaderno-de-picadero-no-34-1234


Concurso ‚ÄúBoti‚ÄĚ esta vez online y con jurado Premio Casa de las Am√©ricas

Vía online, por el contexto epidémico actual, transcurrirá del dos al cinco de junio el cuadragésimo segundo Concurso de Literatura y Artes Plásticas Regino E. Boti, en el cual compiten esta vez más de 60 obras literarias inéditas, y cuyos ganadores se darán a conocer en varias plataformas digitales.

Las creaciones recepcionadas llegaron a Guantánamo por correo digital con seudónimo, y aparte el nombre de cada autor: literatos noveles y consagrados de todas las provincias cubanas, de quienes, dados los requerimientos del certamen, no se conoce la identidad hasta la jornada final, de premiaciones.

Esta vez se concursar√° en poes√≠a y literatura infantil, en tanto por el complejo panorama internacional, el tambi√©n esperado apartado de las artes visuales ‚Äúdel Boti‚ÄĚ no tendr√° car√°cter competitivo ni su tradicional sal√≥n en elPalacio Salcines, pero en su lugar activar√° tres exposiciones virtuales, una de ellas colectiva, para la cual se convoc√≥ a artistas de todo el pa√≠s.

El plazo de admisión de las obras literarias venció el día 15 de mayo y, como otra novedad, no se otorgarán ahora los lauros de manera presencial en la urbe guantanamera, sino que de los resultados se harán eco, el cinco de junio, los sitios web de los medios de comunicación locales, y los perfiles de Facebook del Sectorial de Cultura y las filiales del Centro del Libro, la UNEAC y la Asociación Hermanos Saíz, auspiciadoras del evento.

Esas mismas plataformas y la del Consejo de las Artes Pl√°sticas socializar√°n contenidos en los d√≠as del certamen y servir√°n de galer√≠a online a las muestras expositivas programadas, incluidas dos personales de dibujo y arte digital, con lo m√°s reciente de los j√≥venes creadores del patio Daniel Ross y Alexander Beat√≥n, este √ļltimo consagrado en estas lides y ahora inspirado en el estado de cuarentena global.

Para el Concurso Regino E. Boti y sus anhelados galardones confluyen anualmente en Guantánamo narradores, versificadores, cultores de las artes visuales, curadores y críticos de diversas regiones cubanas, que en esta ocasión intercambiarán desde la red de redes, incluido el jurado, encabezado ahora por ganadores del Boti, de la Crítica y del prestigioso Premio Casa de las Américas.

Tras la deliberaci√≥n del acreditado tribunal de literatos, que integrar√° por vez primera un intelectual for√°neo (el italiano radicado en Espa√Īa Carlo Frabetti), se otorgar√° como de costumbre un lauro por cada g√©nero, un galard√≥n especial a escritor menor de 35 a√Īos, y la confirmaci√≥n a los ganadores de pr√≥xima publicaci√≥n por la Editorial El Mar y la Monta√Īa.

El anual encuentro cultural y competitivo, uno de los m√°s antiguos de su tipo en el pa√≠s y el de mayor relevancia en Guant√°namo, llega a su cap√≠tulo 42 en medio de la crisis epid√©mica mundial, pero con la misma fuerza y sentido de pertenencia de sus inicios, m√°s actuales motivaciones, entre ellas los 150 a√Īos de la Villa del Guaso, la amada aldea de ‚ÄúBoti‚ÄĚ.

La g√©nesis de la jornada Regino E. Boti se remonta a 1978, en el centenario del natalicio del insigne poeta y acuarelista guantanamero, y desde entonces se han dado cita cada a√Īo en esta ciudad destacadas figuras de todo el pa√≠s, en calidad de jurado, conferencistas o concursantes, quienes reconocen al evento como uno de los de mayor prestigio para sus avales como creadores.


Memoria Nuestra: claves para hacer historia

I

Qué ingenuos quienes proclamaron el fin de la historia y pensaron trascender con una teoría irracional que nació muerta. Quizás a propósito se olvidaron del carácter acontecimental de la vida; quizás se olvidaron, porque era conveniente, que la historia no es una sola y que el curso de la misma está compuesto por infinidad de relatos, microrrelatos, de experiencias y vidas que no necesitan asentarse como grandes épicas para tener a la existencia como una posibilidad.

Treinta a√Īos despu√©s de declarada aquella muerte, la historia est√° viva; la hacemos nosotros los que no nos hemos negado el privilegio construir una realidad diferente, los que trabajan por un porvenir venturoso, los que amamos, so√Īamos y sentimos que este es el momento de hacer y de crecer.

Si hace 40 a√Īos alguien hubiera escrito un guion cinematogr√°fico para una pel√≠cula futurista donde la tierra ser√≠a azotada por una pandemia global que reducir√≠a la movilidad humana a la m√≠nima expresi√≥n, donde los contactos humanos ser√≠an virtuales, lo hubiesen acusado de apocal√≠ptico. Cuarenta a√Īos despu√©s henos aqu√≠ al comienzo de esa pel√≠cula.

Sin embargo, para vivir nuestra película hay que ver el guion como un material sujeto a cambios, un material que puede dejar de ser apocalíptico en la medida que seamos sujetos capaces de transformar la realidad y labrar los posibles hilos narrativos de nuestra trama, sin forzarla pero con la convicción de que la que escojamos sea creíble por ser precisa. 

Nosotros a través de las pantallas

Al anunciar las Romer√≠as virtuales un torrente de escepticismo invadi√≥ a m√°s de un participante de en Memoria Nuestra, el concurso de investigaciones que convoca la filial holguinera de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. Muchas interrogante sobre c√≥mo ser√≠an las sesiones, los intercambio que har√≠amos en ese espacio com√ļn en el que est√°bamos a medias. Los cierto es que desde el principio fluy√≥ bien, desde las coordinaciones previas se respiraba una empat√≠a singular.

Belén

Se pensaron las reglas, se cre√≥ el grupo y se coordin√≥ la manera en que funcionar√≠an las ponencias. Era importante la disciplina para avanzar en esta experiencia nueva, las reglas se hicieron m√°s √ļtiles que nunca porque permitieron no andar a tientas frente a la experiencia novedosa.

Aunque todo parec√≠a normal nadie puede soslayar que en ese √°nimo de no sucumbir ante la imposibilidad de reunirnos, est√°bamos nosotros ante nuestras pantallas como Alicia a trav√©s del espejo, descubriendo un mundo que cre√≠amos que conoc√≠amos y ajustando constantemente nuestro mecanismo para funcionar bien. El grupo fue creciendo sus din√°micas, complejiz√°ndose; primero se sub√≠an ¬†las ponencias, pero luego aparecieron los posters, las fotograf√≠as, los audios, los videos, cada quien comunicando desde el lenguaje que le parec√≠a m√°s c√≥modo. Las experiencias personales respecto a la participaci√≥n fueron entra√Īables. Para la investigadora Laritza Rodr√≠guez, quien es santiaguera, pero por estos d√≠as se encuentra en Jamaica, este encuentro fue particular:

‚ÄúCuando me lleg√≥ la convocatoria me entristec√≠, estaba fuera del pa√≠s y pens√© en qu√© momento. Pero cuando comprend√≠ la din√°mica me sent√≠ muy motivada y decid√≠ participar. El desarrollo de las sesiones super√≥ mis expectativas. Me sorprendi√≥ la cantidad de j√≥venes con proyectos e investigaciones; me llam√≥ mucho la atenci√≥n el deseo de investigar el √°mbito local con el cual se nota que tienen mucho compromiso. Es superinteresante la manera en la que se enfocaron problemas medulares de nuestro contexto cultural que fue abordado desde diversas disciplinas sobre m√ļltiples tem√°ticas. Los investigadores de todo el pa√≠s est√°n muy preparados, lo que habla de la salud de la secci√≥n en todo el pa√≠s y estoy feliz de ser parte de este movimiento. Participar en este Memoria Nuestra me sirvi√≥ para comparar por d√≥nde andamos en relaci√≥n con el pa√≠s. Estoy encantada de formar parte de este movimiento juvenil aunque est√© lejos‚ÄĚ.

Por su parte, la avile√Īa Liset Prego asegura que ‚Äúeste trabajo me ha posibilitado ampliar mis horizontes como investigadora. Tengo que confesar que al comienzo ten√≠a mis dudas sobre la forma en que se pod√≠a generar el intercambio en un grupo virtual abierto al que todos los d√≠as se pod√≠an incorporar nuevos miembros. Pero la pr√°ctica me demostr√≥ que mis inquietudes eran infundadas y que este trabajo ten√≠a muchas potencialidades para desarrollar el trabajo en colectivo a partir de unificar el inter√©s com√ļn. Otro de los logros, quiz√°s el m√°s notable, es la permanencia en el tiempo del grupo para continuar socializando experiencias el resto del a√Īo.‚ÄĚ

II

Nunca es est√©ril el ‚Äúejercicio de pensar‚ÄĚ la concreci√≥n de este acto. Este congreso ha venido a confirmar lo necesario de las articulaciones para poner a la ciencia al servicio de la cultura. Los j√≥venes que hoy son parte de este movimiento expresan con su obra la madurez que tiene el movimiento de los cr√≠ticos e investigadores en Cuba, lo cual es fundamental porque habla de la capacidad actual del pa√≠s para acercarse a las m√°s diversas problem√°ticas culturales sin necesidad de apelar a la improvisaci√≥n.

No se debe de andar a tientas cuando se cuenta con investigadores que pueden modelar soluciones y asesorar procesos de transformación social desde el compromiso. Ahí existen una gran reserva de lo que se puede aportar al conocimiento de Cuba y los resortes que hoy están en la base de muchos de los problemas que afectan a la Isla.

La calidad de las investigaciones que han tenido presencia en este evento deber√≠an hacer visible sus aptitudes y promover la necesidad de di√°logo entre los j√≥venes investigadores y las comunidades e instituciones para generar un pensamiento totalizador que permita a la sociedad en su conjunto buscar soluciones propias a problemas reales. Es tiempo de desterrar prejuicios sobre los investigadores y sobre los ‚Äďno pocas veces‚Äď se√Īalados academicismos, que a decir de algunos de sus detractores, est√°n alejados de la realidad.

Lo que encontramos en WhatsApp

M√°s de una treintena de ponencias animaron el intercambio de los j√≥venes investigadores cubanos, cientos de comentarios y preguntas se emitieron para acercarse a enfoques diversos sobre temas tan complejos como la ritualidad de los funerales en la provincia Granma, el estudio de la arquitectura Art Dec√≥ en Guant√°namo, la violencia de g√©nero entre los j√≥venes universitarios, el estudio de la obra de Fern√°ndez Retamar Cartier-Bresson, la Revista Casa de Las Am√©ricas, las tradiciones populares en Camag√ľey, entre otros asuntos de trascendencia investigativa que confirma la riqueza que la Asociaci√≥n posee actualmente en sus filas.

Una de las ganancias más notables de la celebración de este evento es que se revalida la vocación emancipadora de sus participantes, quienes desde sus argumentos proyectan una actitud anticolonial, vital para la Cuba de hoy, tantas veces tentada por la pretensión ridícula de sumarse a las tendencias globales sin una análisis profundo de los orígenes y las implicaciones culturales de las modas.

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Uno de los puntos en el que muchos de los participantes coinciden es en la calidad de las ponencias. Al respecto precis√≥ al Portal de la vanguardia art√≠stica cubana Yuleidis Gonz√°lez, una de las m√°s activas en el este encuentro virtual: ‚ÄúEs impresionante ver la profundidad anal√≠tica y el compromiso transformador de quienes participaron en esta edici√≥n del evento. Gente muy joven con criterios muy profundos en torno a las problem√°ticas que afronta el pa√≠s, pero lo m√°s llamativo es su pr√°ctica coherente con ese pensamiento, lo cual es constatable en los resultados presentados. Siendo honesta te tengo que decir que es muy destacable la solidaridad y camarader√≠a que se gener√≥ en el grupo. Me sent√≠ esperanzada en medio de las circunstancias que vivimos‚ÄĚ

Luis Emilio Aybar Toledo, quien se desempe√Īa como especialista a nivel nacional de cr√≠tica e investigaci√≥n, en una valoraci√≥n sobre el evento se√Īal√≥: que ‚Äúla AHS naci√≥ para para conectarnos¬† en funci√≥n de metas comunes, y esa raz√≥n hay que hacerla valer en cualquier circunstancia. As√≠ que lo que hicimos no fue otra cosa que mantener tozudamente nuestra vocaci√≥n de unidad aun cuando parec√≠a que ello no era posible. Las nuevas tecnolog√≠as nos dieron la infraestructura para lograrlo y nuestra voluntad, entusiasmo e identidad pusieron el resto. Los bits llevaron de un lugar a otro nuestras emociones y conocimiento, lo que result√≥ en una tormenta de creaci√≥n. Esto ha sido una tregua fecunda que deja listo el camino para la guerra de pensamiento a la que nos convoc√≥ Fidel. Solo nos queda ahora plantearnos nuevos empe√Īos‚ÄĚ.

III

Cualquier guion para nuestra historia deber√° tener en cuenta a nuestros j√≥venes que se saben protagonistas y buscan el resquicio de la realidad desde donde m√°s pueden aportar con la inteligencia puesta en funci√≥n del bien com√ļn. Hay una resistencia natural a ser definidos como diletantes snobs que pueden sostener durante horas conversaciones sobre artes y letras. El trabajo de campo, el v√≠nculo con la comunidad, con sus conciudadanos, habla ‚Äďy muy claro‚Äď de la virtud de quienes en cualquier rinc√≥n de Cuba mantienen como prioridad la obligaci√≥n de autorreconocerse en los otros y trabajar para vivir mejor.

En ese proceder radica una de las fortalezas de los que desaf√≠an con su actuar los designios de quienes apostaron por declarar a la historia como un organismo sin signos vitales. Su actuar no es ostentoso, el diario quehacer aporta m√°s que las pretensiones de cambiar el mundo o de entregarse a la ilusi√≥n de una √©pica que los inmortalice, es por eso que un grupo de WhatsApp peque√Īo, relativamente an√≥nimo, es el escenario para dar los primeros pasos para los empe√Īos que depara el futuro.¬†

Palabras que perduran en la Memoria Nuestra 

Memoria Nuestra cierra esta edici√≥n y pone alto el list√≥n, obliga a pensar en nuestra capacidad para superar las limitantes de una realidad que siempre pone l√≠mites, que solo pueden ser superados con la inventiva y la creatividad. El tiempo, el espacio y la log√≠stica parecen desaf√≠os menores. Ya lo aprendimos y lo hicimos justo a tiempo para saber que lo m√°s importante es seguir apostando por el siempre saludable ‚Äúejercicio de pensar‚ÄĚ.

Con varias ediciones de Memoria Nuestra en su trayectoria investigativa, Yolaida Duharte goza de reconocido prestigio entre los investigadores cubanos. A ella recurrimos para saber sus valoraciones sobre esta edición del evento a partir de su experiencia:

‚ÄúEn esencia, no fue muy diferente a lo que ocurre cada a√Īo. Vi en el escenario virtual la misma colaboraci√≥n y entusiasmo de otros a√Īos. Las ganas de participar e intercambiar formas de hacer. Es digno destacar la relaci√≥n entre las instituciones y los organizadores. Aunque obviamente no fueron iguales que las que se comparten habitualmente en la que uno profundiza a trav√©s del intercambio extraverbal, esta fue una experiencia nueva con tantos retos como aciertos. Creo que uno de los desaf√≠os m√°s grandes que se logr√≥ fue que los investigadores participaran con recursos propios a trav√©s de estas plataformas, ya que el acceso a Internet es una imposibilidad aun para muchos, y poner esos recursos a disposici√≥n del evento dice mucho de la importancia que le otorgan. De manera general el uso de estas plataformas modifica las din√°micas de los participantes, pues tiene un impacto en las formas de comunicarse y construir colectivamente discursos‚ÄĚ.

Yudeniz

Yanelis Mart√≠nez, una de los art√≠fices fundamentales de este evento, afirma desde Espa√Īa que ‚Äúprefiero no comparar porque Memoria Nuestra, en sus versiones virtual y tradicional son muy diferentes, cada una con ventajas y desventajas. Lo que s√≠ nos debe quedar como aprendizaje es que es una gran estrategia tener un grupo en WhatsApp para extender el evento m√°s all√° del espacio f√≠sico y, por supuesto, que para nosotros ha sido esencial poder superar las limitaciones habituales de hospedajes y alimentaci√≥n que muchas veces nos dejan traer a todas las personas que queremos. Creo que en el futuro ser√° primordial combinar ambas variantes para llegar a mayor cantidad de personas‚ÄĚ.

Solo quienes han estado presentes en la experiencia riquísima que ha sido este Memoria Nuestra, saben lo que significa. Ha habido una voluntad de convivir más allá de entender a la ciencia como una necesidad.

El grupo ha hecho compartir los momentos que nos hacen m√°s humanos, entre tanta emoci√≥n aparecieron los ni√Īo¬† de varios participantes para matizar y dar color a una experiencia incre√≠ble y el D√≠a de las madres tambi√©n se celebr√≥ como demostraci√≥n de la capacidad para llevar de la mano m√ļltiples roles, sin que ello da√Īe bajo ninguna circunstancia la voluntad de crear.

Hacer historia no es un privilegio reservado a unos pocos. Desde la sencillez de nuestras vidas hacemos cada d√≠a algo que nos constituye como seres humanos y nos permite siempre mirar hacia atr√°s, para beber de esas experiencias desde las claves que aporta la cuban√≠a. El cierre de la √ļltima jornada estuvo matizado por una sumatoria de palabras que coronaron el evento, con ese poder del lenguaje para sintetizar esencias. As√≠ describieron su experiencia algunos miembros del grupo: ‚Äútrascendental, interesante, √ļnica, reconfortante, enriquecedora, esperanzadora, incre√≠ble, inefable, inspiradora, energ√©tica.‚ÄĚ


La descolonización: necesidad constante de los jóvenes investigadores

Por segundo día consecutivo, a través del grupo homónimo creado en la red social Whatsaap, sesionó Memoria Nuestra, el congreso para jóvenes investigadores que convoca la filial holguinera de la Asociación Hermanos Saíz y su sección de Crítica e Investigación en el marco de las Romerías de Mayo 2020. Una treintena de miembros, en condición de ponentes y participantes, intercambiaron sobre diversas temáticas.

El programa de la jornada estuvo compuesto por un an√°lisis de la obra ensay√≠stica del reconocido intelectual cubano Roberto Fern√°ndez Retamar; tambi√©n se present√≥ una investigaci√≥n centrada en la Revista Casa de las Am√©ricas como espacio de confluencia entre revoluci√≥n social e intelectualidad, en tanto estuvo presente una indagaci√≥n sobre la ense√Īanza de la m√ļsica en Cuba, as√≠ como un acercamiento a los primeros a√Īos de la Revoluci√≥n a trav√©s del fot√≥grafo Cartier- Bresson.

Uno de los elementos distintivos del debate, com√ļn a todas las ponencias, fue la necesidad de una mirada descolonizadora en la apropiaci√≥n de la realidad, para lo cual la investigaci√≥n es esencial a la hora de localizar referentes que permitan a los m√°s j√≥venes posicionarse frente a paradigmas hegem√≥nicos desde una l√≥gica emancipadora.¬†

Tanto el legado de la Revista Casa como la obra Retamar son vitales en la b√ļsqueda de elementos aut√≥ctonos para desprenderse de cualquier vicio colonizador, adem√°s de que poseen profundas ra√≠ces en la realidad latinoamericana y caribe√Īa que permiten el retorno a la b√ļsqueda de la emancipaci√≥n total del ser humano.

Los participantes plantearon interrogantes que permitieron a los ponentes explicitar las claves de sus investigaciones y establecer un diálogo profundo al abrir nuevas incógnitas o aristas poco exploradas que permitirán seguir profundizando en las temáticas que constituyen objeto de indagaciones.

La jornada también fue propicia para poner a disposición de los participantes las ponencias que serán presentadas este miércoles. De esta manera se confirma este evento como el principal espacio a nivel nacional para reunir los resultados investigativos de los estudiosos noveles en el país, y a la vez asienta la vocación innovadora y capacidad de adaptación de Memoria Nuestra y su comité organizador a las actuales circunstancias, sin que ello afecte su vitalidad como espacio de encuentro e intercambio de saberes y experiencias entre los jóvenes intelectuales cubanos.


Daniel Cundari: una vida entre poesía y teatro

La poes√≠a, en medio de todas las coincidencias, es siempre un terreno f√©rtil al descubrimiento. Los eventos culturales gestan intercambios y di√°logos necesarios. As√≠ nos conocimos, en la pasada Feria Internacional del Libro de La Habana, entre el ajetreo de las lecturas y conferencias. Lo primero que atrap√≥ mi atenci√≥n fueron aquellas palabras en calabr√©s, arrojadas al viento con la misma intensidad que un hombre lanza su √ļltimo suspiro, con la pasi√≥n de quien rebusca en su interior hasta sacar la verdad, algo que solo sucede cuando el artista logra fundirse en cuerpo y alma con su obra. La palabra en √©l es una suerte de escudo, impulso, energ√≠a, yo dir√≠a que es su ox√≠geno.

cortesía del entrevistado

Daniel Cundari (Rogliano, 1983) es poeta, narrador, traductor, int√©rprete y performer multiling√ľe. Ha viajado y actuado en varios pa√≠ses del mundo. Inventor del repentismo cutise, es el ganador m√°s joven en la historia de los premios Lerici Pea, Pericle d‚ÄôOro y Genil de Literatura, este √ļltimo normalmente otorgado a escritores espa√Īoles e hispanoamericanos. Ha vivido en China y M√©xico. Ahora reside en Barcelona. Entre otros t√≠tulos, ha publicado Il dolore dell¬īacqua, Geograf√≠a feroz, Nell¬īincendio e oltre, Poesie contro me stesso, Istruzioni per distruggere il vento, e Il silenzio dopo l¬īamore.

Un poeta transmite la palabra, su cultura, sus ideas, pero no siempre se entrega en el acto. Con una vida dedicada a la palabra y un mont√≥n de sue√Īos apretados en el coraz√≥n, este muchacho observa el mundo, desde sus lentes oscuros, desde el silencio, como quien se observa a s√≠ mismo y, mientras, sonr√≠e.

En un mundo globalizado en el que pareciese que las identidades locales comienzan a desaparecer, defender su cultura y lengua originaria deber√≠a m√°s que un deber, ser una necesidad para todo escritor. ¬ŅQu√© rasgos arman la esencia del repentismo cutise?

Para m√≠ el idioma es un instrumento. Podr√≠a ser un viol√≠n, un contrabajo, un sax. Yo escribo en dialecto como un ingl√©s, un japon√©s o un nigeriano hacen en sus propios idiomas. No hay diferencia. Mi obra se edifica con tres instrumentos. Alejandro Pedregosa, presentando Geograf√≠a feroz en 2011, dijo que mi poes√≠a es tridimensional. El dialecto (en mi caso es el calabr√©s, pero en Italia tenemos cientos de variedades y hablas) es la lengua de los abuelos: me amparaba siempre en sus casas cuando mi madre me rega√Īaba durante la infancia. El italiano es la lengua de los padres: asignada por el Estado, pedag√≥gica, dir√≠a institucional. El espa√Īol es la lengua de los hijos (aloglota): la aprend√≠ viajando y experimentando, me enamor√© de ella, es mi novia eterna. Debo a√Īadir que en Calabria coexisten muchos lenguajes. Entre estos destacan el griego antiguo del enclave de Roghudi, el arbereshe preotomano de la minor√≠a albanesa y el occitano de los valdenses. Es un volc√°n de culturas, un cruce de etnias. Bendigo haber nacido en una tierra ancestral, la m√°s salvaje de Europa, con dos mares mitol√≥gicos, tres parques naturales, una hora entre el nadar y el esquiar. La tierra de Gioacchino da Fiore, Bernardino Telesio y Tommaso Campanella, tres figuras claves del pensamiento universal.

Al volver de Granada, en donde me situ√© para estudiar como autodidacta el arte flamenco, decid√≠ aportar mi energ√≠a y mis conocimientos al cante improvisado de los pastores y pescadores de Calabria. Fund√© el Repentismo Cutise. He dado la vuelta al mundo gracias a √©l: Serbia, Francia, China, M√≥naco, M√©xico, Eslovaquia, Alemania y, por √ļltimo, Cuba, que, con su tradici√≥n repentista sobre la d√©cima espinela, para m√≠ representa el culmen, el punto m√°s alto.

cortesía del entrevistado

El repentismo cutise es una ciencia/espect√°culo suscitada por las ra√≠ces del poeta/performer en la que cuerpo y alma se mezclan en un cante jondo y espont√°neo. M√°s vale verlo y escucharlo que contarlo. Cuti es el barrio del peque√Īo pueblo en que nac√≠, Rogliano, en la provincia de Cosenza.

Por lo general, improviso en la estructura del endecas√≠labo o la octava sobre una tem√°tica amorosa o existencial. El movimiento entre la palabra y el gesto produce una danza tel√ļrica, llena de energ√≠a. Fund√© el repentismo cutise en 2012, pero empec√© a masticar las t√©cnicas teatrales espont√°neas ya desde ni√Īo. Hasta la fecha he tenido la oportunidad de ense√Īarlo en distintas universidades y centros educativos.

Tras haber estudiado en Siena, una parte importante de tu formaci√≥n art√≠stica tuvo lugar en Roma, en Espa√Īa, especialmente en Granada y Andaluc√≠a, en China y M√©xico. En estos momentos resides en Barcelona. ¬ŅCu√°nto ha aportado el idioma espa√Īol a la forma de apreciar y construir tu literatura?

Es un idioma que me permite dialogar con artistas procedentes de todos los continentes. M√©xico, por ejemplo, ha influido mucho en mi formaci√≥n y b√ļsqueda de un lenguaje propio. Un poeta, un artista sin voz no tiene sentido. Mi arte se alimenta mucho de otras culturas como la maya, tambi√©n de la m√ļsica, el arte figurativo y literatura de otros pa√≠ses.

cortesía del entrevistado

Tu poesía se articula en gran medida a partir de la mixtura artística de los lugares en los que has vivido y las culturas que han tocado tu sensibilidad. Actualmente, cuáles podrías decir que han sido los principales referentes en tu creación.

Mis referentes se llaman faros: Antonin Artaud, Elias Canetti, Carmelo Bene, Yukio Mishima, Catulo, Tirteo, Dante, Baudelaire. Admiro mucho a David Lynch y Jan Fabre, de los contemporáneos. Toda mi poesía se refleja en el teatro. He sido y soy un lector omnívoro.

Háblame de Geografía feroz.

Geograf√≠a feroz fue publicado en el √°mbito del Premio Genil de Literatura de Granada, que normalmente otorgan a un poeta espa√Īol o latinoamericano. Mi nombre fue una sorpresa. Era el 2011. Llevaba ya varios a√Īos en la ciudad de Lorca y de Falla. El sello Genil es una colecci√≥n prestigiosa, universitaria. El libro, en particular, es un viaje alrededor de mi po√©tica y del mito, con un aparato de ‚Äúalucinaciones‚ÄĚ sobre autores como Dino Campana, Niccol√≤ Paganini, Julio Cort√°zar y Ant√≥nio Lobo Antunes. Este √ļltimo, el rey de la prosa lusitana junto a Saramago y Pessoa, lo he conocido en Barcelona el pasado mes de noviembre. Fue un encuentro fulgurante porque me conect√≥ con el recuerdo de uno de mis maestros, Antonio Tabucchi.

Adem√°s de escribir en dialecto calabr√©s, en italiano y espa√Īol, dominas otras lenguas, lo cual te ha permitido traducir y readaptar un conjunto de obras de autores como Roberto Bola√Īo, Aresti, Celan, Mandelstam, Casariego, Alberti, Kavafis, Trakl, entre otros. Desde tu experiencia, cu√°les son los principales retos a los que se enfrenta un traductor en la actualidad.

¬ŅEl traductor es un traidor? ¬ŅTraducir es traicionar? No creo. La traducci√≥n es un reto como bien dices: hace falta presunci√≥n y humildad. Podr√≠amos a√Īadir que es una forma de escritura. El traductor es un barquero irreverente, una especie de Ulises, un Caronte que transporta al lector a la otra orilla de la vida.

Istruzioni per distruggere il vento, publicado en 2013, es tu primer libro de narrativa, del cual se ha dicho tiene una marcada huella autobiogr√°fica. ¬ŅCu√°nto hay de verdad en ello? ¬ŅQu√© puede encontrar el lector en estas p√°ginas?

M√°s que un libro es un codazo o el ca√Ī√≥n de un rev√≥lver en la sien con el gatillo apretado, como afirm√≥ Gioacchino Criaco, que en la misma colecci√≥n, ‚ÄúVelvet‚ÄĚ, edit√≥ sus afortunadas novelas negras, junto al ‚ÄúBoxeador polaco‚ÄĚ de Eduardo Half√≥n. El lector encuentra un puzzle, un rompecabezas absurdo en una tierra imaginaria del sur. Es mi homenaje a la memoria y al Alzheimer, esta enfermedad mezquina que lo destruye todo. Siendo un libro muy peculiar en cuanto a estructura y elementos narrativos, su huella se notar√° en varios a√Īos.

cortesía del entrevistado

Nell¬īincendio e oltre es uno de tus libros m√°s intensos, en el cual pudi√©semos comprender mejor la expresi√≥n del repentismo cutise. H√°blanos un poco sobre la estructura y esencia de esta obra.

Fue el primer libro de poes√≠a en Italia con QR code. El lector tiene la posibilidad de escuchar el poema y el repentismo con la melod√≠a del m√ļsico Sas√† Calabrese. Est√° dedicado a un amigo que falleci√≥ por Esclerosis Lateral Amiotr√≥fica. Naci√≥ como un volumen epistolar entre los dos. Cuando ya empez√≥ a comunicarse solo con los ojos, cerr√© este trabajo que me concedi√≥ uno de los premios literarios m√°s importante del pa√≠s, el Lerici Pea como mejor poeta. La obra es un buceo dentro del territorio de la enfermedad y de la esperanza.

Il silenzio dopo l‚Äôamore es tu √ļltimo libro, publicado en 2019 bajo el sello FerrariEditore, escrito en italiano. La obra es una met√°fora de la mente humana, un di√°logo interior que afronta las contradicciones de s√≠ misma. ¬ŅCu√°les impulsos y confesiones se esconden en ese silencio?

Antinovela o contranovela, Il silenzio dopo l‚Äôamore es una obra en prosa que se desarrolla a lo largo de una noche interminable. Est√° compuesta de una sola frase de cien p√°ginas. Se trata de un proyecto a largo plazo que llevar√© a teatro bajo la producci√≥n Lyriks de Nino Cannat√†. Un primer estudio lo realic√© el pasado verano acompa√Īado por un contrabajo y un alquimista que incursion√≥ con una evocaci√≥n del fuego.

La vida un artista est√° siempre en constante transformaci√≥n y movimiento, y parte de ese movimiento te ha permitido atravesar el l√≠mite de la palabra escrita, asumirla desde la mirada teatral y perform√°tica. ¬ŅQu√© significa para ti la poes√≠a, lo po√©tico, en el sentido m√°s amplio de la creaci√≥n?

La poesía es mi vida. Intento siempre proyectar el sentimiento poético en mi existencia diaria. Durante esa época de cambios he viajado mucho y trabajé en muchos sitios, como watchmaker en Shanghai, bartender en México, sommelier y gourmet en Barcelona. Además, abrí dos locales. Sin embargo, el teatro poético es mi presente y será mi inminente futuro.

cortesía del entrevistado

Has colaborado con diversos artistas a lo largo de tu carrera, ¬Ņeres de los que crees el oficio del escritor es uno de los m√°s solitarios del mundo o consideras que la palabra, y en especial la poes√≠a, contribuyen a crear lazos y hace que resurjan inevitablemente los rasgos m√°s humanos?

El arte es contaminación. La soledad está en el proceso creativo, pero la palabra hay que compartirla con el mundo entero y, si es posible, intentar cambiarlo juntos.

Recientemente estuviste por primera vez en Cuba, para participar en la Feria Internacional del Libro de La Habana y en el X Encuentro de Jóvenes Escritores de Iberoamérica y el Caribe (EJEIC), que tuvo lugar en el mes de febrero. Coméntanos sobre esta experiencia.

Cuba y su pueblo me encantaron. La m√ļsica, la cultura, el duende de las personas. En la Feria, adem√°s, hice amistad con artistas procedentes de otras esquinas del mundo, de Turqu√≠a, Francia, M√©xico, Chile, Colombia, Argentina y los estupendos artistas cubanos. Tuve la oportunidad de conocer un poco sobre la d√©cima improvisada y visitar sitios emblem√°ticos como Casa de las Am√©ricas, la Universidad de La Habana o el Centro Dulce Mar√≠a Loynaz. Tambi√©n estuve presentando mi √ļltimo libro. Fue una experiencia art√≠stica maravillosa.

Me atrever√≠a a decir que m√°s que un dialecto, una cultura, una vivencia, un sue√Īo‚Ķ tu idioma es el de la poes√≠a, la poes√≠a come l¬īunico partito che rimane. A tu juicio qu√© cuestiones deber√≠an ocupar la labor de los poetas en este mundo.

Poesía es enigma, luz y oscuridad, vacío. Política y sangre. Vida y muerte animan la escritura y la existencia del ser humano.

cortesía del entrevistado

‚ÄúCampesino de la pluma. Escribo para arar mi coraz√≥n. No hago otra cosa que salvar algunos brotes de una tierra infestada por plagas. La verdad es que el campesino es siempre un bandolero, un poeta‚ÄĚ, dijiste en cierta ocasi√≥n. Hoy, qu√© rasgos crees que definan a Daniel Cundari.

Cada uno de nosotros posee y protege su geograf√≠a feroz hecha por lejan√≠as, ausencias, oportunidades perdidas, pero existe tambi√©n una poes√≠a de la alegr√≠a y del porvenir. Por esto, dije que un idioma, una lengua, es un instrumento y nada m√°s. Yo puedo escribir en dialecto calabr√©s o en swahili: lo que importa es el mensaje que transmito. Te digo m√°s, yo casi siempre me esfuerzo para ‚Äúolvidar la Calabria‚ÄĚ mientras que utilizo el instrumento del dialecto.

El teatro resurge siempre en tus impulsos creativos. El teatro es la poes√≠a que se levanta del libro y se hace humana, como dijese Federico Garc√≠a Lorca. El escritor se desnuda siempre sobre el papel, el actor se viste siempre con sus instintos, el que improvisa se desnuda y se viste al mismo tiempo. ¬ŅQu√© rumbos te planteas seguir con el teatro en el futuro?

Sue√Īo con un teatro nuevo. Un teatro de locuras, inteligencia y ternura. Mi idea es sencilla, pero muy intensa y honda. Requiere mucho sacrificio y un estudio esc√©nico/corporal penetrante. Hasta hoy he interpretado sobre todo textos de otros autores. Ya es tiempo de cambios.


Te celebro y te canto Mario Benedetti

Conoc√≠ a Mario Benedetti de forma casual en la ma√Īana del 17 de mayo de 2009, conoc√≠ su fallecimiento y significaci√≥n po√©tica, ensay√≠stica, teatral, novel√≠stica y literaria de su obra, que abarc√≥ dis√≠miles temas como el amor, la muerte, la vida, las mujeres, el hombre, el pueblo, el montevideano de clase media, la Revoluci√≥n cubana. Vino a florecer en m√≠ ese sue√Īo ut√≥pico de ser escritor-ensayista, poeta. Ese deseo de dibujar versos en un papel, en una imitaci√≥n humilde a los primeros poemas suyos que mis ojos tocaron y fomentaron esa osad√≠a de celebrarte con las palabras maestro y gu√≠a.

Recuerdo como si fuera ayer descubrir tus Poemas de la oficina, la novela la Tregua, el primer encuentro con la escritura coloquial de tu magno trabajo que ha sido traducido a m√°s de 20 idiomas tocando puerta a puerta la sensibilidad del hombre y mujer com√ļn, reafirmando que tu poes√≠a es pueblo y fecunda sencillez que no necesita de tus detractores acad√©micos que han querido encasillarte nombr√°ndote como un poeta menor.¬†¬†

Quien ha le√≠do y estudiando su obra reconoce esa perseverancia de escribir, releer, editar los manuscritos buscando la perfecci√≥n. Y que no ser√≠a hasta su octavo libro cuando alcanzar√≠a llegar a ese p√ļblico joven que lo consagrar√≠a como uno de los escritores latinoamericanos m√°s le√≠dos y editados internacionalmente debido a la generosidad de brindarle al lector emociones, plantearle interrogantes, trasmitirles la luz que necesita la poes√≠a y que otros autores no han sabido explotar enmarc√°ndose en m√©todos acad√©micos de selectos grupos que no representan el canto general de los lectores.

Mi compromiso es con la literatura y la memoria de un escritor pertenece a sus lectores expresos. Benedetti reconoce la sinergia que debe existir entre el escritor-literatura y el lector. La unidad dial√©ctica de estos factores est√° impl√≠cita en su labor literaria y ah√≠ radica su legado, su leyenda. Este a√Īo 2020 se cumplir√° 100 a√Īos de su nacimiento (Paso de los Toros, 14 de septiembre de 1920-Montevideo), tierra de grandes escritores que te acompa√Īaron en la generaci√≥n del 45 como integrante indiscutible e insoslayable a la memoria de los leyentes.¬†

Cuba, como segunda patria, conoció sus pasos y ese vínculo afectivo con Casa de las Américas al ser miembro del Consejo de Dirección de Casa de las Américas y fundador del Centro de Investigaciones Literarias de la institución en 1968. Tu accionar como exiliado uruguayo en Cuba marcaria para la historia el amor incondicional y recíproco con los intelectuales y lectores cubanos, que agradeceremos por siempre su presencia y compromiso con la Revolución cubana.

La escritora Nancy Morejón, Premio Nacional de Literatura, expresaría sobre Benedetti:

«Tanto hemos aprendido con Mario que los que hoy cantamos y escribimos, con su lengua hablamos. Mario no asimila ret√≥ricas posibles por eso es que no cabe, no puede ser tronchado en partecitas para ser entregadas a un Olimpo de dioses trasnochados. Mario viviendo con su asma, con esa misma Luz en un breve balc√≥n, escribiendo poemas sin cesar, burlando el rastro de sus fracasados perseguidores, oyendo siempre el grito ahogado de aquel torturador, disfrazado de fantasma azul. Mario, triunfando siempre con la verdad en la mano y, escondido, tal vez, en el cap√≠tulo inicial de una novela inconclusa donde lo espera, sentada, la marioneta de trapo con la que Gabriel Garc√≠a M√°rquez quiso pintar un poema de Mario con un sue√Īo de Van Gogh‚Ķ y sobre las estrellas montevideanas… un 17 de mayo de 2009. Ahora, sus lectores vamos a entrar, con mucho gusto, en los preparativos de su primer centenario.»

El mejor homenaje en su centenario es releerlo con la promesa de hacer un trato codo a codo con su obra. Con la estrategia simple de siempre necesitarlo.


Casa de las Américas en su línea de la vida: memorias de una visita

A solo cuatro meses del triunfo de la Revolución cubana, el gobierno revolucionario, por Ley 299 el 28 de abril de 1959, creó la Casa de las Américas, institución con personalidad jurídica propia que realiza actividades de carácter no gubernamental, encaminadas a desarrollar y ampliar las relaciones socioculturales con los pueblos de la América Latina, el Caribe y el resto del mundo. La Casa fue inaugurada el 4 de julio de 1959 en un acto presidido por el entonces Ministro de Educación, Armando Hart Dávalos, en el edificio de la antigua Casa Continental de la Cultura.

Una de las experiencias m√°s interesantes del II Taller y Premio Nacional de Periodismo Cultural ‚ÄúRub√©n Mart√≠nez Villena‚ÄĚ 2020 fue la visita a esta instituci√≥n, uno de los centros culturales de mayor renombre y prestigio en Cuba y el continente. La visita permiti√≥ que todos los presentes pudi√©ramos conocer sus particularidades, adem√°s de sostener un di√°logo ameno con Abel Prieto Jim√©nez, escritor y su actual presidente. Otro momento de gran relevancia fue la visita a la Galer√≠a ‚ÄúMariano Rodr√≠guez‚ÄĚ, especializada en arte popular de nuestra Am√©rica y donde los que participamos pudimos ver la exposici√≥n ‚ÄúViaje de la tierra del Hermano Venado‚ÄĚ.

Pero lo m√°s atractivo fue conocer la historia de la Casa de las Am√©ricas, a partir de la exposici√≥n ‚ÄúLa l√≠nea de la vida». La muestra es una suerte de recuento hist√≥rico de sus 60 a√Īos de labor ininterrumpida. La idea original es del Consejo de direcci√≥n de la Casa y cada una de sus √°reas.

El concepto y montaje, direcci√≥n de Comunicaci√≥n e Imagen, dirigido por Mait√© Hern√°ndez Lorenzo, y la Oficina de Dise√Īo dirigida por Pepe Men√©ndez. En especial, al trabajo del programa Memoria de la Casa y sus trabajadoras Sylvia Gil, Chiki Salsamendi y Ana Cecilia Ruiz. La curadur√≠a y el dise√Īo museogr√°fico son sorprendente, al convertir a toda la Casa en una verdadera galer√≠a de arte. Ning√ļn espacio se hace ajeno a la misma. Con los dise√Īos gr√°ficos de Pepe M√©ndez, la relaci√≥n entre coherencia y espacio f√≠sico permite un deleite √ļnico para el p√ļblico que puede presenciar y deleitarse con el ingenio creativo de este dise√Īador, que una vez m√°s demuestra su amplio dominio del oficio y su exquisito gusto.

Nuestro gu√≠a por la exposici√≥n fue el joven Ernesto Teuma Taureaux, quien demostr√≥ sus amplios conocimientos acerca de las seis d√©cadas de historia de la promoci√≥n cultural que ha realizado Casa de las Am√©ricas. La primera parte de la exposici√≥n muestra la primera d√©cada de trabajo. Donde se destacan los sue√Īos fundacionales de los diferentes hombres y mujeres guiados por Haydee Santamar√≠a; se puede observar a trav√©s de cada foto, carta, libro y cartel que se muestra en la misma. Aqu√≠ distinguir el segmento dedicado al Premio Literario que entrega esta instituci√≥n y el acta del primer jurado donde estuvieron reconocidos escritores e intelectuales de Cuba y Am√©rica Latina y del Caribe. En esta primera d√©cada distinguir La Rosa Sangrante, del guantanamero Alfredo Rosgar, s√≠mbolo del primer Encuentro de la Canci√≥n Protesta celebrado en la Casa y que despu√©s desembocar√≠a en el movimiento de la Nueva Trova.

En la segunda d√©cada de esta exposici√≥n destaca una Arpillera, de la cantautora y artesana Violeta Parra, que no es m√°s que una t√©cnica textil originaria de Chile. Los a√Īos 80 colocada en la subida de las escaleras nos sorprende con la presidencia del pintor Mariano Rodr√≠guez; la fotograf√≠as de los dos Encuentros de Intelectuales por la Soberan√≠a de Nuestra Am√©rica y el apoyo desde la cultura a la Revoluci√≥n Sandinista, en Granada y las guerrillas en Centroam√©rica.

Los 90 nos sorprende en los duros a√Īos del per√≠odo especial y la convenci√≥n de seguir la obra de esta instituci√≥n ‚Äďam√©n de las dificultades‚Äď, con el cambio de paradigma del autofinanciamiento. En 1992 ‚ÄúNuestra Am√©rica ante el quinto centenario‚ÄĚ que fue una toma de posici√≥n frente a los fantasmas del colonialismo y por los pueblos ind√≠genas. En 1994 se muestra el inicio del primer Programa de Estudio sobre la Mujer, a los que con el decursar de los a√Īos se unir√≠an el de Latinos en Estados Unidos, Culturas Originarias y Afroam√©rica.

Y el nuevo milenio, con el aniversario 50 de la Casa siendo un momento de fiesta. El comienzo de los a√Īos tem√°ticos y la Casa como ventana y enlace cultural con los gobiernos progresistas. Adem√°s del encuentro Casa Tomada, donde los j√≥venes artistas, escritores e intelectuales de la regi√≥n se reunieron como un ejemplo de uni√≥n entre la vanguardia art√≠stica de Cuba con la regi√≥n.

La exposición acaba con la máquina de escribir de Conrado Bulgado, quien fue funcionario de relaciones internacionales de la Casa y quien tuvo la tarea de inventariar la mayor parte de los bienes culturales que protege el centro.

Esta exposici√≥n tiene un gran significado porque muestra parte de la obra cultural de la naci√≥n cubana en estos 60 a√Īos de existencia de la Revoluci√≥n. Por lo que visitar esta prestigiosa instituci√≥n para disfrutar de esta ‚ÄúL√≠nea del tiempo‚ÄĚ ‚Äďhecha exposici√≥n‚Äď es una experiencia que no se puede perder.


La m√ļsica como crecimiento espiritual

Nos conocimos hace mucho tiempo y, desde entonces, la m√ļsica resonaba en su cabeza y en todo su cuerpo como una necesaria forma de apreciar el mundo, de dibujar las realidades circundantes y hasta de filosofar. El sonido era esa parte que, aunque √©l no sospechase, hac√≠a que sus pulmones se llenaran de ox√≠geno y su mente alcanzase otra dimensi√≥n. Con una vida dedicada a la m√ļsica, para Marcos Prawl (La Habana, 1984) la creaci√≥n, m√°s que un modo de expresi√≥n, constituye un camino hacia el crecimiento espiritual humano.

Licenciado en M√ļsica en la especialidad de Guitarra Cl√°sica, por el Instituto Superior de Arte (ISA), actualmente es profesor de la Academia de Etnograf√≠a en la Asociaci√≥n Canaria de Cuba y director de Rondalla T√≠pica Cubana, alternando sus facetas de compositor e instrumentista, con la docencia y la investigaci√≥n. Pr√≥ximo a terminar su maestr√≠a, este joven nos habla sobre las diversas aristas de la m√ļsica, esa que, para √©l, pareciese ser m√°s de un estilo de vida, un modo de aferrarse a la sensibilidad del ser humano.

La m√ļsica vino a ti desde la infancia y lleg√≥ a volverse indispensable ¬Ņalguna herencia familiar o simplemente un impulso? ¬ŅC√≥mo fueron tus inicios?

En mi casa hab√≠a una guitarra que mi padre dej√≥ antes de marcharse, porque √©l fue guitarrero de afici√≥n, mi hermano y yo la descubrimos a los seis a√Īos. Cuando observo mi infancia no puedo evitar sentir nostalgia por las noches de descargas musicales, en los bancos de mi edificio en Alamar, cada vez que se iba la luz.

Eran los comienzos del per√≠odo especial, ah√≠ fue donde comenz√≥ mi relaci√≥n con la m√ļsica, gracias al guitarrista Julio, un joven m√ļsico emp√≠rico del barrio que me coloc√≥ la mano en el instrumento. Luego recib√≠ clases en la casa de cultura de mi localidad con una profesora llamada Nilda. No obstante, tuve que esperar hasta los 18 a√Īos para empezar a estudiar en el conservatorio Guillermo Tom√°s.

¬ŅQu√© figuras, experiencias y obras han marcado tu formaci√≥n musical?

He tenido muchos profesores a los que no podr√© dejar de agradecerles toda la vida. De mi barrio, de varias academias en La Habana, de otras provincias, otros pa√≠ses, no han sido pocos. Creo que por eso he aprendido a valorar y disfrutar muchos tipos de m√ļsica de distintas partes del mundo.

No puedo dejar de mencionar a mis profesores cubanos Felicia y C√©sar Hecheverr√≠a, este m√°s conocido como ‚Äúel lento del Tres‚ÄĚ, Esteban Campuzano, Mario G√ľemer Lay, Acela Padr√≥n, Eduardo Mart√≠n y Mart√≠n Pedreira; de instrumentos de plectro a Efra√≠n Amador y Erdwin Bichot; de canto Amalia Arriaza, Sahily Castillo Su√°rez y Carmen Collado; de orquestaci√≥n y composici√≥n, Enrique Guerrero, Alfredo Diez Nieto, Luis Ernesto Pe√Īa, Rafael Guzm√°n, Juan Pi√Īera, Roberto Valera y Alem√°n entre otros.

Entre los m√©todos que han sido m√°s significativos en mi formaci√≥n musical se encuentran el de guitarra Isaac Nicola, la escuela cl√°sica espa√Īola de Gaspar Zans, Dionisio Aguado, Fernando Sor y Francisco T√°rrega; la guitarra en la m√ļsica cubana de Alexis Baxter, todos los m√©todos de Ignacio D√≠az Gonz√°lez, The Jazz Piano Book por Mark Levine, el curso de Romeu por correspondencia, algunos de orquestaci√≥n de Walter Piston y Aaron Copland, de forma musical y composici√≥n de Arnold Sch√∂nberg y los libros de armon√≠a y an√°lisis de la profesora Iliana Zaida Garc√≠a.

Obras musicales son muchas, pero los estilos europeos (renacimiento, barroco, cl√°sico, rom√°ntico y otros del siglo XX), que son la columna vertebral de la academia musical en el mundo entero, han conformado de una forma poderosa mi est√©tica y apreciaci√≥n musical, aunque no sea esta la √ļnica influencia. Por otro lado, admiro la llamada m√ļsica folcl√≥rica y tradicional que sigue siendo un campo lleno de riquezas por descubrir, pues esa m√ļsica no se aprende en la escuela.

¬ŅQu√© g√©neros y tem√°ticas abordas en tus composiciones musicales?

No puedo desligarme de mi formaci√≥n acad√©mica, aprend√≠ a componer m√ļsica de c√°mara antes que nada, pero despu√©s de terminar el ISA me empec√© a interesar por la m√ļsica popular. Me pas√≥ lo que a muchos colegas, que salimos de nuestra amada burbuja y el mundo empieza a mostrarnos otra realidad, y es entonces cuando entendemos que para comunicarnos con el pueblo, como seres sociales que somos, tenemos que hacer una m√ļsica m√°s potable, menos conceptual.¬† ¬†¬†

Cuando hago alguna canci√≥n no puedo evitar la tem√°tica social, tengo un compromiso con la historia de la m√ļsica nuestra, donde cada movimiento, tendencia estil√≠stica y creador ha representado de una forma u otra, una √©poca hist√≥rica.

Creo en la importancia que tiene conocer el camino recorrido para poder continuar el legado y hacerlo, si se puede, más universal, porque patria es humanidad… pero partiendo de nuestra raíz, eso no puede desprenderse nunca.

Estoy en una etapa de mi vida donde siento fuerte admiraci√≥n por los g√©neros m√°s tradicionales de la m√ļsica cubana, incluso esos g√©neros que se dicen que ya no son populares, pero que, en su mayor√≠a, contienen una riqueza est√©tica que bien vale traerlos al contexto actual. Es una tarea dif√≠cil pero apasionante para m√≠.

Eres graduado del Instituto Superior de Arte, con Licenciatura en M√ļsica por la especialidad de Guitarra Cl√°sica. ¬ŅC√≥mo es el proceso de formaci√≥n en las escuelas de m√ļsica en Cuba?

El proceso es extenso, de mucha dedicaci√≥n y necesario. La guitarra se convierte para el estudiante en una filosof√≠a de vida. Hay tres niveles fundamentales de largos per√≠odos de tiempo: elemental, medio y superior, que est√°n muy bien dosificados a lo largo de doce a√Īos o m√°s. ¬†

Los estudiantes hemos llegado a estar casi ocho horas diarias durante a√Īos en una √≠ntima relaci√≥n con el instrumento para alcanzar el mayor nivel t√©cnico de interpretaci√≥n posible porque el fin es ser un guitarrista concertante y poder interpretar todos los estilos hist√≥ricos hasta la m√°s contempor√°nea y virtuosa de las obras. A pesar de esto, desde mi punto de vista por supuesto, sigue faltando la m√ļsica cubana tradicional. Aunque se est√°n implementando algunos talleres est√° muy lejos de tener la fuerza necesaria.

Habr√≠a que cambiar mucho y nuestras estructuras son a√ļn bastante r√≠gidas, seguimos compitiendo contra el mundo acad√©mico eurocentrista, sus paradigmas, y a veces perdemos el rumbo, un rumbo que en ocasiones pareciera que lo hemos encontrado pero la br√ļjula no se direcciona del todo. Es necesario ense√Īarles a las nuevas generaciones las ra√≠ces de nuestra tradici√≥n musical para entre todos poder desarrollarlas tambi√©n desde las escuelas de arte.

Entre las facetas de la composici√≥n y la interpretaci√≥n has escogido tambi√©n el camino de la ense√Īanza como una de esas tantas v√≠as a las que recurres para crear, m√°s all√° de letras y acordes, sembrar la pasi√≥n y la sensibilidad por la m√ļsica en los j√≥venes. Ya han pasado 15 a√Īos desde que comenzaste a ejercer como profesor de m√ļsica en la Academia de Etnograf√≠a de la Asociaci√≥n Canaria de Cuba, en la que han encontrado una formaci√≥n inicial muchos j√≥venes que luego han ingresado a las escuelas de m√ļsica y otros, que no siguen profesionalmente en la m√ļsica, pero han aprendido a apreciar la guitarra de concierto. ¬ŅC√≥mo ha sido la experiencia de instruir a j√≥venes de diversos contextos y edades en el arte de la guitarra cl√°sica?

Dar clases ha sido la experiencia que m√°s me ha marcado en mi carrera. He ido form√°ndome como profesor sobre la marcha y le estoy eternamente agradecidos a la vida y a la Sociedad Canaria, al se√Īor Carmelo Gonz√°lez Acosta, al poeta Rafael Orta Amaro y a la investigadora Olivia Am√©rica Cano Castro, fundadores de la Academia, por confiar en m√≠ durante tantos a√Īos.

Tengo la suerte de haber recibido clases de guitarra de grandes maestros durante mi formación, pero el que más influyó en esta vocación es indiscutiblemente el maestro Esteban Campuzano, a él le debo más que mi licenciatura. Por supuesto, me esmero por superarme cada día, porque en el magisterio, cuando crees que todo está dicho aparece un nuevo reto y más cuando los estudiantes no vienen de formaciones académicas o de preselecciones, como es el caso de nuestra academia en la Sociedad Canaria.  

Sue√Īo con hacer un doctorado en pedagog√≠a, o algo as√≠, pero falta para eso a√ļn. Estoy convencido de que la superaci√≥n metodol√≥gica es un obligatorio camino para mejorar cada vez m√°s el procedimiento que empleo en mis clases. Ser profesor me ha ense√Īado a comprometerme con cada alumno en su aprendizaje al precio que sea necesario, porque es lo que da sentido a la actividad docente, que es compleja y requiere mucha dedicaci√≥n.

MArcos Prawl. Cortesia del entrevistado

Poco despu√©s de comenzar a impartir talleres de m√ļsica te convertiste en director de Rondalla T√≠pica Cubana. ¬ŅQu√© peculiaridades tiene este formato musical y cu√°les son sus influencias?

La rondalla (además se le conoce como estudiantina, tuna o parranda) es un formato instrumental que también puede ser vocal y hasta con cuerpo de baile, pero los orígenes más directos que nos llegan a los cubanos es la influencia hispana que usaban instrumentos de plectro, arco y rasgueo preferiblemente.

La Rondalla T√≠pica Cubana es un proyecto que surge en el 2004 en la Sociedad Canaria de Cuba Leonor P√©rez Cabrera y est√° integrada por estudiantes de la Academia de Etnograf√≠a, as√≠ como egresados de las escuelas de m√ļsica del pa√≠s. Esta tradici√≥n musical, aprendida principalmente por transmisi√≥n oral en la comunidad de descendientes de canarios de gran parte del pa√≠s, se desarrolla gracias al intercambio cultural de rondallas como: Danza Isle√Īa de Pozas en Cabaigu√°n, Canarios de Pinar del R√≠o, Rumores del Teide en Villa Clara, Los magos de Chambas en Ciego de √Āvila, Rondalla Timanfaya, Rondalla Islas Canarias, Coral Hesp√©rides, Danza Tamarco y Tamar√°n en La Habana.

Tambi√©n ha sido de gran importancia para el desarrollo cultural y profesional los hermanamientos que se han dado por casi 100 a√Īos entre canarios y cubanos, y entre sociedades de beneficencia de diferentes regiones de Espa√Īa y la Federaci√≥n de Sociedades Espa√Īolas en Cuba, donde podemos resaltar los m√ļltiples talleres y clases que han brindado en nuestra Sociedad Canaria prestigiosas agrupaciones de este tipo y m√ļsicos reconocidos como: Los Gofiones, Los Sabande√Īos, Los Cesteros, Parranda de Teror, Bentahod, Los Majuelos, Mestisay, Tsaxiraxis, Benito Cabrera, Josele del Pino, Domingo Corujo de Tejera, Pancho Amat, Efra√≠n amador, Ricardo Gall√©n, entre otros.

Las letras que empleamos pertenecen al cancionero hist√≥rico-popular al igual que los g√©neros musicales y la organolog√≠a, donde utilizamos varias familias de instrumentos de cuerda pulsada como guitarra, requinto, timple, tres, cuatro, charango, familia de la√ļdes espa√Īoles y percusi√≥n menor cubana y canaria, como parte de este √ļltimo grupo utilizamos tambi√©n la huesera, la ch√°cara, la pandereta, entre otros. Las t√©cnicas instrumentales, vocales, corales y en ocasiones los empleos de danzas t√≠picas de Cuba y Canarias conforman todo un espect√°culo m√ļsico-danzario que muestran al espectador un recorrido cultural por el folclor y las parrandas m√°s arraigadas a la tradici√≥n campesina de estos pa√≠ses.¬†¬†¬†

Esta pr√°ctica tuvo gran auge en la Cuba de finales del siglo XIX y principio del XX, principalmente en el marco las sociedades espa√Īolas, tambi√©n en las zonas rurales. Por suerte en estos momentos est√° recuper√°ndose esta hermosa tradici√≥n musical en varios puntos del pa√≠s gracias al impulso matriz que signific√≥ la agrupaci√≥n Danza Isle√Īa de Pozas en Cabaigu√°n, despu√©s del triunfo de la Revoluci√≥n cubana.¬†

Como parte de tu trabajo como director musical has tenido que adquirir la habilidad de dominar diversos instrumentos musicales, sobre todo de cuerdas. Entre todos estos podr√≠a ser la guitarra aquel que perme√≥ tu sensibilidad por encima de los otros. ¬ŅA qu√© se debe esto?

La guitarra es la madre. Toda nuestra tradici√≥n de cuerda pulsada bebi√≥ de este instrumento, adem√°s, la ense√Īanza acad√©mica se ha enfocado hist√≥ricamente en ella y su desarrollo por l√≥gica ha sido mayor, sin embargo, existen muchos instrumentos de cuerda que tienen otros caminos y modos de expresi√≥n, por lo que todos son un m√°gico universo por descubrir, eso lo experimento cada d√≠a que me tengo que enfrentar a alguno de estos. Podr√≠a mencionar sobre todo al timple, el la√ļd, la bandurria y al tres.

Integraste por tres a√Īos el Coro Polif√≥nico de La Habana, como tenor segundo, bajo la direcci√≥n de Carmen Collado. ¬ŅQu√© habilidades aportaron esos a√Īos a la percepci√≥n musical desde la mirada del cantante y compositor?

El tema de los coros es una incógnita profunda para mí. Cuando siento un coro cantar no puedo evitar el impacto emocional. Me atrapa la atención y hago catarsis tarde o temprano. Te confieso que siempre terminaba cautivado en los ensayos diarios, que con Carmen eran bien densos porque esta admirable directora nos hacía creer que estábamos en Alemania y nos exigía como si fuéramos a cantar delante del mismísimo Bach.

¬†A pesar de la tensi√≥n y los fuertes ensayos termin√© enamorado para siempre del trabajo coral, por lo que de alguna forma trato de usar coros en la m√ļsica que compongo, donde empleo generalmente cuatro voces y el registro coral a la hora de distribuir los instrumentos musicales y mover las l√≠neas mel√≥dicas.

No puedo separar de mi gusto personal las estéticas aprendidas, sin embargo, existen muchas formas de que un coro suene bien, aunque sea con otra impostación e intención vocal.

Como cantante me cuesta mucho desprenderme de esa delicadeza y en ocasiones tengo que batirme con mi color de voz para no parecer un cantante de coro cuando debo cantar m√ļsica tradicional.

En m√°s de una ocasi√≥n se han presentado en el espacio televisivo Palmas y Ca√Īas, as√≠ como en otros festivales y eventos relacionados con la m√ļsica tradicional cubana, dado que la agrupaci√≥n que diriges es una de las defensoras del punto cubano en nuestro pa√≠s. No obstante, dadas las circunstancias del propio conjunto musical su repertorio suele navegar entre las aguas de sonoridades cubanas y canarias. ¬ŅC√≥mo lo desarrollan?

No hay dudas que la m√ļsica campesina cubana fue un producto de la m√ļsica tradicional canaria tambi√©n, pero en Cuba encontr√≥ su propio camino y logr√≥ un desarrollo envidiable que se separ√≥ de sus ra√≠ces hispanas y africanas tanto en el desarrollo de los instrumentistas como en los g√©neros musicales, el estilo de canto y las danzas.¬†

En el caso de las rondallas de ascendencia canaria, estas se quedaron en nuestros campos y es por eso que tienen tantos puntos en com√ļn con la m√ļsica campesina, como si fueran dos hijas de los mismos padres, que se criaron en contextos parecidos y en condiciones similares, pero logrando diferencias claras una de otra. Los instrumentos musicales de cuerda, el uso de la prosa y el verso rimado son los mismos para ambos universos estil√≠sticos.

Es por eso que, si tocamos una fol√≠a, una malague√Īa o una isa, despu√©s podemos hacer una tonada, un son o una habanera, sin que esto traiga contradicciones discursivas en nuestras actuaciones.

Participaste en el Festival Internacional Tenderete con sentir canario, celebrado en 2018 en Venezuela. Coméntanos un poco sobre esto.

Vargas es una ciudad costera muy parecida a lo que pudiera ser una provincia cubana en el extranjero desde todos los puntos de vista, aunque con m√°s recursos econ√≥micos. Me parec√≠a una mezcla de Pinar del R√≠o, La Habana, Sancti Sp√≠ritus y Villa Clara‚Ķ impresionante. Imag√≠nate que tuvimos la oportunidad de compartir con j√≥venes, adultos y ni√Īos de todo el pa√≠s que pertenec√≠an a m√°s de 20 agrupaciones folcl√≥ricas, que confluyeron en un evento de una semana que se parec√≠a a los festivales de tradiciones que hacemos aqu√≠ en Cuba, pero con m√ļsica venezolana y canaria.

En Venezuela hay muchas sociedades, y las sociedades canarias son clubes grandes y poderosos, muy superiores log√≠sticamente que las cubanas pues la inmigraci√≥n isle√Īa a la tierra de Bol√≠var durante el siglo XX fue numerosa y estos grupos sociales lograron un poder√≠o econ√≥mico vinculado entre otras cosas al negocio del petr√≥leo.

A pesar de la compleja situación política y económica que había en el país cuando fuimos de visita, pasamos unos días hermosos llenos de eventos culturales variados y la mayor hospitalidad que he experimentado en mi vida.

Has compartido escenarios con m√ļsicos y agrupaciones prestigiosas de Islas Canarias, Espa√Īa y Venezuela tales como los Gofiones, Mestisay, El Colorao, Los Cesteros, Tsaxiraxis, La Parranda de Valladolid, Benito Cabrera, Domingo Corujo de Tejera, as√≠ como m√ļsicos y agrupaciones inglesas e irlandesas en los festivales de m√ļsica celta celebrados en La Habana. Tambi√©n has participado en proyectos discogr√°ficos de otros artistas, entre ellos el √°lbum ‚ÄúUn restaurador de sue√Īos‚ÄĚ, que rescat√≥ la discograf√≠a del cantautor cubano Antonio Mach√≠n, que obtuvo el premio Cubadisco 2009. ¬ŅC√≥mo han sido estas experiencias?

Creo que por eso me identifico tanto con la m√ļsica que hago y ense√Īo a mis alumnos, porque he podido nutrirme de estos grandes del folclor internacional. Estos m√ļsicos de talla mundial funcionan como una hermandad y nos han visitado durante a√Īos con sus propios recursos impartiendo sus conocimientos y experiencias, as√≠ como materiales did√°cticos e instrumental t√©cnico para nuestro desarrollo. Hemos tenido la oportunidad de compartir escenario con ellos fuera y dentro de Cuba y estos hermanamientos han sido la base ideol√≥gica por la que nuestras agrupaciones de ascendencia hispana en Cuba han mantenido la labor de rescate y preservaci√≥n de este legado patrimonial de forma gratuita y altruista a pesar de los pesares‚Ķ

Con respecto a la obra discogr√°fica ‚ÄúUn restaurador de sue√Īos‚ÄĚ, producida e interpretada por el canario V√≠ctor Rodr√≠guez, me siento muy dichoso de haber tenido esta experiencia de vida que me permiti√≥ participar en un trabajo discogr√°fico profesional de gran magnitud.

Este √°lbum que se grab√≥ en los estudios Abdala durante m√°s de dos meses ininterrumpidos y tuve la oportunidad de que sus productores me incluyeran en dos canciones donde toqu√© la bandurria, el la√ļd tenor y el timple canario. Este proyecto reuni√≥ un gran n√ļmero de m√ļsicos y agrupaciones de diferentes formatos de toda Cuba, siendo una experiencia √ļnica en mi vida.

Como parte de tu proyecto de maestr√≠a en Musicolog√≠a, desde hace unos a√Īos vienes desarrollando investigaciones dedicadas a explorar la presencia de las rondallas en diversas regiones del pa√≠s, sobre todo en el entorno rural, y a trav√©s de la ayuda del Centro de Investigaci√≥n de la M√ļsica en Cuba, recientemente se encuentran en proyecto de grabar el CD La huella isle√Īa. ¬ŅCu√°les son los prop√≥sitos que se han propuesto alcanzar con este disco?

Canarias y el mundo hispano en general conformaron el ‚Äúetnos‚ÄĚ cubano junto a √Āfrica, China, los √°rabes y muchos inmigrantes de otras nacionalidades del mundo. Pero los isle√Īos se destacaron no solo por su laboriosidad y entrega al trabajo, sino que la m√ļsica siempre estuvo presente en la vida diaria y nunca falt√≥ un canto o una danza que les acompa√Īara en la nueva patria que les brind√≥ su seno durante siglos. A tal punto que en la d√©cada del 60 en el siglo XX se hicieron grabaciones a cantadores isle√Īos y sus descendientes en el poblado de Pozas, tradici√≥n de la que somos continuadores tambi√©n aqu√≠ en La Habana.

Es por eso que nuestra agrupaci√≥n se propuso grabar toda la m√ļsica representativa de nuestras fiestas y celebraciones cubano-canarias que tiene m√°s de 20 a√Īos, dentro y fuera de la Federaci√≥n de sociedades espa√Īolas a modo de homenaje a estos padres fundadores y a su vez mostrar nuestra labor musical durante este per√≠odo. Tenemos la dicha de contar con el apoyo de CIDMUC que hace grandes esfuerzos por conseguirnos las condiciones necesarias de log√≠stica y recursos de personal t√©cnico para hacer posible este sue√Īo.

Desde tu visi√≥n, qu√© importancia le confieres al rescate musical de la obra de autores ya desaparecidos y a las labores de musicolog√≠a que se desarrollan en torno a estos, dado que muchas veces las piezas quedan atrapadas en los pentagramas de un cuaderno de m√ļsica y, a menos que sepas leer la partitura e interpretar el instrumento, no puedes descifrar la magia creativa que guardan las notas escritas sobre el papel.

Tienes toda la raz√≥n. Si ense√Īamos un plano del Capitolio confeccionado por un ingeniero, no podemos pretender que las personas comprendan lo que significa o sientan la experiencia de apreciar la obra arquitect√≥nica cuando nos paramos frente a ella. Por eso instituciones como el CIDMUC, Casa de las Am√©ricas y el Museo de la M√ļsica se han dado a la tarea desde sus comienzos de rescatar y preservar nuestro patrimonio hist√≥rico musical.

Ellos se han valido del trabajo de campo de destacados music√≥logos y estudiantes egresados de nuestras escuelas de m√ļsica, a partir de todas las herramientas t√©cnicas posibles y el uso de la tecnolog√≠a para registrar tanto en partitura como en grabaciones musicales y videos, ese extenso y excitante mundo sonoro que es la m√ļsica cubana. Tambi√©n de esa forma el p√ļblico en general puede apreciar la m√ļsica lo m√°s parecida posible a como se tocaba en √©pocas pasada y como la conciben las nuevas generaciones en la actualidad.

Entre nuestro contexto, podr√≠amos decir que existe una l√≠nea invisible pero latente entre la m√ļsica cl√°sica y la m√ļsica popular, ¬Ņa qu√© crees que se deba esto?

Ambos tipos de m√ļsica se desarrollan en contextos heterog√©neos e hist√≥ricamente han cumplido funciones sociales diferentes. La m√ļsica popular sali√≥ del creador emp√≠rico, por lo que se comunica f√°cilmente con las masas sin instrucci√≥n musical acad√©mica, ya que este artista bebe directo de lo que esta mayor√≠a consume. La m√ļsica cl√°sica la entiende, aprecia y crea el que la estudi√≥ o el que de alguna forma en su infancia y educaci√≥n estuvo influenciada por esta est√©tica musical, aunque tambi√©n depende de la sensibilidad de cada cual.

A pesar de eso la pol√≠tica cultural de nuestro pa√≠s ha tenido como objetivos durante muchas d√©cadas que la poblaci√≥n en general logre disfrutar y entender la m√ļsica cl√°sica porque, cr√©eme, apreciar la m√ļsica cl√°sica sin duda alguna eleva la sensibilidad musical de cualquier ser humano a otro pelda√Īo y, adem√°s, es una herramienta indiscutible para entender la historia de la humanidad, aunque esto parezca abstracto, como mismo sucede con las artes pl√°sticas, el teatro y la literatura.

Recientemente, estuviste entre los 24 compositores seleccionados para participar en el concurso Adolfo Guzm√°n 2019, con la canci√≥n Deja que te ame as√≠. H√°blanos de este tema que tanta aceptaci√≥n tuvo por parte del p√ļblico y qu√© ha significado para ti esta experiencia.

Deja que te ame as√≠ es una canci√≥n a la fe y al amor a la vida. Quise hacerla con un g√©nero bailable, pero que la letra en s√≠ hiciese el contraste. Tuve la suerte de contar con dos importantes creadores que me apoyaron en el acabado del tema. En primer lugar, el m√ļsico y amigo Jorge Mancebo: ‚ÄúChoco‚ÄĚ, quien me ayud√≥ en la producci√≥n, grabaci√≥n y mezcla del tema en solo cinco d√≠as, pues es un maestro de la creaci√≥n con ordenador y un excelente arreglista.

La otra colaboración estuvo a mano de una persona muy especial para mí, que quiero inmensamente, excelente mujer y escritora, quien le dio un importante acabado al discurso poético de la canción, sellando el producto final. Me siento muy feliz por la colaboración de ambos artistas en mi canción y estoy convencido de que el trabajo en equipo es tan necesario como productivo.

En cuanto al concurso Guzm√°n, fue una experiencia necesaria para mi carrera porque siempre he trabajado al margen del mundo del espect√°culo y este concurso me introdujo en uno de gran magnitud. Pude constatar lo complejo que se hace una producci√≥n a estos niveles, el gasto econ√≥mico y la log√≠stica que se necesitan sin dejar de mencionar los cientos de profesionales de diferentes √°reas de las artes, el dise√Īo y la ingenier√≠a audiovisual en pos del espect√°culo.

No alteró el rumbo de mis proyectos personales, pero sí me ubicó en donde estoy, lo complejo que funciona y que hay que ser muy serio en todo para no derrochar los recursos y trabajar con los pies en la tierra, aunque de vez en cuando haya que buscar en las nubes.

Le agradezco inmensamente a Pedrito Camacho con ese espectacular arreglo y a los muchachos de la Banda Gigante bajo la dirección de Gaitán, hombre de mucha paciencia y entrega. No quiero dejar de mencionar la gran experiencia que fue para todos los competidores el haber participado del evento ya que hoy nos une una bonita amistad. 

¬ŅActualmente cu√°les crees que son los principales retos que enfrentan los m√ļsicos?

Creo que los retos de un m√ļsico tienen mucho que ver con sus concepciones de la vida, su vocaci√≥n-talento y sus condiciones socioecon√≥micas. Si un m√ļsico quiere defender un repertorio, una est√©tica o un discurso art√≠stico depende mucho de su voluntad y su entrega a lo que hace y desea lograr.

Pareciese que donde las condiciones econ√≥micas lo permiten hay m√°s desarrollo para el que desea dedicarse a la m√ļsica, sin embargo, la vida nos sigue demostrando que los intereses personales, los valores morales y la intensi√≥n que se le dedique a la actividad musical limitan o hacen avanzar al artista hacia el m√°s preciado sue√Īo.¬†

¬ŅQu√© rasgos crees que definen a Marcos?

Creo que el rasgo que ahora mismo me define es la pasi√≥n y dedicaci√≥n por las actividades profesionales que hago. Tambi√©n considero que con los a√Īos me he vuelto m√°s trabajador y estudioso, aunque el tiempo casi nunca me alcanza, por lo que he tenido que ir dejando de hacer muchas actividades que me gustan y he ido concentrando mis esfuerzos en las m√°s importantes para ir concluyendo proyectos, porque como dice el refr√°n, ‚Äúel perro tiene cuatro patas, pero coge para un solo lado‚ÄĚ.

¬ŅCu√°les son las expectativas que tienes para el futuro?

Aconsejan los grandes maestros espirituales, para decirlo de alguna forma, que en silencio deben gestarse las cosas, no obstante, me encuentro inmerso en un proyecto que tiene que ver directamente con la m√ļsica popular patrimonial que incluye un estudio profundo de determinados g√©neros tradicionales cubanos y al fen√≥meno cultural que se desarroll√≥ en torno a estos, para as√≠ intentar traerlos al contexto actual y seguirlos desarrollando en diferentes formatos musicales y, por su supuesto, en mi creaci√≥n futura.