Asociaci贸n Hermanos Sa铆z (AHS)


Eusebio Leal, nuestro Maestro de Juventudes

Sus pasos se sentir谩n siempre en su Habana. La voz pausada, la capacidad para convertir sue帽os en realidades gravitan en esta urbe de retos y esencias. Hoy cumplir铆a 78 a帽os de edad ese hombre tremendo, que logr贸 un estilo tan propio como intelectual y ser humano, ese Quijote humilde que despert贸 el cari帽o de millones de personas en gran parte del mundo, pero especialmente en su Cuba, en esta ciudad por la que tanto hizo. Eternamente habr谩 s谩banas blancas para 茅l, en el alma de este pueblo, que lo deber谩 evocar y querer siempre.

Eusebio, Maestro de Juventudes de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z (AHS), nos hablaba a los j贸venes creadores con un cari帽o especial, nos aconsej贸 y alert贸, nos explic贸 y convoc贸 a ser eternos so帽adores. Es inevitable recordar, por ejemplo, algunas de sus palabras en el tercer congreso de nuestra organizaci贸n, realizado en octubre de 2018, cuando asegur贸 que 鈥渜uien no ama a su barrio, el pedazo de tierra donde naci贸, nunca amar谩 lo grande. As铆, conociendo, amando, se har谩 mejor arte鈥.

脡l siempre fue consecuente con eso, y nunca se dej贸 llevar por los 茅xitos ni los aplausos, no olvid贸 sus ra铆ces. En su libro Hijo de mi tiempo, compilaci贸n de discursos, intervenciones, conferencias, entrevistas y pr贸logos, incluso nos alerta: 鈥淣unca uno debe olvidar sus or铆genes; los or铆genes son muy importantes. Mi origen est谩 en mi ciudad; est谩 en la memoria de los que me quisieron, de mi familia; est谩 en mi madre, Silvia Spengler, en lo que aprend铆 de ella, y est谩 en su terca voluntad: 鈥楨studia, para que no pases lo que yo pas茅鈥欌.

En aquel encuentro, en el cual debat铆amos sobre desaf铆os de la cultura y la sociedad cubana, con voz de hermano grande nos dijo que tambi茅n tenemos una responsabilidad con la unidad de los cubanos, la cual 鈥渘o puede ser vista solo desde los hechos hist贸ricos sino tambi茅n desde la poes铆a鈥. Y mencion贸 a Carlos Manuel de C茅spedes y a Jos茅 Mart铆. Indudablemente en esa alma po茅tica de Cuba tiene un lugar importante tambi茅n Eusebio Leal Spengler, quien cultiv贸 los versos desde las acciones y la pasi贸n, desde el decoro y la fidelidad a la naci贸n y a Fidel.

Solemos hablar del Eusebio, historiador de La Habana, Doctor en Ciencias Hist贸ricas; Doctor Honoris Causa de varias universidades, gran intelectual con una lista enorme de reconocimientos. En lo particular lo que m谩s me sol铆a llamar la atenci贸n era su vocaci贸n de servir, la pasi贸n con que asum铆a los retos e intercambiaba con personas diferentes, ese encanto para despertar aplausos con facilidad, para cautivar a campesinos, m煤sicos, escritores, maestros鈥, al pueblo en general.

Me impresionaba mucho su capacidad para contribuir al consenso, a la unidad, que defendi贸. Ten铆a el don de emplear siempre las palabras adecuadas. No importaron nunca los esfuerzos personales, su estirpe, su pensamiento y voluntad estaban m谩s all谩 de lo individual.

Debemos recordar siempre tambi茅n a Eusebio, el ni帽o, el adolescente de formaci贸n autodidacta, el disc铆pulo apasionado que tanto aprendi贸 de su maestro Emilio Roig.

Casi nunca se dice que Eusebio ten铆a apenas sexto grado escolar, y que se present贸 a ex谩menes de suficiencia acad茅mica en la Facultad de Filosof铆a e Historia de la Universidad de La Habana, cuando ya pasaba los 30 a帽os de edad. Comenz贸 a estudiar en ese centro acad茅mico en 1974 y se gradu贸 en 1979. La superaci贸n fue constante en 茅l.

脡l comparti贸 varias veces con miembros de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z en espacios como el Congreso de Pensamiento Memoria Nuestra, dentro de las Romer铆as de Mayo, y el Dialogar, dialogar. Precisamente en este 煤ltimo Eusebio expres贸: 鈥渘unca me preparo para las cosas porque creo que el que no est茅 preparado siempre, que no vaya鈥. Obviamente 茅l no se preparaba para algo en espec铆fico, pero esa voluntad de aprender siempre le permiti贸 ser manantial de conocimientos sobre temas diversos.

Esa vez habl贸 tambi茅n del significado en su vida del Pabell贸n Cuba, actual sede nacional de la AHS, un lugar que 茅l quer铆a mucho. Fue ah铆 donde sinti贸 su destino, seg煤n sus propias palabras. Ah铆 conoci贸 a intelectuales cardinales, como a su querido amigo Alfredo Guevara.

En agosto de 2019 Eusebio estuvo otra vez con nosotros en el Pabell贸n, convers贸, sonri贸, hizo chistes. Percibimos nuevamente esa armon铆a entre sus gestos, las palabras y la pasi贸n con que so帽aba siempre. Luego, escuchamos varias veces rumores sobre su muerte, pero el 31 de julio del actual a帽o se convirti贸 en verdad. Ya no est谩 f铆sicamente, no estar谩 m谩s, pero nos deja una obra y un ejemplo que deber谩 acompa帽arnos siempre. Su dimensi贸n como intelectual y sus valores como ser humano le permitieron representar a Cuba en importantes espacios acad茅micos de diversas partes del mundo. Fue y es un s铆mbolo del pa铆s tambi茅n a nivel internacional.

Quiero terminar con una frase de Eusebio en un Dialogar, dialogar dedicado a Alfredo Guevara. Esa vez dijo: 鈥淎qu铆 para el olvido nada m谩s hay que morirse, por eso este acto tiene un gran valor, por ah铆 van del brazo dos malos sentimientos: la ingratitud y la envidia que constituyen una serpiente bic茅fala. Por eso es tan importante insertar la memoria, construir el legado y darnos cuenta de que no nos hacen falta seguidores, nos hacen falta disc铆pulos鈥.

Debemos aspirar a ser siempre disc铆pulos dignos de Eusebio.

  • *Tomado de Cubarte. EL Portal de la Cultura Cubana


El Disco de la semana: Oda al plagio, GAPE

*Tomado del Portal Cubarte

Sin dudas, la Beca de creaci贸n 芦Ignacio Villa禄 que convoca la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z (AHS) desde 2013, se ha convertido en una plataforma efectiva para la promoci贸n y visibilizaci贸n de los nuevos valores de la m煤sica popular cubana. Hurgar, encontrar, dar a conocer se unen como supraobjetivos m谩s que logrados en聽Oda al plagio, 谩lbum debut de Yunier P茅rez Garc铆a,producci贸n discogr谩fica perteneciente a la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales, EGREM, y ganador de la beca en 2018.

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Yunier P茅rez Garc铆a, GAPE, es un joven trovador y cantautor cubano licenciado en Historia del Arte. Graduado como narrador oral, tambi茅n es reconocido como una de las voces solistas de la compa帽铆a 脫pera de la Calle, con la cual ha participado en m煤ltiples escenarios nacionales e internacionales y desempe帽ado papeles principales en las obras 芦Esp铆ritus禄 y 芦Hatuey禄. Ganador en 2013 del Gran Premio del Concurso de Trova Walfrido Guevara, es adem谩s miembro de la AHS desde 2015 y ha participado como cantautor en varios de los eventos de trova que se organizan en el pa铆s.

Conformado por once temas,聽Oda al plagioconstituye una propuesta audaz dentro del panorama de la canci贸n de autor en Cuba. Con una voz punzante, GAPE, sin hacer concesiones, aborda la realidad cruda y despiadada a la que se enfrentan muchos artistas en un escenario complejo, sobre todo, los que desarrollan su propuesta en g茅neros y manifestaciones menos medi谩ticas y aclamadas por la cr铆tica o el p煤blico. Se mofa como un Chaplin tropical de toda mediaci贸n preestablecida, lo que amortigua conscientemente con el uso del sarcasmo, que deviene recurrente y efectivo recurso, y con sus dotes histri贸nicas y vocales procedentes de su formaci贸n de narrador oral y cantante l铆rico. Su discurso franco, matizado por el desenfado y el humorismo, se erige en una especie de 芦oda al artista antih茅roe禄 que tambi茅n lucha, vive, crea.

No nos vemos porque no nos ponen, pero no nos ponen porque no vendemos鈥os dice en el tema 芦Rock para hacerte invisible por tus propios medios禄, cr铆tica velada a los estereotipos, la burocracia y la falsa jerarqu铆a. Como subraya Tony 脕vila en las notas discogr谩ficas, se trata de una propuesta que va 芦 [鈥 de [una] profunda y sutil melancol铆a a casi ic贸nicos parajes de sarcasmo, [鈥 como pate谩ndole el trasero a los tiempos modernos, emerge de canci贸n en canci贸n un trovador que propone, que viene ara帽ando la tierra desde el anonimato con este proyecto de puesta en escena禄. Por eso est谩 tambi茅n el amor, su cotidianidad, su visi贸n de la vida (en canciones no menos atendibles como 芦Almas gemelas禄, 芦Queja de amor禄, 芦Luna de Altahabana禄 o 芦Fotogramas禄).

El amasijo de referentes en esta聽Oda鈥聽es tambi茅n un resultado peculiar del m谩s 芦puro禄 posmodernismo, que se luce adem谩s con arreglos de extremo preciosismo en la selecci贸n de timbres, progresiones arm贸nicas y estilos a cargo del binomio de Jos茅 V铆ctor聽Pepe聽Gavilondo, como productor musical y Yasel Mu帽oz como arreglista, quienes tambi茅n asumieron pianos y teclados del disco, adem谩s de todas las flautas, en el caso de Mu帽oz. Igualmente se suman como instrumentistas varios de los m谩s representativos j贸venes exponentes del jazz cubano y artistas de reconocida trayectoria en varias escenas musicales de la actualidad, lo cual le atribuye al 谩lbum una alta factura en la instrumentaci贸n, entre ellos: Marcos Morales en la bater铆a, Degnis Bofill en la percusi贸n, C茅sar Ochoa en las guitarras, Ra煤l Fern谩ndez en los bajos, Carolina Rodr铆guez en el cello, Ernesto Herrera en el corno y Mario Salvador en el tres. Completan esta producci贸n la fotograf铆a de Enrique聽Kike聽Smith y el dise帽o de Katia Hern谩ndez.

En tanto llega la primera producci贸n audiovisual acompa帽ante de este fonograma, les dejo un聽live聽de GAPE en un tema que habla del valor y la labor del personal de la salud en estos tiempos de pandemia, 芦Mi superh茅roe禄:

 


Forodebate: La representaci贸n intelectual de la Revoluci贸n: creaci贸n, pensamiento social y comunicaci贸n

La Revoluci贸n cubana, por su car谩cter emancipatorio, estuvo obligada a convertir la cultura en uno de los ejes centrales de su acci贸n. El complejo escenario de transformaciones y deslindes ideol贸gicos reconfigur贸 aceleradamente la din谩mica del campo intelectual y sus pr谩cticas en el pa铆s. Lo social y lo cultural dejaron de asumirse como compartimentos estancos. En el centro de esas variaciones ocup贸 un espacio principal el debate sobre la responsabilidad, las tareas y el papel del intelectual frente a la Revoluci贸n.

Pasadas seis d茅cadas, la continuidad de estos an谩lisis resulta esencial. Importantes variables se han modificado. Cambios de paradigmas y ambientes generacionales, retrocesos visibles en los escenarios en que se forma, produce y se amplifica el pensamiento cultural, tensiones no resueltas en el plano institucional, modificaci贸n del eje de resistencia intelectual de la izquierda a escala planetaria, agotamiento de los nichos de reflexi贸n cr铆tica sobre nuestra realidad; pudieran contabilizarse entre los desaf铆os principales que asumen las pr谩cticas intelectuales en el momento actual que vive la Revoluci贸n Cubana.聽

Sobre el compromiso intelectual, las responsabilidades, el rol de los intelectuales en la Revoluci贸n, invitamos a reflexionar el venidero 7 de mayo a partir de las 10:00 a.m. en el Portal del Arte Joven Cubano, sitio web de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z. Acompa帽ar谩n esta iniciativa la Dr.Cs. Mely Gonz谩les Ar贸stegui, Profesora Auxiliar de la Universidad Central de Las Villas, y el joven historiador e investigador Fernando Luis Rojas, especialista del Instituto Cubano de Investigaci贸n Cultural Juan Marinello.

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La pol铆tica cultural en los a帽os fundadores de la Revoluci贸n cubana. Apuntes para un dilema que no cesa.

Por Mely del Rosario Gonz谩lez Ar贸stegui

Con el triunfo revolucionario en 1959, la noci贸n del compromiso pol铆tico para los intelectuales cubanos, su pacto con la sociedad, empieza a operar desde otra dimensi贸n, que prioriza la acci贸n y donde el ser de la palabra pasa por los horizontes del deber ser de la pol铆tica y sus contenidos pragm谩ticos. El gran dilema de los intelectuales abre sus fauces, expresada en la eterna contradicci贸n entre individuo y sociedad, entre artista y Revoluci贸n. En este trabajo apuntamos hacia ese dilema, dilema 茅tico y pol铆tico sobre todo, del sector intelectual en Cuba, en un contexto que se mueve entre 1959 y 1961, el a帽o de las reuniones de la Biblioteca Nacional y la celebraci贸n del I Congreso de Escritores y artistas, momentos claves para comprender el dise帽o y decursar de la pol铆tica cultural en el pa铆s.

Desde el inicio las interrogantes se multiplicaban: 驴C贸mo entender la cultura en una sociedad que entraba a una v铆a de construcci贸n socialista hasta entonces in茅dita? 驴C贸mo penetrar en el universo cultural cubano siendo sus defensores y a la vez los detractores de muchas visiones, c贸digos, mitos de nuestra cultura merecedores de olvido y repudio? 驴C贸mo defender la cultura nacional sin cerrarse al mundo, sin negar la diversidad, sin rechazar lo for谩neo que tambi茅n puede llegar a enriquecernos? Porque el problema de la cultura, en un proyecto como el de la Revoluci贸n cubana, asumido como proyecto de liberaci贸n desde el Tercer Mundo, privilegia l贸gicamente los cambios culturales y pol铆ticos, que no pueden esperar al desarrollo objetivo y por supuesto tambi茅n necesario de sus fuerzas productivas.

En la v铆a al socialismo no puede desestimarse la necesidad de encontrar los m茅todos, sistemas de est铆mulos, instituciones y dem谩s mecanismos adecuados al sector de las actividades intelectuales, precisamente 鈥減orque el campo espec铆fico de la funci贸n del intelectual es el campo de la lucha ideol贸gica鈥 (Barral, 1968:4). El intelectual produce elementos que se integran como cimientos en el campo subjetivo de la sociedad: valores, ideas, comportamientos, costumbres, ciencia. Pero no hay que olvidar que este campo ideol贸gico es tambi茅n un campo de lucha de clases, campo indispensable en el logro del triunfo revolucionario. En esta lucha siempre existir谩n individuos que intentar谩n frenar las nuevas transformaciones, por diferentes razones, y habr谩 que encontrar las formas de lucha id贸neas en cada momento para neutralizar cualquier posici贸n individualista y reaccionaria.

La cuesti贸n aqu铆 ser铆a encontrar el l铆mite y el equilibrio entre el inter茅s del artista y el inter茅s del proyecto revolucionario, la f贸rmula a trav茅s de la cual el inter茅s individual se refrenda en el proyecto colectivo y viceversa. Est谩 claro que las f贸rmulas tienen que ser inventadas y reinventadas constantemente, que no pueden alejarse de las circunstancias y las necesidades de cada contexto hist贸rico. Pero 驴c贸mo encontrar este equilibrio, esta confluencia de heterogeneidades, en un contexto en que a煤n los caminos no estaban del todo delineados y donde decenas de senderos se bifurcaban en el trayecto? 驴C贸mo asumir una postura coherente con el inter茅s del individuo/artista y el inter茅s del individuo/revolucionario?

No debe desestimarse, en este entramado de conflictos del mundo ideol贸gico vinculado al sector intelectual y art铆stico, la forma en que desde el a帽o 1959 se trabaj贸 con el sector de la cultura, no siempre dirigido por intelectuales o artistas propiamente. El Gobierno revolucionario compuls贸 a la direcci贸n de las instituciones culturales a muchos revolucionarios, a煤n y cuando no eran propiamente del sector. As铆 lo reconoce Alfredo Guevara cuando dice que m谩s que intelectuales eran animadores culturales y no protagonistas de la creaci贸n, eran m谩s pol铆ticos que intelectuales. 鈥淎l triunfo de la Revoluci贸n 茅ramos guerrilleros, simplemente.鈥 (Estupi帽谩n, 2009:14).

Pero la Revoluci贸n, con un proyecto que hab铆a conmovido y trastocado tan profundamente las ideas y los sentimientos de todos los cubanos, ahora exig铆a elaboraciones intelectuales m谩s revolucionarias, porque ya no depend铆a de lo que en el fondo es decisivo en el capitalismo: la reproducci贸n de tipo capitalista de las relaciones, sino de una intencionalidad creadora de relaciones, de una visi贸n cultural que sostuviera las relaciones sociales y las transformara cualitativamente diferentes al sistema anterior. De manera que la necesidad y el car谩cter del proceso exig铆a un pensamiento reflexivo y una radicalizaci贸n hacia cambios que se acercaran a los ideales m谩s subversivos de la historia de Cuba, vinculados a la b煤squeda de una sociedad m谩s justa, m谩s digna, antimperialista y humana. La pol铆tica se impon铆a inevitablemente en el entorno, y exig铆a de definiciones en al campo de la cultura.

Si tenemos en cuenta los logros alcanzados en el campo de la cultura nacional en Cuba, la relaci贸n entre pol铆tica y cultura podr铆a parecer una mezcla sencilla, sin embargo no lo es. Como afirmara el escritor, poeta, dramaturgo y ensayista cubano Ant贸n Arrufat al recibir el Premio Nacional de Literatura 2000, en cualquier momento de la historia 鈥渓a relaci贸n inevitable del artista con el Estado o el Poder no ha sido f谩cil ni placentera (鈥)鈥 (Arrufat, 2001: 3).

Las pautas de la pol铆tica cultural de la Revoluci贸n en defensa de ese ideal social que ya desbordaba los l铆mites de la sociedad cubana para extenderse a toda Am茅rica Latina y el Tercer Mundo quedaron recogidas en 鈥淧alabras a los intelectuales鈥. En un ambiente de muchas tensiones y controversias, se reunieron con Fidel Castro en la Biblioteca Nacional las figuras m谩s representativas de la intelectualidad cubana, artistas y escritores discutieron sus puntos de vista sobre distintos aspectos de la vida cultural y sus posibilidades de creaci贸n.[1]

En este contexto, la inconsistencia pol铆tica del intelectual ante un cambio radical de la sociedad, interpretada como ambivalencia y miedo por muchas de las figuras de la dirigencia revolucionaria, fue vista por algunos como algo inevitable en este sector, por lo que se ha dado en llamar el 鈥減ecado original de los intelectuales鈥. Fidel fue en este sentido muy cuidadoso, para no herir m谩s a煤n las susceptibilidades 鈥渆l campo de la duda queda para los escritores y artistas que sin ser contrarrevolucionarios no se sienten tampoco revolucionarios鈥 (Castro, 1960:8). Consider贸 que no se deb铆a renunciar al convencimiento de todos aquellos que albergaran alguna duda, que estuviesen confundidos o no comprendieran bien el alcance del proceso.

La visi贸n de que dentro de la Revoluci贸n estar铆an todos aquellos intelectuales que estaban de acuerdo con sus posiciones econ贸micas y sociales a pesar de no coincidir exactamente con sus posiciones filos贸ficas e ideol贸gicas fue un momento de distensi贸n que tranquiliz贸 a muchos intelectuales preocupados por el curso radical de la Revoluci贸n. Fidel consider贸 a este sector de la intelectualidad cubana un reto para el proceso, en tanto deb铆a prest谩rsele una mayor atenci贸n, que permitiera un mayor acercamiento, pero en el sentido de ganarlos, no para discriminarlos. Y en eso estar铆a la grandeza de la obra revolucionaria, que solo renunciar铆a a quienes fueran activamente contrarios a la Revoluci贸n.

As铆 pues, habr铆a que conformar una pol铆tica para esa parte de los intelectuales y escritores que no coincid铆an con todas las proyecciones de la Revoluci贸n, o no entend铆an algunas de sus medidas, pero que nunca se enfrentar铆an a ella para destruirla o hacerle un da帽o irreversible. Esos intelectuales deb铆an encontrar su lugar, un campo donde trabajar y crear, donde su esp铆ritu creador tuviera oportunidad y libertad para expresarse. Pero siempre dentro de la Revoluci贸n, porque la Revoluci贸n tambi茅n ten铆a el derecho de defenderse, de ser y de existir, 鈥減or cuanto la Revoluci贸n significa los intereses de la Naci贸n entera, – define Fidel- nadie puede alegar con raz贸n un derecho contra ella鈥 (Castro, 1960:8). Que no se convirtiera este mensaje en frase manida o discurso vac铆o, he ah铆 el gran reto, no siempre bien encauzado y respondido por quienes han tenido en sus manos los resortes de la pol铆tica cultural en Cuba.

El dilema entre la pol铆tica y la creaci贸n art铆stica.

No hubo tema m谩s debatido en estos a帽os de dise帽o de la pol铆tica cultural que no fuera el relacionado con la libertad de creaci贸n art铆stica. El tema ya hab铆a surgido en las conversaciones de Fidel con Sartre y que Lisandro Otero recogi贸 en el libro Conversaciones en la Laguna. El propio Fidel declar贸 que tambi茅n esta cuesti贸n le hab铆a sido planteada por el escritor norteamericano Wright Mills, de forma que ya hab铆a tenido la oportunidad de ir esclareciendo la posici贸n del gobierno revolucionario.

Muchas de las m谩s interesantes interrogantes se dieron precisamente vinculadas a la dicotom铆a que surge luego de estas reuniones de la Biblioteca Nacional a partir del problema de la creaci贸n art铆stica en la revoluci贸n: 驴C贸mo mantener el esp铆ritu de la creaci贸n art铆stica en los cauces que marcaban las palabras de Fidel? 驴C贸mo ser consecuentes con la l铆nea: 鈥淒entro de la Revoluci贸n todo; contra la Revoluci贸n ning煤n derecho鈥, sin dejar de ser creativos y originales? 驴Qui茅n trazaba la l铆nea divisoria entre el 鈥渄entro鈥 y el 鈥渃ontra鈥? 驴C贸mo impedir que en nombre de la 鈥渄efensa鈥 de la Revoluci贸n se escondieran posiciones oportunistas y se cometieran excesos de todo tipo? 驴C贸mo neutralizar a la mediocridad que lleva al dogmatismo por no poder interpretar y actuar en la dial茅ctica que tiene que imprimirse al proyecto socialista? 驴C贸mo observar la necesaria e inevitable correlaci贸n pol铆tica/cultura sin que la cultura se convierta en lo que se帽alaba Fernando Mart铆nez: en 鈥渇rente鈥 que se atiende 鈥減ol铆ticamente鈥? (Mart铆nez, 2009:33)

No era nueva la idea de que dentro de una revoluci贸n de car谩cter socialista habr铆a de llevarse a efecto un cambio en la conciencia de los hombres que construir铆an la nueva sociedad, y ese cambio ten铆a mucho que ver con el surgimiento de una nueva cultura y la eliminaci贸n paulatina de los rasgos propios de la ideolog铆a burguesa. Fidel enfatiza entonces en la necesidad de que se produjera una revoluci贸n cultural dentro del proceso de revoluci贸n econ贸mica y social que viv铆a la sociedad cubana.

Ya en los momentos en que se desarrollan las reuniones de la Biblioteca Nacional se hab铆an producido mejoras en las condiciones de vida y trabajo de muchos artistas, hab铆a comenzado la construcci贸n de Casas de Cultura, el impulso a las instituciones culturales, hab铆a comenzado la inmensa obra educacional. Se mostraban garant铆as, y muchas de ellas se aseguraban como proyecci贸n futura, por eso se insiste en que era imposible que la Revoluci贸n fuera a liquidar las condiciones que ya hab铆a tra铆do consigo.

Las instituciones culturales hab铆an pasado una etapa dif铆cil, entre la usual carencia de recursos y abandono y la cooptaci贸n de funcionarios y voceros. A pesar de que Cuba pose铆a una riqu铆sima historia de la literatura y las artes, ellas eran sobre todo asunto individual y de peque帽os grupos, que sobreviv铆an con duros esfuerzos, compart铆an esas tareas con el periodismo y con trabajos muy ajenos para ganarse la vida, o consegu铆an papeles y encargos en radio, y televisi贸n.

Ambrosio Fornet reconoce que los artistas cubanos se hab铆an formado en una fecunda contradicci贸n, con la clara conciencia de que su tradici贸n era la vanguardia. 鈥淒e ah铆 que, -dice- mientras los economistas hablaban de la necesidad de salir definitivamente del subdesarrollo, nosotros habl谩ramos de instalarnos definitivamente en la modernidad. Rechaz谩bamos el latifundio, el racismo y el realismo socialista, -para poner tres ejemplos muy dis铆miles entre si- por la misma raz贸n: todos eran signos de atraso. La Revoluci贸n se nos aparec铆a como el medio m谩s r谩pido y seguro de lograr nuestro objetivo no solo en el campo de la cultura, sino en todos los aspectos de la vida social鈥 (Fornet, 2009a:6).

Por otra parte, Fornet tambi茅n enfatiza en que las transformaciones radicales de la vida social, y con ellas la aparici贸n de un p煤blico masivo, eran factores que no pod铆an dejar de influir en la obra de los 鈥減roductores鈥 culturales. Ahora los intelectuales y artistas podr铆an crear con total autonom铆a, gracias al apoyo de instituciones aut贸nomas y a la subvenci贸n estatal, que los libraba de las 鈥渟ervidumbres del mercado鈥. Abordar con tanta nitidez las ventajas que para los propios artistas tra铆a el proceso revolucionario, aclar贸 a muchos que, incluso siendo beneficiados en el orden de la seguridad social y las condiciones id贸neas para la creaci贸n, se dejaban llevar por la confusi贸n ideol贸gica del momento y los prejuicios hacia un orden que a todas luces impon铆a mayor radicalizaci贸n.

Es cierto que en los predios de algunas instituciones culturales, incluso creadas por la Revoluci贸n, como fueron por el ICAIC y el magazine Lunes de Revoluci贸n, ya se hab铆an producido fuertes encontronazos, (tal es el caso de la intensa discusi贸n surgida a partir de la negativa del ICAIC de exhibir el documental PM), pero tambi茅n es verdad que hoy se conocen m谩s a fondo las razones, que llevan a desestimar una sobrevaloraci贸n de esta cuesti贸n para la etapa. Un criterio de Garrand茅s subraya esta idea: 鈥渓as pol茅micas son buenos term贸metros para medir la temperatura intelectual de una 茅poca pero no son su verdad鈥 (Garrand茅s, 2008:286).

Tampoco se pueden obviar los cuestionamientos temerosos de intelectuales como Virgilio Pi帽era, sobre los l铆mites que se estaban imponiendo a la creaci贸n intelectual en la Revoluci贸n. Otras figuras prestigiosas, como fue el caso de Guillermo Cabrera Infante, llegaron a prever la posible existencia de un 鈥渆stalinismo cubano鈥 (Otero, 1984:108).

Fuera del contexto hist贸rico en que se desarrollaban estas discusiones resultar铆a imposible comprender los l铆mites que comenzaban a imponerse en la esfera del arte y la literatura. Pero si tenemos en cuenta el condicionamiento pol铆tico de las mismas, remarcadas por las palabras de Fidel, visualizar铆amos la raz贸n fundamental que llev贸 a posiciones concebidas por algunos como 鈥渄e censura cultural鈥: la preocupaci贸n esencial en esos momentos era la Revoluci贸n misma, amenazada de muerte por sus enemigos externos e internos. Esta visi贸n pol铆tica del momento se impuso y coloc贸 frente a los intelectuales cubanos el dilema desprovisto de toda m谩scara.

Fidel conduce a la siguiente reflexi贸n: 鈥溌緾u谩l debe ser hoy la primera preocupaci贸n de todo ciudadano? 驴La preocupaci贸n de que la Revoluci贸n vaya a desbordar sus medidas, de que la Revoluci贸n vaya a asfixiar el arte, de que la revoluci贸n vaya a asfixiar el genio creador de nuestros ciudadanos, o la preocupaci贸n de todos no ha de ser la Revoluci贸n misma? Porque lo primero es eso: lo primero es la Revoluci贸n misma y despu茅s, entonces, preocuparnos por las dem谩s cuestiones. Esto no quiere decir que las dem谩s cuestiones no deban preocuparnos, pero que en el 谩nimo nuestro, tal y como es al menos el nuestro, nuestra preocupaci贸n fundamental ha de ser hoy la Revoluci贸n鈥 (Castro, 1960:7).

Esta posici贸n perme贸 las posturas de las m谩s importantes instituciones culturales surgidas al calor del proceso revolucionario, incluso alrededor de otros muchos elementos en discusi贸n, como fueron el derecho de definir qu茅 significaba la Revoluci贸n y a qui茅n correspond铆a la libertad de opinar sobre ella o juzgarla. Pero sobre todo esta l铆nea del pensamiento de Fidel en 鈥淧alabras a los intelectuales鈥 mostr贸 una necesidad latente, caracter铆stica del proceso de defensa de la Revoluci贸n: la unidad de todas las fuerzas para consolidarla. Y es que, tal y como sugiere Julio C茅sar Guanche, en el fondo de toda esta batalla lo que est谩 en cuesti贸n es el rumbo de la Revoluci贸n y la calidad del socialismo que habr铆a de construirse en Cuba.

A帽os m谩s tarde, Alfredo Guevara reflexiona sobre todo este proceso y considera que no fue la simple prohibici贸n de un filme lo que signific贸 la prohibici贸n de PM, sino la implantaci贸n una pol铆tica de principios de defensa de la Revoluci贸n en unos d铆as en que ya se esperaba un ataque armado y por todas partes se emplazaban ametralladoras y anti a茅reas. 鈥淧rohibir es prohibir; y prohibimos (鈥) Lo que no est谩bamos dispuestos, y era un derecho, era a ser c贸mplices de su exhibici贸n en medio de la movilizaci贸n revolucionaria鈥 (Guevara, 1998:89). Sin embargo, Alfredo reconoci贸 que quiz谩s en a帽os posteriores hubiera permitido que el film siguiera su curso, porque aunque las condiciones nunca han sido del todo favorables para el proceso revolucionario cubano, el enfrentamiento ser铆a de otro tipo.

Por otra parte, si de reconocer el papel jugado por la pol铆tica en todo este dilema de los intelectuales se trata, hay que observar la forma en que 茅sta pugnaba todo el tiempo por salir disfrazada de 鈥渃riterios est茅ticos鈥. Cuando profundizamos en las dis铆miles pol茅micas art铆sticas que desde los primeros a帽os comenzaron a suscitarse, nos percatamos que no eran m谩s que la legitimaci贸n cultural de posiciones pol铆ticas, inscribi茅ndose en un debate que no era solo est茅tico, ni acad茅mico, ni literario ni cinematogr谩fico. Era un debate profundamente pol铆tico, donde los intereses de clases acechaban, donde el ideal peque帽o burgu茅s se asomaba temeroso.

Pero todas las posiciones, tanto las m谩s ortodoxas como las m谩s contestatarias y herejes, discut铆an abiertamente, y le imprim铆an un car谩cter aut茅nticamente atractivo a estos a帽os. Problem谩ticas de car谩cter est茅tico, novedosas o universales, en las condiciones nuevas del socialismo en Cuba, provocaron acaloradas discusiones te贸ricas y no menos 鈥渁taques鈥 te贸ricos individuales, confrontaciones que vieron la luz en las publicaciones peri贸dicas que propici贸 el movimiento del pensamiento est茅tico desde diversas formaciones ideo est茅ticas (Pogolotti, 2006:vii).

Estas pol茅micas continuaron desarroll谩ndose entre Mirta Aguirre y Jorge Fraga (sobre la literatura y el arte, en la que tambi茅n interviene el poeta Rafael Alcides con sus tesis sobre la literatura y el arte revolucionarios); entre Jes煤s D铆az, Ana Mar铆a Simo de ediciones 鈥淓l Puente鈥 y el poeta Jes煤s Orta Ruiz, (Indio Nabor铆). Fueron todas ellas pol茅micas que provocan el est铆mulo a continuar los ex谩menes acerca de los principales temas est茅ticos a debate con el prop贸sito de establecer su continuidad en el proceso de creaci贸n revolucionaria.

Pero nada es sencillo en este an谩lisis, porque en un contexto tan complejo, estaban los intelectuales y artistas, con todos sus miedos, asustados con esa revoluci贸n que desbordaba sus intereses y sus propias necesidades. Tal y como corresponde a las relaciones sociales, ning煤n an谩lisis puede ser 鈥渆n blanco y negro鈥, de manera tal que el veredicto que sol铆a darse: -«ese no est谩 claro, tiene problemas ideol贸gicos», comenz贸 a difundirse de una manera peligrosamente subjetiva, cuando en muchos casos lo que ocurr铆a era que personas con聽 suficiente autoestima y responsabilidad social e ideol贸gica como para negarse a aceptar medidas que luego fueron reconocidas como desafortunadas, expresaban su inconformidad o se帽alaban desaciertos pol铆ticos.

No siempre se tuvieron en cuenta los proyectos personales de los diferentes actores sociales de la etapa estudiada, protagonistas de la oleada revolucionaria, y en el deseo de satisfacer las demandas y sue帽os colectivos se subestim贸 al individuo y a su universo de intereses. La reducci贸n del yo en el «nosotros» constituy贸 un problema muy evidente en aquellos a帽os, porque no se supo encontrar la justa medida entre los intereses sociales y los individuales. Ese ha sido un problema muy generalizado en las sociedades del llamado 鈥渟ocialismo real鈥: el individuo, con sus intereses y sus necesidades se pierde en el entramado social, provocando exclusiones y rechazos injustificados.聽

Entre 1959 y 1961 la Revoluci贸n victoriosa solo daba sus primeros pasos y ya se observaban asombrosos resultados, pero no todos los que se esperaban, dadas las expectativas existentes en un pueblo que era due帽o de una hermosa tradici贸n de lucha y resistencia. Hay que insistir en el hecho de que no siempre los que tuvieron la misi贸n de dirigir los espacios abandonados por los antiguos due帽os o los nuevos espacios creados por la Revoluci贸n en el poder ten铆an la preparaci贸n y la formaci贸n adecuadas. Las buenas intenciones de defender el proceso revolucionario se empa帽aban con frecuencia por el dogmatismo, el totalitarismo y la mediocridad de los propios actores sociales. Proliferaron posiciones extremistas entre aquellos que no llegaban a entender dial茅cticamente la construcci贸n de un sistema tan complejo como el socialismo, que puede producir r谩pidamente profundos cambios econ贸micos, sociales y pol铆ticos, pero que no siempre llevan aparejados, con esa misma rapidez, los cambios de la conciencia social de las grandes masas.

Por otra parte, hay que considerar que las pol铆ticas realmente en curso fueron transformando los roles de los sujetos sociales y que en esos nuevos roles iba implicada una ruptura con la ideolog铆a dominante y una inclinaci贸n espont谩nea hacia una ideolog铆a m谩s radical, m谩s revolucionaria, m谩s socializante. Es por esto que, al decir de Juan Vald茅s Paz, 鈥渆l proceso de transformaci贸n acelerada de la sociedad prepar贸 m谩s que el discurso,鈥orque el discurso ideol贸gico estaba bastante centrado en la pol铆tica en ese momento y era bastante incluyente, mientras que los procesos reales eran bastante diferenciadores y excluyentes鈥 (Gonz谩lez, 2012b:76)

Todo lo que no fuera 鈥渃laramente revolucionario鈥 era excluido, y la claridad revolucionaria, desde el punto de vista pol铆tico, ideol贸gico y moral, era interpretada de una manera muy conflictual. Se abogaba por la unidad revolucionaria y contra el sectarismo, pero m谩s tarde cualquier postura intermedia lleg贸 a ser considerada una debilidad, porque se corr铆a el riesgo de estar con el enemigo o de estar con el 鈥減ol铆ticamente incorrecto鈥.

En un proceso donde confluyen tantos rebeldes e inconformes, son inevitables las contradicciones. Es saludable tratar que estas diferencias puedan expresarse, ventilarse, en un ambiente de debate, y que la unidad que resulta indispensable para la defensa de los objetivos del proceso se construya sobre el consenso generado a partir de la discusi贸n abierta entre distintas posiciones revolucionarias. Pero comenz贸 a proliferar, con el pretexto de no dar espacio al enemigo, una unidad construida verticalmente, sobre la base de la obediencia y la disciplina sin cuestionamientos ante directivas de organismos superiores. Ese esp铆ritu fue caldo de cultivo para muchos de los errores cometidos en la implementaci贸n de la pol铆tica cultural, entre los que se destaca, a la luz del debate que nos ocupa, el desprecio y el miedo por la diversidad, situaci贸n que a煤n se confronta incre铆blemente, en algunos de los espacios nacionales. Hay quienes todav铆a no logran comprender que la inclusi贸n de todos y todas en un proyecto social, a煤n y colmando de sentido pol铆tico la lucha por la diversidad, no tiene por qu茅 conducir a la fragmentaci贸n y al individualismo, sino todo lo contrario, debe llevar a una mayor unidad y al colorido rostro de un socialismo m谩s humano, que desarticule todas las formas de discriminaci贸n y promueva la m谩s intensa participaci贸n popular en todos los procesos sociales.

Por otra parte habr铆a que considerar tambi茅n el criterio acerca de las insuficiencias de las concepciones del mundo y de la vida que hab铆an regido frente a las pr谩cticas, urgencias y exigencias de la Revoluci贸n, que provocaron en ocasiones actitudes negativas y simulaciones, movidas por los valores y h谩bitos de la sociedad anterior, y en alguna medida tambi茅n por el escaso desarrollo de la nueva sociedad. Que hab铆a que lograr justicia social, igualdad, educaci贸n y salud, seguridad social y solidaridad humana era cuestiones del consenso de todos, lo que no estaba claro y totalmente definido era c贸mo lograrlo…..y era l贸gico, porque generalmente, esas respuestas est谩n en el camino, no en el fin. Todos hablaban del socialismo, pero hab铆a notables diferencias acerca de c贸mo concebirlo y c贸mo entender, sin extremismos, la transici贸n hacia 茅l.

Los numerosos sucesos que se desatan en los primeros a帽os del triunfo del 59 comienzan a mostrar la necesidad imperiosa de que la Revoluci贸n abrazara a todos sus hijos en su proyecto social.聽 Pero entonces aparece la otra gran dicotom铆a: 驴C贸mo hacer coincidir a todos en la unidad que se propugnaba si los hijos eran de diversas ideolog铆as, diversas religiones, diversas preferencias sexuales?

Con todos sus aciertos, errores e insuficiencias, los intelectuales cubanos entraron a la historia de los sesenta en Cuba con una impronta marcada por el per铆odo de los tres a帽os fundadores. Reconocieron natural que entre los revolucionarios cubanos se presentaran diferencias y divergencias en cuanto a los caminos del socialismo y al marxismo, entre otras cosas porque existi贸 un denominador com煤n que gui贸 las conciencias y las voluntades de los que mantuvieron las ideas y posiciones m谩s dis铆miles: la defensa de la Revoluci贸n cubana, con su justicia socialista y su car谩cter de liberaci贸n nacional. Ese denominador com煤n mantiene su impronta, a煤n y cuando m谩s profundamente contradictorio se vuelva su entorno y su propio esp铆ritu, a煤n y cuando no se supere del todo el 鈥渃omplejo del intelectual鈥 y el desprecio de los algunos funcionarios hacia este sector. Aun as铆, al decir de Aurelio Alonso: 鈥淟a intelectualidad cubana es una intelectualidad con porcientos de asimilaci贸n de su propio papel, de lo que le toca, de lo que puede jugar,聽 de lo que vale la pena ser聽 jugado m谩s all谩 del vivir mejor. Yo creo que es importante lo que se ha logrado ante todo.聽 (…) Yo creo que en nuestra intelectualidad hay quien rechaza esto de manera brutal y te dicen 芦qu茅date ah铆 con lo que t煤 tienes que yo me voy, yo me monto en el avi贸n y me quedo en la pr贸xima禄,聽 pero la mayor铆a no tiene esa actitud, la mayor铆a te dice: 芦yo sigo aqu铆 porque esta cosa es tan m铆a como tuya禄聽 y vamos a ver, porque en definitiva de aqu铆 a cien a帽os Portocarrero sigue siendo Portocarrero y el 90 por ciento de los ministros que han pasado por este pa铆s en un Ministerio nadie se acuerda de ellos, a lo mejor ni los nietos. Porque esa es la historia de la sociedad y sus intelectuales鈥 (Gonz谩lez, 2012a:15).

Bibliograf铆a

Arrufat, Ant贸n 2001 Un Examen de Medianoche (Matanzas, Ediciones Vig铆a)

Barral, Fernando 鈥淎ctitud del intelectual revolucionario鈥 en Revoluci贸n y Cultura. (La Habana) No.9, 30 de abril de 1968. p. 4

Estupi帽谩n, Leandro 2009 鈥淓l peor enemigo de la Revoluci贸n es la ignorancia鈥. Entrevista a Alfredo Guevara. En: 芦http://www.revistacaliban.cu/entrevista.php?numero=5acceso 2 de julio 2010

Castro, Fidel 1961 鈥淧alabras a los intelectuales鈥 (La Habana, Ediciones del Consejo Nacional de Cultura) p.21

Fornet, Ambrosio 2009陋. 鈥淟a D茅cada prodigiosa鈥 en Narrar la Naci贸n (La Habana, Editorial Letras Cubanas) p.358

Garrand茅s, Alberto 2008陋. 聽El concierto de las f谩bulas (La Habana, Editorial Letras Cubanas)

Gonz谩lez Ar贸stegui, Mely 2012a Entrevista a Aurelio Alonso Material in茅dito en Cuba: Cultura e ideolog铆a. Dilemas y controversias entre el 59 y el 61. ISBN 978-959-250-734-0, Santa Clara, Biblioteca de la Universidad Central de las Villas.

Gonz谩lez Ar贸stegui, Mely 2012b. Entrevista realizada a Juan Vald茅s Paz en Cuba: Cultura e ideolog铆a. Dilemas y controversias entre el 59 y el 61. ISBN 978-959-250-734-0, Santa Clara, Biblioteca de la Universidad Central de las Villas.

Guevara, Alfredo 1998陋. 聽Revoluci贸n es lucidez, (La Habana, Ediciones ICAIC)

Guanche, Julio C茅sar 2006 鈥淓l camino de las definiciones. Los intelectuales y la pol铆tica en Cuba. 1959-1961鈥 en Temas (La Habana) no. 45, mayo 2006, p.106

Mart铆nez Heredia, Fernando 2009b 鈥淓l mundo ideol贸gico cubano de 1959 a marzo de 1960鈥 en Andando en la historia. (La Habana, Ruth Casa editorial. Instituto cubano de investigaci贸n Cultural Juan Marinello). p.208

Sartre visita a Cuba. Ideolog铆a y Revoluci贸n. Una entrevista con los escritores cubanos. Hurac谩n sobre el az煤car. 1960. Ediciones revolucionarias. La Habana.

Otero, Lisandro 1984 鈥淯n lunes para Cabrera Infante鈥 en Disidencias y coincidencias en Cuba, (La Habana, Editorial Jos茅 Mart铆) p. 108.

Pogolotti, Graziella, 2008 鈥淟os pol茅micos sesenta鈥 en Pol茅micas culturales de los 60 (La Habana, Editorial Letras Cubanas)聽 p.vii

[1] 鈥淧alabras a los intelectuales鈥 fue entonces el documento que recogi贸, a modo de resumen, las ideas de Fidel sobre todas estas problem谩ticas, convirti茅ndose en uno de los documentos b谩sicos de la pol铆tica cultural cubana.

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Pol铆tica cultural

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Provocaciones para una construcci贸n simb贸lica

Por Fernando Luis Rojas L贸pez

Agradezco a la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z (AHS) la invitaci贸n a este foro. El evento Memoria Nuestra se ha caracterizado por, desde las exposiciones de los propios asociados y j贸venes participantes, convertirse en un escenario de discusi贸n colectiva e intercambio de saberes. Por ello, m谩s que concurrir a este foro en calidad de 芦especialista禄 prefiero hacerlo en condici贸n de 芦facilitador禄. Para mi alegr铆a comparto este rol con la profesora, investigadora y compa帽era Mely Gonz谩lez de la UCLV.

Dada la amplitud tem谩tica que refleja la convocatoria a este foro, me limito a esbozar algunos problemas que considero acompa帽an el tema y realizar comentarios puntuales.

Primero: 驴Pol铆tica cultural o Pol铆ticas culturales?

Este problema se presenta al menos en dos dimensiones identificables. Una, relacionada con el espacio geo-pol铆tico e institucional. La incidencia de 芦problem谩ticas禄 internacionales no se limita a sus efectos en materia de econom铆a, comunicaci贸n, movimiento internacional de las personas, etc.; todo ello tiene un correlato con la 芦atenci贸n禄 a las pol铆ticas de los organismos internacionales. De hecho, se han incorporado c贸digos discursivos vinculados a organizaciones del sistema de Naciones Unidas y ello incluye las que se dedican a la cultura. Existe tambi茅n la que pudiera considerarse centro en las referencias tradicionales a 芦pol铆tica cultural de la Revoluci贸n禄, identificada con el ambiente nacional y, espec铆ficamente, estatal. Por 煤ltimo, puede encontrarse la propia generaci贸n, lectura e implementaci贸n que se realiza por organizaciones, instituciones, territorios, etc.

Por tanto, en mi criterio existe una clara diferencia entre lo que se denomina 芦principios de la pol铆tica cultural de la Revoluci贸n禄 y 芦la pol铆tica cultural禄 que, en su condici贸n descentrada (internacional, nacional, territorial-organizativa) es diversa.

Otra dimensi贸n tiene que ver con las continuidades y rupturas que se evidencian en este y otros terrenos en los m谩s de sesenta a帽os que han transcurrido desde 1959. Al discutido 鈥揷rom谩tica y temporalmente鈥 Quinquenio gris acu帽ado por Ambrosio Fornet, agrego tres ejemplos para ilustrar la complejidad del proceso.

En su libro p贸stumo Decirlo todo. Pol铆ticas culturales (en la Revoluci贸n cubana) publicado por la editorial Ojal谩 en 2017, Guillermo Rodr铆guez Rivera identifica el par contradictorio pol铆tica cultural inclusiva y pol铆tica cultural excluyente, siendo caracter铆stica esta 煤ltima del periodo que media entre 1971 y 1976.

Juan Vald茅s Paz en La evoluci贸n del poder en la Revoluci贸n cubana 鈥搎ue analiza desde 1959 hasta la actualidad鈥 se帽ala para el periodo 1975 a 1991: 芦A partir de 1976 la pol铆tica cultural qued贸 escindida en una pol铆tica m谩s abierta para las actividades art铆stico-literarias y una pol铆tica regresiva y dogm谩tica para las ciencias sociales y human铆sticas, las cuales eran subordinadas a la instauraci贸n de una cierta ideolog铆a de Partido y de Estado禄.

Y en 2014 apuntaba Fernando Mart铆nez Heredia en Ciencias sociales cubanas: 驴el reino de todav铆a?:聽

No repetir茅 aqu铆 lo que he escrito y dicho acerca del subdesarrollo inducido que sufrieron el pensamiento y las ciencias sociales cubanas a inicios de los a帽os setenta, ni acerca de los rasgos de aquella desgracia (…) en los an谩lisis que hagamos hoy es imprescindible tener en cuenta que se volvieron cr贸nicos, y que en cierta medida se mantienen todav铆a (…) A menudo los cambios impulsados se han reducido a puestas al d铆a que no brindan mucho m谩s que buena imagen, pero suelen reforzar el colonialismo mental, y tambi茅n a permisividades conquistadas. Pero hoy tenemos avances muy grandes. Contamos con mayor cantidad que nunca de especialistas calificados, cientos de monograf铆as muy valiosas, centros de investigaci贸n y docentes muy experimentados, y un gran n煤mero de profesionales con voluntad de actuar como cient铆ficos sociales conscientes y enfrentar los desaf铆os tremendos que est谩n ante nosotros.

Sirvan estos tres ejemplos para mostrar que las din谩micas de continuidad y ruptura, y las lecturas que se hacen sobre ellas, pueden ser bastante heterog茅neas. 驴Hablamos entonces de 芦pol铆tica cultural禄 o de 芦pol铆ticas culturales禄? 驴Las 芦desviaciones禄 de 芦la pol铆tica禄 son o no expresi贸n de pol铆ticas nuevas?

Como me he detenido m谩s de lo necesario en este primer problema, me limito a esbozar algunos otros en t茅rminos de interrogantes.

Segundo: 驴C贸mo asumimos, al hablar de Pol铆ticas culturales, los correlatos entre eso que se ha llamado 芦el contexto禄 y los 芦estudios particulares禄? 驴Puede hacerse desde perspectivas binarias?

Tercero: 驴C贸mo enfrentamos las porosidades y sinton铆as que tienen las luchas por la hegemon铆a en los terrenos pol铆tico, cultural y art铆stico-literario?

Cuarto: 驴De qu茅 manera valoramos las din谩micas propias y destiempos que se presentan en las pugnas o pol茅micas en estos terrenos?

Quinto: 驴C贸mo particularizamos las gradaciones y diferencias entre procesos que pueden denotar luchas por el poder (en cualquier 谩mbito), construcci贸n de identidades diferenciadas, pluralidad en la b煤squeda del consenso o ejercicio acad茅mico de contrastaci贸n de resultados?

Sexto: 驴Qu茅 lugar ocupan las ciencias y la educaci贸n cu谩ndo de 芦pol铆ticas culturales禄 se habla?

S茅ptimo: 驴C贸mo se enfocan las din谩micas entre la creaci贸n en el llamado 芦exilio禄, la migraci贸n, la producci贸n internacional y desde el espacio geogr谩fico cubano?

Octavo: 驴Qu茅 expresa el hecho de que, en varios acercamientos a publicaciones que desaparecieron durante estas seis d茅cadas se toma como punto de partida el cierre 鈥搎ue no deja de constituir un asunto central鈥 y se estructura metodol贸gicamente la narrativa sobre la publicaci贸n acomod谩ndola solo a su desenlace?

Termino esta provocaci贸n, que ojal谩 llegue a tal, con un comentario.

Hace casi un a帽o, durante el Congreso de la UNEAC, el actual presidente cubano Miguel D铆az-Canel manifest贸:

(鈥) siempre me ha preocupado que de aquellas palabras [Palabras a los intelectuales] se extraigan un par de frases y se enarbolen como consigna. Nuestro deber es leerlo conscientes de que, siendo un documento para todos los tiempos, por los principios que establece para la pol铆tica cultural, tambi茅n exige una interpretaci贸n contextualizada (鈥) ser铆a contradictorio con la originalidad y fuerza de ese texto, pretender que norme de forma 煤nica e inamovible la pol铆tica cultural de la Revoluci贸n. Eso ser铆a cortarle las alas a su vuelo fundador y a su esp铆ritu de convocatoria禄.

No constituye un dato menor, si asumimos que la intervenci贸n de 1961 ha tenido un lugar central en los acercamientos a la historia intelectual cubana del 煤ltimo medio siglo, y un car谩cter regulador 鈥揳l menos discursivamente鈥 en buena parte de la pol铆tica y pr谩ctica gubernamental hacia los artistas y escritores.


Premios del IV Concurso de Microrrelatos de Ocean Sur, la AHS y Cubadebate

Premios聽(algunos concursantes usaron pseud贸nimos y as铆 lo referenciamos):

Ganador del Premio:聽Ivan

T铆tulo:La encontr茅 sentada en la yerba, como Buda, en una esquina de la terminal

鈥 驴Te vas entonces?

鈥 Umj煤m.

鈥 Hoy toca Fito.

鈥 S铆, ya s茅.

 

Silencio, miradas perdidas y manos nerviosas.

鈥 驴Cu谩l es Nick Mason?

鈥揈l bajista. 驴Por qu茅?

鈥 Por nada鈥

 

鈥 No te vayas hoy. Qu茅date conmigo esta noche. Vamos al鈥

鈥 No.

鈥 鈥oncierto y despu茅s te dejo en鈥

鈥揟e dije que no.

鈥揃ueno鈥 oqu茅i.

 

鈥 T煤 no cambias. 鈥 El reproche llega como sonrisa c贸mplice y tierna.

鈥 Nunca, pero esta vez no es lo que est谩s pensando. 鈥 Le responde la m铆a.

Nos re铆mos unos segundos, los primeros, en tres a帽os, en los que logramos sentirnos bien uno con el otro.

 

Poco despu茅s me extiende una copia del P路U路L路S路E, primera edici贸n.

鈥 驴Y esto?

鈥 No era para ti鈥 pero qu茅datelo.

鈥 Gracias鈥 Yo quer铆a darte uno el d铆a antes de irme鈥

鈥 Me imagino鈥 Incluso s茅 cu谩l. Y mejor鈥 no.

 

鈥 Bueno鈥 me voy. Ya tu guagua debe estar al llegar.

鈥 S铆, hoy est谩 f谩cil.

鈥 Claro, mucha gente viene por el concierto.

鈥 Y muy poca se va鈥 por el concierto.

鈥 S铆鈥 supongo鈥

 

鈥 Disfruta el concierto, Iv谩n.

鈥 隆Siempre!

鈥 Yo s茅, pero hazlo por m铆 tambi茅n.

鈥 Siempre, Carla.

. . .

No coincidimos m谩s. El d铆a antes de irme de Cuba pas茅 por su casa para darle el Coraz贸n Del Tiempo. Lo dej茅 caer por la ventana. Ella no estaba.

Segundo Premio:聽Adiley Cilleros

T铆tulo:聽Cinco, cuatro, tres, dos, una vida

S茅 que el esp茅culo entr贸 sin que lo esperaras. Lo s茅 porque conozco bien todas tus caras. Las miradas de los m茅dicos mir谩ndonos no te importaron. Apretaste mi mano cuando el peque帽o 鈥溍﹍ 鈥渙 la peque帽a 鈥渆lla鈥 fueron desalojados de tu 煤tero. Me diste la espalda encogiendo ambas rodillas. En cinco d铆as no has hablado conmigo 驴Te doli贸 tanto? 驴Tanto as铆? Cuatro semanas atr谩s camin谩bamos de regreso de La F谩brica. Cada vez que sal铆as de all铆 ten铆as que repasar tu apreciaci贸n cr铆tica de todo lo que viste enganchado en las paredes. Tus discursos sobre viejos pensadores y sus ret贸ricas para instruir a humanos instruidos ya me las sab铆a de memoria. Viste una estrella fugaz. Pedimos deseos. Esa triste noche un 贸vulo tuyo fue fecundado. Tres a帽os antes corr铆a detr谩s de ti para colarte una carta con mis poemas de amor desesperados en tu mochila. Dos meses despu茅s nos besamos disfrazadas y subimos la selfie a Snapchat. Una hora antes de que me dejaras te escrib铆 esta carta. Quiero que sepas que ese d铆a a m铆 tambi茅n me pas贸 lo mismo que a ti. No declar茅 como t煤. No le dije nada a la polic铆a. Quiero qued谩rmelo. Si est谩 mal o no, eso no me importa 驴Recuerdas la estrella fugaz?

Tercer Premio:聽G.R

T铆tulo:聽Bucle urbano

Las ma帽anas del Libertad413 son as铆:

>>La rubia del 4B hace su sesi贸n de yoga desnuda.

>>El gordo del 4A la observa por un hueco.

>>El escritor del 3B fuma un cigarro frente a la pared vac铆a.

>>El banquero del 3A practica nudos con una soga.

>>El trompetista del 2B toca silencios con una sordina electr贸nica.

>>La puta del 2A tiende sus bragas en el balconcillo.

>>El diputado del 1B se despide de su mujer.

>>La maruja del 1A mira su telenovela preferida.

Siempre. Invariables. Hasta un d铆a que:

>>Tocan la puerta del 4B con violencia y la rubia sale por el balconcillo al apartamento vecino.

>>El gordo del 4A la refugia en sus brazos, le hace el amor y va a contarle su suerte al escritor de los bajos.

>>El escritor del 3B escucha la escena y fuma su 煤ltimo cigarro antes de pedirle un favor al vecino contiguo.

>>El banquero del 3A deja que el escritor se ahorque con la soga desde el balc贸n.

>>El trompetista del 2B se impresiona al ver el cuerpo colgando y la sordina sale disparada en una 煤ltima nota estridente.

>>A la puta del 2A se le cae una braga del susto.

>>La mujer del diputado del 1B encuentra la braga y arma un esc谩ndalo.

>>La maruja del 1A, harta de no poder escuchar su novela y convencida de que la culpa es de la rubia presumida de los altos, sube las escaleras para derrumbar la puerta del 4B.

Finalistas:

  1. Abey Medina, por聽Solo de guitarra.
  2. H茅ctor Barrios Gonz谩lez, por聽Pr谩ctica de tiro.

Jurado:

Giselle Luc铆a Navarro (La Habana, 1995). Poeta, narradora, ensayista, escritora para ni帽os y dise帽adora de moda. Miembro del Movimiento Poetas del Mundo y de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z. Egresada del Centro de Formaci贸n Literaria Onelio Jorge Cardoso en 2015.

 

 

Elizabeth Reinosa (Granma, 1988). Ingeniera en Ciencias Inform谩ticas en la Universidad de las Ciencias Inform谩ticas. Miembro de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z, del grupo Poetas del Mundo y egresada del XIII Curso de T茅cnicas Narrativas Onelio Jorge Cardoso.

 

 

Daniel Burguet (La Habana, 1989). Narrador. Egresado del XVI curso de T茅cnicas Narrativas del Centro de Formaci贸n Literaria Onelio Jorge Cardoso (2014). Miembro de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z (AHS) y del taller literario 鈥淓spacio Abierto鈥.

Acta del Jurado

Acta del Concurso de Microrrelatos Cubadebate

La Habana, 19 de abril de 2020

El jurado del聽IV Concurso de Microrrelatos, organizado por聽Cubadebate, la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z y la casa editorial latinoamericana聽Ocean Sur, se re煤ne por v铆a Whatsapp para deliberar sobre los m谩s de 1 000 textos presentados. Tras una lectura cuidadosa, se acuerda por unanimidad otorgar:

  • La condici贸n de Finalista聽a los textos: Solo de guitarra, de Abey Medina y Pr谩ctica de tiro, de H茅ctor Barrios Gonz谩lez.
  • Tercer Premio a Bucle urbano, presentado por GR, por ser un texto con una ingeniosa estructura, que usa el humor y el absurdo como gu铆a de la historia, hilvanando las acciones de los personajes y desencadenantes de una forma divertida y eficaz.
  • Segundo Premio a Cinco, cuatro, tres, dos, una vida, de Adiley Cilleros, por ser un texto de construcci贸n acertada que, con econom铆a de recursos, logra recrear personajes profundos, as铆 como una atm贸sfera de angustia y desesperaci贸n que contagia al lector.
  • Primer Premio a La encontr茅 sentada en la yerba, como Buda, en una esquina de la terminal鈥, de Iv谩n, por ser un texto que pareciese un calco de la realidad, sin m谩s pretensiones, con un lenguaje claro y preciso. A partir de la eficaz utilizaci贸n del di谩logo, el autor logra darle vida a personajes que parecen existir m谩s all谩 de la narraci贸n. Siembra en el lector una bien lograda desolaci贸n y cientos de preguntas.

Una Luna Creciente en el ciberespacio

Desde hace ya un tiempo, a prop贸sito de ese nubarr贸n llamado coronavirus, suele asomar de vez en vez una Luna Creciente en el ciberespacio. Sale gracias al ingenio de un joven cantautor tunero llamado Jes煤s Ricardo P茅rez Cecilia, quien quiso compartir con los usuarios poes铆a, valores 茅ticos y est茅ticos, algo de artesan铆a, pero sobre todo, trova, como parte de una iniciativa con ese singular nombre.

En la vida real (o sea, del lado de ac谩 de nuestras computadoras, tabletas, celulares鈥) ya ese 鈥渟at茅lite natural鈥 tiene su versi贸n en forma de pe帽a mensual, precisamente en la sede de la vanguardia art铆stica joven: la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z (AHS), organizaci贸n de la cual forma parte su promotor. Pero ahora, por las circunstancias, hubo que buscar alternativas e Internet abri贸 una ventana.

Con la intenci贸n de la aparici贸n de esa Luna鈥 en聽Facebook,聽26 Digital聽convers贸 con Jes煤s, joven amable y talentoso m谩s conocido por Chuch铆n, quien habl贸 de los antecedentes de la iniciativa (casi un a帽o de funcionamiento en la AHS) y su actual extensi贸n.

Luna Creciente en la AHS鈥淭odo nace del inter茅s de un grupo de j贸venes de encontrar un sitio para la superaci贸n, que a la vez implicara intercambio con el p煤blico. Aunque el eje fundamental ser铆a (y es) la trova, resulta un espacio para el arte en sentido general, incluyendo la literatura y la artesan铆a. Adem谩s, siempre defendemos la calidad en las presentaciones鈥.

Al preguntarle de d贸nde naci贸 el nombre de la propuesta afirm贸: 鈥淐omo somos tuneros y aqu铆 naci贸 nuestro arte, supe que en esta tierra estaba la clave. Como es una provincia cuya fuente principal de vida es la agricultura y esta rama en ocasiones se gu铆a por las fases de la luna, quisimos crear una met谩fora que sintetizara eso.

Espec铆ficamente, durante el tiempo de luna creciente es cuando se siembran los frutos que se espera que crezcan altos. Nosotros, al igual que esos frutos, esperamos que al sembrar nuestra obra tambi茅n crezca alto鈥.

Esta invitaci贸n se suma en el medio virtual a la batalla desde el arte contra la Covid-19. 驴C贸mo lo hace?, a trav茅s de audiovisuales de corta duraci贸n que incluyen peque帽as entrevistas a m煤sicos, poetas u otros cultores, quienes comparten sus obras.

鈥淓l arte siempre ha sido refugio de sentimientos, y hoy, cuando vibran m谩s que nunca el miedo, la ignorancia acerca del futuro y tristemente, la negligencia, necesitamos m谩s que nunca de la esperanza, la sonrisa, la paz y esa luz que emana del arte. No es la primera vez que los artistas nos reinventamos para crear. Hoy tenemos las tecnolog铆as a nuestro favor y si son el medio disponible para ayudar, bienvenidas sean las alternativas鈥, apunt贸.

En su perfil de聽Facebook聽tambi茅n comparte mensajes de aliento que hablan de una pureza interior: 鈥淟a cultura no descansa鈥 no hay l铆mites para los sue帽os鈥 es la primera vez que como j贸venes artistas podemos hacer algo por el mundo, y si sirve de aliento, entretenimiento, educaci贸n o paz para una sola persona, habr谩 valido la pena…鈥

Chuch铆n es un joven de estos tiempos consciente de su responsabilidad social y por ello aconseja: 鈥淒ebemos unirnos como seres humanos alrededor del llamado a extremar las precauciones. Al quedarnos en casa no solo estamos pensando en nosotros o en nuestras familias, no solo estamos pensando como pa铆s, sino que estamos siendo 煤tiles a la humanidad. Eso es m谩s que razas, sexos, ideolog铆as y criterios encontrados. Es hora de mirar qu茅 hay en el centro de nuestro pecho y hacer algo por el mundo que pide a gritos nuestra contribuci贸n鈥.

Ciertamente, se siente guardi谩n (y lo es) de esa Luna Creciente que desde el 30 de mayo del 2019 alegra nuestra Casa del Joven Creador y, aunque ahora deba iluminar solo espacios virtuales, se siente 煤til y feliz. Mientras tanto, la poes铆a y las buenas melod铆as corren por sus venas y se aprecian en palabras como estas: 鈥渉enos aqu铆, trovando sue帽os para que nuestra Luna crezca鈥. Por j贸venes como 茅l estoy segura de que hasta el Astro Rey, si pudiera, se quitar铆a el sombrero.


Tocadiscos muestra sus primeros resultados

En Tocadiscos una obra no se parecer谩 a otra, y bajo esa premisa fueron presentadas hoy en conferencia de prensa las dos primeras propuestas audiovisuales nacidas a partir de ese proyecto, que pretende fortalecer a trav茅s de una pieza musical el esp铆ritu de hermandad de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z (AHS), y unir las esencias compartidas de la organizaci贸n.

En esta primera edici贸n fue seleccionada la canci贸n hom贸nima 鈥Tocadiscos鈥, de la trovadora Yeni Turi帽o, grabada de conjunto con los cantautores Yahily Orozco, Yaima Orozco, y el Miembro de Honor de la AHS, Leonardo Garc铆a; as铆 como tambi茅n la pieza «Tiempo Muerto«, una colaboraci贸n entre Producciones RSK y Liesther Amador.

Turi帽o destac贸 que la canci贸n naci贸 a partir de un cortometraje, y ahora verla convertida en otro audiovisual es una manera de cerrar el ciclo de su creaci贸n. Agradeci贸 adem谩s que esta nueva propuesta de la AHS tuviera como primera sede a la ciudad de Santa Clara, 鈥por la unidad que tienen all铆 los creadores, en especial los representantes de la trova鈥.

Tocadiscos MAKING OFF

Muy pronto estrenaremos el primer video del proyecto Tocadiscos. Comenzamos con el tema de la trovadora Yeni Turi帽o, grabado de conjunto con los cantautores Yahily Orozco, Yaima Orozco, y Leonardo Garc铆a.

Publicada por Asociaci贸n Hermanos Sa铆z en Martes, 17 de diciembre de 2019

Liesther Amador se帽al贸 que la pieza Tiempo Muerto surgi贸 a partir de una serie fotogr谩fica que muestra a los individuos en espacios seleccionados por ellos mismos, pero con el nuevo matiz audiovisual rompe las fronteras que sit煤an al arte solo en las galer铆as.

El nuevo proyecto tiene lugar a partir de la elecci贸n de una obra musical por parte del departamento de Creaci贸n de la Asociaci贸n, quienes basados en el inter茅s de dignificar la visi贸n de vanguardia, escogieron piezas diversas para provocar la experimentaci贸n.

Rey Montalvo, vicepresidente nacional de la AHS, destac贸 que cada tres meses, cuando se otorguen las becas El Reino de este Mundo, se definir谩 la pr贸xima pieza para 鈥淭ocadiscos鈥, a la cual se le realizar谩 una obra audiovisual; que en esta ocasi贸n ya fueron dadas a conocer las pr贸ximas sedes, que ser谩n la Isla de la Juventud y Santiago de Cuba, respectivamente.

Proyecto Tocadiscos

Este 18 de diciembre a las 10 am en el Sal贸n de Mayo del Pabell贸n Cuba presentaremos Tocadiscos, un nuevo proyecto de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z.que concibe a trav茅s de una obra musical la interacci贸n entre los asociados de diferentes manifestaciones. El inter茅s es experimentar y buscar temas novedosos.Dicho proyecto intentar谩 conformar una banda sonora de este tiempo, donde se defiendan e interpreten los temas musicales de nuestra generaci贸n y que estos perduren en el tiempo. La idea es cantar nuestras canciones. Con la creaci贸n sistem谩tica de productos audiovisuales se podr谩 visibilizar a煤n m谩s en los medios de comunicaci贸n el trabajo de los asociados, y sumar nuevos p煤blicos a partir del discurso musical y po茅tico.

Publicada por Asociaci贸n Hermanos Sa铆z en Martes, 17 de diciembre de 2019

A帽adi贸 que dotar a los asociados de productos audiovisuales sistem谩ticos ser谩 una manera de visibilizar las obras en los medios de comunicaci贸n y de sumar nuevos p煤blicos.

La propuesta reunir谩 en cada edici贸n no solo proyectos individuales, sino que asocien a los artistas de diferentes manifestaciones, y que posibiliten el intercambio de los Maestros de Juventudes y otros creadores de experiencia, con los artistas m谩s j贸venes.

 


Gloria Rolando: «Yo hago un cine cubano»

«Nada es m谩s importante que la autodeterminaci贸n de seguir adelante ante cualquier dificultad aparecida en el dif铆cil y consagrado camino de hacer cine», asegur贸 en la Ciudad de los tinajones la destacada realizadora cubana Gloria Rolando, una de las figuras claves dentro de la documental铆stica cubana.

Para la ocasi贸n, fue la intimidad que ofrece el espacio Coffea Ar谩biga de la XIX Muestra Audiovisual El Almac茅n de la Imagen, el contexto donde la prol铆fica creadora comparti贸 una retrospectiva de su labor聽a聽partir de sus primeras vivencias profesionales en la d茅cada de 1970 como parte del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematogr谩fica (ICAIC).

Gloria Rolando (Foto Madel铆n Ram铆rez P茅rez)

A manera de conversatorio, Gloria Rolando se defini贸 como una persona que constantemente se cuestiona cu谩n profundo deviene necesario llegar al fondo de cada tema abordado a trav茅s de su lente, tal vez uno de los m谩s agudos, expositivos y anal铆ticos de los existentes en la naci贸n antillana.

As铆 lo demuestran documentales de su factor铆a como los dedicados a indagar sobre las profundas ra铆ces africanas y聽聽caribe帽as existentes dentro de la isla, e incluso otros tan puntuales como Voces para un Silencio, acerca de la masacre perpetrada contra聽聽negros y mulatos durante la rebeli贸n del Movimiento de los Independiente de Color en 1912, producto de sus reclamos de igualdad pol铆tica y social a inicios del siglo XX.

«A m铆 me gusta encontrarme directamente con la historia, urgar lo m谩s posible en ella, asever贸, es necesario vivirla y sentir de cerca la experiencia de sus protagonistas para mostrarla de una forma creativa, y para eso me tengo que auto-superar en todo momento.»

«Es una pena que a veces no se incluyen los matices necesarios dentro de la聽聽metodolog铆a para la ense帽anza de la Historia de Cuba sobre algunos temas», agreg贸 la realizadora durante su intercambio, transcurrido聽聽en el Caf茅 Literario La Comarca, en la Casa del Joven Creador, sede聽聽de la filial lugare帽a de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z (AHS) donde se desarrolla el referido evento.

Definida en ese contexto como una pionera dentro del cine independiente en Cuba, seg煤n palabras del cineasta Fernando P茅rez, Gloria Rolando fue capaz de prevalecer por encima de cada obst谩culo con mucho sacrificio y dedicaci贸n, y demostr贸 con audacia cu谩n lejos se puede llegar si es firme la decisi贸n de no dejarse vencer por las adversidades, tal como ella misma lo expres贸 al concluir.

En El Almac茅nde la Imagen聽compiten en esta ocasi贸n m谩s de 90 obras de j贸venes de casi toda la isla en los g茅neros de ficci贸n, animados, promocionales, documentales y cortos de hasta tres minutos de duraci贸n, creaciones que se proyectar谩n hasta el pr贸ximo s谩bado en la聽Sala Hitchcock, ubicada en el Caf茅 Literario La Comarca.

Entre las principales acciones del programa del certamen destaca la realizaci贸n de dos talleres, el primero acerca de los aspectos legales aplicados a la creaci贸n de materiales cinematogr谩ficos, y otro impartido por Aram铆s Acosta, actual director de los Estudios de Animaci贸n del ICAIC.

Como cada a帽o, el plato fuerte deviene la discusi贸n del Pitching聽o聽Imagen del Almac茅n, mediante el cual los creadores exponen competitivamente un guion in茅dito en lo g茅neros de ficci贸n y animaci贸n, con el prop贸sito de obtener el financiamiento necesario para su posterior producci贸n.

Como resulta habitual, al finalizar el evento se otorgar谩 el Gran Premio Luces de la Ciudad, as铆 como reconocimientos en las especialidades de Direcci贸n Fotograf铆a, M煤sica original, Sonido Direcci贸n de arte, Gui贸n y Edici贸n.

De igual manera el Centro Provincial del Cine, la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Ba帽os, y Televisi贸n Camag眉ey, entre otras instituciones, otorgar谩n premios colaterales.

El Almac茅n de la Imagen聽es uno de los eventos m谩s antiguos y de mayor prestigio entre los desarrollados por la AHS camag眉eyana, y cada a帽o deviene plataforma de exhibici贸n de las muestras de j贸venes realizadores cubanos que radican principalmente en la zona centro oriental del pa铆s.