Asociación Hermanos Saíz (AHS)


El Disco de la semana: Oda al plagio, GAPE

*Tomado del Portal Cubarte

Sin dudas, la Beca de creaci√≥n ¬ęIgnacio Villa¬Ľ que convoca la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) desde 2013, se ha convertido en una plataforma efectiva para la promoci√≥n y visibilizaci√≥n de los nuevos valores de la m√ļsica popular cubana. Hurgar, encontrar, dar a conocer se unen como supraobjetivos m√°s que logrados en¬†Oda al plagio, √°lbum debut de Yunier P√©rez Garc√≠a,¬†producci√≥n discogr√°fica perteneciente a la Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales, EGREM, y ganador de la beca en 2018.

                                        

Yunier P√©rez Garc√≠a, GAPE, es un joven trovador y cantautor cubano licenciado en Historia del Arte. Graduado como narrador oral, tambi√©n es reconocido como una de las voces solistas de la compa√Ī√≠a √ďpera de la Calle, con la cual ha participado en m√ļltiples escenarios nacionales e internacionales y desempe√Īado papeles principales en las obras ¬ęEsp√≠ritus¬Ľ y ¬ęHatuey¬Ľ. Ganador en 2013 del Gran Premio del Concurso de Trova Walfrido Guevara, es adem√°s miembro de la AHS desde 2015 y ha participado como cantautor en varios de los eventos de trova que se organizan en el pa√≠s.

Conformado por once temas,¬†Oda al plagio¬†constituye una propuesta audaz dentro del panorama de la canci√≥n de autor en Cuba. Con una voz punzante, GAPE, sin hacer concesiones, aborda la realidad cruda y despiadada a la que se enfrentan muchos artistas en un escenario complejo, sobre todo, los que desarrollan su propuesta en g√©neros y manifestaciones menos medi√°ticas y aclamadas por la cr√≠tica o el p√ļblico. Se mofa como un Chaplin tropical de toda mediaci√≥n preestablecida, lo que amortigua conscientemente con el uso del sarcasmo, que deviene recurrente y efectivo recurso, y con sus dotes histri√≥nicas y vocales procedentes de su formaci√≥n de narrador oral y cantante l√≠rico. Su discurso franco, matizado por el desenfado y el humorismo, se erige en una especie de ¬ęoda al artista antih√©roe¬Ľ que tambi√©n lucha, vive, crea.

No nos vemos porque no nos ponen, pero no nos ponen porque no vendemos‚Ķnos dice en el tema ¬ęRock para hacerte invisible por tus propios medios¬Ľ, cr√≠tica velada a los estereotipos, la burocracia y la falsa jerarqu√≠a. Como subraya Tony √Āvila en las notas discogr√°ficas, se trata de una propuesta que va ¬ę [‚Ķ] de [una] profunda y sutil melancol√≠a a casi ic√≥nicos parajes de sarcasmo, [‚Ķ] como pate√°ndole el trasero a los tiempos modernos, emerge de canci√≥n en canci√≥n un trovador que propone, que viene ara√Īando la tierra desde el anonimato con este proyecto de puesta en escena¬Ľ. Por eso est√° tambi√©n el amor, su cotidianidad, su visi√≥n de la vida (en canciones no menos atendibles como ¬ęAlmas gemelas¬Ľ, ¬ęQueja de amor¬Ľ, ¬ęLuna de Altahabana¬Ľ o ¬ęFotogramas¬Ľ).

El amasijo de referentes en esta¬†Oda‚Ķ¬†es tambi√©n un resultado peculiar del m√°s ¬ępuro¬Ľ posmodernismo, que se luce adem√°s con arreglos de extremo preciosismo en la selecci√≥n de timbres, progresiones arm√≥nicas y estilos a cargo del binomio de Jos√© V√≠ctor¬†Pepe¬†Gavilondo, como productor musical y Yasel Mu√Īoz como arreglista, quienes tambi√©n asumieron pianos y teclados del disco, adem√°s de todas las flautas, en el caso de Mu√Īoz. Igualmente se suman como instrumentistas varios de los m√°s representativos j√≥venes exponentes del jazz cubano y artistas de reconocida trayectoria en varias escenas musicales de la actualidad, lo cual le atribuye al √°lbum una alta factura en la instrumentaci√≥n, entre ellos: Marcos Morales en la bater√≠a, Degnis Bofill en la percusi√≥n, C√©sar Ochoa en las guitarras, Ra√ļl Fern√°ndez en los bajos, Carolina Rodr√≠guez en el cello, Ernesto Herrera en el corno y Mario Salvador en el tres. Completan esta producci√≥n la fotograf√≠a de Enrique¬†Kike¬†Smith y el dise√Īo de Katia Hern√°ndez.

En tanto llega la primera producci√≥n audiovisual acompa√Īante de este fonograma, les dejo un¬†live¬†de GAPE en un tema que habla del valor y la labor del personal de la salud en estos tiempos de pandemia, ¬ęMi superh√©roe¬Ľ:

 


Forodebate: La representación intelectual de la Revolución: creación, pensamiento social y comunicación

La Revolución cubana, por su carácter emancipatorio, estuvo obligada a convertir la cultura en uno de los ejes centrales de su acción. El complejo escenario de transformaciones y deslindes ideológicos reconfiguró aceleradamente la dinámica del campo intelectual y sus prácticas en el país. Lo social y lo cultural dejaron de asumirse como compartimentos estancos. En el centro de esas variaciones ocupó un espacio principal el debate sobre la responsabilidad, las tareas y el papel del intelectual frente a la Revolución.

Pasadas seis décadas, la continuidad de estos análisis resulta esencial. Importantes variables se han modificado. Cambios de paradigmas y ambientes generacionales, retrocesos visibles en los escenarios en que se forma, produce y se amplifica el pensamiento cultural, tensiones no resueltas en el plano institucional, modificación del eje de resistencia intelectual de la izquierda a escala planetaria, agotamiento de los nichos de reflexión crítica sobre nuestra realidad; pudieran contabilizarse entre los desafíos principales que asumen las prácticas intelectuales en el momento actual que vive la Revolución Cubana. 

Sobre el compromiso intelectual, las responsabilidades, el rol de los intelectuales en la Revoluci√≥n, invitamos a reflexionar el venidero 7 de mayo a partir de las 10:00 a.m. en el Portal del Arte Joven Cubano, sitio web de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. Acompa√Īar√°n esta iniciativa la Dr.Cs. Mely Gonz√°les Ar√≥stegui, Profesora Auxiliar de la Universidad Central de Las Villas, y el joven historiador e investigador Fernando Luis Rojas, especialista del Instituto Cubano de Investigaci√≥n Cultural Juan Marinello.

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La pol√≠tica cultural en los a√Īos fundadores de la Revoluci√≥n cubana. Apuntes para un dilema que no cesa.

Por Mely del Rosario González Aróstegui

Con el triunfo revolucionario en 1959, la noci√≥n del compromiso pol√≠tico para los intelectuales cubanos, su pacto con la sociedad, empieza a operar desde otra dimensi√≥n, que prioriza la acci√≥n y donde el ser de la palabra pasa por los horizontes del deber ser de la pol√≠tica y sus contenidos pragm√°ticos. El gran dilema de los intelectuales abre sus fauces, expresada en la eterna contradicci√≥n entre individuo y sociedad, entre artista y Revoluci√≥n. En este trabajo apuntamos hacia ese dilema, dilema √©tico y pol√≠tico sobre todo, del sector intelectual en Cuba, en un contexto que se mueve entre 1959 y 1961, el a√Īo de las reuniones de la Biblioteca Nacional y la celebraci√≥n del I Congreso de Escritores y artistas, momentos claves para comprender el dise√Īo y decursar de la pol√≠tica cultural en el pa√≠s.

Desde el inicio las interrogantes se multiplicaban: ¬ŅC√≥mo entender la cultura en una sociedad que entraba a una v√≠a de construcci√≥n socialista hasta entonces in√©dita? ¬ŅC√≥mo penetrar en el universo cultural cubano siendo sus defensores y a la vez los detractores de muchas visiones, c√≥digos, mitos de nuestra cultura merecedores de olvido y repudio? ¬ŅC√≥mo defender la cultura nacional sin cerrarse al mundo, sin negar la diversidad, sin rechazar lo for√°neo que tambi√©n puede llegar a enriquecernos? Porque el problema de la cultura, en un proyecto como el de la Revoluci√≥n cubana, asumido como proyecto de liberaci√≥n desde el Tercer Mundo, privilegia l√≥gicamente los cambios culturales y pol√≠ticos, que no pueden esperar al desarrollo objetivo y por supuesto tambi√©n necesario de sus fuerzas productivas.

En la v√≠a al socialismo no puede desestimarse la necesidad de encontrar los m√©todos, sistemas de est√≠mulos, instituciones y dem√°s mecanismos adecuados al sector de las actividades intelectuales, precisamente ‚Äúporque el campo espec√≠fico de la funci√≥n del intelectual es el campo de la lucha ideol√≥gica‚ÄĚ (Barral, 1968:4). El intelectual produce elementos que se integran como cimientos en el campo subjetivo de la sociedad: valores, ideas, comportamientos, costumbres, ciencia. Pero no hay que olvidar que este campo ideol√≥gico es tambi√©n un campo de lucha de clases, campo indispensable en el logro del triunfo revolucionario. En esta lucha siempre existir√°n individuos que intentar√°n frenar las nuevas transformaciones, por diferentes razones, y habr√° que encontrar las formas de lucha id√≥neas en cada momento para neutralizar cualquier posici√≥n individualista y reaccionaria.

La cuesti√≥n aqu√≠ ser√≠a encontrar el l√≠mite y el equilibrio entre el inter√©s del artista y el inter√©s del proyecto revolucionario, la f√≥rmula a trav√©s de la cual el inter√©s individual se refrenda en el proyecto colectivo y viceversa. Est√° claro que las f√≥rmulas tienen que ser inventadas y reinventadas constantemente, que no pueden alejarse de las circunstancias y las necesidades de cada contexto hist√≥rico. Pero ¬Ņc√≥mo encontrar este equilibrio, esta confluencia de heterogeneidades, en un contexto en que a√ļn los caminos no estaban del todo delineados y donde decenas de senderos se bifurcaban en el trayecto? ¬ŅC√≥mo asumir una postura coherente con el inter√©s del individuo/artista y el inter√©s del individuo/revolucionario?

No debe desestimarse, en este entramado de conflictos del mundo ideol√≥gico vinculado al sector intelectual y art√≠stico, la forma en que desde el a√Īo 1959 se trabaj√≥ con el sector de la cultura, no siempre dirigido por intelectuales o artistas propiamente. El Gobierno revolucionario compuls√≥ a la direcci√≥n de las instituciones culturales a muchos revolucionarios, a√ļn y cuando no eran propiamente del sector. As√≠ lo reconoce Alfredo Guevara cuando dice que m√°s que intelectuales eran animadores culturales y no protagonistas de la creaci√≥n, eran m√°s pol√≠ticos que intelectuales. ‚ÄúAl triunfo de la Revoluci√≥n √©ramos guerrilleros, simplemente.‚ÄĚ (Estupi√Ī√°n, 2009:14).

Pero la Revoluci√≥n, con un proyecto que hab√≠a conmovido y trastocado tan profundamente las ideas y los sentimientos de todos los cubanos, ahora exig√≠a elaboraciones intelectuales m√°s revolucionarias, porque ya no depend√≠a de lo que en el fondo es decisivo en el capitalismo: la reproducci√≥n de tipo capitalista de las relaciones, sino de una intencionalidad creadora de relaciones, de una visi√≥n cultural que sostuviera las relaciones sociales y las transformara cualitativamente diferentes al sistema anterior. De manera que la necesidad y el car√°cter del proceso exig√≠a un pensamiento reflexivo y una radicalizaci√≥n hacia cambios que se acercaran a los ideales m√°s subversivos de la historia de Cuba, vinculados a la b√ļsqueda de una sociedad m√°s justa, m√°s digna, antimperialista y humana. La pol√≠tica se impon√≠a inevitablemente en el entorno, y exig√≠a de definiciones en al campo de la cultura.

Si tenemos en cuenta los logros alcanzados en el campo de la cultura nacional en Cuba, la relaci√≥n entre pol√≠tica y cultura podr√≠a parecer una mezcla sencilla, sin embargo no lo es. Como afirmara el escritor, poeta, dramaturgo y ensayista cubano Ant√≥n Arrufat al recibir el Premio Nacional de Literatura 2000, en cualquier momento de la historia ‚Äúla relaci√≥n inevitable del artista con el Estado o el Poder no ha sido f√°cil ni placentera (‚Ķ)‚ÄĚ (Arrufat, 2001: 3).

Las pautas de la pol√≠tica cultural de la Revoluci√≥n en defensa de ese ideal social que ya desbordaba los l√≠mites de la sociedad cubana para extenderse a toda Am√©rica Latina y el Tercer Mundo quedaron recogidas en ‚ÄúPalabras a los intelectuales‚ÄĚ. En un ambiente de muchas tensiones y controversias, se reunieron con Fidel Castro en la Biblioteca Nacional las figuras m√°s representativas de la intelectualidad cubana, artistas y escritores discutieron sus puntos de vista sobre distintos aspectos de la vida cultural y sus posibilidades de creaci√≥n.[1]

En este contexto, la inconsistencia pol√≠tica del intelectual ante un cambio radical de la sociedad, interpretada como ambivalencia y miedo por muchas de las figuras de la dirigencia revolucionaria, fue vista por algunos como algo inevitable en este sector, por lo que se ha dado en llamar el ‚Äúpecado original de los intelectuales‚ÄĚ. Fidel fue en este sentido muy cuidadoso, para no herir m√°s a√ļn las susceptibilidades ‚Äúel campo de la duda queda para los escritores y artistas que sin ser contrarrevolucionarios no se sienten tampoco revolucionarios‚ÄĚ (Castro, 1960:8). Consider√≥ que no se deb√≠a renunciar al convencimiento de todos aquellos que albergaran alguna duda, que estuviesen confundidos o no comprendieran bien el alcance del proceso.

La visión de que dentro de la Revolución estarían todos aquellos intelectuales que estaban de acuerdo con sus posiciones económicas y sociales a pesar de no coincidir exactamente con sus posiciones filosóficas e ideológicas fue un momento de distensión que tranquilizó a muchos intelectuales preocupados por el curso radical de la Revolución. Fidel consideró a este sector de la intelectualidad cubana un reto para el proceso, en tanto debía prestársele una mayor atención, que permitiera un mayor acercamiento, pero en el sentido de ganarlos, no para discriminarlos. Y en eso estaría la grandeza de la obra revolucionaria, que solo renunciaría a quienes fueran activamente contrarios a la Revolución.

As√≠ pues, habr√≠a que conformar una pol√≠tica para esa parte de los intelectuales y escritores que no coincid√≠an con todas las proyecciones de la Revoluci√≥n, o no entend√≠an algunas de sus medidas, pero que nunca se enfrentar√≠an a ella para destruirla o hacerle un da√Īo irreversible. Esos intelectuales deb√≠an encontrar su lugar, un campo donde trabajar y crear, donde su esp√≠ritu creador tuviera oportunidad y libertad para expresarse. Pero siempre dentro de la Revoluci√≥n, porque la Revoluci√≥n tambi√©n ten√≠a el derecho de defenderse, de ser y de existir, ‚Äúpor cuanto la Revoluci√≥n significa los intereses de la Naci√≥n entera, – define Fidel- nadie puede alegar con raz√≥n un derecho contra ella‚ÄĚ (Castro, 1960:8). Que no se convirtiera este mensaje en frase manida o discurso vac√≠o, he ah√≠ el gran reto, no siempre bien encauzado y respondido por quienes han tenido en sus manos los resortes de la pol√≠tica cultural en Cuba.

El dilema entre la política y la creación artística.

No hubo tema m√°s debatido en estos a√Īos de dise√Īo de la pol√≠tica cultural que no fuera el relacionado con la libertad de creaci√≥n art√≠stica. El tema ya hab√≠a surgido en las conversaciones de Fidel con Sartre y que Lisandro Otero recogi√≥ en el libro Conversaciones en la Laguna. El propio Fidel declar√≥ que tambi√©n esta cuesti√≥n le hab√≠a sido planteada por el escritor norteamericano Wright Mills, de forma que ya hab√≠a tenido la oportunidad de ir esclareciendo la posici√≥n del gobierno revolucionario.

Muchas de las m√°s interesantes interrogantes se dieron precisamente vinculadas a la dicotom√≠a que surge luego de estas reuniones de la Biblioteca Nacional a partir del problema de la creaci√≥n art√≠stica en la revoluci√≥n: ¬ŅC√≥mo mantener el esp√≠ritu de la creaci√≥n art√≠stica en los cauces que marcaban las palabras de Fidel? ¬ŅC√≥mo ser consecuentes con la l√≠nea: ‚ÄúDentro de la Revoluci√≥n todo; contra la Revoluci√≥n ning√ļn derecho‚ÄĚ, sin dejar de ser creativos y originales? ¬ŅQui√©n trazaba la l√≠nea divisoria entre el ‚Äúdentro‚ÄĚ y el ‚Äúcontra‚ÄĚ? ¬ŅC√≥mo impedir que en nombre de la ‚Äúdefensa‚ÄĚ de la Revoluci√≥n se escondieran posiciones oportunistas y se cometieran excesos de todo tipo? ¬ŅC√≥mo neutralizar a la mediocridad que lleva al dogmatismo por no poder interpretar y actuar en la dial√©ctica que tiene que imprimirse al proyecto socialista? ¬ŅC√≥mo observar la necesaria e inevitable correlaci√≥n pol√≠tica/cultura sin que la cultura se convierta en lo que se√Īalaba Fernando Mart√≠nez: en ‚Äúfrente‚ÄĚ que se atiende ‚Äúpol√≠ticamente‚ÄĚ? (Mart√≠nez, 2009:33)

No era nueva la idea de que dentro de una revolución de carácter socialista habría de llevarse a efecto un cambio en la conciencia de los hombres que construirían la nueva sociedad, y ese cambio tenía mucho que ver con el surgimiento de una nueva cultura y la eliminación paulatina de los rasgos propios de la ideología burguesa. Fidel enfatiza entonces en la necesidad de que se produjera una revolución cultural dentro del proceso de revolución económica y social que vivía la sociedad cubana.

Ya en los momentos en que se desarrollan las reuniones de la Biblioteca Nacional se habían producido mejoras en las condiciones de vida y trabajo de muchos artistas, había comenzado la construcción de Casas de Cultura, el impulso a las instituciones culturales, había comenzado la inmensa obra educacional. Se mostraban garantías, y muchas de ellas se aseguraban como proyección futura, por eso se insiste en que era imposible que la Revolución fuera a liquidar las condiciones que ya había traído consigo.

Las instituciones culturales hab√≠an pasado una etapa dif√≠cil, entre la usual carencia de recursos y abandono y la cooptaci√≥n de funcionarios y voceros. A pesar de que Cuba pose√≠a una riqu√≠sima historia de la literatura y las artes, ellas eran sobre todo asunto individual y de peque√Īos grupos, que sobreviv√≠an con duros esfuerzos, compart√≠an esas tareas con el periodismo y con trabajos muy ajenos para ganarse la vida, o consegu√≠an papeles y encargos en radio, y televisi√≥n.

Ambrosio Fornet reconoce que los artistas cubanos se hab√≠an formado en una fecunda contradicci√≥n, con la clara conciencia de que su tradici√≥n era la vanguardia. ‚ÄúDe ah√≠ que, -dice- mientras los economistas hablaban de la necesidad de salir definitivamente del subdesarrollo, nosotros habl√°ramos de instalarnos definitivamente en la modernidad. Rechaz√°bamos el latifundio, el racismo y el realismo socialista, -para poner tres ejemplos muy dis√≠miles entre si- por la misma raz√≥n: todos eran signos de atraso. La Revoluci√≥n se nos aparec√≠a como el medio m√°s r√°pido y seguro de lograr nuestro objetivo no solo en el campo de la cultura, sino en todos los aspectos de la vida social‚ÄĚ (Fornet, 2009a:6).

Por otra parte, Fornet tambi√©n enfatiza en que las transformaciones radicales de la vida social, y con ellas la aparici√≥n de un p√ļblico masivo, eran factores que no pod√≠an dejar de influir en la obra de los ‚Äúproductores‚ÄĚ culturales. Ahora los intelectuales y artistas podr√≠an crear con total autonom√≠a, gracias al apoyo de instituciones aut√≥nomas y a la subvenci√≥n estatal, que los libraba de las ‚Äúservidumbres del mercado‚ÄĚ. Abordar con tanta nitidez las ventajas que para los propios artistas tra√≠a el proceso revolucionario, aclar√≥ a muchos que, incluso siendo beneficiados en el orden de la seguridad social y las condiciones id√≥neas para la creaci√≥n, se dejaban llevar por la confusi√≥n ideol√≥gica del momento y los prejuicios hacia un orden que a todas luces impon√≠a mayor radicalizaci√≥n.

Es cierto que en los predios de algunas instituciones culturales, incluso creadas por la Revoluci√≥n, como fueron por el ICAIC y el magazine Lunes de Revoluci√≥n, ya se hab√≠an producido fuertes encontronazos, (tal es el caso de la intensa discusi√≥n surgida a partir de la negativa del ICAIC de exhibir el documental PM), pero tambi√©n es verdad que hoy se conocen m√°s a fondo las razones, que llevan a desestimar una sobrevaloraci√≥n de esta cuesti√≥n para la etapa. Un criterio de Garrand√©s subraya esta idea: ‚Äúlas pol√©micas son buenos term√≥metros para medir la temperatura intelectual de una √©poca pero no son su verdad‚ÄĚ (Garrand√©s, 2008:286).

Tampoco se pueden obviar los cuestionamientos temerosos de intelectuales como Virgilio Pi√Īera, sobre los l√≠mites que se estaban imponiendo a la creaci√≥n intelectual en la Revoluci√≥n. Otras figuras prestigiosas, como fue el caso de Guillermo Cabrera Infante, llegaron a prever la posible existencia de un ‚Äúestalinismo cubano‚ÄĚ (Otero, 1984:108).

Fuera del contexto hist√≥rico en que se desarrollaban estas discusiones resultar√≠a imposible comprender los l√≠mites que comenzaban a imponerse en la esfera del arte y la literatura. Pero si tenemos en cuenta el condicionamiento pol√≠tico de las mismas, remarcadas por las palabras de Fidel, visualizar√≠amos la raz√≥n fundamental que llev√≥ a posiciones concebidas por algunos como ‚Äúde censura cultural‚ÄĚ: la preocupaci√≥n esencial en esos momentos era la Revoluci√≥n misma, amenazada de muerte por sus enemigos externos e internos. Esta visi√≥n pol√≠tica del momento se impuso y coloc√≥ frente a los intelectuales cubanos el dilema desprovisto de toda m√°scara.

Fidel conduce a la siguiente reflexi√≥n: ‚Äú¬ŅCu√°l debe ser hoy la primera preocupaci√≥n de todo ciudadano? ¬ŅLa preocupaci√≥n de que la Revoluci√≥n vaya a desbordar sus medidas, de que la Revoluci√≥n vaya a asfixiar el arte, de que la revoluci√≥n vaya a asfixiar el genio creador de nuestros ciudadanos, o la preocupaci√≥n de todos no ha de ser la Revoluci√≥n misma? Porque lo primero es eso: lo primero es la Revoluci√≥n misma y despu√©s, entonces, preocuparnos por las dem√°s cuestiones. Esto no quiere decir que las dem√°s cuestiones no deban preocuparnos, pero que en el √°nimo nuestro, tal y como es al menos el nuestro, nuestra preocupaci√≥n fundamental ha de ser hoy la Revoluci√≥n‚ÄĚ (Castro, 1960:7).

Esta posici√≥n perme√≥ las posturas de las m√°s importantes instituciones culturales surgidas al calor del proceso revolucionario, incluso alrededor de otros muchos elementos en discusi√≥n, como fueron el derecho de definir qu√© significaba la Revoluci√≥n y a qui√©n correspond√≠a la libertad de opinar sobre ella o juzgarla. Pero sobre todo esta l√≠nea del pensamiento de Fidel en ‚ÄúPalabras a los intelectuales‚ÄĚ mostr√≥ una necesidad latente, caracter√≠stica del proceso de defensa de la Revoluci√≥n: la unidad de todas las fuerzas para consolidarla. Y es que, tal y como sugiere Julio C√©sar Guanche, en el fondo de toda esta batalla lo que est√° en cuesti√≥n es el rumbo de la Revoluci√≥n y la calidad del socialismo que habr√≠a de construirse en Cuba.

A√Īos m√°s tarde, Alfredo Guevara reflexiona sobre todo este proceso y considera que no fue la simple prohibici√≥n de un filme lo que signific√≥ la prohibici√≥n de PM, sino la implantaci√≥n una pol√≠tica de principios de defensa de la Revoluci√≥n en unos d√≠as en que ya se esperaba un ataque armado y por todas partes se emplazaban ametralladoras y anti a√©reas. ‚ÄúProhibir es prohibir; y prohibimos (‚Ķ) Lo que no est√°bamos dispuestos, y era un derecho, era a ser c√≥mplices de su exhibici√≥n en medio de la movilizaci√≥n revolucionaria‚ÄĚ (Guevara, 1998:89). Sin embargo, Alfredo reconoci√≥ que quiz√°s en a√Īos posteriores hubiera permitido que el film siguiera su curso, porque aunque las condiciones nunca han sido del todo favorables para el proceso revolucionario cubano, el enfrentamiento ser√≠a de otro tipo.

Por otra parte, si de reconocer el papel jugado por la pol√≠tica en todo este dilema de los intelectuales se trata, hay que observar la forma en que √©sta pugnaba todo el tiempo por salir disfrazada de ‚Äúcriterios est√©ticos‚ÄĚ. Cuando profundizamos en las dis√≠miles pol√©micas art√≠sticas que desde los primeros a√Īos comenzaron a suscitarse, nos percatamos que no eran m√°s que la legitimaci√≥n cultural de posiciones pol√≠ticas, inscribi√©ndose en un debate que no era solo est√©tico, ni acad√©mico, ni literario ni cinematogr√°fico. Era un debate profundamente pol√≠tico, donde los intereses de clases acechaban, donde el ideal peque√Īo burgu√©s se asomaba temeroso.

Pero todas las posiciones, tanto las m√°s ortodoxas como las m√°s contestatarias y herejes, discut√≠an abiertamente, y le imprim√≠an un car√°cter aut√©nticamente atractivo a estos a√Īos. Problem√°ticas de car√°cter est√©tico, novedosas o universales, en las condiciones nuevas del socialismo en Cuba, provocaron acaloradas discusiones te√≥ricas y no menos ‚Äúataques‚ÄĚ te√≥ricos individuales, confrontaciones que vieron la luz en las publicaciones peri√≥dicas que propici√≥ el movimiento del pensamiento est√©tico desde diversas formaciones ideo est√©ticas (Pogolotti, 2006:vii).

Estas pol√©micas continuaron desarroll√°ndose entre Mirta Aguirre y Jorge Fraga (sobre la literatura y el arte, en la que tambi√©n interviene el poeta Rafael Alcides con sus tesis sobre la literatura y el arte revolucionarios); entre Jes√ļs D√≠az, Ana Mar√≠a Simo de ediciones ‚ÄúEl Puente‚ÄĚ y el poeta Jes√ļs Orta Ruiz, (Indio Nabor√≠). Fueron todas ellas pol√©micas que provocan el est√≠mulo a continuar los ex√°menes acerca de los principales temas est√©ticos a debate con el prop√≥sito de establecer su continuidad en el proceso de creaci√≥n revolucionaria.

Pero nada es sencillo en este an√°lisis, porque en un contexto tan complejo, estaban los intelectuales y artistas, con todos sus miedos, asustados con esa revoluci√≥n que desbordaba sus intereses y sus propias necesidades. Tal y como corresponde a las relaciones sociales, ning√ļn an√°lisis puede ser ‚Äúen blanco y negro‚ÄĚ, de manera tal que el veredicto que sol√≠a darse: -«ese no est√° claro, tiene problemas ideol√≥gicos», comenz√≥ a difundirse de una manera peligrosamente subjetiva, cuando en muchos casos lo que ocurr√≠a era que personas con¬† suficiente autoestima y responsabilidad social e ideol√≥gica como para negarse a aceptar medidas que luego fueron reconocidas como desafortunadas, expresaban su inconformidad o se√Īalaban desaciertos pol√≠ticos.

No siempre se tuvieron en cuenta los proyectos personales de los diferentes actores sociales de la etapa estudiada, protagonistas de la oleada revolucionaria, y en el deseo de satisfacer las demandas y sue√Īos colectivos se subestim√≥ al individuo y a su universo de intereses. La reducci√≥n del yo en el «nosotros» constituy√≥ un problema muy evidente en aquellos a√Īos, porque no se supo encontrar la justa medida entre los intereses sociales y los individuales. Ese ha sido un problema muy generalizado en las sociedades del llamado ‚Äúsocialismo real‚ÄĚ: el individuo, con sus intereses y sus necesidades se pierde en el entramado social, provocando exclusiones y rechazos injustificados.¬†

Entre 1959 y 1961 la Revoluci√≥n victoriosa solo daba sus primeros pasos y ya se observaban asombrosos resultados, pero no todos los que se esperaban, dadas las expectativas existentes en un pueblo que era due√Īo de una hermosa tradici√≥n de lucha y resistencia. Hay que insistir en el hecho de que no siempre los que tuvieron la misi√≥n de dirigir los espacios abandonados por los antiguos due√Īos o los nuevos espacios creados por la Revoluci√≥n en el poder ten√≠an la preparaci√≥n y la formaci√≥n adecuadas. Las buenas intenciones de defender el proceso revolucionario se empa√Īaban con frecuencia por el dogmatismo, el totalitarismo y la mediocridad de los propios actores sociales. Proliferaron posiciones extremistas entre aquellos que no llegaban a entender dial√©cticamente la construcci√≥n de un sistema tan complejo como el socialismo, que puede producir r√°pidamente profundos cambios econ√≥micos, sociales y pol√≠ticos, pero que no siempre llevan aparejados, con esa misma rapidez, los cambios de la conciencia social de las grandes masas.

Por otra parte, hay que considerar que las pol√≠ticas realmente en curso fueron transformando los roles de los sujetos sociales y que en esos nuevos roles iba implicada una ruptura con la ideolog√≠a dominante y una inclinaci√≥n espont√°nea hacia una ideolog√≠a m√°s radical, m√°s revolucionaria, m√°s socializante. Es por esto que, al decir de Juan Vald√©s Paz, ‚Äúel proceso de transformaci√≥n acelerada de la sociedad prepar√≥ m√°s que el discurso,‚Ķporque el discurso ideol√≥gico estaba bastante centrado en la pol√≠tica en ese momento y era bastante incluyente, mientras que los procesos reales eran bastante diferenciadores y excluyentes‚ÄĚ (Gonz√°lez, 2012b:76)

Todo lo que no fuera ‚Äúclaramente revolucionario‚ÄĚ era excluido, y la claridad revolucionaria, desde el punto de vista pol√≠tico, ideol√≥gico y moral, era interpretada de una manera muy conflictual. Se abogaba por la unidad revolucionaria y contra el sectarismo, pero m√°s tarde cualquier postura intermedia lleg√≥ a ser considerada una debilidad, porque se corr√≠a el riesgo de estar con el enemigo o de estar con el ‚Äúpol√≠ticamente incorrecto‚ÄĚ.

En un proceso donde confluyen tantos rebeldes e inconformes, son inevitables las contradicciones. Es saludable tratar que estas diferencias puedan expresarse, ventilarse, en un ambiente de debate, y que la unidad que resulta indispensable para la defensa de los objetivos del proceso se construya sobre el consenso generado a partir de la discusi√≥n abierta entre distintas posiciones revolucionarias. Pero comenz√≥ a proliferar, con el pretexto de no dar espacio al enemigo, una unidad construida verticalmente, sobre la base de la obediencia y la disciplina sin cuestionamientos ante directivas de organismos superiores. Ese esp√≠ritu fue caldo de cultivo para muchos de los errores cometidos en la implementaci√≥n de la pol√≠tica cultural, entre los que se destaca, a la luz del debate que nos ocupa, el desprecio y el miedo por la diversidad, situaci√≥n que a√ļn se confronta incre√≠blemente, en algunos de los espacios nacionales. Hay quienes todav√≠a no logran comprender que la inclusi√≥n de todos y todas en un proyecto social, a√ļn y colmando de sentido pol√≠tico la lucha por la diversidad, no tiene por qu√© conducir a la fragmentaci√≥n y al individualismo, sino todo lo contrario, debe llevar a una mayor unidad y al colorido rostro de un socialismo m√°s humano, que desarticule todas las formas de discriminaci√≥n y promueva la m√°s intensa participaci√≥n popular en todos los procesos sociales.

Por otra parte habr√≠a que considerar tambi√©n el criterio acerca de las insuficiencias de las concepciones del mundo y de la vida que hab√≠an regido frente a las pr√°cticas, urgencias y exigencias de la Revoluci√≥n, que provocaron en ocasiones actitudes negativas y simulaciones, movidas por los valores y h√°bitos de la sociedad anterior, y en alguna medida tambi√©n por el escaso desarrollo de la nueva sociedad. Que hab√≠a que lograr justicia social, igualdad, educaci√≥n y salud, seguridad social y solidaridad humana era cuestiones del consenso de todos, lo que no estaba claro y totalmente definido era c√≥mo lograrlo…..y era l√≥gico, porque generalmente, esas respuestas est√°n en el camino, no en el fin. Todos hablaban del socialismo, pero hab√≠a notables diferencias acerca de c√≥mo concebirlo y c√≥mo entender, sin extremismos, la transici√≥n hacia √©l.

Los numerosos sucesos que se desatan en los primeros a√Īos del triunfo del 59 comienzan a mostrar la necesidad imperiosa de que la Revoluci√≥n abrazara a todos sus hijos en su proyecto social.¬† Pero entonces aparece la otra gran dicotom√≠a: ¬ŅC√≥mo hacer coincidir a todos en la unidad que se propugnaba si los hijos eran de diversas ideolog√≠as, diversas religiones, diversas preferencias sexuales?

Con todos sus aciertos, errores e insuficiencias, los intelectuales cubanos entraron a la historia de los sesenta en Cuba con una impronta marcada por el per√≠odo de los tres a√Īos fundadores. Reconocieron natural que entre los revolucionarios cubanos se presentaran diferencias y divergencias en cuanto a los caminos del socialismo y al marxismo, entre otras cosas porque existi√≥ un denominador com√ļn que gui√≥ las conciencias y las voluntades de los que mantuvieron las ideas y posiciones m√°s dis√≠miles: la defensa de la Revoluci√≥n cubana, con su justicia socialista y su car√°cter de liberaci√≥n nacional. Ese denominador com√ļn mantiene su impronta, a√ļn y cuando m√°s profundamente contradictorio se vuelva su entorno y su propio esp√≠ritu, a√ļn y cuando no se supere del todo el ‚Äúcomplejo del intelectual‚ÄĚ y el desprecio de los algunos funcionarios hacia este sector. Aun as√≠, al decir de Aurelio Alonso: ‚ÄúLa intelectualidad cubana es una intelectualidad con porcientos de asimilaci√≥n de su propio papel, de lo que le toca, de lo que puede jugar,¬† de lo que vale la pena ser¬† jugado m√°s all√° del vivir mejor. Yo creo que es importante lo que se ha logrado ante todo.¬† (…) Yo creo que en nuestra intelectualidad hay quien rechaza esto de manera brutal y te dicen ¬ęqu√©date ah√≠ con lo que t√ļ tienes que yo me voy, yo me monto en el avi√≥n y me quedo en la pr√≥xima¬Ľ,¬† pero la mayor√≠a no tiene esa actitud, la mayor√≠a te dice: ¬ęyo sigo aqu√≠ porque esta cosa es tan m√≠a como tuya¬Ľ¬† y vamos a ver, porque en definitiva de aqu√≠ a cien a√Īos Portocarrero sigue siendo Portocarrero y el 90 por ciento de los ministros que han pasado por este pa√≠s en un Ministerio nadie se acuerda de ellos, a lo mejor ni los nietos. Porque esa es la historia de la sociedad y sus intelectuales‚ÄĚ (Gonz√°lez, 2012a:15).

Bibliografía

Arrufat, Antón 2001 Un Examen de Medianoche (Matanzas, Ediciones Vigía)

Barral, Fernando ‚ÄúActitud del intelectual revolucionario‚ÄĚ en Revoluci√≥n y Cultura. (La Habana) No.9, 30 de abril de 1968. p. 4

Estupi√Ī√°n, Leandro 2009 ‚ÄúEl peor enemigo de la Revoluci√≥n es la ignorancia‚ÄĚ. Entrevista a Alfredo Guevara. En: ¬ęhttp://www.revistacaliban.cu/entrevista.php?numero=5¬Ľ acceso 2 de julio 2010

Castro, Fidel 1961 ‚ÄúPalabras a los intelectuales‚ÄĚ (La Habana, Ediciones del Consejo Nacional de Cultura) p.21

Fornet, Ambrosio 2009¬™. ‚ÄúLa D√©cada prodigiosa‚ÄĚ en Narrar la Naci√≥n (La Habana, Editorial Letras Cubanas) p.358

Garrandés, Alberto 2008ª.  El concierto de las fábulas (La Habana, Editorial Letras Cubanas)

González Aróstegui, Mely 2012a Entrevista a Aurelio Alonso Material inédito en Cuba: Cultura e ideología. Dilemas y controversias entre el 59 y el 61. ISBN 978-959-250-734-0, Santa Clara, Biblioteca de la Universidad Central de las Villas.

González Aróstegui, Mely 2012b. Entrevista realizada a Juan Valdés Paz en Cuba: Cultura e ideología. Dilemas y controversias entre el 59 y el 61. ISBN 978-959-250-734-0, Santa Clara, Biblioteca de la Universidad Central de las Villas.

Guevara, Alfredo 1998ª.  Revolución es lucidez, (La Habana, Ediciones ICAIC)

Guanche, Julio C√©sar 2006 ‚ÄúEl camino de las definiciones. Los intelectuales y la pol√≠tica en Cuba. 1959-1961‚ÄĚ en Temas (La Habana) no. 45, mayo 2006, p.106

Mart√≠nez Heredia, Fernando 2009b ‚ÄúEl mundo ideol√≥gico cubano de 1959 a marzo de 1960‚ÄĚ en Andando en la historia. (La Habana, Ruth Casa editorial. Instituto cubano de investigaci√≥n Cultural Juan Marinello). p.208

Sartre visita a Cuba. Ideolog√≠a y Revoluci√≥n. Una entrevista con los escritores cubanos. Hurac√°n sobre el az√ļcar. 1960. Ediciones revolucionarias. La Habana.

Otero, Lisandro 1984 ‚ÄúUn lunes para Cabrera Infante‚ÄĚ en Disidencias y coincidencias en Cuba, (La Habana, Editorial Jos√© Mart√≠) p. 108.

Pogolotti, Graziella, 2008 ‚ÄúLos pol√©micos sesenta‚ÄĚ en Pol√©micas culturales de los 60 (La Habana, Editorial Letras Cubanas)¬† p.vii ¬†

[1] ‚ÄúPalabras a los intelectuales‚ÄĚ fue entonces el documento que recogi√≥, a modo de resumen, las ideas de Fidel sobre todas estas problem√°ticas, convirti√©ndose en uno de los documentos b√°sicos de la pol√≠tica cultural cubana.

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Política cultural

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Provocaciones para una construcción simbólica

Por Fernando Luis Rojas López

Agradezco a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) la invitaci√≥n a este foro. El evento Memoria Nuestra se ha caracterizado por, desde las exposiciones de los propios asociados y j√≥venes participantes, convertirse en un escenario de discusi√≥n colectiva e intercambio de saberes. Por ello, m√°s que concurrir a este foro en calidad de ¬ęespecialista¬Ľ prefiero hacerlo en condici√≥n de ¬ęfacilitador¬Ľ. Para mi alegr√≠a comparto este rol con la profesora, investigadora y compa√Īera Mely Gonz√°lez de la UCLV.

Dada la amplitud tem√°tica que refleja la convocatoria a este foro, me limito a esbozar algunos problemas que considero acompa√Īan el tema y realizar comentarios puntuales.

Primero: ¬ŅPol√≠tica cultural o Pol√≠ticas culturales?

Este problema se presenta al menos en dos dimensiones identificables. Una, relacionada con el espacio geo-pol√≠tico e institucional. La incidencia de ¬ęproblem√°ticas¬Ľ internacionales no se limita a sus efectos en materia de econom√≠a, comunicaci√≥n, movimiento internacional de las personas, etc.; todo ello tiene un correlato con la ¬ęatenci√≥n¬Ľ a las pol√≠ticas de los organismos internacionales. De hecho, se han incorporado c√≥digos discursivos vinculados a organizaciones del sistema de Naciones Unidas y ello incluye las que se dedican a la cultura. Existe tambi√©n la que pudiera considerarse centro en las referencias tradicionales a ¬ępol√≠tica cultural de la Revoluci√≥n¬Ľ, identificada con el ambiente nacional y, espec√≠ficamente, estatal. Por √ļltimo, puede encontrarse la propia generaci√≥n, lectura e implementaci√≥n que se realiza por organizaciones, instituciones, territorios, etc.

Por tanto, en mi criterio existe una clara diferencia entre lo que se denomina ¬ęprincipios de la pol√≠tica cultural de la Revoluci√≥n¬Ľ y ¬ęla pol√≠tica cultural¬Ľ que, en su condici√≥n descentrada (internacional, nacional, territorial-organizativa) es diversa.

Otra dimensi√≥n tiene que ver con las continuidades y rupturas que se evidencian en este y otros terrenos en los m√°s de sesenta a√Īos que han transcurrido desde 1959. Al discutido ‚Äďcrom√°tica y temporalmente‚Äď Quinquenio gris acu√Īado por Ambrosio Fornet, agrego tres ejemplos para ilustrar la complejidad del proceso.

En su libro p√≥stumo Decirlo todo. Pol√≠ticas culturales (en la Revoluci√≥n cubana) publicado por la editorial Ojal√° en 2017, Guillermo Rodr√≠guez Rivera identifica el par contradictorio pol√≠tica cultural inclusiva y pol√≠tica cultural excluyente, siendo caracter√≠stica esta √ļltima del periodo que media entre 1971 y 1976.

Juan Vald√©s Paz en La evoluci√≥n del poder en la Revoluci√≥n cubana ‚Äďque analiza desde 1959 hasta la actualidad‚Äď se√Īala para el periodo 1975 a 1991: ¬ęA partir de 1976 la pol√≠tica cultural qued√≥ escindida en una pol√≠tica m√°s abierta para las actividades art√≠stico-literarias y una pol√≠tica regresiva y dogm√°tica para las ciencias sociales y human√≠sticas, las cuales eran subordinadas a la instauraci√≥n de una cierta ideolog√≠a de Partido y de Estado¬Ľ.

Y en 2014 apuntaba Fernando Mart√≠nez Heredia en Ciencias sociales cubanas: ¬Ņel reino de todav√≠a?:¬†

No repetir√© aqu√≠ lo que he escrito y dicho acerca del subdesarrollo inducido que sufrieron el pensamiento y las ciencias sociales cubanas a inicios de los a√Īos setenta, ni acerca de los rasgos de aquella desgracia (…) en los an√°lisis que hagamos hoy es imprescindible tener en cuenta que se volvieron cr√≥nicos, y que en cierta medida se mantienen todav√≠a (…) A menudo los cambios impulsados se han reducido a puestas al d√≠a que no brindan mucho m√°s que buena imagen, pero suelen reforzar el colonialismo mental, y tambi√©n a permisividades conquistadas. Pero hoy tenemos avances muy grandes. Contamos con mayor cantidad que nunca de especialistas calificados, cientos de monograf√≠as muy valiosas, centros de investigaci√≥n y docentes muy experimentados, y un gran n√ļmero de profesionales con voluntad de actuar como cient√≠ficos sociales conscientes y enfrentar los desaf√≠os tremendos que est√°n ante nosotros.

Sirvan estos tres ejemplos para mostrar que las din√°micas de continuidad y ruptura, y las lecturas que se hacen sobre ellas, pueden ser bastante heterog√©neas. ¬ŅHablamos entonces de ¬ępol√≠tica cultural¬Ľ o de ¬ępol√≠ticas culturales¬Ľ? ¬ŅLas ¬ędesviaciones¬Ľ de ¬ęla pol√≠tica¬Ľ son o no expresi√≥n de pol√≠ticas nuevas?

Como me he detenido más de lo necesario en este primer problema, me limito a esbozar algunos otros en términos de interrogantes.

Segundo: ¬ŅC√≥mo asumimos, al hablar de Pol√≠ticas culturales, los correlatos entre eso que se ha llamado ¬ęel contexto¬Ľ y los ¬ęestudios particulares¬Ľ? ¬ŅPuede hacerse desde perspectivas binarias?

Tercero: ¬ŅC√≥mo enfrentamos las porosidades y sinton√≠as que tienen las luchas por la hegemon√≠a en los terrenos pol√≠tico, cultural y art√≠stico-literario?

Cuarto: ¬ŅDe qu√© manera valoramos las din√°micas propias y destiempos que se presentan en las pugnas o pol√©micas en estos terrenos?

Quinto: ¬ŅC√≥mo particularizamos las gradaciones y diferencias entre procesos que pueden denotar luchas por el poder (en cualquier √°mbito), construcci√≥n de identidades diferenciadas, pluralidad en la b√ļsqueda del consenso o ejercicio acad√©mico de contrastaci√≥n de resultados?

Sexto: ¬ŅQu√© lugar ocupan las ciencias y la educaci√≥n cu√°ndo de ¬ępol√≠ticas culturales¬Ľ se habla?

S√©ptimo: ¬ŅC√≥mo se enfocan las din√°micas entre la creaci√≥n en el llamado ¬ęexilio¬Ľ, la migraci√≥n, la producci√≥n internacional y desde el espacio geogr√°fico cubano?

Octavo: ¬ŅQu√© expresa el hecho de que, en varios acercamientos a publicaciones que desaparecieron durante estas seis d√©cadas se toma como punto de partida el cierre ‚Äďque no deja de constituir un asunto central‚Äď y se estructura metodol√≥gicamente la narrativa sobre la publicaci√≥n acomod√°ndola solo a su desenlace?

Termino esta provocación, que ojalá llegue a tal, con un comentario.

Hace casi un a√Īo, durante el Congreso de la UNEAC, el actual presidente cubano Miguel D√≠az-Canel manifest√≥:

(‚Ķ) siempre me ha preocupado que de aquellas palabras [Palabras a los intelectuales] se extraigan un par de frases y se enarbolen como consigna. Nuestro deber es leerlo conscientes de que, siendo un documento para todos los tiempos, por los principios que establece para la pol√≠tica cultural, tambi√©n exige una interpretaci√≥n contextualizada (‚Ķ) ser√≠a contradictorio con la originalidad y fuerza de ese texto, pretender que norme de forma √ļnica e inamovible la pol√≠tica cultural de la Revoluci√≥n. Eso ser√≠a cortarle las alas a su vuelo fundador y a su esp√≠ritu de convocatoria¬Ľ.

No constituye un dato menor, si asumimos que la intervenci√≥n de 1961 ha tenido un lugar central en los acercamientos a la historia intelectual cubana del √ļltimo medio siglo, y un car√°cter regulador ‚Äďal menos discursivamente‚Äď en buena parte de la pol√≠tica y pr√°ctica gubernamental hacia los artistas y escritores.


Premios del IV Concurso de Microrrelatos de Ocean Sur, la AHS y Cubadebate

Premios (algunos concursantes usaron pseudónimos y así lo referenciamos):

Ganador del Premio: Ivan

Título: La encontré sentada en la yerba, como Buda, en una esquina de la terminal

‚Äď ¬ŅTe vas entonces?

‚Äď Umj√ļm.

‚Äď Hoy toca Fito.

‚Äď S√≠, ya s√©.

 

Silencio, miradas perdidas y manos nerviosas.

‚Äď ¬ŅCu√°l es Nick Mason?

‚ÄďEl bajista. ¬ŅPor qu√©?

‚Äď Por nada‚Ķ

 

‚Äď No te vayas hoy. Qu√©date conmigo esta noche. Vamos al‚Ķ

‚Äď No.

‚Äď ‚Ä¶concierto y despu√©s te dejo en‚Ķ

‚ÄďTe dije que no.

‚ÄďBueno‚Ķ oqu√©i.

 

‚Äď T√ļ no cambias. ‚Äď El reproche llega como sonrisa c√≥mplice y tierna.

‚Äď Nunca, pero esta vez no es lo que est√°s pensando. ‚Äď Le responde la m√≠a.

Nos re√≠mos unos segundos, los primeros, en tres a√Īos, en los que logramos sentirnos bien uno con el otro.

 

Poco después me extiende una copia del P·U·L·S·E, primera edición.

‚Äď ¬ŅY esto?

‚Äď No era para ti‚Ķ pero qu√©datelo.

‚Äď Gracias‚Ķ Yo quer√≠a darte uno el d√≠a antes de irme‚Ķ

‚Äď Me imagino‚Ķ Incluso s√© cu√°l. Y mejor‚Ķ no.

 

‚Äď Bueno‚Ķ me voy. Ya tu guagua debe estar al llegar.

‚Äď S√≠, hoy est√° f√°cil.

‚Äď Claro, mucha gente viene por el concierto.

‚Äď Y muy poca se va‚Ķ por el concierto.

‚Äď S√≠‚Ķ supongo‚Ķ

 

‚Äď Disfruta el concierto, Iv√°n.

‚Äď ¬°Siempre!

‚Äď Yo s√©, pero hazlo por m√≠ tambi√©n.

‚Äď Siempre, Carla.

. . .

No coincidimos más. El día antes de irme de Cuba pasé por su casa para darle el Corazón Del Tiempo. Lo dejé caer por la ventana. Ella no estaba.

Segundo Premio: Adiley Cilleros

Título: Cinco, cuatro, tres, dos, una vida

S√© que el esp√©culo entr√≥ sin que lo esperaras. Lo s√© porque conozco bien todas tus caras. Las miradas de los m√©dicos mir√°ndonos no te importaron. Apretaste mi mano cuando el peque√Īo ‚Äú√©l ‚Äúo la peque√Īa ‚Äúella‚ÄĚ fueron desalojados de tu √ļtero. Me diste la espalda encogiendo ambas rodillas. En cinco d√≠as no has hablado conmigo ¬ŅTe doli√≥ tanto? ¬ŅTanto as√≠? Cuatro semanas atr√°s camin√°bamos de regreso de La F√°brica. Cada vez que sal√≠as de all√≠ ten√≠as que repasar tu apreciaci√≥n cr√≠tica de todo lo que viste enganchado en las paredes. Tus discursos sobre viejos pensadores y sus ret√≥ricas para instruir a humanos instruidos ya me las sab√≠a de memoria. Viste una estrella fugaz. Pedimos deseos. Esa triste noche un √≥vulo tuyo fue fecundado. Tres a√Īos antes corr√≠a detr√°s de ti para colarte una carta con mis poemas de amor desesperados en tu mochila. Dos meses despu√©s nos besamos disfrazadas y subimos la selfie a Snapchat. Una hora antes de que me dejaras te escrib√≠ esta carta. Quiero que sepas que ese d√≠a a m√≠ tambi√©n me pas√≥ lo mismo que a ti. No declar√© como t√ļ. No le dije nada a la polic√≠a. Quiero qued√°rmelo. Si est√° mal o no, eso no me importa ¬ŅRecuerdas la estrella fugaz?

Tercer Premio: G.R

Título: Bucle urbano

Las ma√Īanas del Libertad413 son as√≠:

>>La rubia del 4B hace su sesión de yoga desnuda.

>>El gordo del 4A la observa por un hueco.

>>El escritor del 3B fuma un cigarro frente a la pared vacía.

>>El banquero del 3A practica nudos con una soga.

>>El trompetista del 2B toca silencios con una sordina electrónica.

>>La puta del 2A tiende sus bragas en el balconcillo.

>>El diputado del 1B se despide de su mujer.

>>La maruja del 1A mira su telenovela preferida.

Siempre. Invariables. Hasta un día que:

>>Tocan la puerta del 4B con violencia y la rubia sale por el balconcillo al apartamento vecino.

>>El gordo del 4A la refugia en sus brazos, le hace el amor y va a contarle su suerte al escritor de los bajos.

>>El escritor del 3B escucha la escena y fuma su √ļltimo cigarro antes de pedirle un favor al vecino contiguo.

>>El banquero del 3A deja que el escritor se ahorque con la soga desde el balcón.

>>El trompetista del 2B se impresiona al ver el cuerpo colgando y la sordina sale disparada en una √ļltima nota estridente.

>>A la puta del 2A se le cae una braga del susto.

>>La mujer del diputado del 1B encuentra la braga y arma un esc√°ndalo.

>>La maruja del 1A, harta de no poder escuchar su novela y convencida de que la culpa es de la rubia presumida de los altos, sube las escaleras para derrumbar la puerta del 4B.

Finalistas:

  1. Abey Medina, por Solo de guitarra.
  2. Héctor Barrios González, por Práctica de tiro.

Jurado:

Giselle Luc√≠a Navarro (La Habana, 1995). Poeta, narradora, ensayista, escritora para ni√Īos y dise√Īadora de moda. Miembro del Movimiento Poetas del Mundo y de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. Egresada del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso en 2015.

 

 

Elizabeth Reinosa (Granma, 1988). Ingeniera en Ciencias Informáticas en la Universidad de las Ciencias Informáticas. Miembro de la Asociación Hermanos Saíz, del grupo Poetas del Mundo y egresada del XIII Curso de Técnicas Narrativas Onelio Jorge Cardoso.

 

 

Daniel Burguet (La Habana, 1989). Narrador. Egresado del XVI curso de T√©cnicas Narrativas del Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso (2014). Miembro de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) y del taller literario ‚ÄúEspacio Abierto‚ÄĚ.

Acta del Jurado

 

Acta del Concurso de Microrrelatos Cubadebate

La Habana, 19 de abril de 2020

El jurado del¬†IV Concurso de Microrrelatos, organizado por¬†Cubadebate, la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z y la casa editorial latinoamericana¬†Ocean Sur, se re√ļne por v√≠a Whatsapp para deliberar sobre los m√°s de 1 000 textos presentados. Tras una lectura cuidadosa, se acuerda por unanimidad otorgar:

  • La condici√≥n de Finalista¬†a los textos: Solo de guitarra, de Abey Medina y Pr√°ctica de tiro, de H√©ctor Barrios Gonz√°lez.
  • Tercer Premio a Bucle urbano, presentado por GR, por ser un texto con una ingeniosa estructura, que usa el humor y el absurdo como gu√≠a de la historia, hilvanando las acciones de los personajes y desencadenantes de una forma divertida y eficaz.
  • Segundo Premio a Cinco, cuatro, tres, dos, una vida, de Adiley Cilleros, por ser un texto de construcci√≥n acertada que, con econom√≠a de recursos, logra recrear personajes profundos, as√≠ como una atm√≥sfera de angustia y desesperaci√≥n que contagia al lector.
  • Primer Premio a La encontr√© sentada en la yerba, como Buda, en una esquina de la terminal‚Ķ, de Iv√°n, por ser un texto que pareciese un calco de la realidad, sin m√°s pretensiones, con un lenguaje claro y preciso. A partir de la eficaz utilizaci√≥n del di√°logo, el autor logra darle vida a personajes que parecen existir m√°s all√° de la narraci√≥n. Siembra en el lector una bien lograda desolaci√≥n y cientos de preguntas.

Una Luna Creciente en el ciberespacio

Desde hace ya un tiempo, a prop√≥sito de ese nubarr√≥n llamado coronavirus, suele asomar de vez en vez una Luna Creciente en el ciberespacio. Sale gracias al ingenio de un joven cantautor tunero llamado Jes√ļs Ricardo P√©rez Cecilia, quien quiso compartir con los usuarios poes√≠a, valores √©ticos y est√©ticos, algo de artesan√≠a, pero sobre todo, trova, como parte de una iniciativa con ese singular nombre.

En la vida real (o sea, del lado de ac√° de nuestras computadoras, tabletas, celulares‚Ķ) ya ese ‚Äúsat√©lite natural‚ÄĚ tiene su versi√≥n en forma de pe√Īa mensual, precisamente en la sede de la vanguardia art√≠stica joven: la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS), organizaci√≥n de la cual forma parte su promotor. Pero ahora, por las circunstancias, hubo que buscar alternativas e Internet abri√≥ una ventana.

Con la intenci√≥n de la aparici√≥n de esa Luna‚Ķ en¬†Facebook,¬†26 Digital¬†convers√≥ con Jes√ļs, joven amable y talentoso m√°s conocido por Chuch√≠n, quien habl√≥ de los antecedentes de la iniciativa (casi un a√Īo de funcionamiento en la AHS) y su actual extensi√≥n.

Luna Creciente en la AHS‚ÄúTodo nace del inter√©s de un grupo de j√≥venes de encontrar un sitio para la superaci√≥n, que a la vez implicara intercambio con el p√ļblico. Aunque el eje fundamental ser√≠a (y es) la trova, resulta un espacio para el arte en sentido general, incluyendo la literatura y la artesan√≠a. Adem√°s, siempre defendemos la calidad en las presentaciones‚ÄĚ.

Al preguntarle de dónde nació el nombre de la propuesta afirmó: “Como somos tuneros y aquí nació nuestro arte, supe que en esta tierra estaba la clave. Como es una provincia cuya fuente principal de vida es la agricultura y esta rama en ocasiones se guía por las fases de la luna, quisimos crear una metáfora que sintetizara eso.

Espec√≠ficamente, durante el tiempo de luna creciente es cuando se siembran los frutos que se espera que crezcan altos. Nosotros, al igual que esos frutos, esperamos que al sembrar nuestra obra tambi√©n crezca alto‚ÄĚ.

Esta invitaci√≥n se suma en el medio virtual a la batalla desde el arte contra la Covid-19. ¬ŅC√≥mo lo hace?, a trav√©s de audiovisuales de corta duraci√≥n que incluyen peque√Īas entrevistas a m√ļsicos, poetas u otros cultores, quienes comparten sus obras.

‚ÄúEl arte siempre ha sido refugio de sentimientos, y hoy, cuando vibran m√°s que nunca el miedo, la ignorancia acerca del futuro y tristemente, la negligencia, necesitamos m√°s que nunca de la esperanza, la sonrisa, la paz y esa luz que emana del arte. No es la primera vez que los artistas nos reinventamos para crear. Hoy tenemos las tecnolog√≠as a nuestro favor y si son el medio disponible para ayudar, bienvenidas sean las alternativas‚ÄĚ, apunt√≥.

En su perfil de¬†Facebook¬†tambi√©n comparte mensajes de aliento que hablan de una pureza interior: ‚ÄúLa cultura no descansa‚Ķ no hay l√≠mites para los sue√Īos‚Ķ es la primera vez que como j√≥venes artistas podemos hacer algo por el mundo, y si sirve de aliento, entretenimiento, educaci√≥n o paz para una sola persona, habr√° valido la pena…‚ÄĚ

Chuch√≠n es un joven de estos tiempos consciente de su responsabilidad social y por ello aconseja: ‚ÄúDebemos unirnos como seres humanos alrededor del llamado a extremar las precauciones. Al quedarnos en casa no solo estamos pensando en nosotros o en nuestras familias, no solo estamos pensando como pa√≠s, sino que estamos siendo √ļtiles a la humanidad. Eso es m√°s que razas, sexos, ideolog√≠as y criterios encontrados. Es hora de mirar qu√© hay en el centro de nuestro pecho y hacer algo por el mundo que pide a gritos nuestra contribuci√≥n‚ÄĚ.

Ciertamente, se siente guardi√°n (y lo es) de esa Luna Creciente que desde el 30 de mayo del 2019 alegra nuestra Casa del Joven Creador y, aunque ahora deba iluminar solo espacios virtuales, se siente √ļtil y feliz. Mientras tanto, la poes√≠a y las buenas melod√≠as corren por sus venas y se aprecian en palabras como estas: ‚Äúhenos aqu√≠, trovando sue√Īos para que nuestra Luna crezca‚ÄĚ. Por j√≥venes como √©l estoy segura de que hasta el Astro Rey, si pudiera, se quitar√≠a el sombrero.


Tocadiscos muestra sus primeros resultados

En Tocadiscos una obra no se parecerá a otra, y bajo esa premisa fueron presentadas hoy en conferencia de prensa las dos primeras propuestas audiovisuales nacidas a partir de ese proyecto, que pretende fortalecer a través de una pieza musical el espíritu de hermandad de la Asociación Hermanos Saíz (AHS), y unir las esencias compartidas de la organización.

En esta primera edici√≥n fue seleccionada la canci√≥n hom√≥nima ‚ÄúTocadiscos‚ÄĚ, de la trovadora Yeni Turi√Īo, grabada de conjunto con los cantautores Yahily Orozco, Yaima Orozco, y el Miembro de Honor de la AHS, Leonardo Garc√≠a; as√≠ como tambi√©n la pieza «Tiempo Muerto«, una colaboraci√≥n entre Producciones RSK y Liesther Amador.

Turi√Īo destac√≥ que la canci√≥n naci√≥ a partir de un cortometraje, y ahora verla convertida en otro audiovisual es una manera de cerrar el ciclo de su creaci√≥n. Agradeci√≥ adem√°s que esta nueva propuesta de la AHS tuviera como primera sede a la ciudad de Santa Clara, ‚Äúpor la unidad que tienen all√≠ los creadores, en especial los representantes de la trova‚ÄĚ.

Tocadiscos MAKING OFF

Muy pronto estrenaremos el primer video del proyecto Tocadiscos. Comenzamos con el tema de la trovadora Yeni Turi√Īo, grabado de conjunto con los cantautores Yahily Orozco, Yaima Orozco, y Leonardo Garc√≠a.

Publicada por Asociación Hermanos Saíz en Martes, 17 de diciembre de 2019

Liesther Amador se√Īal√≥ que la pieza Tiempo Muerto surgi√≥ a partir de una serie fotogr√°fica que muestra a los individuos en espacios seleccionados por ellos mismos, pero con el nuevo matiz audiovisual rompe las fronteras que sit√ļan al arte solo en las galer√≠as.

El nuevo proyecto tiene lugar a partir de la elección de una obra musical por parte del departamento de Creación de la Asociación, quienes basados en el interés de dignificar la visión de vanguardia, escogieron piezas diversas para provocar la experimentación.

Rey Montalvo, vicepresidente nacional de la AHS, destac√≥ que cada tres meses, cuando se otorguen las becas El Reino de este Mundo, se definir√° la pr√≥xima pieza para ‚ÄúTocadiscos‚ÄĚ, a la cual se le realizar√° una obra audiovisual; que en esta ocasi√≥n ya fueron dadas a conocer las pr√≥ximas sedes, que ser√°n la Isla de la Juventud y Santiago de Cuba, respectivamente.

Proyecto Tocadiscos

Este 18 de diciembre a las 10 am en el Sal√≥n de Mayo del Pabell√≥n Cuba presentaremos Tocadiscos, un nuevo proyecto de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z.que concibe a trav√©s de una obra musical la interacci√≥n entre los asociados de diferentes manifestaciones. El inter√©s es experimentar y buscar temas novedosos.Dicho proyecto intentar√° conformar una banda sonora de este tiempo, donde se defiendan e interpreten los temas musicales de nuestra generaci√≥n y que estos perduren en el tiempo. La idea es cantar nuestras canciones. Con la creaci√≥n sistem√°tica de productos audiovisuales se podr√° visibilizar a√ļn m√°s en los medios de comunicaci√≥n el trabajo de los asociados, y sumar nuevos p√ļblicos a partir del discurso musical y po√©tico.

Publicada por Asociación Hermanos Saíz en Martes, 17 de diciembre de 2019

A√Īadi√≥ que dotar a los asociados de productos audiovisuales sistem√°ticos ser√° una manera de visibilizar las obras en los medios de comunicaci√≥n y de sumar nuevos p√ļblicos.

La propuesta reunirá en cada edición no solo proyectos individuales, sino que asocien a los artistas de diferentes manifestaciones, y que posibiliten el intercambio de los Maestros de Juventudes y otros creadores de experiencia, con los artistas más jóvenes.

 


Gloria Rolando: «Yo hago un cine cubano»

«Nada es m√°s importante que la autodeterminaci√≥n de seguir adelante ante cualquier dificultad aparecida en el dif√≠cil y consagrado camino de hacer cine», asegur√≥ en la Ciudad de los tinajones la destacada realizadora cubana Gloria Rolando, una de las figuras claves dentro de la documental√≠stica cubana.

Para la ocasión, fue la intimidad que ofrece el espacio Coffea Arábiga de la XIX Muestra Audiovisual El Almacén de la Imagen, el contexto donde la prolífica creadora compartió una retrospectiva de su labor a partir de sus primeras vivencias profesionales en la década de 1970 como parte del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC).

Gloria Rolando (Foto Madelín Ramírez Pérez)

A manera de conversatorio, Gloria Rolando se definió como una persona que constantemente se cuestiona cuán profundo deviene necesario llegar al fondo de cada tema abordado a través de su lente, tal vez uno de los más agudos, expositivos y analíticos de los existentes en la nación antillana.

As√≠ lo demuestran documentales de su factor√≠a como los dedicados a indagar sobre las profundas ra√≠ces africanas y¬†¬†caribe√Īas existentes dentro de la isla, e incluso otros tan puntuales como Voces para un Silencio, acerca de la masacre perpetrada contra¬†¬†negros y mulatos durante la rebeli√≥n del Movimiento de los Independiente de Color en 1912, producto de sus reclamos de igualdad pol√≠tica y social a inicios del siglo XX.

«A m√≠ me gusta encontrarme directamente con la historia, urgar lo m√°s posible en ella, asever√≥, es necesario vivirla y sentir de cerca la experiencia de sus protagonistas para mostrarla de una forma creativa, y para eso me tengo que auto-superar en todo momento.»

«Es una pena que a veces no se incluyen los matices necesarios dentro de la¬†¬†metodolog√≠a para la ense√Īanza de la Historia de Cuba sobre algunos temas», agreg√≥ la realizadora durante su intercambio, transcurrido¬†¬†en el Caf√© Literario La Comarca, en la Casa del Joven Creador, sede¬†¬†de la filial lugare√Īa de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) donde se desarrolla el referido evento.

Definida en ese contexto como una pionera dentro del cine independiente en Cuba, seg√ļn palabras del cineasta Fernando P√©rez, Gloria Rolando fue capaz de prevalecer por encima de cada obst√°culo con mucho sacrificio y dedicaci√≥n, y demostr√≥ con audacia cu√°n lejos se puede llegar si es firme la decisi√≥n de no dejarse vencer por las adversidades, tal como ella misma lo expres√≥ al concluir.

En El Almacén de la Imagen compiten en esta ocasión más de 90 obras de jóvenes de casi toda la isla en los géneros de ficción, animados, promocionales, documentales y cortos de hasta tres minutos de duración, creaciones que se proyectarán hasta el próximo sábado en la Sala Hitchcock, ubicada en el Café Literario La Comarca.

Entre las principales acciones del programa del certamen destaca la realización de dos talleres, el primero acerca de los aspectos legales aplicados a la creación de materiales cinematográficos, y otro impartido por Aramís Acosta, actual director de los Estudios de Animación del ICAIC.

Como cada a√Īo, el plato fuerte deviene la discusi√≥n del Pitching¬†o¬†Imagen del Almac√©n, mediante el cual los creadores exponen competitivamente un guion in√©dito en lo g√©neros de ficci√≥n y animaci√≥n, con el prop√≥sito de obtener el financiamiento necesario para su posterior producci√≥n.

Como resulta habitual, al finalizar el evento se otorgar√° el Gran Premio Luces de la Ciudad, as√≠ como reconocimientos en las especialidades de Direcci√≥n Fotograf√≠a, M√ļsica original, Sonido Direcci√≥n de arte, Gui√≥n y Edici√≥n.

De igual manera el Centro Provincial del Cine, la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Ba√Īos, y Televisi√≥n Camag√ľey, entre otras instituciones, otorgar√°n premios colaterales.

El Almac√©n de la Imagen¬†es uno de los eventos m√°s antiguos y de mayor prestigio entre los desarrollados por la AHS camag√ľeyana, y cada a√Īo deviene plataforma de exhibici√≥n de las muestras de j√≥venes realizadores cubanos que radican principalmente en la zona centro oriental del pa√≠s.

 


Un festival que hermana pueblos (+ videos)

La sexta edición del Festival de Rock Latinoamericano Patria Grande tendrá lugar en Cuba del 6 al 16 de noviembre próximos. Como es habitual, la sede principal será La Habana, y contará con tres subsedes provinciales: Sancti Spíritus, Villa Clara y Pinar del Río.

El evento, que ha devenido en un espacio cultural para la materializaci√≥n de los fuertes lazos de amistad entre naciones latinoamericanas y caribe√Īas, contar√° en esta edici√≥n con bandas cl√°sicas, fundadoras de la escena latina, con trayectorias de m√°s de 25 a√Īos, y tendr√°, como en 2016, un √©nfasis en las agrupaciones encabezadas por mujeres.

Organizado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, el Instituto Cubano de la M√ļsica y Tertius Orbis, con el apoyo del Ministerio de Cultura de Cuba, esta nueva entrega del Festival defiende la cultura, las luchas y la identidad de los pueblos latinoamericanos desde la m√ļsica.

Cubadebate pudo conversar en exclusiva con Sebastián Heredia, coordinador del Festival, quien ofreció detalles sobre esta edición del evento y los orígenes del Patria Grande.

Patria Grande, un espacio de encuentro

Sebastián Heredia, coordinador del Festival de Rock Latinoamericano Patria Grande. Foto: Daylén Vega Muguercia/Cubadebate.

‚ÄúLos inicios del Festival se remontan al a√Īo 2013, en la provincia de Holgu√≠n en unas Romer√≠as de Mayo, donde coincidimos un grupo de personas y esta tem√°tica, este proyecto surgi√≥ espont√°neamente a ra√≠z de muchas visitas de grupos de fusi√≥n o rock fusi√≥n latino que se estaban dando en Cuba a trav√©s de las Romer√≠as pero que no se hab√≠an constituido como un evento que nucleara este tipo de grupos que son muy populares en otros pa√≠ses de Am√©rica Latina como Argentina, Colombia y M√©xico y aqu√≠ era una corriente en ese momento, hace 5 o 6 a√Īos, no muy conocida, o no tan conocida como la corriente de rock anglosajona.‚ÄĚ

‚ÄúLa idea del Festival fue y es, transformarse en un espacio de encuentro, de intercambio de experiencias de grupos de rock alternativo, fusi√≥n. Cuando decimos rock alternativo, pensamos en el rock con diferentes mixturas, como la m√ļsica andina, la m√ļsica afroantillana, el tango, la m√ļsica cubana. Algo que conocen bien en Cuba, porque hay muy buenos artistas de rock fusi√≥n, un abanico muy grande desde S√≠ntesis hasta Tendencia.

‚ÄúLa idea era esto, traer esta corriente que aqu√≠ ten√≠a un p√ļblico bastante minoritario con respecto a otros tipos de p√ļblicos y tratar de crear un p√ļblico considerando que en Cuba la poblaci√≥n tiene una larga tradici√≥n de eventos internacionales, de fomento de las artes, de educaci√≥n art√≠stica, en la media de la poblaci√≥n.

Y nos pareci√≥ que estas expresiones musicales que suelen tener un mensaje constructivo, no estigmatizado, era bueno compartirlas. Ese fue el fundamento del festival, la creaci√≥n de un p√ļblico para ese tipo de m√ļsica.‚ÄĚ

Cuba tiene un enorme potencial

‚ÄúComo principal impulsor de esa propuesta estuvo el p√ļblico potencial que hay aqu√≠ para ese tipo de m√ļsica, el nivel educativo de las personas, en t√©rminos relativos al resto de Am√©rica Latina, la tradici√≥n de buenos eventos culturales; la capacidad de apreciar la buena m√ļsica.

‚ÄúCreemos que es m√ļsica que vale la pena traer ac√°, a las personas que les interesa.

‚ÄúTodav√≠a con estos primeros cinco a√Īos ha ido creciendo de a poco, y tomando su lugar. Ahora con el tema de las conexiones a internet, la mayor accesibilidad permite que puedan consultar m√°s y mejor quienes son los artistas que vienen, antes de que lleguen.‚ÄĚ

Sobre la Sexta Edición

Lanzamiento oficial de nuestra 6ta edición, con clásic@s latinoamerican@s#500Habana

Publicada por Festival Patria Grande CUBA en Viernes, 15 de marzo de 2019

‚ÄúLa sexta edici√≥n del Festival, est√° junto a otros eventos importantes del a√Īo, acompa√Īando la celebraci√≥n del 500 Aniversario de la Habana. El nuestro, quiz√°s con una raz√≥n de m√°s, que es que cae en fechas coincidentes en noviembre.

‚ÄúY por otro lado queremos reeditar tambi√©n esa edici√≥n de 2016 que estuvo dedicada a grandes voces femeninas latinoamericanas, a la que vinieron artistas latinoamericanas muy importantes, y de alguna manera reposicionar o posicionar el papel de la mujer en la m√ļsica rock fusi√≥n.

“Traeremos un par de grupos internacionales icónicos, muy significativos de la tradición de rock latinos, sumándoles grupos cubanos que también están liderados o tienen integrantes femeninas.

‚ÄúLa sede principal, como todos los a√Īos ser√° la Habana, y hay tres subsedes provinciales que son Sancti Sp√≠ritus, Villa Clara y Pinar del R√≠o.

‚ÄúTenemos este a√Īo dos platos muy fuertes: la reuni√≥n con los miembros originales de un grupo fundacional de la movida rock mexicana, el grupo se llama ‚ÄúTijuana no‚ÄĚ, un grupo pionero no solo en t√©rmino de fusi√≥n de estilos, sino en involucrarse con las luchas zapatistas. Fue en el a√Īo 94 la banda rock del levantamiento zapatista. Ellos tambi√©n han participado activamente en la cuesti√≥n de los migrantes, porque ellos est√°n en las esquinas del mundo como dice una de las canciones m√°s famosas que es incluso cortina del primer spot del Festival; y despu√©s tenemos el retorno del grupo colombiano ‚ÄúAterciopelados‚ÄĚ que cuando vino en el a√Īo 2016 -que fue un grupo muy esperado-, tuvo que interrumpir el concierto porque se comunic√≥ la muerte del Comandante Fidel Castro, por lo que suspendi√≥ de inmediato el concierto¬† y el siguiente que estaba previsto.

‚ÄúEsos son los dos platos fuertes principales de este a√Īo en el Festival, y creo que a la gente le gustar√° mucho la propuesta. A los que no los conocen, los invito a buscar sus canciones en YouTube. Aterciopelados pudieron tocar dos o tres canciones, y tienen muchas ganas de volver, y hay muchas personas que se quedaron con ganas de escucharlos mucho m√°s. As√≠ que esa ser√° la oportunidad.‚ÄĚ

El Patria Grande en el contexto político actual

“Yo creo que tiene mucha relevancia para la temática del Festival, el tema de las acciones Sur Sur, de la integración regional. El Festival nació en un contexto regional diferente, donde había una coyuntura de integración cultural y política más consistente.

‚ÄúEstamos viviendo un momento donde la integraci√≥n pasa por asuntos comerciales y los asuntos culturales est√°n en un segundo plano o no est√°n, y claramente la pol√≠tica exterior de Estados Unidos para Am√©rica Latina que es reedici√≥n de la peor versi√≥n de las pol√≠ticas exteriores de EE.UU. para Latinoam√©rica, le da un valor agregado al Festival, porque hay muchos grupos que quieren venir a este espacio de reuni√≥n y traer su m√ļsica, y su forma de lucha, para el intercambio de experiencias. Y compartir qu√© se est√° haciendo en otros pa√≠ses no solo en materia de m√ļsica sino respecto al activismo pol√≠tico, social, medioambiental.‚ÄĚ

‚ÄúAprovecho la oportunidad, para extender una invitaci√≥n a que el pueblo de Cuba comparta y disfrute de las bandas cl√°sicas del rock latino y lo mejor de la escena emergente de nuestro continente, en esta nueva edici√≥n del Festival Grande.‚ÄĚ

El Festival es organizado por la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, el Instituto Cubano de la M√ļsica y Tertius Orbis, pero tambi√©n tiene el apoyo de otras instituciones y organizaciones, como el Ministerio de Cultura de Cuba y la Fundaci√≥n Rob Miller.

Programa de la edición del 2019.

En video, resumen de ediciones anteriores

Festival Patria Grande Cuba

Familia:En este segundo resumen pueden ver y oír otr@s de l@s grandes artistas que pasaron por Cuba en nuestras cuatro ediciones.Gracias por ayudarnos a compartir y difundir

Publicada por Festival Patria Grande CUBA en Martes, 9 de octubre de 2018