artes visuales
Viaje por los diseños escénicos de Andrés GarcÃa BenÃtez
Entre candilejas. Andrés GarcÃa BenÃtez y las artes escénicas se titula la exposición que, en sus redes sociales, comparte el Centro Provincial de Artes Plásticas de HolguÃn a partir de una selección de diseños que visualiza el trabajo de este artista como creador para la escena cubana.

“Por lo regular, cuando se hace referencia a Andrés, siempre se recuerda su labor como portadista de Carteles. Es comprensible que asà sea, pues las portadas diseñadas por él para una de las revistas más populares de la etapa republicana en Cuba son, indudablemente, un patrimonio del arte nacionalâ€, asegura el investigador MartÃn Garrido, curador de la misma y quien ha dedicado parte importante de su trabajo al rescate y estudio de la obra de este necesario artÃfice plástico holguinero, y añade MartÃn que iniciada en los años 40, su labor para esta esfera de la creación, el diseño escénico, se amplÃa y enriquece en las décadas del 50 y 60.
La muestra, expuesta en el perfil de Facebook “Artistas holguineros†ante la imposibilidad de su apertura fÃsica por la propagación de la Covid-19 en la provincia, hace pública “una parcela de la obra profesional de Andrés relativamente poco estudiada y algo menos conocidaâ€, añade.
Además del teatro, Andrés (1916-1981) realizó incursiones, “siempre brillantesâ€, en el diseño de vestuario y escenografÃa para presentaciones de ballet, ópera, zarzuela, danza moderna y cabaret, cada uno con las caracterÃsticas propias de la manifestación y que le permitieron mostrar su “talento multifacéticoâ€, “su maestrÃa como dibujante, su versatilidad como creador, su conocimiento profuso de la historia del traje y de la historia del arte en generalâ€, dice.

Destaca, además, que “su profesionalidad en la esfera del diseño destinado a las artes escénicas se advierte en todas y en cada una de las piezas que ahora mostramos, demostrando por qué crÃticos tan exigentes como Rine Leal o Luis Amado Blanco solo tuvieran para él los más encendidos elogios†al reseñar obras donde el creador dejó la impronta de su firma.

Las obras expuestas en esta muestra –que celebra el aniversario 105 de su natalicio y los 40 años de su muerte; además, el vigésimo aniversario de la realización en HolguÃn de la primera exposición que, tanto en Cuba como en otras partes, se dedicó a vindicar el trabajo del notable artista– pertenecieron a las colecciones particulares de dos destacados artistas cubanos: el maestro Ramiro Guerra, pionero de la danza moderna en Cuba; y el diseñador escénico Eduardo Arrocha, “único discÃpulo de Andrés, a quien debe su consagración a estas disciplinasâ€.

“Fundidas en un todo, ambas colecciones se conservan hoy en HolguÃn por voluntad expresa de Arrocha. Las piezas que las integran son como pequeñas obras maestras de esta disciplina, que por su calidad no desmerecen dentro del conjunto total de la obra de Andrésâ€, añade, y que nos reafirman a Andrés GarcÃa BenÃtez como uno de los grandes diseñadores escénicos de todos los tiempos en nuestro paÃs, y una de las figuras que engrandece nuestro patrimonio visual.

Ernos Naveda: «Hablo desde los instintos más sórdidos»
Conocà la obra de Ernos Naveda gracias al narrador, poeta y dramaturgo Roberto Viñas. Luego supe que otros muchos elementos en común —personas, intereses y espacios simbólicos— nos unÃan. Desde nuestro encuentro inicial y para nada fortuito, la relación de trabajo con Ernos me ha puesto en contacto no solo con los lenguajes visuales de su obra, sino también con su voluntad y talento creativo. Esta entrevista es una invitación a conocerle.

¿Cuáles son tus principales búsquedas e inquietudes creativas?
Mis amigos se rÃen cuando digo que estoy en mi perÃodo esponja. Absorbo todo lo que la realidad me brinda, me condiciona. Absorbo, y cuando las inquietudes me exprimen, voy soltando en chorros dispersos lo que la creación demande. Es difÃcil para mÃ, en mi corta experiencia como creador, poder definir o conceptualizar mi trabajo. Tanteo mucho, eso sÃ, y creo que ya voy decantando lo que me interesa y lo que no, aunque a pasos lentos.
Antes de comenzar a estudiar Artes Visuales, fui actor de teatro callejero. Me encaramaba en zancos de casi dos metros de altura. Envuelto en unos trajes de colores y a esa distancia del suelo podÃa observar la realidad de una manera distinta. En esa perspectiva eduqué a mis ojos a mirar donde los otros no se detienen. Si hubiese tenido una cámara en ese entonces habrÃa captado instantáneas que podÃan mostrar las ciudades vistas desde otras ópticas, desde otros enfoques. Hubiese sido valioso mostrarle a la gente lo diferente que se ven sus espacios desde esa altura. Quizás sirviera para modificar algo en sus vidas, para inyectar dosis de esperanza en sus realidades. Desde esa altura descubrà la idea de que se puede transformar la realidad si se mira desde otro ángulo, quizás más alto.
¿Cómo definirÃas el lenguaje de tu creación?
Ahora mismo me interesa lo Ãntimo, lo humano, como las pequeñas cosas de Serrat. He desarrollado buena parte de mi obra creativa desde el confinamiento, y eso inevitablemente coarta la manera de ver el mundo y traducirlo desde las imágenes, desde las palabras. Pero no soy absoluto, me permito no serlo. Tal vez mañana, cuando volvamos al mundo fuera de nuestras casas, fuera de nuestro aislamiento social, me interese lo abierto, los grandes espacios, las multitudes, etc. Pero ahora estoy aquÃ, hablando desde las esencias más Ãntimas de los humanos, sacando a la luz del flash sus diferencias y sus pequeños universos independientes. Y eso me fascina.Â
¿Qué discursos visuales te interesa proponer con tu obra?

Yo nacà casi con el siglo y la concepción sintetizada, la agilidad que se le da a las palabras, la interdisciplinaridad, lo intertextual, la cita, la exposición de los referentes en la creación, sin máscaras, son cosas que vienen en un chip generacional. Me gusta proyectar imágenes o sensaciones sobre el espectador de manera descarnada, fuerte, de golpe frente a él. Prefiero que mis mensajes sean asÃ, digamos, agresivos, violentos, carnales. He estudiado la obra de Robert Mapplethorpe y de Patti Smith, me siento muy identificado con sus visiones, con sus discursos.
Hablo desde la carne, desde los instintos más sórdidos, desde ese lado en que el recato no importa, donde uno abre a la verdad y la sensualidad de los cuerpos, las relaciones, etc. No me gusta abordar la belleza desde los cánones más establecidos de ella, por eso trato de reinventarla, de mostrar una belleza que diste de aquella ya expuesta y comercializada. No puedo evitarlo, no puedo luchar contra mi tiempo.
El arte visual en el XXI tiene grandes retos para los artistas porque hay mucha competencia. Este es el siglo de las imágenes, gracias al auge de las tecnologÃas, de las cuatro o cinco cámaras en los teléfonos, de las marcas, de los megapÃxeles, de los espacios, del Facebook, del Instagram, de Pinterest. Es como un gran tobogán donde se encuentra mucha calidad visual. La gente lo hace todo el tiempo. Para los artistas es muy difÃcil establecer sus discursos, por eso trato de llamar la atención desde esos presupuestos estéticos que te mencionaba. Hay que hacerse notar, alzar los brazos y gritar en medio de ese tobogán de imágenes. Es muy divertido.
¿Cómo transcurre tu proceso creativo?
En una euforia permanente, en una convulsión de cosas, en una agitación y un desvelo delicioso. Siempre estoy en algo, y ese algo se llena de caos. Si pinto, lo embarro todo. Si hago unas fotos, todo en la casa se vuelve un set, todo se mueve de su sitio, y luego se recompone de una manera distinta. Me gusta que todo se mueva, que todo gire. No soporto la quietud. Y eso hace un cortocircuito en la obra. Hay imágenes que trasmiten cierta quietud, en los cuerpos y los objetos, digamos. Cuando las edito o reviso, me digo, es increÃble que mientras esto nacÃa, todo a su alrededor estaba en completo caos y movimiento. Tal vez si creara desde la calma, el resultado serÃa todo lo contrario.
Estás en estrecho contacto con la escena gracias a tu relación con el grupo Teatro Rumbo. ¿En cuánto influye el teatro en tu concepción de una idea visual que buscas concretar en otro lenguaje artÃstico que no sea el de las tablas?
Comencé en el teatro desde niño. Fui integrante de las compañÃas de teatro infantil. En la adolescencia me integré a un grupo de teatro callejero y allà pude viajar a festivales donde tuve la dicha de ver por dónde iban los tiros del teatro en Cuba. Un dÃa se me dio la oportunidad de trabajar como actor en un proyecto de teatro de sala que dirigÃa Irán Capote. Era una puesta con un texto de Abel Gonzáles Melo y trabajé junto a actores con mucha experiencia. Allà conocà a Irán.
Poder trabajar con ambas experiencias, la del teatro callejero y la del teatro de sala, me fue abriendo el horizonte escénico. Ya no solo me limitaba a imágenes callejeras, ahora tenÃa la experiencia de la sÃntesis del espacio, de los tiempos, de las acciones. Es desde el teatro donde descubro el mundo de la imagen, la composición, la luz, etc.
Una vez que comienzo a trabajar la performance y la fotografÃa, esa influencia del teatro, de la escenificación de la imagen que sugiere cierta tensión dramática, de la existencia de una sÃntesis visual para captar una historia, no se quedó a un lado. Estaba ahÃ, en mi obra. Y la dejé estar.
Posiblemente yo sea el espectador más fiel de Teatro Rumbo en estos últimos 10 años. He estado muy cerca de sus procesos. Sé cómo se gestan, cómo se producen, cómo se vive el teatro desde adentro. Es un mundo muy fascinante. Por eso no me cuesta trabajar con ellos, usarlos como modelos, sugerir elementos para la escenografÃa, diseñar imágenes en sus puestas. Digamos que, de alguna manera, nuestros trabajos están complementándose todo el tiempo.Â

¿Piensas que toda obra de arte es, per se, esencialmente teatral?
SÃ, lo creo. El teatro está en todo, en la manera en que se estructuran las demás manifestaciones, incluso a la hora de montar una exposición pictórica en una galerÃa, en la manera en que diseñamos una ficción o cuando buscamos cierta reacción en el espectador-lector-consumidor-oyente-receptor, en todo está en teatro. Creo que se puede aprender mucho desde el teatro.
Desde que la pandemia forma parte de nuestras vidas como artistas, ¿cuánto han cambiado, evolucionado o se han modificado tus hábitos creativos, tus jornadas de trabajo y tus maneras de concebir un proyecto?
El aislamiento social ha hecho que cambie todo, nuestras rutinas, nuestros ritmos, nuestros horarios. Hemos tenido mucho tiempo para pensar, para reestructurarnos, redirigirnos. Y también para crear. En mi caso particular, he cambiado todo. El hecho de trabajar desde casa ha variado mi espacio de privacidad a tal punto que mi hogar se ha convertido en un taller. Cada rincón tiene ese espÃritu. Y puedo crear a cualquier hora. Por otro lado, está la finalidad de esos trabajos: antes uno pensaba en una galerÃa, en un performance público, etc. Ahora solo se trabaja para exponer desde las redes sociales de Internet. A eso ya le he cogido el punto.
Hemos tenido la oportunidad de colaborar contigo gracias a los proyectos de videopoemas online “Dramatis Personae†y “Encrucijada: diálogo y creaciónâ€. ¿Sientes que tus videos dialogan con tu realidad como creador y a la par con la realidad de los artistas que participan en su realización?
Trato de establecer ese puente creativo. Me dejo arrastrar por sus voces, por sus palabras, y busco los resortes que producen en mi creación. Intento poner la escena para su universo. Es un reto y una oportunidad que agradeceré siempre.

¿Qué sinergias se han cruzado en tus proyectos?
Estoy conociendo mucha gente inteligente e interesante. Eso es lo mejor cuando uno siempre espera nutrirse de otras experiencias, de otros discursos creativos, de otras maneras de ver y representar el mundo desde el arte. Si he leÃdo buena literatura en estos últimos tiempos, si he visto buenas pelÃculas o he revisado catálogos de artistas y fotógrafos que no conocÃa, se debe ante todo a eso, a las voces que voy conociendo, a las pistas que me dejan sobre otros autores, otras historias, etc. Es muy gratificante.
Has colaborado como director de arte en varios audiovisuales. ¿Estas experiencias han ayudado a construir y cimentar tu mirada artÃstica sobre lo real y simbólico?
Lo simbólico lo entiendo desde la sÃntesis, desde la traducción de discursos mediante elementos que los resuman. Trabajar como director de arte en audiovisuales tiene una buena carga de eso. Hay que reducir en pocas cosas fÃsicas y a nivel visual lo que el discurso literario de ese guion expone. Es arte puro.
¿Qué tal resulta tu experiencia al dialogar con un equipo creativo? ¿Buscas complacer o te aferras a una postura creativa inamovible? ¿Crees en el diálogo, en las múltiples influencias y confluencias?
Lo consenso todo. Busco un punto intermedio donde se complazca sin que pierda el sello personal, sin que pierda tu huella, tu marca. Cuando uno trabaja en equipo es porque los integrantes de ese equipo se han acercado por ciertos criterios estéticos en común. Por eso vale, ante todo, detectar esos intereses y trabajar en base a ellos.
¿Hasta qué punto tu identidad como cubano ha marcado tus horizontes creativos, los ha condicionado o reducido?
La cubanidad es algo que se impone aunque uno piense que sus referentes artÃsticos o sus motivaciones son de otra parte. Nuestras vivencias aquà hacen que todo pase por el filtro de la cotidianidad, de lo que somos históricamente. Y ese elemento cotidiano estará siempre. El receptor también lo configura asà desde sus múltiples lecturas, incluido el receptor extranjero que pensará tu obra desde tu proceder. Nacer, vivir y trabajar desde Cuba ha de marcarnos para siempre.
¿Crees en la autocensura? ¿Te ha afectado alguna vez?
Al principio me autocensuraba mucho. Es un fenómeno terrible porque uno piensa demasiado en si esto me sale bien o no. Puede que hasta se abrume leyendo teorÃas y comparando su trabajo con fulano y mengano, sin percatarse que el tiempo avanza y uno lo pierde al dejarse llevar por ese miedo. Hasta que me di cuenta de que, aunque todo está dicho, uno también tiene su voz y a alguien le está haciendo falta escuchar lo que tienes para decirle.
Más allá de la creación, ¿quién es Ernos Naveda?
Una playa.
Imágenes de ruralidad en lente citadino
“En honor a la verdad, no existe poesÃa sin paisajeâ€; opina el escritor Ricardo Riverón Rojas, coordinador de la exposición fotográfica “Componer otro paisajeâ€, una muestra que deleita a quienes visitan la sede de la UNEAC en Villa Clara estos meses de junio y julio.
Entrevista #2: Arte “rebeldeâ€
(un café con Frank Lahera O’Callaghan a propósito de la 2da edición de la Muestra Internacional de Cine Experimental y Nuevos medios “La Mirada Inquietaâ€)

Del 3 al 6 de junio, Santiago de Cuba se convirtió en espacio de diálogo y exhibición para el cine experimental a través de la muestra internacional “La Mirada Inquietaâ€. Un evento que sondeó distintas prácticas audiovisuales y trajo a debate el uso de los Nuevos Medios en la producción cinematográfica. Cineasta e investigadores de Canadá, Irlanda, Argentina, España, Italia, Colombia, Brasil, Francia, Chile, República Checa, Portugal y Cuba, se dieron cita desde las plataformas digitales bajo el slogan “Por un mundo Experimentalâ€. Una frase que marca el ansia generacional de un vuelco positivo hacia una vida menos previsible y normada por el contexto. La muestra fue un gesto a favor de la diversidad creativa y contó con el liderazgo de Frank Lahera O´Callaghan, la productora Probetafilms y la Asociación Hermanos SaÃz en Santiago de Cuba.

La AHS en la provincia ha desplegado desde la Oficina Antonio Lloga, un plan de acciones a mediano y largo plazo para el desarrollo del audiovisual en la ciudad. Una estrategia que será protagonizada por artistas miembros o no de la organización y uno de sus objetivos principales es la formación de públicos. Para ello es importante actualizar conceptos y prácticas desde el arte y la cultura siempre que no vaya en detrimento de los códigos identitarios de ninguna comunidad.

Frank Lahera es una especie de “artista totalâ€, su concepción del arte lo hacen desplazarse entre las artes visuales y el cine. Es en la actualidad el jefe de la sección de audiovisuales de la AHS en Santiago de Cuba y desde ahà busca cada año articular acciones que conlleven al espectador a relacionarse con un arte más sincero. Su fin es instaurar en cada procedimiento, hecho artÃstico o conversación, una participación realmente activa del público en el proceso de recepción de la obra. La Muestra de Cine Experimental y Nuevos Medios “La Mirada Inquietaâ€, es una de esas acciones en pos de un público más consciente y sensible. Sobre esta idea conversamos mientras degustábamos un café.

Tal vez para el público santiaguero escuchar sobre la creación de una muestra de cine, no signifique nada, más allá del suceso. Pues no son pocos los intentos por crear este tipo de espacio en la ciudad. Pero si le propones un debate sobre una concepción hÃbrida de los elementos cinematográficos para construir y exhibir al cine, su capacidad de asombro puede cambiar. Estoy seguro que el espectador santiaguero y de otras regiones de Cuba necesita actualización y propuestas (que como esta) ahonden en otras maneras de percibir el mundo. El cine posee esa magia. Puede mezclarse más que el café y saber mejor (risas). Puede adueñarse de todos los elementos, artes y disciplinas y hacerlas mejor. Partiendo de eso, ¿qué son los Nuevos medios en el cine?
El uso coherente y novedoso de las nuevas tecnologÃas. El tener en cuenta su existencia y usarlas para suscitar nuevas narrativas y experiencias con las audiencias. No se trata de usarla como moda o que estén presentes dentro del hecho artÃstico simplemente porque son accesibles, sino buscar la forma de que estas tecnologÃas dialoguen con las establecidas, para asà lograr un nuevo discurso y otras formas de contar y hacer sentir.Â

Los ejes de poder ahora son maniobrados por las tecnologÃas. Los conceptos artÃsticos mutan sin esperar al análisis crÃtico al que naturalmente fueron sometidos en el siglo XX. Todo parece estar sucediendo AHORA. Es una sensación aterradora y a la vez de aventura. ¿Cuál es el potencial real de estos Nuevos medios? ¿Qué vasos comunicante podemos encontrar entre un cine regido por los Nuevos Medios y las nombradas artes vivas?
El mayor potencial de los Nuevos Medios es que son libres. Por otro lado, al igual que las artes vivas, son estrategias creativas auto-definidas, que apelan a un conjunto de artes, de formas, en un solo concepto o en una red incluso multidisciplinaria. Cada elemento existente: Internet, la realidad virtual, etc., viven y existen por sà solos, pero tienden a ser muy pasivos en un breve lapso de tiempo, de ahà que necesiten convivir en nuevos universos creativos y nutrirse. De ahà que se encuentren en otras formas de expresión: como el cine, las artes visuales, el teatro y hasta en la misma intelectualidad. Las llamadas Narrativas Transmedia serÃa como un ejemplo de “hogar†donde conviven creativamente, y pueden actuar lo mismo en lo digital que en lo off-line, o en acciones que apelen a lo fÃsico.Â

¿Qué espacios existen Cuba para la exhibición y la creación de proyectos regidos por estas dinámicas?
De vez en cuando obras de estas magnitudes pueden verse en las artes visuales, en ciertas exposiciones que llaman la atención pero que pronto pasan al olvido, condenadas a lo efÃmero del espectáculo. Ahora hay cierta moda en Cuba sobre usar las tecnologÃas, pero más bien, según mi opinión, con un sentido especulativo. Aunque algunas obras si las usan bien y están justificadas, la mayorÃa solo las incluyen por cierta moda o por el criterio de: “es lo que se usa ahoraâ€, algo que lastran la obra y no le aportan absolutamente nada. Si a cierta obra le quitas ese dispositivo y no le cambia ningún sentido, es que entonces sobraba, sencillamente es asÃ.
En el teatro cubano por ejemplo, todavÃa veo que se usan estos medios de forma pasiva. No le han hallado aun el gancho “formal†para que se logre un universo verdadero. Hay un intento por ver al teatro como un “enviromenâ€, pero la escaramuza termina con el usar de las tecnologÃas “para†sin pensar en el “porâ€.
En el cine (lamentablemente) eso está muy lejos de pensarse. El cine cubano, obviando un poco el cine independiente, está marcado por temáticas. No se preocupa por ir a otros zonas creativas, se sigue reproduciendo los mismos esquemas, la mismas formas narrativas, las mismas caras, aunque no se puede negar que hace dos pelÃculas atrás se ve un intento por renovarse. Esperemos que esto sea sincero.
Cuando se recuerde de que el cine es además de arte, industria, las cosas irán mejor, sino tendremos que seguir apreciando las filmografÃas que nos anteceden y continúan en la gran pantalla. Nada que ver con lo que sucedió en la creación cinematográfica a inicios del 60, ahà si habÃa un afán de búsqueda y experimentación. Nada estaba dicho en lo creativo y los cineastas aprendÃan haciendo, todo lo contrario a lo que sucede hoy. Tal vez las nuevas generaciones debemos des/aprender.
Creo que los únicos sitios (aun con sus miradas propias), que defienden los Nuevos Medios y sus variantes, son el FIVAC (Festival Internacional de Videoarte de Camagüey), y la Fundación Ludwing de Cuba. Aunque de la Fundación hace un tiempo que no escucho nada.

Tal vez desconocer esta zona de la creación puede ser un factor en contra de los creadores y públicos para poder adentrarse en estas fronteras. El uso de la tecnologÃa como herramienta básica de cualquier sociedad ha llegado tarde a Cuba, no solo el arte está rediseñando sus funciones. Tal vez lo que percibimos como demora en el cine o en otras manifestaciones, se debe a que el arte siempre es una respuesta. Una necesidad de explicación que puede expresarse a través de sentimientos y emociones con respecto a sucesos relacionados con el individuo. El arte ha tenido que esperar por la relación del individuo en Cuba con las tecnologÃas para luego poder abordarlo con mayor organicidad. Antes de esa llegada cualquier acercamiento a esta exploración puede parecernos genial pero no coherente con el contexto de los hombres y mujeres de la isla.
Ahora necesitamos acelerar para poder relacionarnos con un mundo que se nos abre y se nos aleja. En medio de la pandemia, del re-pensar sobre nuestras conductas, modos de convivencias, restructuración formal del arte a partir de la inclusión de nuevos elementos y de los muros de contención para impedir un mundo experimental, creas una muestra como reacción a tus necesidades contextuales y artÃstica. ¿Por qué serÃa tan importante visibilizar estas prácticas y fomentar el desarrollo de estas nuevas narrativas en Cuba?
Primeramente porque nada es ajeno a la cultura. Saber eso te permite conocer cómo se mueve nuestro mundo y cómo se piensa más allá de las fronteras visibles de lo intelectual. Somos entes racionales que podemos darle un uso a esa tecnologÃa (que ya es parte de nuestra cotidianeidad). Esa tecnologÃa también es una herramienta de manipulación simbólica y está al acecho. No podemos ignorar que llegamos tarde, que no hay tiempo para dudar. Â
Hay que seguir evolucionando en el campo del arte. Descubrir sus bondades y esclarecerlas para no aumentar sus lagunas oscuras, es una acción primaria del artista. Dibujar nuevos caminos, nuevas experiencias, nuevas formas de crear y hacer pensar desde la construcción de nuevas narrativas. Hoy el ser humano está bombardeado constantemente de ideas, conceptos, mensajes, y ya es muy difÃcil de sorprender. Cree que lo ha “visto todoâ€, y entonces hay que afrontar el reto. Hay que crear con las herramientas del ahora, para evitar una muerte prematura del pensamiento. Hay que promover lo distinto, lo novedoso. Hay que empujar al público hacia lo desconocido. Esta es una vÃa para encontrar nuevas ofertas conceptuales, nuevas luces y despertar del letargo.

¿Por qué una muestra Cine Experimental y Nuevos Medios en Santiago de Cuba?
Porque Santiago de Cuba es alternativo al resto de la isla, tal vez por obligación, tal vez porque no le ha quedado de otra. Al estar alejado de los centros hegemónicos del arte, ha tenido que subsistir y buscar a toda costa cómo seguir moviéndose. De ahà que haya quienes todavÃa apuestan por la creación, usando las herramientas que poseen, muchas veces cuestionadas en lo interno por la falta de comprensión o de conocimiento. Una razón que demuestra la necesidad de inculcar esa cultura.
Al usarse herramientas, las que sea, (un móvil, un tablet, o simplemente elementos reciclados para producir arte), también se provoca a la imaginación y al talento para crear un método. La falta de intercambios con otros creadores de Cuba o del mundo es vital en este caso. Aun asÃ, podemos encontrar un arte que es rico en formas, conceptos y temáticas particulares, que si se estudia a fondo, difiere de lo que está vigente en otras zonas más cercanas al occidente. Se ha tenido que experimentar porque ante la falta de opciones hay que resistir. Gracias a la democratización tecnológica ya se puede acceder a ciertos dispositivos que en años anteriores eran impensables, pero el aislamiento persiste.
No se tiene con que producir, pues se hace con lo que simplemente grabe video y sonido. No tengo quién actúe, pues actúo yo y el cotidiano. No tengo con qué editar pues trabajo en secuencia. Me esquivan porque hago algo que no entra en la percepción general de muchos, pues creo mi espacio donde mostrarlo. La alternativa es la forma y el medio para no dejar de “hacerâ€. Lo más curioso es que no somos los únicos, cada vez salen a la luz nuevos “rebeldes†que desean ir a la selva. Entonces te preguntas: ¿no será que es necesario ir a la selva para comenzar a crear de nuevo, para crear de verdad, lejos de la colonización formal? ¿Qué es lo importante, el medio o lo que se genera? ¿Por qué renunciar a lo que moviliza verdaderamente? Creo que una frase lo resumen todo: “el fin justifica los mediosâ€, ¡no puede estar más claro!

Carlos Daniel Rivero y la conexión sagrada del arte
Conocà a Carlos Daniel Rivero hace ya varios años. Tuve el privilegio de que este joven artista ilustrara mi novela La última aurora y que, sin que mediaran largas horas de diálogo entre él y yo, supiera concretar con total naturalidad todas mis ideas creativas en sus ilustraciones y en el diseño del libro. Desde entonces he tenido la oportunidad de colaborar con Carlos en no pocas ocasiones y he descubierto, además, el calor espiritual y artÃstico de este joven creador que ha sabido forjar, sin concesiones, su propio camino.
¿De qué manera confluyen y se sintetizan en tu creación los oficios de músico, ilustrador y artista visual? ¿Hasta qué punto dicha sumatoria de saberes simboliza al artista que eres o deseas ser en el futuro?
Cada forma de decir o de crear, cada saber que aprehendemos, ya sea que salgamos a buscarle o que nos llegue por causalidad, viene a enriquecer nuestra visión del mundo y, con ello, nuestro modo de hacer. Soy un pintor que he tenido la suerte inmensa de chocar con otros lenguajes, de los que no he podido ni he querido desprenderme y a los que agradezco todo cuanto puedan aportarse el uno al otro.

¿Piensas que el arte es un campo de especialización o que existe un camino más abarcador de los procesos creativos, asà sean de manifestaciones artÃsticas diferentes? ¿Qué reto entraña ese horizonte de posibilidades en ti?
Aunque no creo que como creador vaya a revolucionar totalmente discursos o visualidades ya marcados (tampoco me urge), francamente no soy de los que cree que en el Arte “ya todo está dichoâ€. Cada nuevo tiempo impone nuevos retos y con ellos nuevas soluciones, tanto a nivel social como a nivel creativo. Los años han sido fieles testigos de ello y creo que negar que existe aún mucho camino por recorrer y mucho que aportar al Arte, serÃa cerrar puertas a generaciones y generaciones que vendrán, con inquietudes, modos de pensar y formas de hacer completamente nuevos.
La música es un lenguaje abstracto que, al menos yo, siento que viertes también en tus ilustraciones. ¿Te sucede asà o tratas de que tus procesos creativos transcurran por vÃas diferentes, sin contaminar unos con otros?
Una vez que te encuentras con nuevos discursos, se vuelve muy difÃcil desprenderte de ellos cuando trabajas. Sin embargo, nunca intento distanciar o juntar los procesos a la hora de crear y, aunque realmente me encanta cuando se mezclan, solo dejo que manen y fluyan a placer.

¿Cuánto te aporta, espiritual y humanamente, compartir vida con otra artista? ¿Es tan difÃcil la colaboración entre dos espÃritus creativos más allá del ámbito doméstico?
Desde el principio hemos forjado una relación de apoyo más allá de lo sentimental, en la que cada uno intenta brindar una visión enriquecedora sobre los procesos del otro. Y aunque sinceramente soy yo el que pone la parte testaruda cuando trabajamos juntos o se trata de recibir una opinión, es maravilloso compartir con alguien que, más que familia, más que amiga y esposa, es una persona muy creativa, con una gran sensibilidad y que tanto puede aportar, desde una visión más crÃtica, al trabajo que realizo.
¿Cómo transcurren tus procesos creativos?
Por varias razones, gusto de que mis procesos transcurran en solitario, siempre he visto el hecho de pintar como un acto muy Ãntimo y personal. Intento que esa conexión sagrada que se establece entre pieza y creador no se afecte por nada, que solo exista el diálogo.
Desde hace ya casi un año colaboras con un equipo creativo que ha llevado a cabo diversas cápsulas de videopoemas con diversos temas que aúnan el espÃritu simbólico de la nación ibérica y el de Cuba. ¿Qué tal esta experiencia? ¿Cómo ha transcurrido este diálogo? ¿Qué imágenes o ideas creativas han primado en tu concepción escénica y visual de los videopoemas?
Entré con algo de temor en un campo del que no tenÃa más conocimiento que la cercanÃa con el trabajo de un par de amigos realizadores. Chocar con otros presupuestos estéticos, otro soporte y otra forma de decir distintos de aquellos con los que ya trabajaba, ha sido una experiencia genial y que mucho agradezco a ti y a los que han tenido que ver con esta idea. Me parece un gran proyecto con alas que pueden extenderse aún más y que mucho aporta a la promoción de una parte de la literatura joven cubana. Siento que la idea del audiovisual que transgrede la frÃa imagen del escritor que lee frente a cámara brinda la oportunidad de llegar a un público menos cercano a la poesÃa o la narrativa.

En la labor de un artista, ¿qué importancia le confieres a las redes sociales y al networking?
Siento que juegan un papel muy importante dependiendo, por supuesto, de los intereses de cada uno. Sobre todo, creo que las redes han venido a proporcionar la visualización a artistas con mucho talento que quizás quedaban ocultos tras el telón de aquellos que dominaban el acceso y la atención de los medios. Además de haber logrado, sobre todo en los dÃas que vivimos, acortar distancias y facilitar el trabajo a personas desde y hasta cualquier parte del mundo.
Ser un artista joven, en Cuba, en los tiempos que actualmente corren: ¿desventaja, ventaja o camino intermedio entre las dos posibilidades anteriores? ¿Por qué?
Existe una muy delgada lÃnea entre lo fácil y lo difÃcil que puede resultar ser un joven artista en la Cuba de hoy. Persiste aún mucho de lo que no sé si definir como temor, prejuicio, ignorancia o total desinterés por el arte y los artistas jóvenes en Cuba. Creo que indiscutiblemente la Asociación Hermanos SaÃz ha realizado desde sus inicios un intenso trabajo para inclinar la balanza hacia una mayor promoción del arte joven; sin embargo, resulta incómodo el hecho de que en ocasiones se torne imprescindible usar a la AHS como bandera o como llave para abrir puertas a la hora de gestionar determinados proyectos. Peor aún para aquellos a los que no ampara organización o institución alguna.
En 2015 tu carrera como músico tuvo un parteaguas y, de una manera u otra, dejaste un poco atrás este tipo de creación para enfocarte en nuevos perfiles de trabajo. ¿Sientes que tu relación con la música ha concluido o solo esperas por nuevas ideas y proyectos que puedan tocar a tu puerta? ¿Cuándo y cómo entiendes/asumes que un proyecto ha llegado a su concreción?
Como bien dices, en 2015 comienzo, por varias razones, a separarme de la experiencia de estar en un escenario cantando y/o tocando. Sin embargo, no creo haberme alejado de la música. Siento (casi como dependencia) que mi relación con la música corre más allá de poder o no interpretarla. Por otra parte, creo que los procesos varÃan de un creador a otro, incluso en una misma persona pueden transcurrir de formas muy distintas. Por lo general, me cuesta asumir que un proyecto acabó del todo y suelo quedar un tanto inconforme con mi trabajo, sin embargo, casi todos (creo yo) tenemos esa especie de campana que avisa cuándo acabar o al menos cuándo tomar distancia.
¿Cuáles son los proyectos artÃsticos que más atrapan tu atención? ¿Con qué voces del panorama creativo nacional te interesarÃa colaborar?
Siempre hay proyectos, más o menos cercanos a nosotros o a lo que hacemos, a los que miramos con cierto interés. Siempre me llamaron la atención la Trova y la escena del Rock, dos géneros que siempre he sentido muy cercanos. Pero, sin duda, los proyectos que más me atrapan son aquellos que de alguna forma me sorprenden, los que suponen un reto, esos que sirven de escuela; como lo fue en su momento “Ni de cartónâ€, o “Chamanâ€, como lo hizo luego “Evacuación†y más tarde el mundo de la ilustración, y como la han hecho más recientemente los proyectos audiovisuales “España: raÃz y rutaâ€, “Dramatis Personae†y “Encrucijada: diálogo y creaciónâ€.

¿Quién es, más allá de una partitura musical, un dibujo o un diseño, Carlos Daniel Rivero?
Aunque creo que hablar sobre quién soy no corresponde más que a los que me rodean, siento que soy como una roca que los años forjan lentamente a golpes de lluvia y sol; soy lo que el tiempo ha querido hacer de mÃ. Soy el resultado de las buenas y malas experiencias, de los dulces y ásperos momentos que me ha regalado la vida.
Soy una persona de pocas palabras, que gusto mucho de reÃr, me encanta el Rock and Roll y el olor de los óleos. Para bien o para mal no tardo en brindar mi amistad a cada persona que tengo cerca. Intento que todo lo que hago me brinde placer, no me gusta emprender proyectos que no siento que puedo disfrutar.
Me gusta creer que cada experiencia, por buena o mala que resulte, tiene mucho que enseñarme. Siempre he sabido que prefiero conocer, más que a grandes artistas, a grandes personas sin importar lo que hagan. Soy el que agradece cada dÃa a la vida por una familia a la que adoro, y por regalarme el inmenso placer de contar con buenos amigos.
Homenaje, 60 años de El Alba
Cada academia potencia sus pautas, sus concepciones docentes, sus formas de ver, crear y pensar el hecho artÃstico; que, aunque se asemejen a otras, le permite irradiar cierto fulgor propio. Distintas miradas, rasgos y criterios, unifican la obra de sus egresados. Y al mismo tiempo –en esa especie de sello, de paradigmas asumidos y trasmitidos, de fragua a fuego lento–, cada escuela es un vórtice a la multiplicidad, un espacio abierto no solo a la experimentación sino a la divergencia, a la dialéctica, a la creación.
Esto lo comprobamos al recorrer la amplia muestra virtual Homenaje, a propósito del aniversario 60 de la holguinera Academia Regional de Artes Plásticas El Alba, dedicada a los artistas y profesores Lauro HechavarrÃa y José Aguilar, y que, expuesta en el perfil de Facebook de esta institución, reúne piezas de los docentes y de egresados de la misma.

¿Podemos hablar, entonces, de un cuerpo visible o, al menos, caracterizable en la obra de los egresados de El Alba en las seis décadas transcurridas desde su fundación en 1961? Muchos de ellos reconocidas firmas de las artes visuales cubanas, radicados en la isla y fuera de ella. Ellos –asegura el profesor e investigador Fernando Almaguer RodrÃguez en las palabras del catálogo de esta muestra– “se distinguen por un aspecto en su esencia, heredan partÃculas espirituales de sus consagrados profesoresâ€, docentes entre los que se encuentran Fausto Cristo, Ramiro Ricardo, Miguel Mayan, Argelio Cobiellas, Fernando Bacallao, Lauro HechavarrÃa, Fernando Gómez y José Aguilar.

Estas prácticas –subraya– se caracterizan “por la búsqueda inquisitiva de estéticas que sondean la realidad social. Se advierte en sus obras –aun en la de aquellos que optaron por la abstracción–, un mordaz análisis comprometido con una entrega consensuada de criterios, no simplemente estéticos o artÃsticos, sino que se perciben posturas éticas disfrazadas de estéticas visuales; iluminados vestÃbulos para comprender fenómenos cotidianos o culturalmente trascendentes. Esto indica algo muy importante, las generaciones de artistas plásticos que se formaron en El Alba entre las décadas de los 80-90 estuvo marcada por la necesidad de ese discurso, un arma estética para designar posturas, un ethos del decir desde la imagen plástica, una imagen plástica deontológicaâ€.

Esta generación, más entrada a los 90, se formó en una academia que “re-semantizó su doxologÃa, asumió técnicas y procedimientos de hacer el arte que enriquecÃan el discurso estético y ponÃa a tono nuestra visualidad con la del resto del mundo creacionalâ€, y que “sustituyó materiales tradicionales por artesanales, mientras que, se incluÃa la fotografÃa, la documentalÃstica y el video-arte, como argumentos procedimentales urgentes y necesarios para administrar los nuevos códigos de la visualidadâ€.

Ronald Guillén, Miguel Ãngel Salvó, Alejandro Aguilera, Alexander Lobaina, Freddy GarcÃa Azze, Rubén HechevarrÃa, Elsa Mora, José Ãngel Vincench, Magalis Reyes, Néstor Arenas, entre otros, cuyas piezas integran Homenaje, forman parte de esta oleada de creadores que demuestra –como subraya Fernando Almaguer– que el enfoque social y antropológico fue ganando espacio y que los artistas de El Alba inician, o vienen a consolidar, un proceso de búsqueda y reflejo de lo otro, a través de prismas que van desde lo religioso y lo popular, hasta lo étnico y la identidad de género. “Sin embargo, semejantes transformaciones no hubiesen todo posibles sin la ductilidad de un proyecto pedagógico que reorientara la dinámica de los debates estéticos, todo sin abandonar los componentes neurálgicos de una academiaâ€, destaca.

De esta manera, Homenaje agrupa, en esa especie de crisol abierto a concomitancias y múltiples “senderos bifurcablesâ€, pero que parten de una misma génesis, un punto en común, obras, además de los ya mencionados, de artistas reconocidos como Cosme Proenza Almaguer, Alexis Pantoja, Eduardo Leyva Cabrera, Ernesto Blanco Sanciprián, José Emilio Leyva Azze, MarÃa del Pilar Reyes y Rosa Leticia Leyva Azze; y de otros, en perfecto diálogo y al mismo tiempo confrontación fructÃfera, más jóvenes, graduados recientemente, como Liz Mailys González, Alejandro Ortiz, Emilsy Pérez y Hennier Delgado.

Con coordinación de Guillermo Batista del Toro y curadurÃa de Ronald Guillén y Freddy GarcÃa Azze, esta muestra refleja las potencialidades del “espacio cultural y pedagógico†que es El Alba, uno de los principales centros de la enseñanza artÃstica en la región. Tanto asà que “encontrar estrategias didácticas para encausar la diversidad creativa ante la inercia del discurso posmoderno, es uno de los mayores retos de nuestro colectivo pedagógico. Sin embargo, en medio de tanta confusión, se declara potencialmente útil y fértil, el ejercicio cultural que germina desde El Alba. Si algún propósito enaltecedor junta el alma humana, si alguna sensibilidad artÃstica es capaz de redimir el dolor, encuentra en nuestras paredes hoy dÃa, espacio para abrigar la esperanzaâ€. La exposición Homenaje, a propósito del aniversario 60 de la fundación de la Academia Regional de Artes Plásticas El Alba, es una pieza más para continuar dándole cuerpo a esa esperanza, que es contribuir a darle cuerpo al arte holguinero y cubano.
Convocan desde HolguÃn a muestra virtual Todos abstractos
El Centro Provincial de Artes Plásticas de HolguÃn convoca a los artistas cubanos a participar en la muestra virtual Todos abstractos, que se inaugurará el próximo mes de julio, y en la cual podrán participar los creadores residentes o no en el paÃs, que trabajen la visualidad abstracta y sus maneras de manifestarse en lo plano y el volumen.
Cada artista podrá presentar hasta dos piezas (imágenes) en formato digital con un máximo peso de 3 Mb y 300 dpi de resolución, con sus datos personales y de la obra en el tÃtulo del archivo de formato JPG. La imagen puede ser mayor siempre que mantenga su nitidez al aplicarle el zoom. Las piezas se enviarán al correo rguillen68@gmail.com o rguillen@nauta.cu con los datos anexados: Nombre(s) y apellidos del autor, tÃtulo de la obra, técnica, dimensiones y año de realización; además de un breve resumen de su currÃculo. El envÃo de las obras será hasta el 10 de junio.

La convocatoria evoca la importante muestra homónima realizada por los artistas y curadores Ramón Serrano y Magalys Reyes en abril de 1992, en las salas de esa institución. “Los curadores lograron poner a todos los artistas de la ciudad en función de la creación abstracta, para lograr al final una innumerable cantidad de eficaces soluciones visuales, llenando asà las enormes salas de la instituciónâ€, asegura el artista y profesor Ronald Guillén Campos, quien, junto al Centro de Arte, organiza esta selección.

La primera exposición dio pie a la muestra representativa de 1995 titulada Pinturas del silencio, presentada en la GalerÃa Bayado, del Fondo Cubano de Bienes Culturales, con curadurÃa del propio Ronald Guillén y de Ramón Serrano. Esta muestra se amplió y reeditó en la galerÃa La Acacia, de La Habana, en 1997, con la supervisión de Serrano y José Ãngel Vincench, donde se expuso, además de sus piezas, obras de importantes figuras de la abstracción cubana como Hugo Consuegra, Salvador Corratgé, Roberto Diago, Julio Girona, Raúl MartÃnez, Flavio GarciandÃa, Glexis Novoa, Pedro de Oraá, Luis M. Pedro y Antonio Vidal. La misma se realizó de manera colateral a la VI Bienal de La Habana y su catálogo contó con la presentación de textos de Janet Banet y Kevin Power.

Las imágenes serán evaluadas por un equipo curatorial que velará por su calidad antes de su publicación y cuya decisión será inapelable. La muestra será presentada en la página de Facebook del Centro de Arte “Artistas holguinerosâ€, en Instagram y en su canal de YouTube, asà como cuantos espacios de promoción se coordinen al efecto, los que serán divulgados oportunamente. Para mayor información, los organizadores facilitan los teléfonos del Centro de Arte: 24471032 y 24452572, y el WhatsApp: 55084168.
Camuflaje de la virilidad
Apropiándose de la función habitual del maquillaje de los payasos, como máscara que proyecta alegrÃa, Annia Leyva RamÃrez la descontextualiza y simplifica “la representación de la sonrisa, como camuflaje que simula felicidad y guarda dentro heridas de batallas por la utópica virilidad que protegerÃa a los modelos contra la violencia psicológica marcada por burlas, insultos, amenazas y maltrato fÃsico que sufren muchas personas de la comunidad LGBT+â€.

Camuflaje de la virilidad, expuesta por el Centro Provincial de Arte de HolguÃn en el perfil de Facebook Artistas holguineros, y como parte de las celebraciones por el aniversario 30 de la institución y de la jornada cubana por el DÃa Internacional contra la Homofobia y la Transfobia, reúne diez fotografÃas digitales, parte de una serie mayor del 2015, que “muestran dos modelos masculinos representando de manera performática, escenas de lucha de poder, violencia psicológica, entre otras manifestaciones que podemos identificar como respuesta de la comunidad LGBT+ ante el difÃcil enfrentamiento con la sociedad homofóbicaâ€, asegura Annia.
Esta representación performática captada por su lente, precisamente descontextualiza la sonrisa del payaso, que junto a la peluca, los zapatos, el vestuario y la nariz roja son reflejos de esa falsa alegrÃa edulcorada para complacer al otro (a la sociedad) sobre un contrato común, y una tradición. Annia convierte esta simulación –con toda la laceración que contiene– en denuncia y reflejo de un camuflaje cotidiano (aceptación personal y social) para enfrentarse a las múltiples adversidades, tamizadas por la violencia psicológica y también fÃsica frente al otro (no casualmente “persona†viene del griego “personaje†o sea, “máscara de actorâ€).

Sus personajes –el actor Reinier Parra y David Nieves, baterista de la banda Tópoc– corporizan/escenifican estas “respuestas†sociales en obras como “SimetrÃaâ€, “Libertadâ€, “Lucha de Poderâ€, “Ma-Duraâ€, “Lockedâ€, “Sentimientos encontradosâ€, “Domo†y “Be your selfâ€. Aquà determinados objetos “calzan†también los significados: el candado y las llaves para simbolizar el secreto, el silencio y la posibilidad de apertura, de libertad o más bien de la liberación deseada; la sombrilla como elemento protector, como domo contra el desamparo; las corbatas para subrayar poder, estatus social (versus cierta marginalidad condicionada con el vestir, y además estereotipos de las modas para “caracterizar†visualmente a la comunidad LGBTI+). Todo ello como camuflaje, en una lucha de poder con el otro y también consigo mismo.
Cuando le llega la musa –cuenta Annia, quien reconoce entre sus motivaciones haberse encontrado con la obra del fotógrafo estadounidense Robert Mapplethorpe (1946-1989), sobre todo por el empleo de los altos contrastes en las figuras de fondo y en la selección de los modelos de buena parte de su trabajo– viene junto “con una imagen panorámica de lo que tengo que hacer, los tonos que llevarÃa, los objetos de apoyo y el discurso. Necesitaba hablar del tema con imágenes y para ello busqué un actor que desde su interpretación y expresión corporal me diera la imagen que necesitaba. Asà lo hago siempre, armo una composición: modelo-objeto que habla en todos los idiomas. Sin muchos equipos técnicos, solo dispongo de la cámara y las luces son experimentos… Necesito lograr una imagen con la cámara y tenemos que innovar para lograr sacar y que otros vean lo que tenÃa guardado en mi cabezaâ€.

Las piezas de Camuflaje de la virilidad –metáforas para, desde el arte y sus posibilidades, comprendernos y crecer como seres humanos– forman parte de las obsesiones de esta artista, quien es metodóloga de Artes Visuales en el Centro Provincial de Casas de Cultura de HolguÃn. Y al mismo tiempo, resultan detonantes, esquirlas, fragmentos (de realidades) a su imán.
Annia Leyva RamÃrez (Santiago de Cuba, 1986) es graduada de la Escuela de Instructores de Arte en 2004 y de la Licenciatura en Educación, perfil Instructor de Arte, en 2008. Ha realizado acciones performáticas en varias provincias y expuesto en más de una treintena de muestras colectivas en Cuba, Ecuador y Venezuela. En este último paÃs participó en el VI Evento Internacional de Arte Corporal, 2011. Entre las exposiciones personales se encuentran: Compartiendo paredes, Casa del Artista, Caracas, 2011; Silencio roto, Centro Provincial de Artes Plásticas, HolguÃn, 2013; y Cambio de mentalidad, Casa del Joven Creador, Guantánamo, 2015.

La mirada virtual del intruso por los 30 años del Centro de Arte de HolguÃn (+Obras)
Con motivo de los 30 años del Centro Provincial de Artes Plásticas de HolguÃn y los 301 de la fundación del pueblo, se exhibe de manera virtual la exposición La mirada del intruso.
Con curadurÃa del artista y profesor Ronald Guillén Campos, la muestra abarca la obra de 25 creadores visuales, subrayando el erotismo y estableciendo paralelos entre la sensualidad y el arte. “En ambos subyace una energÃa que busca trascender los lÃmites de la individualidad a través del goceâ€, comenta el curador en las palabras del catálogo.

La exposición conmemora las tres décadas de la fundación del Centro Provincial de Artes como espacio aglutinador desde el cual se han generado proyectos que contribuyeron a enriquecer el panorama visual del territorio, siendo sitio de promoción de artistas y curadores convertidos luego en paradigmas de la plástica local y nacional.
Por otro lado, afirma, recuerda el DÃa Internacional de la Mujer, una conmemoración anual en todo el mundo para batallar por los derechos y el empoderamiento femenino.


Participan, en esta muestra virtual, entre otros: Bertha Beltrán Ordóñez, Dagoberto Driggs Dumois, Freddy GarcÃa Azze, Julio C. Cisneros, Luis Silva, Nalia MartÃnez Grau, José Emilio Leyva Azze, Salvador Pavón, VÃctor Manuel Velázquez, Juan Carlos Anzardo y Yuri Urquiza.
“Reflexionar desde lo visual acerca de lo sensual, lo carnal, y lo amatorio tiene una finalidad escabrosa y obscena, pues trata de mostrar o evocar al ser humano en su naturaleza puraâ€, añadió Guillén.


El Centro Provincial de Arte constituye una de las instituciones más importantes en devenir cultural de HolguÃn, relacionada con eventos como las RomerÃas de Mayo y su espacio Babel, que ha reunido en sus salas las obra de artistas cubanos, referentes para las nuevas generaciones, como Alexis Leyva, Nelson DomÃnguez, Esterio Segura, Flora Fong, Zaida del RÃo, Arturo Montoto, RocÃo GarcÃa, Eduardo Ponjuán, entre otros.
Por otra parte, ha ayudado a visibilizar la obra de los artistas holguineros, tanto noveles como consagrados, fuera del circuito galérico de la provincia, asà como ha realizado exposiciones antológicas de reconocidos pintores del territorio como Cosme Proenza, Jorge Hidalgo, Armando Gómez, Julio Breff, Magalys Reyes, Julio Méndez, Ernesto Ferriol, Daniel Santos y Miguel Ãngel Salvó.


Fundado el 2 de marzo de 1992, el Centro de Artes Plásticas de HolguÃn concentra una sostenida proyección de trabajo para el cuidado y la promoción de la plástica en una región que tiene una fuerte tradición, tanto en la creación como en la enseñanza artÃstica.

Hecho en casa
Hecho en Casa es una producción de Radio Guamá y la Asociación Hermanos SaÃz en Pinar del RÃo, para promover el quehacer de los jóvenes escritores y artistas.
Hace unos dÃas reseñaba la periodista Evelyn Corbillón DÃaz en el sitio web de la Asociación Hermanos SaÃz que aunque la COVID- 19 impide el acercamiento fÃsico, este año el Festival Internacional Pinar Rock llegó de forma online del 26 al 28 de marzo para romper las barreras geográficas y regalar a los amantes del metal lo mejor del género en Cuba y fuera de sus fronteras.
Auspiciado por la organización de la joven vanguardia artÃstica cubana, en la edición 25 de uno de los eventos más importantes y longevos en la isla intervinieron más de 40 bandas nacionales y de Costa Rica, Alemania, España, México y Suecia.
BITÃCORA
En cada emisión de Hecho en Casa cedemos un espacio al segmento Bitácora, que bajo el slogan un trazo salva el tiempo, es un espacio de comentario y promoción sobre la obra de destacados artistas visuales de Pinar del RÃo, en su mayorÃa miembros de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y del Fondo Cubano de Bienes Culturales (FCBC).
Sus improntas han marcado no solo los derroteros de las artes visuales del territorio sino que muchos de ellos han constituido faro y brújula para las más jóvenes generaciones de artistas: Coincidentemente este año la Sección de Artes Visuales de la Asociación Hermanos Saiz de Pinar del Rio celebra la edición número XX del Salón Provincial de Arte Joven y el 35 de creado la organización, la radio iinareña su cumpleaños 90 y también la UNEAC sus 60 de fundada.
Esta es la primera entrega de la segunda temporada aborda la obra de Mayim-B
*Publicado originalmente en Radio Guamá