Arte Joven


Salón Tiburcio Lorenzo: un espacio de legitimación para el arte joven

Vuelve el salón Tiburcio Lorenzo al escenario vueltabajero para vislumbrar la heterogeneidad de tendencias que nutren nuestra plástica hoy. Nunca el arte ha sido esclavo de dogmas y cada artista es un universo ingobernable de ideas.

Crear es subjetivizar la realidad, revalorarla con criterios propios para dar vida a nuevas realidades que revelan las imágenes del mundo del artista, inconscientes y consientes. El arte es eternamente subjetivo, precisamente porque existe una variedad inconmensurable de temperamentos.

En nueve piezas, el Tiburcio nos devela esa variedad, inscrita entre generaciones y estilos. He aquí un Juan Jesús Murquier que esmalta sobre el lienzo los vericuetos de una personalidad que no resulta ajena, perfilando una ejecución inteligente que toma de la psicología o va hacia ella.

Daniel Fernández Padrón fabula dentro del más ordenado neosurrelismo colorista; el desbordamiento figurativo y simbólico de su producción es un gusto. Leisy Marrero, cronista del lente, ha apelado a sujetos infantiles para sensibilizar la imagen en blanco y negro. Lleva años trabajando con el obturador y ha demostrado, como la joven Lisandra Carrodegua, que la fotografía no es un oficio solo de hombres en Pinar del Río.

Víctor Manuel Guerra Arteaga sugiere en su lienzo la perversión de la inocencia con un aire que resulta incómodo e interpelativo al espectador. De ahí la maravilla en su trazo, que si bien es académico también es muy contemporáneo. En Línea de la vida, Miguel Ángel Couret ha sintetizado la cronología de cualquier existencia. Es un simbolista que aprovecha la significación del objeto (sillón, silla, mueble) para narrar.

 

Erick Méndez sale de los convencionalismos del retrato con destreza para aprovechar la multisensorialidad de la técnica mixta. Marcos González Yaber usa en Tiempos de Erosión las cualidades del metal envejecido y otras texturas, apoyando conceptos ontológicos del ser humano concernientes al desgarramiento o la deshumanización. Mientras, Marcelino Díaz Fabelo expone otra de sus abstracciones monotipias con efervescente gama. A fin de cuentas, ¿qué es el arte, en primera instancia, sino un souvenir para el espíritu?

El salón Tiburcio Lorenzo continúa sirviendo de ojeada a la producción plástica de los artistas. Especialmente los jóvenes, lo asumen como un espacio de legitimación, y por ello, este año, el número de creadores noveles igualó al de miembros de la Uneac, con propuestas frescas dentro del bad painting, la abstracción y la pintura académica.

A través del evento, la Uneac se convierte en marchante y promotora cultural, ambas prácticas detonan la producción artística, en un periodo en que el mercado para el arte cubano parece dormir.

 


Paso a paso: ¡Qué AHS más chévere!

Paso a paso ha llegado la Ahs avileña al final de un año bien peliagudo. No se ha amilanado. Ha encontrado un escenario que le quedó más que a la medida: el virtual. Nada es fortuito.

Estamos hablando de una generación digital. Y se mueve como pez en el agua, cuando se trata de rede sociales en Internet, selfies y canales virtuales de difusión.

Nada le ha sido ajeno porque encuentra lo necesario para difundir contenidos propios, llenos de gracia, soltura y con toques de genialidad.

La ciencia de la crítica diría que aquí la Forma y el Contenido estuvieron de la mano. También lo creo.

LA  FORMA

Durante todo el año se viene produciendo el boletín promocional Artefacto. Un diseño efectivo, fresco, agradable a la vista y de muy fácil lectura, de la gracia y obra de Yaudel Estenoz, cumple con la utilidad de su virtud.

Mes por mes llega a todas las instituciones culturales y personalidades vía email, pero también a través de Facebook, telegram. También cuenta con una reducida vida en impreso, para no perder la costumbre.

Desde el mismo principio del año, con el evento creado por el poeta, Miembro de Honor, y Secretario Ejecutivo de la sede provincial, Arlen Regueiro Mas (https://uneaciegodeavila.cubava.cu/filial-literatura/arlen-regueiro-mas/), XVIII Estrofa Nueva, encuentro nacional de Intelectuales y Artistas se hizo notable la calidad en el diseño y propuestas visuales.

Un equipo bien coordinado, encabezado por los promotores de la casa, y el diseñador Yaudel Estenoz, supieron darle un toque estético a tono con el mundo digital y las improntas de Facebook, twitter, instagram. Para ello se dieron a la tarea de mantener la página en homónima en Facebook.

Alcanzaron una repercusión motivadora y de alcance internacional.

Aunque cada diseño no fue realizado por el mismo diseñador, se mantiene una coherencia entre uno y otro. Por lo que los contrastes tonales van desde el equilibrio y la parsimonia, hasta los más altisonantes. Todo en concordancia con el espíritu juvenil que lo contamina todo.

El empleo de las líneas y los medios tonos cumplen su cometido de limitar, unir, agrandar espacios, continuar ideas o unir planos, entre otros. Y no hay en ello nada que corrompa el sentido unificador de cada propuesta.

De una manera especial se ha ido construyendo una identidad que le es propia a la Ahs avileña. Distingue y se hace notar. La belleza irrumpe en cada publicación con la ayuda y empeño de cada suelto, boletín, cartel, videos o podcast.

Las propuestas audiovisuales no se quedan al margen de esta armonía juvenil, de esa identidad construida desde la jovialidad y el deseo de crear pautas.

Parque virtual, un audio concierto en telegram ha logrado ser lo más certero posible siendo no solo original y espontáneo sino, además, al reflejar el sentir de sus creadores. Coloca verbos y sonidos en su justo lugar y consigue llegar al espectador. Lo conecta.

Con 677 suscriptores, este canal ofrece conciertos de música de calidad no solo internacional sino, también, cubana.

También está Enfoque, un audiovisual con estética de vanguardia, y siguiendo las pautas de pequeños documentales donde la promoción de obras y artistas van de la mano de un realizador ya experto como el moronense José Ángel Guevara Tamarit.

El ya archiconocido Títeres al centro, llegó en noviembre a su edición número 10. Y lo hizo de una manera grandiosa, casi futurista. Jugó en el tiempo e hizo recuento para reconfortar a los fanáticos de la Historia.

Se contó con la presencia de exponentes del arte titiritero no solo de Cuba sino, además, de Chile, Uruguay, Argentina, entre otros. Se hizo casi viral la fiesta de los títeres con una visualidad genuina y cargada de buenas señales.

Todas las propuestas en este evento estuvieron a la altura de las ediciones pasadas y no fue nostálgico los escenarios y las plazas. Aunque sí, el alcance real de niñas y niños, principales espectadores.

Todo x el arte en octubre, y los Juegos florales en marzo, atraparon la atención de todos los amantes del buen arte con propuestas cargadas de poesía y gusto exquisito. No solo con sombrillas y emojis de Facebook  se inundaron las redes sociales en Internet.

Lo mejor de la poesía de Iracema Díaz, Lionesky Buquet, Arlen Regueiro Mas, entre muchos otros poetas, fue degustado con placer por los internautas. Aunque no se alcanzó el éxito esperado si tenemos en cuenta los likes y el poble alcance de cada publicación.

EL CONTENIDO

En cada propuesta hay un sentido de pertenencia con la obra de los miembros de la filial avileña. Y más allá, con la cultura cubana.

Para ello se prepararon promos por los aniversarios de escritores como Lezama Lima, Alejo Carpentier, Dulce María Loynaz, entre otros. La impronta de sus obras en la historia del arte cubano también fue tenida en cuenta. Además, de como estos autores influyeron en la producción de los artistas miembros de la organización.

El 35 aniversario de la organización llegó a su clima con los audiovisuales realizados con los protagonistas actuales y pasados. Fue grato volver a escuchar a alguno de los primerizos en las filas de la Ahs, y a los más nuevos, los que heredan.

El respeto por la Historia de Cuba y su divulgación se mantuvo a la orden del día. La caminata cultural Siguiendo la Trocha  en el mes de noviembre, no se vio empequeñecida por trasladarse al espacio virtual. Todo lo contrario.

Si bien se trocó un tanto el espíritu inicial con que se gestó la caminata, de llevar el arte juvenil a los poblados y comunidades más intrincadas del territorio avileño, se mantuvo el ímpetu por rescatar la historia de la Trocha y la función social del arte de contribuir a la liberación del ser humano en aras del aprendizaje.

Con pequeños promos audiovisuales sobre la construcción y principales figuras de este andamiaje fortificado de nuestras guerras de independencia, dimos un paseo más que motivador y aprendimos de la mejor manera.

También hubo oportunidad para revisitar los animados de Elpidio Valdés, dándole el valor que merecen, así, los símbolos nuestros. Se trajo a escena el capítulo donde Elpidio cruza la Trocha. Y volvimos a cruzarla con él.

Los cumpleaños de los miembros y los eventos importantes en los que se vieron involucrados, tuvieron su espacio en estas publicaciones, como debe ser. La máxima que ha servido como aliciente laboral de la presidenta Santa Masiel Rueda, de que “no habrá algo más importante para la Ahs que los miembros y sus obras”, se cumplió a cabalidad. Y ha sido extendido a la presidencia provincial.

Un año bien complejo para el escenario cultural avileño. El arte juvenil de vanguardia tuvo sus muy buenos momentos en la plataforma virtual. Cuba renació en cada propuesta. La Ahs en Ciego de Ávila tiene asegurado el lugar de honor cuando los eruditos se encarguen de escribir la historia del arte avileño en tiempos de pandemia.

 

 

 


Nuevos premios para el arte joven en Holguín

La Asociación Hermanos Saíz (AHS) en Holguín reconoció, en conferencia de prensa realizada en el Café del Arte Joven de las Casa del Joven Creador, el quehacer de noveles artistas de la provincia premiados recientemente en diversos escenarios del país.

Las agrupaciones TóPop y Cubandaluz, además de Dj Arte, Artemio Vigueras, fueron galardonados en el Festival Cuerda Viva, principal plaza de la música alternativa en Cuba.

Mayte Segura, directora de Cubandaluz y premiada en Cuerda Viva en la categoría Flamenco por el tema “Que nos salve el amor” del disco homónimo, comentó que aunque eran los únicos competidores y lo usual es que el apartado quede desierto por esto, el jurado admitió la propuesta dado su alto rigor musical, y los declaró ganadores.

“Espero que esto motive a otros músicos e intérpretes de flamenco a presentarse”, añadió.

Para el 2022, Cubandaluz presentará Que nos salve el amor, un disco bajo el sello Egrem, que incluye 10 temas en los que mezcla la rumba catalana con los géneros cubanos.

Por su parte, Adrián García y Jonathan Aroom, integrantes de TóPop, ganadores del Cuerda Viva en la categoría de Música alternativa y anteriormente del Premio Primera Base del Festival Havana World Music, confesaron participar sin demasiadas expectativas, pues competían casi veinte nominados, entre ellos William Vivanco y Qva Libre.

Obtener el Premio desde Holguín significa un impulso, una forma de continuar visibilizando el trabajo y un compromiso mayor con el público que nos sigue, destacó Adrián.

“Vamos en serio, no estamos jugando”, añadió. Además, dio a conocer entre los próximos proyectos la creación de un DVD auspiciado por el sello BisMusic, perteneciente a la Empresa de Promociones Artísticas Literarias Artex, que en la ciudad de Holguín le abrió las puertas de la Casa de la Trova para sus presentaciones artísticas. Aunque es necesario seguir buscando y consolidando espacios para la música alternativa y experimental de los creadores holguineros, donde puedan intercambiar directamente con el público meta de su música, uno de los retos de la AHS.

Dj Arte y la cantante Dalma, con el proyecto Al Sur, resultaron nominados en Cuerda Viva con el tema “Mis ancestros”, en los apartados de Banda más popular y Electrónica; en esta última Dj Arte logró una nominación en el Cubadisco por Mundo Nuevo.

En materia literaria, el joven Andrés Cabrera mereció la Beca de creación Frónesis que entrega la AHS en el país para la culminación de su novela “El día de los santos inocentes”.

El proyecto, destacó, se centra en la familia en un entorno rural a través de temáticas relacionadas con la sexualidad a temprana edad, la educación, el machismo y la violencia, influidos por el realismo mágico y la literatura del holguinero Reinaldo Arenas.

Egresado del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso y recientemente graduado de Derecho, Andrés Cabrera obtuvo con “Camomila” el Premio El Dinosaurio 2020. Su novela “Musita el muy maldito”, recibió en agosto último el Premio Literario Bustos Domecq en Camagüey, y “El son de la carabela”, homenaje a la ciudad de Holguín, será publicada el año próximo por Ediciones La Luz, sello holguinero de la AHS.


Buscar una pizca de oscuridad en la belleza

Si digo su nombre completo, Silvia María Becerril Guillermo, quizás no tengas ninguna referencia que te permita saber de quién hablo. Pero si vas a las redes sociales, fundamentalmente Instagram, y buscas a @draw_my_journal, te aseguro que quedarás extasiado ante la belleza, las sombras y luces de la obra de Silvia. Ella es una joven artista visual cubana y una fabulosa ilustradora que vale la pena conocer. ¿Me acompañas en este viaje?

¿Hasta qué punto han influido en tu concepción de hacer arte el uso de las redes sociales? ¿Cuán útiles pueden resultar para un creador?

Las redes sociales brindan posibilidades que están al alcance de la imaginación de un artista. En mi caso constituyen una herramienta fundamental de inspiración, interacción y difusión de mi arte. Me considero una persona introvertida, que hasta cierto punto le cuesta establecer una relación interpersonal de la manera tradicional y, en ese sentido, la pantalla de mi móvil me facilita esa comunicación. Por otra parte, las redes permiten que se establezcan relaciones con otros ilustradores y que se gestionen ofertas de trabajo. Sin embargo, tienen en mi opinión un lado oscuro, pues muchos llegan a desanimarse si no llegan a conseguir suficiente apoyo o seguidores. Por esta razón es importante estar centrado e ir creando una propia comunidad que se identifique con nuestra obra, saber hacia dónde nos dirigimos y ser constantes.

¿Cuáles son tus principales influencias creativas?

Me inspira casi todo lo que me lleve a mi infancia, a las memorias y los sueños que tenía en la etapa más inocente de todo ser humano. Entre los artistas de la animación que más tomo como referente puedo destacar a Don Bluth, Tom Moore, Satoshi Kon, Tim Burton y las producciones del Estudio Ghibli. Recuerdo los primeros libros ilustrados que mis padres me leían y por los que sentía gran fascinación, los cuentos folclóricos y con referencias a sirenas y otras criaturas formaron mi identidad como creadora. Por aquel entonces también llegaba mucha mercancía a Cuba proveniente de Rusia, incluso a nivel audiovisual, por lo que las ilustraciones a acuarela de Nika Goltz u otros ilustradores soviéticos influyeron en mi estilo. Pero sin lugar a duda fueron los cuentos de Andersen y de Oscar Wilde los que claramente me llegaron al alma: esa pizca de oscuridad en la belleza o ese destello de luz en la sombra forman parte de la identidad que he logrado crear como ilustradora.

Soledad. Draw my journal/ cortesía de la entrevistada

¿Cómo definirías tu estilo?

Nostálgico, narrativo y onírico. En los comienzos me enfocaba en realizar ilustraciones estéticas, en tomar muchas referencias de otros artistas o tendencias del momento, creo que con el fin de aprender nuevas técnicas digitales e ir ganando popularidad. Afortunadamente siempre existía una esencia en la mayoría de mis primeros trabajos como ilustradora que fueron imponiéndose a todo y lograron fusionarse en un estilo más propio. Formas anatómicas muy sencillas, el énfasis en la iluminación y en el uso del color son de suma importancia en la conformación de mi estilo de ilustrar. Con el tiempo he creado una paleta de colores propia que toma como referencia los contrastes y destellos sutiles de la ilustración tradicional al óleo y que se focaliza en los detalles de la iluminación presente en la naturaleza. La presencia femenina es casi una constante en mi obra.

¿Cómo transcurre tu proceso creativo?

Me siento ante la computadora o el papel con un café y música, esta última casi siempre expresa mis estados de ánimo. Intento pensar en qué quiero transmitir y voy bosquejando infinitamente hasta que llego a un resultado que, aunque para mi sea un garabato, lo visualice como una imagen. Luego pienso en el aura cromática y comienzo a dibujar sobre ello y a dar detalles directamente, pues soy un poco impaciente y caótica y me gusta ver resultados inmediatos en algunas de las partes, es un proceso que hago de manera desenfadada.

Como dibujante e ilustradora tienes una formación autodidacta, ¿sientes que existen iguales oportunidades para los creadores formados en academias que para aquellos que llegan al mundo del arte por sus propios medios de aprendizaje?

En nuestro contexto nacional creo que no, y esto precisamente está propuesto por el tipo de sociedad que tenemos. Como autodidacta me ha resultado muy complicado darme a conocer, y cuando lo he logrado, en ocasiones confunden mi formación con la del Instituto Superior de Diseño o piensan que mis méritos los tengo porque me formé en alguna academia; simplemente lo asumen. Igualmente, el acceso a medios de trabajo o exposiciones personales, incluso al mundo audiovisual o editorial es juzgado por la procedencia del artista o por sus contactos, en mi opinión, muchas veces sin valorar la calidad del trabajo. Aun así, nada de esto me detiene.

¿Por qué has encauzado tu vida creativa hacia el dibujo y la ilustración? ¿Cómo descubriste que este sería tu camino como artista?

Desde pequeña nació esa admiración por todo lo visual, inspirada por los dibujos animados y también por el hábito de la lectura, cosa que agradezco a mis padres. Ellos sin saberlo fueron de cierta manera mis primeros referentes, aunque sus profesiones nada tienen que ver con el arte (mi madre es microbióloga y mi padre ingeniero eléctrico), ambos tienen habilidades para el dibujo y muy pronto se percataron de las mías y las incentivaron. Desde que logro recordar, fui creciendo como una persona que plantea sus ideas y pensamiento a partir de las imágenes. Como suele suceder en muchos casos, las personas cercanas a mí lo veían como un simple pasatiempo, la idea de no ser práctico o no tener una formación universitaria, la presión del exterior, me hizo poco a poco tomar ese pensamiento. Estudié informática en el preuniversitario y luego comencé la carrera de arquitectura, en la que tenía espacios donde podía seguir refugiándome dentro de la creación, pero no era suficiente. 

Entre el momento en que el artista descubre el llamado de la vocación y ese otro momento en el que el artista sigue sin frenos su llamado puede transcurrir un buen tiempo. ¿Sucedió así en tu caso?

Efectivamente. Luego de mi graduación como arquitecta estuve un buen tiempo desarrollando mi labor como profesora en la disciplina de diseño. Inspirar los primeros años de los estudiantes, que en mi opinión es la etapa más importante de cualquier profesión, me hizo descubrir que faltaba esa chispa en mi vida. Una serie de trabajos técnicos y de situaciones complejas a nivel personal sucedieron en los siguientes años, tiempo en el que prácticamente cualquier bosquejo que salía de mi mano era para fundamentar un trabajo, hasta llegar a un momento de reflexión, de ser impulsiva.

Volver al dibujo fue casi un acto de auto aceptación y una lección crucial sobre la importancia de ser honesto con uno mismo en el arte. Un amigo me prestó mi primera tableta digital hasta que pude comprar la mía propia y así recomenzar algo que nunca debía haber terminado. Convertir la ilustración en una carrera de tiempo completo requiere aprender a personalizar nuestro enfoque creativo.

cortesía de la entrevistada

¿Qué tipo de colaboraciones con otros artistas te interesarían en tu vida creativa?

Me encantaría tener la oportunidad de colaborar con cineastas y escritores. El mundo de la animación requiere de una etapa de diseño conceptual que se adecua a mi estilo, que es más desenfadado. También me gustaría trabajar ilustraciones para el ballet.

¿Has pensado en la ilustración de libros?

Realmente mis deseos radican en esta interrogante. Crecí en un mundo lleno de historias, leí muchísimo en mi adolescencia y aunque actualmente lo hago menos, porque el dibujo ocupa gran parte de mi tiempo, siempre me doy una escapada y al menos busco algún escrito que me motive. En muchos de mis trabajos pueden verse algunas frases que los inspiran o acompañan la ilustración, lo cual para mí es el comienzo de todo, como lo son esas imágenes que hice para el #folktaleweek2020. Ilustrar libros y crear mis propios álbumes ilustrados es mi sueño futuro, transmitir esa sensación que me hizo enamorarme de este universo artístico.

El mundo de lo fantástico y lo onírico forma parte indiscutible de tu trabajo como dibujante, ¿por qué sucede así? ¿Qué es lo que más te atrae de esa mirada a lo extracotidiano y a lo extraordinario?

Al principio de mi incursión en la ilustración digital traté en vano de ser más comercial, entonces quizás mi trabajo llegaba o gustaba más al público, pero yo quedaba rara vez satisfecha con el resultado. Las escenas cotidianas, los autorretratos son imágenes que están presentes en mi vida, pero que no me definen como persona. Como dicen mis amigos, estoy siempre en la luna. Fue asimilar este concepto y comenzar a dibujarlo lo que realmente me hizo desbloquear ese mundo de sueños. Cuando dibujo soy yo y al mismo tiempo soy quien quiera ser, me refugio en mi mundo de historias y personajes, viajo a todas partes desde mi silla de escritorio.

El mundo de Instagram ha sido una plataforma donde expones, a modo de nuevo tipo de galería, tu trabajo como dibujante. ¿Son las redes sociales nuevos espacios de exhibición del arte?

Lo son. ¿Qué mejor manera de mostrar tu trabajo que cuando puede ser accesible a todos? Aun así, desgraciadamente encontramos personas que en ocasiones quieren adueñarse de tu arte y no tienen reparo en hacerlo, por eso es importante establecer límites y con el tiempo poder crear nuestra propia plataforma independiente donde podamos hacer valer nuestro derecho de autor.

Más allá del dibujo, ¿quién es Silvia?

Silvia es una mujer soñadora que intenta vivir el presente sin descuidar sus propósitos futuros. Hija, hermana y sobre todo amiga. Ilustradora comprometida con su trabajo y en ocasiones artesana. Amante de los simples placeres cotidianos como la lectura, el café y el té, los animales, la cocina y los audiovisuales. Caminante urbana empedernida. Curiosa incansable de nuevos desafíos.


Liset y sus gatos singulares en una casa fraterna

Dicen que los gatos siguen llegando como si por el mundo se hubiera regado la voz de que este es un refugio seguro. No es una invasión felina. ¡Qué va! Los mininos llegan de paso, en una casual manera de cambiar de aires, vacacionar y hasta “socializar”. Y muchos se marchan con la misma espontaneidad con la que llegan, relamiendo sus bigotes y con la cola en alto.

Aseguran que es fácil encontrar el lugar si preguntas la dirección: lleva por nombre “La casa de los gatos perdidos”, y ya casi todos la conocen por las historias que allí suceden, y porque hasta un asunto de redes sociales se ha vuelto este hogar de tránsito, que con amor sostienen Ricardo y su hija Ana. Una vivienda singular que ha creado para el disfrute de los niños y de la familia toda, la periodista, escritora y editora Liset Prego (Holguín, 1988) como un “hermoso canto a la fraternidad y la tolerancia”.

tomada del facebook de ediciones la luz

La casa de los gatos perdidos (Ediciones La Luz, 2019) reúne un manojo de historias entretejidas en la realidad animal que sucumbe al mundo de los humanos. En sus páginas, donde todos son cuidados con igual dedicación, ronronean gatos pardos, blancos, rayados, con manchas, de razas envidiables y comunes felinos de apariencia simple.

En un entramado diverso de voces gatunas, emergen una serie de caracteres felinos totalmente inadaptados a la sociedad, y que para sobrevivir tratan de encontrar fórmulas que le permitan adaptarse a su entorno. Cada uno de ellos: Pimienta, Susana, Tito, Garabato, Lilita, Osiris, Cosme, Fiona, Shakespeare, Macusa, opta por resistir a su manera, pero sin dejarse vencer por las situaciones diversas que enfrentan.

Camas, alimentos, peines, cascabeles, juguetes y otros objetos dispersos en cada una de las historias hablan mucho de la personalidad de estos gatos, porque si algo tienen ellos es personalidad; son felinos que brillan con luz propia. Son seres libres, empoderados, tecnológicos, enamorados, independientes, empáticos, orgullosos, protectores, ingeniosos y luchadores, a pesar de las circunstancias que mueven sus siete vidas.

Por otro lado, prevalece un largo viaje hacia la libertad, que se muestra como un derecho inalienable de cualquier criatura: escoger un destino o camino variable a cada uno, sin que lo obstruya el deseo de un dueño.

tomada del facebook de ediciones la luz

Esta primicia literaria de Liset Prego, con edición de Luis Yuseff, diseño de Robert Ráez y con las sugerentes ilustraciones de Dagnae Tomás, deja entrever su instinto maternal, que con la dignidad y prestancia que la caracterizan, apuesta por un futuro mejor para sus gatos, convirtiéndolos en seres emancipados para la gran aventura de la vida.

Historias divertidas que, con un lenguaje sencillo abarcan un contenido que cuestiona patrones y conductas sociales, a partir de argumentos que apuestan decididamente por el bienestar animal y el mejoramiento humano, logrando un libro tan trepidante como el ritmo de cada relato.

Estoy segura, como afirma Rubén Rodríguez en las palabras de contraportada, que “estos gatos singulares encontrarán lugar en el corazón de los pequeños lectores, donde se ovillarán para ronronear sus lecciones de amor y vida”, pues el afecto en este libro fluye de inicio a fin. Y muy atento siempre, quizás sea usted de los seres felices que mantiene abiertas puertas y ventanas, y nunca se sabe por dónde puede entrar un gato perdido.


Asomo de un Salón

Algo predispuesto con los Salones, uno asiste a sus inauguraciones sabiendo que encontrará, cuando menos, una selección –representativa o no– del quehacer actual de un grupo de artistas pertenecientes a un determinado contexto social o geográfico, pero conociendo que esa muestra no tiene que ser necesariamente el estado del arte en ese momento. Uno asiste a los Salones con la certeza que encontrará piezas que ha visto en otras muestras, personales o colectivas… Uno asiste a ellos –pesimistas que somos– aun sabiendo que los más reconocidos artistas no siempre estarán presentes y que –y esto es algo bueno– los jóvenes van ocupando el lugar legitimador que la institución ha creado como catapulta visibilizadora de su trabajo (sabiendo incluso que muchas veces han fallado las estrategias de promoción y legitimación). Aun así uno los visita, insiste en recorrerlos, incluso después de haber leído varias críticas donde se subraya el carácter epidérmico, monótono, tradicionalista, rígido… que en los últimos años asolan los salones en varias ciudades del país. No todos, está de más decirlo; y aquí es donde la museografía y el ejercicio curatorial, principalmente, han venido a distinguir algunos salones en el panorama insular.

Uno asiste al XXIX Salón Provincial de Artes Visuales de Holguín, abierto al público en el Centro Provincial de Artes (CPA) con un título, Asomo de un Salón, que nos reafirma la “gradual retracción, en detrimento de la deseada pero pocas veces alcanzada representatividad de los procesos artísticos locales”, que en esta edición el certamen –el principal de su tipo en la provincia– ha mostrado, como asegura su curadora Bertha Beltrán, pero con el deseo de que la tan deseada representatividad dé paso a la necesaria calidad del mismo (Un título que, incluso, recurre inteligentemente a la ironía, a lo lúdico, a aprovechar y sacar partido de las debilidades de la edición, como alternativa necesaria, lógica y perspicaz).

Cada año el joven equipo del CPA, que celebra su 30 aniversario este año, liderado por Yuricel Moreno Zaldívar, ha buscado alternativas y potenciado disímiles ejercicios curatoriales para revitalizar los salones locales –tanto en el Provincial, cada dos años, como cada enero el Salón de la Ciudad–, y desde una mirada crítica y cuestionadora, incluso del hecho artístico, del mercado del arte, la institucionalización y circulación del mismo, y de la propia articulación de los salones como entes legitimadores, visibilizar la producción plástica holguinera, pues “como evento es un sujeto vivo, dúctil, susceptible a cambios y, sobre todo, es un riguroso ejercicio de pensamiento, para no correr el riesgo de quedar obsoleto en el tiempo”, añade Berta en el catálogo, pues el Salón Provincial no está ausente de varias de estas cuestiones: la falta de reconocidas firmas, la poca participación de los artistas locales, que ha hecho menguar el nivel de convocatoria y el interés, la calidad de las obras en concurso… (Todo esto, de alguna manera, podía reflejar el estado de las artes visuales en Holguín).

Este riesgo lo ha evitado siempre el Salón, pues ha sido un espacio “con amplia tradición dentro de la vida cultural holguinera”, y que “se ha caracterizado por mostrar el quehacer de la provincia y a lo largo de estos años, premiado el ímpetu de varias generaciones de artistas”.

Esta 29 edición reunió a 18 creadores y 25 obras en concurso, lo que subraya que “queda mucho por desear, hacer y mostrar”, pues “asistimos al nacimiento de tiempos que imponen nuevos y difíciles retos”. “Partiendo de un eje curatorial con un pensamiento crítico que vincule a un creador motivado y comprometido, para un público ávido del disfrute estético, el Centro de Arte en el año 30 de su aniversario tiene como reto futuro rebasar todas las expectativas posibles”. Sin dudas sobrepasar este “asomo” de lo que ha sido el Salón Provincial, a partir del análisis y superación de esta experiencia, matizada por los efectos sociales de la Covid-19 y las alternativas para sobreponerse, personal e institucionalmente, constituye una vara alta que la institución holguinera sobrepasará con éxito.

Repasemos los premios de esta edición del Salón. El jurado, integrado por Leticia Leyva Azze, Ernesto Ceballos Hernández y Víctor Manuel Velázquez Mirabal, decidió entregar un Premio único “por trascender la visión meramente estética o formal, por plantearse una metáfora acerca del vacío y del espacio existencial con la depurada carga minimalista y por el sentimiento de libertad que aportan”, al proyecto escultórico “La libertad de la tierra”, fotografía digital de Luis Alberto Santiesteban Góngora (en mi opinión, una de las obras más interesantes de una muestra pequeña y variopinta). Mientras que las menciones recayeron en Juan Carlos Domínguez Diez, por el video “Piel de Burdégano”, y Cristian Escalona Herrera, por la obra de la serie fotográfica digital “Sobre como las palabras construyen imágenes”.

Por su parte, la Asociación Hermanos Saíz premió “¡Cierra las piernas!” (monotipia/cartulina) de Cecilia Patricia Vaca Rodríguez; la Filial del Fondo Cubano de Bienes Culturales a Raymundo Sosa Tamayo con “La caravana” (óleo/lienzo); y la Uneac sumó su reconocimiento al Premio entregado por el jurado a Luis Alberto Santiesteban Góngora.

Además de los premios otras obras destacan en la propuesta: “Grafemas para un políglota”, fotografía digital de Aníbal de la Torre; “La familia insurrecta” y “Obertura cubana”, mixtas/lienzo de Dayamí Pupo; las obras de la serie “De avispa” y otras piezas de Cecilia Patricia Vaca Rodríguez; las obras de la serie “Fashion On” de Dayamí Rodríguez; “Antojos” (acrílico/lienzo) de Hennyer Delgado Chacón, y “Mezcla homogénea”, de Mariannis Mirabal Ripoll.

Más allá del hecho curatorial, me parece que lo más significativo de este Salón –como en otros salones recientes– ha sido la convergencia de diferentes poéticas con un discurso ideoestético propio dentro del quehacer regional y nacional, incluso análogo en cuanto a intenciones e interrogantes creativas y sociales. Así la galería se convierte en ese espacio donde todo es posible: vórtice abierto a múltiples posibilidades que terminan confluyendo semánticamente y mostrando una parte, aunque no sea representativa, aunque no sea la deseada, del cuerpo plástico holguinero. Un Salón que, en próximas ediciones, estoy seguro de ello, sabrá superarse y crecer. Mientras bien vale la pena “asomarnos” un poco para ver mejor.


La creación en sí es un acto de amor

Aunque no conozco personalmente a Náthaly Hernández Chávez, sus historias me han llevado a sentirme cerca de ella. Al final, esto es lo que la buena literatura consigue. No solo es una mujer que escribe poesía sino que también se ha lanzado a las lides de la ciencia ficción y la fantasía, con tan buenos pasos que su libro Las azules colinas de Europa obtuvo el más reciente Premio David en dicha categoría. Náthaly tampoco cree en las etiquetas literarias y sabe que, cuando se es creador, es imposible no amar al mundo. Nuestro diálogo comienza con una pregunta sencilla.

Háblame un poco de tus procesos creativos. ¿Cómo nace, cómo le das vida al hijo libro? ¿Sientes una relación maternal con las historias que creas?

El nacimiento de un libro viene marcado por la espontaneidad. Le debo mucho de mi escritura al hábito que adopté hace pocos años de anotar las ideas. Antes de eso jugaba con ellas mentalmente, pero jamás las anotaba y con el tiempo se iban borrando para dar paso a otras nuevas. Un libro de Win Wenger llamado Enseñar y aprender en el siglo XXI me dio diversos consejos respecto a la creatividad, entre ellos estaba el de escribir todo lo que se me ocurriera, incluso lo que consideraba insignificante. Lo seguí al pie de la letra (nunca mejor dicho), y comencé a anotar las ideas en libretas, en papeles sueltos, en la computadora, o en la aplicación de notas del celular. Así lo he hecho desde entonces, salvando del olvido a muchas semillas de cuentos y poemas. Después de un tiempo recopilo esas ideas y me dejo llevar por la intuición respecto a cuáles desarrollar. Mientras escribo un cuento la mayoría de las veces uso música que se relacione al tema, el ambiente o a alguna emoción específica vinculada a ese texto, le creo su propia banda sonora, por así decirlo. Cuando tengo varios textos completos intento buscar los mejores en entre ellos, o cualquier relación por tema y forma. Con esta guía armo los libros. Cuando el libro ya tiene un nombre y unos contornos más o menos definidos, deja de ser para mí una compilación de textos para convertirse en un cuerpo único, un individuo.

Más que maternal, es una relación fraternal, de amistad. Las ideas me han hecho compañía desde que tengo uso de razón. Ellas y los libros han sido mis amigos en momentos en que no tuve otros. Uno de los mayores placeres de mi vida es ese momento en que me llega una idea o un verso de un poema; lo que llaman inspiración y que para mí es un sinónimo de alegría. Probablemente cuando vea a mi primer libro impreso se despierten mis instintos materno-literarios.

¿Crees que las etiquetas “literatura joven”, “autor novel”, así como sus antípodas “escritor consagrado”, “escritor canónico” tienen en realidad algún propósito? ¿Definen algo?

Las etiquetas ayudan al lector a navegar por el océano literario, pero también pueden resultar engañosas. Pueden hacerte caer en la trampa de la complacencia, de lo superficial. Cuántas veces no hemos escuchado frases como: “para ser tan joven no está mal”, o “lean a este autor porque es un veterano”, o “que malo estaba el libro para ser de un autor consagrado”. Yugos y prejuicios donde no se compara la obra en sí, sino la obra contra el currículo literario. Esto suele ser injusto con los autores, jóvenes y viejos, los pone bajo una presión innecesaria. Y lo peor es que caemos en estas comparaciones incluso sin darnos cuenta. La realidad es que muchos lectores prefieren adquirir libros de autores veteranos que libros de noveles. Esto es lógico hasta cierto punto, pero constituye una barrera a la hora de dar a conocer nuevas voces creativas. Las definiciones son útiles, siempre que no se las tenga por algo más de lo que son: etiquetas. Y la vida es muy rica y diversa como para que se la pueda definir verdaderamente con un conjunto de estas.

En los tiempos que corren, ¿quién es el escritor?, ¿qué lugar tiene en el mundo?, ¿por qué crear? ¿Existe salvación en el acto creativo?

Pienso que el escritor es el artífice de la más fácil y, al mismo tiempo, la más difícil de las artes. Para la música, la pintura, el baile, se deben tener ciertas aptitudes físico-mentales (habilidad manual, oído musical, orientación espacial, etc.) que nacen con la persona y sin las cuales no pudiera dedicarse a lo que le gusta por mucho esfuerzo que ponga. Aunque hay quienes nacen con habilidad natural para contar o para componer poemas, la literatura es un ejercicio mental, construido a través del esfuerzo de la persona, de su dedicación. Hay quienes a golpe de estudio, lecturas y trabajo se han construido a sí mismos: ese es uno de los regalos de la literatura. La salvación radica en parte aquí y en parte en lo que la literatura representa, al contener belleza y reflexión, hacer pensar y a la vez provocar sensaciones, permitir al lector ser parte activa de la historia al momento de la lectura: un pequeño milagro a dos voces.

cortesía de la escritora

Para mí la literatura es sinónimo de esperanza y libertad, esto último por su capacidad de superar las barreras de tiempo y espacio. Por ejemplo, el autor de ficción realista se convierte en un cronista: gracias a muchos escritores del pasado podemos conocer cómo eran otros lugares y épocas, podemos incluso sentirnos transportados a ellas. Crear nos hace ser parte activa del mundo, sin ello, solo somos consumidores o reproductores. El escritor lo hace a su manera. Quienes practican otras profesiones lo hacen a la suya. Todas son válidas y pueden ser una salvación para quienes crean y para quienes reciben. Además, creo imposible ser un escritor y no amar al mundo a tu manera particular. La creación en sí es un acto de amor.

¿Es mesurable la levedad o la calidad de los libros que hoy se escriben en Cuba? ¿De qué manera contribuyen, a una cosa o a otra, el sistema de premios de nuestro país y los jurados que lo integran?

No sé si es mesurable, creo que no hasta cierto punto ¿será posible hacer esa medición sin que la subjetividad interfiera? Lo que para unos parece no tener calidad para otros representa lo mejor de la producción actual, y viceversa: existen tantos criterios como personas. Pero de ser posible, hay factores que impiden formar un criterio objetivo, como por ejemplo la falta de información debido a la incomunicación actual entre los sistemas territoriales. Los libros producidos por editoriales provinciales raramente llegan más lejos que la misma provincia y la Feria del Libro de La Habana (ahora interrumpida por la pandemia). Por otra parte, los producidos por editoriales nacionales con sede en La Habana llegan de forma dispareja a las provincias. Precisamente la Feria era uno de los pocos espacios para medir empíricamente la producción nacional, pero incluso este criterio puede resultar incompleto.

Precisamente frente a tanto aislamiento, el sistema de premios sirve como una herramienta para darse a conocer más allá de las fronteras naturales. Tanto a la levedad como a la calidad, el sistema de premios hace su contribución, precisamente porque hacen visible a un autor. Ocurre así desde un concurso municipal hasta el Nobel (hay ganadores de este último que eran desconocidos por el público hasta que lo obtuvieron). Cuando se premia en algún concurso se considera esta obra validada para su publicación y consumo. Aunque sea en forma de noticia ocasional, se puede llegar a un público más amplio solo porque conozcan algo tan simple como tu nombre unido a una fecha y un premio.

Sin dudas, el mundo de lo fantástico tiene un especial atractivo para ti, ¿por qué eliges este género?

Amo la mitología desde niña y ese cariño, lejos de menguar, ha crecido con los años. La fantasía es el mundo de lo imposible-posible, el lugar para escaparse o ir a pescar buenas ideas si se cuenta con el anzuelo correcto. Más que elegirla, ha estado conmigo desde que puedo recordar. De alguna manera logré colar a la imaginación en el barco de la adultez. Va de polizón. Los días en que está juguetona se me dificulta concentrarme en las actividades diarias y ando soñando despierta. Aunque no he podido explotar este género en su forma pura, siento que tiñe casi todos mis escritos sin importar el género, como un estado de ánimo.

¿Un autor que cultiva varios géneros tiene menos posibilidades de especializarse en uno?

Por supuesto, por mucho que intente poner igual esfuerzo en todos, algunos le saldrán mejor que otros. Tenemos tiempo y esfuerzos limitados, por lo que dividir este esfuerzo se vuelve una desventaja. Hay quienes recomiendan a los autores centrarse en esos géneros que se les dan mejor y entiendo el por qué lo aconsejan. Sin embargo, me atengo a que la escritura es un placer para quien la hace. Habiendo tantos géneros ¿para qué privarnos de aquellos que nos gusten o de la oportunidad de intentar cultivarlos? No significa que el resultado final en cada género tenga calidad para ser publicable, queda a cuenta de cada autor discernir esto. Parafraseando a Bradbury, la ventaja de hacer varios géneros a la vez es que te permite equivocarte, ser un eterno estudiante. Y esa ventaja es más que suficiente para intentarlo.

¿Existen maneras de frenar la proliferación de la poesía de poca calidad, de la poesía leve? ¿O esa es una labor que se debe dejar al tiempo?

Vivimos en una época de masividad. Nunca habían caminado tantas personas juntas sobre este planeta, las comunicaciones entre ellas nunca habían sido tan fáciles y rápidas, las condiciones de bienestar y el acceso a la educación básica jamás habían estado tan generalizadas. Tendemos que convivir con la masividad con sus ventajas y desventajas. Que haya más poetas que nunca antes puede influenciar en la proliferación de la poesía leve, de la poco seria. Creo que una de las mejores formas de paliar la mala literatura radica en la educación y en fomentar genuinos hábitos de lectura que provoquen riqueza y flexibilidad en la creación literaria. Claro que antes de enseñar literatura, primero hay que asegurarse de inculcar el amor hacia esta, como decía Borges.

Solo en Cuba se pueden contar por centenares las personas que escriben sin que siquiera les guste leer, o que lean poco y reducido a un género o subgéneros específicos (y muchas veces sus peores exponentes). Me he tropezado a algunos en los talleres literarios y hasta cierto punto no los entiendo. Tampoco existen en Cuba escuelas y guías para aprender a escribir poesía, fuera de talleres especializados en pocos lugares. A diferencia de la narrativa, que cuenta con una escuela nacional como es el Centro Onelio y mucho material técnico producido por este, la poesía no cuenta con un lugar donde los jóvenes de todo el país puedan ir a aprender sobre las formas técnicas y las escuelas poéticas. La mayoría se aprende de forma autodidacta en un taller local especializado de los pocos que hay o (si tienes suerte) bajo la tutela de algún poeta que te asesora personalmente. A lo mejor la creación de un centro nacional de enseñanza poética pudiera hacer un cambio en este sentido. O no. Solo estamos especulando. En mayor o menor medida siempre habrá que, a la manera de Eliseo Diego, confiarse al tiempo.

¿Qué, a tu criterio, es lo novedoso o lo esencial de la poesía joven que se crea hoy en nuestro país?

Lo esencial de esta poesía es la multiplicidad. Que existan tantas formas y estilos conviviendo juntas, que autores abracen corrientes de creación que no coincidan con la que está de moda en los ámbitos literarios. Y que otros tantos abracen estas corrientes, pero mantengan su propia voz literaria. Valoro mucho la honestidad. Pienso que uno como autor debe ser honesto, consigo y con los demás. No escribir solo para agradar a un público específico (los académicos, los lectores más o menos cercanos). Hacerlo lo mejor posible para que el poema llegue a ellos en su mejor expresión, pero que el primer lector satisfecho sea uno mismo.

¿Sientes que tu poesía se abraza/emula/se deriva a otros cuerpos poéticos de la tradición canónica, menos o más asentados en cuanto a cercanía temporal?

Mi formación poética es más reciente y menos profunda de lo que me gustaría, con la literatura no se termina nunca de aprender y encontrar tesoros. Al menos tengo la ventaja de que me gusta la variedad, desde los poemas antiguos del Oriente hasta los de más reciente factura. Hay autores que me han marcado, primeramente, José Martí, y luego poetas como Omar Khayyam, Tagore, Keats, Bécquer, Pessoa, Kavafis, Rilke, Whitman, T. S. Eliot, Ezra Pound, Miguel Hernández, Borges, Alejandra Pizarnick, Dulce María Loynaz, Cintio Vitier y otros. Siento cercana la obra de escritores norteamericanos y latinoamericanos, supongo que por familiaridad de contexto y tiempo. También me he nutrido de mucha poesía contemporánea cubana, especialmente la matancera. Esta es una tierra de excelentes poetas. De Cuba me gusta leer a autores de todas las generaciones, el mosaico que conforman es muy colorido y a veces uno se encuentra con versos maravillosos donde menos se lo espera.

¿Crees en las influencias? ¿Hasta qué puntos son perceptibles en tu obra?

Sí, creo. Por eso mencioné arriba que no entendía a los que escribían sin que les gustara leer. Me parece que lo natural es ser un lector al que en algún momento no le es suficiente con solo leer y quiere crear sus propias historias, estimulado por uno o más autores que le gustan demasiado, y a los que termina emulando en sus primeros textos. Al menos este es mi caso. Hasta ahora mis mayores influencias son Bradbury y Borges, que hacían una prosa muy poética y una poesía muy narrada. También hay otros a los que imito en aspectos específicos, ya sea en los diálogos, en las descripciones, en la construcción de personajes. Con todos esos fragmentos, unidos a los dictámenes propios de la inspiración, he estado construyendo mi voz y mi estilo, arquitectura que está bien lejos de terminarse ya que apenas estoy fundiendo las bases del edificio.

Un libro que cambió tu vida y por qué.

Tengo varios, algunos muy queridos de la infancia, como La edad de Oro, de José Martí, Oros Viejos, de Herminio Almendros, La isla misteriosa, de Julio Verne y Cien años de soledad, de García Márquez, o como mis libros de leyendas pertenecientes a la mitología de todas partes del mundo, que me dediqué a coleccionar. Pero quiero explicar el que me reconcilió con la ciencia ficción luego de que estuviera alejada de este género durante varios años: una selección de cuentos de Ray Bradbury, con la que descubrí a este autor. Me cambió la vida porque encontré a alguien muy afín a la manera en que sentía la literatura. La bibliofilia de Bradbury, su luminosidad, ese sentido de maravillarse con lo que le rodea y soñar futuros posibles centrándose en cómo eso afectará la vida íntima de las personas, todo me resultaba muy cercano. Además de que los cuentos de Bradbury fueron escritos con alegría y amor, y esto puede percibirse en el fondo de cada uno, sin importar su tema.

Háblame un poco de tu reciente Premio David, ¿qué temas aborda el libro, cuál es su estructura? Todo lo que nos puedas avanzar sin spoiler.

Las azules colinas de Europa es una compilación de los mejores textos que he escrito del género hasta la fecha. Así de sencillo. El título del cuaderno es un doble homenaje a dos maestros, uno del realismo y el otro de la ciencia ficción: en este caso, Ernest Hemingway y Robert Heinlein, pues cada uno posee un libro de nombre similar. Me pareció el más adecuado porque el libro está muy influenciado por la narrativa del siglo XX. Por momentos puede parecer inconexo, ya que los cuentos poseen historias muy distintas, ambientadas en diversas épocas de estadio tecnológico: en unos apenas se realizaron leves avances en la actual tecnología y en otros existe el viaje espacial tripulado y la terraformación de otros mundos. Sin embargo, una vez compilados se pueden ver vasos comunicantes que atraviesan los textos a modo de hilo de Ariadna. El amor, la muerte, el sexo, la violencia, la nostalgia, los deseos insatisfechos y la traición a uno mismo y/o a los seres queridos son temas recurrentes en las historias. Es un libro muy centrado en el propio ser humano o en sus derivados sintéticos (robots/replicantes). Una vez terminado también encontré allí reflexiones sobre la guerra, la vejez, la discriminación por raza y género, el medioambiente, la pérdida de la cordura y la alteración de procesos naturales del hombre y la naturaleza. Estos mensajes no fueron colocados de forma panfletaria, sino que crecieron entre las historias. Por momentos no puedo evitar recreaciones poéticas en mis cuentos, ya sea del lenguaje o de las imágenes. Siendo poeta de formación, mi estilo navega espontáneamente hacia esas aguas. El cuento donde más se nota esto es No regreses al lugar donde fuiste feliz, que mezcla poesía con narrativa y hace un homenaje a ese gran poeta cubano que es Delfín Prats.

¿Te obsesiona la perfección? ¿Al menos te preocupa? ¿Crees que es posible lograr la obra perfecta o el proceso sin costuras, completamente cerrado?

Gracioso que lo preguntes, hace poco me percaté de algo que no conocía de mí misma y es sobre ese mismo tema. Me consideraba una persona nada perfeccionista, más bien regada, dispersa. Resulta que todo mi perfeccionismo se vuelca en la literatura: reescribo y reviso mis cuentos y poemas una y otra vez. No he dejado de retocar los cuentos del libro que envié al David, no sé si dejaré de hacerlo cuando el libro ya esté impreso. Eso espero. Lograr una obra perfecta es casi imposible, pero sí creo que cuando un texto ya está impreso te proporciona un efecto de cierre, al menos temporal.

Una mujer que escribe ciencia ficción y fantasía, ¿cuánto crees que ha incidido el recorrido y el legado de otras autoras en la creación que haces hoy y en las posibilidades actuales de publicaciones y premios?

La historia moderna de las mujeres en la ciencia ficción y fantasía fue toda una epopeya. Desde el Frankenstein, de Mary Shelley, y hasta finales del siglo XX estas pioneras tuvieron que luchar para ser juzgadas por su calidad y no por su sexo en un mundo editorial que no concebía que las mujeres se dedicaran a tales géneros. Sin ellas probablemente no tendríamos la igualdad que hoy se da por sentada.

En el caso cubano se ve cómo las mujeres han sabido darse un lugar en los (pocos) concursos y (reducidas) publicaciones del género. Por ejemplo, el primer David de C.F fue ganado por una mujer, Daína Chaviano. Entre el David y el Calendario pueden citarse nombres como el de Gina Picart, el tuyo, el de Malena Salazar Maciá, y otros tantos que se me escapan. Otro ejemplo, y esta vez hablo de un concurso que premia el cuento corto, en el Oscar Hurtado se cuenta con múltiples ganadoras femeninas. En este 2021 los premios para cuento de ciencia ficción, para cuento de fantasía y para poesía especulativa lo ganaron mujeres. Las menciones en la categoría de ciencia ficción fuimos dos mujeres también. Aunque no es una historia tan larga (la propia historia de estos géneros en Cuba es relativamente corta), ha existido una relación entre ellos y las narradoras femeninas, que tuvieron que vencer obstáculos como el machismo y el menosprecio de género (sexual y literario) para ganarse a pulso su más que merecido lugar. En cuanto a premios y publicaciones, a nivel internacional hace tiempo se escuchan los nombres de las autoras cubanas, tanto las residentes como las emigradas. Mientras tanto en Cuba, cuando se trata de lo fantástico (como mencioné arriba), siempre van a ser mucho menos los premios y publicaciones en comparación con otros géneros, algo que afecta a todos sus autores por igual.

¿Qué te gustaría que los lectores hallen en tu creación?

Lo mismo que hallé yo en otros tantos libros de otros tantos autores: reflexión, recreación, ensueño, historias que ocupan de forma más o menos temporal un lugar en otras mentes, poemas que provoquen emoción, sensaciones, semillas de pensamientos sobre sí mismos y lo que los rodea. Borges decía que uno primero escribía para sí mismo y después para la familia, los amigos, para todos los demás. Aspiro que los lectores se sientan tan bien leyendo mis textos como me sentí yo al escribirlos.

Más allá de la página y blanco, ¿quién es Náthaly?

Apenas estoy empezando a descubrirla. Hasta ahora sé que es alguien curioso, en constante cambio pese a su inmovilidad, que ama a los libros y a la literatura, al conocimiento, al acto de escribir, a la música y las artes, a la historia y las ciencias, a todo lo que es bello y bueno. Me maravilla lo que el mundo es y lo que puede ser, creo que por eso escribo ciencia ficción y fantasía, y hago poesía. Ese mismo sentir lo encuentro reflejado de la mejor manera posible en uno de los versos de José Martí: “Todo es hermoso y constante/ todo es música y color/ y todo, como el diamante/ antes de luz, es carbón.”


Everything Included: la magia y el espacio del arte para todos

Hace unos días mi amigo Ernesto me mostraba orgulloso un artículo sobre su obra, publicado en un canal de Telegram desconocido para mí. Me resultó interesante y, guiada por la curiosidad, me dediqué a investigar. Fue un placer descubrir que en este canal se evidenciaba el arte joven y no tan reconocido, era una suerte de curiosidades, entrevistas e informaciones sobre ese ámbito. Decidí contactar con los precursores del espacio y develar la magia de Everything Included. 

El diálogo se torna ameno, las tres protagonistas de nuestra historia son Karina Edith del Río, Laura Domínguez y Leslie La Fuente, estudiantes de Historia del Arte de la Universidad de La Habana, quienes no dudan en contestar mis interrogantes con gran entusiasmo. Karina me confiesa entre risas que las entrevistadoras se convierten en entrevistadas por primera vez, «ya sabemos cómo se siente estar del otro lado».

Conversamos acerca del surgimiento del proyecto y Karina rememora el inicio del sueño. “Todo comienza un 17 de mayo del 2020. Fue algo súper repentino, pues recuerdo que le comenté a Laura la idea de crear una iniciativa para la cuarentena. Ni siquiera sabíamos bien de qué temática hablar, porque nos gustan demasiadas cosas, de ahí el nombre EVERYTHING INCLUDED.

Aureola de Andy Mendoza

“Al crearlo éramos Laura, Melissa (quien actualmente no está en el proyecto) y yo (Leslie se unió al segundo mes). Realizamos una encuesta y decidimos que el mejor tema para nosotras era el arte. Desde el momento uno organizamos cada día con su respectiva manifestación y decidimos que también sería un espacio para dar a conocer el arte joven cubano. Ya luego y con el paso del tiempo, la dinámica se ha mantenido, pero con algunos ajustes. Ahora contamos con nuevas secciones, aunque nuestra prioridad siempre son las reseñas a los jóvenes artistas. También tuvimos hace un mes nuestra primera exposición online con una gran aceptación, algo que nunca hubiéramos imaginado”.

Leslie toma la palabra y añade que la exposición surgió de casualidad. “La casualidad ha sido una constante en nuestro canal”.

Vientos creativos en cuarentena

Rose de Ernesto Art Work

El tiempo de la cuarentena por la situación con la COVID-19 obliga al encierro y eso a su vez, genera estrés y aburrimiento, pero también ideas novedosas. Leslie reafirma este argumento e indica como el plan surge en medio de la situación actual. “La cuarentena nos ha beneficiado más que nada en el tiempo que se ha invertido en el canal. De haber estado en la universidad quizás hubiésemos demorado más en desarrollar el proyecto”.

Laura interviene y complementa la respuesta de Leslie. “Cuando estábamos con nuestras rutinas cotidianas pre cuarentenales todas andábamos muy ocupadas y en contacto con el arte. La cuarentena supuso una pausa en nuestras vidas y nos alejó un poco de nuestros estudios de Historia del Arte y vimos en el canal una oportunidad para mantenernos estudiando y ampliando nuestros conocimientos sobre el campo artístico y por supuesto, teníamos el deseo de compartir lo poco que sabíamos con los demás”.

Resultan chicas muy jóvenes, entre 21 y 22 años, pero que la edad no los engañe porque juntas conforman un equipo sólido y organizado. Todo el contenido del canal es redactado e investigado por ellas, a excepción de algunas referencias tomadas de otros sitios, pero adecuadamente citadas.

Leslie hace sus acotaciones sobre el tema y explica cómo funcionan sus rutinas productivas. “Nos basamos en las reseñas de artistas que creo, es el plato fuerte del canal; cada una de las integrantes elige un artista para reseñar en la semana. Antes de eso siempre debatimos si nos parece correcta o no la elección. Aunque también tenemos otras dinámicas como curiosidades del arte y consejos de escritura o para artistas en general”.

Karina también interviene en este apartado y nos comenta que uno de sus lemas, nombre de la primera exposición virtual, es Arte para todos. “Consideramos que el arte es para las masas, y más en esta cuarentena en donde nos ha sacado de caer en la absoluta locura.

“Tenemos el mismo derecho a opinar sobre cualquier cambio que vayamos a realizar en el canal –añade Karina– es un proyecto de todas. Los domingos generalmente nos reunimos de modo virtual y planificamos las reseñas de la próxima semana. Cada vez que un artista nos escribe al privado lo comentamos con las demás y así todas estamos al tanto. De igual forma, si alguien nos envía su trabajo para que lo publiquemos, siempre lo compartimos primero entre nosotras y ya luego en el proyecto”.

Las redes sociales son una vía idónea para la promoción y el conocimiento y nuestras entrevistadas eso lo tienen claro. Karina señala que comenzaron con Telegram y ya luego se expandieron a Instagram, Twitter, Facebook y WhatsApp. Por su parte, Leslie agrega como las tecnologías son una vía excelente para la divulgación. “Hoy día la gran mayoría de las personas utilizan a diario las redes sociales lo cual nos ha abierto un enorme campo de expansión”.

ST serie Sonidos Artista Carmen Cabrera

Me surge la duda acerca de si no han pensado en un blog para Everything Included, entonces me confiesan convencidas que esa es una de sus metas, quizás la más clara. Investigaron mucho en cuanto al tema y continúan en el proceso organizativo; tienen la esperanza de poder materializar ese sueño cuanto antes.

No obstante, Karina reconoce que tener un blog de arte no es una tarea fácil. “Se hace necesario contar con un diseño atractivo, con una redacción muy cuidada y con una buena selección de temas. Somos de la opinión de que las cosas se hacen bien o no se hacen. También estamos esperando a poder reunirnos y planificar con detenimiento todo lo que allí se publicará. Pero cada día nos preparamos cada vez más para enfrentar ese reto felizmente, porque consideramos que los lectores merecen consumir un buen contenido”.

Toca el momento de hablar sobre la primera exposición virtual realizada. Laura se adelanta y asegura que fue un hallazgo fortuito. “Un día decidimos mostrar en el chat del canal una muestra de nuestros trabajos «artísticos» de la cuarentena y de pronto algunos suscriptores comenzaron a mandar sus creaciones también y nos sorprendimos con la calidad de algunos que, sin llegar a ser obras de arte, gozaban de cualidades estéticas considerables.

“Se nos ocurrió hacer una exposición con las obras de nuestros suscriptores –continúa Laura–. La idea era reflejar cómo el arte había funcionado de valiosa cura o terapia ante los embates de la cuarentena. La curaduría fue muy simple, pues el único requisito para participar, era la disposición de hacerlo. En lo absoluto era una exhibición de bellas artes. Pero muchas personas tuvieron la oportunidad de mostrar su «artista» interior”.

Karina se emociona mientras complementa las palabras de su amiga. “Arte para todos fue algo sencillamente inesperado y fascinante. No contábamos con tantos participantes ni tanta aceptación por parte del público, fue algo muy lindo”.

Polémicas de arte

Debatimos sobre las diferencias entre lo comercial y el arte, acerca de sus criterios de selección para develar la obra de los artistas. Laura es quien tiene la batuta sobre esta problemática y me responde sin tapujos. “Creo que el problema no está en que sea comercial, sino en tildarlo de arte. Por ejemplo, si tuviéramos que promover a un artesano lo haríamos con sinceridad, juzgaríamos su obra teniendo en cuenta su calidad técnica, pero siempre dejando claro que la obra en cuestión no es arte”.

Según Laura, en el canal tratan de difundir la cultura, desde la popular hasta la más alta, y teniendo en cuenta ese fin, en ocasiones escriben sobre moda, aunque quisieran escribir más sobre mangakas y artistas del cómic, lo cual no siempre aparece.

Nuestra entrevistada añade que, en la actualidad, ya una excelente ejecución técnica no es suficiente para considerar una obra como arte. “Es un terreno resbaladizo y complicado, porque existen diferencias entre un objeto con una gran función estética y el arte, y más hoy día que vivimos en una sociedad tan estetizada. No obstante, la hondura conceptual de las obras y su originalidad son algunos de los criterios para considerarlas como tal. Si hablamos de algo más comercial o de un producto pseudo artístico lo juzgamos por su calidad técnica, por su funcionalidad. Aunque considero que cada tipo de obra lleva su análisis específico”.

Pasión y Arte

Casi al concluir la entrevista polemizamos sobre el futuro de Everything Included y Karina refiere con determinación como en los planes está trabajar duro para que el proyecto siga creciendo y toque el corazón de más personas. “Aspiramos a que la familia EVERYTHING siga aumentando, pues tenemos un chat en Telegram que es más bien una comunidad muy linda en donde todos comparten su arte y opiniones. También intercambiamos muchos criterios acerca de tópicos artísticos y hasta recomendaciones musicales nos dejan”.

A estas alturas, Karina se encuentra muy conmovida y, a nombre de todas agradece a quienes han creído en este proyecto. “En parte le debemos mucho a los artistas que, de una forma u otra, en agradecimiento a las reseñas que realizamos nos recomiendan y así seguimos creciendo. Nos hemos tropezado con personas muy amables en el transcurso de EVERYTHING que también nos han ayudado muchísimo, en especial nuestros amigos de Classroom, el cual es otro proyecto hermano, pero de música electrónica cubana”.

Everything Included demuestra que, incluso en los momentos más grises pueden surgir maravillas, y habitan allí, en ese rinconcito de Telegram, donde nos develan su magia. Como la propia Karina concluye: “todos llevamos un artista dentro que podemos explotar y sacar a la superficie. No hay sueño imposible, siempre que se le ponga corazón y dedicación a un proyecto, los frutos del trabajo vienen solos”.

Ideas existen miles a la espera de ser materializadas, aquí tenemos un ejemplo. Ahora, dejémonos llevar, que nuestra imaginación vuele y no perdamos la capacidad de asombro.


Dialoga Ministro de Cultura cubano, Alpidio Alonso, con jóvenes artistas holguineros

La creación joven, sus incentivos y perspectivas, fue el tema del intercambio sostenido por Alpidio Alonso Grau, Ministro de Cultura de Cuba, con artistas miembros de AHS en Holguín.

En el encuentro, realizado en Ediciones La Luz, sello de la AHS en el territorio, Lilién Aguilera, presidenta de la organización en Holguín, resaltó la labor de la vanguardia artística joven durante el año, los eventos realizados en cada una de las secciones y los diferentes espacios, muchos online, que promueven el arte de los jóvenes creadores en provincia.

Alpidio Alonso, por su parte, reconoció la labor de la filial holguinera y su inserción en los espacios digitales, lo que ha posibilitado un alcance mayor de eventos como las Romerías de Mayo, uno de los primeros en desarrollarse a través de las plataformas digitales y los medios de comunicación durante la Covid-19, visibilizando la creación artística en otros escenarios.

En este sentido, el Ministro enfatizó en la necesidad de llevar la cultura hacia otros espacios no habituales, fomentando estas actitudes artísticas en el pueblo y así conquistar el pensamiento de públicos diversos, siendo siempre lo más importante la creación y la promoción del arte joven y de vanguardia. A su vez puntualizó en la importancia de la rentabilidad de los sucesos culturales, y la madurez que debe caracterizar cada obra de arte.

Alpidio Alonso, quien es escritor, conoció por Luis Yuseff, editor jefe de La Luz, junto a su equipo editorial, del trabajo que se realiza en este sello, distinguido en el país por la calidad y amplitud de sus propuestas, siempre defendiendo como premisa la creación joven cubana.

La literatura tiene en La Luz habitación propia, destacó Yuseff, a la vez que explicó de los proyectos recientes que se emprenden en la editorial, como los audiolibros dedicados al centenario de importantes autores universales, como el intelectual cubano Cintio Vitier con 10×10 Una cantidad misteriosa. Selección de poemas de Cintio Vitier, además del despliegue de sus materiales en las redes sociales, y las peñas y espacios habituales que allí se desarrollan, donde se vinculan a los miembros de la sección de Literatura de la AHS en Holguín.

Por otro lado, se subrayó en el encuentro la vigencia de los eventos literarios que se desarrollan desde la AHS, que se han convertido en certámenes cotizados en toda la isla por los jóvenes creadores, entre ellos el Premio Celestino de Cuento, además del espacio Palabras compartidas, este último cita literaria parte del programa de las Romerías de Mayo.

En su intervención, Alpidio Alonso comentó acerca de la banalización del arte y la guerra cultural en las redes sociales; y puntualizó en la necesidad de fomentar la crítica especializada en la mayor cantidad de espacios posibles, pues todo hecho cultural debe estar sustentado en la crítica con fundamentos que respalden el criterio de la producción artística.


La luz de los faroles en el arte de Iosvani García

El farol como símbolo atraviesa la exposición personal 1961, del joven artista Iosvani García Pérez, inaugurada en el Espacio galérico El Zaguán, del Fondo Cubano de Bienes Culturales en Holguín, y dedicada el 60 aniversario de la Campaña de Alfabetización y Palabras a los intelectuales.

En la muestra, titulada con el año en que Cuba se decretó Territorio Libre de Analfabetismo, esta lámpara –uno de los símbolos, quizá el más conocido, junto al lápiz y la cuartilla, de la Campaña de Alfabetización protagonizada por el naciente gobierno revolucionario cubano que permitió, en 1961, erradicar el analfabetismo y facilitar el acceso universal a los distintos niveles de educación de manera gratuita, funciona como “condensador semiótico” y mediador entre la sincronía del texto (las obras de arte que la integran) y la memoria de la cultura.

Veinte obras, realizadas en técnica mixta, nos reafirman que “Iosvani García Pérez escoge un objeto trivial por personal código, tal cual Duchamp o el arte pop como alegoría del contexto nacional que invita a preservar la historia y memoria del país”, asegura en las palabras del catálogo Danilo López Garcés, responsable de la curaduría y la museografía de la muestra. Estos son, en la memoria popular, “faroles icónicos para encender la chispa del pensamiento de laboriosos labriegos exhaustos de la ruda faena diurna. Senderos de luz en campos y ciudades para mitificar la épica de la Revolución cultural gestada desde los albores de 1959”, añade.

El farol, alegoría relacionada al campo y a la luz de la enseñanza, es el eje de piezas que poseen desde un claro matiz impresionista, con su fuerte carga expresiva –mis preferidas en la exposición–, hasta la recontextualización del símbolo al apropiarse de elementos del pop y la posmodernidad, en rejuego con la historia del arte (por ejemplo, la reinterpretación de obras clásicas como La dama del armiño, de Leonardo Da Vinci, y Las meninas, de Diego Velázquez). En las piezas de García Pérez, el farol, como hemos visto, no es solo elemento utilitario; su simbología trasciende este plano, incluso el decorativo, y ancla el referente a la modernidad.

 

Durante un mes quedará expuesta 1961 en el Espacio galérico El Zaguán, del Fondo Cubano de Bienes Culturales, con el ánimo de mostrar al público una parte de la historia nacional, tan importante como otros procesos vividos en los preludios de la triunfante Revolución, donde saber leer y escribir fue una ofrenda nacional popular a inicios de los 60, comentó el artista.