Arte de Vanguardia


Capítulo #11: Juegos de afectos

  • Aproximaciones a la obra de Yanoski Su√°rez (Parte I)

I

Un cuerpo sobre un escenario puede transformarse en instrumento cr√≠tico de la actividad humana. En ese acto conciliador con la existencia, que supone ser todo hecho art√≠stico, el cuerpo adquiere la capacidad de sentirse vivo y de irradiar ese sentir al p√ļblico. Aquello que Stanislavski imprimi√≥ bajo el nombre de organicidad, toma relevancia cuando el cuerpo (desde lo esc√©nico) genera en el espectador: credibilidad absoluta ante la acci√≥n.

La danza, el teatro y el performance poseen caminos comunes en sus tratados conceptuales contempor√°neos. Los binomios acci√≥n-p√ļblico/ presencia-escena/ y organicidad-percepci√≥n, sostienen el discurso de cada trabajo. Tras el car√°cter ef√≠mero de las obras, el discurso sobrevive gracias a la relaci√≥n con el espectador. Un convivio que obedece a la m√°xima de estar cre√≠ble frente al ojo que observa y siente.

En Santiago de Cuba, la danza y el teatro han tenido vías mutuas para la retroalimentación. Ambas expresiones institucionalizadas y protegidas desde la política cultural cubana, han alcanzado niveles artísticos memorables, los cuales hoy son referencia directa para los nuevos creadores. La sabia popular, el Caribe diverso y la inventiva e identidad del santiaguero, son líneas de investigación perceptibles que han matizado los grandes espectáculos de la urbe.

foto cortesía de Yanoski Suárez Rodríguez

Se puede afirmar que tanto el teatro como la danza santiaguera han sido reflejo e imagen de la singularidad identitaria de la Cuba oriental. En ese contexto los creadores han pautado la relaci√≥n con su p√ļblico. Por m√°s de 30 a√Īos, nuestra escena se ha comportado regularmente folcl√≥rica, relacionera y tradicional. Hoy zonas de crisis est√©ticas. Hoy zonas para la inveros√≠mil pr√°ctica de representar a un individuo inexistente. ¬ŅZonas intransitables? ¬ŅZonas para repensar el lenguaje? ¬ŅZonas perdidas?

Por otro lado, el performance y las investigaciones estéticas que difieren con lo entendido como tradición, no gozan del mismo privilegio. Estas han sobrevivido desde la espontaneidad creativa, desde espacios no institucionales y desde una proyección underground dentro de la propia institución, una vez que se ha aceptado respaldar y reconocer su valía (en casos muy específicos).

La marginalizaci√≥n de estas propuestas responde a las carencias que yacen en las zonas protegidas de la creaci√≥n art√≠stica actual. Sin embargo, dicha proyecci√≥n hacia ese hacer, est√° sentenciada a variar. Los resortes comunicativos que rigen el mundo contempor√°neo imponen la revitalizaci√≥n de nuestro sistema comunicativo desde el arte. La crisis del coronavirus ha dinamitado todos los espacios y amenaza con un nuevo orden comunicacional. Ni siquiera nuestros cuerpos volver√°n a expresarse igual ante sucesos cotidianos. El cuerpo es un recipiente para la memoria y su lenguaje se nutre de la experiencia. ¬ŅCuerpo adverso? ¬†¬†¬†

Nuestras expresiones art√≠sticas debe convenir con el individuo actual su pr√≥ximo protocolo sin√©rgico. Esta mutaci√≥n podr√≠a favorecer a proyectos y creadores cuyos presupuestos y b√ļsquedas conceptuales rompen la barrera del arte (solo) como museo.¬†¬†¬† ¬†¬†¬†¬†¬†¬†

II

El core√≥grafo, bailar√≠n y artista performer Yanoski Su√°rez Rodr√≠guez (Santiago de Cuba, 1980) es experiencia incuestionable de un creador primero neutralizado, luego naturalizado y despu√©s equilibrista del contexto. Director de la Compa√Ī√≠a Danzaria AD Livintum, emerge como una singularidad necesaria en el rejuego discursivo que se aproxima. Es conocido en todo el pa√≠s por su producci√≥n de unipersonales donde fusiona t√©cnicas y estilos que devienen en im√°genes ecl√©cticas/camale√≥nicas desde una concepci√≥n postmoderna.¬† ¬†

cortesía de Yanoski Suárez Rodríguez

Su presencia dentro de lo institucional no le ha quitado autonomía. Su necesidad por explotar espacios opuestos/colectivos lo guiaron hacia la utilización y redefinición de la experiencia como sistema ordenador de sus conflictos.

Con el pasar de los a√Īos, Yanoski Su√°rez se convirti√≥ en un artista esc√©nico (h√≠brido conceptual) capaz de mezclar diversas disciplinas. ¬ŅExperimental? Su sentido esc√©nico concreta un punto y aparte para la creaci√≥n danzaria en la provincia. Su impronta matiza el devenir esc√©nico en la isla, como una chispa incendiaria y continua. Un librepensador/un bailaconsciente.

Perseguido por los prejuicios, las incomprensiones y tambi√©n ‚Äď¬Ņpor qu√© no‚Äď la propia m√≠stica que proyecta su figura, hoy es un imagen de resistencia personal/profesional. Es un luchador. Su investigaci√≥n intenta romper los mecanismos represivos de la mente y el cuerpo. Entiende la vida como un baile perpetuo donde la autonom√≠a del movimiento es tambi√©n la del pensar. Solo te mueves si estas vivo. La vida es (irremediablemente) movimiento. ¬†

Yanoski posee una de las obras m√°s distintivas de la √ļltima d√©cada en la ciudad. Su ejercicio se caracteriza por altos niveles de teatralidad, por convertir el marco esc√©nico en espacios no convencionales, por entretejer la danza y el performance, as√≠ como la utilizaci√≥n de signos referentes a la sensualidad y la sexualidad.

Entre sus obras resaltan Retrospectiva para un impulso (2008), Cotidiano (2009), Léa (2009), Cubo (2011), Geysha (2011), Anónima (2015) y Zona cero (2016).

cortesía de Yanoski Suárez Rodríguez

En sus espectáculos abordas los grandes temas de la contemporaneidad. La guerra, la emigración, la violencia de género, las relaciones interhumanas, y la aceptación social (la transexulaidad/la transfobia).

Su hacer es un juego de afectos donde el cuerpo dicta la relaci√≥n con el p√ļblico. Estos temas han movilizado a un espectador cada vez menos incisivo en su reciprocidad emotiva con el arte de vanguardia. El mito caribe√Īo de ‚Äúla tierra festiva‚ÄĚ/ ‚Äúla tierra caliente‚ÄĚ, tal vez eclipse la impronta y la necesidad de vincular al p√ļblico con manifestaciones culturales menos inf√©rtiles. La elecci√≥n de esos contenidos est√©riles es una contradicci√≥n filos√≥fica de nuestra sociedad, una infecci√≥n que solo el verdadero arte puede condensar y resignificar.

Yanoski Su√°rez introduce en las grandes celebraciones (donde se suministra la identidad de la ciudad) su arte/su √©tica del cuerpo. Ha utilizado las plataformas institucionales para bregar en los espacios p√ļblicos y festivos. Propone el intercambio con un individuo que hace presencia a trav√©s de la discusi√≥n de sus conflictos. ¬ŅTransici√≥n re-alfabetizadora? Un devenir que empieza por el jolgorio y termina con la participaci√≥n pol√≠tica. As√≠ el individuo busca y reafirma su postura durante el recorrido end√≥geno que le permite la obra.

cortesía de Yanoski Suárez Rodríguez

cortesía de Yanoski Suárez Rodríguez


Almas Nuevas y el Caribe que nos une

Del 3 al 9 de julio vuelve el Festival del Caribe. En esta ocasi√≥n se presenta como una Edici√≥n Homenaje, una iniciativa que sentar√° las bases de la celebraci√≥n en 2021. El estado de excepci√≥n provocado por la COVID 19 ha impedido que la Fiesta del Fuego, como tambi√©n se le conoce, dinamite las arterias de Santiago de Cuba. Entonces, ¬Ņc√≥mo pensar y dialogar con los pueblos del Caribe? ¬ŅSer√° posible no dejar morir el esp√≠ritu del festival?

La Casa del Caribe, instituci√≥n rectora de la magna cita, ha dise√Īado una serie de acciones en pos de mantener vivo el evento. Dise√Īo enriquecido (como cada a√Īo) por los principales organismos y proyectos culturales de la provincia. El empleo de los nuevos medios y las plataformas digitales fue el camino seleccionado por su comit√© organizador para concretar el encuentro.¬† ¬†

Como ya es costumbre, la Asociación Hermanos Saíz en Santiago de Cuba se convierte en espacio de diálogo e intercambio del festival desde el quehacer orgánico de sus miembros. El programa paralelo, Almas Nuevas, se reafirma como el espacio más fértil/radical/e innovador entre los jóvenes que aspiran a un Caribe amplio y diverso.

  • ¬ŅQu√© es lo caribe√Īo? ¬ŅC√≥mo dialoga el arte contempor√°neo con los c√≥digos culturales de la regi√≥n? ¬ŅEs el Caribe un espacio de b√ļsqueda creativa para el arte de vanguardia? ¬ŅPor qu√© salvar nuestra identidad es salvar nuestros pueblos?

Durante estos d√≠as muchos creadores daremos respuestas a cada una de estas interrogantes. Repensaremos las distintas formas de expresar ‚Äúlo caribe√Īo‚ÄĚ desde √°reas investigativas, creativas y multidisciplinarias, que son transversales a las nociones antropol√≥gicas, est√©ticas, sociales y pol√≠ticas que representan la regi√≥n. ¬†

El p√ļblico tendr√° acceso al programa de la AHS a trav√©s de las plataformas institucionales de la filial en Santiago de Cuba (la p√°gina de Facebook y el canal de YouTube).

Entre las acciones m√°s significativas destacan:

Ventana Performance

Días 3, 4, 5, 6 y 7/Hora 10:00 a.m.

Invitados: Yuri Seone/Frank Lahera/Edgar Brielo/Carlos Gil Calderón

Foro Online El Cuerpo político: Identidad, arte y renovación en la imagen del Caribe

Día 5/Hora 3:00 p.m.

Invitados: Colectivo Muestra Internacional de Videoarte FAENZA  (Colombia)

Concierto Online del grupo Yerba Buena

Día 9/Hora 5:00 p.m.

El Festival del Caribe es un suceso que trasciende a Santiago de Cuba y sus habitantes. Aun cuando se gesta desde las instituciones de la ciudad, su proyección responde a una condición de país. Cuba es el Caribe. Los esfuerzos por mantener espacios tan vitales como estos muestran la voluntad de mantener el diálogo con los pueblos de nuestra zona geográfica. Un diálogo regido por la cultura y el arte. Un terreno que nos hace diferentes pero que nos une. Un terreno donde los hombres aprenden a respetar sus diferencias porque en ellas yacen sus verdades y fortalezas.

Los j√≥venes creadores debemos estar prestos para formar parte de ese di√°logo. Todo cuanto sucede en el mundo del arte y la cultura es territorio para la AHS, es territorio para la vanguardia. Es el Caribe una regi√≥n f√©rtil para convertir nuestros sue√Īos en una obra humanamente posible. ¬†¬†¬†


La cuarta pared y un click: teatro para quedarse en casa

Quinientos a√Īos antes de Cristo, en la antigua Grecia, faltaba la cuarta pared, falt√≥ en la antig√ľedad, en el renacimiento, en la modernidad, y tambi√©n en la posmodernidad. Su ausencia siempre ha sido el puente de acceso al lenguaje fundamental del teatro, no hay intermediaci√≥n posible, desde siempre el espectador ha tenido la posibilidad de ser individuo y colectivo frente a la obra. En cualquier lugar sobre la grada, la no existencia de la cuarta pared permite acceder al complejo universo simb√≥lico que proporciona el teatro en todas sus variantes.

La tecnolog√≠a por su parte ha venido a modificarlo todo en el siglo XXI, los amantes del teatro se resisten al cambio, es natural. Hay en el teatro un sentido de exclusividad, cada puesta es √ļnica aunque el libreto sea el mismo; lo que cuenta es la experiencia de estar en el momento de la representaci√≥n, se vive la atm√≥sfera, se apropia uno del ambiente que despide el montaje, son sus c√≥digos. Para los conocedores de este arte hay una resistencia a encasillar la obra en frames pixelados que restringen la visualidad a un cuadro unas pocas pulgadas para su disfrute.

La casualidad como categoría tiene una naturaleza binaria, para concretarse tiene que existir la posibilidad, deben existir condiciones que hagan posible un hecho. La reclusión obligatoria que vive el mundo hoy reduce al máximo la posibilidad de acceder al teatro, aun cuando las condiciones de posibilidad están dadas, hay teatros, hay obras, actores, directores; sin embargo, es inseguro, perjudicial para la vida asistir a un teatro, a una obra: el Sars Cov-2 es una realidad.

Aunque no es una casualidad y si el resultado de un devenir hist√≥rico, la tecnolog√≠a permite acceder al teatro, a los textos, a los actores a√ļn en sus espacios m√°s √≠ntimos, entonces los frames pixelados desaf√≠an a la ortodoxia que pauta el consumo del arte teatral y dan paso al goce est√©tico.

Juan Edilberto Sosa, joven dramaturgo santiaguero, presume con orgullo su colecci√≥n de teatro en formato audiovisual, se le nota una vividez poco com√ļn en los ojos cuando habla de ella, asegura que probablemente sea una de las m√°s grandes que hay en Cuba. √Čl conoce a casi todos los que tienen teatro en formato audiovisual en el pa√≠s y ha logrado acopiar un n√ļmero impresionante de piezas, tanto cubanas y extranjeras ‚Äďtodo eso lo supe en una conversaci√≥n informal, caf√© por medio hace unas semanas, no ¬†soy un fan¬† del caf√©‚Äď, pero esta historia ameritaba el consumo social. ¬†

Juan sabe que tiene en ese repositorio un tesoro; lo usa siempre, no descansa, estudia, busca referentes, reconoce técnicas, estéticas; estudia, no descansa; experimenta, mientras monta alguna obra va su repositorio, busca la raíz, mezcla; estudia, no descansa, su creación es un ciclo de crecimiento en espiral.

La pe√Īa de artes esc√©nicas en la Casa del Joven Creador, Lucy en Caja, siempre presentaba un audiovisual mientras sesionaba, era el lugar para darle un uso social a tanto buen teatro convertido en bits dentro de un disco duro.

La colección de Juan siempre estaba presta para espacios como ese, mientras existió los asistentes siempre tenían boleto seguro a la exclusividad. Desde que quedarse en casa es un imperativo he pensado en la utilidad del teatro para reflexionar, he pensado en lo disfrutable de sus textos y en su posibilidad fáctica para desterrar el tedio, lo cual no es casualidad sino una posibilidad que debe ser aprovechada en beneficio de todos, en estos momentos difíciles.

Imagen de la Obra Un elefante ocupa mucho espacio/ Autor: Juventud Rebelde

Otra vez tecnolog√≠a por medio, le ped√≠ a Juan Edilberto una selecci√≥n de obras que pueden ser √ļtiles para quienes aman el teatro entre las recomendaciones de teatro cubano sugiri√≥ Un Elefante que Ocupa Mucho Espacio del Ciervo Encantado, y que actualmente se encuentra disponible en la plataforma YouTube en la siguiente¬† direcci√≥n https://youtu.be/eYHlggtA1ak. Tambi√©n de esta agrupaci√≥n pueden buscar Visiones de Cubanosof√≠a, de Nelda Castillo.

Tambi√©n recomend√≥ textos de autores como la espa√Īola Ang√©lica Lidell con su obra Perro Muerto en Tintorer√≠a. As√≠ mismo recomienda la obra de Rodrigo Garc√≠a, disponible en Google para quienes quieran leerla. Asimismo recomend√≥ el teatro de autoficci√≥n de Sergio Blanco, con trabajos con referencialidad en el periodismo de investigaci√≥n, los tres son, seg√ļn el criterio de Juan Edilberto Sosa, autores imprescindibles del teatro contempor√°neo.

Precisó que otras agrupaciones cubanas sobre las que hay que fijar la mirada son Argos Teatro, bajo la dirección de Carlos Celdrán, y su obra Vida y Muerte de Pier Paolo Passolini. También es importante la obra de Teatro Buen Día, en la que destaca Charetón de Flora Lauten. Igualmente sería bueno agregar Baroko o El pacto, de Rogelio Meneses, puesta en escena por el colectivo santiaguero Laboratorio Teatral Palenque.

Vida y Muerte de Pier Paolo Passolini/ tomada de Teatro de la abadía

Dos agrupaciones que no pueden faltar en esta lista cuando se habla de teatro cubano son Teatro de la Luna de Ra√ļl Mart√≠n cuya pieza Delirio Habanero es de excelente factura. Y por otro lado El P√ļblico de Carlos D√≠az con su obra hom√≥nima.

Delirio Habanero/ tomada de enfoque cubano

Al referirse a la arena internacional reconoci√≥ que es muy dif√≠cil hacer una selecci√≥n justa, sin embargo apunt√≥ que esta es una propuesta que les permitir√° a las personas ir decantando y buscar obras seg√ļn sus intereses. En el caso del teatro hispano son importantes agrupaciones radicadas u originales de la naci√≥n ib√©rica con obras muy interesantes, por ejemplo el grupo Carnicer√≠a de Teatro dirigido por Rodrigo Garc√≠a con su pieza Ronald el Payaso de McDonald. Tambi√©n la obra Extrarradio de Esteve Graset y The Application de Juan Dom√≠nguez, todas la obras mencionada hasta este momento son bien recientes.

El P√ļblico de Carlos D√≠az/ tomada de revista panamerican world

Si alguien quiere buscar algo m√°s cl√°sico y m√°s internacional les recomiendo la obra de Peter Brook, Marat, y de Estados Unidos el grupo The Living Theatre tiene Anarqu√≠a, utop√≠a, y Capital Changes entre los a√Īos de 1993 y el 2000. De ese pa√≠s norte√Īo destaca adem√°s la obra de Reza Abdoh con The Law of Remains. Mientras que en la gran tradici√≥n polaca me gustar√≠a recomendar La Clase Muerta de Tadeusz Kantor.

Definitivamente hay muchas buenas opciones si se quiere aprovechar el tiempo por estos d√≠as de confinamiento, buscar algunas de estas obras ayudar√° a reducir la distancia entre el p√ļblico y los escenarios, sin cuarta pared de por medio, ahora el teatro est√° al alcance de un clic.