antología


Círculos de agua en la narrativa cubana

‚ÄúLa maldita circunstancia del agua por todas partes‚ÄĚ ‚Äďesa que oblig√≥ a Virgilio Pi√Īera a sentarse ‚Äúa la mesa del caf√©‚ÄĚ y buscar ‚Äúel peso de una isla en el amor de un pueblo‚ÄĚ‚Äď articula la antolog√≠a de narrativa cubana C√≠rculos de agua. Nacidos despu√©s de los 80, con selecci√≥n y pr√≥logo de la escritora y editora Dulce M. Sotolongo Carrington, publicada por la Editorial Primigenios.

Un antecedente de C√≠rculos de agua puede rastrearse en Como ra√≠les de punta. Joven narrativa cubana, publicada en 2013 por Sed de Belleza, con selecci√≥n, pr√≥logo y notas de Caridad Tamayo Fern√°ndez. All√≠ encontramos a escritores nacidos despu√©s de 1977 y junto a Ra√ļl Flores Iriarte y Jorge Enrique Lage, leemos a otros j√≥venes nacidos en los ochenta, como Abel Gonz√°lez Melo, Yunier Riquenes y Legna Rodr√≠guez Iglesias, entre otros que se identifican con la generaci√≥n conocida como 0, porque vieron impreso su primer libro despu√©s del a√Īo 2000.

Sin embargo, ‚Äúexisten serias diferencias entre los nacidos en la √©poca del setenta y los que le siguen‚ÄĚ, subraya Dulce Mar√≠a, si destacamos que el nacimiento de una generaci√≥n est√° respaldada por un acontecimiento hist√≥rico: ‚ÄúNacen aproximadamente en la misma d√©cada, crecen en circunstancias semejantes y en la mayor√≠a de los casos se sigue una direcci√≥n √ļnica: Un l√≠der‚ÄĚ. Adem√°s de cierta unidad en principios est√©ticos, √©ticos y sociales, homogeneidad de lenguaje, actitud negativa ante conceptos establecidos, pero anquilosados u obsoletos‚ÄĚ, leemos.

‚Äú¬ŅPuede una fecha hist√≥rica realmente delimitar a un grupo de otros? ¬ŅEs siempre necesaria la presencia de un l√≠der? ¬ŅSiguen los mismos derroteros los nacidos despu√©s del ochenta que la generaci√≥n que lo antecede, tanto en la forma como el contenido en el que se expresan? ¬ŅMueren las generaciones literarias?‚ÄĚ, son algunas de las preguntas que se (nos) hace Dulce Mar√≠a.

El punto de partida ser√≠a el √©xodo del Mariel en 1980 y su consiguiente impacto sociol√≥gico, y como rompeolas, el llamado Per√≠odo Especial, con todos los cambios sociales que conllev√≥ (varios de los antologados en estas p√°ginas nacen precisamente en los a√Īos iniciales de la d√©cada del 90). ‚ÄúTambi√©n en los ochenta hubo un cambio de pol√≠tica hacia las religiones que poco a poco se fueron incrementando y tambi√©n visualizando en el pa√≠s como la santer√≠a, abakuas, cat√≥licos, protestantes, entre otras‚ÄĚ. El siguiente p√°rrafo de Sotolongo resume estas ideas:

‚ÄúLos j√≥venes nacidos despu√©s del ochenta se criaron con el Elegg√ļa en la esquina de la sala y el crucifijo en el cuello, no hab√≠a que esconder los santos y esto tambi√©n influy√≥ en su ideolog√≠a y forma de ver el mundo, no ya a partir del prisma del materialismo con que lo vieron sus padres y abuelos. En lo econ√≥mico se despenaliz√≥ el d√≥lar y empezaron a circular las dos monedas. Crecieron con el Per√≠odo Especial por lo que sufrieron m√°s carencias que generaciones anteriores. La Uni√≥n Sovi√©tica desapareci√≥ y con ellas las latas de carne rusa, los viajes al campo socialista y hasta los mu√Īequitos que fueron m√°s reacios al cambio e incre√≠blemente quedaron en la memoria com√ļn de varias generaciones. Las computadoras fueron fiel compa√Ī√≠a de su adolescencia, los celulares parte de su cuerpo y alma y piercing, tatuajes y u√Īas postizas, la forma de relevarse ante un pasado de melenas cortadas a la fuerza‚ÄĚ.

Muchos de estos temas, y la libertad de poder expresarlos en su obra, afloran en Círculos de agua.

El uso de frases en ingl√©s, menciones a figuras de la m√ļsica y el cine, incluso la auto-referencialidad‚Ķ caracterizan a varios de estos autores. ‚ÄúHay que subrayar el preciosismo con que se trat√≥ el lenguaje, el dominio de la imagen, facilidad para la met√°fora, poder de s√≠ntesis, la palabra precisa, desnuda sin afeites con exactitud casi matem√°tica, de ah√≠ una vez m√°s la sumatoria lezamiana, pero ahora con el nombre, el sustantivo pujando por desplazar al adjetivo. Esta generaci√≥n 0, arras√≥ con premios y aunque no fueron muy comprendidos por el p√ļblico lector, si encontraron su propia forma de decir y hoy se puede hablar de ellos como una generaci√≥n literaria aunque ciertamente no hay una revista literaria que los respalde‚ÄĚ, destaca.

C√≠rculos como cuando lanzas una pieza al lago al agua y surgen las olas conc√©ntricas, expandi√©ndose, pero c√≠rculos que se convierten en remolino y arrasan con todo. Si el agua emerge ‚Äúcomo l√≠nea de separaci√≥n, horizonte, como algo que limpia o debe limpiar los vicios, aunque sea a trav√©s de la muerte‚ÄĚ, los j√≥venes nacidos despu√©s de los ochenta ‚Äúcambiaron la sangre tan utilizada en cuentos de la generaci√≥n 0 por el agua‚Ä̂Ķ Nos insiste Dulce Mar√≠a Sotolongo que si ‚Äúla sangre es la muerte, el agua es renacimiento, bautizo y renacer es cambiar‚Ķ‚ÄĚ

¬ŅA qui√©nes leeremos en C√≠rculos de agua? ¬ŅY qu√© caracteriza su narrativa generacional? Los autores antologados ‚Äďen el orden cronol√≥gico en que aparecen‚Äď son los siguientes: Abdel Mart√≠nez Castro, Alexander L√≥pez D√≠az, Alexander Jim√©nez del Toro, Amelia Rabaza, Anisley Miraz, Ariel Fonseca, Claudia K. Evercloud, Daniel Zayas, David Peraza, Daylon W. Hern√°ndez, Elaine Vilar, Erian Pe√Īa, Eric Flores Taylor, Ernesto A. D√≠az, Gabriel Su√°rez, Gian Carlos Brioso, Gustavo Vega, Hugo Favel, Juan Carlos O¬īFarrill, Ketty Blanco, Marlos Luis Herrera, Mariene Lufri√ļ, Martha Acosta, Patricio R. Mart√≠nez, Rams√©s Sotolongo, Ra√ļl Goenaga, Reynier Arro, Rosamary Arg√ľelles, Sa√≠li Alba, Yasel Toledo, Yasmany Gonz√°lez, Yeney de Armas y Yonnier Torres. Son j√≥venes de diferentes partes del pa√≠s, varios ganadores de importantes premios, algunos m√°s conocidos que otros, pero todos con similares inquietudes, y sobre todo b√ļsquedas.

Y en cuanto a las caracter√≠sticas de su narrativa ‚Äďque la diferencian de las generaciones precedentes‚Äď nos dice Sotolongo Carrington que encontramos un profuso tratamiento psicol√≥gico en los personajes; la violencia les ha llegado por v√≠as diferentes: el cine, la televisi√≥n, los juegos, la m√ļsica; el miedo a las enfermedades de trasmisi√≥n sexual sede espacio ante la pornograf√≠a, pero en estos cuentos sus protagonistas son v√≠ctimas no victimarios de valores que hay que retomar; tras la aparente apat√≠a del absurdo, hay lucha, sobrevivencia deseos de cambiar; tienen un respeto palpable a figuras de la literatura cubana como Jos√© Lezama Lima y Virgilio Pi√Īera. ‚ÄúSon muchachos cultos con un alto nivel de lectura‚ÄĚ, dice.

‚ÄúEstos j√≥venes se expresan sin temor, reflejan la sociedad que les toc√≥ vivir desde una perspectiva no tan ap√°tica como cr√≠tica porque est√°n seguros de la necesidad de un cambio‚ÄĚ, resumen Dulce Mar√≠a. Y a√Īade que ‚Äúellos han comenzado un viaje sin regreso hacia un futuro prometedor donde son los j√≥venes, los protagonistas‚ÄĚ. Pistas de este viaje las podemos encontrar en la lectura de los cuentos incluidos en C√≠rculos de agua. Nacidos despu√©s de los 80.