Alicia Alonso


Premio Nacional de Danza 2020: Johannes García

Desde 1998 se genera por parte del Consejo de Artes Escénicas de Cuba (CNAE) el máximo galardón Premio Nacional de Danza. Este valora el recorrido por la obra de toda la vida, los representantes más meritorios en la danza cubana de acuerdo a su obra, aporte y  relevancia. Su entrega es anual, tras el criterio de un jurado especializado en el Arte Danzario.

Entre la lista de laureados se encuentran: Alicia Alonso, Ramiro Guerra, Fernando Alonso, Eduardo Rivero, Rogelio Martínez Furé, las llamadas cuatro joyas (Aurora Bosh, Mirtha Plá, Josefina Méndez y Loipa Araujo), entre muchos otros de gran relevancia en los hallazgos de la danza cubana.

La fecha de entrega de este premio figura el 29 de abril, a prop√≥sito del D√≠a Internacional de la Danza, pero en esta ocasi√≥n en medio de la pandemia Covid-19 oblig√≥ a posponer su entrega, al igual que m√ļltiples intervenciones.

Este 22 de julio en la sede habitual del CNAE fue concedido el Premio Nacional de Danza al Maestro, Director y Core√≥grafo Juan Jes√ļs Garc√≠a Fern√°ndez, con nombre art√≠stico Johannes Garc√≠a. Este lauro fue valorado por los tambi√©n premios de danza: Alberto M√©ndez (presidente del jurado), Isabel Bustos, Santiago Alfonso, Manolo Micler y Miguel Iglesias, adem√°s el dise√Īador Gabriel Hierrezuelo y el periodista Jos√© Luis Estrada Betancourt.

Johannes Garc√≠a, maestro de gran relevancia en la danza folcl√≥rica cubana, en 1961 entra en el Conjunto Folkl√≥rico Nacional de Cuba (CFNC), acompa√Īado de la savia y referencia de figuras como Rodolfo Reyes, Santiago Alfonso, Alberto Alonso, Roberto Espinosa, Roberto Blanco, Eugenio Hern√°ndez Espinosa, Adolfo de Lu√≠s, Nelson Door, entre otros.

En dicha instituci√≥n alcanzo en breve tiempo la categor√≠a de Solista, m√°s tarde los niveles de Primer Bailar√≠n y sus desempe√Īos como core√≥grafo. Tambi√©n en 1980 debido a su trayectoria en este espacio fue nombrado director del CFNC, instituci√≥n por excelencia, que indaga en los acervos culturales de la danza cubana.

De muy joven fund√≥ y dio origen a m√ļltiples espacios y movimientos culturales, entre ellos la Escuela para Bailarines de Cabaret en Cuba, con sede en el Teatro de la Central de Trabajadores de Cuba, el Conjunto Folcl√≥rico Universitario, la Comparsa de la FEU (1969-1991).

El recorrido inquieto de este creador lo lleva ya en septiembre de 1992 a crear su propia compa√Ī√≠a profesional de nombre ‚ÄúCompa√Ī√≠a de Danzas Tradicionales de Cuba JJ‚ÄĚ, espacio formador de una est√©tica y estilo en medio de la danza folcl√≥rica, el cual es y ha sido base para muchos int√©rpretes del baile y la danza folcl√≥rica cubana.

Los pretextos y objetivos de esta compa√Ī√≠a es indagar en el panorama de nuestra cultura popular tradicional, los cantos, bailes y toques de las diferentes manifestaciones que integran nuestras huellas y herencias culturales.

En su repertorio resaltan obras como Deidades Cubanas, Alegor√≠a al Machete, Aqu√≠ estamos, M√ļsica Popular, Polirritm√≠a, Afrocubanizate, Recuerdos de la Rumba, Casa¬† de Vecindad, √Āfrica del Caribe Soy, Cimarr√≥n, La otra Rumba de Pap√° Montero y, la obra m√°s reciente, Arar√°

Sin dudas un premio que tributa a la alegría, el respeto, a la labor de toda una vida. Le decimos desde el Portal del Arte Joven Cubano ¡Muchas felicidades! Le damos las gracias por compartir y dejar tantas huellas en la danza y la cultura cubana. Su fuerza tributa emociones y sentido en la creación de todos los tiempos.


Nuestra Alicia

En blanco y negro pasan las im√°genes. Su figura m√≠tica y delicada de cisne se alza sobre el escenario. Es toda gracia. Esa es Alicia Alonso. Pero la muerte no entendi√≥ de belleza y hoy nos ha arrebatado a nuestra inconfundible y √ļnica prima ballerina assoluta.

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Di√°logos con la danza por siempre

A mi amigo Geovanny Montero, quien me tentó a mirar y encontrar el tesoro que alberga.

Di√°logos con la danza.

Una de las estrategias que lleva a cabo el Centro Provincial del Libro y la Literatura de Pinar del R√≠o es promocionar ‚Äďpersistentemente‚Äď y tratar de acercar al lector en pe√Īas, ferias y otros espacios culturales, a aquellos t√≠tulos existentes en las diferentes librer√≠as de Vueltabajo. Y, por supuesto, uno de ellos es Di√°logos con la Danza, de Alicia Alonso.

Antes bien, no constituye exactamente el eje de estas notas la muy reciente presentaci√≥n del texto de la Prima Ballerina Assoluta, en la Casa de Cultura Pedro Junco, de Pinar del R√≠o[1]. Sin restarle m√©rito a dicha eventualidad, nos inquieta algo m√°s, algo que nos puede tentar toda la vida: hurgar y redescubrir los m√©ritos de Di√°logos con la Danza, el magn√≠fico libro que Alicia regalara en fecha tan temprana como 1986 y que hace nueve a√Īos devolvi√≥ en edici√≥n ampliada la Editorial Letras Cubanas.

Por supuesto, a cualquiera se le escapar√≠a una carcajada al escuchar o leer semejante cosa, ¬°pensar un libro a nueve a√Īos de su lanzamiento![2] Sin embargo, el acto no tiene nada de descabellado, y s√≠ de muy necesario, de imprescindible, ya que se trata de una obra de inmenso valor cultural y art√≠stico, √ļtil no solo para bailarines cubanos sino del mundo, un material de consulta indispensable para todo te√≥rico e investigador de la escena.

Redescubrir, ubicar este texto es esencial, pues en muchos casos no se tiene conocimiento de su existencia o no se est√° bien claro de la amplitud de su contenido, del cual el lector puede apropiarse y comprender mejor los vericuetos de la danza.

Di√°logos con la danza cuenta con el r√©cord nada m√°s y nada menos de seis ediciones (tres cubanas, una argentina, otra espa√Īola, y una mixta entre M√©xico y nuestro pa√≠s); cosa que raras veces alcanza un volumen relacionado con la teor√≠a del arte u otra materia en el contexto actual. No obstante, la calidad de la obra se impone y lo merece.

Portada de Di√°logos con la danza. Editorial Letras Cubanas, 2010.

Desde que accedemos a las primeras cuartillas de este libro descubrimos dádivas incontables en vista de que tiene la cualidad de no circunscribirse a lo biográfico, lo cual de por sí lo hubiese hecho interesante, pues estaría contado desde la primera persona, sino que abre su espectro para develarnos los vínculos que ha sostenido la Prima Ballerina Assoluta cubana con grandes personalidades de la danza y el arte, con cuestiones esenciales de la técnica, tradición y teoría de la danza.

Todo un saber que Letras Cubanas agrupa y que vio la luz por primera vez en art√≠culos escritos por Alicia o entrevistas que se le ha realizado y que han sido publicadas en revistas y peri√≥dicos de Venezuela, Cuba, EE.UU, Espa√Īa, Portugal, Brasil, Chile, entre otros pa√≠ses.

El amplio volumen de 435 cuartillas se ofrece, seg√ļn nuestra mirada, en seis partes. La primera de todas, que hemos llamado Exordio, encierra tres paratextos, Env√≠o editorial, por parte de Letras Cubanas; Como un rayo de luz, de Dulce Mar√≠a Loynaz (1902-1992) y Al lector, de Alicia Alonso(1920), que nos dan cardinales y legitiman el contenido de Di√°logos con la danza.

Por ejemplo, en Como un rayo de luz[3], Loynaz, tomando como referente palabras de la reconocida danzarina moderna Isadora Duncan (1878-1927), l√ļcidamente compara a una interprete danzaria con un rayo de luz que se posa en una flor y nos propone una atendible contemplaci√≥n del oficio de la bailarina y la danza: ‚ÄúEl baile es un arte independiente del arte dram√°tico; es un arte puro, casi un rito. La bailarina no es una actriz, es una sacerdotisa, lo ha sido al menos en otros siglos y otras civilizaciones. Es una luz que se mueve, que se desprende de su propio foco, esto es, de su persona, y puede vivir por unos instantes sin asirse a nada‚Ķ Ning√ļn otra artista lo consigue en la tierra, ni siquiera el poeta‚ÄĚ [4].

Tambi√©n Dulce Mar√≠a en Como un rayo de luz, realiza una analog√≠a, una muy justa equivalencia entre el virtuosismo de Ana Pavlova, la m√°s grande bailarina de ballet de todos los tiempos, y Alicia Alonso. De ah√≠ que ha sido muy sabio por parte de Letras Cubanas, incluir en la sexta edici√≥n de Di√°logos…, la rese√Īa que publicara en el ’40 la Loynaz, pues m√°s que un atisbo literario, funciona como perfecto introito que valida una vez m√°s la figura de Alicia Alonso y su saber, que late en Di√°logos con la danza.

Desde luego, si en Como un rayo de luz Dulce María Loynaz define la calidad del arte de Alicia, esta, la Alonso, en Al lector, un prólogo a la edición cubana de 2000, que se incluye en el volumen ampliado de 2010, con extrema sencillez y profundidad nos invita y muestra el amplio caudal de saberes con el que se encontrará y del que se podrá apropiar el lector al recorrer las páginas de Diálogos con la danza.

Así es que los tres exordios que presentan el contenido de Diálogos…, lejos de ser un exceso editorial, son tres necesarios abordajes que se complementan y nos seducen a la lectura del libro firmado por nuestra Alicia Alonso.

Como los actos que componen una pieza de ballet cl√°sico, as√≠ Recuerdo y Reflexiones, Textos m√≠nimos, Di√°logos con la prensa y Galer√≠a de fotos, son secciones que albergan propiamente el saber acumulado durante m√°s de 70 a√Īos de vida art√≠stica de Alicia Alonso, quien, sin caer en un lenguaje petulante o ret√≥rico, nos acerca a pasajes de su vida, su participaci√≥n en numerosos eventos, concursos art√≠sticos, ofrece su criterio sobre el repertorio y la ense√Īanza art√≠stica de danza entre otros pormenores.

Una las mencionadas secciones y que m√°s no seduce es Recuerdo y Reflexiones. En esta, la Directora del Ballet Nacional de Cuba abre sus memorias al conocimiento y el debate.

Por ejemplo, el primer artículo que abre el libro[5], Primeros recuerdos, primeros pasos en la danza (1981), con extrema síntesis Alonso revela, desde la comicidad del tono con que cuenta, aspectos medulares y poco abordados de su vida personal y artística.

Uno de estos relatos nos muestra c√≥mo despu√©s que fueran donadas a la Sociedad Pro-Arte Musical un par zapatillas de ballet y a ninguna de las estudiantes de danza le sirviera, estas fueran exactamente de la talla de la ni√Īa Alicia, quien desde entonces qued√≥ prendida con el regalo recibido, tal como sucedi√≥ con Cenicienta.

Otro de los sinceros relatos de Primeros recuerdos‚Ķ, se centra en el momento en que Alicia bail√≥ frente a la gran bailarina argentina Antonia Merc√© y olvid√≥ una parte de la obra que interpretaba teniendo que improvisar el resto de la pieza y curiosamente fuera felicitada por su danza o las razones por las que la Merc√© tiempo m√°s tarde la identific√≥ entre una multitud frente a su camerino, por dos detalles: nunca olvid√≥ la pieza que bailara la ni√Īita Alicia, y fundamentalmente porque los rasgos f√≠sicos de aquella eran muy perecidos a los suyos.

Tambi√©n, la secci√≥n Recuerdo y Reflexiones destaca por su riqueza art√≠culos como Sobre la escuela cubana de ballet (de suma importancia para aquellos que deseen conocer los principios que sustentan la Escuela Cubana de Ballet), El ballet rom√°ntico, Defender nuestra identidad, El clasismo hoy y ma√Īana, Apuntes sobre Giselle, Fokin en la memoria, Antony Tudor: el creador, el maestro, George Balanchine: el gran m√ļsico de la danza, Conversaciones sobre tema y variaciones.

En otras secciones del libro como Textos m√≠nimos y Di√°logos con la prensa se muestran interesantes art√≠culos y rese√Īas como Antonio bailar√≠n de Espa√Īa, En la muerte de Rudolf Nureyev, Danzar por los Or√≠genes, Disciplinar el talento y De una patria que baila; en el caso de la primera y de la segunda secci√≥n Bailo luego existo, Lo inagotable en la danza y La t√©cnica como naturaleza y respuesta emotiva.

Cierra Di√°logos con la danza la copiosa secci√≥n Galer√≠a de fotos, en que gentilmente se re√ļnen una amplia gama de im√°genes de la Prima Ballerina Assoluta acompa√Īada por reconocid√≠simas personalidades del arte como el eminente pianista Arthur Rubinstein, el pintor Pablo Picasso, la poetisa Dulce Mar√≠a Loynaz, el tenor Placido Domingo, el escritor Alejo Carpentier, el pintor Wilfredo Lam, el sabio y antrop√≥logo Fernando Ortiz, el poeta Nicol√°s Guill√©n.

Asimismo componen esta secci√≥n retratos de Alicia acompa√Īada por mandatarios como Fidel Castro Ruz, el ex rey de Espa√Īa Juan Carlos, el expresidente chino Mao Tse-tung, y figuras eminentes de la danza como el cr√≠tico ingl√©s Arnold Haskell y los excelentes bailarines y core√≥grafos Antonio Gades, √ćgor Yousk√©vitch, Maurice Bejart, Antony Tudor, Alicia M√°rkova, Anton Dulin, Margot Fonteyn.

De igual manera, componen Galería… momentos especiales en que Alicia interpreta a Giselle, a Odette en el Lago de los cisnes, Dido abandonada o La Diva María Callas, etc.

Diálogos con la danza no es un libro fácilmente superable. Sus muchas ediciones no se deben a que su autora sea quizás la bailarina más afamada y técnicamente perfecta del siglo XX, sino a que esta extraordinaria mujer se superó más allá de la expresividad de su cuerpo: convirtió la palabra en vehículo para, como tal como lo hacían los antiguos maestros con sus discípulos, legarnos una fuente inagotable de saber, dejarnos ver más a través de la luz de sus pensamientos.

Alicia no sólo se ha posado en escena, tal como un rayo de luz lo hace sobre una flor, sino que ahora, con la marca de sus días sobre cuartillas, se inscripta para bien en nuestras almas. Diálogos con la danza ha sido el excelente vehículo para lograrlo.

[1] Di√°logos con la danza, de Alicia Alonso, fue presentado por el autor de estas notas el 22 de agosto de 2019, en la Casa de Cultura Pedro Junco.

[2] Fue presentado por primera vez el 30 de diciembre de 2010 en el Museo de la Danza, en La Habana.

[3] Una rese√Īa que se publicara en 1948 y que motiv√≥ a que se le entrega a Dulce Mar√≠a Loynaz el Premio Cervantes (1992), se incluye en la tercera edici√≥n y en la del 2010 de Di√°logos con la danza.

[4] Alonso, A. (2010) Di√°logos con la danza, editorial: Letras Cubanas, La Habana, Cuba.

[5] Estimamos que Letras Cubanas ha realizado un pormenorizado y de tremenda calidad en la edici√≥n y correcci√≥n de todos los art√≠culos, rese√Īas y entrevistas que se agrupan en el texto.


El Ballet en Cuba: Apuntes hist√≥ricos desde C√ļpulas

(Publicado inicialmente en La Jiribilla, versionado para el Portal del Arte Joven Cubano)

Su visibilización entre los títulos que estuvieron a la venta en el Pabellón Cuba, sede la Asociación Hermanos Saíz, en el recién concluido Festival de las Artes, y su creciente presencia en diferentes librerías del país, me han convocado a un acto de reconciliación conmigo mismo. He aguardado demasiado en comentar uno de los materiales más interesantes que haya leído sobre la danza, la cultura cubana en general y, por eso, mediante estas notas, hago un ejercicio de justicia donde propongo al lector un acercamiento El ballet en Cuba: apuntes históricos, de Miguel Cabrera.

El volumen de 364 cuartillas, publicado en 2012, es una de las propuestas m√°s atractivas entregadas por la Editorial C√ļpulas, de la Universidad de las Artes de Cuba, quien para esta edici√≥n colabor√≥ con Ediciones Aurelia.

En ese sentido, remarcamos que El ballet en Cuba‚Ķ, tiene tanto m√©rito como hecho poligr√°fico como por su contenido. Cuando estamos en presencia u ojeamos este t√≠tulo, nos seduce su belleza f√≠sica, su acabado. Podr√≠amos referir que goza de una de las mejores facturas que podamos encontrar en un libro de estos tiempos nacionales. Sus gruesas cuartillas de papel cromado y su resistente cubierta nos auguran que el libro puede ampliamente resistir el paso de los a√Īos.

La selecci√≥n de colores y la ilustraci√≥n es un trabajo exquisito. En la portada, como resumen, se encuentran nada m√°s y nada menos que las im√°genes de tres importantes bailarinas de todos los tiempos: Fanny Elssler, en el centro Alicia Alonso en sus primeros a√Īos como bailarina, y Anna P√°vlova. Las figuras de estas grandes presiden la rica gama de fotos, litograf√≠as, grabados y dibujos de calidad, que versan de presentaciones o personalidades relacionadas con el ballet cubano, o que son parte de √©l; ampliando nuestras lecturas y compresiones sobre esta pr√°ctica danzaria y sus creadores.

Pero si nos seduce la probada factura del material que entrega la Editorial C√ļpulas, mucho m√°s lo hace el texto, el sustancial contenido que lega al mundo de la danza el historiador del Ballet Nacional de Cuba, Miguel Cabrera (1941).

Tenemos la entera certeza que esta obra ser√° fundamental en el √°mbito de la danza, y que sobrar√°n en el mundo aquellos que quieran adquirir este inestimable escrito pues, con una escritura muy clara, en √©l quedan rigurosamente registrados en 11 cap√≠tulos: El nacimiento de una tradici√≥n; Coppelia y P√°vlova en la Rep√ļblica neocolonial;¬†Grandeza y Limitaciones de la Escuela de Ballet de la Sociedad Pro-Arte Musical de La Habana; Alicia, Alberto y Fernando: la gran simiente; Las Cuatro Joyas; Dos Ilustres Herederas: Mar√≠a Elena LLorente y Martha Garc√≠a; Las Tres Gracias; La presencia masculina: consolidaci√≥n de una estirpe; El Ballet Nacional de Cuba en su gloriosa brega (1948-2011); Valoraciones de la cr√≠tica mundial y la Secci√≥n de Documentos, los teatros, fechas, personas con que se relacionaron en su visita a Cuba personalidades del ballet como la ardiente Elssler o la inigualable P√°vlova.

Adem√°s, se profundiza y corroboran datos, se saca a la luz una informaci√≥n acuciosa ‚Äďcreo con mayor profundidad en el siglo XX y XXl‚Äď ¬†sobre los primeros intentos de crear una academia de ballet en Cuba (aunque no tuviera el inter√©s de preparar a artistas profesionales), por la Sociedad Pro-Arte Musical de La Habana; y la formaci√≥n en este lugar de la mano de Igor Yavorski, de tres figuras esenciales para nuestro ballet: la entonces Alicia Mart√≠nez del Hoyo (despu√©s Alicia Alonso) y los hermanos Fernando y Alberto Alonso. As√≠ como la posterior formaci√≥n en el extranjero de estos que, en el caso de Alicia y Fernando Alonso, integraran las filas de la reci√©n fundada compa√Ī√≠a American Ballet Theater, en la que consolidar√≠an su t√©cnica y fama de mano de maestros eminentes como Mija√≠l Fok√≠n, George Balanchine o Antony Tudor.

Tambi√©n el texto, del Doctor en Ciencias Miguel Cabrera, muestra c√≥mo se hizo realidad el sue√Īo de la conformaci√≥n en 1948 de una compa√Ī√≠a Ballet Alicia Alonso, y en 1950 de una academia con el inter√©s de formaci√≥n de profesionales de ballet, a cargo de la tr√≠ada Alonso (Fernando, Alicia y Alberto).

De igual forma, nos muestra la frustraci√≥n de este empe√Īo durante la tiran√≠a de Batista (1952-1959) y su posterior realizaci√≥n, revitalizaci√≥n y desarrollo a partir del triunfo de la Revoluci√≥n.

Por todo lo mucho que aportan, son imprescindibles para todo estudioso de la danza y la cultura, para el interesado en general, las entrevistas que el historiador del Ballet de Cuba realiza a los Alonso, a las Cuatro Joyas del ballet cubano (Loipa Ara√ļjo, Mirta Pl√°, Aurora Bosch, Josefina M√©ndez), a la mezzo soprano y la soprano del ballet (Mar√≠a Elena Llorente y Martha Garc√≠a) y las Tres Gracias (Ofelia Gonz√°lez, Amparo Brito, Rosario Su√°rez), quienes ofrecen datos de car√°cter autobiogr√°fico sobre la trayectoria del Ballet Nacional de Cuba y la Escuela Cubana de Ballet; casi imposibles de obtener en otros materiales, ya que muchas de estas figuras lamentablemente no se encuentran entren nosotros o est√°n en diferentes geograf√≠as del mundo.

As√≠ tambi√©n, nos resulta interesant√≠simo, aunque rompe con el car√°cter diacr√≥nico de la historia, el art√≠culo relacionado con la presencia, fuerza y virilidad de muchos bailarines cubanos que han sido reconocidos a nivel mundial como Jorge Esquivel, Jos√© Manuel Carre√Īo o Carlos Acosta.

Asimismo, entre otros tesoros que guarda la antología, está una detalladísima lista de los estrenos y presentaciones del Ballet Nacional de Cuba y, a manera de anexos, que complementan perfectamente la compilación, una serie de documentos que están relacionados con su historia. ¡No podría ser más exquisita esta obra que nos entrega Miguel Cabrera!

Si bien nos hubiese gustado tener informaci√≥n m√°s amplia acerca del surgimiento de peque√Īos esfuerzos locales en funci√≥n de la ense√Īanza del ballet antes del triunfo de la Revoluci√≥n en provincias como Pinar del R√≠o, Villa Clara, Camag√ľey, Holgu√≠n; datos sobre el desarrollo hist√≥rico de compa√Ī√≠as como el Ballet de Camag√ľey, el Ballet de Santiago de Cuba, el Ballet del Teatro L√≠rico de Holgu√≠n o las influencias, cambios en la ense√Īanza y las Escuelas Provinciales de Ballet en Cuba. Despu√©s de todo, son parte del universo, del fen√≥meno del ballet en Cuba.

Estimamos que El ballet en Cuba: apuntes históricos, junto a excelentes títulos como Grandes Momentos del Ballet Romántico en Cuba, de Francisco Rey Alfonso o El Ballet y su mundo, de Roberto Méndez, es un volumen esencial para el arte del ballet y quienes lo amamos, una investigación seria y amplia que se puede reconocer como la primera en su tipo en historiar diacrónica y sincrónicamente el ballet en nuestro país.

Estamos seguros que en el futuro habr√° otras investigaciones que miren el fen√≥meno con otra perspectiva, tal vez con aquella de quien toma distancia temporal del fen√≥meno. Sin embargo, sabemos que el texto que nos entrega Miguel Cabrera, es y ser√° un referente obligatorio para el estudio serio del ballet en nuestra naci√≥n. Ahora, a varios a√Īos de su presentaci√≥n, una y otra vez nos queda disfrutar y aprender de El ballet en cuba: apuntes hist√≥ricos.

*Maestrante en Estudios Teóricos de la Danza
 

Alicia Alonso también es una cátedra iberoamericana de danza

El escritor Alejo Carpentier asegur√≥ que ‚ÄúAlicia Alonso pertenece a la excepcional estirpe de bailarinas que han dejado ‚ÄĒa veces no m√°s de cuatro, de cinco veces por siglos‚ÄĒ un nombre egregio en la Historia de la Danza‚ÄĚ. No tuvo duda al definirla as√≠, pues ella es un s√≠mbolo de exquisito talento art√≠stico y de humanidad que causa la admiraci√≥n de quienes la conocen o de instancias como la Organizaci√≥n de las Naciones Unidas para la Educaci√≥n, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la cual acaba de crear una C√°tedra Iberoamericana de Danza con el nombre de la reconocida artista.

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Celebró Cuba Día Internacional de la Danza en el Gran Teatro de La Habana

Por: Ismael Francisco

Agrupaciones cubanas celebraron el D√≠a Internacional de la Danza en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso, donde destacaron el Ballet Nacional de Cuba (BNC), Danza Contempor√°nea de Cuba (DCC), el Folcl√≥rico Nacional y las tambi√©n compa√Ī√≠as Lizt Alfonso y Acosta Danza.

El 29 de abril se conmemora en todo el mundo el Día Internacional de la Danza, instituido por la Unesco en 1982, para ponderar el natalicio del maestro y creador del ballet moderno Jean-Georges Noverre (1727-1810).

La Unesco otorg√≥ a Cuba la sede de las celebraciones este a√Īo.


Otorgan a Miguel Iglesias Premio Nacional de Danza 2018

Por: Ismael Francisco

El Premio Nacional de Danza 2018 fue entregado a Miguel Iglesias, director de Danza Contempor√°nea de Cuba (DCC), como reconocimiento a su labor al frente de una compa√Ī√≠a de vanguardia en esa manifestaci√≥n a escala mundial. Este galard√≥n le fue concedido la v√≠spera, en concordancia con la celebraci√≥n hoy del D√≠a Internacional de la Danza.

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Tomado del Sitio web de la UNEAC

Tal vez fue la experiencia primera de ni√Īa que sell√≥ para siempre mi comuni√≥n con el teatro, o la necesidad de ver una historia en plena acci√≥n, sin el atrezzo propio del cine y la televisi√≥n. Buscaba la fuerza, la energ√≠a de observar una historia a menos de veinte metros, la viveza de rostros inconfundibles y llegar a casa con una buena ense√Īanza para siempre. Esos recuerdos no se olvidan, crecen con el palpitar de los a√Īos.

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