Alfredo Guevara


Forodebate: La representaci贸n intelectual de la Revoluci贸n: creaci贸n, pensamiento social y comunicaci贸n

La Revoluci贸n cubana, por su car谩cter emancipatorio, estuvo obligada a convertir la cultura en uno de los ejes centrales de su acci贸n. El complejo escenario de transformaciones y deslindes ideol贸gicos reconfigur贸 aceleradamente la din谩mica del campo intelectual y sus pr谩cticas en el pa铆s. Lo social y lo cultural dejaron de asumirse como compartimentos estancos. En el centro de esas variaciones ocup贸 un espacio principal el debate sobre la responsabilidad, las tareas y el papel del intelectual frente a la Revoluci贸n.

Pasadas seis d茅cadas, la continuidad de estos an谩lisis resulta esencial. Importantes variables se han modificado. Cambios de paradigmas y ambientes generacionales, retrocesos visibles en los escenarios en que se forma, produce y se amplifica el pensamiento cultural, tensiones no resueltas en el plano institucional, modificaci贸n del eje de resistencia intelectual de la izquierda a escala planetaria, agotamiento de los nichos de reflexi贸n cr铆tica sobre nuestra realidad; pudieran contabilizarse entre los desaf铆os principales que asumen las pr谩cticas intelectuales en el momento actual que vive la Revoluci贸n Cubana.聽

Sobre el compromiso intelectual, las responsabilidades, el rol de los intelectuales en la Revoluci贸n, invitamos a reflexionar el venidero 7 de mayo a partir de las 10:00 a.m. en el Portal del Arte Joven Cubano, sitio web de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z. Acompa帽ar谩n esta iniciativa la Dr.Cs. Mely Gonz谩les Ar贸stegui, Profesora Auxiliar de la Universidad Central de Las Villas, y el joven historiador e investigador Fernando Luis Rojas, especialista del Instituto Cubano de Investigaci贸n Cultural Juan Marinello.

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La pol铆tica cultural en los a帽os fundadores de la Revoluci贸n cubana. Apuntes para un dilema que no cesa.

Por Mely del Rosario Gonz谩lez Ar贸stegui

Con el triunfo revolucionario en 1959, la noci贸n del compromiso pol铆tico para los intelectuales cubanos, su pacto con la sociedad, empieza a operar desde otra dimensi贸n, que prioriza la acci贸n y donde el ser de la palabra pasa por los horizontes del deber ser de la pol铆tica y sus contenidos pragm谩ticos. El gran dilema de los intelectuales abre sus fauces, expresada en la eterna contradicci贸n entre individuo y sociedad, entre artista y Revoluci贸n. En este trabajo apuntamos hacia ese dilema, dilema 茅tico y pol铆tico sobre todo, del sector intelectual en Cuba, en un contexto que se mueve entre 1959 y 1961, el a帽o de las reuniones de la Biblioteca Nacional y la celebraci贸n del I Congreso de Escritores y artistas, momentos claves para comprender el dise帽o y decursar de la pol铆tica cultural en el pa铆s.

Desde el inicio las interrogantes se multiplicaban: 驴C贸mo entender la cultura en una sociedad que entraba a una v铆a de construcci贸n socialista hasta entonces in茅dita? 驴C贸mo penetrar en el universo cultural cubano siendo sus defensores y a la vez los detractores de muchas visiones, c贸digos, mitos de nuestra cultura merecedores de olvido y repudio? 驴C贸mo defender la cultura nacional sin cerrarse al mundo, sin negar la diversidad, sin rechazar lo for谩neo que tambi茅n puede llegar a enriquecernos? Porque el problema de la cultura, en un proyecto como el de la Revoluci贸n cubana, asumido como proyecto de liberaci贸n desde el Tercer Mundo, privilegia l贸gicamente los cambios culturales y pol铆ticos, que no pueden esperar al desarrollo objetivo y por supuesto tambi茅n necesario de sus fuerzas productivas.

En la v铆a al socialismo no puede desestimarse la necesidad de encontrar los m茅todos, sistemas de est铆mulos, instituciones y dem谩s mecanismos adecuados al sector de las actividades intelectuales, precisamente 鈥減orque el campo espec铆fico de la funci贸n del intelectual es el campo de la lucha ideol贸gica鈥 (Barral, 1968:4). El intelectual produce elementos que se integran como cimientos en el campo subjetivo de la sociedad: valores, ideas, comportamientos, costumbres, ciencia. Pero no hay que olvidar que este campo ideol贸gico es tambi茅n un campo de lucha de clases, campo indispensable en el logro del triunfo revolucionario. En esta lucha siempre existir谩n individuos que intentar谩n frenar las nuevas transformaciones, por diferentes razones, y habr谩 que encontrar las formas de lucha id贸neas en cada momento para neutralizar cualquier posici贸n individualista y reaccionaria.

La cuesti贸n aqu铆 ser铆a encontrar el l铆mite y el equilibrio entre el inter茅s del artista y el inter茅s del proyecto revolucionario, la f贸rmula a trav茅s de la cual el inter茅s individual se refrenda en el proyecto colectivo y viceversa. Est谩 claro que las f贸rmulas tienen que ser inventadas y reinventadas constantemente, que no pueden alejarse de las circunstancias y las necesidades de cada contexto hist贸rico. Pero 驴c贸mo encontrar este equilibrio, esta confluencia de heterogeneidades, en un contexto en que a煤n los caminos no estaban del todo delineados y donde decenas de senderos se bifurcaban en el trayecto? 驴C贸mo asumir una postura coherente con el inter茅s del individuo/artista y el inter茅s del individuo/revolucionario?

No debe desestimarse, en este entramado de conflictos del mundo ideol贸gico vinculado al sector intelectual y art铆stico, la forma en que desde el a帽o 1959 se trabaj贸 con el sector de la cultura, no siempre dirigido por intelectuales o artistas propiamente. El Gobierno revolucionario compuls贸 a la direcci贸n de las instituciones culturales a muchos revolucionarios, a煤n y cuando no eran propiamente del sector. As铆 lo reconoce Alfredo Guevara cuando dice que m谩s que intelectuales eran animadores culturales y no protagonistas de la creaci贸n, eran m谩s pol铆ticos que intelectuales. 鈥淎l triunfo de la Revoluci贸n 茅ramos guerrilleros, simplemente.鈥 (Estupi帽谩n, 2009:14).

Pero la Revoluci贸n, con un proyecto que hab铆a conmovido y trastocado tan profundamente las ideas y los sentimientos de todos los cubanos, ahora exig铆a elaboraciones intelectuales m谩s revolucionarias, porque ya no depend铆a de lo que en el fondo es decisivo en el capitalismo: la reproducci贸n de tipo capitalista de las relaciones, sino de una intencionalidad creadora de relaciones, de una visi贸n cultural que sostuviera las relaciones sociales y las transformara cualitativamente diferentes al sistema anterior. De manera que la necesidad y el car谩cter del proceso exig铆a un pensamiento reflexivo y una radicalizaci贸n hacia cambios que se acercaran a los ideales m谩s subversivos de la historia de Cuba, vinculados a la b煤squeda de una sociedad m谩s justa, m谩s digna, antimperialista y humana. La pol铆tica se impon铆a inevitablemente en el entorno, y exig铆a de definiciones en al campo de la cultura.

Si tenemos en cuenta los logros alcanzados en el campo de la cultura nacional en Cuba, la relaci贸n entre pol铆tica y cultura podr铆a parecer una mezcla sencilla, sin embargo no lo es. Como afirmara el escritor, poeta, dramaturgo y ensayista cubano Ant贸n Arrufat al recibir el Premio Nacional de Literatura 2000, en cualquier momento de la historia 鈥渓a relaci贸n inevitable del artista con el Estado o el Poder no ha sido f谩cil ni placentera (鈥)鈥 (Arrufat, 2001: 3).

Las pautas de la pol铆tica cultural de la Revoluci贸n en defensa de ese ideal social que ya desbordaba los l铆mites de la sociedad cubana para extenderse a toda Am茅rica Latina y el Tercer Mundo quedaron recogidas en 鈥淧alabras a los intelectuales鈥. En un ambiente de muchas tensiones y controversias, se reunieron con Fidel Castro en la Biblioteca Nacional las figuras m谩s representativas de la intelectualidad cubana, artistas y escritores discutieron sus puntos de vista sobre distintos aspectos de la vida cultural y sus posibilidades de creaci贸n.[1]

En este contexto, la inconsistencia pol铆tica del intelectual ante un cambio radical de la sociedad, interpretada como ambivalencia y miedo por muchas de las figuras de la dirigencia revolucionaria, fue vista por algunos como algo inevitable en este sector, por lo que se ha dado en llamar el 鈥減ecado original de los intelectuales鈥. Fidel fue en este sentido muy cuidadoso, para no herir m谩s a煤n las susceptibilidades 鈥渆l campo de la duda queda para los escritores y artistas que sin ser contrarrevolucionarios no se sienten tampoco revolucionarios鈥 (Castro, 1960:8). Consider贸 que no se deb铆a renunciar al convencimiento de todos aquellos que albergaran alguna duda, que estuviesen confundidos o no comprendieran bien el alcance del proceso.

La visi贸n de que dentro de la Revoluci贸n estar铆an todos aquellos intelectuales que estaban de acuerdo con sus posiciones econ贸micas y sociales a pesar de no coincidir exactamente con sus posiciones filos贸ficas e ideol贸gicas fue un momento de distensi贸n que tranquiliz贸 a muchos intelectuales preocupados por el curso radical de la Revoluci贸n. Fidel consider贸 a este sector de la intelectualidad cubana un reto para el proceso, en tanto deb铆a prest谩rsele una mayor atenci贸n, que permitiera un mayor acercamiento, pero en el sentido de ganarlos, no para discriminarlos. Y en eso estar铆a la grandeza de la obra revolucionaria, que solo renunciar铆a a quienes fueran activamente contrarios a la Revoluci贸n.

As铆 pues, habr铆a que conformar una pol铆tica para esa parte de los intelectuales y escritores que no coincid铆an con todas las proyecciones de la Revoluci贸n, o no entend铆an algunas de sus medidas, pero que nunca se enfrentar铆an a ella para destruirla o hacerle un da帽o irreversible. Esos intelectuales deb铆an encontrar su lugar, un campo donde trabajar y crear, donde su esp铆ritu creador tuviera oportunidad y libertad para expresarse. Pero siempre dentro de la Revoluci贸n, porque la Revoluci贸n tambi茅n ten铆a el derecho de defenderse, de ser y de existir, 鈥減or cuanto la Revoluci贸n significa los intereses de la Naci贸n entera, – define Fidel- nadie puede alegar con raz贸n un derecho contra ella鈥 (Castro, 1960:8). Que no se convirtiera este mensaje en frase manida o discurso vac铆o, he ah铆 el gran reto, no siempre bien encauzado y respondido por quienes han tenido en sus manos los resortes de la pol铆tica cultural en Cuba.

El dilema entre la pol铆tica y la creaci贸n art铆stica.

No hubo tema m谩s debatido en estos a帽os de dise帽o de la pol铆tica cultural que no fuera el relacionado con la libertad de creaci贸n art铆stica. El tema ya hab铆a surgido en las conversaciones de Fidel con Sartre y que Lisandro Otero recogi贸 en el libro Conversaciones en la Laguna. El propio Fidel declar贸 que tambi茅n esta cuesti贸n le hab铆a sido planteada por el escritor norteamericano Wright Mills, de forma que ya hab铆a tenido la oportunidad de ir esclareciendo la posici贸n del gobierno revolucionario.

Muchas de las m谩s interesantes interrogantes se dieron precisamente vinculadas a la dicotom铆a que surge luego de estas reuniones de la Biblioteca Nacional a partir del problema de la creaci贸n art铆stica en la revoluci贸n: 驴C贸mo mantener el esp铆ritu de la creaci贸n art铆stica en los cauces que marcaban las palabras de Fidel? 驴C贸mo ser consecuentes con la l铆nea: 鈥淒entro de la Revoluci贸n todo; contra la Revoluci贸n ning煤n derecho鈥, sin dejar de ser creativos y originales? 驴Qui茅n trazaba la l铆nea divisoria entre el 鈥渄entro鈥 y el 鈥渃ontra鈥? 驴C贸mo impedir que en nombre de la 鈥渄efensa鈥 de la Revoluci贸n se escondieran posiciones oportunistas y se cometieran excesos de todo tipo? 驴C贸mo neutralizar a la mediocridad que lleva al dogmatismo por no poder interpretar y actuar en la dial茅ctica que tiene que imprimirse al proyecto socialista? 驴C贸mo observar la necesaria e inevitable correlaci贸n pol铆tica/cultura sin que la cultura se convierta en lo que se帽alaba Fernando Mart铆nez: en 鈥渇rente鈥 que se atiende 鈥減ol铆ticamente鈥? (Mart铆nez, 2009:33)

No era nueva la idea de que dentro de una revoluci贸n de car谩cter socialista habr铆a de llevarse a efecto un cambio en la conciencia de los hombres que construir铆an la nueva sociedad, y ese cambio ten铆a mucho que ver con el surgimiento de una nueva cultura y la eliminaci贸n paulatina de los rasgos propios de la ideolog铆a burguesa. Fidel enfatiza entonces en la necesidad de que se produjera una revoluci贸n cultural dentro del proceso de revoluci贸n econ贸mica y social que viv铆a la sociedad cubana.

Ya en los momentos en que se desarrollan las reuniones de la Biblioteca Nacional se hab铆an producido mejoras en las condiciones de vida y trabajo de muchos artistas, hab铆a comenzado la construcci贸n de Casas de Cultura, el impulso a las instituciones culturales, hab铆a comenzado la inmensa obra educacional. Se mostraban garant铆as, y muchas de ellas se aseguraban como proyecci贸n futura, por eso se insiste en que era imposible que la Revoluci贸n fuera a liquidar las condiciones que ya hab铆a tra铆do consigo.

Las instituciones culturales hab铆an pasado una etapa dif铆cil, entre la usual carencia de recursos y abandono y la cooptaci贸n de funcionarios y voceros. A pesar de que Cuba pose铆a una riqu铆sima historia de la literatura y las artes, ellas eran sobre todo asunto individual y de peque帽os grupos, que sobreviv铆an con duros esfuerzos, compart铆an esas tareas con el periodismo y con trabajos muy ajenos para ganarse la vida, o consegu铆an papeles y encargos en radio, y televisi贸n.

Ambrosio Fornet reconoce que los artistas cubanos se hab铆an formado en una fecunda contradicci贸n, con la clara conciencia de que su tradici贸n era la vanguardia. 鈥淒e ah铆 que, -dice- mientras los economistas hablaban de la necesidad de salir definitivamente del subdesarrollo, nosotros habl谩ramos de instalarnos definitivamente en la modernidad. Rechaz谩bamos el latifundio, el racismo y el realismo socialista, -para poner tres ejemplos muy dis铆miles entre si- por la misma raz贸n: todos eran signos de atraso. La Revoluci贸n se nos aparec铆a como el medio m谩s r谩pido y seguro de lograr nuestro objetivo no solo en el campo de la cultura, sino en todos los aspectos de la vida social鈥 (Fornet, 2009a:6).

Por otra parte, Fornet tambi茅n enfatiza en que las transformaciones radicales de la vida social, y con ellas la aparici贸n de un p煤blico masivo, eran factores que no pod铆an dejar de influir en la obra de los 鈥減roductores鈥 culturales. Ahora los intelectuales y artistas podr铆an crear con total autonom铆a, gracias al apoyo de instituciones aut贸nomas y a la subvenci贸n estatal, que los libraba de las 鈥渟ervidumbres del mercado鈥. Abordar con tanta nitidez las ventajas que para los propios artistas tra铆a el proceso revolucionario, aclar贸 a muchos que, incluso siendo beneficiados en el orden de la seguridad social y las condiciones id贸neas para la creaci贸n, se dejaban llevar por la confusi贸n ideol贸gica del momento y los prejuicios hacia un orden que a todas luces impon铆a mayor radicalizaci贸n.

Es cierto que en los predios de algunas instituciones culturales, incluso creadas por la Revoluci贸n, como fueron por el ICAIC y el magazine Lunes de Revoluci贸n, ya se hab铆an producido fuertes encontronazos, (tal es el caso de la intensa discusi贸n surgida a partir de la negativa del ICAIC de exhibir el documental PM), pero tambi茅n es verdad que hoy se conocen m谩s a fondo las razones, que llevan a desestimar una sobrevaloraci贸n de esta cuesti贸n para la etapa. Un criterio de Garrand茅s subraya esta idea: 鈥渓as pol茅micas son buenos term贸metros para medir la temperatura intelectual de una 茅poca pero no son su verdad鈥 (Garrand茅s, 2008:286).

Tampoco se pueden obviar los cuestionamientos temerosos de intelectuales como Virgilio Pi帽era, sobre los l铆mites que se estaban imponiendo a la creaci贸n intelectual en la Revoluci贸n. Otras figuras prestigiosas, como fue el caso de Guillermo Cabrera Infante, llegaron a prever la posible existencia de un 鈥渆stalinismo cubano鈥 (Otero, 1984:108).

Fuera del contexto hist贸rico en que se desarrollaban estas discusiones resultar铆a imposible comprender los l铆mites que comenzaban a imponerse en la esfera del arte y la literatura. Pero si tenemos en cuenta el condicionamiento pol铆tico de las mismas, remarcadas por las palabras de Fidel, visualizar铆amos la raz贸n fundamental que llev贸 a posiciones concebidas por algunos como 鈥渄e censura cultural鈥: la preocupaci贸n esencial en esos momentos era la Revoluci贸n misma, amenazada de muerte por sus enemigos externos e internos. Esta visi贸n pol铆tica del momento se impuso y coloc贸 frente a los intelectuales cubanos el dilema desprovisto de toda m谩scara.

Fidel conduce a la siguiente reflexi贸n: 鈥溌緾u谩l debe ser hoy la primera preocupaci贸n de todo ciudadano? 驴La preocupaci贸n de que la Revoluci贸n vaya a desbordar sus medidas, de que la Revoluci贸n vaya a asfixiar el arte, de que la revoluci贸n vaya a asfixiar el genio creador de nuestros ciudadanos, o la preocupaci贸n de todos no ha de ser la Revoluci贸n misma? Porque lo primero es eso: lo primero es la Revoluci贸n misma y despu茅s, entonces, preocuparnos por las dem谩s cuestiones. Esto no quiere decir que las dem谩s cuestiones no deban preocuparnos, pero que en el 谩nimo nuestro, tal y como es al menos el nuestro, nuestra preocupaci贸n fundamental ha de ser hoy la Revoluci贸n鈥 (Castro, 1960:7).

Esta posici贸n perme贸 las posturas de las m谩s importantes instituciones culturales surgidas al calor del proceso revolucionario, incluso alrededor de otros muchos elementos en discusi贸n, como fueron el derecho de definir qu茅 significaba la Revoluci贸n y a qui茅n correspond铆a la libertad de opinar sobre ella o juzgarla. Pero sobre todo esta l铆nea del pensamiento de Fidel en 鈥淧alabras a los intelectuales鈥 mostr贸 una necesidad latente, caracter铆stica del proceso de defensa de la Revoluci贸n: la unidad de todas las fuerzas para consolidarla. Y es que, tal y como sugiere Julio C茅sar Guanche, en el fondo de toda esta batalla lo que est谩 en cuesti贸n es el rumbo de la Revoluci贸n y la calidad del socialismo que habr铆a de construirse en Cuba.

A帽os m谩s tarde, Alfredo Guevara reflexiona sobre todo este proceso y considera que no fue la simple prohibici贸n de un filme lo que signific贸 la prohibici贸n de PM, sino la implantaci贸n una pol铆tica de principios de defensa de la Revoluci贸n en unos d铆as en que ya se esperaba un ataque armado y por todas partes se emplazaban ametralladoras y anti a茅reas. 鈥淧rohibir es prohibir; y prohibimos (鈥) Lo que no est谩bamos dispuestos, y era un derecho, era a ser c贸mplices de su exhibici贸n en medio de la movilizaci贸n revolucionaria鈥 (Guevara, 1998:89). Sin embargo, Alfredo reconoci贸 que quiz谩s en a帽os posteriores hubiera permitido que el film siguiera su curso, porque aunque las condiciones nunca han sido del todo favorables para el proceso revolucionario cubano, el enfrentamiento ser铆a de otro tipo.

Por otra parte, si de reconocer el papel jugado por la pol铆tica en todo este dilema de los intelectuales se trata, hay que observar la forma en que 茅sta pugnaba todo el tiempo por salir disfrazada de 鈥渃riterios est茅ticos鈥. Cuando profundizamos en las dis铆miles pol茅micas art铆sticas que desde los primeros a帽os comenzaron a suscitarse, nos percatamos que no eran m谩s que la legitimaci贸n cultural de posiciones pol铆ticas, inscribi茅ndose en un debate que no era solo est茅tico, ni acad茅mico, ni literario ni cinematogr谩fico. Era un debate profundamente pol铆tico, donde los intereses de clases acechaban, donde el ideal peque帽o burgu茅s se asomaba temeroso.

Pero todas las posiciones, tanto las m谩s ortodoxas como las m谩s contestatarias y herejes, discut铆an abiertamente, y le imprim铆an un car谩cter aut茅nticamente atractivo a estos a帽os. Problem谩ticas de car谩cter est茅tico, novedosas o universales, en las condiciones nuevas del socialismo en Cuba, provocaron acaloradas discusiones te贸ricas y no menos 鈥渁taques鈥 te贸ricos individuales, confrontaciones que vieron la luz en las publicaciones peri贸dicas que propici贸 el movimiento del pensamiento est茅tico desde diversas formaciones ideo est茅ticas (Pogolotti, 2006:vii).

Estas pol茅micas continuaron desarroll谩ndose entre Mirta Aguirre y Jorge Fraga (sobre la literatura y el arte, en la que tambi茅n interviene el poeta Rafael Alcides con sus tesis sobre la literatura y el arte revolucionarios); entre Jes煤s D铆az, Ana Mar铆a Simo de ediciones 鈥淓l Puente鈥 y el poeta Jes煤s Orta Ruiz, (Indio Nabor铆). Fueron todas ellas pol茅micas que provocan el est铆mulo a continuar los ex谩menes acerca de los principales temas est茅ticos a debate con el prop贸sito de establecer su continuidad en el proceso de creaci贸n revolucionaria.

Pero nada es sencillo en este an谩lisis, porque en un contexto tan complejo, estaban los intelectuales y artistas, con todos sus miedos, asustados con esa revoluci贸n que desbordaba sus intereses y sus propias necesidades. Tal y como corresponde a las relaciones sociales, ning煤n an谩lisis puede ser 鈥渆n blanco y negro鈥, de manera tal que el veredicto que sol铆a darse: -«ese no est谩 claro, tiene problemas ideol贸gicos», comenz贸 a difundirse de una manera peligrosamente subjetiva, cuando en muchos casos lo que ocurr铆a era que personas con聽 suficiente autoestima y responsabilidad social e ideol贸gica como para negarse a aceptar medidas que luego fueron reconocidas como desafortunadas, expresaban su inconformidad o se帽alaban desaciertos pol铆ticos.

No siempre se tuvieron en cuenta los proyectos personales de los diferentes actores sociales de la etapa estudiada, protagonistas de la oleada revolucionaria, y en el deseo de satisfacer las demandas y sue帽os colectivos se subestim贸 al individuo y a su universo de intereses. La reducci贸n del yo en el «nosotros» constituy贸 un problema muy evidente en aquellos a帽os, porque no se supo encontrar la justa medida entre los intereses sociales y los individuales. Ese ha sido un problema muy generalizado en las sociedades del llamado 鈥渟ocialismo real鈥: el individuo, con sus intereses y sus necesidades se pierde en el entramado social, provocando exclusiones y rechazos injustificados.聽

Entre 1959 y 1961 la Revoluci贸n victoriosa solo daba sus primeros pasos y ya se observaban asombrosos resultados, pero no todos los que se esperaban, dadas las expectativas existentes en un pueblo que era due帽o de una hermosa tradici贸n de lucha y resistencia. Hay que insistir en el hecho de que no siempre los que tuvieron la misi贸n de dirigir los espacios abandonados por los antiguos due帽os o los nuevos espacios creados por la Revoluci贸n en el poder ten铆an la preparaci贸n y la formaci贸n adecuadas. Las buenas intenciones de defender el proceso revolucionario se empa帽aban con frecuencia por el dogmatismo, el totalitarismo y la mediocridad de los propios actores sociales. Proliferaron posiciones extremistas entre aquellos que no llegaban a entender dial茅cticamente la construcci贸n de un sistema tan complejo como el socialismo, que puede producir r谩pidamente profundos cambios econ贸micos, sociales y pol铆ticos, pero que no siempre llevan aparejados, con esa misma rapidez, los cambios de la conciencia social de las grandes masas.

Por otra parte, hay que considerar que las pol铆ticas realmente en curso fueron transformando los roles de los sujetos sociales y que en esos nuevos roles iba implicada una ruptura con la ideolog铆a dominante y una inclinaci贸n espont谩nea hacia una ideolog铆a m谩s radical, m谩s revolucionaria, m谩s socializante. Es por esto que, al decir de Juan Vald茅s Paz, 鈥渆l proceso de transformaci贸n acelerada de la sociedad prepar贸 m谩s que el discurso,鈥orque el discurso ideol贸gico estaba bastante centrado en la pol铆tica en ese momento y era bastante incluyente, mientras que los procesos reales eran bastante diferenciadores y excluyentes鈥 (Gonz谩lez, 2012b:76)

Todo lo que no fuera 鈥渃laramente revolucionario鈥 era excluido, y la claridad revolucionaria, desde el punto de vista pol铆tico, ideol贸gico y moral, era interpretada de una manera muy conflictual. Se abogaba por la unidad revolucionaria y contra el sectarismo, pero m谩s tarde cualquier postura intermedia lleg贸 a ser considerada una debilidad, porque se corr铆a el riesgo de estar con el enemigo o de estar con el 鈥減ol铆ticamente incorrecto鈥.

En un proceso donde confluyen tantos rebeldes e inconformes, son inevitables las contradicciones. Es saludable tratar que estas diferencias puedan expresarse, ventilarse, en un ambiente de debate, y que la unidad que resulta indispensable para la defensa de los objetivos del proceso se construya sobre el consenso generado a partir de la discusi贸n abierta entre distintas posiciones revolucionarias. Pero comenz贸 a proliferar, con el pretexto de no dar espacio al enemigo, una unidad construida verticalmente, sobre la base de la obediencia y la disciplina sin cuestionamientos ante directivas de organismos superiores. Ese esp铆ritu fue caldo de cultivo para muchos de los errores cometidos en la implementaci贸n de la pol铆tica cultural, entre los que se destaca, a la luz del debate que nos ocupa, el desprecio y el miedo por la diversidad, situaci贸n que a煤n se confronta incre铆blemente, en algunos de los espacios nacionales. Hay quienes todav铆a no logran comprender que la inclusi贸n de todos y todas en un proyecto social, a煤n y colmando de sentido pol铆tico la lucha por la diversidad, no tiene por qu茅 conducir a la fragmentaci贸n y al individualismo, sino todo lo contrario, debe llevar a una mayor unidad y al colorido rostro de un socialismo m谩s humano, que desarticule todas las formas de discriminaci贸n y promueva la m谩s intensa participaci贸n popular en todos los procesos sociales.

Por otra parte habr铆a que considerar tambi茅n el criterio acerca de las insuficiencias de las concepciones del mundo y de la vida que hab铆an regido frente a las pr谩cticas, urgencias y exigencias de la Revoluci贸n, que provocaron en ocasiones actitudes negativas y simulaciones, movidas por los valores y h谩bitos de la sociedad anterior, y en alguna medida tambi茅n por el escaso desarrollo de la nueva sociedad. Que hab铆a que lograr justicia social, igualdad, educaci贸n y salud, seguridad social y solidaridad humana era cuestiones del consenso de todos, lo que no estaba claro y totalmente definido era c贸mo lograrlo…..y era l贸gico, porque generalmente, esas respuestas est谩n en el camino, no en el fin. Todos hablaban del socialismo, pero hab铆a notables diferencias acerca de c贸mo concebirlo y c贸mo entender, sin extremismos, la transici贸n hacia 茅l.

Los numerosos sucesos que se desatan en los primeros a帽os del triunfo del 59 comienzan a mostrar la necesidad imperiosa de que la Revoluci贸n abrazara a todos sus hijos en su proyecto social.聽 Pero entonces aparece la otra gran dicotom铆a: 驴C贸mo hacer coincidir a todos en la unidad que se propugnaba si los hijos eran de diversas ideolog铆as, diversas religiones, diversas preferencias sexuales?

Con todos sus aciertos, errores e insuficiencias, los intelectuales cubanos entraron a la historia de los sesenta en Cuba con una impronta marcada por el per铆odo de los tres a帽os fundadores. Reconocieron natural que entre los revolucionarios cubanos se presentaran diferencias y divergencias en cuanto a los caminos del socialismo y al marxismo, entre otras cosas porque existi贸 un denominador com煤n que gui贸 las conciencias y las voluntades de los que mantuvieron las ideas y posiciones m谩s dis铆miles: la defensa de la Revoluci贸n cubana, con su justicia socialista y su car谩cter de liberaci贸n nacional. Ese denominador com煤n mantiene su impronta, a煤n y cuando m谩s profundamente contradictorio se vuelva su entorno y su propio esp铆ritu, a煤n y cuando no se supere del todo el 鈥渃omplejo del intelectual鈥 y el desprecio de los algunos funcionarios hacia este sector. Aun as铆, al decir de Aurelio Alonso: 鈥淟a intelectualidad cubana es una intelectualidad con porcientos de asimilaci贸n de su propio papel, de lo que le toca, de lo que puede jugar,聽 de lo que vale la pena ser聽 jugado m谩s all谩 del vivir mejor. Yo creo que es importante lo que se ha logrado ante todo.聽 (…) Yo creo que en nuestra intelectualidad hay quien rechaza esto de manera brutal y te dicen 芦qu茅date ah铆 con lo que t煤 tienes que yo me voy, yo me monto en el avi贸n y me quedo en la pr贸xima禄,聽 pero la mayor铆a no tiene esa actitud, la mayor铆a te dice: 芦yo sigo aqu铆 porque esta cosa es tan m铆a como tuya禄聽 y vamos a ver, porque en definitiva de aqu铆 a cien a帽os Portocarrero sigue siendo Portocarrero y el 90 por ciento de los ministros que han pasado por este pa铆s en un Ministerio nadie se acuerda de ellos, a lo mejor ni los nietos. Porque esa es la historia de la sociedad y sus intelectuales鈥 (Gonz谩lez, 2012a:15).

Bibliograf铆a

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Gonz谩lez Ar贸stegui, Mely 2012b. Entrevista realizada a Juan Vald茅s Paz en Cuba: Cultura e ideolog铆a. Dilemas y controversias entre el 59 y el 61. ISBN 978-959-250-734-0, Santa Clara, Biblioteca de la Universidad Central de las Villas.

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Pogolotti, Graziella, 2008 鈥淟os pol茅micos sesenta鈥 en Pol茅micas culturales de los 60 (La Habana, Editorial Letras Cubanas)聽 p.vii

[1] 鈥淧alabras a los intelectuales鈥 fue entonces el documento que recogi贸, a modo de resumen, las ideas de Fidel sobre todas estas problem谩ticas, convirti茅ndose en uno de los documentos b谩sicos de la pol铆tica cultural cubana.

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Pol铆tica cultural

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Provocaciones para una construcci贸n simb贸lica

Por Fernando Luis Rojas L贸pez

Agradezco a la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z (AHS) la invitaci贸n a este foro. El evento Memoria Nuestra se ha caracterizado por, desde las exposiciones de los propios asociados y j贸venes participantes, convertirse en un escenario de discusi贸n colectiva e intercambio de saberes. Por ello, m谩s que concurrir a este foro en calidad de 芦especialista禄 prefiero hacerlo en condici贸n de 芦facilitador禄. Para mi alegr铆a comparto este rol con la profesora, investigadora y compa帽era Mely Gonz谩lez de la UCLV.

Dada la amplitud tem谩tica que refleja la convocatoria a este foro, me limito a esbozar algunos problemas que considero acompa帽an el tema y realizar comentarios puntuales.

Primero: 驴Pol铆tica cultural o Pol铆ticas culturales?

Este problema se presenta al menos en dos dimensiones identificables. Una, relacionada con el espacio geo-pol铆tico e institucional. La incidencia de 芦problem谩ticas禄 internacionales no se limita a sus efectos en materia de econom铆a, comunicaci贸n, movimiento internacional de las personas, etc.; todo ello tiene un correlato con la 芦atenci贸n禄 a las pol铆ticas de los organismos internacionales. De hecho, se han incorporado c贸digos discursivos vinculados a organizaciones del sistema de Naciones Unidas y ello incluye las que se dedican a la cultura. Existe tambi茅n la que pudiera considerarse centro en las referencias tradicionales a 芦pol铆tica cultural de la Revoluci贸n禄, identificada con el ambiente nacional y, espec铆ficamente, estatal. Por 煤ltimo, puede encontrarse la propia generaci贸n, lectura e implementaci贸n que se realiza por organizaciones, instituciones, territorios, etc.

Por tanto, en mi criterio existe una clara diferencia entre lo que se denomina 芦principios de la pol铆tica cultural de la Revoluci贸n禄 y 芦la pol铆tica cultural禄 que, en su condici贸n descentrada (internacional, nacional, territorial-organizativa) es diversa.

Otra dimensi贸n tiene que ver con las continuidades y rupturas que se evidencian en este y otros terrenos en los m谩s de sesenta a帽os que han transcurrido desde 1959. Al discutido 鈥揷rom谩tica y temporalmente鈥 Quinquenio gris acu帽ado por Ambrosio Fornet, agrego tres ejemplos para ilustrar la complejidad del proceso.

En su libro p贸stumo Decirlo todo. Pol铆ticas culturales (en la Revoluci贸n cubana) publicado por la editorial Ojal谩 en 2017, Guillermo Rodr铆guez Rivera identifica el par contradictorio pol铆tica cultural inclusiva y pol铆tica cultural excluyente, siendo caracter铆stica esta 煤ltima del periodo que media entre 1971 y 1976.

Juan Vald茅s Paz en La evoluci贸n del poder en la Revoluci贸n cubana 鈥搎ue analiza desde 1959 hasta la actualidad鈥 se帽ala para el periodo 1975 a 1991: 芦A partir de 1976 la pol铆tica cultural qued贸 escindida en una pol铆tica m谩s abierta para las actividades art铆stico-literarias y una pol铆tica regresiva y dogm谩tica para las ciencias sociales y human铆sticas, las cuales eran subordinadas a la instauraci贸n de una cierta ideolog铆a de Partido y de Estado禄.

Y en 2014 apuntaba Fernando Mart铆nez Heredia en Ciencias sociales cubanas: 驴el reino de todav铆a?:聽

No repetir茅 aqu铆 lo que he escrito y dicho acerca del subdesarrollo inducido que sufrieron el pensamiento y las ciencias sociales cubanas a inicios de los a帽os setenta, ni acerca de los rasgos de aquella desgracia (…) en los an谩lisis que hagamos hoy es imprescindible tener en cuenta que se volvieron cr贸nicos, y que en cierta medida se mantienen todav铆a (…) A menudo los cambios impulsados se han reducido a puestas al d铆a que no brindan mucho m谩s que buena imagen, pero suelen reforzar el colonialismo mental, y tambi茅n a permisividades conquistadas. Pero hoy tenemos avances muy grandes. Contamos con mayor cantidad que nunca de especialistas calificados, cientos de monograf铆as muy valiosas, centros de investigaci贸n y docentes muy experimentados, y un gran n煤mero de profesionales con voluntad de actuar como cient铆ficos sociales conscientes y enfrentar los desaf铆os tremendos que est谩n ante nosotros.

Sirvan estos tres ejemplos para mostrar que las din谩micas de continuidad y ruptura, y las lecturas que se hacen sobre ellas, pueden ser bastante heterog茅neas. 驴Hablamos entonces de 芦pol铆tica cultural禄 o de 芦pol铆ticas culturales禄? 驴Las 芦desviaciones禄 de 芦la pol铆tica禄 son o no expresi贸n de pol铆ticas nuevas?

Como me he detenido m谩s de lo necesario en este primer problema, me limito a esbozar algunos otros en t茅rminos de interrogantes.

Segundo: 驴C贸mo asumimos, al hablar de Pol铆ticas culturales, los correlatos entre eso que se ha llamado 芦el contexto禄 y los 芦estudios particulares禄? 驴Puede hacerse desde perspectivas binarias?

Tercero: 驴C贸mo enfrentamos las porosidades y sinton铆as que tienen las luchas por la hegemon铆a en los terrenos pol铆tico, cultural y art铆stico-literario?

Cuarto: 驴De qu茅 manera valoramos las din谩micas propias y destiempos que se presentan en las pugnas o pol茅micas en estos terrenos?

Quinto: 驴C贸mo particularizamos las gradaciones y diferencias entre procesos que pueden denotar luchas por el poder (en cualquier 谩mbito), construcci贸n de identidades diferenciadas, pluralidad en la b煤squeda del consenso o ejercicio acad茅mico de contrastaci贸n de resultados?

Sexto: 驴Qu茅 lugar ocupan las ciencias y la educaci贸n cu谩ndo de 芦pol铆ticas culturales禄 se habla?

S茅ptimo: 驴C贸mo se enfocan las din谩micas entre la creaci贸n en el llamado 芦exilio禄, la migraci贸n, la producci贸n internacional y desde el espacio geogr谩fico cubano?

Octavo: 驴Qu茅 expresa el hecho de que, en varios acercamientos a publicaciones que desaparecieron durante estas seis d茅cadas se toma como punto de partida el cierre 鈥搎ue no deja de constituir un asunto central鈥 y se estructura metodol贸gicamente la narrativa sobre la publicaci贸n acomod谩ndola solo a su desenlace?

Termino esta provocaci贸n, que ojal谩 llegue a tal, con un comentario.

Hace casi un a帽o, durante el Congreso de la UNEAC, el actual presidente cubano Miguel D铆az-Canel manifest贸:

(鈥) siempre me ha preocupado que de aquellas palabras [Palabras a los intelectuales] se extraigan un par de frases y se enarbolen como consigna. Nuestro deber es leerlo conscientes de que, siendo un documento para todos los tiempos, por los principios que establece para la pol铆tica cultural, tambi茅n exige una interpretaci贸n contextualizada (鈥) ser铆a contradictorio con la originalidad y fuerza de ese texto, pretender que norme de forma 煤nica e inamovible la pol铆tica cultural de la Revoluci贸n. Eso ser铆a cortarle las alas a su vuelo fundador y a su esp铆ritu de convocatoria禄.

No constituye un dato menor, si asumimos que la intervenci贸n de 1961 ha tenido un lugar central en los acercamientos a la historia intelectual cubana del 煤ltimo medio siglo, y un car谩cter regulador 鈥揳l menos discursivamente鈥 en buena parte de la pol铆tica y pr谩ctica gubernamental hacia los artistas y escritores.


Colonialismo 2.0 y los desaf铆os de la izquierda. 驴Qu茅 hacer? (Transcripci贸n de Dialogar, dialogar + fotos y videos)

*(Transcripci贸n de Dialogar, dialogar)

Yasel Toledo Garnache: Gracias al trovador Yunier P茅rez (GAPE), ganador de la beca de creaci贸n musical Ignacio Bella 2018, por brindarnos su arte. Gracias tambi茅n a ustedes por acompa帽arnos otra vez en el espacio Dialogar, dialogar, impulsado por la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z.

Nos alegra ver el Sal贸n de Mayo repleto, con muchos j贸venes, pero tambi茅n con personas de m谩s experiencia, lo cual puede enriquecer el intercambio.

Veo aqu铆 a dirigentes de varias organizaciones, a los presidentes nacionales de la Federaci贸n Estudiantil Universitaria, el Movimiento Juvenil Martiano, la Federaci贸n de Estudiantes de la Ense帽anza Media, a miembros del Comit茅 Nacional de la UJC…, muy favorable para aportar visiones diferentes y, sobre todo, para pensar qu茅 m谩s podemos hacer, cu谩les son las maneras m谩s pertinentes, atractivas e inteligentes para divulgar nuestras verdades en el ciberespacio, para estar conscientes de cada paso en ese entramado de m贸viles, pantallas, tabletas electr贸nicas y redes digitales.

Recordamos que Dialogar, dialogar naci贸 en mayo de 2013, poco despu茅s del fallecimiento de Alfredo Guevara, Maestro de Juventudes, quien tuvo siempre la capacidad para debatir, escuchar y convencer desde los argumentos y la pasi贸n.聽 Dialogar intentar谩 ser siempre una plataforma para la pol茅mica valiente y la construcci贸n colectiva, un homenaje a quien tanto hizo por el cine y la cultura en el pa铆s.

El tema a debate hoy es Colonialismo 2.0 y los desaf铆os de la izquierda. 驴Qu茅 hacer? Vivimos en verdad momentos muy complejos, en el que a las dificultades del mundo f铆sico se suman las del virtual.

Ah铆 est谩 la palabra 鈥渃olonialismo鈥, un t茅rmino que a nosotros no nos parece exagerado, ni desfasado, sino muy actual. Cuando uno analiza las particularidades de Internet y el mundo digital, su funcionamiento鈥, comprende la dimensi贸n de todo eso, con batallas pol铆ticas, ideol贸gicas, econ贸micas y de otros tipos, en las cuales se definen cuestiones que trascienden m谩s all谩 de ciudades y pa铆ses.

Para desentra帽ar todo eso nos acompa帽an Rosa Miriam Elizalde, doctora en ciencias de la comunicaci贸n, Vicepresidenta Primera de la Uni贸n de Periodistas de Cuba, fundadora del prestigioso sitio digital Cubadebate, l铆der del proyecto Dominio Cuba y ganadora en varias ocasiones del premio nacional de periodismo Juan Gualberto G贸mez; y el periodista y catedr谩tico espa帽ol Ignacio Ramonet, doctor en Semiolog铆a y Ciencias de la Cultura, un profundo amigo de Cuba, autor de libros como 鈥淓l imperio de la vigilancia鈥, 鈥淟a explosi贸n del periodismo鈥, 鈥溌縌u茅 es la globalizaci贸n?鈥, 鈥淧ropagandas silenciosas鈥 y 鈥淟a tiran铆a de la comunicaci贸n鈥.

Nosotros hace algunos d铆as realizamos un taller con estudiantes de la Facultad de Matem谩tica de la Universidad de La Habana, con el mismo tema de an谩lisis de hoy, un encuentro que fue muy interesante por las singulares opiniones de ellos y porque conocimos algunos de los proyectos de investigaci贸n relacionados con las nuevas tecnolog铆as y las plataformas digitales que se realizan en esa Casa de Altos Estudios.

Los invitamos a ver un audiovisual de apenas cuatro minutos, que recoge algunos momentos de ese intercambio. Y luego, escuchemos a nuestros panelistas.

(POYECCI脫N DEL DOCUMENTAL)

Rosa Miriam Elizalde:

Cuando ven铆amos para ac谩, convers谩bamos Ignacio (Ramonet) y yo sobre el concepto de Colonialismo 2.0. Le dije que se puede explicar en dos palabras, 鈥渄elicioso despotismo鈥, el t铆tulo de una conferencia que imparti贸 Ramonet en el Palacio de las Convenciones de La Habana, en febrero de 2002, organizada por Fidel para presentar el libro Propagandas silenciosas. Si mal no recuerdo se imprimieron miles de ejemplares de ese libro, en formato tipo tabloide, y aunque no fue la primera vez que algunos de nosotros escuchamos hablar de los problemas que tra铆a la joven Internet, s铆 impuls贸 que sigui茅ramos obsesivamente estos temas desde una postura cr铆tica.

Propagandas Silenciosas, de Ignacio Ramonet, se publica por primera vez en 2001, cuando todav铆a no se hab铆a producido el atentado contra las Torres Gemelas, momento en que se produce un cambio espectacular en la comunicaci贸n: la gente busc贸 primero la informaci贸n en la web.聽 El a帽o 2001 se vivi贸 con mucha intensidad no solo por los acontecimientos que estremecieron a Estados Unidos y desataron la 鈥済uerra contra el terrorismo鈥, sino porque en el mundo se estaba produciendo una revoluci贸n de la mano de Internet. Cuba no estaba al margen de ese proceso. Por el contrario. Algunos de los proyectos m谩s innovadores de Am茅rica Latina en este 谩mbito se produjeron aqu铆: la red INFOMED; el renacimiento de los Joven Club de Computaci贸n; el Polo Cient铆fico que integraba distintas disciplinas, incluida la computaci贸n; la concepci贸n de la Universidad de Ciencias Inform谩ticas (UCI), que integrar铆a la docencia, la investigaci贸n y la producci贸n, y que se inaugurar铆a en 2002.

En mayo de 2001 surge La Jiribilla como semanario cultural de peri贸dico Juventud Rebelde, donde yo trabajaba como subdirectora editorial y me convert铆, por obra del azar, en editora de esa publicaci贸n digital, sin ninguna experiencia.聽

Todo nuestro pa铆s ten铆a entonces tanta capacidad de navegaci贸n en Internet como un hotel en Miami, y sin embargo, La Jiribilla organiz贸 la primera transmisi贸n en streaming de un concierto, desde el Centro Pablo de la Torriente Brau, al que asisti贸 Fidel, en primera fila.聽 Hicimos cosas definitivamente impensables para las posibilidades de infraestructura del pa铆s y para el estado del arte de esos momentos en t茅rminos de producci贸n de contenidos digitales, pero est谩bamos imbuidos de aquel esp铆ritu en que parec铆a que con aquellas herramientas que promet铆an, en una sociedad como la nuestra, mejorar las condiciones de vida de los cubanos, en t茅rminos de acceso a fuentes de conocimiento y de desarrollo cient铆fico. Ramonet, con su libro y su conferencia de 2001, ven铆a a recordarnos la dependencia y la nueva colonizaci贸n en curso que viv铆a la humanidad a esa misma hora de la mano de las nuevas tecnolog铆as.

Por tanto, 鈥渆l delicioso despotismo鈥 es la acepci贸n m谩s corta del colonialismo en el mismo momento en que estaba naciendo ya una nueva generaci贸n de la web, la 2.0. Un concepto m谩s largo del colonialismo 2.0 podemos encontrarlo en El libro de los abrazos, de Eduardo Galeano, y que nos sirve perfectamente para el tema que nos convoca aqu铆:

聽鈥淓l colonialismo visible te mutila sin disimulo: te proh铆be decir, te proh铆be hacer, te proh铆be ser.聽 El colonialismo invisible, en cambio, te convence de que la servidumbre es tu destino y la impotencia tu naturaleza: te convence de que no se puede decir, no se puede hacer, no se puede ser.鈥澛

驴Qu茅 ocurri贸 en los pocos a帽os que median desde principio de los a帽os 80, boom de las llamadas nuevas tecnolog铆as, hasta hoy? 聽El reforzamiento de la colonizaci贸n mental de la que hablaba Galeano, con nuevas pr谩cticas de despojo. No hay que olvidar el nacimiento de Internet debido a un proyecto financiado por el Pent谩gono, pero hay un hecho previo que jam谩s se tiene en cuenta, el detonante que hizo posible que esta red se haya convertido en el sistema nervioso central de la sociedad contempor谩nea: la Crisis de Octubre -o Crisis de los Misiles-聽 de 1962. Ese a帽o el presidente John Kennedy emite una orden ejecutiva para resolver un dilema t茅cnico de primer orden que pone en riesgo el poder铆o estadounidense frente a la disputa con la URSS, en plena Guerra Fr铆a: la vulnerabilidad de los sistemas de telecomunicaciones en caso de ataque at贸mico. 聽Pide al Pent谩gono crear una red que permita la redundancia de la informaci贸n. Es decir, que si hay un ataque at贸mico en un determinado punto, se replique y se enrute la informaci贸n por v铆as alternativas para mantener vitales las comunicaciones.聽 Fue una proeza tecnol贸gica que se alcanz贸 con financiamiento p煤blico.聽 Las empresas privadas se negaron a participar, porque dijeron que eso era una locura, una inversi贸n in煤til de talento y dinero. Siete a帽os despu茅s de la orden de Kennedy naci贸 el beb茅 Internet, ARPANET, que toma su nombre de las siglas de la Agencia de Desarrollo de Tecnolog铆as Avanzadas del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, que tuvo otra caracter铆stica inusitada: qued贸 a merced de los profesores y estudiantes universitarios, que siguen desarroll谩ndola y que va escalando con nuevas funcionalidades y servicios, que aprovecha el desarrollo en paralelo de la microelectr贸nica y la inform谩tica, hasta el nacimiento de la web en 1989.

Aqu铆 comienza un modelo de desarrollo tecnol贸gico que se ha repetido hasta el cansancio: proyectos que se inician en entornos militares y se trasladan al 谩mbito civil, aprovechando el conocimiento colectivo y generalmente desinteresado de much铆simas personas, para retornar al campo militar como poderos铆sima herramienta de colonizaci贸n visible o invisible, o ambas a la vez.

En 1993, Estados Unidos establece la pol铆tica para el desarrollo de la infraestructura de la informaci贸n nacional (NII), la 鈥渟upercarretera鈥 de la administraci贸n de William Clinton, que cre贸 las bases doctrinales y jur铆dicas para imponer el protocolo norteamericano como red internacional de telecomunicaciones, el llamado protocolo TCP-IP –que los muchachos de la Facultad de Matem谩ticas de la Universidad de La Habana conocen muy bien–, exportando esta infraestructura y obligando a todo el planeta a adoptarla. Fue un golpe maestro de Estados Unidos. El actual dominio pol铆tico, econ贸mico y social de internet que ejercen autoridades p煤blicas y privadas de Estados Unidos es, en parte, consecuencia de la 鈥渧ictoria鈥 del protocolo TCP/IP sobre otros est谩ndares de comunicaci贸n, y esto se logr贸 gracias a la imposici贸n de una pol铆tica dise帽ada por la administraci贸n de William Clinton.

De hecho Clinton se apareci贸 en una cumbre de la Organizaci贸n Mundial de Comercio, en Ginebra (1998), vendiendo este protocolo como la gran soluci贸n a todos los problemas del mundo, en una intervenci贸n que, por cierto, Fidel rebate all铆 mismo. El sue帽o ciberut贸pico de Clinton era que en muy corto tiempo todos los habitantes del mundo integrar铆an la clase media, y Fidel le responde: 鈥溌縔 qu茅 planeta va a sostener eso?鈥

Es importante entender que esta colonizaci贸n en curso no sale de la nada. Hay poco o nada natural o espont谩neo en los procesos que obedecen a estructuras de poder. Al establecer la primera pol铆tica para el desarrollo de la infraestructura de la informaci贸n nacional, Clinton dej贸 muy claro que si hab铆a una infraestructura de redes en el mundo esta ten铆a que ser estadounidense; que si hab铆a unos contenidos populares, estos ten铆an que ser de la industria cultural estadounidense, y unos valores, que estos ten铆an aquellos donde los norteamericanos se sintieran c贸modos. El jefe de Operaciones del Atl谩ntico de los Estados Unidos, Hugh Pope, declar贸 en 1997: 鈥淓l mensaje es que no hay naci贸n sobre la faz de la tierra a la que no podamos llegar鈥.

La capacidad del imperialismo norteamericano para reinventarse con Internet es extraordinaria. En muy pocos a帽os, por ejemplo, transformaron el Ej茅rcito de los Estados Unidos.聽 Donald Rumsfeld, Secretario de Defensa de Estados Unidos de George W. Bush, declar贸 en el 2001 a Internet como nuevo campo de batalla, y a partir de esa definici贸n se reestructur贸 toda la institucionalidad del sistema de guerra estadounidense para reordenar departamentos, fundir otros y crear, junto a los ej茅rcitos de Tierra, Agua y Aire, el ej茅rcito ciberespacial. La frontera estadounidense se extendi贸 oficialmente a todo el planeta, gracias a esta infraestructura transnacional cuyo poder est谩 basado m谩s en el consentimiento que en la coerci贸n, 鈥渆l delicioso despotismo鈥, del que hablaba Ramonet en 2001 y que luego se encargar铆an de documentar Juli谩n Assange y Edward Snowden, con las revelaciones del espionaje de la Agencia de Seguridad Nacional, no solo fuera del territorio, sino dentro de la frontera estadounidense, con un entramado asfixiante de control y pr谩ctica totalitaria de la cual no escapa casi nadie.

La idea de que esto es una lucha por el poder; de que el destino de la humanidad depende de en manos de qui茅n queden estas tecnolog铆as; de que la estructura en red fortalece los valores, y si esos valores son hegem贸nicos, esos valores se fortalecer谩n y que, por lo tanto, frente a una red hegem贸nica, hay que contraponerle una red contrahegem贸nica鈥, todo eso puede encontrarse tempranamente en el pensamiento de Fidel Castro a fines de los a帽os 90, cuando nos dijo a los periodistas que la Internet parec铆a inventada para nosotros. 聽脡l estaba convencido de que el problema no eran los nuevos instrumentos, sino los valores de quienes dispon铆an de ellos, y que hab铆a que aprender de las luchas descolonizadoras pasadas y presentes para reimaginar nuevas formas de colectividad, de apropiaci贸n tecnol贸gica, de conocimiento en com煤n y, sobre todo, de solidaridad.

Hay que estudiar el contexto en que se crea INFOMED, para entender c贸mo el conocimiento cient铆fico que permite el surgimiento de esta red de la Salud en Cuba se enlaza perfectamente con los valores de una sociedad como la cubana. La arquitectura t茅cnica de la red INFOMED, creada en el a帽o 1998, es similar a la de Facebook, con importantes diferencias: la cubana se cre贸 seis a帽os antes que la plataforma del pulgar azul, la hicieron compa帽eros nuestros, desde Cuba, con otros valores diametralmente opuestos a los que de Zuckerberg en Harvard. INFOMED naci贸 para alcanzar a todos los profesionales de la salud en la Isla las novedades del conocimiento mundial en este campo, y para propiciar que un viejito, aun cuando viviera en el 煤ltimo conf铆n de la monta帽a de Sagua de T谩namo, por ejemplo, pudiera consultarse con el mejor especialista en el Hospital Hermanos Ameijeiras, de La Habana, si all铆 estaba quien pudiera hacer un diagn贸stico a su dolencia.聽

Facebook surgi贸 seis a帽os despu茅s con una arquitectura similar a INFOMED, en la gran meca del desarrollo de tecnol贸gico, para dirimir, en la Universidad de Harvard, qui茅nes eran las muchachas m谩s 鈥渁costables鈥 del campus.

驴Qu茅 nos cost贸 esto, compa帽eros? Que Cuba fuera el primer pa铆s del planeta acusado de ciberterrorismo, en febrero del 2001. Lo hizo un alto oficial del Ej茅rcito de EEUU cuando todav铆a no se hab铆a producido el ataque a las Torres Gemelas. Estados Unidos se puso a la defensiva, intent贸 impedir que un pa铆s pobre y bloqueado, pero que hab铆a hecho una enorme inversi贸n en instrucci贸n p煤blica y en conocimiento cient铆fico, creara un modelo diferente, descolonizador, de apropiaci贸n de las nuevas tecnolog铆as de la informaci贸n y las comunicaciones.

Este es, a muy a grandes rasgos, el escenario. 驴Y por qu茅 hablamos de colonialismo? Porque esta dominaci贸n que se sustenta en una nueva infraestructura y que debe su transnacionalizaci贸n al ensamblaje del poder pol铆tico y la innovaci贸n liderada por los militares estadounidenses, est谩 intentando aniquilar a nuestros pueblos mediante la aculturaci贸n, la negaci贸n de s铆 mismos, la colonizaci贸n invisible de la que nos hablaba Galeano.

En Am茅rica Latina esto es evidente y ha sido planificado, con cierto 茅xito, debemos reconocer. En el 2011 se elaboraron las l铆neas maestras de un programa que algunos expertos llaman 鈥淒octrina de la Conectividad Efectiva鈥. Comenz贸 con un estudio, ordenado por John Kerry -entonces presidente del Comit茅 de Relaciones Exteriores del Senado de Estados Unidos-, para intervenir en cada pa铆s en Am茅rica Latina, de acuerdo con su nivel de acceso a Internet y las pol铆ticas para la llamada Sociedad de la Informaci贸n, de modo que se garantizara que la infraestructura, los contenidos y los valores dominantes fueran los norteamericanos, a partir del c谩lculo de que el 50 por ciento de la poblaci贸n latinoamericana ten铆a 30 a帽os o menos, y sus relaciones de confianza se estaban construyendo, fundamentalmente, en las plataformas sociales.

Por lo tanto, 驴qu茅 hemos visto en unos poquitos a帽os, desde el 2011 hasta ac谩?聽 Que Am茅rica Latina es la regi贸n m谩s dependiente, en t茅rminos de infraestructura, tr谩fico de datos, aplicaciones, contenidos鈥 de los Estados Unidos.聽 El 90 por ciento de todo el tr谩fico que se genera entre nuestros pa铆ses, e incluso dentro de nuestros pa铆ses, pasa por Estados Unidos; m谩s del 70 por ciento de todos los contenidos que se generan en el entorno digital est谩n en plataformas de ese pa铆s. En el ranking de los diez pa铆ses que m谩s tiempo consumen en las redes sociales, fundamentalmente en Facebook, cinco son latinoamericanos, con m谩s de cuatro horas promedio diarias en esa red social.

Un estudio de hace unos d铆as, financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo, reconoce que el 81 por ciento de los j贸venes latinoamericanos est谩n en Facebook. Pero el 50 por ciento de las personas que no tienen agua potable y a quienes les cuesta alimentarse una vez al d铆a, est谩n en alguna red social norteamericana.

Entonces, cualquier estad铆stica a la que nos asomemos nos van a dar estos datos abrumadores.聽 A esto se suma algo de lo cual ha hablado Ignacio muchas veces: de las diez empresas de m谩s alta cotizaci贸n en la Bolsa, cinco son de telecomunicaciones, las GAFAM: Google, Apple, Facebook, Amazon y Microsoft. Apple, por ejemplo, est谩 valoradas en 3,3 billones de d贸lares. Eso equivale al PIB de 45 pa铆ses africanos. Eso explica que, debido al car谩cter supranacional de estas empresas, los gobiernos constatan las dificultades para controlar los efectos no deseados sobre sus poblaciones, mientras que para las plataformas estadounidenses, los mercados transnacionales constituyen una fuente de oportunidades de negocio e influencia a la vez que un espacio de competencia feroz.

Hace unos d铆as atr谩s, The Atlantic, una importante revista norteamericana, public贸 un art铆culo que revela que Donald Trump va a invertir mil millones de d贸lares para reelegirse en el 2020. 隆Es una bestialidad!

Durante la campa帽a presidencial Argentina, el presidente Mauricio Macri, por ejemplo, lleg贸 a invertir dos millones de d贸lares diarios en las semanas previas a las PASO, las elecciones primarias que se celebraron en agosto de 2019-

驴Por qu茅 ocurre esto?聽 Porque hoy los momentos m谩s innovadores en comunicaci贸n pol铆tica se est谩 produciendo en los momentos electorales. Los grandes laboratorios de big data e inteligencia artificial permiten elaborar con precisi贸n milim茅trica los perfiles de los votantes, crear propaganda personalizada tipo 鈥渇rancotirador鈥, manipular a la opini贸n p煤blica. Los partidos pol铆ticos participan en grandes subastas para comprar los grandes nichos de datos que venden esas plataformas, en las que el usuario entra gratis, pero deja algo muy valioso: toda su informaci贸n. Tambi茅n, necesitan much铆simo dinero para pagar las pautas publicitarias y sostener cibertropas, robots y equipos creativos que elaboren mensajes personalizados para convencer a la gente de que 鈥渘o puede decir, no 聽puede ser鈥︹, como dice Galeano. Un 鈥渄elicioso despotismo鈥 que pone la ciencia y la tecnolog铆a al servicio de la manipulaci贸n.聽

Lo hemos visto recientemente en Am茅rica Latina, donde se ha desatado una carrera armamentista digital, muy visible en 2019 en Venezuela y Bolivia.聽 En este pa铆s, por ejemplo, se crearon en muy pocos d铆as 100 mil cuentas falsas con inteligencia artificial de 煤ltima generaci贸n para apoyar el golpe de estado contra Evo Morales. No son perfiles robots convencionales, en los que se puede descubrir f谩cilmente la automatizaci贸n: tienen rostros que parecen reales creados con softwares de manipulaci贸n de imagen, con historias de vida personalizadas y creadas por m谩quinas casi en tiempo real, todo falso para generar la percepci贸n de que hab铆a un apoyo al golpe de estado, una falacia en un pa铆s que en octubre de 2019 -un mes antes del golpe- ten铆a poco m谩s del 2 por ciento de la poblaci贸n conectada en Twitter.

Ya lo hab铆an hecho antes, cuando la llamada 鈥淧rimavera verde iran铆鈥, las protestas electorales de 2009, en la que supuestamente hab铆an participado 100 mil personas en Twitter apoyando el cambio de gobierno en Ir谩n.聽 Despu茅s se logr贸 documentar que, de las 100 mil cuentas, solo 60 estaban en Ir谩n.聽 Pero entonces y hasta noviembre de 2019 no se pod铆an crear en cuatro d铆as 100 mil cuentas falsas para apoyar a dos o tres actores golpistas, como vimos en Bolivia.

Estas son las nuevas armas que sostienen la guerra h铆brida, que es aquella que se produce en todos los terrenos: simulta虂nea, pero con ritmos diferenciados, envolvente, desconcertante, r谩pida y eficaz para entorpecer la respuesta del adversario. Hay una guerra en la que participan directamente los militares y las cibertropas de un ej茅rcito regular, pero hay otras a la par: guerra econ贸mica, de informaci贸n, medioambiental, simb贸lica, cultural, parecen descoordinados, pero obedecen a un mismo manual, a una misma estrategia en la que el ciberespacio juega un papel articulador. Los descoordinados somos nosotros que no logramos ver el sistema en su totalidad; ellos lo tienen perfectamente delineado, y nos hacen correr detr谩s de cada guerra por separado como pollos sin cabeza.

Bien, termino y doy la palabra a Ignacio. Es verdad que tenemos enfrente enormes desaf铆os, pero tambi茅n es verdad que existen espacios de resistencia en nuestro propio continente que hablan de las enormes potencialidades y la capacidad de lucha de nuestros pueblos frente a este escenario dist贸pico y a estas armas de nueva generaci贸n.

La izquierda en Venezuela, Argentina, M茅xico ha enfrentado a los grandes laboratorios de manipulaci贸n de la derecha, y venci贸 el movimiento popular. En Venezuela se han desplegado todos los tipos de guerra en esta concepci贸n h铆brida, y no han podido derrotar a la Revoluci贸n bolivariana. No es nada menor, entre las variables que explican la resistencia de ese pa铆s, la comprensi贸n de que la lucha hay que darla simult谩neamente en las calles y en las redes.

Entonces, hay una nueva colonizaci贸n en curso, un colonialismo con esteroides, donde hay muchos inertes frente a esta situaci贸n, pero otros siguen y seguir谩n resistiendo; hay muchos que entienden que no podemos enajenarnos de los espacios donde est谩 la gente -siempre digo que si Mart铆 viviera hoy ser铆a facebookkero. Mientras aparecen nuestras propias herramientas, tenemos que ocupar las plazas, sean virtuales o f铆sicas, generar los liderazgos y emplear las nuevas metodolog铆as liberadoras, promover la educaci贸n audiovisual en nuestros ni帽os y j贸venes, y disputar los espacios y los discursos; es una disputa cultural y tenemos que oponer, como dec铆a Fidel, a las redes hegem贸nicas, nuestras redes contrahegem贸nicas. El mayor desaf铆o no es tecnol贸gico, aunque hemos estado hablando mucho de esto aqu铆, sino de conocimiento, de conciencia, de cultura.聽

Comenc茅 con una frase de Galeano y quiero terminar con Frantz Fanon, en Los condenados de la Tierra, y esta no es solo una idea, sino un ultim谩tum:

鈥淣uestra misi贸n hist贸rica, para nosotros, que hemos tomado la decisi贸n de romper las riendas del colonialismo, es ordenar todas las rebeld铆as, todos los actos desesperados, todas las tentativas abortadas o ahogadas en sangre.鈥

Esa es la invitaci贸n.

Much铆simas gracias, compa帽eros.

(APLAUSOS)

Yasel Toledo Garnache:

Sin dudas, tienen mucha raz贸n quienes se refieren a Internet como especie de campo de batalla, como gran tablero de ajedrez, incluso como un terreno deportivo en el cual existe una competencia constante por posicionar contenidos. Ah铆 hay disputas pol铆ticas, ideol贸gicas, econ贸micas y de otros tipos.

Rosa nos compart铆a algunas estad铆sticas muy interesantes. Solo agregar otras. Por ejemplo, seg煤n el libro La dictadura del videoclip, del espa帽ol Jon Illescas, siete de los diez m谩s reproducidos en Youtube entre 2005 y 2015 son de Estados Unidos.

El 61.5% de las banderas que aparecen en videoclips es tambi茅n la de ese pa铆s, multiplicando por seis la frecuencia de la segunda: la de Gran Breta帽a. El 90% del total es cantado en ingl茅s.

A eso sumamos que en casi cuatro de cada diez videos (39.8%) hay apolog铆a a drogas legales (casi siempre alcohol) y en m谩s de uno de cada diez ilegales (marihuana casi siempre). El modo de vida que m谩s se refleja es el estadounidense, como tambi茅n pasa en pel铆culas y otros materiales audiovisuales.

Adem谩s, entre los sitios webs con mayor alcance predominan los de idioma Ingl茅s. Hay una competencia muy fuerte, que a la vez suele ser desigual, lo cual exige inteligencia y trabajo en equipo.

S茅 que una idea de Rosa, compartida en otros espacios, es la necesidad de una agenda de comunicaci贸n supranacional, una mayor articulaci贸n, una estrategia conjunta de la izquierda, o sea, no solo al interior de cada uno de los pa铆ses, sino de la izquierda internacional.

Esa es una idea tambi茅n recurrente en Ramonet, quien hace poco, en un encuentro alertaba que a veces los movimientos de izquierda, aun cuando logran estar en el poder un tiempo considerable, no aprovechan todo lo posible la producci贸n audiovisual. Y, en ocasiones, no queda una pel铆cula, una novela ni libros de ficci贸n que aborden los sucesos, con frecuencia muy heroicos e interesantes. A veces, hasta vienen otros autores y lo hacen desde una posici贸n completamente contraria, que incluye tergiversaci贸n y manipulaciones.

A nosotros hoy nos interesa mucho reflexionar sobre cu谩nto m谩s podemos hacer. Recientemente, rele铆amos el libro El imperio de la vigilancia, de Ramonet. Lo hac铆amos de conjunto varios amigos, y uno dec铆a: 鈥溌縀s que acaso debemos tenerle miedo?聽 驴Es que acaso debemos apartarnos de estas redes, de las nuevas tecnolog铆as?鈥澛 Yo creo que esa no debe ser una opci贸n; pero s铆 tenemos que estar conscientes de cada uno de los pasos, de las complejidades, y sobre todo actuar de manera m谩s inteligente y unida quienes tenemos causas comunes a nivel internacional. Son aspectos que seguramente abordar谩 Ramonet.

Ignacio Ramonet:

Primero agradecer a los organizadores la gentileza de invitarme para estar aqu铆. Y decir tambi茅n que la 煤ltima vez que yo estuve aqu铆 fue con Alfredo Guevara, precisamente en una sala tambi茅n casi m谩s llena que esta, y una quiz谩s de las 煤ltimas intervenciones p煤blicas de Alfredo, que era sobre cine, comunicaci贸n e ideolog铆a.

Uno siente un muy agradable recuerdo, y estoy muy contento de estar aqu铆 esta tarde, en particular en compa帽铆a de Rosa Miriam, que ya formamos un d煤o, que vamos a tener que hacerlo depositario legalmente, constituirlo oficialmente para que nos manifestemos regularmente, porque lo hicimos hace poco tambi茅n en la casa de Jos茅 Mart铆, adem谩s de en la Mesa Redonda.

Y, bueno, por otra parte, felicitar a Rosa Miriam por su brillant铆sima intervenci贸n, en que nos ha dado una cantidad de datos y con un an谩lisis extremadamente pertinente. Lo que ha dicho es fundamental.

El otro d铆a, estuve visitando aqu铆 el Museo Humboldt, que lo acaban de restaurar, y les recomiendo ir a visitarlo porque est谩 absolutamente interesante.聽 Y en esa ocasi贸n, como estoy leyendo una biograf铆a de Humboldt que me recomend贸 Luiz In谩cio Lula da Silva cuando estuve vi茅ndolo en la c谩rcel. Lula, en vez de estar leyendo o releyendo textos de Lenin, de Gransci y de Marx, estaba leyendo una biograf铆a de Humboldt, escrita por una joven bi贸grafa alemana, que describe la importancia de Humboldt en este momento en el que hay un sentimiento ecol贸gico particularmente interesante.

Y entonces el otro d铆a, como estaba en la Feria del Libro presentando unos libros con Sandra Sarmiento, que est谩 aqu铆 con nosotros, compr茅 un librito con textos de Humboldt. Y en uno de esos textos 茅l cuenta c贸mo en 1806, lleg贸 a Caracas, y encontr贸 que era una ciudad extremadamente agradable.聽

Curiosamente, dijo que Caracas y La Habana eran las dos ciudades聽聽聽聽聽聽 m谩s espa帽olas de las que 茅l conoc铆a en Am茅rica Latina; pero expres贸 lo siguiente: 鈥淓n esta ciudad, donde hay un nivel de vida relativamente alto, un conocimiento interesante, no hay un solo peri贸dico. Y no solo no hay un solo peri贸dico, sino que la imprenta a煤n no ha llegado.鈥

Y 茅l compar贸: 鈥淓n cualquier ciudad estadounidense de no m谩s de 30 mil habitantes hay un peri贸dico.鈥 Y entonces, digamos, la imprenta se invent贸 en 1440. 隆Cuatro siglos despu茅s en Caracas no hab铆a imprenta!聽 脡l dice que hab铆a una prensa, que no es lo mismo que una imprenta; una prensa, que solo hace hojas, que ten铆a un franc茅s.

Entonces podemos decir, bas谩ndonos en las cifras que daba antes Rosa Miriam, que eso no ocurre con Internet.聽 Internet se invent贸, efectivamente, como ha dicho Rosa Miriam, en los a帽os 鈥60 para el ej茅rcito, pero la Web se invent贸 en 1989.聽 驴Qu茅 es lo que ha hecho que estemos m谩s familiarizados con el universo de la Web?聽 Porque antes hac铆a falta un lenguaje intermediario para poder聽 utilizar el correo electr贸nico, para poder comunicarnos, esencialmente entre universidades, aunque lo cre贸 el ej茅rcito con esa base que daba Rosa Miriam.

Si hubiese una destrucci贸n at贸mica, 驴c贸mo podr铆amos seguir comunic谩ndonos? Por eso hablamos de la red, porque si ustedes cogen una red de un pescador, y si le disparan a la red, evidentemente la bala puede pasar a trav茅s de la red sin romper nada; pero si ustedes disparan con una Kalashnikov, por ejemplo, y rompen 20 mallas de la red, a煤n quedan 200 mallas que funcionan.

Entonces la comunicaci贸n 鈥揹ec铆an los norteamericanos– si los rusos desencadenan primeros el ataque, lo que har谩n es que destruir谩n todas nuestras grandes ciudades y nuestros nudos de comunicaci贸n.聽 驴Pero entonces c贸mo nos vamos a comunicar entre, por ejemplo, el centro, donde se encuentre el Estado Mayor, o lo que quede del Estado Mayor, con las fuerzas que hayan sobrevivido, si no se puede comunicar porque los canales se han cortado?

Entonces hay que inventar un sistema que funcione como una red; es decir, que, en vez de ir en v铆a directa, de un punto a otro punto, vaya dando muchas vueltas, aunque tenga que dar la vuelta al mundo, pero que llegue del otro lado.聽 Ese es el principio que crea la red.

Lo que quiero decir es que, digamos, 30 a帽os o 50 a帽os despu茅s de la invenci贸n de Internet, masivamente Am茅rica Latina utiliza los recursos de Internet; no han pasado 400 a帽os.聽 驴Pero quiere eso decir que ya no estamos en colonia? No, porque hay que reflexionar sobre lo que es la colonia.

Rosa Miriam ha citado dos frases muy importantes de nuestro amigo Eduardo Galeano, pero en realidad hay varios tipos de colonizaci贸n.聽 Piensen que hoy d铆a, si tenemos que citar cu谩les son las grandes potencias de hoy, geopol铆ticas, las diez principales grandes potencias geopol铆ticas de hoy son las mismas –excepto China–, que a principios del siglo XX eran Alemania, Jap贸n, Francia, Estados Unidos, Rusia… Son las mismas.聽 Y ya no son imperios coloniales, pero siguen siendo los principales pa铆ses que dominan el mundo.聽

Y entonces, 驴por qu茅 lo dominan, si ya no tienen colonias?聽 Y si nos hemos liberado, digamos, los pa铆ses colonizados de 脕frica, de Am茅rica Latina, de Asia, 驴por qu茅 no ocupamos?, excepto China –y recuerden que China fue la primera potencia del mundo durante 17 siglos, hasta el siglo XVII; dej贸 de serlo en el siglo XVII, para volver a serlo, entre las principales potencias, actualmente–, 驴pero por qu茅 siguen siendo colonias? Porque descolonizarse no es tan sencillo.

Por ejemplo, de todos los pa铆ses de Am茅rica, el 煤nico pa铆s que no solo se descoloniz贸, pero que pas贸 a formar parte del club de los dominantes es Estados Unidos. Los dem谩s pa铆ses llevan dos siglos, la mayor铆a de ellos, descolonizados, pero no est谩n en el grupo de pa铆ses dominantes.

Entonces, con Internet, lo que Internet nos plantea tambi茅n, son dos cosas evidentemente, que aqu铆 se han subrayado, t煤 las subrayabas ahorita Yasel: que, por una parte, est谩 el enfrentamiento cultural, la batalla cultural.

驴Hay que desertar de las redes?聽 Ser铆a absurdo. 隆Hay que estar en las redes! 驴Por qu茅? Porque, aunque no hayamos inventado Internet, la batalla se da hoy en ese espacio, en el ciberespacio, que es un nuevo espacio en el sentido propio de la palabra; es un nuevo espacio, es un nuevo territorio. Digamos, si antes hab铆a un espacio, el espacio en el que vivimos normalmente, el espacio tridimensional, el espacio de nuestra vida cotidiana, ahora tambi茅n vivimos en ese otro, que se manifiesta para nosotros a trav茅s de pantallas. Y cuando estamos frente a la pantalla, tenemos un universo mental, imaginario, cultural, de conocimiento, econ贸mico, financiero鈥, todo eso pasa por una pantalla y por el territorio del ciberespacio, que tambi茅n evidentemente es un espacio de guerra, en el sentido que Rosa Miriam explicaba.聽 Adem谩s, ahora las grandes potencias crean un ej茅rcito para luchar por 茅l.

Los ej茅rcitos no siempre han sido las Fuerzas Armadas, no siempre han sido complejas como lo son hoy. Las Fuerzas Armadas hist贸ricamente, digamos, eran esencialmente en funci贸n de los elementos, 驴verdad?

Dec铆a un fil贸sofo griego que nuestro universo se compone de cuatro elementos: tierra, aire, fuego y agua. Este, Internet, ser铆a el quinto. Y observen que se ha creado un ej茅rcito para la tierra, un ej茅rcito para el mar; uno para el aire; uno para el fuego -que son los bomberos, llamados en algunos pa铆ses guerreros del fuego-, y ahora, como hay un quinto elemento, que es el ciberespacio, los pa铆ses est谩n creando este quinto ej茅rcito.

Entonces, en esta relaci贸n con el quinto elemento, tenemos, por una parte la batalla de ocupar este espacio y de defendernos desde el punto de vista del mensaje y el contramensaje; pero est谩 la otra batalla, que es la de la tecnolog铆a. O sea, tenemos que combatir con las armas del adversario.聽 Eso puede conducir a la victoria.

Fidel Castro demostr贸 que con las armas del ej茅rcito de Batista se pod铆a triunfar, no era necesario fabricar sus propias armas, o tener una tecnolog铆a espec铆fica del armamento para ganar la guerra.聽 Pero aqu铆 nos planteamos la cuesti贸n de la descolonizaci贸n tecnol贸gica tambi茅n, cosa que Fidel en cierta medida planteaba cuando cre贸 la UCI, es decir, ser capaces tambi茅n de fabricar nuestras propias computadoras, estar presentes en la reflexi贸n sobre qu茅 es una computadora hoy, qu茅 debe tener como posibilidades, etc茅tera, y no solo depender de eso.

El presidente D铆az-Canel ha dicho 煤ltimamente, en las 煤ltimas 48 horas, una reflexi贸n sobre c贸mo hay que articular ciencia y tecnolog铆a; es decir, no solo desarrollar una reflexi贸n te贸rica sobre la ciencia, no solo ense帽ar la ciencia, pero desarrollar una tecnolog铆a.

El 煤nico pa铆s del sur que a principios del siglo XX no era una colonia y que formaba parte de los pa铆ses dominantes –lo he citado antes–, 驴cu谩l es entre los que cit茅 antes? Jap贸n. La pregunta es por qu茅 Jap贸n no era una colonia.聽 A finales del siglo XIX varios pa铆ses no hab铆an sido nunca colonizados: Etiop铆a, Ir谩n, Marruecos, Jap贸n; no hab铆an sido nunca colonizados, nunca. 驴Por qu茅 los dem谩s, Etiop铆a, Ir谩n, Marruecos, fueron colonizados, y no Jap贸n? Porque Jap贸n apost贸 por desarrollar su propia tecnolog铆a imitando al Reino Unido e imitando a Alemania.聽 En Jap贸n se conduce a la izquierda聽聽 –ustedes saben eso, 驴verdad–, igual que en Inglaterra, y la obsesi贸n era la de ser tan organizados como los alemanes, y desarrollaron una tecnolog铆a propia, un armamento propio, y derrotaron a los rusos en 1910. Primera victoria militar de un pa铆s del sur contra el norte.聽 Entonces los japoneses precisamente han desarrollado una tecnolog铆a que hoy les permite estar presentes en este universo, digamos, primero, como potencia industrial, la 煤nica potencia industrial del sur.

Estados Unidos sali贸 de esa situaci贸n en la primera mitad del siglo XIX. Estados Unidos, cuando gana su independencia, es un pa铆s que vive del monocultivo del algod贸n, como Cuba viv铆a del monocultivo de la ca帽a. Bueno, la pregunta que los historiadores deben hacerse es por qu茅 Estados Unidos sali贸 de su condici贸n de monoproductor de algod贸n para transformarse en una superpotencia industrial, vencedor de la Primera Guerra Mundial, vencedor de la Segunda Guerra Mundial, vencedor de la Guerra de Secesi贸n del norte contra el sur, cuando Brasil no lo ha conseguido, Argentina no lo ha conseguido, M茅xico no lo ha conseguido, etc茅tera. Es una verdadera cuesti贸n central, y Jap贸n s铆 lo ha conseguido.

Entonces hoy tenemos, como, digamos, si la cuesti贸n del colonialismo se plantea, es que una cosa es obtener su independencia y su soberan铆a, y otra cosa es seguir dependiendo tecnol贸gicamente de lo que produce el pa铆s dominante, o los pa铆ses dominantes.

驴Por qu茅 Am茅rica Latina, aun cuando hab铆a doce pa铆ses progresistas en Am茅rica Latina, no consiguieron crear ni una universidad de alto nivel, que impidiera que la mayor铆a de los Doctorandos de Am茅rica Latina vayan a hacer sus Doctorados a Estados Unidos, o a Alemania, o a Francia, o a Rusia, o a donde sea? 驴Por qu茅 no se ha conseguido eso?

O sea, yo creo que hay que tambi茅n plantear la cuesti贸n, cuando hablamos de Internet, de por qu茅 no tenemos, en el sur en particular, no tenemos, ni siquiera se piensa en tener una rivalidad, no en materia de contenidos, si bien que es necesario, pero en materia tecnol贸gica.

Observen lo que est谩 pasando con Huawei y la 5G.聽 Los Estados Unidos est谩n llevando a cabo una verdadera guerra, que es una guerra colonial finalmente contra China, para detener el progreso de Huawei en materia de 5G. Pretenden que si un pa铆s le compra Huawei a China con la 5G, China, como Estado, estar铆a penetrando como con un caballo de Troya en ese pa铆s. Inglaterra ya ha dado luz verde para equiparse, pero los norteamericanos acaban de detener en Suiza, acaban de intimidar a Suiza para que no sigan adquiriendo la 5G con Huawei.

El temor es tecnol贸gico, porque los Estados Unidos en definitiva, en materia de tel茅fonos o de telefon铆a, aunque tienen a煤n el Iphone, recuerden que cuando empez贸 la telefon铆a digital, la empresa que dominaba la tecnolog铆a digital, el primer tel茅fono digital que se impuso como tal era Motorola, que era un gran tel茅fono as铆, que hemos tenido varios; grande, que si lo comparamos con los que hay ahora, es un tel茅fono, casi como el tel茅fono de baquelita negro que hab铆a antes.聽 Entonces era Motorola.聽 驴Qu茅 ha sido de Motorola? Yo creo que aqu铆 debe haber generaciones que no han o铆do hablar de Motorola jam谩s.聽 Y luego, recuerdan ustedes cuando era Nokia.聽 Un pa铆s, Finlandia, ten铆a el mejor tel茅fono del mundo, y todo el mundo quer铆a tener un Nokia. 驴Qu茅 es de Nokia hoy?聽 Y el Iphone es posible que siga, aunque sigue fascin谩ndonos, es posible que siga ese destino, mientras que hoy los coreanos del sur, peque帽o pa铆s, que ha imitado a Jap贸n, que se ha dotado de tecnolog铆a, Corea del Sur es un pa铆s de 45 millones de habitantes, evidentemente cuatro veces m谩s que Cuba, es obvio; pero es un pa铆s menos poblado que Espa帽a, y es una superpotencia tecnol贸gica; y no solo ahora tecnol贸gica, sino miren lo que ha pasado con los 脫scares este a帽o, oigan, que es una revoluci贸n: primera pel铆cula coreana del sur en la historia que recibe el Oscar a la Mejor Pel铆cula y que es una pel铆cula de Corea del Sur, o sea, que Corea del Sur produce tambi茅n cultura popular, produce tambi茅n contenido que seduce al mundo, miren lo que es la K-pop, que debe haber en la propia Cuba millones de adolescentes fascinados por la K-pop la cultura popular coreana, los grupos musicales coreanos.

Yo estuve en el stand de Corea del Sur aqu铆. La embajada de Corea del Sur en M茅xico ten铆a un stand en la Feria del Libro. Cantidad de adolescentes llegaban all铆 para preguntar por la K-pop, y los enviaban al stand de Jap贸n manga, que no es lo mismo, como saben ustedes.

Quiero decir que Corea del Sur es aqu铆 un pa铆s que ha emprendido una carrera hacia la descolonizaci贸n, controlando y produciendo su propia tecnolog铆a, el Samsung, el LG, y produciendo sus propios contenidos, que conquistan al mundo. Par谩sitos no solo es el Oscar a la Mejor Pel铆cula; es la Palma de Oro en el Festival de Cannes a la mejor pel铆cula, y derrot贸 a nuestro amigo Almod贸var con Dolor y gloria, que es una pel铆cula excelente, en mi opini贸n; pero Par谩sitos es una pel铆cula buen铆sima, y adem谩s es una par谩bola sobre la situaci贸n actual, sobre la drogalizaci贸n, sobre el neoliberalismo. Es una pel铆cula extremadamente compleja y muy pol铆tica.

Bien, como ven, lo que estoy diciendo es que descolonizarse no es tan sencillo, aunque cuesta mucho. Evidentemente muchos pa铆ses han hecho enormes sacrificios; pienso en Vietnam, pienso en Argelia, pienso en Cuba; un enorme sacrificio, para conquistar la soberan铆a, para conquistar la independencia; pero, bueno, Fidel lo dec铆a tambi茅n: la segunda independencia est谩 por conquistar. Y ahora hay que ir por la tercera independencia, que es la independencia digital, la independencia tecnol贸gica, el ser soberanos en el ciberespacio. Esta es la misi贸n, el objetivo de las nuevas generaciones en Am茅rica Latina en particular, porque Am茅rica Latina, si es consumidora masiva de redes sociales, no es normal que no produzca sus redes sociales. En definitiva, estas redes sociales solo est谩n pasando; no sabemos si dentro de cinco a帽os existir谩 Facebook, aparentemente s铆, pero es posible que no.

Cuando las redes sociales empezaron a desarrollarse, ya ni nos acordamos de los nombres de las redes sociales que parec铆an absolutamente indispensables y que acabaron por desaparecer.

Yo siempre digo: que estemos en los 30, 40 o 50 primeros a帽os de Internet, recuerden que cuando Humboldt llega a Caracas la imprenta ya tiene cuatro siglos.聽 驴Qu茅 pasar谩 cuando Internet tenga cuatro siglos? 驴Qu茅 pasar谩?聽 驴Y estaremos como estamos ahora aqu铆? 驴Llegar谩 un viajero a Cuba dentro de cuatro siglos y dir谩: bueno, pues aqu铆 a煤n no hay la propia red social, o a煤n no hay el tel茅fono m谩s avanzado?聽 Yo espero que no porque este es uno de los pa铆ses que tiene m谩s conciencia de esta problem谩tica; porque Fidel, como lo ha dicho Rosa Miriam, fue uno de los primeros que entendi贸 la importancia de Internet; que se puso 茅l mismo –驴te acuerdas, Rosa Miriam–, 茅l mismo se puso a trabajar en una computadora para aprender a escribir en un teclado y le ense帽贸 a Ch谩vez a usar el correo electr贸nico, y Ch谩vez despu茅s tambi茅n era un apasionado, lo entendi贸.

Hoy d铆a podemos decir que el presidente Maduro est谩 presente en todas las redes, y en cuanto se crea una red nueva que tiene influencia, inmediatamente est谩 ah铆 metido.聽 No hay que, evidentemente, abandonar esa batalla; pero yo digo que hay otras batallas, que son de otro nivel, pero que est谩n al alcance del esfuerzo educacional, el nivel cient铆fico en particular que tiene Cuba, porque ha hecho prodigios en t茅rminos de biotecnolog铆a, en t茅rminos farmac茅uticos, en t茅rminos de investigaci贸n m茅dica, como ciencia, 驴verdad? Pero hoy es en la inteligencia artificial donde tenemos que estar presentes. Ah铆 deben estar los matem谩ticos, es la inteligencia artificial, es la rob贸tica, es la dr贸nica, que es donde hay que estar muy presente cuando llegue la inteligencia artificial.

Yo lo que digo es que, si la inteligencia artificial avanza, y si no la controlamos, es que la inteligencia artificial acabar谩 por excluir al ser humano del planeta; porque una rob贸tica avanzada con inteligencia artificial ya no necesita todas nuestras debilidades; un robot con inteligencia artificial es inmortal y omnisciente, igual que Dios: sabe todo, ve todo y tiene un cuerpo que es eterno. Bueno, 驴qu茅 diferencia hay con Dios? Definan a Dios, y es el robot dotado de inteligencia artificial. Entonces es obvio que ese Dios o esos dioses no van a necesitar al ser humano.

No sabemos qu茅 mundo ser谩. Tenemos que controlarlo.聽 Ese es un desaf铆o para la humanidad.聽 Por eso se habla mucho鈥 驴Ustedes han o铆do hablar de qu茅 tipo de sentimientos hay que darle al robot?, si puede haber robots criminales, ya ha habido robots que han matado a personas. Se est谩 desarrollando una legislaci贸n para los robots.

En China, 煤ltimamente hubo una decisi贸n judicial a favor de un robot que hab铆a escrito unas informaciones para la prensa y que la prensa hab铆a difundido, y no le quer铆an pagar al robot. Bueno, el conceptor del robot es el que va a cobrar, obviamente, pero el robot hab铆a escrito de manera aut贸noma la informaci贸n.

Aqu铆 no se lee mucho las informaciones de Bolsa, me imagino, pero en los pa铆ses capitalistas, donde se lee la informaci贸n de Bolsa, est谩 enteramente robotizada; la escriben robots. Muchas de las cr贸nicas deportivas que se leen en la prensa de gran tirada est谩n escritas por robots, porque identifican a los jugadores y tienen textos ya hechos.聽 No quiero decir que los cronistas describen como robots, pero los robots describen como cronistas.

Yo creo que el desaf铆o para las nuevas generaciones tiene que ser en la producci贸n, como lo ha dicho el presidente D铆az-Canel, la producci贸n de tecnolog铆a, de nueva tecnolog铆a, que nos permita tambi茅n avanzar en ese terreno.

La batalla del contenido, esa la podemos ganar con relativa facilidad, la batalla de las nuevas tecnolog铆as propias, esa es la que hay que ganar.

Muchas gracias.

(APLAUSOS)

Yasel Toledo Garnache: Muy interesante. No dir茅 nada m谩s.聽 Les doy la palabra a ustedes, al p煤blico. Pueden preguntar, opinar, lo que deseen.

(Varias intervenciones del p煤blico):

Rosa Miriam Elizalde:聽

Dominio Cuba es realmente un proyecto de innovaci贸n digital, que intenta utilizar metodolog铆as de la comunicaci贸n estrat茅gica. Necesita la conjunci贸n de diversas disciplinas y ha sido muy dif铆cil de armar, porque todav铆a no hay condiciones en los medios para integrar estos equipos multidisciplinarios.

Nosotros hemos partido de un principio: no inventar la rueda. Estudiar los referentes internacionales exitosos, qu茅 narrativas impactan en las audiencias, c贸mo se derivan los mensajes en cada plataforma, qu茅 est谩ndares funcionan en los m贸viles -la principal pantalla para compartir contenidos hoy-. Fue lo que hicimos en la Cumbre de las Am茅ricas de Per煤, en 2018, el primer proyecto con el que se inicia Dominio Cuba, aunque todav铆a no nos llam谩bamos as铆.

Algo que es muy dif铆cil entender para un periodista que trabaja en un medio tradicional es que se acab贸 la 茅poca de los los llaneros solitarios en nuestra profesi贸n. Hace falta equipos, con roles especializados, para poder enfrentar la comunicaci贸n que se sostiene en una arquitectura compleja donde la est茅tica y los sentimientos son variables de primera importancia.

Se termin贸 aquella era en la que Ernest Hemingway, cuando se le resist铆a un t铆tulo, tiraba la m谩quina de escribir por la ventana del Toronto Star. Todo depend铆a de 茅l y su m谩quina. Eso se acab贸. Estamos transitando hacia la era prealfab茅tica, donde la gente se comunica sobre todo a trav茅s de las im谩genes, donde se apela a emociones primarias, donde no basta con tener la verdad, donde tienes que pelear porque tu mensaje se escuche y se tenga en cuenta en medio de un ruido descomunal.

La izquierda en este sentido ha sido tradicionalmente muy soberbia. Como tenemos 茅tica, como defendemos a los pobres de la tierra, todo el mundo tiene que escuchar cuando nos encaramamos en un caj贸n de bacalao y gritamos nuestras verdades.

Cuando nosotros emprendimos en 2009 la segunda versi贸n de Cubadebate, hicimos algo parecido: estudiar los referentes m谩s innovadores del momento. El modelo que sirvi贸 de punto de partida era The Huffington Post, un blog de bloggers que fue esencial en la maquinaria que llev贸 a Barak Obama a la Casa Blanca. Despu茅s lo que hicimos fue montar en esa metodolog铆a nuestros valores, nuestra l铆nea editorial.

Los medios p煤blicos en Cuba, tantos los tradicionales como los nativos digitales, tienen grandes dificultades para la gesti贸n de la innovaci贸n. No solo no tienen presupuesto para ello, sino que se siguen reproduciendo rutinas en las redacciones ancladas en los tiempos en que los medios tradicionales eran hegem贸nicos. Eso ha cambiado dram谩ticamente.

Las posibilidades para la transformaci贸n del sistema de medios p煤blicos del pa铆s est谩n descritas en la nueva pol铆tica de comunicaci贸n social aprobada en 2018. Esta debe aterrizar en decretos-leyes y en nuevas formas de gesti贸n de los medios, que permita incorporar nuevos roles: dise帽adores, cientistas de la informaci贸n, comunicadores, productores audiovisuales, matem谩ticos, estad铆sticos, inform谩ticos, cientistas sociales鈥β en funci贸n de las necesidades comunicativas, y no por plantilla. Ese es el secreto de Dominio Cuba, que hemos podido organizar en la Uni贸n de Periodistas para mantener un sistema que nos permita simultanear la investigaci贸n, la producci贸n, la innovaci贸n y la socializaci贸n del conocimiento en este escenario.

La compa帽era que intervino llamaba la atenci贸n sobre la generaci贸n de contenidos. El 90 por ciento los contenidos de Internet son basura (spam) o no est谩n al alcance del usuario com煤n. Muchas veces son cartas de amor que se hace la gente a s铆 mismas. Por lo tanto, se necesita un extra para alcanzar la atenci贸n, para comunicar, y eso necesariamente exige saberes profesionales.

Y ah铆 voy a cerrar, porque le voy a dejar la palabra a Ignacio.

Han sido muy interesantes las preguntas y las reflexiones que han hecho los compa帽eros, que tienen que ver con la necesidad de interpretar este mundo desde nuestra orilla. Desgraciadamente, no hay suficientes espacios desde la izquierda para debatir estos temas. No es que no haya informaci贸n; hay mucha informaci贸n en Internet.聽 Si usted quiere investigar sobre cualquier tema desde una perspectiva liberadora, va a encontrar intelectuales y acad茅micos que est谩n interpretando la realidad y que est谩n intentando la transformaci贸n de la realidad no solo generando teor铆as, sino participando en pr谩cticas sociales liberadores. Ahorita les habl茅 de los argentinos, hay que estudiar esa experiencia. O la experiencia de MORENA, en M茅xico, que llev贸 a Andr茅s Manuel L贸pez Obrador a la presidencia de ese pa铆s. A AMLO le aplicaron todo tipo de estrategia de ataque y de fakenews, llegaron a crear clusters comunicacionales de muy alta tecnolog铆a para implicarlo en v铆nculos con los venezolanos, los cubanos, los rusos, y su estrategia de campa帽a utiliz贸 tanto la defensiva como la ofensiva, muchas veces apelando al humor, a los memes. Me acuerdo de un video que se convirti贸 en viral en medio del supuesto v铆nculo con Putin, en que L贸pez Obrador se present贸 como Andr茅s Manuelovich, con lo cual se burl贸 de todo eso y capitaliz贸 a su favor la campa帽a t贸xica.

Eso no sali贸 de la nada; sali贸 de equipos que, apropi谩ndose de todo estos saberes, metodolog铆as y t茅cnicas de las cuales que hemos estado hablando aqu铆 -incluida la big data y la inteligencia artificial-, enfrentaron la disputa por la narrativa y por el sentido en condiciones superiores a la de los adversarios. Digo superiores, porque cuando existe una simetr铆a en el acceso a la infraestructura y en el conocimiento, la superioridad de la izquierda llega por la 茅tica, por sus valores. Ellos est谩n dispuestos a mentir y a jugar sucio; nosotros no. La inteligencia artificial no es suficiente. Puede llegar a aberraciones como las que contaba Ignacio, pero la inteligencia artificial no es nada si no tiene detr谩s los analistas que puedan interpretar los escenarios.

El campo popular est谩 lleno de talentos, y hay mucho talento en Cuba. Y a m铆 me emocion贸 mucho el video de los muchachos de Matem谩ticas con el que empez贸 este Dialogar, 聽porque ese pensamiento es un pensamiento totalmente descolonizado, y eso se est谩 generando en nuestros espacios. El reto –lo dec铆a Ernesto Vera, quien fue presidente de la UPEC, uno de los fundadores de la Uni贸n de Periodistas de Cuba– es qu茅 hacemos cuando la mentira est谩 organizada y la verdad dispersa. La 煤nica soluci贸n es organizarnos, generar los espacios de debate, de discusi贸n; generar una cultura para poder entender este escenario, compartir el conocimiento, socializarlo y acortar los ciclos de aprendizaje, madurar con carburo.

Nosotros no podemos esperar por que esa cultura digital de izquierda nos llegue por otros; hay que crear los mecanismos, las instituciones, los espacios que permitan integrar las fuerzas poder avanzar porque, es muy asim茅trico el escenario, 隆muy asim茅trico!

Y voy a cerrar con una idea: no es dif铆cil enfrentar y vencer en este mundo en el que hay que oponerle a la 鈥渋nteligencia artificial鈥 de unas 茅lites econ贸micas y pol铆ticas, el 鈥general intellect鈥 del que hablaba Carlos Marx, las comunidades humanas conscientes, organizadas y preparadas intelectualmente. 聽Hay experiencias en Am茅rica Latina y en otras partes del mundo 驴Cu谩les han sido los instrumentos de los palestinos, por ejemplo, para reforzar los sentimientos de identidad y de defensa de su territorio en los ni帽os y j贸venes? Los videojuegos. Israel abri贸 el bander铆n de la conectividad en la Franja de Gaza con la convicci贸n de que someter铆a a estos pueblos culturalmente. Se equivocaron. La lucha por el territorio es la lucha tambi茅n por la subjetividad. Ese es el mensaje palestino y ese es nuestro desaf铆o.

聽(APLAUSOS)

IGNACIO RAMONET.聽 Una vez m谩s sinceramente creo que Rosa Miriam ha marcado la l铆nea, la buena l铆nea; el buen an谩lisis y la buena l铆nea.

Yo simplemente quisiera insistir sobre esta cuesti贸n. En relaci贸n con la informaci贸n, que han planteado las dos personas que hablaron, en realidad, vivimos algo muy excepcional y no siempre tenemos conciencia de ello. Es decir que, si tomamos la historia de los medios de masas, que es una historia relativamente corta, porque aparece a final del siglo XIX hasta el surgimiento de Internet, globalmente la relaci贸n que existe es una relaci贸n de emisor activo y receptor pasivo; globalmente es eso.聽 La televisi贸n nos habla y nosotros no tenemos nada que decir, a menos que queramos hablar con el televisor, que siempre es posible, o con mi mascota, puedo hablarle a mi perro, o con mi gato, y decirle: no estoy de acuerdo con esto; no le puedo hablar a la persona que est谩 ah铆. Con el peri贸dico, igual, aun menos, porque el peri贸dico no habla; hablo en mi cabeza, cuando lo leo.聽 Y con la radio, id茅ntico: la radio nos habla y nosotros escuchamos.

La mayor铆a de los estudios, en t茅rminos de funcionamiento de los medios, lo que m谩s abunda es estudios de contenido, por definici贸n.聽 Lo menos conocido –yo lo he dicho muchas veces–, el agujero oscuro que no conoc铆amos era qu茅 hace la recepci贸n, qu茅 hace el receptor con lo que recibe; porque finalmente lo que nosotros sab铆amos era esto: esta emisi贸n ha tenido tantos millones de telespectadores. Bueno, pero esos telespectadores pueden pensar que esa emisi贸n no vale nada; no quiere decir que adhieren a la emisi贸n, pueden recibirla con entusiasmo, o con sentimientos cr铆ticos, o con rechazo, o puede reforzar sus sentimientos de rechazo, etc茅tera.

Esto se conoc铆a muy poco, pero en todo caso los roles estaban definidos: hab铆a emisores y hab铆a receptores.聽 Eso se transforma con la llegada del Iphone. Al inventarse el Iphone, primero, lo que se produce es que este aparato, que seguimos llamando tel茅fono pero que obviamente no es m谩s que un aspecto de las mil posibilidades que tiene este aparato, que es globalmente una computadora, primero lo que hace es mezclar tres sistemas de comunicaci贸n que hist贸rica y tecnol贸gicamente eran muy diferentes: lo escrito, lo sonoro y lo visual.聽 Se han desarrollado artes diferentes: la literatura para lo escrito, digamos el teatro o la radio, para lo oral, la ret贸rica, y el cine, s茅ptimo arte, etc茅tera.聽 Y de repente鈥 Por eso hay una palabra que ha desaparecido ya de nuestras conversaciones cuando hablamos ahora de los medios: multimedia.聽 Ya no decimos multimedia; esa palabra se dec铆a en los a帽os 鈥90 porque ten铆amos un aparato que mezclaba los tres medios, y no solo los mezclaba, sino que los expresa con la misma tecnolog铆a.

Rosa Miriam ha recordado ahora un gesto legendario de Hemingway, que es tirar su m谩quina por la ventana porque no sal铆a un t铆tulo.聽 驴Esa m谩quina c贸mo se llamaba? La m谩quina de escribir, 驴verdad?, lo que tira Hemingway por la ventana es una m谩quina de escribir. Se llamaba la m谩quina de escribir porque, 驴para qu茅 serv铆a esa m谩quina? Para escribir.聽 驴Serv铆a para dictarle, yo le pod铆a dictar un texto? 隆No!聽 驴Serv铆a para grabar una imagen? 隆No! Solo serv铆a para escribir. Se llamaba m谩quina de escribir.

Ustedes, en una computadora, pueden escribir; pero pueden hacer mil cosas.

Los tel茅fonos de baquelita de los que yo hablaba antes, que son tel茅fonos que se ven en las pel铆culas, 驴serv铆an para escribir? 隆No!, solo serv铆an para el sonido. La radio solo serv铆a para el sonido. Quiero decir, hab铆a tecnolog铆as que no se pod铆an cruzar.聽 La imprenta, de la que hablamos antes, de la que hablaba nuestro amigo Humboldt, la imprenta no pod铆a grabar im谩genes en movimiento, ni sonidos. Ahora s铆 lo hacemos mediante un sistema digital, ahora los sistemas son que un texto, una letra, es una ecuaci贸n matem谩tica.聽 Aqu铆 hay matem谩ticos, 驴verdad? Es una ecuaci贸n matem谩tica escrita con un sistema binario, de ceros y de unos. La A no es una A; en la computadora, lo que transforma visualmente en una A es una ecuaci贸n.

Digamos, antes un 谩rbol se parec铆a a un 谩rbol, y para tener un 谩rbol ten铆a que fotografiar un 谩rbol; yo ahora puedo sacar un 谩rbol con simplemente una ecuaci贸n.聽 Es lo que hacen las im谩genes de s铆ntesis cuando vemos la pel铆cula de animaci贸n: son ecuaciones transformadas en im谩genes.

Entonces todo eso ha evolucionado de tal manera, que ahora lo que tenemos en las manos, por primera vez en la historia medi谩tica, es un sistema en el que se confunde el receptor y el emisor, el receptor y el emisor es la misma persona.聽 Eso no ha existido nunca.

Yo dec铆a: est谩n ocurriendo cosas excepcionales, y no nos damos cuenta. Esta es una de ellas. Y, adem谩s, yo dir铆a que la aspiraci贸n pol铆tica, durante toda la historia de los medios, era la democratizaci贸n de los medios. 驴Por qu茅? Porque los medios pertenec铆an a las clases dominantes. 驴Cu谩l era la funci贸n de los medios? Domesticar a la sociedad. Porque todo el mundo entiende bien que, si yo soy la persona m谩s rica del pa铆s, si tengo la empresa m谩s importante del pa铆s, si poseo el banco m谩s importante del pa铆s, si tengo todo el poder, hay homogeneidad, y tengo todo el poder pol铆tico adem谩s.聽 Pero resulta que yo tengo todo el poder empresarial, todo el poder financiero, todo el poder comercial, y ahora le doy el poder a la gente, establezco la democracia, y digo: ustedes van a decidir. Oye, hay el peligro de que la gente no me elija a m铆.

Entonces, 驴c贸mo yo hago para darle el poder a la gente y, a la vez, quit谩rselo? O sea, le doy el poder, pero me apodero de su cerebro. 驴C贸mo? Mediante el control medi谩tico, que es lo que se llama la propaganda. Van a introducir en nuestras cabezas ideas que no son las nuestras. Es lo que se ha dicho aqu铆 ahora mediante la red.

Entonces ese sistema part铆a del principio de que la audiencia, la recepci贸n, era pasiva, y todo lo que hab铆amos explicado hasta ahora era sobre esa base.聽 De repente, cada uno de nosotros se transforma en emisor. Entonces lo que tenemos es un inmenso ruido, que es lo que ha dicho Rosa Miriam, un inmenso ruido, todo el mundo se ha puesto a comunicar y a contar su vida y a escribir.聽 Ha dicho que el 90 por ciento son historias de amor de s铆 mismos. La gente se oye escribir, o se oye hablar, se graba, graba su fotograf铆a, env铆a su fotograf铆a; narcisismo total, exhibicionismo absoluto.聽 Hay cap铆tulos sobre eso en mi libro.聽

Entonces hoy estamos en un momento en que el ruido es tremendo. Y la pregunta es: 驴c贸mo distinguir?聽 Muy dif铆cil, obviamente, muy dif铆cil.聽 驴Por qu茅, adem谩s?

Se han planteado preguntas fundamentales: 驴c贸mo hago yo para saber que una informaci贸n no es verdad?聽 A veces salta a la vista, pero a veces no tanto salta a la vista; a veces los medios tradicionales ayudan a desmontar una falsedad que las redes sociales se han encargado de difundir masivamente.

Estoy pensando, Rosa Miriam, en la cuesti贸n del cami贸n incendiado en el puente de C煤cuta en febrero del a帽o pasado, cuando quisieron invadir, bajo pretexto de ayuda humanitaria, a Venezuela.

Entonces ah铆 hubo una investigaci贸n del New York Times, aunque evidentemente el gobierno hab铆a desmentido, Arreaza en particular, el canciller, hab铆a hecho una demostraci贸n en Naciones Unidas; pero, como se dijo aqu铆, eso no trasciende. Cuando lo dijo el New York Times, ya evidentemente los propios defensores, que son globalmente pronorteamericanos, vieron que el medio norteamericano m谩s respetado, m谩s considerado, desment铆a la informaci贸n, ya no la pod铆an seguir afirmando; pero eso no ocurre todos los d铆as.

Y ahora nosotros sabemos eso porque nosotros mismos somos v铆ctimas. Yo he contado experiencias m铆as, propias, de c贸mo yo mismo me creo falsedades y las repercuto. 驴Por qu茅? Hay una disciplina cient铆fica que se llama la Neurociencia, 驴verdad?. tengo entendido que aqu铆 se estudia la Neurociencia, y la Neurociencia nos dice que tenemos tendencia emocional a creer aquello en lo que creemos; parece evidente.聽 Si una informaci贸n confirma lo que yo creo, lo que yo siempre he cre铆do, me la creo.

Por ejemplo, yo soy antimperialista; aqu铆 hay algunos y algunas antimperialistas.聽 Si leemos una informaci贸n que nos dice que los Estados Unidos son malos en tal o cual aspecto, globalmente nos lo vamos a creer porque sabemos que son malos, y la vamos a difundir, aunque sea falsa, 驴entienden lo que digo? Porque evidentemente nos toca aquello de lo que estamos convencidos, aunque sea falsa.

Entonces eso es lo que se llama ahora la verdad emocional, porque no toda verdad es dos y dos son cuatro. Es lo que Frantz llama ahora el hecho alternativo: t煤 tienes tu verdad, yo tengo mi verdad, eso dice Frantz.聽 驴Pero qu茅 es la verdad?

Recuerden que la humanidad, desde que se inici贸 hasta el siglo XVIII, funcion贸 con una verdad, que se llama la verdad m谩gica porque, no s茅, el Papa escuchaba a Dios y dec铆a qu茅 es lo que hab铆a que hacer; o el santero escuchaba, o se tiraban las cartas, o se degollaba una gallina y se ve铆a c贸mo se mov铆a. Y esa era la verdad.

Oigan, la Grecia antigua, que invent贸 la filosof铆a, cre铆a en el or谩culo de Delfos; es decir, que una vez al a帽o, en un momento preciso, en Delfos, hab铆a una persona que de repente sab铆a lo que iba a pasar: que hab铆a que hacer la guerra o no hacer la guerra, etc茅tera. Oiga, cosas que llevaban consecuencias tremendas.聽 Bueno, el mundo funcion贸 durante milenios con la verdad m谩gica; hace apenas dos siglos que tenemos verdad cient铆fica ah铆.聽聽 Eso no ha impedido el fascismo, que ha sido recordado aqu铆, no ha impedido horrores como los campos de exterminio, en fin.

Entonces quiero decir: hoy estamos en un momento en el que precisamente las palabras, los conceptos en c潞omunicaci贸n que han surgido 煤ltimamente, 驴cu谩les son? Fake news, posverdad, verdad emocional, verdad alternativa. Mira, todo eso te est谩 diciendo que hoy las certidumbres no son tan exactas.聽 驴Debemos por ello bajar los brazos? 隆No!, yo digo como Rosa Miriam; 隆es la batalla que tenemos que librar!聽 Aqu铆 estamos evidentemente. Y hay que hacer masa.聽 Y pienso que esa batalla, en todo caso, cada vez que se pueda, hay que desmentir lo que obviamente es falso.

En este momento la guerra h铆brida –como cit贸 antes Rosa Miriam– m谩s importante es la que se da contra Venezuela.聽 No, se ha reforzado tambi茅n contra Cuba, pero Venezuela es el objetivo n煤mero uno. Y ah铆 un aspecto fundamental de la guerra h铆brida es imponer un relato que les d茅 la raz贸n a los adversarios del gobierno venezolano y de la revoluci贸n bolivariana. Contra eso s铆 podemos luchar, obviamente.

Muchas gracias.

(Aplausos)

Yasel Toledo Garnache: Les agradecemos a todos la presencia durante estas dos horas de intercambio, y los invitamos a adquirir el libro El imperio de la vigilancia, que est谩 en el fondo de la sala. Los invitamos tambi茅n al pr贸ximo Dialogar, dialogar el 18 de marzo, a las cuatro de la tarde aqu铆, en el Sal贸n de Mayo, para debatir en torno a las Desigualdades vinculadas al color de la piel. Imaginarios y realidades en la Cuba de hoy. Recuerden que pueden sugerirnos temas para el an谩lisis mediante el correo dialogardialogar@gmail.com. Muchas gracias.

DIALOGAR, DIALOGAR: EL COLONIALISMO 2.0 Y LOS DESAF脥OS DE LA IZQUIERDA.聽 驴QU脡 HACER?
PABELL脫N CUBA, 19 DE FEBRERO DE 2020.

PANELISTAS: ROSA MIRIAM ELIZALDE E IGNACIO RAMONET

CONDUCTOR: YASEL TOLEDO GARNACHE


Colonialismo 2.0 y los desaf铆os de la izquierda, 驴qu茅 hacer?

El colonialismo 2.0 y los desaf铆os de la izquierda, 驴qu茅 hacer?, marc贸 el centro del debate en el Sal贸n de Mayo durante el espacio Dialogar Dialogar, que cada mes auspicia la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z para suscitar la reflexi贸n y an谩lisis sobre temas de la realidad cubana y for谩nea.

En la conducci贸n del periodista Yasel Toledo Garnache, el espacio se honr贸 al tener como panelistas, esta vez, al destacado periodista e investigador, Doctor en Semiolog铆a e Historia de la Cultura Ignacio Ramonet y a la doctora en Ciencias de la Comunicaci贸n y vicepresidenta de la Uni贸n de Periodistas de Cuba Rosa Miriam Elizalde Zorrilla.

foto: Liester amador

Los intelectuales analizaron el contexto latinaomericano desde Internet, regi贸n donde cerca del 81 por ciento de los j贸venes est谩n en facebook, y el n煤mero de personas que son usuarios de la red asciende a casi 440 millones, 鈥渦suarios generadores de contenidos que m谩s del 90 por ciento de ellos pasan por el filtro de los Estados Unidos鈥, seg煤n se explic贸 en el encuentro.

Considerada聽por los especialistas como infraestructura dominante, Elizalde Zorrilla se refiri贸 sobre la necesidad聽 de estar alertas a esta nueva realidad en la que aparece una nueva tecnolog铆a que se convierte en espacio de guerra, cuarta dimensi贸n o territorio que interviene en todos los aspectos de la vida cotidiana.聽

鈥淣uestro Comandante en Jefe Fidel Castro fue uno de los primeros en alertar sobre lo que significaba Internet, al referir que quien controlara esta plataforma decidir铆a los destinos de la humanidad. Vislumbr贸 sobre las potencialidades liberadoras de la red de redes, creando un modelo diferencial para un pa铆s como el nuestro, desde diversos espacios y desde la preparaci贸n del capital humano que los desarrollar铆a鈥, dijo la doctora en Ciencias de la Comunicaci贸n.

foto: Liester amador

Por su parte, Ramonet se帽al贸 c贸mo Am茅rica Latina se ha convertido en reh茅n de esta infraestructura y sus manipulaciones, poniendo como ejemplo el el golpe de estado a Evo Morales, donde solo en tres o cuatro d铆as fueron creadas miles de cuentas falsas en twitter para generar la sensaci贸n de que exist铆a apoyo popular al golpe.

Asimismo refiri贸 que ante este contexto se erigen espacios de resistencia evidenciados en Venezuela con la cuenta @chavezcandanga, la cual empoder贸 a la militancia Chavista, o m谩s reciente, en Argentina, donde gan贸 la izquierda tambi茅n gracias al trabajo desde las redes.

De igual modo sugiri贸 que si bien la descolonizaci贸n tecnol贸gica no es tan sencilla, hay que ser capaces de lograrla, o al menos trabajar en ella, pues Internet es un sitio de fuerte enfrentamiento cultural.

foto: Liester amador

鈥淗ay que estar presentes en las redes, las grandes potencias han creado ej茅rcitos para ese espacio, la batalla debe ser ocuparlo y defenderlo; para ello hay que combatir con las armas del enemigo: la tecnolog铆a. El principal objetivo de los j贸venes en Latinoam茅rica tiene que ser sin dudas ser soberanos en el ciberespacio鈥, asever贸 el catedr谩tico espa帽ol.

La creaci贸n de equipos multidisciplinarios que desde los referentes puedan erigir sitios virtuales para generar contenidos inteligentes, y hacer frente a la inmensa infraestructura de Internet, fueron ac谩pites sugeridos al p煤blico que asisti贸 al Dialogar Dialogar, espacio de la AHS que rinde homenaje permanente a Alfredo Guevara, quien fue eternamente joven por sus ideas y la capacidad para polemizar y so帽ar junto a las nuevas generaciones.

foto: Liester amador

foto: Liester amador


Debatir谩n Ignacio Ramonet y Rosa Miriam Elizalde sobre colonialismo 2.0 en Dialogar, dialogar

El catedr谩tico y periodista espa帽ol Ignacio Ramonet, doctor en Semiolog铆a e Historia de la Cultura, y Rosa Miriam Elizalde, doctora en Ciencias de la Comunicaci贸n y vicepresidenta de la Uni贸n de Periodistas de Cuba, ser谩n los invitados en el espacio Dialogar, dialogar este 19 de febrero, para debatir en torno al Colonialismo 2.0 y los desaf铆os de la izquierda. 驴Qu茅 hacer?

A partir de las cuatro de la tarde de ese d铆a debe comenzar el intercambio en el Sal贸n de Mayo, del Pabell贸n Cuba, sede nacional de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z, en el cual pueden participar todas las personas interesadas, quienes tendr谩n la posibilidad de preguntar, expresar sus opiniones y enriquecer el debate.

Tambi茅n deben asistir estudiantes universitarios, incluidos algunos de la facultad de Matem谩tica y Computaci贸n de la Universidad de La Habana, quienes la semana anterior realizaron un taller con parte del equipo de Dialogar, dialogar, sobre algunas particularidades del tema, especialmente en el pa铆s caribe帽o.

Autor de libros como 鈥淓l imperio de la vigilancia鈥, 鈥淟a explosi贸n del periodismo鈥, 鈥溌縌u茅 es la globalizaci贸n?鈥, 鈥淧ropagandas silenciosas鈥 y 鈥淟a tiran铆a de la comunicaci贸n鈥, Ramonet tiene amplia experiencia en el an谩lisis de fen贸menos relacionados con la comunicaci贸n, las plataformas digitales y las disputas pol铆ticas e ideol贸gicas en diversas regiones del mundo.

Fundadora del prestigioso sitio digital Cubadebate, autora o coautora de obras como 鈥淐lic Internet鈥 y ganadora en varias ocasiones del premio period铆stico Juan Gualberto G贸mez, el m谩s importante concedido en su pa铆s para reconocer la obra de un periodista durante un a帽o, Elizalde es una profesional con amplio reconocimiento en el campo de la comunicaci贸n y las nuevas tecnolog铆as, por su dominio de la teor铆a y la pr谩ctica, demostrado en diversos proyectos como Dominio Cuba.

Creado en el a帽o 2013 por iniciativa de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z, Dialogar鈥 se mantiene como una plataforma para el intercambio sincero, valiente y responsable entre varias generaciones de cubanos, con l铆neas tem谩ticas relacionadas con la cultura, la historia y la sociedad en general.

Los temas m谩s recientes han sido 鈥淛os茅 Mart铆 en la hora actual de Cuba鈥, 鈥淟a responsabilidad colectiva, 驴c贸mo se construye, c贸mo se destruye?鈥; 鈥淓l rol de los j贸venes creadores en la Cuba de hoy鈥; 鈥淩esistencia y creaci贸n: La cultura de nuestro tiempo鈥; y 鈥淓l dirigente como servidor p煤blico鈥.

Este espacio es un homenaje permanente al sobresaliente intelectual Alfredo Guevara, fallecido en abril de 2013, quien fue eternamente joven por sus ideas y la capacidad para polemizar y so帽ar junto a las nuevas generaciones.

Las transcripciones del Dialogar, dialogar pueden leerse en dos libros, titulados Hacia una cultura del debate, en sus vol煤menes uno y dos, los cuales fueron publicados por la Casa Editora Abril.


Notas sobre resistencia cultural y creaci贸n art铆stica (Espacio Dialogar, dialogar + fotos)

Agradezco a los organizadores la invitaci贸n. Es un lujo que la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z mantenga un espacio como este que nos permite pensarnos y que tambi茅n, de muchas maneras, nos confronta. 鈥淒ialogar, dialogar鈥 naci贸 para rendir tributo a Alfredo Guevara y quiero recordarlo a 茅l hoy de manera especial, en este lugar que fue tambi茅n su casa y la casa del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano porque 茅l as铆 lo quiso.

El tema que la AHS nos invita a debatir esta vez propone entre otros el an谩lisis de los v铆nculos entre resistencia cultural y creaci贸n art铆stica. Intentar茅 aqu铆 un acercamiento preliminar a partir de mi experiencia profesional en la cual confluyen mi trabajo con teatr贸logo y mi desempe帽o como director del Programa de Estudios sobre Culturas Originarias en la Casa de las Am茅ricas.

No obstante, necesariamente, debo mencionar antes la resistencia popular que emerge en la regi贸n 鈥揺n Ecuador y Chile鈥 como respuesta a la desfachatez del neoliberalismo y tambi茅n la resistencia ind铆gena que se levanta frente a ese terror铆fico Golpe al Estado Plurinacional de Bolivia que ha remontado el proyecto colonial, excluyente, racista y fundamentalista de la conquista. Lo que ocurre hoy en Ecuador, Chile, Bolivia y ahora tambi茅n en Colombia no solo nos obliga a expresar nuestra condena a las fuerzas coloniales represoras y nuestra solidaridad con los pueblos que luchan, sino que nos exige estar atentos y pensar-obrar-sentir sin ingenuidad.

Al abordar el tema de la resistencia cultural lo primero que salta a la vista es la necesidad de comprender a fondo la diversidad de actores y contextos que hacen parte de los dis铆miles procesos en los que esta aparece como una imperiosa necesidad de subsistencia. Ello nos permite evaluar la complejidad que entra帽a usar una noci贸n que, como explicara N茅stor Garc铆a Canclini, en un texto publicado hace ya casi una d茅cada, 鈥渆s una de las m谩s gastadas y menos analizadas en la ret贸rica cr铆tica鈥 (2010).

Hoy, si bien sigue siendo una noci贸n poco estudiada es, adem谩s, uno de los t茅rminos apropiados por la derecha ultraconservadora e imperial para sustentar ama帽ados procedimientos de subversi贸n. Lo anterior obliga a poner apellidos a los procesos de resistencia siendo aquellos que enfrentan la hegemon铆a colonial-neoliberal los que en particular me interesan.

En estos tiempos las pr谩cticas revolucionarias y descolonizadoras operan en un mundo en el cual, mediante la fuerza, pero tambi茅n con la puesta en marcha de estrategias muy sofisticadas de 鈥渃olonizaci贸n del deseo鈥 (Rolnik, 2019), se prefiguran escenarios 鈥損arques tem谩ticos鈥 para canalizaci贸n sectorializada de la necesidad humana de expresar disenso.

Estos compartimentos estancos, que nos obligan a enfocarnos en temas espec铆ficos al tiempo que invisibilizan otros, buscan estandarizar los comportamientos, controlar las reacciones y conducir la atenci贸n de los individuos 鈥搃ndividuos cada vez m谩s individualistas鈥, hacia zonas alejadas de los fundamentales conflictos del mundo.

En estos sitios est谩 permitido ejercer, dinero en mano, la 煤nica libertad posible: comprar, consumir. Lo ignoran algunos, pero, en verdad, formamos parte del ciclo que no solo nos hace devenir consumidores, sino que acaba transform谩ndonos en mercanc铆a, de modo que nuestra vida, como la del antiguo S铆sifo, es reducida a una puesta en escena en la que permanentemente nos vendemos a nosotros mismos. Siguiendo esa l贸gica, podemos decir con claridad que la cultura de nuestro tiempo, que es la de un capitalismo neoliberal despiadado, se caracteriza por la manipulaci贸n a gran escala de las subjetividades 鈥搃ndividuales y colectivas鈥, a trav茅s de muy sutiles e infinitamente diversificadas t谩cticas de dominaci贸n que operan mediante la exaltaci贸n de un ego铆smo autof谩gico y sadomasoquista. Vivimos sumergidos y ahogados en un mundo que, al decir de Homi Bhabha, da 鈥渁 la cotidianidad alienante un aura de individualidad, una promesa de placer鈥 (2007).

No es raro entonces que cualquier v铆a que socave, aunque sea en muy peque帽a escala, los fundamentos de esa cultura global que estandariza, unifica y quiebra todo v铆nculo con las esencias humanistas, sea asediada de la manera m谩s acerba por el imperialismo y sus 茅lites locales y trasnacionales o glocales, como algunos prefieren decir.

La justicia social, la solidaridad, la reciprocidad, la complementariedad ponen en crisis el sistema totalitario y homogeneizante y escapan de la l贸gica del聽carpe diem. La reemergencia de paradigmas alternativos al neoliberalismo, basados en las propias estrategias de resistencia de los pueblos, y el despliegue con 茅xito de procesos sociales de matriz descolonizadora, han puesto a funcionar la vieja maquinaria del exterminio, siempre engrasada.聽El golpe de estado en Bolivia聽viene a ratificar esa pr谩ctica en un subcontinente donde el descontento popular y su expresi贸n ciudadana colectiva crecen y se fortalecen considerablemente.

La creaci贸n de un nuevo ej茅rcito de evang茅licos fundamentalistas trae a escena al mismo protagonista con id茅ntico objetivo: divide y vencer谩s. Pero nada de esto es nuevo, esa es la l贸gica tras las sucesivas conquistas de Abya Yala, y, claro est谩, la que sostiene por casi 60 a帽os un despiadado bloqueo contra nuestro pa铆s.

Entiendo la resistencia cultural como la acci贸n-reflexi贸n descolonizadora y despatriarcalizadora, que visibiliza, de manera dial茅ctica, las tramas subterr谩neas de la homogenizaci贸n neoliberal y busca quebrar desde las macropol铆ticas, pero tambi茅n desde las micropol铆ticas, las estructuras y las narrativas de la dominaci贸n imperialista.

No hay dudas de que es esta una batalla que se da fundamentalmente a nivel de subjetividades porque una de las tareas cardinales de esa maquinaria es ocultar los conflictos de clase, g茅nero y tambi茅n los que resultan de los procesos coloniales de racializaci贸n. Por ello algunos investigadores hablan en la actualidad de la 鈥渋nvenci贸n de los pobres de derecha鈥 como uno de los productos m谩s exitosos del capitalismo de estos tiempos, consumidores sin conciencia de clase y sin voluntad transformadora.

Desde luego que si la estrategia es individualizar hasta la m谩xima expresi贸n posible el mejor ant铆doto ser铆a constituirse y fortificarse en comunidad, robustecer los lazos y redes que nos hacen uno con el otro y proteger, a lo interno, las din谩micas naturales de la diversidad, de modo que no sean utilizadas para desmontar las bases de una alianza que no ha de tener m谩s aglutinante que la necesidad de defender la vida, de todos y todas, y el territorio donde esa vida se reproduce. Pienso, por ejemplo, en la resistencia de los pueblos ind铆genas del continente, avasallados permanentemente en la m谩s absoluta invisibilidad y masacrados con las armas, la biblia, los virus, el dinero, el alcohol鈥

Son, sin duda, los pueblos originarios los que m谩s genocidios y espistemecidios han resistido y de quienes m谩s debemos aprender. Su unidad como pueblos radica quiz谩s en un聽 hecho que no debemos olvidar. Para los ind铆genas la tierra es un ente vivo con la que estamos 铆ntimamente relacionados, de modo que comunidad y territorio son una misma entidad no ya desde el punto de vista simb贸lico, sino tambi茅n de manera muy concreta.

Si pensamos en la creaci贸n art铆stica desde esta perspectiva coincidir铆amos, tal vez, en que aquellas obras que contribuyen a la cohesi贸n de la comunidad y a la afirmaci贸n de su identidad en un territorio determinado hacen parte de una cultura de resistencia frente al tsunami homogeneizador que individualiza y divide. Sin embargo, hay que ser conscientes de que no basta con sostener y enarbolar ese prop贸sito.

Una obra de arte no es solo resultado de la voluntad del artista sino tambi茅n de un conjunto de din谩micas institucionales diversas 鈥揺l propio creador tambi茅n lo es鈥 y podr铆a reproducir las estructuras e incluso los mensajes de dominaci贸n, o en peor de los casos contribuir a la afirmaci贸n de estos por un efecto de rebote. Es lo que suele pasar con el panfleto, con las obras que 鈥渄enuncian鈥 generalizando y con mucha creaci贸n-propaganda que acaba repitiendo las mismas f贸rmulas del melodrama, por ejemplo, y arrastrando, m谩s bien empujando, a los lectores-espectadores con entusiasmo militante al campo enemigo.

No existe la cultura de resistencia sin el arte cr铆tico, capaz de proponer al lector-espectador una estrategia activa de an谩lisis de su realidad, una actividad que en lugar de adormecerlo lo desperece e involucre. Pienso en聽Bertolt Brecht聽y en su concepci贸n del teatro 茅pico que no descarta la diversi贸n, pero aspira a una productividad, la cual no puede realizarse sin un creador con sentido cr铆tico y con una intenci贸n definida. Al respecto dice Brecht:

Sin criterios y sin intenciones es imposible realizar verdaderas representaciones. Sin saber, es imposible mostrar. 驴Y c贸mo saber lo que vale la pena saberse? Si el actor no quiere ser ni un papagayo ni un mico debe hacer suyo el saber de su tiempo sobre la convivencia humana, participando en la lucha de clases. Es posible que a alguno le parezca esto rebajarse, ya que -una vez que ha quedado establecido lo que va a cobrar como actor-, coloca al arte en las m谩s sublimes esferas.

Pero las decisiones supremas del g茅nero humano se conquistan en la tierra, no en el 茅ter; en el 鈥渆xterior鈥 y no en los cerebros. Nadie puede estar por encima de la lucha de clases, ya que nadie puede situarse por encima de los hombres. La sociedad no posee ning煤n altavoz com煤n mientras siga dividida en clases que se combaten. En arte, 鈥減ermanecer imparcial鈥 significa ponerse del lado del partido 鈥渄ominante鈥 (1998).

La pregunta 鈥溌縔 c贸mo saber lo que vale la pena saberse?鈥 de Brecht me lleva a pensar en la necesidad de pedagog铆as decoloniales, las cuales al decir de 聽聽Catherine Walsh, son entendidas como:

(鈥) las metodolog铆as producidas en los contextos de lucha, marginalizaci贸n, resistencia (鈥) lo que Adolfo Alb谩n ha llamado 鈥渞e-existencia鈥; pedagog铆as como pr谩cticas insurgentes que agrietan la modernidad/colonialidad y hacen posible maneras muy otras de ser, estar, pensar, saber, sentir, existir y vivir-con (2013).

Solo la voluntad de descolonizaci贸n y de emancipaci贸n que implica la puesta en pr谩ctica del pensamiento cr铆tico y de una acci贸n transformadora que vaya m谩s all谩 de la resistencia misma para 鈥減roducir modos de subjetivaci贸n originales y singulares鈥 (2015), puede activar una creaci贸n desregularizada capaz de transparentar los mecanismos de control, problematizar la existencia y poner a funcionar el tejido social en funci贸n de ese equilibrio del mundo del que hablaba Mart铆, o del 鈥渂uen vivir鈥 andino. Parecer谩 raro, quiz谩s, que yo hable de buen vivir aqu铆, ahora que los dos pa铆ses que han constitucionalizado ese principio ind铆gena en el continente enfrentan una profunda crisis de paradigmas producto de la embestida neoliberal y la traici贸n, porque sobre todo traidores hay en esta historia.

En realidad lo hago por la diferencia esencial entre la idea comunal de vivir bien, en equilibrio y armon铆a con el otro y con el ambiente, la madre tierra o la Pachamama si lo decimos en quechua o en aymara, y el vivir mejor que implica que algunos vivan mejor que otros, o sea que unos tengan m谩s, acumulen m谩s.

Pienso en el ayllu, la comunidad originaria andina, y pienso en la din谩mica creadora del teatro de grupo latinoamericano que, afincado en el deseo de construir una comunidad ut贸pica para la comprensi贸n y expresi贸n de nuestras realidades, ha propuesto, fundamentalmente a partir de la segunda mitad de siglo xx, un sinn煤mero de experiencias de convivio que radicalizan la necesidad del ser humano de confrontarse en vida con el otro, interrogar nuestras realidades e interrogarnos.

Ese teatro vivo, inquietante, cr铆tico, inc贸modo, distinto del drama culinario o antiespasm贸dico, que junta, en el caso de nuestra Am茅rica, la pr谩ctica de Brecht con la del loco Antonin Artaud, ese amigo 铆ntimo de Alejo Carpentier, que viaj贸 a M茅xico para encontrar en los rar谩muris o tarahumaras una conexi贸n con la vida, humana y c贸smica, que no exist铆a en el Par铆s de la primera mitad de siglo. Ese quehacer ef铆mero, pero org谩nico, constituye un extraordinario reservorio de聽 escenarios y experiencias de resistencia.

Habr铆a que mencionar sin duda el quehacer de figuras como Atahualpa del Cioppo, Enrique Buenaventura, Santiago Garc铆a, Antunes Filho, Vicente Revuelta, Miguel Rubio y Flora Lauten, el trabajo de los grupos que ellos fundaron. M谩s ac谩 en el tiempo y centr谩ndome en Cuba podr铆amos mencionar a Nelda Castillo, Carlos D铆az, Carlos Celdr谩n, Rub茅n Dar铆o Salazar, F谩tima Paterson, como hacedores de una pr谩ctica siempre cuestionadora y revulsiva de esa realidad compleja que muchas veces se muestra en blanco y negro, perfecta o imperfecta, y que las obras de estos creadores discuten, porque nos obligan a abandonar nuestra zona de confort y a dirigir nuestra mirada hacia lugares inc贸modos de los que solemos apartar los ojos y la mente.

Obviamente, no toda creaci贸n teatral participa聽per se聽de esa cultural de resistencia, sin embargo, creo que en el teatro como manifestaci贸n se dan las bases para que esa cultura se exprese. Jorge Dubatti, un notable cr铆tico y te贸rico argentino, nos recuerda:

(鈥) que el punto de partida del teatro es la instituci贸n ancestral del convivio: la reuni贸n, el encuentro de un grupo de hombres en un centro territorial, en un punto del espacio y del tiempo. (鈥) 聽En tanto convivio, el teatro no acepta ser televisado ni transmitido por sat茅lite o redes 贸pticas ni incluido en Internet o chateado. Exige la proximidad del encuentro de los cuerpos en una encrucijada geogr谩fico-temporal, emisor y receptor frente a frente (鈥) (2007).

En la reuni贸n de esa comunidad reflexiva que el mejor teatro activa me gusta ver un conjunto de claves que necesitamos comprender. La primera, no estamos solos. La segunda, no somos el centro del universo. La tercera, estamos realmente vivos, no somos zombis, podemos impedir ser convertidos en zombis, quiz谩s, si el mal ha avanzado demasiado, podemos incluso dejar de serlo. 鈥淨ue nos vean la vida鈥, dec铆a Mart铆 a sus colaboradores del Partido Revolucionario Cubano, y es recomendaci贸n totalmente vigente y lo ser谩 a煤n en este mundo atestado de muertos vivientes, gente hastiada, malgeniosa, amargada que se cruza en nuestro camino diariamente y que a veces se convierte en el camino mismo.

La cultura del mundo occidental actual impone el miedo al otro y propone la soledad del corredor de fondo como salida o refugio. El teatro que prefiero rompe ese aislamiento, busca complicidades y, aunque presente las cosas m谩s terribles, esclarece y conjura, dos cosas que arte en resistencia est谩 obligado a hacer.

Meyerhold y Vajtangov, ambos disc铆pulos de Stanislavki, sol铆an decir, a contrapelo de los postulados de su maestro, que en el teatro el 煤nico estado posible era la alegr铆a (Ver Meyerhold, 1988 y聽 Gorchakov, 1962). S茅 que hay mucha gente enojada que ha hecho grandes obras que nos ense帽an mucho sobre los fracasos del ser humano, pero creo que la mejor de las batallas es la que se combate usando, lo que refiri茅ndose a Mart铆, Fina Garc铆a Marruz denomin贸, 鈥渆l amor como energ铆a revolucionaria鈥 (2004).

No s茅 si el amor de Mart铆 es exactamente el mismo de los Beatles 鈥 por aquello de 鈥渁ll you need is love鈥濃撯 pero s铆 estoy seguro de que es el mismo estado que Meyerhold y Vajtangov llama alegr铆a, un estado que congrega en la disposici贸n a actuar, que conmina a hacer lo que hay que hacer. El amor y la alegr铆a, no solo son las armas de la resistencia, son las herramientas de la resiliencia, los motores de la acci贸n transformadora que se necesita, sea cual sea la escala de esa metamorfosis.

Porque podemos asumir que hemos perdido la guerra cultural o seguir pelando, sin odios como tambi茅n dec铆a Mart铆 鈥 en frase que, por cierto, ha sido recordada recientemente por un autoproclamado maestro de democracias鈥, sin odio, s铆, 鈥減ero 鈥搚 vuelvo a Mart铆鈥 ni una l铆nea atr谩s de nuestro absoluto derecho鈥 (en Garc铆a Marruz, 2004). Qu茅 es digo yo el derecho fundamental, obvio, a la vida.

Vivir una cultura de resistencia nos exige no dar nada por sentado, preguntarnos una y otra vez con qu茅 espejuelos miramos el mundo, desmontar el colonialismo internalizado en nosotros mismos y a interactuar conscientemente con los dem谩s, lectores, espectadores, y tambi茅n con el resto de las instituciones no para afincar nuestro ego, sino para disolverlo en esa acci贸n que transforma y construye. No ser谩 f谩cil claro, habr谩 traiciones, distorsiones, derrotas, y aprenderemos de ellas si estamos en vida y no nos dejamos matar.

En su 煤ltimo ensayo, Roberto Fern谩ndez Retamar, a quien no puedo dejar de recordar si se habla de creaci贸n y resistencia porque a 茅l debemos ese Caliban nuestro americano, que sigue siendo una extraordinaria met谩fora de la potencia emancipadora y descolonizadora que hay que preservar, propon铆a una interrogante que hoy, si miramos a Bolivia o a Hait铆 es a煤n m谩s pertinente. Se preguntaba el poeta:

驴Qu茅 destino es dable esperar, para un mundo sumido de modo creciente en la barbarie, de quienes, mientras consideran inferiores a etnias que no son la suya y como tales las tratan (as铆 hab铆an actuado los nazis), niegan cosas tan obvias y tan peligrosas para todos, incluso desde luego para los Estados Unidos, como el calentamiento global?

鈥淎 pesar de la respuesta que al parecer se impone 鈥損ropon铆a el autor m谩s adelante鈥 volvamos a confiar en la esperanza鈥 (2019).

El amor de Mart铆, la alegr铆a de los directores de teatro rusos y la esperanza que siempre invocaba Retamar soy hoy mis calves para entender la resistencia. Confiemos en los pueblos y asegur茅monos que estamos del lado de los que aman y construyen esa sociedad m谩s justa que traer谩, en palabras del paradigma ind铆gena andino, el tiempo del Buen Vivir.

 

Referencias bibliogr谩ficas:

Bhabha, Homi K. (2007).聽El lugar de la cultura. Manantial. Buenos Aires.

Brecht, Bertolt (1998). 鈥淧eque帽o 贸rganon para el teatro鈥, en聽Conjunto, No. 110, julio-septiembre, La Habana, pp. 4-16.

Dubatti, Jorge (2007). Filosof铆a del teatro I, Atuel, Buenos Aires.

Fern谩ndez Retamar, Roberto (2019).鈥漀otas sobre Am茅rica鈥, en聽Casa de las Am茅ricas, No. 294, enero-marzo, La Habana, pp. 27-37

Garc铆a Canclini, N茅stor (2009).聽驴De qu茅 hablamos cuando hablamos de resistencia?, Estudios visuales: Ensayo, teor铆a y cr铆tica de la cultura visual y el arte contempor谩neo, No 7, Espa帽a, pp. 15-36.

Garc铆a Marruz, Fina (2004).聽El amor como energ铆a revolucionaria en Jos茅 Mart铆, Centro de Estudios Martianos, La Habana.

Gorchakov N. (1962).聽Lecciones de Regisseur por Vajtangov. Editorial Quetzal. Buenos Aires.

Guattari, F茅liz y Rolnik, Suely (2015).聽Micropol铆ticas. Cartograf铆as del deseo, Casa de las Am茅ricas, La Habana.

Meyerhold, V. E. (1988).聽El teatro teatral. Arte y Literatura, La Habana.

Rolnik, Suely (2019).聽Esferas de Insurrecci贸n: Apuntes para descolonizar el subconsciente, Tinta y Lim贸n Ediciones. Buenos Aires.

Walsh, Catherine (Ed) (2013).聽Pedagog铆as decoloniales. Pr谩cticas insurgentes de resistir, (re)existir y (re)vivir, Abya Yala, Quito.

* Versi贸n de las palabras le铆das en el Encuentro 鈥淒ialogar, Dialogar鈥 convocado por la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z bajo el tema Creaci贸n y resistencia. La cultura de nuestro tiempo鈥. El encuentro se realiz贸 el 27 de noviembre de 2019 en el Sal贸n de Mayo del Pabell贸n Cuba con la conducci贸n de Yasel Toledo Garnache y la participaci贸n de Abel Prieto Jim茅nez y Gisselle Armas.


Un espacio para dialogar y reflexionar

*Espacio Dialogar, dialogar: El sentido de la responsabilidad colectiva. 驴C贸mo se construye, c贸mo se destruye? (Transcripci贸n del espacio)

Yasel Toledo Garnache:聽Bienvenidos a la casa grande de los j贸venes creadores cubanos.

Hoy es una tarde especial para nosotros, porque retomamos el espacio聽Dialogar, Dialogar, una plataforma para el debate y la reflexi贸n, creada en mayo de 2013 por la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z precisamente aqu铆, en el Sal贸n de Mayo, del Pabell贸n Cuba.

Elier Ram铆rez, quien era el coordinador del聽Dialogar聽y Rafael Gonz谩lez Mu帽oz, actual Presidente de la AHS, nos han contado que aquel d铆a llovi贸 mucho. Hac铆a poco hab铆a fallecido Alfredo Guevara, eterno joven por la manera de pensar y actuar, por la capacidad para polemizar y convencer, sin importar cu谩n complejos fueran los temas, por eso el Dialogar surgi贸 como un homenaje a ese gran intelectual鈥 y as铆 continuar谩 siendo.

Tenemos que permanecer tambi茅n como fuente de cr铆ticas, reflexiones y pol茅mica responsable, aqu铆 se puede decir con sinceridad lo que pensamos, debe primar siempre el respeto a los criterios y el amor a nuestra Cuba, la cual necesitar谩 siempre de sus hijos y especialmente de los m谩s j贸venes.

Hoy, nos acompa帽an el profesor Manuel Calvi帽o, Doctor en Ciencias Psicol贸gicas y fundador de este espacio; Enrique Ubieta, ensayista, investigador y periodista con experiencia como director de varios medios de prensa. Est谩 tambi茅n Luis Emilio Aybar, miembro de la AHS en su secci贸n de Cr铆tica e Investigaci贸n.

Dialogar, dialogar聽sesionar谩 siempre el tercer mi茅rcoles de cada mes, a las cuatro de la tarde. As铆 que esperamos que sea en verdad un espacio para los encuentros, para las reflexiones y para so帽ar la Cuba que queremos.

El tema que nos convoca hoy es聽El sentido de la responsabilidad colectiva, c贸mo se construye, c贸mo se destruye, muy atinado en la actualidad y los desaf铆os que vivimos como pueblo y naci贸n.

Yo, leyendo el tema, pensaba: 隆el sentido de la responsabilidad colectiva!, 隆pensar como pa铆s!鈥. Ahora estamos hablando mucho sobre eso. 驴Pero acaso es la primera vez que se habla con tanta fuerza sobre eso en Cuba? Si buscamos en la historia nacional, 驴acaso no hay ejemplos 聽tambi茅n de personas que ya nos han demostrado eso, que han pensado de esa manera y nos han convocado a hacerlo?聽 A mi mente vienen nombres como Carlos Manuel de C茅spedes, Francisco Vicente Aguilera, Jos茅 Mart铆, el propio Fidel.聽 驴Cu谩nto nos puede servir beber de toda esa savia? En la actualidad, cu谩les son los principales desaf铆os, cu谩les pueden ser los obst谩culos en ese empe帽o de verdaderamente pensar como pa铆s, y m谩s que pensar, m谩s que hablar, actuar consecuentemente con eso.

Nosotros hablamos del sentido de la responsabilidad colectiva, pero se menciona tambi茅n del sentido de la responsabilidad compartida, el sentido de la responsabilidad individual. 驴Pensar como pa铆s implica tambi茅n subordinar algunas aspiraciones individuales a ese empe帽o colectivo m谩s grande? 驴Es posible hacerlo? 驴Es posible lograr que todo un pueblo piense como pa铆s, act煤e como pa铆s?鈥

Son algunas de las preguntas que dejamos a los invitados aqu铆 en el panel.聽 Les propongo escucharlos, y que despu茅s ustedes puedan preguntar, opinar lo que deseen鈥

驴Qu茅 est谩 pasando con la gente con respecto a las problem谩ticas de su barrio; qu茅 est谩 pasando con la higiene de la ciudad; qu茅 est谩 pasando con el cuidado del patrimonio p煤blico, qu茅 est谩 pasando con el resultado de mi trabajo, si yo concientizo que ese resultado puede contribuir al bienestar de mis compa帽eros鈥?

LUIS EMILIO AYBAR TOLEDO.

Muchas gracias. Y buenas tardes. Yo creo que, como dec铆a Yasel, este es un momento propicio realmente, porque hemos visto que hab铆a algunas reservas de ese sentido de responsabilidad colectiva, de ese esp铆ritu solidario, que a veces pens谩bamos que estaban perdidas, pero estaban ah铆 un poco adormecidas, y en una coyuntura como esta, como en otras que hemos tenido, se han activado. Realmente no ha sido una cosa generalizada, sabemos que hay gente que han pasado por esta coyuntura como si no les tocara sensibilizarse, pero s铆 sabemos que hay muchas personas que han tratado de sumarse al ahorro energ茅tico, a la solidaridad con el transporte, que muchos de los choferes estatales han recordado que su carro es del pueblo y no el suyo propio. O sea, que hay una serie de cosas que no son de ahora, pero sabemos que el Presidente ha estado jugando un papel en ir reactivando esa sensibilidad. Y eso, sin duda, es una buena noticia.

Nosotros estamos en el pa铆s que es 鈥揷omo dec铆a Fernando Mart铆nez Heredia鈥 el campe贸n ol铆mpico de la conciencia pol铆tica. Eso es lo primero que hay que decir. Nosotros tenemos una historia de sentido de responsabilidad colectiva, expresado en proezas, expresado en actos colectivos, en actos masivos, que es sin dudas muy destacable, y que es parte de ese acumulado.

Cuando nosotros somos solidarios, cuando nosotros sentimos responsabilidad, no lo hacemos en abstracto, sino levantados sobre ese piso, sobre ese piso hist贸rico, sobre esa formaci贸n que, sin darnos cuenta, est谩 tambi茅n nutri茅ndonos.

Yo quisiera, sin embargo, dedicar la exposici贸n a aquellos elementos problem谩ticos, aquellos elementos que significan que ese sentido de responsabilidad colectiva se ha ido deteriorando, o que no es todo el que quisi茅ramos tener, o no es todo el que deber铆a haber en una sociedad socialista.

Me parece que eso es importante porque, cuando a Cuba le tiramos una foto, hay una serie de cuestiones en que nos destacamos en comparaci贸n con otros pa铆ses y con determinadas metas universales. Incluso hoy, con una crisis de los 鈥90, con todo lo que sabemos que ha pasado, tiramos una foto y hay muchas cosas que son destacables; ahora, cuando le tiramos un video, cuando hacemos un video, empezamos a preocuparnos. La foto nos alegra y nos dice que estamos bien en una serie de aspectos, el video nos empieza a preocupar. 驴Por qu茅? Porque nos muestra la direcci贸n en la cual muchas cosas est谩n caminando, y nos damos cuenta de que la direcci贸n en la cual muchas cosas est谩n caminando no es necesariamente positiva, y que muchas cosas de ese gran acumulado se han ido erosionando, se han ido deteriorando. Y yo creo que el caso del sentido de responsabilidad colectiva es uno de esos casos donde la gran piedra construida por la Revoluci贸n se ha ido erosionando.

Pongo algunos ejemplos: qu茅 est谩 pasando con la gente con respecto a las problem谩ticas de su barrio; qu茅 est谩 pasando con la higiene de la ciudad; qu茅 est谩 pasando con el cuidado del patrimonio p煤blico, qu茅 est谩 pasando con el resultado de mi trabajo, si yo concientizo que ese resultado puede contribuir al bienestar de mis compa帽eros, de mis compatriotas; qu茅 est谩 pasando con los recursos colectivos, con la riqueza colectiva y con los medios de producci贸n, que est谩 declarado que son de todos, que son propiedad social, que son propiedad del pueblo.

Entonces, cuando vemos que en nuestro barrio est谩n primando muchas veces las soluciones individuales a los problemas comunes, cuando vemos que la ciudad tiene serios problemas de higiene, de cuidado de su infraestructura, de cuidado de sus medios de transporte; cuando vemos que la econom铆a no necesariamente avanza, y que eso tiene que ver en gran medida con la labor de dirigentes y trabajadores; cuando vemos que se roban los recursos, cuando vemos que se corrompe la gente, entonces ah铆 nos empezamos a preocupar y nos damos cuenta de que hay un problema con el sentido de responsabilidad colectiva, que no es el que deber铆a ser, cuando el socialismo debe caracterizarse justamente por un gran sentido de responsabilidad colectiva como logro cultural. O sea, eso es algo que tiene que estar en las bases mismas del socialismo.

El capitalismo tiene una caracter铆stica, y es que la estructura, la institucionalidad social est谩 montada sobre bases individualistas y despu茅s el sentido de responsabilidad colectiva hay que construirlo por fuera de las estructuras de la sociedad. Por eso es que la caridad en el capitalismo tiene un papel tan importante, porque la misma esencia de la sociedad no est谩 montada sobre esa base. Entonces, como los seres humanos seguimos siendo seres humanos, buscamos realizar nuestra esencia en el marco de esa sociedad; pero siempre es 鈥減or fuera de鈥.

Quiere decir que en el socialismo buscamos que sea 鈥減or dentro de鈥, 鈥渆n la base de鈥; es algo que debe caracterizarnos, tiene que preocuparnos y tiene que ser objeto de constante debate y preocupaci贸n.

驴Qu茅 pas贸? Creo que hay que hacerse esa pregunta: d贸nde comenz贸 a deteriorarse el sentido de solidaridad, el sentido de responsabilidad colectiva, los valores altruistas de la sociedad cubana, que ha tenido tantas demostraciones a lo largo de su historia y fueron en un momento hegem贸nicas, realmente hegem贸nicas, apabullantes. 驴Qu茅 pas贸 que ya no son tan hegem贸nicas, que ya no son lo que necesitamos?

Yo creo que esa pregunta, obviamente, no la vamos a poder responder hoy aqu铆; pero me parece importante, desde el punto de vista de la memoria hist贸rica, que la vayamos atendiendo porque de ah铆 se pueden sacar muchas lecciones.

Ahora, yo creo que hay algunas pautas del concepto que hoy nos convoca, la responsabilidad colectiva, que debemos tomar en cuenta para responder esas preguntas.

En primer lugar, lo colectivo est谩 en la base, o sea, tiene que haber alguna identidad colectiva que interpele a la gente. Esas identidades pueden ser el barrio como colectivo humano, puede ser el centro de trabajo, el colectivo laboral; puede ser el colectivo estudiantil, puede ser la naci贸n, el pa铆s; puede ser el pueblo.

Nosotros tenemos una Revoluci贸n donde ese concepto de pueblo, esa identidad聽pueblo聽realmente ha sido una de las identidades m谩s fuertes y ha sido una gran base de un sentido de responsabilidad colectiva. Y hoy casi no hablamos de pueblo. Lo pongo ah铆 como un elemento a tomar en cuenta. Adem谩s, hay identidades individuales, familiares, que en alg煤n momento estuvieron m谩s parejas, o sea que la capacidad de interpelar que ten铆an estas identidades m谩s amplias, m谩s colectivas, era equiparable a la capacidad de interpelar que ten铆a ese sentido individual o ese sentido familiar o ese espacio privado. Y, hoy por hoy, hay una mayor zona de la poblaci贸n que est谩 predominantemente interpelada por identidades m谩s espec铆ficas, que no necesariamente incluyen a la naci贸n, que no necesariamente incluyen al pueblo.

Lo segundo que hay que preguntarse: bueno, 驴soy responsable respecto a qu茅? Sabemos que est谩 de base la identidad colectiva; ahora, 驴soy responsable respecto a qu茅? Tengo que estarme refiriendo a algo, alg煤n objeto de referencia, 驴no? Eso nos lleva inevitablemente a la idea de los bienes comunes: soy responsable, me siento responsable respecto a alg煤n bien o a alg煤n elemento que es com煤n a una colectividad a la que pertenezco. Entonces, para yo sentirme responsable de ese bien com煤n, tengo que sentir que ese bien com煤n es tambi茅n m铆o; es un bien com煤n que es nuestro, no solo m铆o, sino nuestro.

F铆jense, tenemos una Constituci贸n desde hace muchos a帽os, que dice que los medios fundamentales de producci贸n son del pueblo, que la riqueza generada por los cubanos y las cubanas pertenece al pueblo y que tiene que regresar al pueblo como depositario, como protagonista de esa riqueza. Sin embargo, siempre nos estamos preguntando: 驴por qu茅 eso que est谩 dicho la gente no lo siente en la pr谩ctica?, 驴por qu茅 eso que est谩 dicho no sucede en la pr谩ctica, siendo que, adem谩s, nos beneficiamos de esa riqueza colectiva?

O sea, hay un hecho concreto: la posibilidad de que nosotros nos beneficiemos colectivamente de los bienes comunes es porque est谩n declarados como riqueza colectiva y hay la obligaci贸n constitucional de usar esa riqueza en funci贸n de todos. Nos beneficiamos y, sin embargo, no sentimos que somos parte de eso, no sentimos que nos pertenece.

Yo creo que lo que demuestra la historia y la pr谩ctica de todos estos a帽os es que no basta con ser beneficiado, o no basta con ser movilizado, o convocado a salvaguardar, cuidar, alimentar ese bien com煤n, sino que la gente tiene que tener la posibilidad de influir sobre los destinos de ese bien com煤n, sobre la gesti贸n de esos bienes comunes. A m铆 me parece que esa es una idea fundamental, porque explica tambi茅n la separaci贸n y el despegue de muchos cubanos con respecto a un sentido de pertenencia, con respecto a preocuparse por lo com煤n.

Lamentablemente es dif铆cil historiarlo, pero yo estoy seguro de que ustedes tienen muchas experiencias, a lo largo de todos estos a帽os, de gente que se ha levantado en una asamblea y ha hecho una propuesta, o ha se帽alado un problema, o ha dicho: este problema lo tenemos que solucionar de esta manera. No solo personas, tambi茅n colectividades enteras. Y ese problema, o esa propuesta, o ese se帽alamiento no se ha tomado en cuenta. Y los problemas se han ido acumulando y acumulando, y la gente lo ha visto delante de sus ojos.

Ese es un elemento que tenemos que reconocer que influye en el sentido de pertenencia. En otras palabras, la casa es tuya no solo porque la vives, sino porque puedes definir c贸mo se pinta, qu茅 modificaciones estructurales necesita, qu茅 muebles le compras, c贸mo son los horarios de comida, cu谩ndo vas a apagar la luz para ahorrar electricidad. Entonces el sentido de propiedad va mucho m谩s all谩 de la redistribuci贸n. Es un tema: hemos reducido en gran medida el sentido de propiedad a la redistribuci贸n.

Y ahora vamos a sumarle a esto 鈥揻铆jense c贸mo se va complejizando鈥: llega a un punto en el que ya tampoco el pueblo siente que se est谩 beneficiando tanto de ese bien com煤n. Por tanto, se erosiona todav铆a m谩s, porque ese beneficio directo que estaba recibiendo ya no lo estoy recibiendo, o lo estoy recibiendo en una situaci贸n de carencias, de escasez; con todas las razones que tiene eso, pero la gente vive en lo inmediato.

Ese beneficio directo ya no lo estoy recibiendo tanto, esos bienes colectivos se est谩n deteriorando, y por otro lado, ya no me convocan tanto a preocuparme y a movilizarme en funci贸n de ese bien colectivo, porque en los 煤ltimos diez a帽os las movilizaciones para trabajos voluntarios, solidaridad internacionalista, m煤ltiples causas que est谩n en nuestra tradici贸n, han disminuido. Y eso es un problema, porque la movilizaci贸n es una escuela de solidaridad y de responsabilidad colectiva. La gente se educ贸 en ese esp铆ritu aqu铆 con las Zafras del Pueblo, en las Microbrigadas, en las acciones de los CDR, en las marchas de solidaridad con Palestina. Entonces tenemos que preocuparnos por el trabajo de las organizaciones de masas, el trabajo de las organizaciones pol铆ticas, en funci贸n de mantener esa efervescencia de construcci贸n y de movilizaci贸n que, en mi opini贸n 鈥搉o s茅 qu茅 pensar谩n ustedes, ser铆a bueno discutirlo鈥, ha disminuido en los 煤ltimos tiempos.

Y f铆jense si nuestro acumulado es tan grande, que en cuanto empiezan a renacer esas iniciativas, la gente responde. Claro, de todas maneras no se puede abusar, porque en otros tiempos lo que pas贸 fue que todo eso se desgast贸 bastante, por la manera en que se hizo, por el exceso con que se hizo, por la no correspondencia entre, por un lado, la cantidad de veces en que yo contribuyo, a partir de lo que define alguien, y por el otro, la cantidad de veces que ese alguien me escucha para saber qu茅 es lo necesario en cada momento. O sea, sabemos que hay que hacerlo de otra manera, pero es una dimensi贸n que pongo sobre la mesa para tomarla en cuenta.

Es decir que para que haya un sentido de responsabilidad colectiva el sujeto no puede ser un sujeto pasivo, sino que tiene que ser un sujeto activo, creador, constructor, y eso tiene que acontecer en la pr谩ctica. El discurso es importante, pero no se decreta. Tenemos que entrar a mirar lo que est谩 pasando en la pr谩ctica, si el pueblo en la pr谩ctica est谩 siendo due帽o de lo com煤n, si la gente en la pr谩ctica est谩 siendo responsable, y eso nos va a dar la medida de nuestros avances.

Y por otro lado, nuestra participaci贸n tiene que ser eficaz, tiene que traducirse en soluciones efectivas, en procesos efectivos; porque yo puedo participar y despu茅s eso que decidimos colectivamente viene otro y lo desarma; o esa participaci贸n que hicimos, muy entusiasta, esa carta del sindicato que emitimos al Sindicato Nacional, no recibi贸 respuesta. Es decir, la participaci贸n tiene sentido porque se traduce en cosas concretas.

Y bueno, ya para terminar, como sabemos que hoy por hoy el deporte nacional es criticar al Estado, a m铆 me gusta siempre cerrar con propuestas, o por lo menos con algunos elementos, algunos planteamientos, algunos caminos a tomar en cuenta, porque ese es el Estado que tenemos, y a partir de 茅l, transform谩ndolo, hay que hacer el socialismo.聽 Procuro una visi贸n propositiva, y sobre todo una visi贸n protag贸nica.

Estos d茅ficits de los que hemos hablado generan sujetos paternalistas y paternalizados, que se帽alan con el dedo al problema que est谩 all谩, y yo estoy aqu铆: no soy parte del problema ni de la soluci贸n. Ese es otro de los resultados que tenemos cuando no hay una dial茅ctica de responsabilidad con participaci贸n decisoria.

Creo que hay que continuar los esfuerzos que se est谩n haciendo, que se nota que son reales 鈥揳unque no necesariamente los resultados se est谩n obteniendo tan r谩pidamente como esper谩bamos鈥, para satisfacer tantas necesidades acumuladas. Eso es fundamental. Plantear que el asunto no se reduce a la materializaci贸n de los beneficios, no significa que dejemos de trabajar en esa direcci贸n. La existencia de bienes comunes tiene que traducirse en el logro del bienestar.

Creo que hay que transparentar el camino de los recursos, la gesti贸n de los medios, porque es la 煤nica manera en que podemos ver que el resultado de nuestro trabajo contribuye efectivamente al bienestar propio y al de mis compatriotas. O sea, 驴c贸mo a una trabajadora de la industria farmac茅utica se le hace n铆tido que las divisas que est谩 ingresando al pa铆s est谩n sirviendo para financiar el hospital de Vertientes, por ejemplo? 驴Qu茅 se hace con los recursos, y c贸mo esos recursos se traducen en la satisfacci贸n de nuestras necesidades?

En ese sentido, hay que superar el proceso de enajenaci贸n estatal, de enajenaci贸n pol铆tica. Me explico. En el Estado hay l贸gicas de discurso que enajenan la propiedad colectiva. Cuando a nivel institucional, como es frecuente, se enuncia: 鈥渆l Estado, con un enorme esfuerzo, ha entregado las tejas para los techos de los damnificados de tal hurac谩n鈥, eso es un discurso que no contribuye en la direcci贸n de la responsabilidad colectiva. 驴Por qu茅? Porque esas tejas las pusimos todos. Si los de la biotecnolog铆a no hubieran trabajado para generar esos ingresos, si los trabajadores no hubieran tenido maestros y maestras que los educaron, ni m茅dicos que los curaron, si no trabaj谩ramos como pa铆s, no se hubieran generado esas riquezas que permitieron ponerles las tejas a los damnificados del cicl贸n.

Entonces, el Estado se esfuerza, en el sentido del esfuerzo de sus funcionarios y sus dirigentes para movilizar, facilitar, dinamizar la creaci贸n y asignaci贸n de esos recursos, pero el esfuerzo lo ponemos todos. Y tenemos que visualizarlo de esa manera. Por eso yo digo: la transparencia de la informaci贸n, la transparencia en el uso de los recursos, hacer visible en qu茅 se usan, d贸nde se ponen, y adem谩s interpelar a la gente y decir: estos son los recursos del pueblo, que se est谩n poniendo aqu铆, y estamos todos contribuyendo a satisfacer las necesidades de estos compa帽eros.

Creo que hay que continuar interpelando y convocando a acciones colectivas. Hay que celebrar a nuestro Presidente por refrescar esas ideas, que no son nuevas; uno se lee los discursos de Fidel, los discursos del Che, la ejecutoria de nuestros l铆deres hist贸ricos, y eso est谩 en la m茅dula, el pensar como pa铆s est谩 en la m茅dula, en toda nuestra tradici贸n. 脡l est谩 reclamando cosas que se hab铆an perdido en el discurso p煤blico, se hab铆a dejado de interpelar a la gente desde ah铆, y hay que seguirlo haciendo, con nuevas maneras, con nuevos m茅todos.

Creo que hay que transformar las instancias de participaci贸n y crear otras nuevas. Esto tiene mucha tela por donde cortar, pero yo hace rato que estoy obsesionado con dos cosas: el Plan y el Presupuesto. Estoy obsesionado con el plan y el presupuesto, sobre todo desde que, por mi trabajo, me he acercado a la obra oral y escrita del Che y me di cuenta de que el Che 鈥搚 seguramente Fidel en esos a帽os 鈥 est谩 todo el tiempo mostr谩ndole al pueblo cu谩les son los criterios que se siguen en el uso de los recursos. Y eso cristaliza en un presupuesto y un plan. O sea, el Presupuesto y el Plan de la econom铆a no son otra cosa que una cristalizaci贸n de necesidades colectivas y de un sistema de prioridades.

Entonces sobre esos recursos, que son los nuestros, tenemos que participar y estar al tanto de cu谩les son los criterios que se est谩n siguiendo. Hay una manera de traducir eso entendible para la gente. Hay una forma t茅cnica, que nadie la va a entender 鈥損orque un presupuesto es una cosa gigante y un plan es una cosa gigante. Pero hay una forma pol铆tica de traducirlo; porque el Presupuesto y el Plan son, de conjunto, un proceso esencialmente pol铆tico.

A mi modo de ver uno de los mecanismos fundamentales para generar solidaridad en la gente es la discusi贸n participativa y democr谩tica del Plan y del Presupuesto. Lo que no lo podemos seguir haciendo como si fuera el plan de mi entidad, el presupuesto de mi entidad. Estamos atomizando una cosa que no es atomizable, porque as铆 el colectivo laboral solo ve una esquina del pastel, cuando en realidad es un pastel global de recursos, y hay un sentido detr谩s en su distribuci贸n, que condiciona lo que se puede hacer en cada entidad.

Y muchas veces, se帽ores, hay un sentido revolucionario, la mayor parte de las veces, en c贸mo usarlos. Los criterios actuales que se siguen en la asignaci贸n de los recursos del Plan y el Presupuesto reflejan una voluntad pol铆tica revolucionaria. Cualquier gobierno capitalista convencional lo primero que hubiera hecho ser铆a dar un paquetazo. Entonces, 驴por qu茅 no podemos traducir eso para que la gente lo entienda? Y no solo que lo entienda, sino que pueda participar, emitir demandas, conciliar sus demandas con las de otras colectividades y hacer valer los intereses de todos.

De la manera atomizada en que est谩 funcionando, el resultado puede ser el opuesto: puede ser ego铆sta. Por ejemplo, el sindicato de un centro de trabajo puede tener una capacidad de presi贸n tan grande y fastidiar tanto, que el Ministerio diga: 鈥淐ontra, vamos a ver si a esta gente me la quito de arriba, vamos a darle tal recurso que est谩n pidiendo.鈥 Y a lo mejor ese recurso era m谩s necesario para los Instructores de Arte del municipio Vertientes. Pero nosotros, como colectivo laboral, 驴c贸mo lo sabemos? No lo sabemos, porque el sistema de prioridades, expresado en planes y partidas globales y sectoriales, no se difunde, no se discute con los trabajadores.

En cambio, si nuestra participaci贸n llegara hasta ah铆, como colectivo laboral pudi茅ramos decir: 鈥淏ueno, esp茅rate, sabemos que no hay mucho, y hay que definir las cuestiones m谩s importantes y las cuestiones m谩s urgentes, y verdad que aqu铆 el alcantarillado est谩 mal铆simo鈥 pero Guant谩namo tiene pocos hospitales. Hay que poner un hospital en Guant谩namo.鈥 O, por ejemplo, nos hubi茅ramos dado cuenta hace rato que el Oriente del pa铆s es el que menos C铆rculos Infantiles tiene, y es el que m谩s tasa de natalidad ha tenido hist贸ricamente.

驴D贸nde se defini贸 eso? 驴Fuimos conscientes nosotros? 驴Pudimos participar en un proceso de definici贸n de prioridades y de asignaci贸n de recursos para poder solidarizarnos con Oriente y decir: ahora mismo los recursos tienen que ir sobre todo para los C铆rculos Infantiles del Oriente? Por eso digo que debemos repensar, reorganizar, transformar nuestras instancias de participaci贸n, y eventualmente crear otras nuevas.

Porque lo otro que nos pasa es que despu茅s viene el hurac谩n o el tornado y somos muy solidarios, pero no somos capaces de ser solidarios en lo instituido. Somos solidarios en la excepci贸n, muy solidarios; y en el d铆a a d铆a, que es cuando m谩s necesario es que lo seamos porque define nuestra vida, no lo podemos ser porque est谩 mal organizado, porque hay una serie de malas pr谩cticas, etc茅tera, etc茅tera. La solidaridad tiene que estar intr铆nseca, 铆nsita a nuestras estructuras, a nuestras instituciones, a su dise帽o y a sus pr谩cticas.

Y, bueno, esto que es muy general, me parece que tambi茅n nosotros, los presentes, tenemos que traducirlo en nuestra vida cotidiana.

Todos nosotros somos parte de una colectividad barrial, o somos parte de un centro laboral, o somos parte de unas redes sociales; estamos en muchos espacios de influencia que hacen la sociedad. Estas estructuras y estas cosas tan grandes son m谩s complejas de transformar y de cambiar en lo m谩s inmediato; pero hay muchas cosas que tenemos a mano hacer mientras tanto, y muchas veces no las hacemos.

Tiene que ver incluso con que nadie quiere coger un cargo. Puede ser que no puedo asumir porque la circunstancia personal no me lo permite, ser secretario sindical, o ser secretaria de la FMC, etc., pero por lo menos puedo estimular y trabajar con mis compa帽eros para generar una din谩mica colectiva y democr谩tica en todos esos espacios, que propicie los valores socialistas, que reduzca la dependencia a la persona que asume el cargo, y que esa persona no est茅 sola y estemos todos de conjunto construyendo lo que se debe construir: poder popular.

Yo creo que todo este tema de la responsabilidad colectiva tiene que ver con eso: c贸mo construimos poder popular en todos los espacios, porque el pueblo est谩 en todos los espacios, y necesita poder para hacer valer sus intereses.

(APLAUSOS)

YASEL TOLEDO GARNACHE.聽 Ahora mismo hay much铆simos temas sobre la mesa, algunos pueden servir para pr贸ximos espacios. Est谩 claro que para lograr esto de responsabilidad colectiva, lo primero es lograr que la gente participe de manera permanente, que la gente se sienta due帽a, que participe lo m谩s posible en la toma de decisiones, en una construcci贸n que sea verdaderamente colectiva. Incluso, ah铆 hay muchos aspectos en los que habr铆a que meterse bien por dentro para ver el funcionamiento, para conocer una serie de particularidades, y entonces hacer an谩lisis m谩s precisos de cada uno de ellos.

ENRIQUE UBIETA G脫MEZ.聽 Yo tengo un vicio del que no me voy a desprender a estas alturas de mi vida, y soy graduado de Filosof铆a. Entonces les voy a pedir que me permitan un poco entrar un poco desde esa perspectiva filos贸fico-hist贸rica. Y lo primero que quiero refutar es esa vieja creencia 鈥搗ieja porque ya el socialismo tiene unos cuantos a帽os de vida, el fracasado, el que no ha fracasado y el que est谩 por nacer; tiene a帽os de vida, no tantos como el capitalismo, pero algunos鈥, hay una especie de estigma que la prensa capitalista reitera una y otra vez, y es que el socialismo se preocupa por lo colectivo y el capitalismo se preocupa por el individuo y defiende al individuo, su individualidad. Y quiero empezar descalificando eso.

Incluso, voy a ir un poquito m谩s all谩.Si el socialismo intentara subordinar lo individual a lo colectivo, se propondr铆a algo realmente ajeno a la naturaleza social.聽 De hecho, Marx y Engels, en聽El manifiesto comunista, en ese texto cl谩sico, dicen textualmente que el comunismo es una asociaci贸n鈥 Del comunismo se est谩 hablando, por supuesto, ustedes entienden que no estamos ni cercanos ya a esa etapa hist贸rica, 驴no?, pero entiendan que est谩 perfilando lo que en definitiva todo esto se propone; porque desde el momento en que empezamos a negar el capitalismo, ya estamos en el socialismo. Es decir, el socialismo no se construye; lo que se construye es el comunismo, es la otra sociedad. El socialismo empieza el d铆a en que decimos: en 1961 empez贸 el socialismo, y entonces decimos: a partir de ahora empezamos a construir una sociedad nueva, porque es un proceso, no es un lugar de llegada. Pero por eso es muy importante saber ese horizonte. Y Marx dec铆a:聽 鈥淓s una asociaci贸n en la que el libre desarrollo de cada individuo condicione el libre desarrollo de todos.鈥 F铆jense que est谩 poniendo en primer plano el libre desarrollo, es decir, solo es posible el libre desarrollo de la colectividad, de todos, si est谩 garantizado por el libre desarrollo de cada individuo.

El triunfo o el fracaso de una Revoluci贸n que se proponga avanzar por el camino socialista estriba en transformar a las masas, que en el capitalismo suelen ser amorfas, suelen ser conducidas por las transnacionales de la desinformaci贸n, y suelen ser inducidas a actuar como consumistas obsesivas; transformar esas masas, 驴en qu茅? En colectividades de individuos precisamente.

Para ello, lo que hace una Revoluci贸n, lo primero que hace una Revoluci贸n es una Campa帽a de Alfabetizaci贸n, en Rusia, en Cuba, en Venezuela, en Nicaragua; es una Campa帽a de Alfabetizaci贸n, porque necesita que la gente conozca, que la gente se instruya, que se inicie un camino hacia el conocimiento. Porque, desde luego, tambi茅n hay que decir, lamentablemente, que las revoluciones se han producido en pa铆ses donde el grado de alfabetizaci贸n es bajo, es decir, pa铆ses con menos desarrollo del que Marx esperaba en sus inicios. Pero ese momento es indispensable, porque sin una conciencia cr铆tica que pueda enfrentar lo que propone el otro sistema que debe ser derribado, que lo propone adem谩s de una manera 鈥搖stedes lo saben鈥 absolutamente encantadora, a trav茅s de todos sus recursos de seducci贸n; sin una conciencia cr铆tica que sea capaz de enfrentar eso, no es posible avanzar en una construcci贸n socialista.

Llegado a este punto, incluso me gustar铆a apuntar un elemento hist贸rico que me parece importante: Enrique Jos茅 Varona, ese gran intelectual cubano, de alguna forma intent贸 ser un ide贸logo de un proyecto de naci贸n patri贸tico-burgu茅s. Y no lo hablo en el sentido para nada destructivo; al contrario, yo creo que era lo que correspond铆a probablemente en un momento determinado en que 茅l empieza, lo que pasa es que realmente el proceso hist贸rico en Cuba se dio de manera muy apresurada, el cambio de liderazgo de una guerra a la otra, el cambio de los elementos sociales que condujeron la segunda parte de la Guerra de Independencia en Cuba, la intervenci贸n de los Estados Unidos, etc茅tera, etc茅tera, pues hicieron imposible ese proyecto. Incluso, el pensamiento que estaba muy adelantado para su 茅poca, de Jos茅 Mart铆, marc贸 una pauta que se adelantaba tambi茅n al momento y que dej贸 en el horizonte otras preocupaciones que luego fueron retomadas.

驴Pero qu茅 pasa con Varona? Varona no se da cuenta a principios de siglo de que su proyecto individualista no funciona en el mundo, no en Cuba; no funciona. Y yo les traje unas citas peque帽as de 茅l, porque me parece que es muy importante recordarlas. 脡l dice:

鈥淨uiz谩s el aspecto m谩s tr谩gico en la historia de la humanidad sea este que ahora nos presenta al individuo consciente de su inmersi贸n en el agregado, en la masa, donde tiende a desaparecer.鈥

Dice Varona: 鈥淓stamos en plena crisis del individualismo, y somos individualistas hasta la m茅dula de los huesos.鈥

Ese es uno de los textos en que 茅l, casi de una manera lastimosa, reconoce su incapacidad.

Dice en otra parte: 鈥淣o se crean que desconozco los esfuerzos meritorios de no pocos hacendados medianos y peque帽os鈥 鈥揺n los primeros a帽os de la Rep煤blica鈥 鈥減ara rehacer sus propiedades y elevar sobre ellas nuevas fortunas; pero, por desgracia, en la organizaci贸n actual del mundo de Occidente, es fen贸meno econ贸mico incontrastable que la forma tomada por la gran propiedad se hace preponderante y ahoga al cabo, y solo consiente vida raqu铆tica a las otras.聽 Es el baobab, que no deja levantar ning煤n arbusto a su sombra.鈥

Hasta ah铆 Varona.

Es decir, Varona, que ha tenido una trayectoria realmente muy at铆pica, empieza siendo muy conservador, termina en las filas del independentismo, pero finalmente incluso es el s铆mbolo moral del movimiento revolucionario que empieza a nacer en Cuba, comprende el fracaso de ese proyecto individualista.

Ahora salto para el Che Guevara: El proyecto revolucionario cubano, y como lo enfoca el Che; es decir, yo a todo el mundo le recomiendo ese magistral ensayo, que yo s茅 que es muy conocido, pero yo no estoy tan seguro de que sea le铆do en profundidad, y que en cada una de sus p谩ginas por lo general se va a algunos aspectos 煤nicamente, que es聽El socialismo y el hombre en Cuba.聽Y 茅l hace hincapi茅 en esto, es decir, 茅l dice: 鈥淓s com煤n escuchar de boca de los voceros capitalistas, como un argumento de la lucha ideol贸gica contra el socialismo, la afirmaci贸n de que este sistema social o el per铆odo de construcci贸n del socialismo al que estamos nosotros abocados, se caracteriza por la abolici贸n del individuo en aras del Estado.鈥

Y entonces habla de la participaci贸n individual, del papel que tuvo el individuo en la lucha guerrillera en la Sierra Maestra, y despu茅s termina hablando de algo que es important铆simo, que es la unidad, la interrelaci贸n de lo individual y lo colectivo; 茅l dice: entre el individuo y las masas y entre las masas y sus l铆deres en esos primeros a帽os de la Revoluci贸n.聽 脡l dice: eso no lo puede entender alguien que no est茅 viviendo la Revoluci贸n.

Yo les quiero hacer un ejemplo gr谩fico, que siempre utilizo. No s茅 qu茅 piensa de eso Fernando P茅rez鈥

No est谩, pero yo me apropio de eso, como siempre sucede con el arte; el arte aparece, y uno lo interpreta y lo asume, cada quien a su manera.

Yo recuerdo una escena de una pel铆cula, en la que el personaje, que es una mujer, de pronto dice: 鈥淓sp茅rense, que yo particip茅 en esa concentraci贸n鈥 鈥搖na concentraci贸n en la Plaza de la Revoluci贸n鈥, 鈥測 yo tengo el peri贸dico ah铆, y tiene una fotograf铆a a茅rea.鈥 Y busca el peri贸dico, y desesperadamente empieza a buscarse.聽 Imag铆nense, una fotograf铆a a茅rea de un mill贸n de personas en la Plaza; es decir, hecha con esa impresi贸n de puntos, que al final lo que aparecen son manchitas negras y blancas, y no se sabe qui茅n est谩. Pero ella est谩 desesperada busc谩ndose en la fotograf铆a, y siente una gran decepci贸n cuando no se encuentra.聽 驴Pero por qu茅? Porque esa persona se sinti贸 en ese momento, en ese lugar, como la protagonista; no era una m谩s.

Miren, las revoluciones producen eso, es decir, producen lo ins贸lito, y es que un mill贸n de personas concentradas no son una masa; son una colectividad de individuos conscientes, que est谩n conscientemente situados all铆, defendiendo algo que les ata帽e de manera directa.

Se siente protagonista, y despu茅s se defrauda cuando ve que no aparece, porque ella era la m谩s importante, la m谩s importante que hab铆a en esa plaza era ella.聽 As铆 lo sent铆a, y as铆 es como lo plantea.

Yo creo que habr铆a que entender incluso que lo que nos une a los cubanos 鈥揺sto es probablemente pol茅mico, y yo estoy de acuerdo con casi todo lo que dijo mi antecesor; f铆jense, no es para discrepar con 茅l porque estoy de acuerdo con casi todo lo que dijo鈥, yo creo que lo que nos une a los cubanos en estos momentos, m谩s que nada, es un proyecto de vida, es un proyecto de sociedad, un proyecto de pa铆s, m谩s que cualquier tipo de propiedad que tengamos uno u otro, o cualquier sentimiento de propiedad que podamos tener sobre una entidad u otra, que debe tambi茅n ser m谩s expl铆cita, 驴no?, debe ser m谩s visible. Y ese proyecto de pa铆s, que hemos ido construyendo, que hemos ido armando, que hemos ido discutiendo en los barrios, en las escuelas, en las universidades, porque ha habido debate en este pa铆s, de sobra, ese proyecto de pa铆s es lo que nos define y lo que nos hace pertenecer a algo.

Yo creo que el sentido de pertenencia, por supuesto, es indispensable; pero, por ejemplo, Mart铆, para quien el concepto de Patria no era la hierba que pisan nuestras plantas, es decir, no era el lugar, no se materializaba en un lugar; era un proyecto de pa铆s, a Mart铆, cuando en Guatemala lo sorprende la amnist铆a, despu茅s que termina la guerra grande, y le piden que regrese a Cuba, 茅l responde: 鈥淣o, mi Patria est谩 aqu铆 conmigo, aquella que est谩 all铆 todav铆a no es la m铆a.鈥澛 Es decir, no est谩 hablando de ninguna propiedad concreta; est谩 hablando de algo a lo que aspira, algo por lo que va incluso a dar su vida.

Y aqu铆 hay un relaci贸n entre lo individual y lo colectivo, que es la asignatura m谩s importante 鈥揺n mi opini贸n鈥, yo creo que es la m谩s dif铆cil del socialismo, esa imbricaci贸n de lo individual y lo colectivo, porque nosotros de alguna manera hemos logrado 鈥搊 lo logramos en alg煤n momento y estamos perdi茅ndolo en alg煤n sentido, porque el golpe, el golpetazo, el mazazo del per铆odo especial provoc贸 una regresi贸n en muchos aspectos, yo creo que eso es cierto鈥, nosotros logramos ciertamente convertir esas masas en colectividades de individuos, de individuos pensantes. Eso nos hace tener opiniones diversas, eso nos hace discutir, debatir, y es necesario el debate, porque somos personas con expectativas y con opiniones, que nos hemos forjado, y nos ha forjado la Revoluci贸n; eso es un logro de la Revoluci贸n. Ahora, el mundo entero, la contemporaneidad est谩 organizada para que esa nueva individualidad se realice en el individualismo; es decir, todo est谩 organizado para eso. Todo lo que nosotros logramos en convertir esas colectividades en individuos, el enemigo inmediatamente trabaja para hacer que ese individuo nuevo, que ha surgido, marche por el camino del individualismo.

Nosotros tenemos muchas cosas en contra, entre otras, la incapacidad para darle, digamos, el m谩ximo, o para extraer al m谩ximo las potencialidades que creamos en ese individuo. Es decir, yo creo que este pa铆s es un pa铆s singular, es decir, un pa铆s donde hay personas en la calle que estudiaron para ser cosmonautas, hay personas que estudiaron para ser f铆sicos nucleares, hay personas que estudiaron para carreras que son impensables en este pa铆s, pero que sencillamente, en un momento determinado de la historia de Cuba tuvieron esa posibilidad, y entonces hay el factor, digamos, de la cultura, que se impone en el mundo, porque es la cultura que se impone,聽 la cultura del capitalismo, la cultura del individualismo, del consumismo, pues tambi茅n penetra en nuestro pa铆s, tambi茅n nos afecta a nosotros.

Creo que habr铆a que pensar en que es imprescindible tambi茅n鈥 Yo estoy de acuerdo con el tema de la participaci贸n, del protagonismo, de las personas; es decir, cuando alguien deja de participar, si es voluntariamente, es porque se ha roto su v铆nculo de pertenencia; si es involuntariamente, es un error nuestro, es una debilidad nuestra, porque esa persona de la estamos regalando a otra sociedad que no es la que queremos.

Cintio dec铆a en una ocasi贸n, en una entrevista que yo le hice, que las revoluciones son como los poemas. 脡l dec铆a que exist铆a un 茅xtasis po茅tico inicial, que era el que propiciaba la creaci贸n del poema, y ese 茅xtasis, por supuesto, 茅l lo iguala al a帽o 1959, al triunfo de la Revoluci贸n, un 茅xtasis que era muy contagioso; y despu茅s ese 茅xtasis se realizaba en un discurso po茅tico, con aciertos y desaciertos, y ese discurso po茅tico era la propia historia de la Revoluci贸n.

Bien, no podemos vivir en 茅xtasis permanente, o puede haber diversos momentos de 茅xtasis a lo largo de la historia; pero, sin duda, nosotros tenemos que encontrar la manera de que nuestras vidas est茅n signadas por el sentido de la cotidianidad, el sentido de lo concreto.

T煤 dec铆as, con raz贸n, que hab铆a llamados, y yo estoy de acuerdo con que los llamados son imprescindibles, yo estoy de acuerdo en que no es posible dejar de convocar a la poblaci贸n, no es posible dejar que se adormezca ese sentimiento de solidaridad. Y creo que, cuando se convoca, por lo general hay una respuesta bastante generalizada a favor de esa solidaridad.聽 Yo lo viv铆 concretamente con el tema del 茅bola.聽 Es decir, el enemigo ha hecho campa帽as para que nosotros lleguemos a creer 鈥搚 hay algunos que lo creen ya concretamente鈥 que nuestra solidaridad internacionalista est谩 solamente basada en el dinero que el Estado recibe y en los beneficios que el m茅dico puede obtener de su estancia en el exterior.

Yo viv铆 con los m茅dicos cubanos en muchos pa铆ses. Y s茅 que hay un beneficio personal, como es l贸gico que lo haya, pero hay una dosis extraordinaria de sacrificio y de entrega en esos m茅dicos, que tambi茅n los hace seres mejores; no digo seres superiores, sino seres mejores. Yo creo que, cuando se practica la solidaridad, se es mejor persona. Y por eso yo digo tambi茅n, en un art铆culo, que cuando uno pide botella en un carro y el chofer le da botella a uno, no solo el chofer le est谩 haciendo un favor a uno, uno le est谩 haciendo un favor al chofer, le est谩 dando la posibilidad gratificante de ser solidario, y esa interrelaci贸n es necesaria en nuestra sociedad.

Y cuando se produjo el llamado del 茅bola, fueron miles los m茅dicos que fueron a decir que quer铆an ir. Algunos ten铆an 鈥搇os vi, los entrevist茅鈥 propuestas para Arabia Saudita, para Kuwait 鈥搇os vi, los聽聽 entrevist茅鈥, que iban a ganar m谩s dinero; estaban prepar谩ndose, por eso hablaban mejor el ingl茅s y por eso tambi茅n los seleccionaron.聽 Sin embargo, fueron, se presentaci贸n voluntariamente.聽 驴Y qu茅 pas贸 con el pueblo de Cuba? El pueblo sinti贸 de una manera inequ铆voca que lo que estaban haciendo esas personas era un acto extraordinario de sacrificio y de entrega y de solidaridad,聽 y el pueblo los adopt贸 como hijos, como hermanos, como聽 familiares.聽 Y cuando uno de esos m茅dicos enferm贸, parec铆a que era un hijo, s铆, parec铆a que en todas las casas hab铆a un hijo enfermo; es decir, todo el mundo estaba preocupado.聽 Ten铆a que transcurrir una semana de la enfermedad para estar seguros de que no se iba a morir, y todo el mundo contaba los d铆as que iban pasando, hasta que esa persona se cur贸.聽 Es decir, ah铆 Cuba realmente pens贸 como pa铆s, era un pa铆s unido.

Yo creo que la responsabilidad colectiva tiene un complemento, que es la responsabilidad individual.聽 El t茅rmino responsabilidad colectiva a lo mejor es el m谩s apropiado, pero, por otra parte, a veces me parece que puede diluir la responsabilidad individual. Es decir, la responsabilidad colectiva es culpa de todos y no es culpa de nadie; es algo que todos debemos asumir, por lo tanto, yo no me muevo si no se mueven los dem谩s, o yo no act煤o si no veo que hay una actuaci贸n consecuente de otro.

Yo creo que hay que tener claro esa relaci贸n de lo individual y lo colectivo, tiene que imbricarse de tal manera que la responsabilidad colectiva debe llamarse tambi茅n responsabilidad individual. Es una responsabilidad individual, no es otra cosa; no se puede transferir la responsabilidad bajo ning煤n concepto.

Bueno, por 煤ltimo, solo para apuntar un tema 鈥搚 estoy siendo ca贸tico鈥, el tema lo voy a decir y ustedes quiz谩s sonr铆an: el hombre nuevo.聽 Si ustedes deciden o alguien decreta que es un t茅rmino envejecido, est谩 decretando la imposibilidad de una sociedad diferente, de una sociedad alternativa.聽 Es decir, el hombre nuevo no es un hombre perfecto, no es el hombre puro, y no puede individualizarse de una manera exclusiva; es el producto de otro tipo de formaci贸n y de otro concepto de felicidad, de otro concepto de realizaci贸n personal.聽 Pero si yo les digo a ustedes que los Cinco de alguna manera son expresi贸n de ese hombre nuevo, quiz谩s est茅n m谩s de acuerdo conmigo, est茅n m谩s cercanos a la idea que quiero expresar.

Si dij茅ramos que algunos de estos m茅dicos, quiz谩s no todos, pero algunos de estos m茅dicos que fueron a curar el 茅bola se acercan m谩s a ese concepto, entonces podemos llegar a la idea de que aqu铆 se est谩 desarrollando una batalla cultural entre dos conceptos de vida, dos maneras de entender la realizaci贸n personal, la felicidad individual, y que una conduce a una sociedad nueva y que otra nos lleva de regreso a la vieja sociedad, que es la sociedad en definitiva imperante en el mundo de hoy.

Hasta aqu铆 lo voy a dejar yo.

(APLAUSOS)

YASEL TOLEDO.聽 Profe Calvi帽o, usted en un programa reciente nos dec铆a que para aspirar a lo grande hay que comenzar por lo peque帽o.

PROFESOR MANUEL CALVI脩O.聽 Ah, s铆.

YASEL TOLEDO.聽 驴Eso se aplica tambi茅n a esto?聽 Hay algo que a m铆 tambi茅n me preocupa un poco, y es que nosotros a veces, cuando cogemos un t茅rmino, lo repetimos tanto que la gente comienza a rechazarlo de tanto escucharlo. 驴Corremos聽 ese mismo riesgo de repetir tanto 鈥渞esponsabilidad colectiva鈥, 鈥減ensar como pa铆s鈥?.聽 驴Acaso no es recomendable buscar otras maneras, tratar de motivar a la gente a hacer eso sin repetirlo tanto?聽 Llegar谩 el momento en que ya, cualquier cuesti贸n, cualquier acto, cualquier acci贸n, sea considerado por algunos 鈥減ensar como pa铆s鈥.聽 驴Qu茅 usted cree al respecto?

Fueron casi tres horas de debate.

PROFESOR MANUEL CALVI脩O.聽 Eso no estaba en el guion.聽 (RISAS)

Bueno, yo les ped铆 que me dejaran para el final con la idea efectivamente de poder o铆r un poco a Ubieta y a Luis, a un fil贸sofo y a un soci贸logo.聽 Yo soy psic贸logo, y probablemente estamos en el medio entre la filosof铆a y la sociolog铆a.聽 Y un poco quer铆a o铆r, porque pienso que esta idea que naci贸 hace muchos a帽os, Dialogar Dialogar, es muy buena. El di谩logo es no solamente una condici贸n b谩sica para tratar de entendernos, para tratar de comprendernos, para tratar de juntarnos en la medida de lo posible y afrontar situaciones comunes; el di谩logo es tambi茅n la necesidad de que los diferentes discursos participen y digan las cosas que tienen que decir, y para m铆 eso es esencial.

Lamentablemente, ya mi memoria no funciona como antes, pero hace poco le铆 una cosa de Chomsky que dec铆a: 鈥淪i no somos capaces de escuchar y de entender incluso a quien nos contradice, estamos perdidos.鈥澛 Y yo creo que ese es el dialogo, el di谩logo es justamente ese espacio en que los diferentes puntos de vista se exponen y pueden o no lograr convergencias, pero sin duda alguna lo que s铆 deben producir es pensamiento, y cuando producen pensamiento, inevitablemente producen cambios.

Yo siempre digo, y me perdonan empezar as铆, pero a m铆 me resulta 鈥搚 mi intervenci贸n viene por ah铆鈥 extremadamente gratificante y extremadamente positivo cuando me acarician el Narciso y el ego, cuando voy por la calle y oigo a alguien detr谩s de m铆 que dice: 鈥溍懨, mira qui茅n va por ah铆, Vale la Pena, el tipo ese est谩 volao.鈥澛 Y yo, me hincho. Pero tambi茅n les puedo decir que hay personas que van detr谩s de m铆 y dicen: 鈥溍懨, mira qui茅n va por ah铆, qu茅 manera de hablar mierda el gordo ese鈥 (RISAS).聽 Existe eso tambi茅n, y eso, claro, ya no me gusta tanto.聽 El problema es que, si oigo solo al que me ensalza, estoy condenado al fracaso; como si oigo solo al que me devasta, tambi茅n estoy condenado al fracaso.

Entonces creo que es muy bueno este espacio, que debe empezar as铆, y que lo reconstruyamos como una plataforma de di谩logo, que significa no solo intentar consensos y acuerdos, sino o铆r voces distintas, o铆r miradas distintas.聽 As铆 naci贸.聽 Y yo creo que ojal谩 que podamos hacerlo perdurar as铆, porque hay muchas miradas.

Yo conversaba, a ra铆z de que me toc贸 presentar el libro de Limia,聽Cuba libre, la utop铆a secuestrada,聽y entonces yo dec铆a: es que a veces nosotros miramos un lado de la historia y la distanciamos de las personas.聽 Y cuando entonces efectivamente t煤 te imaginas a un Agramonte, por una escena del libro, llegando al campamento donde est谩 C茅spedes, y sus compa帽eros de batalla le dicen: 鈥淎h铆 est谩 C茅spedes, 驴no vas a saludarlo?鈥, y Agramonte dice: 鈥淣o, hombre, no, el viejo de mierda ese no sabe lo que habla, va a joder la Revoluci贸n.鈥澛 Entonces como que uno dice: son seres humanos, son personas con sus pros y con sus contras, con sus favores y sus desfavores.

Y cuando entonces desde la psicolog铆a nosotros miramos al ser humano, encontramos un tema tremendamente importante, 驴no?聽 En los tiempos en que estudi谩bamos filosof铆a, yo era un convencido del monismo psicof铆sico, que la unidad cultural y biol贸gica del ser humano era eso, era una unidad.聽 Pues descubro que no, que por momentos es una unidad, pero por momentos es una diferencia, y que el ser humano sigue un camino en el que va sedimentando, construyendo, reconstruyendo y asimilando todo eso que llamamos cultura y que yo creo que es la clave 鈥揷oincido plenamente con lo que t煤 dec铆as鈥 de la posibilidad de construcci贸n de un mundo distinto, de un pa铆s distinto, de un ser humano distinto; pero tambi茅n el ser humano es un ser biol贸gico, y tiene una biolog铆a en la que est谩 atrapado y de la solo puede no liberarse, solo puede convertirla en instrumento de su desarrollo, pero lo marca, lo marca cada vez m谩s.

Cuando yo estudiaba biolog铆a 鈥搚 seguramente que Ubieta, a lo mejor t煤 no, porque eres un poquito m谩s joven que nosotros鈥, estaba convencido de que el cerebro era uno, el cerebro era una masa superior en la cabeza, y hoy sabemos que no, que tenemos tres cerebros, por cierto, que tenemos cuatro. Para mi suerte, se est谩 descubriendo que hay un cerebro en el est贸mago, 隆cuatro cerebros!聽 Ya pasamos de uno para tres, y ya para m铆 eso fue un problema, pasamos ahora para cuatro.聽 Y ese cerebro es una sedimentaci贸n y es una absoluta reinstituci贸n de lo arcaico en el ser humano.聽 Quiere decir que efectivamente, por mucho que yo acepte y entienda la necesidad del di谩logo y lo favorezca, etc茅tera, etc茅tera, cuando el que va detr谩s de m铆 dice: 鈥淐omo habla tonter铆as el gordo ese鈥, yo me encabrono, y trato de decir: 鈥淣o, tiene su derecho a expresarse, es su criterio, es su opini贸n鈥, pero no dejo de encabronarme y no dejo de molestarme.聽 Y tengo la posibilidad de intentar construir sobre esa molestia 鈥揳 veces m谩s, a veces menos鈥 una mirada m谩s tranquilizadora o una mirada menos tranquilizadora; pero est谩 ah铆.聽 Y por lo tanto, yo digo que quiz谩s en nuestro amor inconmensurable, y que tiene que ver hasta con nuestra identidad por las utop铆as, nosotros a veces perdemos de vista las condiciones en que esas utop铆as pueden o no realizarse.聽 Estoy convencido de que una utop铆a no es ning煤n punto de llegada, claro que es un camino, nunca vamos a llegar a ella.

Siempre cito y digo que Mart铆 dec铆a que andar es el 煤nico modo de llegar, y yo que le concedo una inteligencia suprema a Mart铆, y una mirada suprema a Mart铆, digo que no puede ser que Mart铆 estuviera diciendo una cosa tan elemental como que si no caminas, no llegas.聽 Eso est谩 claro, porque si no caminas, no llegas.聽 Lo que quer铆a decir Mart铆 probablemente 鈥損or lo menos as铆 lo asumo yo鈥, es otra cosa: es que nunca se llega, siempre se anda, y andar es el 煤nico modo de llegar.聽 Por lo tanto, siempre estamos andando, siempre estamos llegando.

Entonces yo digo: esos dos grandes pilares de la vida humana los podemos reducir a dos conceptos: la biolog铆a del individuo, el individuo, y sus condiciones.聽 Por eso, si nosotros vamos a hablar de este tema de la responsabilidad y de lo que se ha perdido y lo que se ha dejado perder, nosotros tenemos que hablar de muchas cosas que han sucedido.

Y a m铆 me impact贸 un discurso de Fidel de 1995 en el Segundo Congreso de Solidaridad, en el Karl Marx. Y Fidel dice casi textualmente, deber铆a ser una cita textual porque es muy comprometido lo que voy a decir; pero, bueno, pueden buscarlo que ah铆 est谩.聽 Dice Fidel: en estos momentos lo que tenemos que, sobre todo, salvar las conquistas y la soberan铆a.聽 S铆, pero el punto no se acaba ah铆, 茅l sigue.聽 Y dice: Dejaremos la construcci贸n del socialismo para cuando haya mejores condiciones de hacerlo.聽 Cuando yo le铆 aquello, me parti贸 en dos; me parti贸 en dos porque, efectivamente, lo que estamos diciendo es: no juguemos a los escondidos, no estamos construyendo el socialismo; estamos intencionalmente mirando a la necesidad, la importancia, el significado pol铆tico-social-cultural del socialismo como soluci贸n a la construcci贸n de la naci贸n, pero, 隆cuidado!

Entonces empiezan los problemas, porque seguimos en un discurso pol铆tico de socializaci贸n, pero vivimos en una condici贸n de desocializaci贸n.聽 Hoy, 2019, el dinero es inconmensurablemente m谩s importante que en el 80 o en el 70. La sociedad est谩 dinerizada; si no tienes dinero, no puedes. Resolvimos los problemas a lo mejor de las llamadas injusticias sociales percibidas: los cubanos no pueden ir al hotel.聽 Hoy los cubanos s铆 pueden ir al hotel, si tienen dinero.聽 Por lo tanto, hoy no hay prohibici贸n; hoy hay limitaciones, y la limitaci贸n es el dinero.聽 Hoy nosotros tenemos personas en el pa铆s que ganan el equivalente de diez CUC.聽 Bueno, ahora con el aumento, que yo agradezco inconmensurablemente, entre otras cosas porque soy favorecido, y s铆 cuando ese individuo biol贸gico es favorecido, reacciona de manera distinta que cuando no lo es, lo mira de manera distinta que cuando no lo es. Entonces, claro, conozco a muchas personas que ganan 30, 40 CUC mensuales, y tenemos personas que ganan 鈥搎ue ganan no es la palabra鈥, que ingresan, por decirlo de alguna manera, porque hay muchas v铆as de ingreso, 20 mil, 25 mil. Entonces las diferencias son impresionantes.聽 Es dif铆cil pensar que dos personas 鈥揹esde Marx鈥, que dos personas en dos posiciones sociales econ贸micas tan diferentes, es muy dif铆cil pensar que puedan entrar en un proyecto com煤n de naci贸n.聽 Es muy dif铆cil, porque ven la realidad de forma diferente, porque, que me perdonen, yo soy propietario de un Geely, que en estos d铆as nos est谩 sirviendo de mucho, pero la vida se ve distinta desde un Geely que desde un P-1, totalmente distinta.

Vino este documentalista que hace muchos a帽os que vive en M茅xico, que hac铆a clips de videos, musicales y eso, bien bueno t茅cnicamente, Fundora.聽 Y me dice Fundora: 鈥淨uiero hacerte una entrevista, porque me van a hacer un trabajo para M茅xico. Y yo le dije: 鈥淏ueno, ning煤n problema, Fundora, una entrevista de cu谩nto, 驴una hora?聽 Te digo: son 200 CUC.鈥澛 Me mira as铆, y le digo: 驴Qu茅?聽 T煤 vas a ganar dinero por esto, t煤 est谩s cobrando tu trabajo, 驴y yo soy qu茅, el amistoso Manolito?聽 Pues no.鈥 (RISAS) Y comet铆 un error, porque le dije:聽 鈥淓s m谩s, por 200 CUC hasta me monto en un P-1 contigo.鈥澛 Dicho y hecho.聽 Me dijo: 鈥淏ueno, pues bien.鈥 Comenzamos la entrevista y la terminamos con una c谩mara en un P1.

Yo hac铆a a帽os, no les puedo decir que no, yo hac铆a a帽os que no me montaba no en un P1, en un P nada 鈥揵ueno, s铆, algunas penas he tenido鈥, bueno, en ning煤n P, y fue una experiencia traum谩tica, adem谩s de que la gente me miraba as铆, y me dec铆a: 驴Y usted qu茅 hace aqu铆?聽聽 Y eso que ve铆an la c谩mara, ve铆an la camarita.

Entonces yo quiero llamar la atenci贸n sobre algo importante: naturalmente, org谩nicamente, las personas, los seres humanos somos mucho m谩s simios, monos, animales, de lo que creemos, y tenemos un componente que nos moviliza en esa direcci贸n mucho m谩s all谩 de lo que creemos, y hemos creado una sanaci贸n y una salvaci贸n posible para podernos construir como algo m谩s que una conjunci贸n de animales, enti茅ndase como una sociedad de humanos.聽 Esas dos l铆neas van juntas en algunas cosas, pero en otras van separadas y son contradictorias.

El ni帽o se desarrolla como ser social, 驴saben c贸mo? Diciendo: Esto es m铆o.聽 Pr茅staselo a tu hermanito.聽 No.聽 Comp谩rtelo con tu amiguito.聽 No.聽 Te lo quito.聽 (Grita).聽 Y as铆 se hace ser social.聽 Se construye primero como una individualidad, como due帽o de, como amo de, como persona que quiere y que tiene, para despu茅s decir: te lo presto.聽 Por lo tanto, entendamos que eso condiciona los comportamientos.

Segundo: la vida tiene un valor finito.聽 La vida se acaba, se los puedo asegurar.聽 Nos podemos creer inmortales por gusto, todos los presentes nos vamos a morir, ojal谩 que 隆bien pa all谩, pa all谩!, pero todos nos vamos a morir, y por lo tanto todas las realizaciones de nuestra vida son temporales, y por lo tanto nosotros tenemos que tener claridad en qu茅 cosas en nuestras vidas vamos a lograr聽 y qu茅 cosas no, y si nosotros vivimos en una sociedad que por los efectos que sean, no lo dudo, tiene que estar constantemente modificando las jerarqu铆as, no podemos hacer eso, para empezar, y no sabemos ad贸nde vamos.

La primera vez que llegaron dos carros a mi Facultad, que fueron los Peugeot聽 404, algunas personas llegaron a la asamblea y dijeron: 鈥淐ompa帽eros, hay dos Peugeot, se los vamos a dar a los dos profesores de m谩s experiencia, de m谩s tiempo, al doctor Jos茅 Guevara,聽 por cierto, hermano de Alfredo, y a una doctora,聽聽los dos m谩s viejos.聽 Y yo, que estaba del lado de ac谩 de la asamblea, saqu茅 mi cuenta, y dije: dentro de 52 a帽os tengo carro.聽 Ojo: decir que tengo carro dentro de 52 a帽os es mucho mejor que decir, 驴cu谩ndo me va a tocar?聽 Cincuenta y dos a帽os es una magnitud finita, y yo, honestamente, dije: 52 a帽os, como a esa altura me van a gustar las mujeres j贸venes, porque cuando eran joven me gustaban las viejas, pues entonces, nada, ning煤n problema.

Lleg贸 el a帽o que viene, y el a帽o que viene llegaron los Lada.聽 Y dijeron: entraron dos Lada a la Facultad, y nosotros creemos que lo m谩s importante aqu铆 son los compa帽eros que han donado sangre, asistido a las guardias, cortado ca帽a, etc茅tera, etc茅tera, y dije: 鈥淐o帽o, se acerc贸 el carro, porque no tengo que esperar 52 a帽os, estas son cosas que yo puedo hacer.鈥

Llegaron despu茅s los Polsky, y cuando llegaron los Polsky, dijeron: 鈥淣o, la guardia obrera, aqu铆 hay dos compa帽eros que se han destacado.鈥澛 Y digo: 鈥淟oco, ponme el huevo, porque no s茅, yo quiero ganarme el carro, y si me cambian todos los a帽os los criterios, no puedo.鈥

Y ese es un tema complicado de la vida en este pa铆s, y es que por razones 鈥搚 no voy a entrar en ellas鈥, hemos tenido que estar cambiando los referentes y los discursos sobre la base de decir: hay una unidad, pero es una unidad intencional.聽 Es una unidad intencional, es una unidad pol铆tica, y la unidad pol铆tica tiene el gran inconveniente para el ser humano medio que es a larga distancia, y los seres humanos no somos buenos con la larga distancia.聽 La larga distancia es un problema porque somos
鈥搗olvemos al primer punto鈥 b谩sicamente seres sensoriales. Ojo: para nada quiero que se entienda que estoy diciendo 鈥搚 al final de la intervenci贸n intentar茅鈥, no estoy diciendo que estemos sometidos a esa realidad; estoy diciendo que, si nosotros no consideramos esa realidad, tenemos un problema para proyectar la construcci贸n incluso de una sociedad, incluso de un pa铆s, incluso de un barrio.

Yo vivo en un barrio donde 鈥損uedo hacer una estad铆stica intuitiva鈥 el 70% de las personas no se conocen unos a otros, porque se va gente, viene gente, porque se mudan, porque hay quien viene, porque hay quien vive en la esquina y yo, cuando voy para el trabajo, salgo para la derecha y no para izquierda.聽 Entonces el concepto de barrio, el concepto de comunidad, son intencionalidades representacionales, que forman parte del discurso de lo intencional, del discurso pol铆tico, pero no nos confundamos, no necesariamente es el discurso cotidiano real de la vida de la gente.聽 Probablemente distinto es si hablo de mi vecino, del que, cuando eructa, yo lo oigo, y de pronto creo que la novela est谩 buena porque lo que oigo de la casa de al lado es鈥 (palmadas) y no es que est谩 aplaudiendo precisamente.聽聽 Entonces, claro, con ese vecino con quien yo comparto esa sensorialidad las cosas son totalmente distintas.聽 Si adem谩s de ese vecino es Fidelito; si ese vecino es adem谩s un amigo, un compa帽ero, una persona que comparte ideales, que compartepuntos de vista conmigo, pues mejor todav铆a.聽 Pero ya me cuesta trabajo con el de la esquina, y estamos hablando de 30 metros.聽 Por lo tanto, la construcci贸n de una sociedad intencional es extremadamente compleja.

驴Cu谩ndo funciona una sociedad intencional? Cuando hay un proyecto com煤n de cambio.聽 Ah铆 s铆 funciona. As铆 funcion贸 en el 59,聽 鈥揺spero que no interpreten mal esto, pero bueno, es mi sentir y lo digo鈥, adem谩s, cuando ten铆amos un l铆der excepcional.聽 Y esos l铆deres excepcionales en la historia鈥 Nosotros hemos tenido mucha suerte, porque hemos tenido dos en nada, en dos siglos, hemos tenido dos en dos siglos, pero no son la media, como tampoco es la media la persona que dice:聽 yo me desprendo de todo lo m铆o a favor de鈥 Eso, para los que hayan estudiado, en la curva de Gauss, es el 10% de un extremo, no nos enga帽emos.

Por lo tanto, tenemos que considerar a la gran masa, tenemos que considerar a las personas que pudi茅ramos llamar normales, y no es que no seamos normales sino que representan la tendencia a la normalidad.聽 Yo digo que el gran problema de la Uni贸n Sovi茅tica fue en la colectividad hicieron los koljoses, los sovjoses y todas esas cosas; pero la Uni贸n Sovi茅tica 鈥損ara polemizar鈥 trat贸 de construir un capitalismo para todos, y crey贸 que la construcci贸n social era que todo el mundo tuviera capitalismo, que tuviera todo el mundo su apartamento, que tuviera dos ni帽os, una hembra y un var贸n, con tres cuartos, con carro鈥β Eso es insostenible, es imposible.聽 Pero una cosa es decir: convivimos con las diferencias, y otra cosa es decir: no me duelen las diferencias.

A lo mejor yo soy m谩s malo que nadie鈥搈e lo dicen para ir mejorando鈥; pero cuando a m铆 me pasa por al lado un alumno que sacaron de la Facultad de Psicolog铆a por fraude 鈥揺ste no es caso inventado, es un caso real鈥 y se mete a ajicopero, y me pasa por al lado en un carro de 煤ltimo modelo, lleno de cadenas horribles, pat茅ticas, pero tras esas cadenas hay dinero y condiciones de vida que a lo mejor yo invertir铆a en comprarme un libro, una computadora nueva, etc茅tera, 隆me jode!聽 Y digo: 驴c贸mo me van a decir que esta es la revoluci贸n de los humildes, para los humildes y con los humildes?聽 Y yo no soy humilde, es decir, en t茅rminos econ贸micos estoy hablando, yo estoy por encima de la media; en la cola, de m铆 para atr谩s, hay muchos.

Entonces yo creo que nosotros tenemos que entender esa realidad, que no podemos culpar a las personas.聽 Los seres humanos no pueden ser nada m谩s que seres humanos las 24 horas del d铆a, los 7 d铆as de la semana, los 30 d铆as del mes, los 365 d铆as del a帽o y, si son hombres, creo que el promedio de edad ya est谩 en 74 a帽os, 74 a帽os de vida. No, no. El gran reto ha sido siempre ese.

Yo el otro d铆a encontr茅 unas caricaturas del peri贸dico de la Asociaci贸n de J贸venes Rebeldes del momento de la Ofensiva. Si le quito el momento, lo que se dec铆an los tipos que estaban en la caricatura: Oye, tengo gasolina para ti; oye, no tengo problema, tengo un socio que me lo resuelve.聽 Y yo dec铆a: 驴Qu茅 ha pasado? Es exactamente lo mismo.聽 驴Y d贸nde est谩 la unicidad de eso?聽 En el ser humano. No estoy diciendo que el ser humano est谩 jodido; estoy diciendo que el ser humano ha crecido con una predisposici贸n cultural de 500 a帽os, que se llama capitalismo, y con una predisposici贸n biol贸gica de 3 mil millones de a帽os, que se llama su biolog铆a.聽 Y nosotros lo vamos a cambiar.

Nosotros tenemos una ventaja, nosotros somos ut贸picos. Yo siempre digo: me llama la atenci贸n que, cuando nos reunimos en estos sectores, siempre citamos al Che; Carlos Rafael no existe. 驴Por qu茅?聽 Porque Carlos Rafael es la otra l铆nea, es la l铆nea del c谩lculo econ贸mico, es la l铆nea de vamos a ver las cuentas.聽 Y nosotros nos identificamos naturalmente, m谩s all谩 de la grandeza de la figura, obviamente, porque llevamos esa鈥 Pero la utop铆a es m谩s utop铆a, es m谩s probable utop铆a cuando nosotros entendemos sus condicionantes, cuando nosotros ponemos los pies en la tierra.Y Marx dec铆a鈥搚 me corriges Ubieta鈥 que el primer hecho hist贸rico y lo primero que tiene necesidad la historia para que se produzca es el acto humano m谩s importante, que es vivir, y para vivir hay que comer.聽 Y toda vez que el hombre se encuentre en una situaci贸n en la que su condici贸n primaria se le representa afectada, volver谩 a su condici贸n primaria para satisfacerla.聽 No hay de otra.

Los problemas que nosotros tenemos que enfrentar son los problemas de lo que se construye malsanamente sobre eso.聽 Porque una cosa es que t煤 leg铆timamente luches por superar聽 tus聽 deficiencias alimenticias, de transporte, etc茅tera, y otra es que luches ileg铆tima e ilegalmente.聽 Pero de que vas a tener que luchar, no te quepa la m谩s m铆nima duda.

Pero ahora voy a la salvedad: tambi茅n en esa estructura biol贸gica, en ese determinante biol贸gico milenario, los animales entendieron
鈥揺s un modo de decir鈥, aprendieron 鈥揺s un modo de decir鈥 que no pueden vivir solos.聽 Y mientras m谩s fueron avanzando en la escala zool贸gica, m谩s se dieron cuenta de que ten铆an que vivir juntos, que ten铆an que andar en manadas, que ten铆an que compartir, que ten铆an que mutuamente defenderse, que ten铆an que mutuamente apoyarse.聽 Es decir, que tambi茅n en esa herencia biol贸gica milenaria, nosotros tenemos una tendencia m铆nimamente a lo gregario, porque no podemos sobrevivir sin eso. Los animales entendieron las cosas mucho m谩s r谩pido que nosotros.

El otro d铆a Harrison Ford 鈥搉o s茅 por qu茅 pero, bueno, Harrison Ford, hay que concederle inteligencia a todo el mundo鈥 dec铆a: lo que el ser humano todav铆a no ha entendido y los animales s铆, es que nosotros necesitamos de la naturaleza, pero la naturaleza no necesita de nosotros; la naturaleza vivi贸 sin nosotros, vivi贸 sin nosotros, pero nosotros s铆 necesitamos de la naturaleza, y la estamos destruyendo.聽 Los animales, por el contrario, eso lo entienden b谩sicamente. Incluso, la aparici贸n de los llamados depredadores denota que nosotros s铆 tenemos la estructura b谩sica biol贸gica que propende a la socializaci贸n, que propende al encuentro.聽 El problema es que las propensiones, como todas, se encuentran con ciertas condiciones que las favorecen o no.

No s茅 si vieron ya hace bastante tiempo, probablemente un a帽o atr谩s,uno de los programas de Maladrid, digo, deTaladrid, que fue una genetista que dec铆a: 鈥淵o tengo el gen del alcoholismo, yo tengo el gen del alcoholismo, ah铆 est谩; yo nac铆 para ser alcoh贸lica, pero tambi茅n tengo una capacidad de sobreponerme, si las condiciones me ayudan y me favorecen.鈥澛 Y de hecho, dice: 鈥淣o tomo, a lo mejor no puedo ni tan siquiera probar una cerveza, porque me va a incitar el alcoholismo, pero lo puedo controlar.鈥澛 Y es una definici贸n gen茅tica, es decir, de esa estructura biol贸gica primaria.

Por lo tanto, nosotros decimos: tenemos condiciones que favorecen y que entorpecen.聽 Y tenemos sujetos que les hacen el juego a esas condiciones y sujetos que no se lo hacen.

Hace poco estuvo aqu铆鈥 Por cierto, grab茅 un programa sobre el tema, dos programas, uno debe salir creo que esta semana, o la semana que viene, que se llama 鈥溌縋or qu茅 la gente buena hace cosas malas? Porque a veces se nos olvida que somos buenos, pero hacemos cualquier cantidad de barbaridades, y cu谩nto las condiciones nos propician muchas veces eso y nosotros entramos en el juego de las tentaciones, por decirlo de alg煤n modo. Y lo digo de alg煤n modo porque estuvo aqu铆 hace poco un importante psic贸logo norteamericano, que escribi贸 un libro que se llama聽El efecto Lucifer.聽 脡l dice, lo digo con mis palabras: Lucifer con sus tentaciones est谩 constantemente, y uno tiene que tomar una decisi贸n.聽 驴Uno puede decir soy v铆ctima de las condiciones?聽 S铆.聽 Uno puede decir: 驴supero esas condiciones?聽 S铆. Pero si las condiciones son鈥 Y yo creo que es la apuesta perspectiva y fue la apuesta m谩s realizada por esta Revoluci贸n, por este pa铆s, por esta sociedad, sobre todo hasta los a帽os 70.聽 De pronto nosotros empezamos a transformar los conceptos por necesidades operativas, pero aqu铆 hasta el otro d铆a habl谩bamos de igualdad; hoy hablamos de equidad.聽 Pero son dos nociones impactantes de manera distinta.

Aqu铆 nosotros decimos: volvamos otra vez al instrumento b谩sico del Socialismo: de a cada cual seg煤n su trabajo.聽 Perd贸n, 驴de qu茅 trabajo estamos hablando?聽 El sector del turismo 鈥損ara no ponernos a nosotros, profesores universitarios, que nos han subido el salario鈥, el sector del turismo que es, como se ha dicho una vez m谩s 鈥揹esde Lage鈥, Lage le dec铆a la locomotora, pero nuestro Presidente acertadamente est谩 diciendo que es lo que mueve la econom铆a, porque cuando hay que sacar un quilo, 驴de d贸nde sale?, del turismo. El sector del turismo es el segundo salario m谩s bajo del pa铆s, 隆es el segundo salario m谩s bajo del pa铆s! Ahora mismo est谩n en crisis, est谩n gritando porque dicen: les han subido a todos estos descarados que lo 煤nico que hacen es dar clases 鈥揺so, para burlarse de m铆, 驴no?鈥, y nosotros, que estamos aportando鈥

Tercero y cierro: la diferencia entre el futuro y el presente, son cosas totalmente distintas por las dimensiones humanas.聽 El futuro para el ser humano es un anhelo, el presente es una necesidad.聽 Y yo lo digo con absoluta responsabilidad pol铆tica y militante.聽 Entonces yo digo: el futuro, bueno, s铆, en el futuro vamos a tener ocho millones, diez millones, once millones de turistas en el pa铆s; el presente no es as铆, en el presente 鈥搚 lo digo por unas informaciones que le铆 justo antes de venir para ac谩鈥, la ocupaci贸n media en nuestros hoteles est谩 en un 45 o 46 por ciento, y estamos construyendo, solo en la Habana, nueve hoteles m谩s. 聽驴Para qui茅n?聽 Entonces, claro, hay una respuesta: tenemos que estar preparados para cuando llegue la invasi贸n tur铆stica.

A m铆, que vivo en K entre 17 y 19, en un apartamento de tres cuartos, bueno, que puedo caminar a pie para todos lados, voy hasta a trabajar a pie, me molesta; pero el que no tiene casa y est谩 hace 20 a帽os albergado, dir谩: no, no.

Don Juan Tenorio creo que fue quien, cuando le dijeron: vas a pagar tus culpas cuando mueras, dijo: cu谩n largo me lo fi谩is (RISAS).

Esa dimensi贸n de futuro-presente en el ser humano es extremadamente compleja, porque, vuelvo, estamos dotados de una sensorialidad que somos capaces de superar, pero ella est谩 presente en nuestras vidas.

Entonces, 驴tendr铆amos soluci贸n?聽 Por supuesto que s铆, pero para m铆鈥 Claro, aqu铆 estamos los cient铆ficos sociales, probablemente coincidimos en eso.聽 A m铆 me dicen que la soluci贸n es econ贸mica, y yo digo: 隆Cu谩n largo me lo fi谩is!聽 La econom铆a funcional de un pa铆s no se levanta en cincuenta ni en cien a帽os. Cuidado, no nos equivoquemos.

La gente dice: no, el fen贸meno vietnamita.聽 El fen贸meno vietnamita, en primer lugar, si los cubanos vivieran en Viet Nam, hubiera sido otro fen贸meno.聽 Tiene que ver con una cultura del trabajo que no tenemos aqu铆, y aun as铆, el fen贸meno chino: estamos hablando de 60 a帽os, cuidado.聽聽 Entonces no es tan as铆.聽 Y yo no soyJuanito Triana, yo no soy economista, yo soy psic贸logo.聽 驴Cu谩l es la soluci贸n?聽 La m谩s dif铆cil de todas, porque la soluci贸n es 茅tica. Si efectivamente ese cubano que gana 20 mil CUC tuviera una disposici贸n 茅tica distinta con el que gana 10 CUC, las cosas ser铆an un poquitico menos problem谩ticas.

Si efectivamente todos los cubanos y las cubanas 鈥搚 voy a tirar duro ahora鈥 tenemos el derecho de pedir una licencia y alquilar un cuarto, una casa, de lo que tengamos disponibilidad y tener un ingreso, o somos pintores de primera y tenemos la posibilidad, la disponibilidad de vender nuestras obras en 40 mil, 50 mil CUC, lo que sea, me da igual.聽 Primero, si nosotros ocupamos un rol de funcionarios, tenemos una 茅tica que salvaguardar.

Cuando mi hijo m谩s peque帽o 鈥搇os grandes no lo vivieron, pero el m谩s peque帽o s铆鈥, cuando mi hijo m谩s peque帽o llegaba a mi casa as铆, y yo le dec铆a: 鈥 驴Qu茅 te pasa?聽 Me dec铆a: 鈥渜ue me rega帽aron porque estaba hablando en el aula.鈥 Y le digo:聽 鈥淭e toca, no se puede hablar en el aula.鈥 Y me dice: 鈥淪铆, pero a los dem谩s no los rega帽aron.鈥澛 Y digo: 鈥溌縔 por qu茅 te rega帽aron a ti?鈥 Dice: 鈥淧orque la maestra me dijo que porque yo soy el hijo de Calvi帽o.鈥溌e toca, a mi hijo le toca, porque es el hijo de Calvi帽o!聽 A buen entendedor, pocas palabras.

Nosotros tenemos que recuperar esa 茅tica del Che.聽 Tenemos que recuperar esa 茅tica del Che, aquella antol贸gica historia que le digo: usted ir谩 con los tenis peores, no podr谩 ir nunca jam谩s con el mejor par de tenis de los alumnos del aula.聽 Ser铆a otro el mundo, ser铆a otro el pa铆s.聽 Y tenemos que recuperarla.聽 Y no estoy hablando de ilegitimidad, es leg铆timo; es decir, no estoy hablando de que haya una apropiaci贸n indebida o un beneficio por tener un cargo; estoy hablando de una dimensi贸n 茅tica.

Entonces yo creo, como se dec铆a al principio鈥β No me gusta, por ejemplo, que te digan que tengo que parar el carro, aunque mi carro es particular, que tengo que parar el carro y montar gente.聽 Me gusta que me digan: un buen ciudadano, un buen cubano, lo menos que puede hacer es esto.聽 Y yo quiero ser un buen cubano.聽 Ahora la dimensi贸n no es impositiva; es 茅tica.聽 No quiero que me pongan una foto que diga: fulanito no par贸, es un hijo de puta.聽 No. 驴Hasta las cu谩ntas? 驴Qu茅 vamos a crear, una guerra civil de valores?聽 No tiene ning煤n sentido.聽 Lo que quiero es que reforcemos: los que lo hacen, los que lo hacen bien, los que lo hacen de coraz贸n, los que lo hacen porque lo sienten, porque esos son los que nos dan los ejemplos, y esos son los que, desde el punto de vista biol贸gico, saben lo que producen, una cosa que creemos que es solo social cultural, pero que es tambi茅n biol贸gica, que se llama, 驴saben qu茅 cosa?, verg眉enza.聽 Cuando los monos hacen una cosa mala y el de al lado, el jefe de la tribu lo mira y la hace bien como se debe hacer, aquel hace as铆 y siente verg眉enza.

Nosotros tenemos que recuperar esa dimensi贸n 茅tica, esa dimensi贸n valorativa, lo otro son las contingencias de los tiempos.聽 Vivimos tiempos extremadamente dif铆ciles, vivimos tiempos de alguna manera de reanimaci贸n del rol de lo individual, de la soluci贸n de los problemas individuales; pero tambi茅n tenemos que aprender que por s铆 mismo nadie lo puede resolver todo.聽 Y lo que podemos es generar en la b煤squeda del otro una construcci贸n de una sociedad ileg铆tima, ilegal, o una construcci贸n de una sociedad resolutiva.聽 Porque, claro, nadie por s铆 mismo, el que tiene dinero va y le compra al que no tiene, pero le quita al que deber铆a tener y se genera entonces esa red de absurdos y de malos procederes sociales.

Yo creo que desde all铆 entonces es donde estoy totalmente de acuerdo: tenemos que lograr, desde esa 茅tica, la participaci贸n; pero no una participaci贸n de estar, porque estoy cansado de reuniones del sindicato 鈥搚o era secretario del sindicato鈥 donde yo digo 97% de asistencia, y el 96% est谩 con cara que ya, para m铆 con cara de sindicato.聽 Est谩n as铆鈥β Y cuando t煤 le dices:聽 Pipo, ponte pa鈥 esta, les dicen a los j贸venes: 鈥溌縌u茅 tiempo t煤 llevas en el Sindicato? 驴Dos a帽os?聽 Yo llevo 45, pipo, y eso mismo lo hemos discutido treinta y tres veces, y no ha pasado nada. As铆 que tranquilo, yo estoy aqu铆.鈥 Obviamente, esa participaci贸n no nos conviene.

En la discusi贸n de la Ley del Trabajo, yo, que a veces tengo mis arrebatos de locura, estudio la ley, la subrayo, me pareci贸 mucho m谩s mala que la que ten铆amos antes鈥揺s mi parecer鈥, en fin. No he entendido nada de las nuevas figuras emergentes en el universo econ贸mico del pa铆s, por lo tanto un due帽o de un paladar que le paga 40 d贸lares a un trabajador, le paga por encima de un salario m铆nimo, que es la obligatoriedad por ley, lo que pasa es que le est谩 dando el 0,05% de lo que gana 茅l.聽 Y esa es la ley, tranquilo.聽 Es decir, una ley que apoya la utilizaci贸n personal de la plusval铆a.

Entonces yo me llevo mis cosas, subrayo a la usanza antigua con plumones de tres colores distintos, lo m谩s importante y dice el tipo: Primer t贸pico, 驴alguien tiene algo que decir? Yo, a ver profe. Digo. Segundo t贸pico, 驴alguien tiene algo que decir? Yo.聽 A ver, profe. Tercer t贸pico, 驴alguien tiene algo que decir? Cuando me par茅 la tercera vez, me cogieron por atr谩s y me dijeron: Loco, c谩llate ya, que no nos vamos a ir nunca de aqu铆.聽 Y estamos hablando de la Ley del Trabajo, de la que me va a afectar, bueno, a m铆 ya no tanto porque estoy a punto de jubilarme, digo a menos que suban la edad de jubilaci贸n a 70 a帽os; espero que no lo hagan antes de que yo me jubile.聽 Estamos hablando de la Ley del Trabajo, que es la ley que va a afectar.聽 Olv铆date ahora de la trascendencia primaria y elemental de los seres humanos, la 煤nica trascendencia primaria elemental de los seres humanos son los hijos.聽 Es la ley que va a afectar la condici贸n laboral de tu hijo.聽 Piensa en eso.

Entonces yo creo que cuando decidimos, cuando participamos, cuando somos parte de, creo que nos acercamos m谩s a eso que pudiera ser la responsabilidad individual compartida, que es la responsabilidad colectiva; es la responsabilidad individual compartida como un principio elemental 茅tico, de justicia y funcional.聽 Porque, insisto, solo nadie puede.聽 Todo el mundo necesita de un otro, y todos los otros necesitan de otro.

Muchas gracias (APLAUSOS).

YASEL TOLEDO. Ahora ustedes pueden hacer preguntas, opinar, comentar sobre lo que deseen.

Fragmentos de intervenciones desde el p煤blico

1: Yo creo que la responsabilidad colectiva se crea primero en la familia, y despu茅s se apoya en la sociedad.

Es verdad que estamos pasando, en t茅rminos de la familia, por momentos dif铆ciles.聽 Conozco a muchas personas j贸venes que son madres solteras, que tienen que criar hijos por s铆 solas, y eso obviamente no contribuye; pero me parece que ah铆 habr铆a que poner cierto 茅nfasis, y mi pregunta ser铆a un poco al profesor Calvi帽o: 驴c贸mo usted ve eso? 驴C贸mo ves el papel de la familia hoy en Cuba?

Hay otra cosa en que tambi茅n yo me fijo: yo vivo en un edificio de nueve pisos, dos apartamentos en un piso; hay una comunidad. 驴Por qu茅 no hablamos m谩s de comunidad? 驴Por qu茅 no estimulamos m谩s la idea de comunidad? Comunidad, que por supuesto es familia, escuela, y yo siento la palabra comunidad como el barrio.

Creo que hay que hablar un poco del tema de la burocracia.聽 Yo creo que tiene que haber bur贸cratas, yo fui bur贸crata durante 35 a帽os; pero hay que eliminar la mentalidad burocr谩tica.

2:聽 Con respecto a lo que dec铆a Calvi帽o, hay una cosa fundamental.聽 Nosotros copiamos a la Uni贸n Sovi茅tica en muchos aspectos. Los trabajadores cubanos est谩n en las empresas organizados como lo hac铆an los sovi茅ticos; por lo tanto, los trabajadores cubanos no tienen un est铆mulo real, m谩s otros elementos.

Necesitamos que la pol铆tica de cuadros se modifique, y exista una candidatura, para definir qui茅nes ocupan los diferentes cargos, y que los trabajadores definan.

Yosvany Montano:聽Ubieta apuntaba algo: es cierto que estamos en el medio de un debate y de una ri帽a agresiva entre dos modelos culturales.聽 El punto ser铆a c贸mo estamos respondiendo a ese problema; es decir, si la disputa es entre dos modelos culturales, si la disputa es entre dos modelos de sentido, si la disputa es entre dos formas de entender la ideolog铆a, de entender la pol铆tica, la vida cotidiana, entonces nosotros tendr铆amos que distanciarnos de lo pedestre muchas veces para poder entender c贸mo est谩n conform谩ndose esos modelos, y casi nunca lo logramos en la pr谩ctica cotidiana.

YASEL PADR脫N.聽Mi nombre es Yasel Padr贸n. Una de mis actividades, adem谩s de ser investigador, laboralmente una de mis actividades m谩s usuales ha sido la de bloguero en los 煤ltimos a帽os. Y realmente me gusta esta actividad porque es un espacio en el cual nos podemos ver las caras las personas; porque realmente, en las redes, se da una din谩mica de que t煤 no est谩s viendo a la persona con la que est谩s interactuando, y se da un contexto de agresividad muy fuerte, y realmente son necesarios estos espacios, como Dialogar, dialogar, de verse las caras las personas.

Varias de las cosas que se han dicho aqu铆 me sirven para lo que yo quer铆a decir, porque yo tambi茅n fui dirigente de la FEEM y de la FEU, y yo choqu茅 con el l铆mite鈥 O sea, cuando yo estaba en la FEU a nivel de Facultad, yo choqu茅 con que yo ten铆a un l铆mite con el consejo de direcci贸n y con las din谩micas, contra las cuales ya no se pod铆a avanzar m谩s. O sea, yo vi en las instituciones una mediocridad de funcionamiento, y el problema con esto es lo que dec铆a el profesor Calvi帽o, uno dice: hasta cu谩ndo yo voy a estar aqu铆 chocando y chocando y chocando, y qu茅 edad me va a tomar a m铆, voy a estar como algunas personas, porque uno puede ver personas de 60 a帽os que han estado toda la vida diciendo las mismas cosas en las reuniones y no han logrado nada, porque existe un fen贸meno que es el burocratismo; o sea, c贸mo hay tomas de decisiones que est谩n concentradas y uno no sabe d贸nde, y uno se pasa a帽os diciendo las mismas cosas en las reuniones y no logra nada, y ah铆 es cuando surge la contradicci贸n, que dentro del socialismo no deben ser antag贸nicas. El socialismo deber铆a tener formas de solucionar las contradicciones; sin embargo, el burocratismo, cuando se empieza a acomodar en un lugar de fuerza, esas contradicciones pueden aumentar.

Yo estudi茅 Radioqu铆mica, justamente una carrera que en este pa铆s no tiene camino, no tiene forma de aplicaci贸n, y estuve en un momento muy decepcionado del proceso, y realmente estaba viendo que el camino en la vida para m铆 era el que tomaron la mayor parte de mis compa帽eros de la Universidad, que es irse para el exterior; muchos est谩n en pa铆ses de Europa, incluso en los Estados Unidos, en pa铆ses latinoamericanos, etc茅tera, porque nuestra carrera aqu铆 en Cuba no tiene casi campo en la f铆sica nuclear.

Entonces encontr茅 los libros de Fernando Mart铆nez Heredia, de mucha gente, y me fui por este camino de la herej铆a,聽y dije: bueno, revolucionario puedo ser yo por m铆 mismo, no tengo que ir por un canal establecido, porque ese canal no me est谩 resultando. Y as铆 va surgiendo la contradicci贸n, y es el camino que me ha llevado a los blogs y a las redes sociales.

Estamos hablando de la responsabilidad colectiva, c贸mo vamos a llegar a la responsabilidad colectiva.聽 En un espacio que para m铆 en este momento es muy importante, el de la construcci贸n de consensos y la construcci贸n de imaginarios en la sociedad, 驴c贸mo vamos a llegar a una responsabilidad colectiva cuando estamos en un debate tan negativo de contradicciones? Porque es que no se entiende que muchas veces hay personas, no es mi caso, pero hay personas que est谩n en este medio que est谩n muy dolidas, que algo les ha pasado en su vida, han tenido un momento, un choque, y se han quedado con eso, y son personas que muchas veces han encontrado en las redes sociales la forma de expresar su inconformidad, y que lo 煤nico que necesitan muchas veces 鈥搚o creo鈥 es que se hable con ellas, que se les tome en cuenta; pero que se sienten que est谩n totalmente apartadas.

Yo quisiera preguntarles a los panelistas qu茅 se hace, porque el problema es que la posici贸n que se est谩 tomando muchas veces es que quien critica entonces es el del problema; o sea, el que critica es quien est谩 al servicio del enemigo. Es un debate que se est谩 llevando con mucha violencia, con acusaciones, que no se han quedado solo en las redes sociales, han llegado incluso a la televisi贸n鈥

Yo s茅 que hay muchos oportunistas, disidentes, mercenarios, o sea que est谩n aprovechando esa coyuntura para su agenda; pero el problema es que no se est谩 diferenciando y se est谩 creando un conflicto muy grande.聽 Y no estoy hablando de esto en 谩nimo de subir la tensi贸n, sino que quisiera que fuera un primer punto la necesidad del di谩logo para bajar esa tensi贸n, que nos est谩 haciendo da帽o a todos.

Otra persona:

Primero, creo que se impone felicitarlos a ustedes por la idea de retomar esta actividad que siempre fue un precedente que yo creo que fue muy favorable y en la que hemos discutido cosas importantes.聽 Igualmente, agradecerles a los expositores por lo maduro de sus intervenciones, algunas de ellas pol茅micas, como es l贸gico siempre en estos escenarios.

Creo que nuestro actual Presidente est谩 desarrollando diversas ideas 鈥揳qu铆 se ha se帽alado鈥 tendentes a renovar ideas, accionar sobre toda la sociedad, y tambi茅n est谩 retomando algunas que fueron de otros momentos, pero que son viables de llevarlas a cabo nuevamente.

Yo quisiera referirme en esto, puntualmente, que hay quien est谩 remando contrario a la corriente que se quiere en el pa铆s, entonces eso hay que verlo en su momento y lugar. Me agrad贸 la intervenci贸n del Dr. Ubieta, en el sentido de que hab铆a que verlo todo como un proceso pol铆tico. Yo creo que s铆, que eso es correcto; pero tambi茅n hay que hablar de la lucha de clases, que sigue prevaleciendo, est谩 ah铆, aunque ya no se habla de ella, yo no oigo en ning煤n escenario por ah铆 hablar de lucha de clases ni de lumpen proletarios, aunque muchos de estos irresponsables lo son.

Creo que la prensa ha ido avanzando tambi茅n, en la medida de lo posible, pero se requiere que la prensa haga mucho m谩s, y yo creo que en nuestro pa铆s est谩n creadas las condiciones para eso.

Y por otro lado, a pesar de todas las dificultades que tenemos, hacemos cosas maravillosas. Hemos hecho un Plan Vacacional en este pa铆s, que yo no s茅 cu谩ntos recursos de la Reserva habr谩n puesto a disposici贸n de eso, porque realmente eso es algo sobredimensionado para un pa铆s como el nuestro. Y el pa铆s se empe帽贸, y miles y miles de personas, j贸venes y de todas las edades, disfrutaron de eso.

Los carnavales fueron multitudinarios en todo el pa铆s, actividades de cultura de primer nivel internacional se est谩n desarrollando en el pa铆s.聽 Entonces yo digo: bueno, es verdad que tenemos, como se帽alaba Calvi帽o, dificultades de esto, de lo otro, de este problema; sin embargo, hacemos cosas monumentales, de miles y miles y miles de ciudadanos. Por tanto, yo creo que tenemos que estar agradecidos de todo lo que hace nuestro pa铆s, nuestra sociedad y nuestro Partido.

P谩vel:聽Gracias. Al fin me dan la oportunidad de hablar. Eso me record贸 algo que a veces me pasaba en聽 las clases: que yo levantaba la mano y la mano鈥, y entonces la que estaba dando la clase no me ve铆a. Entonces yo empezaba a hacer as铆, y segu铆a sin verme.

Yo veo lo del sentido de la responsabilidad, y yo provengo del 谩rea de Derecho. Yo me alegro que cada cual se identifique con su origen profesional.聽 En el 谩rea de Derecho la responsabilidad tiene que ver con el deber, con las obligaciones. Lo que pasa que las obligaciones no est谩n separadas de los derechos. Yo hablar铆a en todo caso de responsabilidad y derecho.聽Esa es una primera cuesti贸n.

La segunda: yo tengo la buena experiencia de haber vivido en un edificio que ten铆a m谩s de 130 apartamentos y en el que vivo hace 26 o 27 a帽os tiene 14. Ese que ten铆a m谩s de 130, por cierto de marinos mercantes, me ense帽贸 muchas cosas.

Los marinos tienen una l贸gica: toda la tripulaci贸n tiene que salvarse, todo el mundo de la tripulaci贸n es importante, la prioridad es que el barco no se hunda y llegue a buen puerto. Eso yo no lo he disfrutado en el edificio de 14 apartamentos aqu铆 en el Vedado, donde cada uno tiene un proyecto independiente totalmente. No, lo peor de todo es de d贸nde viene cada uno de los que residen en ese edificio.

Pero algo se mencionaba ahorita sobre la 茅tica, creo que era Calvi帽o.聽 En ese modelo de vida que tienen los marinos, que est谩n meses arriba de un barco, solos, si el barco encalla y empieza a hundirse, el capit谩n es el 煤ltimo que se baja.聽 Uno pudiera pensar que eso es un acto heroico o un acto suicida sin sentido, pero hay una 茅tica.

Hay cosas que yo veo que hemos perdido notablemente en la evoluci贸n de la sociedad cubana.聽 Usted antes iba a una reuni贸n de trabajadores y los trabajadores opinaban, se les escuchaba, y no es que se tomaba un acta o unas notas, sino que despu茅s se hac铆a algo con eso; ahora, no.聽 Yo coincido totalmente con esa experiencia: la gente va a las reuniones, y entonces 400 veces usted plantea lo mismo, y nada.

Mire, para no dar 鈥渕uela鈥 ni hablar en el aire, la sonada Ley del Trabajo, vamos a ir un poquitico m谩s atr谩s: el aumento de la edad de jubilaci贸n.聽 Yo no he conocido todav铆a a un solo trabajador, de ninguno de los lugares con los que he interactuado, que son de diferentes sectores, que me haya dicho que estuviera de acuerdo con el aumento de cinco a帽os para la jubilaci贸n; todav铆a no he conocido al primero.聽 Sin embargo, para sorpresa m铆a 鈥搚o que pensaba que eso no se iba a poder hacer鈥, se convirti贸 en norma jur铆dica.

Eso no ha sucedido solamente con eso. Aprovecho, Elier Ram铆rez, que t煤 est谩s presente, t煤, que eres Diputado; t煤, que estuviste en la Comisi贸n de la Constituci贸n. No todo lo que est谩 regulado en una ley, incluso en la m谩s importante, que es la Constituci贸n, tiene que servirnos como una camisa de fuerza, debi贸 existir m谩s debate. Es mi criterio, muy modesto, aunque no estuve en ninguna comisi贸n.

Lo otro es el tema de la corrupci贸n. Nadie puede tener un nivel de vida extraordinariamente superior a los ingresos que usted tiene, y aqu铆 hay gente que tiene un modo extraordinariamente superior a los ingresos que tiene siendo funcionario p煤blico. Y no tiene nada que ver ni con la historia de la naci贸n, lo debo decir as铆
鈥搚 t煤, que eres historiador, Elier, seguramente concordar谩s conmigo鈥, los bayameses en 1869, aquellos que le dieron candela a Bayamo por los cuatro costados, ten铆an un patrimonio muy alto; patrimonio que hab铆an invertido en la fabricaci贸n de sus haciendas, sus casas, la tenencia de tierras de cultivo, ganado, dinero, propiedades, etc茅tera, etc茅tera, y no dudaron ni un segundo en darle candela a su ciudad, en renunciar a todo lo que ten铆an.聽 Es decir, que estoy hablando de cosas que vienen de los or铆genes, de la ra铆z de nuestra naci贸n. Eso no nos puede pasar por alto a nosotros, y es de las cosas que yo creo honestamente que est谩n lastr谩ndonos hasta el mism铆simo fondo.

En nombre de la brevedad, lo que quiero decir es esto: yo me alegro del tema que se ha tra铆do hoy, me alegro.聽 Ojal谩 que haya m谩s tiempo para el debate la pr贸xima vez; es decir, no s茅 si ustedes pueden destinar el tiempo, porque esto lo necesita la naci贸n, no como un 谩rea de catarsis, como un 谩rea de reflexi贸n colectiva.

YASEL TOLEDO:聽Ah铆 les hacemos una propuesta: aqu铆 dec铆amos ahorita que han salido varios temas, salieron aqu铆 en la mesa, y est谩n saliendo ahora tambi茅n en el intercambio. Ya hemos anotado algunos, pero adem谩s ustedes nos pueden sugerir temas tambi茅n para los pr贸ximos debates.

Ya estamos diciendo que vamos a estar el tercer mi茅rcoles de cada mes debatiendo aqu铆. El pr贸ximo Dialogar ser谩 el d铆a 16 de octubre. As铆 que nos pueden hacer llegar temas, lo que ustedes deseen, y vamos a estar debatiendo sobre lo que quieran. Eso nos va a permitir hacerlo de manera mucho m谩s profunda en cada uno de ellos.

Por aqu铆 est谩 pidiendo la palabra Elier. Por ac谩 ped铆a la palabra Gisel, joven investigadora. 驴Entonces terminamos con Gisel? 驴Coincidimos en eso? Bien

ELIER RAM脥REZ:聽Bueno, en primer lugar, por supuesto, felicitar las intervenciones de los panelistas, felicitar especialmente a la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z por retomar esta experiencia de Dialogar, Dialogar, que creemos y defendemos. Y yo creo que todo lo que se est谩 proyectando en los temas va a ser muy importante, y que ojal谩 despu茅s se pueda ir a otros lugares, a universidades, a centros de trabajo, como lo hemos conversado.

Yo no pensaba hablar, pero de todas maneras esto es un di谩logo, un debate con diversidad de opiniones, y Pavel directamente me mencionaba, y la participaci贸n, yo dir铆a que la oportunidad hist贸rica que tuve de participar directamente en esa Comisi贸n de los 33 diputados, y lo relacionaba tambi茅n un poco con el tema; porque, si hubo alg煤n ejercicio totalmente de construcci贸n colectiva, un ejercicio profundamente democr谩tico,鈥搚 yo como historiador lo veo as铆, porque hago el an谩lisis, aunque no viv铆 mucho esos procesos, pero s铆 los vi en la prensa, los vi por un documental, los procesos anteriores鈥攔ealmente este no tuvo parang贸n en la historia, no ha tenido parang贸n en la historia de la Revoluci贸n Cubana, y lo podemos comparar con otras realidades.

Por supuesto, nosotros siempre decimos que siempre se puede hacer m谩s, y siempre es posible reflexionar mucho un proceso, siempre es posible aspirar a m谩s; pero indiscutiblemente, cuando nosotros hacemos un an谩lisis de la historia de la Revoluci贸n Cubana, de los 60 a帽os de Revoluci贸n Cubana, en mi criterio, como historiador y como cubano de este pa铆s, no encuentro comparaci贸n de ese proceso incluso con procesos anteriores. Est谩 lo que se hizo en 1976, pero al mismo tiempo era un contexto diferente, un contexto en que no estaban las redes sociales, no hab铆a todo el desarrollo de las nuevas tecnolog铆as que hay hoy, que eso multiplic贸 mucho m谩s el debate que hubo en otras ocasiones.

Yo tuve una oportunidad doble, digamos, al participar en esa Comisi贸n, presidida por el general de Ej茅rcito, que para m铆 fue una ense帽anza tremenda, porque estar en un espacio dirigido por 茅l, donde 茅l generaba este mismo clima que estamos viendo aqu铆, de di谩logo, y donde a veces, cuando interven铆a, ped铆a disculpas, dec铆a: disculpen, no quiero que se parcialicen a partir de mi opini贸n; digan su opini贸n, su criterio, y donde se valoraba cada una de las opiniones. Para m铆 fue una ense帽anza para la vida y como revolucionario.聽 Tuve esa oportunidad.

Pero, adem谩s de eso, pude participar en otra Comisi贸n, que fue la Comisi贸n que analiz贸 y proces贸 todas las opiniones de la poblaci贸n. Un ejercicio totalmente transparente, muy democr谩tico tambi茅n, porque est谩 ah铆; es decir, alg煤n d铆a la historia, los historiadores del futuro podr谩n tener toda esa documentaci贸n, que tambi茅n se enriqueci贸 por el desarrollo de las nuevas tecnolog铆as, un sistema que permite hoy buscar una opini贸n que se dio e ir hasta Guant谩namo, incluso el nombre de la persona que lo dio, y c贸mo eso despu茅s se incorpor贸 como propuesta, o no, para despu茅s discutirlo en la Asamblea y despu茅s volver a llevar eso al pueblo. Es decir, que no solo fue que se le consult贸 al pueblo, sino que despu茅s el resultado de ese proceso de incorporaci贸n se volvi贸 a llevar de nuevo al pueblo.聽 Y despu茅s, de nuevo una discusi贸n en la Asamblea.

Yo tuve, adem谩s, la oportunidad 鈥揻铆jense cu谩ntos escenarios鈥 de ir a La Lisa, por ejemplo, a varias reuniones en La Lisa, de ir a reuniones en el municipio Playa, y talmente fue un Dialogar, dialogar; hubo un ejercicio tambi茅n de responsabilidad colectiva. Yo creo que la gente se sinti贸 y tuvo un sentido de pertenencia; algunos no, porque no podemos nunca generalizar, tenemos que buscarles siempre los matices a las realidades y a las cosas; pero yo estuve, por ejemplo, en una en que un compa帽ero lleg贸 con quince p谩ginas de propuestas, y yo quisiera que ustedes vieran el respeto de los compa帽eros que estaban dirigiendo esa reuni贸n escuchando a ese compa帽ero, que habl贸 casi una hora, y el resto de los que estaban ah铆 tambi茅n de alguna manera se impacientaban un poco, pero se escuch贸, y se procesaron todas las opiniones, que pod铆an ser muy v谩lidas o no.

Pero realmente, en mi criterio, en ese sentido discrepo de Pavel. Y adem谩s, muchos soci贸logos, historiadores y analistas que han hecho sus an谩lisis, que escribieron sobre ese proceso, de alguna manera llegaron a ese mismo criterio: que fue un proceso realmente 煤nico, en gran medida, en estos a帽os de Revoluci贸n. 脷nico en el contexto en que se da, 煤nico por los resultados que tuvo, y por supuesto por los que va a tener hacia el futuro. Pero te digo: fue una experiencia para m铆 tambi茅n muy importante, que me permiti贸 estar por dentro de todo ese proceso, y que todav铆a habr谩 que seguir analizando con los a帽os.

Quer铆a resaltar eso, porque de alguna manera Pavel se refer铆a a m铆: bueno, t煤 que estuviste all铆.聽 Bueno, estoy contando de alguna manera mi vivencia personal. Y muchas veces en estos an谩lisis, en estos di谩logos fluyen muchas veces la experiencia y las vivencias personales de cada cual, que yo lo veo v谩lido y me parece que es oportuno, que aporta a estos intercambios.聽 Pero, bueno, como t煤 dec铆as, han salido muchos otros temas, que habr谩 quiz谩s que ponerlos ah铆 a debate en pr贸ximos Dialogar, dialogar, pero esto es a lo que siempre hemos aspirado, y a que toda la sociedad de alguna manera sea el reflejo de esto. Y por eso, cuando 茅l hablaba, yo pensaba en c贸mo ese proceso tambi茅n de la Constituci贸n se convirti贸 de alguna manera en un Dialogar, dialogar de casi once millones de cubanos.

Yisel:聽Quer铆a hacer dos comentarios, una pregunta y un se帽alamiento tambi茅n.

Primero el se帽alamiento: En este espacio, Dialogar, dialogar, participamos muy pocas mujeres en los paneles.

Se ha hablado de varios temas importantes en la mesa. Y creo que tenemos acumulados hist贸ricos que nos dan algunas pistas para eso, y me remito al concepto de Revoluci贸n de Fidel. Para construir esa colectividad debemos tener algo com煤n, algo donde esas necesidades y deseos se vuelvan una misma cosa. Y eso va con el proyecto que se quiere realizar: una sociedad m谩s justa, m谩s digna, o sea el proyecto del que hablamos.

Nosotros 茅ramos un pueblo condenado a vivir en una isla peque帽a, insignificante para toda la vida, pero supimos darnos nuestro lugar.

Entonces, en ese sentido, 驴c贸mo lograr que esas necesidades y carencias del individuo, se conviertan en posibilidades para transformaciones y soluciones. Se suele acudir a la responsabilidad colectiva cuando estamos en momentos de crisis, y eso habr铆a que verlo en la subjetividad.聽 驴Por qu茅 pasa en las etapas de crisis y no se mantiene constante?

Yasel Toledo:聽les damos la palabra a los panelistas. Y les ponemos el reto de que sean lo m谩s breves posible.

LUIS EMILIO AYBAR.聽 A partir de lo que se dec铆a de la burocracia: estoy de acuerdo. Y voy a poner un matiz ah铆 en una cosa que dije. Yo dec铆a que podemos, como parte de esa responsabilidad colectiva, asumir roles, asumir cargos de direcci贸n cuando sea necesario. Se me olvid贸 decir que si los asumimos, busquemos la manera de hacerlo diferente pues, si lo hacemos de la misma forma, seguimos reforzando ese proceso de burocratizaci贸n de la sociedad. Yo creo que en hacerlo diferente una cuesti贸n fundamental es esta idea que est谩 rescatando tanto el Presidente de entender al dirigente como un servidor p煤blico, el funcionario como un servidor p煤blico. O sea, t煤 no eres el centro, ni eres lo 煤nico, ni eres solo, ni eres el due帽o, sino que te debes a una colectividad, y tu trabajo debe insertarse en ese trabajo colectivo.聽 C贸mo el dirigente se hace parte de una din谩mica de trabajo colectivo y participativo, del cual es el resultado y no el punto de partida.

Tambi茅n el compa帽ero dec铆a la propuesta de presentar candidaturas y que los obreros elijan.聽 Yo creo que hay que avanzar en ese tipo de mecanismos. La participaci贸n tiene que tener un car谩cter vinculante; hay que buscar maneras en que la participaci贸n sea vinculante porque, aun si en los valores, en las interpelaciones, logramos que los directivos, que los decisores cada vez escuchen m谩s y tomen m谩s en cuenta esa participaci贸n, eso est谩 garantizado eternamente. Hay lugares y contextos donde la gente plantea y plantea, y plantea una y otra vez las cosas, y el directivo dice: te escucho, te escucho, te escucho, y no cambia nada.

Tiene que haber un punto donde la gente tiene la posibilidad de un poder de veto, o la posibilidad de revocar o sustituir a ese directivo, ese gerente que est谩 cometiendo una arbitrariedad y que la sigue cometiendo por tiempos y tiempos. De lo contrario la sustituci贸n de ese directivo depende del de m谩s arriba, y sabemos que eso se traba, porque hay procesos de solidaridad burocr谩tica.

Creo que tenemos que quitarles a los directivos esa comprensi贸n que les hemos puesto 鈥搇amentablemente se ha practicado de esa manera鈥 de que todos los directivos en s铆 mismos reproducen la pol铆tica de la Revoluci贸n.聽 Hay dirigentes que la niegan, hay que reconocerlo; hay dirigentes que la niegan, hay dirigentes que hacen da帽o a esta Revoluci贸n y a este socialismo, como mismo hay ciudadanos, ciudadanas, trabajadoras y trabajadores que lo hacen. 聽Digo m谩s: la corrupci贸n, 驴qu茅 cosa es la corrupci贸n? Como estaban diciendo por ac谩, es un da帽o grand铆simo. Creo que al control administrativo al directivo se le sume un control popular y un control obrero con capacidad vinculante porque, de lo contrario, esos colectivos sociales o laborales pueden estar a帽os con la bota puesta encima, y no tienen capacidad de modificar esa situaci贸n.

O sea que yo creo que ideas de ese tipo son necesarias y tenemos que ir experiment谩ndolas cada vez m谩s porque sin dudas, el d铆a que las implementemos, van a transformar much铆simas cosas.

Sobre lo que dec铆a Yosvany. Me parece fundamental eso que t煤 dec铆as porque tiene que ver con la coherencia entre los diferentes espacios: c贸mo los diferentes espacios de la sociedad convergen y tributan en una misma dimensi贸n emancipatoria. Podemos tener un centro de trabajo que funciona de una manera democr谩tica, empoderada y de responsabilizaci贸n colectiva; pero esos sujetos no est谩n solo ah铆, esos sujetos van al barrio, esos sujetos vinieron de una escuela, se formaron en un determinado lugar.聽 Entonces la idea es que, como mismo nos educamos en la responsabilidad, en la democracia, en la participaci贸n en el centro de trabajo, tambi茅n nos educamos as铆 en el barrio, tambi茅n nos educamos as铆 en la escuela, tambi茅n nos educamos as铆 en las relaciones con los medios de comunicaci贸n: que haya una integralidad. Y en ese sentido, la educaci贸n es fundamental porque tiene ese peso, ese peso educativo, y ese peso de formar a la persona desde que es muy chiquito.

Yo creo que hay antag贸nicos en la sociedad cubana, tenemos que reconocerlo. Y los antag贸nicos en la sociedad cubana, ya desde hace mucho tiempo, no son solamente los mercenarios financiados por los Estados Unidos. Hay una franja de la poblaci贸n que se ha separado de los valores socialistas, de los valores revolucionarios, que no cree en ellos por distintas razones, probablemente muchos no saben ni son exclusivamente responsables de que eso haya sucedido. Tenemos que trabajar en esa direcci贸n, pero tenemos que saber que las iniciativas que nosotros generemos, las iniciativas colectivas, las iniciativas de impulso al empoderamiento, tienen condicionantes complejos a la hora de relacionarnos con esos antag贸nicos en el marco de esos espacios. Condicionantes complejos porque bajo el argumento de la democracia no se le pueden regalar esos espacios a los que vienen con un proyecto que niega la democracia. Pero, al mismo tiempo, tenemos que reconocer que esos antag贸nicos no mercenarios tienen derechos constitucionales que deben ser respetados. Ese reto hay que asumirlo, porque es la sociedad que tenemos en este momento.

Por suerte, somos muchos los comunes y los iguales todav铆a, en el sentido de todos los que apuestan en una direcci贸n socialista, en una direcci贸n revolucionaria, en una direcci贸n antimperialista, por suerte somos muchos todav铆a, y podemos desde ah铆 acumular, retomar y reoxigenar la hegemon铆a socialista.

Ubieta dec铆a una cosa que me gust贸 mucho, que era c贸mo tenemos que preocuparnos cuando alguien se separa de los espacios de participaci贸n. Que tenemos que preocuparnos cuando se separa voluntariamente y tambi茅n cuando se separa involuntariamente, porque ese que se va porque nosotros lo separamos, porque nosotros lo excluimos, es un sujeto que perdimos y que se lo entregamos por tanto a otros que vienen con otros valores, que en gran medida van a tributar al proyecto que estamos combatiendo.

Y yo creo que una de las cosas que aqu铆 m谩s nos ha dividido son las etiquetas que, adem谩s, han sido etiquetas en gran medida procesadas administrativamente. Cuando nosotros decimos 鈥渞evolucionario鈥 y eso se convierte en un principio de definici贸n administrativa, ah铆 hay un margen de discrecionalidad y de arbitrariedad muy grande. Y hay que reconocerlo, se han cometido hist贸ricamente muchas injusticias en torno a esos conceptos universales, que son muy relevantes, pero tenemos que saber distinguir entre sus usos.

Yo conozco profesores que hoy por hoy nadie se mete con ellos, nadie les dice contrarrevolucionarios, nadie los expulsa de la Universidad, y en sus clases todos los d铆as ense帽an el neoliberalismo; yo los conozco. Y est谩n ah铆, incluso publican, y salen por televisi贸n. O sea, que ese es un concepto bastante relativo, que tenemos que buscar la manera de que sea un concepto amplio, sin perder la perspectiva de que las universidades deben formar revolucionarios.聽 Ese es un principio importante, pero el proceso en que nosotros administrativamente incluimos o excluimos personas es un proceso muy delicado y en el que se han cometido muchas arbitrariedades. Muchas veces los altos directivos no son conscientes del proceso que desatan cuando hablan y pronuncian una etiqueta.

Yo supe que, en la Universidad de Oriente, a un estudiante, por publicar en su Facebook 鈥測o voto no鈥, quisieron expulsarlo, o a dos.

A dos estudiantes que pusieron en su Facebook 鈥測o voto no鈥, quisieron expulsarlos, en un contexto donde, adem谩s de que es un derecho ciudadano, la m谩xima dirigencia est谩 enfatizando y dici茅ndoles a todos sus subordinados y a todo el funcionariado estatal: 鈥渆sto es abierto, todo el mundo puede decir su opini贸n, es importante que surja la discrepancia, de ah铆 vamos a construir una mejor Constituci贸n,鈥 etc.聽 En ese contexto, para que ustedes vean cu谩ntas mediaciones, sucedi贸 eso, y yo estoy seguro de que en otros lugares probablemente sucedieron cosas parecidas.

Yo coincido con Yisel en que el proyecto es parte de eso que nos une, es parte de eso com煤n, que es la br煤jula en esa construcci贸n de la responsabilidad colectiva.

Yo, cuando empez贸 a surgir esta coyuntura de la crisis energ茅tica, mi primera reacci贸n fue: bueno, aqu铆 estamos, a resistir, no hay problemas con eso; por el contrario: este escenario puede servir incluso para que salgamos m谩s fortalecidos pol铆ticamente, por la evidencia de una agresi贸n externa, por la posibilidad de que de que se responda de forma creadora. Yo ve铆a a otras personas con las que he compartido que lo ven de otra manera: 鈥淐o帽o, una vez m谩s, este pa铆s est谩 de madre, aqu铆 lo que hay que hacer es irse, esto no tiene soluci贸n, hasta cu谩ndo,鈥 etc.驴Y por qu茅 hay tanta diferencia en las reacciones? Y es que esas personas no est谩n conectadas con un proyecto social que sostenga una resistencia.聽 Resistir, resistir, 驴con respecto a qu茅?聽 A la hora de resistir, lo que te fortalece es el proyecto, la posibilidad de estar luchando por construir algo mejor, algo diferente, y tienes la fe y la confianza de que eso va a suceder.

Entonces, en la medida en que ha habido una franja del pueblo que se ha desconectado de un proyecto, que ha ca铆do en la desesperanza y el fatalismo en el que est谩n lamentablemente muchas personas y gran parte del pueblo, ah铆 la resistencia se debilita. O sea que tenemos que reavivar ese proyecto, sobre todo, reencantar a la gente con la posibilidad de hacer las cosas de otra manera y transformar nuestra realidad.

En ese sentido, voy a decirle algo a mi compa帽ero Calvi帽o, que probablemente le incomode un poco, como parte del di谩logo, y es que yo recib铆 un poco de esp铆ritu fatalista en su intervenci贸n. Le voy a tirar la bola.

Obviamente, me parece muy interesante y muy relevante su reflexi贸n sobre los condicionantes de la transformaci贸n, de la construcci贸n de un proyecto, de una utop铆a; eso sin dudas hay que tomarlo en cuenta.聽 Yo dec铆a que la participaci贸n y la responsabilidad colectiva tienen que resolver las necesidades, y uno de los problemas que hemos tenido es que nuestra participaci贸n, nuestras estructuras, no est谩n resolviendo las necesidades colectivas. Eso afecta, por dondequiera que lo mires.

Y es que, el socialismo se hace para eso隆, para el bienestar. El socialismo como proyecto no es la escasez, no es la pobreza: es el bienestar. Entonces tenemos que lograr que eso se haga efectivo en la pr谩ctica.

Ahora, quer铆a hablar tambi茅n de esta relaci贸n entre el condicionante biol贸gico y la capacidad de los seres humanos de superar el condicionante. Yo los conectar铆a dial茅cticamente: la manera socialista de resolver los condicionantes biol贸gicos, es a trav茅s de nuestra capacidad de superaci贸n de esos condicionantes. O sea, no es que est谩n los condicionantes por aqu铆 y la superaci贸n por all谩, sino que el socialismo los debe conectar.聽 El medio para satisfacer nuestras necesidades biol贸gicas tiene que ser socialista.

Esto no significa que nuestro futuro tiene que ser esa utop铆a abstracta del reino de la superabundancia libre de contradicciones, que lamentablemente est谩 en nuestra tradici贸n marxista.

Yo parto de lo que Calvi帽o dec铆a: somos seres extraordinariamente contradictorios. Ahora, siempre hay un lado que es el hegem贸nico. Entonces se trata de una disputa sobre cu谩l de nuestros dos aspectos termina siendo el hegem贸nico en el funcionamiento social. En ese proyecto hay que creer; si no creemos, no tenemos nada, es como resignarnos al eterno predominio de nuestro lado miserable.

 

Calvi帽o:聽Siempre he sido acusado de hiperoptimista.

El tema de la educaci贸n y la familia claro que es basal. Lo que pasa que la familia vive en la condici贸n real en la que est谩.

Nosotros nos criamos en una familia donde estaban mam谩 y pap谩, por lo general, a las cinco de la tarde en la casa, donde el domingo se reun铆a toda la familia; es decir, nosotros vivimos en un concepto de familia presente, de familia con rasgos de hegemon铆a, etc茅tera, pero esa no es la familia de hoy, para nada. Hoy nosotros tenemos personas que salen a las 4 o 5 de la madrugada de su casa, a trabajar, dejan a sus hijos en la escuela antes de que la escuela abra, o lo dejan con un vecino para que los lleve si es muy chiquito, y regresan a las seis y media, siete, ocho de la noche, se ponen a hacer la comida.

Es decir, la familia es absolutamente otra. Y ya no estoy hablando de otros modelos familiares, el gay, etc茅tera; no, no, estoy hablando de la condici贸n misma de la familia, y la familia vive esas tensiones, y esas tensiones se las transmite a sus modelos educativos, y pasan a trav茅s de sus modelos educativos.

Si de alguna manera, entre otras cosas, nosotros optamos por un sistema educacional de acceso libre, e incluso en un determinado momento 鈥揺rr谩tico o no鈥 decidimos becas desde la secundaria b谩sica, era porque ten铆amos una convicci贸n de que la familia estaba en una situaci贸n dif铆cil, y que institucionalmente nosotros pod铆amos de alguna manera apoyar; pero el problema es que el v铆nculo familiar es el v铆nculo familiar, y eso es una determinante b谩sica.

Nosotros hemos estudiado casos de ni帽os separados de sus madres reci茅n paridas.聽 Estoy pensando en un caso en el que me toc贸 mediar, y me cost贸.聽 La mujer pare, se fuga del hospital, deja a la ni帽a ah铆, se pierde, carn茅 de identidad falso, registro falso, todo falso, y adem谩s su decisi贸n de no querer a la hija.聽 Para un hospicio va la chiquita, con un nivel de atenci贸n magn铆fico. Yo no s茅 si ustedes han estado en una de esas casas donde se cuida a los ni帽os.聽 Es impresionante, me erizo de la atenci贸n que se les da.

Bueno, la chiquita, pasaron ocho a帽os de su vida, nueve a帽os de su vida, y no ten铆a un pelo en la cabeza, 隆no ten铆a un pelo en la cabeza!聽 A los ocho a帽os, no se sabe c贸mo, apareci贸 una mujer prostituta, delincuente, sin registro de nada, y dijo: 鈥淎h铆 est谩 mi hija, y tengo todo el derecho.鈥澛 Y empezaron los procesos: los psic贸logos, los abogados.聽 Para no hacerles largo el cuento, la chiquita empez贸 a interactuar con su madre, y tres meses despu茅s el pelo empez贸 a crecer impresionantemente. Madre puta, descarada, delincuente, borracha.聽 Entonces yo lo que digo es que no podemos de alguna manera desconocer ese dato primario.

La familia est谩 viviendo muchas tensiones, las vives t煤, las vivo yo, las vive la gente. El tiempo real de acci贸n de la familia鈥 Nosotros antes dec铆amos: cuidemos nuestras condiciones de trabajo porque la tercera parte de nuestra vida la pasamos en el trabajo, la tercera parte resolviendo problemas para trabajar y la tercera parte en la familia, de la cual, cuando vienes a ver, 驴de las 24 horas del d铆a cu谩nto es tu nivel de interacci贸n con tu familia promedio en el pa铆s? Entonces es duro.

Yo soy de los cr铆ticos que dice que no podemos dejar a los ni帽os viendo la televisi贸n y jugando con el Nintendo, los que pueden, y jugando con otras cosas; no podemos. 驴Pero qu茅 hace una madre cuando llega a las ocho y media de la noche a su casa? 驴Qu茅 hace de cinco y media de la tarde a ocho y media de la noche? Porque al ni帽o, a las cuatro y media de la tarde, la escuela le dice: se acab贸, pipo, para tu casita, que yo no te puedo tener m谩s aqu铆.

Entonces yo creo en la importancia de la familia, creo en la importancia capital de la familia; pero creo que si a la familia no se le dan ciertas condiciones para ejercer ese modelo, la tienen extremadamente limitada. Y creo en las diferencias. 驴Pero saben lo que me pasa? Que las diferencias me dan que, a pesar de todos los pesares, las familias 鈥搗amos a buscar un nombre que creo que los soci贸logos no han inventado鈥 beneficiadas tienen mejores efectos educativos que las familias no beneficiadas. Y cuando t煤 ves los ingresos a la Universidad, los ingresos a la Lenin en su momento, los resultados, qu茅 casualidad que siempre son las familias beneficiadas.聽 Y yo no creo que haya prioritariamente un proceso de corrupci贸n, es que determinadas condiciones son distintas. Y es muy distinto cuando yo me paro all铆 en el aula y yo tengo un alumno que llega en un Kia particular, que adem谩s es tan burro que su padre o su t铆o le mand贸 una notebook Chrome, que aqu铆 no sirve para nada porque tiene que estar conectado las 24 horas, por gusto, pero tiene la notebook Chrome, que tiene el Aiphone 19, que no ha salido en el mundo, pero 茅l ya lo tiene. Y tengo al lado a otro con una libreta y un l谩piz. 驴Y la apropiaci贸n de la influencia educativa ser谩 igual? Malas noticias, pipo: Silvio es mi amigo, y yo s茅 que el rico no hace una cosa, ni el pobre, pero hace una diferencia.聽 El ejercicio de la posibilidad es otra cosa, pero la posibilidad es absolutamente distinta, y lo sabemos, y es un problema que estamos confrontando hoy.聽 Y la salud es la misma para todos los cubanos. S铆, pero no; porque el que llega al hospital con 100 鈥渇ulas鈥 en el bolsillo, no llega al mismo hospital que el que llega al hospital a decir: me siento mal. Y no estoy hablando mal de los m茅dicos; al contrario, nada mejor para m铆 que la opini贸n sobre los m茅dicos en este pa铆s.聽 Lo del 茅bola es sencillamente casi antinatura, porque cualquier ser humano dir铆a: 鈥溌縌u茅 me voy a ir a joderme y a morir all铆?鈥澛 Y fueron. Es decir, no tengo la m谩s m铆nima duda.聽 Estoy hablando de ese otro momento, que es el lunes, martes, mi茅rcoles, jueves, viernes, s谩bado y domingo.

Ella preguntaba: 驴y por qu茅 en los momentos de crisis? Porque esa es la estructura b谩sica. 驴T煤 alguna vez has ido al hospital a decirle al m茅dico: h谩game un chequeo a ver qu茅 tal estoy? 隆Jam谩s!聽 T煤 vas al hospital cuando te duele la cabeza, cuando te duele el pie, cuando tienes un problema, cuando tienes una herida; el 99 por ciento de la poblaci贸n. Hay alg煤n psic贸tico que va todas las semanas a chequearse, pero el 99 por ciento no es as铆.聽 Ese es el ser humano.聽 Entonces claro, por supuesto.

驴Hay modelos y modelos de relaciones? S铆, yo digo, por ejemplo, modelos cooperativos que se han estado intentando instalar en los 煤ltimos a帽os en el pa铆s son infinitamente mejores que los modelos estatales, infinitamente. Lamentablemente todav铆a siguen supeditados a los modelos estatales.

El Ministro no me dejar谩 mentir en su esfera, pero veamos otra esfera: cuando a m铆 se me destroz贸 el Lada y lo llev茅 a una cooperativa, me ped铆an 3,500 CUC los privados por chapistear y pintar el Lada, y en la cooperativa me dijeron: el costo son 316 CUC.聽 Y yo dije: 鈥溌縈e lo est谩n regalando?鈥 Y dijeron: 鈥淣o, no鈥 鈥搊jo, 隆cooperativa! 鈥 鈥渘osotros tenemos unos ingresos, sobre esos ingresos sacamos un dinero, y sobre ese dinero apoyamos a personas que no tienen condiciones.鈥澛 隆Co帽o, esa es la cooperativa que yo quiero!

D铆ceme el tipo: 鈥淧ero te digo m谩s: si nos dejaran, podr铆amos hacer no 80 carros de este tipo al a帽o, podr铆amos hacer 160; pero, si necesito pintura, no puedo comprarla, tengo que ir al ministerio que me atiende a decirle: c贸mprame la pintura, y me dir谩: no, pero no est谩 en el plan, tienes que esperar al a帽o que viene. Pero, aun as铆, no importa el modelo.

Al mismo tiempo te digo qu茅 es lo que pasa: nosotros tenemos hoy una contradicci贸n, nosotros estamos diciendo que estamos convencidos de que la gesti贸n fundamental del pa铆s es la gesti贸n estatal y empresas estatales, produce el 95 por ciento del Producto Interno Bruto; el sector privado, con un 39 por ciento, ha cambiado hasta un 41 por ciento de la fuerza de trabajo activa, produce el 5 por ciento del Producto Interno Bruto. 隆Es vergonzoso!聽 驴Y qui茅n tiene mejores condiciones para trabajar?聽 El Estado trabaja uno, a uno, a uno; el cuentapropista, ni por casualidad, el cuentapropista dice: veinticinco a uno aunque me maten; y si puedo ponerla m谩s dura, la pongo m谩s dura, y en eso no se equivoca. El Estado trabaja una, a una, a una. El cuentapropista va, se levanta a las cinco de la ma帽ana, es verdad聽 鈥揂lzugaray sabe de lo que estoy hablando鈥, y les da la vuelta a todos los guajiros del mundo y les compra directo y les paga directo; el del Estado tiene que pedir la autorizaci贸n, tiene que licitar tres, tiene que pedir el cheque. Cuando llega para comprar la lechuga, se ech贸 a perder la lechuga. Entonces hay algo que estamos haciendo mal.聽 No podemos ponerle las coyundas al Estado, si es que efectivamente nosotros estamos mirando que el futuro 鈥搚 yo estoy de acuerdo con eso鈥 est谩 en manos de la gesti贸n estatal, porque es la 煤nica que puede garantizar verdadera justicia social. Porque, por bueno que sea el cuentapropista, por bueno que sea 鈥搚 esa es una bronca que tengo con Silvio鈥, por bueno que sea el cuentapropista, dir谩: yo te suelto algo鈥

Yo tengo una bronca con Silvio porque le hicieron una entrevista, y dijo: chico, el problema del mundo tiene una soluci贸n sencilla; y dice: los ricos no tienen que dejar de ser ricos, lo que hace falta es que sean mejores con los que no han tenido su suerte. Digo: 鈥溌laco, me mataste, no jodas, veta pa鈥檒 carajo!鈥 驴Rico o pobre es una cuesti贸n de suerte? 隆No jodas, imposible!

Entonces, no, yo s铆 creo en la capacidad humana totalmente; creo tanto en la capacidad humana, que efectivamente me dedico a la psicolog铆a, y todo mi trabajo es decirle a la gente: t煤 puedes, podemos, puedes ser mejor persona, podemos tener un mejor pa铆s, podemos tener una mejor sociedad. Pero no estamos realizando las cosas que decimos.

Vuelvo otra vez al tema: 驴por qu茅 un cuentapropista, que ingresa 20 mil CUC al mes, tiene la misma libreta de abastecimientos que yo? 驴Por qu茅 raz贸n? Y si les quitan la libreta de abastecimientos a todos, hasta me puedo incluir, que me la quiten a m铆 tambi茅n; pero nosotros seguimos pensando que la libreta de abastecimientos, o es para todo el mundo, o no es para nadie.聽 No puede ser, nosotros tenemos que entender que la justicia est谩 en la diferencia, no en la igualdad, la justicia est谩 en la diferencia.聽 Cuando yo trato a este distinto a este es porque su realidad es distinta; esa es la justicia.

La justicia de la Revoluci贸n Francesa鈥 Bueno, la justicia de la Revoluci贸n Francesa se fue a pique.

Entonces yo creo que hay una capacidad en la poblaci贸n para moverse. Yo lo escrib铆 as铆 y lo viv铆.

Cuando nosotros fuimos, a 24 horas del tornado, all铆 a Luyan贸, y la gente por sus propios pies llevaban el pedazo de pollo 鈥搉o el que le sobraba, el 煤nico que ten铆a鈥, y llevaba el pedazo de pollo, el arroz, el caf茅, lo que fuera, y lo llevaban para all铆, 隆ese es este pueblo!

Lamentable tambi茅n es que la Polic铆a te dec铆a: 鈥溌緼 d贸nde usted va?聽 No puede pasar.聽 No, este es un problema del Estado, el Estado se ocupar谩.鈥澛 Tenemos que resolver ese problema, pero la capacidad humana existe, porque hasta biol贸gicamente nosotros no podemos vivir sin el otro, no podemos, 隆necesitamos del otro, necesitamos la colaboraci贸n! Entonces, para m铆, eso es clave.

Lo otro es lo siguiente: y ah铆, como t煤 me tiraste, te voy a tirar yo a ti.聽 T煤 hablas de que existen profesores neoliberales, 驴no? Existen pol铆ticas neoliberales dentro del gobierno cubano revolucionario y socialista, existen pol铆ticas.聽 Cuando nosotros estamos en la comedur铆a de mierda 鈥搈e perdonan que hable as铆鈥揹e la excelencia y los niveles de excelencia y las publicaciones en el grupo uno de escupo, digo de Escopo y toda esa mierda, esa es una pol铆tica neoliberal, que niega nuestra identidad, que niega nuestras narrativas, que niega nuestros modos de pensar, que niega nuestra cultura, que es la base de la soluci贸n de los problemas. Tenemos que denunciar tambi茅n las pol铆ticas neoliberales.聽 Y el mismo ministerio que te dice que si no es revolucionario ciento por ciento no puede estar aqu铆, no es revolucionario ciento por ciento.聽 Entonces es contradictorio, es una situaci贸n dif铆cil.

Por eso, yo siempre digo: para m铆, militante del Partido, revolucionario y fidelista a morirme, para m铆 yo siempre digo: 驴la esencia que no podemos perder sabes cu谩l es? Yo lo digo con mis palabras: 鈥溌o帽o, que yo soy cubano, mano, y que yo quiero ser cubano, y yo me siento orgulloso de ser cubano!鈥

Y don Fernando Ortiz dec铆a: 鈥淟a salvaci贸n est谩 en la preservaci贸n, robustecimiento y enriquecimiento del alma cubana.鈥

Yo creo en el proyecto socialista, y estoy de acuerdo con el proyecto socialista, aunque no entendamos ahora muy bien por d贸nde vamos, porque hay tantos socialismos distintos, que es dif铆cil; pero entiendo que el socialismo es la consecuencia de algo, no es el punto de partida. Y ese algo es la esencia de este pa铆s. Por solo poner un punto de referencia, de 1868 hasta hoy. Y ese es el alma cubana.聽 Y lo que est谩 en juego no es el socialismo; si el socialismo se fuera a pique y apareciera el piripintismo, no pasa nada si ese piripintismo cultiva, desarrolla, enriquece, enorgullece y hace sentir grande al alma cubana.

 

Enrique Ubieta:聽A m铆 me toc贸 ahora terminar. Quiero decir algunas ideas.

Realmente, 驴cu谩l es la situaci贸n de lo que llamamos este largo per铆odo de tr谩nsito en Cuba?聽 La situaci贸n es que la cultura imperante a veces; la cultura que se reproduce en bols贸n y que por momentos acapara grandes segmentos de la realidad nacional, es la cultura del capitalismo sencillamente. 驴Por qu茅? Porque es la cultura dominante en el mundo, es la cultura que se reproduce en el mundo de forma 鈥渘atural鈥.

El capitalismo es el resultado natural de la biolog铆a natural, no de la social.

Entonces ese es un ardid del capitalismo. Es lo natural, lo normal, que la gente se mate unos a otros por tal de hacerse ricos, o que, por tal de tener m谩s y saciar, sus apetitos internos imperen sobre sus ideales o sobre sus convicciones, o incluso sus realizaciones. A lo que aspira el socialismo no es a personas irrealizadas, sino a personas que se realicen precisamente en la participaci贸n; no sentados en la asamblea, por supuesto, sino como protagonistas, en primer lugar, de su propia vida 鈥搎ue no puede serlo totalmente en el otro sistema, y despu茅s del colectivo, de las personas que lo rodean.

Desde luego, que durante el Per铆odo Especial 鈥搚o recuerdo esa frase de Fidel que t煤 citaste; no s茅 si es exacta, pero es el sentido鈥, lo que est谩bamos haciendo era salvaguardando las conquistas de la Revoluci贸n y la soberan铆a, vamos a decirlo as铆; y no avanzar y no continuar el avance 鈥揹igamos鈥 en ese proceso de construcci贸n de una nueva sociedad 鈥搎ue es como me gustar铆a m谩s decirlo.

El problema es que no hay soberan铆a sin socialismo. Y las conquistas que estamos conservando ya son socialismo; es decir, ya son un camino que tiene que defenderse a partir de un concepto de pa铆s, a partir de una concepci贸n de naci贸n. Ah铆 viene el conflicto entonces.

Claro, 驴qu茅 pasa?: choca, choca. Yo s茅 que choca a veces el discurso revolucionario con realidades que tenemos en el pa铆s, que, como t煤 dec铆as, nos tienen que doler, porque a m铆 me duelen las diferencias, esas diferencias me duelen, me molestan; es decir, todas las que puedan existir me molestan, y no me conformo con ellas, no me conformo con ellas. Pero el discurso revolucionario no lo puedes eliminar, decir 鈥渆se discurso ya no es de esta 茅poca.鈥澛 Cuidado ah铆, porque ese discurso es el que plantea el horizonte, es el que plantea el proyecto de vida, es la br煤jula, y si eliminamos ese discurso, que est谩 planteando la br煤jula, el horizonte, entonces s铆 que esos conflictos y esas contradicciones que s铆 son antag贸nicas, aunque est茅n dentro de nuestro sistema, que s铆 hay lucha de clases y no vivimos en una sociedad ideal鈥

De hecho, cuando hablamos de democracia, por lo general lo que tenemos en la cabeza, inconscientemente, es la democracia burguesa, que ha demostrado a todas luces, en Am茅rica Latina, que no solo es inviable, sino que es una farsa. Los pocos lugares en Am茅rica Latina que han intentado aplicar las reglas de la democracia burguesa al dedillo est谩n siendo avasallados con trampas, con agresiones; es decir, no respetan eso porque no les interesa respetarlo. Es decir, esta es otra democracia, la que queremos construir nosotros: popular, poder popular, como t煤 dec铆as, que no tiene esquema de comparaci贸n con aquella otra democracia.

Y en esa construcci贸n 鈥揹isculpen esto que voy a decir鈥 tambi茅n hay y tiene que haber violencia. Hay guerra, s铆 la hay; hay conflictos que no se pueden resolver en una conversaci贸n.聽 Y lo digo siendo partidarios ac茅rrimo del debate, del di谩logo. Lo he demostrado siempre; siempre he estado debatiendo las ideas que defiendo, en las que creo; escuchando al otro y d谩ndole entrada, porque a veces una manera de hacerlo es no darle importancia a lo que dicen los otros. En cambio, cuando las rebato es porque le estoy dando importancia a lo que dicen.

Es decir, yo creo que las contradicciones que est谩n en la sociedad cubana existen, y no van a dejar de propiciar una permanente lucha, un permanente intercambio, que no va a ser muy amistoso en ocasiones, no lo va a ser, y va a propiciar los debates que hoy vemos en las redes sociales y los vemos en otras expresiones de la vida p煤blica.

Yo creo que aqu铆 hemos pasado de lo m谩s general a lo m谩s anecd贸tico, que no s茅 d贸nde est谩 exactamente el punto medio quiz谩s, pero este es un tema que nos lleva de un lado al otro y a veces nos desv铆a un poco.

La burocracia es un mal que tenemos. Bueno, podr铆a enumerar otros tambi茅n; ahora, la burocracia no es un mal del socialismo, es decir, forma parte del capitalismo que tenemos dentro de Cuba, forma parte de los bolsones del capitalismo que tenemos, como forma parte de los bolsones del capitalismo la corrupci贸n; la corrupci贸n es un bols贸n capitalista que peligrosamente crece, pero es un bols贸n capitalista que funciona org谩nicamente en el capitalismo. Al socialismo lo destruye, en el socialismo sencillamente es mortal, es un c谩ncer.

Ah, eso s铆 lo tenemos que tener claro nosotros: aqu铆 no hay 鈥減or ahora鈥濃 Y cuando digo 鈥減or ahora鈥 quiero decir que mi vida est谩 destinada de alguna manera, en lo poquito que pueda lograr, a impedir que eso ocurra.

Sin embargo, aqu铆 no hay las grandes diferencias sociales que se ven en Am茅rica Latina, a pesar de que hay diferencias sociales importantes; y digo importantes porque las estoy mirando desde el prisma de mi ideal,聽聽 聽de mi proyecto de pa铆s.

No podemos renunciar a un proyecto de pa铆s; no podemos mirar la solidaridad, no podemos entender la solidaridad, la responsabilidad individual y colectiva, solo desde el prisma de un barrio, de una empresa, de una escuela. Todos esos prismas son importantes, y en todos esos prismas tenemos que participar solidariamente, pero tenemos que tener para ello un horizonte, un proyecto de pa铆s, y es ese proyecto de pa铆s el que nos une, el que nos da a nosotros los cimientos de la unidad y la raz贸n de ser.聽 El que no lo tiene, pues obviamente se desmarca, no entiende; es decir, solo puede entender la cr铆tica concreta, solo puede situarse en funci贸n de su inter茅s individual.

Eso es lo que quer铆a decir (APLAUSOS).

Yasel Toledo:聽Les agradecemos a todos.聽 Hemos estado casi tres horas debatiendo aqu铆. Nos vemos el 16 de octubre, a las cuatro de la tarde, para dialogar y debatir.

Espacio Dialogar, dialogar, 18 de septiembre de 2019.聽


Vuelve el espacio Dialogar, dialogar…

El espacio Dialogar, dialogar鈥, impulsado por la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z, volver谩 a convocar al pensamiento y debate sobre aspectos medulares de la sociedad cubana, a partir de las 4:00 PM de este mi茅rcoles, 18 de septiembre, luego de m谩s de un a帽o sin realizarse.

El Doctor en Ciencias Psicol贸gicas Manuel Calvi帽o, el ensayista Enrique Ubieta y los j贸venes Luis Emilio Aybar y Yasel Toledo reflexionar谩n en torno al tema 鈥El sentido de la responsabilidad colectiva, 驴C贸mo se construye, c贸mo se destruye?鈥, en intercambio con el p煤blico participante.

Otra vez el Sal贸n de Mayo, del Pabell贸n Cuba, casa grande de los j贸venes creadores en el pa铆s, ser谩 el escenario para una iniciativa nacida en el a帽o 2013, gracias a la AHS y el intelectual Elier Ram铆rez Ca帽edo, actual Doctor en Ciencias Hist贸ricas y compilador de los dos libros conformados a partir de los referidos debates entre ese a帽o y el 2017, publicados por la editora Abril.

Dialogar, dialogar鈥 se realizar谩 el tercer mi茅rcoles de cada mes y tratar谩 de continuar como una plataforma para el intercambio sincero, valiente y responsable entre varias generaciones de cubanos, no solamente en su sede habitual, sino en varias universidades y otros centros educacionales.

Mantendr谩 como l铆neas tem谩ticas la cultura, la historia, la sociedad en general, incluidos elementos de la econom铆a. Entre las siguientes propuestas para opinar estar谩n 鈥溌緾贸mo debe ser un joven creador en la Cuba de hoy? Vigencia de los Hermanos Sa铆z鈥; 鈥淟a cultura de la resistencia y el triunfo en Cuba鈥; y 鈥淓l dilema entre lo banal y lo culto en la m煤sica de nuestros d铆as. 驴C贸mo superarlo?鈥

Este espacio es un homenaje permanente al pensamiento de Alfredo Guevara, quien demostr贸 su confianza en las nuevas generaciones hasta sus 煤ltimos d铆as, por eso debe su nombre al 煤ltimo libro del sobresaliente intelectual, fruto de una serie de intercambios con estudiantes en varias facultades, como ha expresado en diferentes ocasiones Ram铆rez Ca帽edo.

Dialogar, dialogar鈥 aspirar谩 siempre al debate, a la pol茅mica, a las cr铆ticas y propuestas desde el amor a la naci贸n y sus esencias, como una posibilidad de pensar al pa铆s entre todos.


Evento Te贸rico VOCES CRUZADAS sobre Medios Audiovisuales

EDICI脫N XVI

Fecha del 9 al 13 de mayo de 2018

Con el fin de propiciar el intercambio y la creaci贸n de espacios para las realizaciones de Cine, Radio y Televisi贸n, e incentivar la b煤squeda de caminos te贸ricos sobre el quehacer del audiovisual joven en la contemporaneidad, las secciones de Audiovisuales y de Cr铆tica e Investigaci贸n de la Asociaci贸n Hermanos Sa铆z en la provincia de Sancti Sp铆ritus convocan a la Edici贸n 16 del EVENTO TE脫RICO 鈥淰OCES CRUZADAS鈥 SOBRE MEDIOS AUDIOVISUALES a celebrarse del 9 al 13 de mayo de 2017.聽

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Almac茅n de la Imagen: desde la persistencia

Como una 鈥淚sla de resistencia鈥 cultural ha nombrado el ensayista y cr铆tico de cine Juan Antonio Garc铆a Borrero la muestra audiovisual El Almac茅n de la Imagen. 脡l, uno de los fundadores del Taller Nacional de la Cr铆tica Cinematogr谩fica, apela con el calificativo al t铆tulo del documental del joven realizador camag眉eyano Alberto Santos, obra que forma parte de los materiales que se exhibir谩n esta semana, en la edici贸n 27 del evento.

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