AHS. Asociación Hermanos Saíz


PERFILES: Belina Rodríguez Peguero

Belina Rodríguez Peguero (Pinar del Río, 1994)

 

UN HOMBRE UNA Ciudad

I

La ciudad se recuesta a la península,

intenta dormir sobre una roca

mientras escucha una nana de agua,

esculpe la palabra de los peces.

Acurrucada a la orilla

no permite que sus ojos se abran.

II

Escapó de la ciudad

escapando de sí mismo,

de la raíz que unía sus pies a su cabeza.

Corrió tanto que la llanura era un juego de cuerdas.

Se alimentó de esparto

para llegar a un camino sin kilometraje.

Temer a uno mismo es olvidar.

Escapar es olvidar.

Llegar a un destino sin origen es haber olvidado.

Buscó la fe en sus bolsillos,

la hab√≠a perdido en alg√ļn lugar.

III

So√Īaba con Cartagena,

los campos donde hacía el amor con las flores

y las flores parían más flores desde su esperma.

Nutrido del jardín al borde del castillo

crecía desde adentro

y reemplazaba cada órgano con un ladrillo.

Crecer cerca de lo lejano

ayuda a olvidar las distancias.

La manecilla siguió su curso junto al sol

oxidando la puerta gigante que tapaba su pecho.

Los sue√Īos mantuvieron las estaciones

hasta que cada paso de cada día se endureció.

So√Ī√≥ de nuevo con los campos

donde las flores nacían marchitas.   

 

IV

La ciudad despertó

revitalizada y hambrienta.

 El agua la salpicó tanto que terminó limpia.

Llena de fe miró a lo lejos

donde yacía un hombre de piedra que no pudo recordar.

Las ciudades también olvidan.   


Galer√≠as de arte en Cuba: ¬Ņun espacio para llenar?

(Tomado de Perlavisión)

 

¬ŅCu√°l es la funci√≥n de una galer√≠a de artes visuales en Cuba? ¬ŅEs acaso promover las ventas de las obras en un mercado incipiente y poco consolidado? O es exhibir y por lo tanto, socializar la creaci√≥n.

En¬†Cienfuegos existen un total de seis espacios expositivos convencionales e incluso se prepara otro en el Corredor de Santa Isabel. Ahora bien, en esta ciudad hay cientos de artistas, pintores, grabadores, escultores, dibujantes, fot√≥grafos, dise√Īadores, much√≠simos m√°s, por supuesto, que la cantidad de galer√≠as, y sobre todo cuando tenemos en cuenta que el n√ļmero crece, nutrido por la Escuela de Arte Benny Mor√©.

De ahí la necesidad imperiosa de establecer, consolidar y respetar claras jerarquías artísticas a la hora de conformar las programaciones en cada uno de estos lugares.

Sin embargo, este comentario no analiza tan compleja e importante cuesti√≥n. Se centra m√°s bien en el hecho, lamentable, de que la mayor√≠a de las exposiciones que se organizan aqu√≠ cuenten con muy poca presencia de p√ļblico.

Los creadores visuales de Cienfuegos poseen una grandísima calidad, y de eso nadie puede dudar. Tampoco es razonable poner en tela de juicio que no se realicen suficientes muestras individuales o colectivas, pues tanto el Consejo Provincial de Artes Plásticas como la UNEAC y la Asociación Hermanos Saíz organizan exposiciones con bastante frecuencia, no solo de artistas locales, sino también de reconocidos creadores del resto de la Isla e incluso de renombre internacional.

Debemos tomar en cuenta que no se trata solamente de exhibir, tambi√©n hay que promocionar lo que se exhibe, contextualizar, estimular la apreciaci√≥n, atraer al ciudadano com√ļn.

Lo ideal ser√≠a que cada exposici√≥n fuera asumida como una propuesta m√ļltiple e integral. Quiz√°s la inauguraci√≥n de estas muestras pudiera incluir peque√Īos conciertos o presentaciones de danza.

Es necesario que la programación de las galerías incluya también talleres, conversatorios, acciones de proyección comunitaria. Algunas galerías locales, como la de la Sociedad Gráfica trabajan muy bien desde este enfoque, ojalá y lo hicieran todas.

Porque, ¬Ņde qu√© nos vale llenar los espacios expositivos de obras cuestionadoras y atractivas si solo acuden a verlas otros artistas o amigos, o familiares de los creadores de turno? ¬ŅAcaso no deber√≠an¬† estas galer√≠as atraer a los j√≥venes, a los ancianos, al cienfueguero de a pie?.

Pero una cosa es la utopía de cómo debe funcionar un lugar y otra bien diferente la realidad y, en este caso, esa realidad se traduce en galerías vacías y en muestras bien interesantes que pasan desapercibidas.

Disimiles factores influyen en este asunto de vital importancia para la cultura cienfueguera, y sobre todo porque no se limita a las fronteras provinciales, sino que es un fenómeno marcadamente nacional.

Algunos son de √≠ndole conceptual, como la escasa o la ineficiente labor de comunicaci√≥n de estas galer√≠as con sus p√ļblicos y hasta con los medios de difusi√≥n masiva.

Otros poseen un aspecto más objetivo, sobresalen aquí la tan traída y llevada cuestión de los horarios, por ejemplo. En Cienfuegos, como en toda Cuba la gran mayoría de las galerías abren en horarios laborales y escolares.  Hay que buscar alternativas porque estos centros tienen en sí mismos la inmensa potencialidad de convertirse en epicentros, en puntos generadores de cultura.

Hace apenas unos meses llegó a Cienfuegos la Bienal de La Habana, evento que llevó las creaciones a las calles y que permitió comprobar que a los cienfuegueros si les interesa el arte. Pero el arte, tiene y no por gusto, espacios convencionales que deben comenzar ya a abrir sus puertas al mundo que los rodea.