Academia San Alejandro


Liesther Amador: «Soy un insatisfecho superviviente»

Conoc√≠ la obra de este joven al azar, mientras realizaba las correcciones del cat√°logo de la exposici√≥n de arte contempor√°neo cubano La Tierra Dada, que organiza la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. Su obra Tiempo Muerto, merecedora del Premio Post-it 2019, que se otorga a creadores menores de 35 a√Īos, despert√≥ mi curiosidad en primera instancia y me dispuse a indagar m√°s sobre el concepto y la historia de esas fotograf√≠as en las que las personas, como √°rboles, sembraban sus cuerpos en la tierra.

La obra de Liesther Amador Gonz√°lez (Ciego de √Āvila, 1983) navega entre los medios expresivos de la pintura, la fotograf√≠a, el dibujo, la instalaci√≥n, el site specific work, la intervenci√≥n en el paisaje y el performance. La realidad del artista y su entorno se convierten en materia art√≠stica, un registro documental. En su discurso, lo individual, lo familiar, el tiempo, la tierra y lo vivencial son asumidos como puntos de equilibrio, que podr√≠an tensar un hilo conductor entre cada una de sus piezas. Podr√≠a decirse que hay una especie de radiograf√≠a interior en cada ellas, la b√ļsqueda incesante de alguien que escarba en la tierra, como quien escarba en su conciencia, hasta encontrar su ra√≠z.

H√°blame de los inicios. ¬ŅC√≥mo descubriste las artes visuales? ¬ŅCu√°ndo sentiste que era el camino?

Desde ni√Īo me gust√≥ pintar, ten√≠a habilidades para dibujar, modelar con plastilinas o fango. Mis padres se encargaron de cultivarlas con regalos (crayolas, l√°pices de colores, acuarelas, etc.) y sobre todo con elogios. Siempre me estimulaban a participar en concursos. Recuerdo que esas primeras ‚Äúobras‚ÄĚ eran motivo de orgullo en sus conversaciones con amigos o visitas.

tomada del perfil de facebook de liesther amador

Mi madre se empe√Ī√≥ inagotablemente en conservarlas en carpetas que a√ļn andan por casa.¬† La motivaci√≥n es la base de la formaci√≥n vocacional, sobre todo en la ni√Īez donde la fantas√≠a puede ser incitada y conducida. Nada m√°s serio para un ni√Īo que sus juegos a ser adulto. All√≠ es donde deben actuar con cautela maestros, padres o tutores, pues hay mucha fragilidad tambi√©n, un descuido o mal manejo puede marcar el rumbo, desvirtu√°ndolo o simplemente mat√°ndolo.

Con esa mesura la asumieron todos en mi familia y cuando mis preguntas sobre t√©cnicas de dibujo se fueron complicando (c√≥mo sacarle un destello de luz al parabrisas de un carro que ese momento dibujaba), buscaron ayuda en el √ļnico artista (el pintor) que hab√≠a en mi pueblito.

As√≠ comenz√≥ a ponerse maduro mi juego y el objetivo fue prepararme para las pruebas de ingreso a la Academia deAartes. En aquel entonces (1998) ten√≠a la opci√≥n entre Camag√ľey o Trinidad, las dos a m√°s de 150 kil√≥metros de mi Jicotea natal. A vencer los miedos de la ‚Äúdesprotecci√≥n‚ÄĚ, hacer sacrificios sentimentales y materiales tambi√©n estuvieron dispuestos mis viejos, pues yo ten√≠a en aquel momento 14 a√Īos, 130 cm de estatura y la situaci√≥n econ√≥mica era dura para mi familia y toda Cuba.

Aunque podr√≠a decirse que el artista visual se va formando sobre la marcha, a partir de su propia sensibilidad y los intereses que marcan sus inquietudes art√≠sticas, el proceso de formaci√≥n acad√©mica siempre deja una huella importante. ¬ŅQu√© particularidades marcaron tu etapa como estudiante?

As√≠ llegue a la Academia de Artes Pl√°sticas ‚ÄúOscar Fern√°ndez Morera‚ÄĚ en Trinidad un d√≠a de octubre de 1998, con un miedo terrible a una realidad ajena totalmente, pero convencido de que ese era mi lugar.

La formaci√≥n acad√©mica no define la condici√≥n de artista. Es un error recurrente en la instituci√≥n cubana del arte catalogar desde all√≠. Ser artista es una actitud ante la vida, no es cuesti√≥n de acumular habilidades t√©cnicas o erudici√≥n te√≥rica para vencer un plan de estudios, pero no se puede negar que esta formaci√≥n va a marcar para siempre y allanar√° el camino de quien decida empe√Īarse en el arte.

cortesía de liesther amador

En principio, hay incontables trillos para la creaci√≥n visual, y la academia viene con algunos a pon√©rtelos en la cara, desde metodolog√≠as probadas por a√Īos en la tradici√≥n. Estos, en mi experiencia, son los cimientos donde se sostiene todo, aun cuando el arte desdibuja sus fronteras, se expande a una infinitud de disciplinas, facturas industriales o virtuales, metodolog√≠as conceptuales de distanciamiento total del artista en la realizaci√≥n de la obra, etc., aun cuando todo esto es asumido desde hace tiempo por las instituciones del arte.

Mirando mi camino transitado desde la distancia, puedo afirmar con total responsabilidad que una academia de arte o cualquier escuela no dependen del confort o la cobija de la instalación, sino de la calidad del claustro que la estructura.

La Academia de Trinidad donde estudi√© y en la que se formaron artistas que ya tienen un lugar en la historia de arte cubano, fue descrita en s√≠mil por el destacado cr√≠tico y curador Gerardo Mosquera, como una ‚Äúescuela de √Āfrica‚ÄĚ por sus condiciones insalubres‚Ķ; eran las ruinas de un Cuartel de Dragones del Ej√©rcito espa√Īol, pero era un verdadero oasis para la ense√Īanza.

Allí, un claustro heterogéneo en maneras de asumir y experimentar el arte te mostraba caminos técnicos e ideoestéticos, y te exigía su tránsito, pero en esencia había asumido como método fundamental darte la libertad de la experimentación, el incentivo y el respeto a la individualidad creativa, sin descuidar ponerte en la conciencia códigos del compromiso social del arte.

En esos planes de estudio recuerdo y reconozco cu√°nto me marcaron ejercicios que buscaban introducirnos en investigaciones cuya praxis nos exig√≠a la inserci√≥n en el medio sociocultural. Esa marca no se ha borrado, por el contrario, crece a√ļn. Recuerdo a profesores como Luis Blanco, Tony G√≥mez, Alain Fern√°ndez, Mario Guerra, Papito, Duffay, Acebo, Alejandro Bastida que, entre otros, hab√≠an asumido la ense√Īanza desde la experiencia que la producci√≥n art√≠stica contempor√°nea exig√≠a.

Estos m√©todos ten√≠an su base en el comportamiento de la producci√≥n del arte cubano durante los a√Īos ochenta, signados por dos problem√°ticas ideost√©ticas: la asimilaci√≥n cr√≠tica de los resultados de autoconciencia del arte llevado a cabo por las vanguardias durante el siglo XX y el replanteo de sus roles sociales para nuestra situaci√≥n cultural. Estoy seguro que de all√≠ ven√≠a todo.

de la obra Tiempo muerto/ cortesía de liesther amador

Es muy grato recordar esa etapa hermosísima de mi vida, pero me entristece el hecho de que esa Academia no exista para nuevas generaciones, por una decisión con un análisis que creo fue poco profundo por la gran implicación cultural y social que tenía ese centro para una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad, pues su función iba más allá de la formación de artistas visuales de la región central del país, esta servía de contraparte al peligroso mercadeo de arte para la feria (candonga) al que una ciudad turística se expone permanentemente.

¬ŅQui√©n funciona ahora como contrapartida a la seudocultura? ¬ŅQui√©n eleva o muestra como estandarte, verdaderos valores art√≠sticos al for√°neo? ¬ŅQui√©n le brinda otros referentes al p√ļblico trinitario que est√° siempre expuesto a la deformaci√≥n que genera ese mercadeo?, incluso, y por qu√© negarlo, ¬Ņqui√©n eleva la competencia, la calidad en cuestiones t√©cnicas o creativas para ese mercadeo mejor que esos estudiantes de arte? En eso debi√≥ pensarse; otros problemas pudieran pesquisarse por especialistas en temas socioculturales, estoy seguro. Pudiera parecer que padezco del sentimiento del trinitario ausente, pero no es as√≠, el problema es de talla mayor cuando hasta el edificio con alto valor patrimonial que albergaba a la escuela, queda en el abandono.

¬ŅCu√°les son los principales referentes que crees que han influenciado tu obra y tu visi√≥n del proceso creativo?

La lista sería extensa, te mencionaré algunos que considero son los más cercanos, el orden de los nombres de estos referentes no responde a una mayor o menor influencia, indistintamente todos con mayor o menor evidencia están en mi trabajo: Antonia Eiriz, René Francisco, Eduardo Ponjuan, José Bedia, Joseph Beuys, Bill Viola, Spencer Tunick, Marina Abramovic, Santiago Sierra.

Como ves, son diversas mis referencias, algunos marcan por su actitud o postura ante el arte y su finalidad, otros en la manera que abordan desde el arte determinados procesos culturales o sociales, otros desde los contenidos conceptuales o temáticos que emplean o emplearon. Creo que esos son los tres caminos fundamentales que marcan mi interés por ellos.

El nacimiento de una obra visual a veces requiere de un punto de calma, de soledad, de b√ļsqueda interior. La variedad de aristas en tu creaci√≥n da la impresi√≥n de una exploraci√≥n constante. ¬ŅQu√© es lo que m√°s disfrutas en el proceso creativo de una obra?

No siempre una obra nace desde ese punto de calma, soledad o de b√ļsqueda interior. En mi caso hay obras que han nacido en el punto de ebullici√≥n de un proceso en esencia contrario. En mi trabajo casi siempre hay una dosis de accidente, creo que constantemente cedo un poco del control, lo mismo a las personas con las que trabajo o colaboro, o a los materiales y t√©cnicas que empleo; ese riesgo me excita y creo que enriquece el proceso y el resultado.

Adem√°s, nunca hay un control total por parte del artista sobre la obra que genera. Siempre hay un otro, otras realidades para la obra, tan simple como que el espacio donde se exhibe o se genera va a condicionarla y ya en eso dejamos de tener el control total, por ponerte un ejemplo.

Tambi√©n hay de soledad y b√ļsqueda interior, pues suelo ser autorreferencial, o exhibir algunos de mis traumas, eso tiene que ver con un principio √©tico que asumo como m√°xima, ser sincero, por eso mi discurso se hace directo, sin adornos, a veces en forma documental; encuentro la poes√≠a all√≠.

de la obra Tiempo muerto/ cortesía de liesther amador

Leyendo a Martí me he dado cuenta que se puede ser directo, duro en el discurso y no perder esa poesía. Eso no está en el empaque de la obra, la llamada superficie o atmósfera, sino en el subsuelo de donde nace.

El arte est√° lleno de f√≥rmulas y trucos factuales que act√ļan en el subconsciente del individuo, eso no se puede negar o desechar, pero una obra no puede ser en esencia eso, pues ser√° solo adorno, telenovela para hacer llorar a las amas de casa o simplemente un objeto para el mercado f√°cil.

La historia del arte est√° llena de ejemplos de esos artistas cuya obra no ha sido valorada en su momento, han sido censuradas o motivo de burlas por sus contempor√°neos simplemente por poner una dosis justa de sinceridad, sin embrago eso son los que han corrido las fronteras para el arte.

En las obras de esos nombres que te menciono como mis referentes est√° ese condimento esencial que es la sinceridad ‚Äďtambi√©n de embeleco, claro‚Äď y de cierta manera todos han asumido los riesgos que esto implica, pero tienen el beneficio de trascender y eso es algo que todo artista intenta, pero pocos lo logran.

Lo familiar, las ra√≠ces‚Ķse muestra como un sitio recurrente en toda tu obra. ¬ŅQu√© impulsos te interesa expresar en este sentido?

Ya te mencionaba anteriormente de d√≥nde vengo. Mi familia es numerosa en un pueblito peque√Īo, y eso genera una especie de n√ļcleo poderoso que me ha condicionado el car√°cter a un sentimiento de sobrevaloraci√≥n familiar. Mis t√≠as tienen derechos de madre y los primos nos criamos como hermanos. Aclaro, nada es perfecto por la diversidad de caracteres, pero fue riqu√≠sima para m√≠, esa f√≥rmula. De eso quiz√°s venga todo.

La creación de un artista parte de motivaciones, de experiencias cercanas o ajenas, pero este tiene la responsabilidad de ahondar, no quedarse en la epidermis del asunto. Uno trabaja sobre lo que más conoce, lo que más siente o padece, entonces mi familia es una mina riquísima de materias primas.

de la obra Tiempo muerto/ cortesía de liesther amador

Mart√≠ dec√≠a, ‚Äúins√©rtese a la ra√≠z el tronco‚ÄĚ y las m√≠as est√°n muy prendidas a ese n√ļcleo familiar. Los que cultivamos plantas sabemos que al trasplantar un √°rbol hay que cuidar de no da√Īar sus ra√≠ces, siempre hay que dejar parte del sustrato natal para que sobreviva al adaptarse al nuevo terreno, por eso regreso permanentemente a mis ra√≠ces, para no marchitarme, creo que no soy capaz de adaptarme totalmente a este nuevo terreno. ¬†

En la base de la sociedad est√° la familia por lo que es com√ļn denominador a todos, es tema universal recurrente en la historia del arte, entonces es f√°cil que esos microrrelatos que expongo se conviertan en universales.

La pintura, el performance, la instalaci√≥n, la fotograf√≠a, el videoarte‚Ķ todo un universo de experimentaci√≥n que gira en torno al arte contempor√°neo, y lo define. Por lo general una arista no es comparable con la otra. ¬ŅQu√© intentas expresar desde cada una? ¬ŅEn cu√°l te sientes m√°s satisfecho?

No encuentro preferencias por ning√ļn medio de los que he usado. Creo que un artista, joven o viejo, debe conservar la capacidad y el deseo por la experimentaci√≥n, y eso es lo que he hecho.

Creo que hay medios id√≥neos para cada idea y mientras m√°s capacidades y herramientas un artista acumule, mejor. Uno tiene que ejercitar permanentemente ese instinto para elegir caminos, modos de hacer, porque puedes convertirte en estanque o en un so√Īador que esperando los recursos ideales para hacer la obra nunca la produzcas porque nunca lleguen. A√ļn soy alguien en formaci√≥n, eso es todo.

Soy un insatisfecho superviviente, quisiera producir el doble y superior en calidad. Entonces permanentemente siento que la mejor obra es la que estoy por hacer.

¬ŅQu√© ense√Īanzas te deja tu experiencia como profesor de Dibujo y Pintura de las Academias de Artes Pl√°sticas Ra√ļl Mart√≠nez (de Mor√≥n) y Ra√ļl Corrales (de Ciego de √Āvila), labor que realizaste por casi una d√©cada? ¬ŅConsideras que es importante que un artista se vincule a la faceta pedag√≥gica como un ejercicio m√°s de creaci√≥n?

Te confieso que en principio tome el magisterio como un juego de ego y rebeld√≠a. Llegar en impositivo a √©l marc√≥ esa postura adolescente. Yo quer√≠a seguir mis estudios en el ISA, pero las circunstancias econ√≥micas y la salud de mi madre no me lo permit√≠an y como √ļnica opci√≥n impuesta por el servicio social me dieron impartir clases en la academia Ra√ļl Corrales en Ciego de √Āvila, que coincid√≠a su inauguraci√≥n con mi graduaci√≥n en 2002.

Fue un choque violento, pues para nada el sistema que impon√≠a la novata direcci√≥n de ese centro se asemejaba al que yo hab√≠a vivido como estudiante en Trinidad: incomprensi√≥n de prioridades en los planes de estudio, baja preparaci√≥n por parte de algunos profesores en asignaturas fundamentales y complementarias para la especialidad, arbitrariedades que lastraban la movilidad creativa de los estudiantes y otros problemas que por √©tica no puedo mencionar; un choque generacional, subvaloraban y subestimaban a esos tres chiquillos ‚Äúrebeldes‚ÄĚ reci√©n graduados (Reg√ľel Altunaga, Jeosviel Abstengo y yo).

tomada del perfil de facebook de liesther amador

La rebeldía me dio por jugar a ser el profesor que me hubiera gustado tener, que no era más que una mezcla de las características de esos que te mencioné anteriormente. Y me enamoré de ese juego, descubrí que tenía vocación para dar clases, sentía una satisfacción enorme con la evolución de mis estudiantes, dispuse casi todo mi tiempo a esa labor y por un período no lo sentí como una pérdida, pues para enfrentarse a un grupo de adolescentes estudiantes de arte hay que dosificar las energías para que no te falten para estar en superación permanente, pues exigen, cuestionan y si de pronto te conviertes en su referente, es mucho peor, pues eres como el líder de una banda deliciosamente peligrosa y eso sí que requiere de ajustar la responsabilidad, la ética y el autocontrol.

Realmente lo disfrut√© much√≠simo y poco a poco el empe√Īo no fue demostrar nada, porque me gan√© el respeto, incluso el cari√Īo de algunos de esos profesores que reconocieron sus lagunas y se superaron.

Yo crec√≠ como profesional, como persona, dej√© de jugar al profesor y lo fui, pero no dej√© de ser ese rebelde, irreverente ante lo mal hecho, la mediocridad, y segu√≠ tropezando. Un d√≠a me di cuenta que no pod√≠a cambiar un sistema simplemente porque la direcci√≥n no lo entend√≠a y mis prioridades empezaron a cambiar, entonces decid√≠ dejarlo, pero te declaro que en alg√ļn momento volver√© a enfrentar un taller como profesor, pues me encanta esa profesi√≥n. Desde mi experiencia, tienes dominio real del conocimiento cuando logras ense√Īarlo y eso se logra en el ensayo ante ese disc√≠pulo que te ense√Īar√° tan bien como el mejor profesor.

Recientemente obtuviste el Primer Premio en el Post-it 2019, muestra-concurso dedicada al arte cubano contempor√°neo para creadores menores de 35 a√Īos. La obra premiada fue Tiempo muerto. Com√©ntame un poco sobre ella.¬†

Es una serie que vengo realizando desde 2016. Tiempo muerto en la cultura agr√≠cola ‚Äďprincipalmente en la ca√Īera‚Äď se le denomina al per√≠odo comprendido fuera de la zafra (corte, recolecci√≥n y procesamiento artesanal o industrial del fruto). Este apelativo queda como rezago de un per√≠odo neocolonial donde el desempleo, la escasa demanda de fuerza laboral y la desprotecci√≥n salarial eran sin√≥nimos de desventura entre campesinos y obreros. Parad√≥jicamente, esta denominaci√≥n determina el intervalo de siembra y cultivo, el tiempo de germinaci√≥n, de renacer asistido y natural de los cultivos.

Hago este preámbulo a la raíz cultural del término para pulsar sobre este contrasentido simbólico que determina uno de los contenidos metafóricos sobre los cuales se establece esta obra, que además asienta sus bases discursivas en paradojas culturales y sociales como: modelo de éxito, realización personal o colectiva, fama, felicidad, sacrificio, reconocimiento social, etc… respecto a la realidad de cada individuo o grupo que acepta construir estas escenas, literalmente sembrados en el contexto que los define o que ellos mismos, como entes activos, condicionan.

de la obra Tiempo muerto/ tomada del perfil de facebook de liesther amador

Hay un marcado interés biográfico en esta investigación. Aunque no se exhibe en su totalidad, lo hago evidente a través de algunos datos personales, de tiempo y lugar que componen el título individual de cada fotografía o video, porque es principio la voluntariedad, la identificación y conciencia con y sobre la idea.

Todo individuo o grupo est√° marcado por utop√≠as, algunas comunes ‚ÄĒestas utop√≠as son esos emplazamientos sin lugar real, que mantienen con el espacio real de la sociedad una relaci√≥n general de analog√≠a directa o inversa‚ÄĒ. Estas intervenciones proponen la construcci√≥n de ese tipo de emplazamiento.

Más allá de los hechos fotográficos, se generan acontecimientos, performances rituales donde la experiencia y las relaciones entre individuo/grupo/artista se desdibujan en el intercambio, en la cooperación de construir espacios heterotópicos que intentan situar al hombre en reflexiones filosóficas y/o psicológicas sobre su condición. En cada escena hay una experiencia de vida asociada directamente al contexto.

Tiempo Muerto propone desde la fotograf√≠a una b√ļsqueda en la relaci√≥n entre el individuo y su circunstancia, pretende la construcci√≥n de monumentos fotogr√°ficos, apuesta por una operatoria donde lo territorial y la territorialidad poseen el mayor protagonismo. Ambos conceptos gu√≠an su mirada hacia el espacio f√≠sico, pero tambi√©n incluye las relaciones sociales que tienen lugar en su interior.

Has realizados diversas exposiciones personales y colectivas, te has desempe√Īado como curador en otras. Desde tu punto de vista, cu√°les son los principales retos que debe sobrepasar un artista visual cuando decide exponer su obra.

Aprender a aceptar la cr√≠tica negativa, aprender de ella tanto como de la positiva. Aprehender lo bueno de los dos criterios, pues ambos son peligrosos, eso es saber extraer de la paja el trigo limpio. Ser consciente de que cada exposici√≥n es un reto del que tienes que salir airoso, por respeto a ti y al p√ļblico que asiste. Ser valiente como un guapo que llega a la cola de la cerveza y dice ‚Äú¬°Ahora compro yo!‚ÄĚ, porque una vez que estas all√≠ no hay segunda oportunidad para esa obra, porque la dejas sola y no vale un ‚Äúyo quise hacer, pero‚Ķ‚ÄĚ, simplemente la obra es lo que est√° y ella debe imponerse con todas las calidades posibles, por respeto.

tomada del perfil de facebook de liesther amador

Hablar de uno mismo es un ejercicio dif√≠cil para un artista, pero tambi√©n podr√≠a ser un ejercicio de autorreconocimiento necesario. ¬ŅQu√© rasgos crees que definen a Liesther?

Creo que soy alguien con ‚Äúpaciencia de asi√°tico‚ÄĚ, que ‚Äúaprende a esperar‚ÄĚ y a seleccionar con la cautela de un cazador los momentos, las ideas para hacer lo que me gusta. Soy un artista que entrena para esperar, que experimenta y juega con los medios que dispone, de all√≠ la gama de maneras que te encuentras en mi dossier.¬†

No creo que pueda definirme con claridad, como lo puede hacer alguien diciendo que es ‚Äúel pintor de las tejas‚ÄĚ, o ‚Äúel de los remos y botes‚ÄĚ. Esa definici√≥n no la tengo y cr√©eme, no me interesa.¬† ¬†

¬ŅQu√© experiencias art√≠sticas te gustar√≠a tantear en el futuro?

Exponer en un circuito de arte que me exija un nivel superior.