Abel Gonz√°lez Melo


Roger Fari√Īas no necesita despertar las musas

Cambiar el traje de pelotero por el de la actuaci√≥n pudiera parecer ir del d√≠a a la noche. Una transici√≥n que trastoca rutinas, h√°bitos, conductas, la misma vida‚Ķ A la vuelta de aquellos d√≠as en que el terreno arenoso dej√≥ ser su sitio preferido, Roger Fari√Īas Montano agradece el haberse dejado hechizar por el teatro.

‚ÄúPara mi familia iba a ser pelotero de alto rendimiento. Un d√≠a aparece Laudel de Jes√ļs y me invita a participar en una obrita que estaba montando con aficionados, y ah√≠ cambi√≥ todo‚ÄĚ, recuerda y culpa a la intuici√≥n y el azar.

Prefiero, despu√©s de conocerlo y acercarme a su obra, atribu√≠rselo al talento. Es por eso que al indagar sobre la trama de la obra de su vida deja escapar: ‚ÄúLa libertad, sin dudas. Que para m√≠ significa encontrarle sentido a mi existencia. Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo su libertad‚ÄĚ.

Un leitmotiv que ha ido encontrando el acomodo necesario. Entre experiencias, lecturas, historias nacidas en la cabeza… poco a poco han llegado a ser conocidas por otras muchas personas porque galopan en y para el mundo de las tablas.

La actuaci√≥n fue su primer coqueteo con el teatro. Aunque por su sangre corr√≠an genes de su padre ‚Äďactor y profesor de la manifestaci√≥n‚Äď prefiri√≥ el est√≠mulo de otros. Luego, toc√≥ las puertas de la Escuela de Instructores de Arte Vladislav Volkov, de Sancti Sp√≠ritus.

Abel Gonz√°lez (izquierda) y Carlos Celdr√°n (derecha) le han ense√Īado a ‚Äúvalorar un teatro que se pregunta por el hombre cubano y el sentido de su existencia‚ÄĚ. FOTO: Tomado del perfil de Facebook de Roger.

‚ÄúUna etapa de desenfado e inocencia, en lo art√≠stico y en lo personal, que me regal√≥ muchos amigos y momentos incre√≠bles. Fue tambi√©n la base, digamos en el aspecto acad√©mico, que luego hizo mi paso por el Instituto Superior de Arte, (ISA), menos desamparado‚ÄĚ.

Desde ese primer acercamiento, ya con consciencia de ese ‚Äďuno de los grandes prop√≥sitos de su vida‚Äď, el espirituano Roger descubri√≥ que en el mundo de las tablas tambi√©n nacen familias. Cabot√≠n teatro ha sido hogar, cobija de amor, llantos, tristezas, trampol√≠n para nuevos retos, anhelos‚Ķ All√≠ supo que la actuaci√≥n no le completaba, y hacia la direcci√≥n y escritura prefiri√≥ mover su timonel.

‚ÄúLealtad. Como mismo sucede en las familias de verdad, Cabot√≠n es esa casa de toda la vida a donde siempre puedo regresar, sin tener que dar explicaciones de por qu√© me fui a La Habana o a Madrid durante una larga temporada. Cuando me he ido lejos, detr√°s de m√≠ jam√°s ha sonado un ¬ęportazo¬Ľ concluyente ‚Äēcomo aquel del cl√°sico de Ibsen‚Äē, y cuando he regresado nunca me he sentido un extra√Īo‚ÄĚ.

Es por eso que uno de sus más recientes proyectos se cuece en ese horno teatral espirituano, integrante del Catálogo de Excelencia del Consejo Nacional de las Artes Escénicas.

‚ÄúLaudel de Jes√ļs ‚Äďdirector del proyecto art√≠stico‚Äď dirige mi obra Tragedia de una mujer est√©ril, con un elenco de actores j√≥venes muy comprometidos: Laura Mar√≠n y Leobis Garc√≠a. Esperemos que la pandemia permita su estreno en alg√ļn momento.

“Mientras que como director he estado montando con Agón teatro, en La Habana el monólogo El enano en la botella de Abilio Estévez, con el actor Alejandro Menéndez, un proceso que hemos tenido que aplazar también por el coronavirus, pero en el que no hemos dejado de trabajar.

‚ÄúPor otra parte, es un lujo pertenecer al cat√°logo de Ediciones Matanzas con mi libro Morbo, una obra que escrib√≠ hace algunos a√Īos y que tuvo la suerte de ser le√≠da en Argos Teatro. Tengo otros proyectos abiertos, en los que trabajo en silencio. Me siento dichoso de que, como me dijo una vez mi querido Abilio Est√©vez, ya la virgen p√°gina no esconda su blancura‚ÄĚ.¬†

Cabotín teatro es una gran familia que impulsa la escena desde de Sancti Spíritus. FOTO: Tomado del perfil de Facebook de Roger.

‚Äď¬ŅQu√© necesita Roger para despertar las musas?

‚ÄďHaber dormido bien. Una taza de caf√© en la ma√Īana, preparada por m√≠, con bastante az√ļcar. Aunque no creo que necesite despertar las musas, porque est√°n todo el tiempo velando, perturbando mi tranquilidad. En todo caso son ellas las que necesitan animarme: soy el punto de inflexi√≥n entre ellas y la p√°gina en blanco.

‚Äď¬ŅPor qu√© la necesidad de escribir en publicaciones medi√°ticas como Escambray ‚Äďperi√≥dico de Sancti Sp√≠ritus‚Äď y La Jiribilla, cuando el lenguaje especializado necesita ser entendido por las grandes masas y no solo por los especialistas?

‚ÄďCreo que he logrado ‚Äēo, como m√≠nimo, he aspirado a‚Äē escribir cr√≠ticas y rese√Īas penetrantes, siendo consecuente con mis ideas del teatro, del arte. A partir de ah√≠, lo que var√≠a son las formas, las estructuras, el lenguaje y la extensi√≥n, dependiendo de exigencias editoriales muy espec√≠ficas. Siento la necesidad de escribir, simplemente, sin encasillamientos y tratando de estar lo mejor informado posible. Escribo y lo hago con el mismo rigor de pensamiento sea para Escambray ‚Äēle√≠do por las grandes masas‚Äē o para la revista Tablas ‚Äēpor los especialistas‚Äē.

En la cabecera de Roger Fari√Īas hay autores que no pasan de moda: Virgilio Pi√Īera, Abelardo Estorino, Abilio Est√©vez, Abel Gonz√°lez Melo y Ulises Rodr√≠guez Febles; y a los cl√°sicos universales Ant√≥n Ch√©jov, Bertolt Brecht, Henrik Ibsen, Jean-Paul Sartre y Harold Pinter. Cada uno le ha dado se√Īales para ir construyendo su propio sello.

‚ÄúEn la dramaturgia hay muchos y ecl√©cticos. Puedo sumar otros nombres, pero depende de la historia que quiero contar. En Morbo part√≠ del cuento El retrato, del escritor Pedro de Jes√ļs; en Tragedia de una mujer est√©ril parto de ese tremebundo tema lorquiano que es la esterilidad en Yerma; en Colapso hago referencias puntuales a la Divina Comedia de Dante, y escrib√≠ la pieza iluminado por el curso ‚ÄúDisparadores y artefactos teatrales‚ÄĚ, impartido por el dramaturgo catal√°n Josep Maria Mir√≥; y en V√≠ktor parto de la figura real del psiquiatra y fil√≥sofo austriaco V√≠ktor Frankl, quien sobrevivi√≥ a varios campos de concentraci√≥n nazis. Como ves, no son referentes necesariamente del teatro, sino que provienen de la narrativa, de lo acad√©mico, de la filosof√≠a y la psicolog√≠a‚ÄĚ.

‚Äď¬ŅC√≥mo surge y cu√°nto han significado las relaciones con dos de los dramaturgos y directores m√°s importantes del pa√≠s, Abel Gonz√°lez Melo y Carlos Celdr√°n?

‚ÄďDe Abel conoc√≠a su obra, pero nos conocimos personalmente en el verano del a√Īo 2017 cuando lo invito a Sancti Sp√≠ritus a prop√≥sito de una presentaci√≥n de su obra Chamaco, montaje del cual fui el asesor teatral. Desde entonces hemos trabajado mucho juntos, tanto en Cuba como en Madrid, y nos unen lazos consangu√≠neos muy fuertes.

‚ÄúA Carlos le conoc√≠ por Abel, tambi√©n hemos trabajado juntos, y de ah√≠ que la admiraci√≥n y la amistad han crecido. He ganado con ellos no solo a dos maestros, sino a dos enormes seres humanos, de una gran honestidad y dignidad. ¬ŅDicen que mi ¬ęestilo¬Ľ de teatro se parece al de ellos? Pues estupendo‚ÄĚ.

Kiusbell Rodríguez, director de Agón teatro (izquierda) y Alejandro Menéndez (derecha) confiaron en Roger para su más reciente montaje El enano en la botella. FOTO: Tomado del perfil de Facebook de Roger.

‚ÄďDe esas escuelas, ¬Ņqu√© ha utilizado Roger?

‚ÄďRealmente no s√© porque no lo contabilizo, pero s√≠ s√© lo que he aprendido. A valorar un teatro que se pregunta por el hombre cubano y el sentido de su existencia. Comprometerme con temas que le inquieten a la sociedad en la que vivo con un incisivo sentido cr√≠tico, ahondando en sus principales reclamaciones √©ticas y morales.

‚ÄďDespu√©s de leer, hacer, escribir y haber disfrutado el teatro fuera de Cuba, ¬Ņqu√© opinas del teatro espirituano y cubano?

‚Äď‚ÄúMira, es nuestro teatro y lo defiendo a ultranza, con sus defectos y sus virtudes. Vivimos en un mundo bastante agresivo, fr√≠volo, en el que la desidia impera y donde los hombres estamos cada vez m√°s condenados al aislamiento, a sobrevivir en la perplejidad. Por lo tanto, el hecho de tener los teatros abiertos y las salas llenas era ya una muestra de buena salud. Digo ‚Äúera‚ÄĚ porque en Cuba continuamos, desde hace dos a√Īos, con los teatros cerrados a causa de la pandemia‚ÄĚ.

Y en esa b√ļsqueda constante por aprender, so√Īar y vivir, gracias al teatro, Roger se aventur√≥ hacer realidad una idea que surgi√≥ en el Festival Iberoamericano de C√°diz: una nueva propuesta literaria que pronto ver√° la luz.

‚ÄúPuntos de fuga. Una d√©cada con Argos Teatro 2010-2020 es mi homenaje a Carlos Celdr√°n y Argos Teatro en su vigesimoquinto aniversario, pr√≥ximo a celebrarse en diciembre de este a√Īo. La publicaci√≥n que saldr√° bajo el sello de Ediciones Alarcos, recoge 14 textos cr√≠ticos que en el periodo de esta √ļltima d√©cada he escrito sobre los espect√°culos del grupo, donde intento una aproximaci√≥n a las claves esenciales que definen su po√©tica. Agradezco especialmente a la editorial por acoger el libro, a mi editora Yudarkis Veloz, por el cuidado en la edici√≥n; a Omar Batista por su excelente dise√Īo de cubierta; y al maestro Rub√©n Dar√≠o Salazar por el exquisito pr√≥logo que ha escrito para Puntos de fuga‚ÄĚ.¬†

Para Roger Fari√Īas Montano el tiempo anda de prisa. La constancia y entrega son sus m√°ximas ante las escasas horas para hacer realidad tantas ideas. Entre lecturas y escrituras prefiere tambi√©n refugiarse como espectador. Cada di√°logo desde las butacas tambi√©n le oxigenan.

‚Äď¬ŅQu√© no le puede faltar a una obra para que enganche a Roger?

‚Äď‚ÄúCalidad. Esa palabra que nadie puede explicar, dice Peter Brook, pero que todos podemos percibir‚ÄĚ.


Primavera en vano para el amor difícil

El tema que preside el universo dram√°tico de Abel Gonz√°lez Melo (La Habana, 1980) es el amor. Recurrente en casi todas las obras, afirma el ensayista espa√Īol Jos√©-Luis Garc√≠a Barrientos en ‚ÄúClaves de la dramaturgia de Abel Gonz√°lez Melo‚ÄĚ, el amor est√° presente ‚Äúdesde una mirada muy actual, posmoderna si se quiere, m√°s volcada a sus dificultades que a su posible realizaci√≥n, al desamor en definitiva, con el sexo en primer plano, pero trascendi√©ndolo siempre de una u otra forma‚ÄĚ[1]. Eso lo constatamos al leer las obras que integran el volumen Primavera en vano. Trilog√≠a del amor dif√≠cil, publicado por Ediciones La Luz.

Tres obras lo componen: Adentro (2005), Por gusto (2006) y Manía (2009) y todas, como su propio título indica, dan cuerpo literario/escénico a las complejidades del amor para nada fácil. Ese que, envuelto en sus tantas contradicciones, resulta la mayoría de las veces el más deseado, por utópico, por arisco, y el que se recuerda, desde el umbral de la vida, con cierto placer.

Si el amor es el tema omnipresente de las obras ‚Äďrecalca Garc√≠a Barrientos‚Äď, la ausencia m√°s significativa es la de ‚Äúla pol√≠tica como planteamiento abierto, expreso o doctrinario‚ÄĚ, aunque la realidad en que se sumergen los personajes, los contextos que permean sus di√°logos, sus miradas, incluso sus reacciones a situaciones determinadas, est√©n atravesados por la fuerza de la pol√≠tica. Puede partir de una cuesti√≥n generacional, incluso de reacci√≥n frente al teatro y la literatura precedentes, unido ‚Äúa una aversi√≥n particular del autor por lo tendencioso o panfletario‚ÄĚ, sin que signifique ‚Äúque su teatro carezca de dimensi√≥n pol√≠tica; al contrario, en la medida en que se halla hondamente arraigado en la realidad, es a trav√©s de ella, encarnado en lo humano, como se manifiesta; m√°s a la manera de Shakespeare que a la de Brecht‚ÄĚ, a√Īade.

Abel Gonz√°lez Melo ‚Äďautor de obras premiadas, publicadas y representadas en varias partes del mundo como Chamaco, Talco, Epopeya, Mec√°nica y Bayamesa‚Äď es un ‚Äúconstructor‚ÄĚ de personajes. Convincentes, vivos, en su mayor√≠a j√≥venes, reconocibles al doblar de la calle (o en nosotros mismos) por el hecho de que habitamos id√©nticos espacios y muchas veces portamos la misma m√°scara (el mismo ‚Äúpersonaje‚ÄĚ), sus interlocutores ‚Äďesos con quienes habla y nos pone a dialogar tambi√©n‚Äď resultan seres ‚Äúhumanizados, muy cercanos al espectador/lector y que solicitan mucho m√°s la identificaci√≥n que la distancia cr√≠tica de los actores‚ÄĚ.

Primavera en vano РAbel González Malo РFoto cortesía de Ediciones La Luz

¬ŅQu√© encontrar√° el lector en los ‚Äúdramas contempor√°neos‚ÄĚ de Primavera en vano? Adentro. Triangulo para actores ‚Äďestrenada en Aguij√≥n Theater de Chicago en 2012, dirigida por S√°ndor Men√©ndez, y en Cuba en 2012 por Cabot√≠n Teatro y Los Impertinentes, con direcci√≥n de Roger Fari√Īas‚Äď parte de ‚Äúalguna pena compartida o alg√ļn secreto a punto de estallar‚ÄĚ, cuenta Abel en las palabras que, a modo de prefacio, anteceden el texto donde Daniel Vargas, Enrique Vargas, Eleorka Estrada y Victoria Torres desgranan las historias que los unen. Mientras Por gusto. Ronda en sordina para cuatro amantes ‚Äďestrenada en La Habana por Origami Teatro y Alexander Paj√°n, y montada por El Portazo y Pedro Franco en 2011, y por Repertorio Espa√Īol en New York, Estados Unidos, con direcci√≥n de Leyma L√≥pez, 2012‚Äď surge del ‚Äúamor y la angustia que lo envuelve‚ÄĚ, para adentrarse, ‚Äúutilizando la estructura de una ronda‚ÄĚ, mediante d√ļos y solitarios, en los universos de cuatro j√≥venes que viven en Cuba, en este momento [Leandro Ars, Henry Colina, Laura Mar√≠a y Marcos Viera se llaman los amantes]. Por rara paradoja, los cuatro buscan y a la vez abandonan el amor: es cuanto les permite su existencia c√≠clica, con sus desajustes y sus anhelos. Porque todo empieza en el punto que termina‚ÄĚ.

Finalmente Man√≠a. Duelo in√ļtil ‚Äďobra en la que Abel reconoce la influencia del dramaturgo y director Harold Pinter, Premio Nobel de Literatura en 2005, a quien tuvo de maestro en el Royald Court Theatre de Londres, Reino Unido‚Äď ‚Äúsurge de las pulsiones muy reales y de la experiencia m√°s √≠ntima del encuentro con otro car√°cter, otro clima, otro lenguaje‚ÄĚ (Espa√Īa), y del deseo de ‚Äúcontar la dificultad del amor a cada instante de una pareja‚ÄĚ como l√≠nea m√°s recurrente, por lo que acudi√≥ a una ‚Äúestructura de fusi√≥n de tiempos y espacios, un rompecabezas que destilara intensiones en vez de proponer rumbos claros a la pasi√≥n. Me obsesiona descubrir, a trav√©s del artificio del drama, c√≥mo en el origen del amor est√° ya su debacle‚ÄĚ.

Las obras de Gonz√°lez Melo se ‚Äúubican‚ÄĚ en la sociedad cubana del siglo XXI, especialmente la habanera (salvo en Man√≠a, que ocurre en Madrid, aunque puede ser en cualquier ciudad fuera de Cuba). Lo urbano, los laberintos capitalinos (las calles, la nocturnidad, los hacinados sitios del vivir) resultan espacio de reconocimiento del ‚Äúotro‚ÄĚ, de personajes que, en muchos casos llegan del interior del pa√≠s a abrirse puertas, mientras los nacidos all√≠ ven la Habana como el trampol√≠n para el viaje/escape. La fragmentaci√≥n social (familias disfuncionales, doble moral) es muchas veces producto de una dif√≠cil situaci√≥n econ√≥mica que lacera la cotidianidad de cada uno. As√≠ estos personajes, marcados por la frustraci√≥n, luchadores del d√≠a a d√≠a en una urbe que amenaza con molerlos, fragmentarlos, si no se adaptan, se me antojan s√≠mbolos de la resistencia, de la sobrevivencia. Uno cree que los personajes de Abel Gonz√°lez Melo sobreviven a duras penas, y que se parapetan en el ‚Äúamor dif√≠cil‚ÄĚ como salvoconducto de sus d√≠as. El teatro se parece tanto a la vida porque es como la vida misma, podr√≠amos decir tambi√©n.

Para Jos√©-Luis Garc√≠a Barrientos ‚ÄúAdentro y Por gusto poseen un componente tr√°gico indisimulado‚ÄĚ. Junto ‚Äúcon Man√≠a est√°n m√°s influidas por un sentimiento de dificultad del amor que por la imposici√≥n de un pathos a ultranza‚ÄĚ. Adem√°s del tema, comparten, con pocas variantes, una misma estructura caracter√≠stica, que sirve de contrapunto a las anteriores y que se distingue por la carencia de acotaciones ‚Äďlos personajes explicitan verbalmente sus sentimientos y deseos, e incluso sus acciones f√≠sicas‚Äď; la falta de elemento escenogr√°ficos o de utiler√≠a en el texto; el uso del monologo, donde el propio di√°logo asume a veces la funci√≥n de las acotaciones, y de parlamentos con marcado car√°cter narrativo pero sin una marca apelativa.

Publicadas por primera vez en la trilog√≠a original que el autor las concibi√≥, Primavera en vano ‚Äďcon edici√≥n de Adalberto Santos, correcci√≥n de Mariela Varona, dise√Īo de Roberto R√°ez y Armando Ochoa y obra de portada de Pilar Fern√°ndez Melo‚Äď est√° poblado de ‚Äúseres deseosos en permanente viaje del j√ļbilo a la duda, de la emoci√≥n al vac√≠o, del encierro a la intemperie. Situados al borde del abismo, los personajes (‚Ķ) comprimen el tiempo y el espacio de su intimidad, miran al espectador directamente a los ojos y le susurran toda la ansiedad al o√≠do. Desde un presente que no cesan de cuestionar, estas historias invitan a una teatralidad que desborda el realismo y escarba en lo m√°s profundo de nosotros‚ÄĚ, leemos en la contracubierta del libro.

Doctor en Estudios Literarios y m√°ster en Teatro por la Universidad Complutense de Madrid, Abel Gonz√°lez Melo ya no es aquel joven autor precoz ‚Äďpoeta y ensayista adem√°s‚Äď que asombr√≥ la escena cubana con sus primeras obras a inicios de siglo. Es hoy una de las voces m√°s s√≥lidas e interesantes ‚Äďcomo lo evidencia los nuevos textos, las publicaciones y antolog√≠as, los estrenos a ambos lados del Atl√°ntico‚Äď de la dramaturgia cubana e iberoamericana. Este hermoso y cuidado libro de La Luz nos entrega tres obras, instantes de la existencia, para intentar desentra√Īar, infructuosamente, los pesares y dichas del amor dif√≠cil.

 

***

[1] Jos√©-Luis Garc√≠a Barrientos: ‚ÄúClaves de la dramaturgia de Abel Gonz√°lez Melo‚ÄĚ. En An√°lisis de la dramaturgia cubana actual, Jos√©-Luis Garc√≠a Barrientos (director), colecci√≥n La selva oscura, Ediciones Alarcos, La Habana, 2011 (salvo que se se√Īale lo contrario, las siguientes citas usadas en el texto fueron tomadas de este mismo ensayo).


Al borde del litoral (II)

Los mensajes, los audios, la revisión de tantas memorias se acumulan en nuestros teléfonos. Durante estos días de celebración atípica, Ludi Teatro ha invadido mi cotidianidad. Aunque esta entrevista no ha sido de manera presencial, Miguel se ha sentado conmigo en cada jornada. Me sirvo un café y apago las noticias para navegar junto a él.

Aqu√≠ les compartimos reflexiones sobre su teatro y sobre la escena cubana, como lo har√≠amos en la casa tomada, cerca de la calle L√≠nea, como lo har√≠amos en ese garaje de Ludi despu√©s de una funci√≥n. El viaje contin√ļa hacia el misterio, hacia las fronteras. Espero que lo disfrute tanto como nosotros‚Ķ ¬ŅVerdad Migue?

¬ŅQu√© descubriste en El Vac√≠o de las Palabras?

Es un unipersonal muy entra√Īable, yo le tengo mucho cari√Īo, es el segundo unipersonal que dirijo, el primero fue ‚ÄúLas L√°grimas no Hacen Ruido al Caer‚ÄĚ, el texto de Alberto Pedro inconcluso, generamos una dramaturgia para cerrar esa historia en escena. Estos dos unipersonales tratan sobre grandes mujeres que me marcaron, la primera de la m√ļsica cubana y la otra dentro del contexto del holocausto ‚Äďes el caso de Irena Sendler en ‚ÄúEl Vac√≠o de las Palabras‚ÄĚ‚Äď. Soy un gran admirador de las mujeres, me sorprende c√≥mo la mujer puede superar tantas cosas, su altruismo y heroicidad ante la vida. Tienen¬† una capacidad tanto para enfrentar las cosas m√°s simples, como para superar momentos tan oscuros como los que vivi√≥ Irena Sendler en el Gueto de Varsovia.

En mi experiencia con ‚ÄúEl Vac√≠o‚Ķ‚ÄĚ, primero tengo que decir que prima el trabajo serio y profundo de una actriz con su personaje; Giselle tuvo un comportamiento ejemplar en ese proceso. Ella comenz√≥ primero que nosotros, yo estaba dirigiendo otro espect√°culo y ella empez√≥ primero que yo la investigaci√≥n, de un personaje que ni siquiera es un personaje que nosotros escogemos, o sea es un proyecto que viene para la semana de teatro polaco en Cuba y se nos propuso directamente hacer un trabajo sobre ese personaje. Despu√©s entra Maikel Rodr√≠guez de la Cruz a crear una escaleta, un texto de trabajo para nosotros. Me da mucha alegr√≠a porque han pasado muchas cosas buenas con ‚ÄúEl Vac√≠o‚Ķ‚ÄĚ es una puesta en escena muy sencilla, que como te he explicado en otras preguntas parte del mismo esquema de trabajo que utilizo en muchas obras: la selecci√≥n de elementos muy sint√©ticos, elementos geom√©tricos, muchas veces concretos, en este caso son cinco cubos de madera y una tela en forma de pantalla, con eso se genera una serie de construcciones esc√©nicas por las que va transitando el personaje.

Es muy sorprendente lo que ha pasado con el espect√°culo, la aceptaci√≥n que ha tenido tanto por el p√ļblico como por la cr√≠tica: dos premios a la puesta en escena, uno en el festival de mon√≥logos de Cienfuegos, otro en M√©xico, tambi√©n en el festival de mon√≥logos de M√©rida, un premio al mejor director y Maikel obtiene con el texto definitivo el premio de la UNEAC. El espect√°culo se ha presentado en muchos lugares, entre ellos en el conjunto de Santander de las Artes de Guadalajara ‚Äďes un teatro maravilloso, con un equipo tremendo‚Äď. Este unipersonal est√° teniendo un recorrido muy lindo y esperamos volver a √©l pronto, en cu√°nto se pueda. Me deja esa sensaci√≥n, no s√© si usar la palabra homenaje; pero s√≠ de volver sobre eso que te dec√≠a de la mujer y de mi admiraci√≥n y mi respeto por momentos protagonizados por ellas‚Ķ Irena Sendler salv√≥ a m√°s de 1500 ni√Īos de la muerte en ese gueto.

¬ŅHistoria o historias?

Cuando atraviesas la obra de Wajdi aquilatas el sentido de la historia, cómo nos marca de una manera o de otra, cómo transforma nuestra vidas y nos laza contra un destino, como sino tuviéramos capacidad de decisión, como si fuéramos objetos. La historia se transforma en una experiencia cíclica para el ser humano, en la vida individual, en las generaciones, eso se ve en Bosques. El teatro puede contar o no una historia, pero incluso cuando lo niegue, la experiencia de quien lo realiza está latente, el acto vivo de la experiencia teatral en sí mismo, es una manera de construir historias, vivencia, algo para repensar el tiempo pasado y el que se vive. No me gustan las definiciones. He hecho teatro donde no se pretende contar una historia, donde se cuentan grandes acontecimientos de la humanidad y donde hay un micro relato íntimo de nuestra cotidianidad.  

¬ŅDramaturgia o Textualidades?

Me gusta la dramaturgia de autor cuando es eficaz y es capaz de generar textualidades y escenarios. Los textos son como abonos, catalizadores para entrar en otras dimensiones, en los terrenos de la dramaturgia del director, del actor, incluso en la del espectador. Estructuras, para mí, generadas del impulso creativo, de la necesidad ante una idea magnífica. No es una defensa a ultranza de los autores, también podemos generar textos muy completos desde la investigación en escena. No soy un director que concentra su trabajo en un solo tipo escritura, me gusta sentirme libre de explorar, experimentar varias maneras acorde a cada proceso y definir lo que me interesa en ese momento para el espectáculo.

En tu puesta en escena de Ub√ļ sin Cuernos, lo simb√≥lico y lo pol√≠tico se entrelazan en una l√ļdica teatral muy refrescante, en una canci√≥n, entre las ondulaciones de las coreograf√≠as se debaten temas muy serios ¬ŅCrees que tu teatro puede trasgredir grandes temas sociales conectando con el p√ļblico de otras maneras? ¬ŅC√≥mo Miguel se enfrenta a la realidad cubana cuando trabaja con dramaturgos cubanos como Abel Gonz√°lez Melo?

Yo conozco a Abel desde hace mucho tiempo, nos hemos admirado y respetado mutuamente, ver todo el trabajo que hizo Carlos Celdr√°n con su obra de corte naturalista o realista me pareci√≥ siempre algo esencial dentro de nuestro teatro. Sin embargo, Abel tiene esta otra dramaturgia m√°s simb√≥lica, po√©tica y que no llegaba a la escena, ni siquiera por √©l mismo en los momentos en que vino a dirigir. Textos como Epopeya, Bayamesa o Ub√ļ sin Cuernos merecen esta posibilidad de llegar a la escena cubana.

Ub√ļ es un viaje muy hermoso de Abelito, por la manera en que relaciona el texto de Alfred Jarry con la historia de Cuba y con lo cubano. Inmediatamente que me le√≠ el texto de Abel empec√© a lucubrar mi puesta en escena, me dio la posibilidad de trasgredir grandes temas, es un texto muy pol√≠tico que tiene una capacidad de di√°logo con cualquier realidad. Habla sobre el poder y como muta y corrompe. Me dio la posibilidad de lo surreal, de una puesta muy divertida, para nada trascendente, todo lo contrario, parte de la idea de un carnaval, es una obra de malec√≥n. Su escenograf√≠a, precisamente parte de la obra de Gustavo Acosta que tiene que ver con esto y que es muy entra√Īable para m√≠. Tal vez una diferencia con otros procesos fue que le dimos un tratamiento l√ļdico a temas lacerantes. Eso tambi√©n est√° presente en el texto, pero el trabajo con la m√ļsica o el de dise√Īo acentuaron esta manera l√ļdica.

Con respecto a la m√ļsica te puedo decir que se alcanz√≥ una madurez gracias al trabajo de Yilena Barrientos, quien ha trabajado en casi todos los espect√°culos componiendo y haciendo arreglos en todos ellos. En Ub√ļ el trabajo de selecci√≥n de g√©neros, letra, composici√≥n musical, es muy eficaz, eso permiti√≥ alcanzar un bello resultado. Despu√©s los arreglos de Dennis Peralta dieron un punto final a este trabajo. Yo he insistido en que la m√ļsica sea un pilar fundamental en la comunicaci√≥n dentro de la narraci√≥n, en los di√°logos entre personajes, en la situaci√≥n dram√°tica y creo que aqu√≠ se logr√≥ algo muy depurado. En Ub√ļ te envuelven esas sonoridades, se hace m√°s inmersiba la experiencia producto de su banda sonora, hundi√©ndote en su carnavalizaci√≥n.

Otros elementos importantes para que la obra dialogara con lo nacional sin caer en un cubaneo chato, fue sin duda el trabajo de vestuario fastuoso de Celia Led√≥n, el dise√Īo de maquillaje de Pavel Marrero, la selecci√≥n de s√≠mbolos como la ca√Īa, en sustituci√≥n del ni√Īo, la rumba, la conga, el bolero‚Ķ creo que Ub√ļ independientemente de su marcada insularidad puede dialogar en cualquier contexto con los mecanismo del poder. La cosmogon√≠a es muy grande y permite, creo yo, establecer vasos comunicantes con diferentes contextos pol√≠ticos. Es un resultado, donde se puede leer la madurez del grupo, comparten escenario tanto los fundadores as√≠ como los reci√©n llegados bajo la misma filosof√≠a grupal, y la manera que lo hacen me pone muy feliz.

Como espectador de tu obra y tambi√©n como director teatral, veo a Miguel Abreu como un creador inagotable, un hombre de teatro pero con una concepci√≥n art√≠stica que le permite fluir en muchas est√©ticas y movimientos de manera muy particular ¬ŅCrees que ese modo de hacer tiene que ver con las experiencias de tu generaci√≥n de teatristas? ¬ŅC√≥mo te definir√≠as dentro de la contemporaneidad de la escena cubana?

Hablar de algo que yo no tengo claro, que necesita mucho más tiempo para que se defina, de la presencia generacional, es el reto más complejo al que me has invitado. Quizás no me toca a mí definir eso, creo que es tarea de la crítica cuando realice un estudio de todos estos procesos, pero sí intento definirme como parte de una generación, o lo que pienso yo sobre mi generación; es que no somos un movimiento grupal y que estamos marcados por las diáspora, como muchas otras… creo que hemos sido un grupo de teatristas que de manera aislada hemos construido proyectos, creo que esa generación de graduados a finales de los noventa, no estamos definidos por una estética, cada cual ha encontrado un camino.

En mi caso, siento que el texto me invita a una manera de llevarlo adelante, sin cesuras ni prejuicios, no me gusta encasillarme, ni decir yo no hago este tipo de teatro; si algo tengo muy claro es que una po√©tica tiene muchas maneras de definirse. En mi obra hay elementos que se mantienen, tanto estil√≠sticos como t√©cnicos y coexisten otros que son nuevos para mi teatro, simplemente no me reh√ļso a mantenerme en una l√≠nea estricta o con un m√©todo absoluto, yo abro un di√°logo con el texto y el equipo. La idea de jugar y lo ritual est√° en mi vivencia diaria. Siempre buscando la manera de abrir caminos para enriquecernos cultural y espiritualmente. Me gusta trabajar el cuerpo del actor, llevarlo a sus l√≠mites, explorar la composici√≥n, la sensualidad, la belleza, ver a un actor crecer es algo maravilloso, el actor como centro en Ludi Teatro es algo de lo que no puedo desprenderme‚Ķ te puedo hablar del dise√Īo que es algo en lo que yo mismo incido, pero puedo tambi√©n prescindir de ello si un proceso me lo pide, no creo en las camisas de fuerzas. Es muy importante para un director tener todos los mecanismo teatrales lo use o no, una amplia gama de posibilidades esc√©nicas, estudiadas, analizadas y se es posible vividas.

Otras generaciones se enfocaron en determinados t√≥picos: teatro pol√≠tico, naturalista o realista, postdram√°tico‚Ķ yo siento que a mi generaci√≥n la define su permanencia, el compromiso, el teatro de grupo, el trabajo con el actor, el actor total, la m√ļsica.

La pregunta es compleja porque me siento perdido en t√©rminos temporales. Quiz√°s sea la emigraci√≥n, eso me marc√≥ y fue una de las cosas que me hizo volver al teatro. Cuando viv√≠a fuera de Cuba sent√≠a, que de alg√ļn modo, me estaba perdiendo como artista, no quiere decir que en esos seis a√Īos no hiciera teatro, pero la realidad de la vida, la velocidad, hac√≠a que mi relaci√≥n con el teatro fuera inestable y compleja. Cuando vuelvo a Cuba en 2013 me siento como borrado. Todos los a√Īos en el Buend√≠a, los espect√°culos que hab√≠a dirigido se hab√≠an silenciado con el acto de emigrar. Volver a ocupar un lugar, hacer m√≠o un espacio es muy dif√≠cil. Todos estos a√Īos desde mi regreso han sido una lucha por estar en el centro de un tiempo teatral que debate constantemente la Cuba que vivimos.

Cerrando la pregunta, yo reconduzco los discursos del texto en el espectáculo para que sean experiencias teatrales que dialoguen con la Cuba que estamos viviendo. No me importa si montamos teatro alemán, polaco o canadiense, desde una dramaturgia internacional hay que lograr que el espectador se reconozca en un resultado vivo. La directriz y la luz fundamental que guía mi proceso es que mis puestas en escena tengan la capacidad de comunicación con el cubano que va al teatro y se reconozca allí, y se sienta discutido en el misterio de la sala.

¬ŅTeatro o Performance?

Las dos. Por qu√© vamos a limitarnos ¬ŅEs que acaso el acto vivo del teatro, o sea la experiencia diario del teatro, no es una experiencia performativa en s√≠ misma? El teatro se ubica entre las artes vivas, ah√≠ ocurre algo que tiene una posici√≥n pol√≠tica importante, en el teatro ocurre algo que tiene un punto de vista certero, ocurre lo irrepetible como el performance. No veo mucho divorcio entre teatro y performance. Ve√°moslo de esta manera, para muchos artistas visuales y para muchos cr√≠ticos de las artes pl√°sticas, una manera de entender el performance es verlo desde su teatralidad y desde su acto de representaci√≥n. Si ves al teatro como trato de verlo yo diariamente en mi ejercicio, se transforma en una experiencia viva.

¬ŅCon qu√© so√Īaba Miguel Abreu cuando lleg√≥ al ISA? ¬ŅCu√°l es el impulso que no debe faltarle a un joven teatrista, a los nuevos directores que sue√Īan con hacer teatro?

Cuando llego al ISA ven√≠a de estudiar ciencias en el preuniversitario, pero yo siempre he estado cerca de lo teatral. Mi primer personaje fue Alberto, ‚Äúel del tricornio y el bast√≥n‚ÄĚ, del poema de Jos√© Mart√≠, todav√≠a me acuerdo de ese d√≠a en el c√≠rculo infantil. En Bauta, donde viv√≠ mi infancia estuve en el teatro de aficionados. Cuando estoy en la Lenin participo en su movimiento art√≠stico, donde estaba Eduardo Mart√≠nez, el actor y director y tambi√©n otros amigos que no se dedicaron al teatro. Llego al ISA y entro en el grupo de Tim Cremata; ah√≠ comienza otro per√≠odo.

Yo era un muchacho que estaba cerca del teatro, pero en ese momento entender la dimensión, enfocar mis energías en el teatro como expresión artística fundamental, creo que no, es algo que descubro con el tiempo, en la medida en que fui madurando. Pero el hecho de ser alumno de actores del Teatro Buendía me marcó para siempre. Lo que significa el sentido de investigación, de pertenencia, las raíces de lo que es un grupo, todo eso lo encontré con Flora, con Celdrán, con Antonia, para empezar a desarrollar toda la obra antes de Ludi y con Ludi.

Si un joven decide el teatro como camino fundamental no significa una renuncia a todo lo demás. Yo por ejemplo, al ser tan curioso he tenido otras pasiones, veo algo que me gusta e inmediatamente necesito estudiarlo, como por ejemplo las abejas, los bonsáis, los relojes, los perros, entre otras. Yo necesito llenar mi vida de diversas fuentes. Pero un joven que se dedique al teatro tiene que preguntarse si eso es un compromiso real, si quiere dedicarse a una vida de sacrificios, de escasez. No he visto a nadie que obtuviera grandes riquezas materiales haciendo teatro de arte. Es una manifestación, generalmente subvencionada y que no produce grandes dividendos económicos y que exige sacrifico y mucho tiempo. Encierra muchos contrastes: momentos de rabia, tristeza, alegría, decepciones, porque es como la vida, es muy complejo pero con una magia y una capacidad de seducción que nos atrapa.

Los j√≥venes deben ser teatristas de su tiempo ¬Ņy c√≥mo se logra esto?… estando alerta con todo, con las vivencias familiares, con el entorno pol√≠tico y un director tiene que verse a s√≠ mismo, ver cu√°les son sus sue√Īos y frustraciones. Deben mirar la vida de su gente y abrir las almas y el pensamiento a todo eso. De ah√≠ van a partir las tem√°ticas fundamentales para tratar en la escena, las m√°s urgentes. Luego llenarse de herramientas teatrales, las utilicen o no para lograr su resultado, pero hay que agenci√°rselas y alimentar el conocimiento con recursos propios de la construcci√≥n esc√©nica.

Les digo a esos jóvenes teatristas, a esos nuevos directores:

“Tener claro lo que se quiere hacer no implica el desconocimiento de lo otro, después llegará la depuración.

“Es importante que la claridad en el compromiso de hacer teatro esté por encima de cualquier otra pasión.

‚ÄúLa obra es una experiencia de vida m√°s que otra cosa.‚Ä̬†

Los j√≥venes no deben olvidar que el teatro tiene que ser disidente. De alg√ļn modo, esa herej√≠a debe ser tambi√©n constructiva, una investigaci√≥n perenne sobre resortes vivos. Si un joven quiere investigar cosas nuevas, hacer cosas de vanguardia, el teatro se lo permite y te da los mecanismos para generar nuevos teatros. Es muy abarcador, pero todo joven debe comprender que el hecho de hacer teatro, ese compromiso con el p√ļblico, con sus maestros, debe ser un gran desembarco en su propio litoral.


Poemas que testifican el clamor de las piedras (+Videos)

‚ÄúEste mosaico no pretende ser una antolog√≠a ni un panorama, sino un sondeo desvelado sobre¬†poemas cubanos contempor√°neos¬†que presentan, de forma m√°s o menos evidente en el propio texto, los numerosos temas √≠ntimos, familiares, sociales y culturales relacionados con la experiencia vivida por la comunidad y los individuos LGBT+ tanto en Cuba como en el resto del mundo‚ÄĚ, aseguran Jes√ļs G. Barquet y Virgilio L√≥pez Lemus, compiladores de¬†Las piedras clamar√°n. Poes√≠a cubana contempor√°nea de temas LGBT+, publicada por¬†Ediciones La Luz,¬†sello de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Holgu√≠n.

El libro¬†‚ÄĒperteneciente a la colecci√≥n Capella de La Luz, con edici√≥n de Luis Yuseff, dise√Īo de Robert R√°ez y Armando Ochoa, y cubierta e ilustraciones interiores de Zaida del R√≠o‚ÄĒ se promociona en estos meses por las diferentes redes sociales de la casa editorial, principalmente mediante lecturas de poes√≠a enviadas por los autores antologados en formato audiovisual.

‚ÄúDe ninguna forma es esta una colecci√≥n de autores con tales orientaciones o condiciones personales: es una colecci√≥n de textos cuyos sujetos l√≠ricos se abren a la expresi√≥n palmaria de dichos temas, los cuales incluyen tanto lo er√≥tico-afectivo como otros aspectos generales de la vida y la sociedad humanas. (‚Ķ) Con esta compilaci√≥n no pretendemos reducir, compartimentar o etiquetar la poes√≠a de los autores incluidos ‚ÄĒni la poes√≠a en s√≠ misma‚ÄĒ, sino recoger con √©nfasis prioritario lo que de sus respectivas y divers√≠simas obras cumple con los objetivos de esta muestra‚ÄĚ, leemos en el pr√≥logo.

Las piedras clamar√°n¬†re√ļne poemas enfocados en el ‚Äútratamiento de las identidades no solo homosexuales y bisexuales masculinas y femeninas, sino tambi√©n de g√©nero, transg√©nero e interg√©nero‚ÄĚ, as√≠ como ‚Äútextos que registran formas transgresivas de homosocialidad‚ÄĚ, a√Īaden. Adem√°s de ser el primer libro de poes√≠a cubana de este tipo, resulta continuaci√≥n y complemento ‚ÄĒa trav√©s de numerosas variaciones y adiciones, especialmente de una buena cantidad de autores residentes en la Isla‚ÄĒ de la publicada bajo el t√≠tulo¬†Todo parec√≠a¬†(2015), en Las Cruces, Nuevo M√©xico, Estados Unidos, por Ediciones La Mirada, tambi√©n bajo el cuidado de Jes√ļs G. Barquet y L√≥pez Lemus.

‚ÄúNo nos interesa definir la orientaci√≥n sexual de los autores, en su mayor√≠a provenientes de diferentes promociones y tendencias est√©ticas desde la segunda mitad del siglo XX hasta nuestros d√≠as. Nos interesa observar directamente en los poemas aqu√≠ agrupados c√≥mo el sujeto deseante LGBT+, celebrado o denostado desde la m√°s remota antig√ľedad, se revela textualmente con menos aprensiones ‚ÄĒe incluso contra estas‚ÄĒ en una nueva etapa de la comprensi√≥n del ejercicio pleno de la personalidad‚ÄĚ, se lee en el pr√≥logo de vol√ļmen po√©tico.

Con antecedentes ‚ÄĒalgunos directos y otros de forma ‚Äúsospechosa‚ÄĚ‚ÄĒ que se remontan a textos de Mercedes Matamoros, Regino Boti, Jos√© Manuel Poveda, Emilio Ballagas, Jos√© Lezama Lima, Virgilio Pi√Īera, Jos√© Mario, Reinaldo Arenas, Ant√≥n Arrufat, Severo Sarduy y C√©sar L√≥pez, los temas LGBT+ comienzan a ser tratados en la d√©cada de 1980 con mayor frecuencia y explicitud, tanto dentro como fuera de Cuba, mientras que en el consiguiente decenio se convierten en algo sistem√°tico no solo en nuestras letras.

El libro inicia con el especial homenaje (‚ÄúIn memoriam‚ÄĚ) a Alberto Acosta-P√©rez (1955-2012), uno de los precursores de la nueva mirada l√≠rica homoafectiva en Cuba, y a Alina Galliano (1950-2017), quien desde Nueva York particip√≥ en¬†Todo parec√≠a. Durante el proceso de impresi√≥n del libro falleci√≥ la poeta Lilliam Moro, quien viv√≠a en Estados Unidos.

Le siguen, en orden cronol√≥gico, reconocidos autores de nuestras letras residentes en Cuba y fuera del pa√≠s, as√≠ como j√≥venes bardos, entre ellos: Miguel Barnet, Ant√≥n Arrufat, Delf√≠n Prats, Lina de Feria, Gerardo Fulleda Le√≥n, Abilio Est√©vez, Odette Alonso, Norge Espinosa, Achy Obejas, Alfredo Zald√≠var, Anna Lidia Vega Serova, Lourdes Gonz√°lez, Luis Manuel P√©rez Boitel, Pedro de Jes√ļs, Reinaldo Garc√≠a Ramos, David L√≥pez Ximeno, Nelson Sim√≥n, Frank Padr√≥n, Mae Roque, Ghabriel P√©rez, Luis Yuseff, Abel Gonz√°lez Melo, Elaine Vilar, Legna Rodr√≠guez, Milho Montenegro y Yunier Riquenes.

Estos poemas ‚ÄĒsubrayan en el pr√≥logo los antologadores‚ÄĒ permitir√°n al lector ‚Äúdescubrir entre ellos un metaforismo peculiar, redes compartidas de confraternidad y autorreafimaci√≥n con figuras ic√≥nicas internacionales (Safo, Tennessee Williams, Anne Sexton, Oscar Wilde, Virginia Woolf, Pier Paolo Pasolini, Yukio Mishima, Jean Cocteau, Miguel √Āngel) y cubanas (Ballagas, Pi√Īera, Arenas, Sarduy), as√≠ como recurrentes motivos y vivencias afines a estas orientaciones sexuales y manifestaciones de g√©nero‚ÄĚ.

Ya circulan en las redes sociales ‚ÄĒalojados en el canal de Youtube de Ediciones La Luz‚ÄĒ videos con varios de los autores incluidos en¬†Las piedras clamar√°n, entre ellos Norge Espinosa y su ic√≥nico ‚ÄúVestido de novia‚ÄĚ, Yoandra Santana, Norge Luis Labrada, Arlen Regueiro, Gleyvis Coro, Frank Padr√≥n y Alfredo Zald√≠var. Estos se mantendr√°n los pr√≥ximos meses como parte de la campa√Īa de promoci√≥n de la lectura ‚ÄúLeer nos acerca, leer sana‚ÄĚ, que desde las plataformas digitales acerca al p√ļblico lector, principalmente a los j√≥venes y adolescentes, a una parte del cat√°logo del sello.

Las piedras clamar√°n. Poes√≠a cubana contempor√°nea de temas LGBT+, libro hermoso en su hechura y en su cuidado editorial, resulta adem√°s de una selecci√≥n necesaria, como subrayan Barquet y L√≥pez Lemus, un ‚Äúdocumento de atenci√≥n y reflexi√≥n sobre estos diversos grupos minoritarios cuya visibilidad ya no penalizada y su expresi√≥n honesta dentro de la sociedad forman parte tambi√©n del diverso desarrollo de la humanidad‚ÄĚ.

 

*Publicado originalmente en La Jiribilla


Sumergirnos en las estancadas aguas de una piscina neutra

El Principio de Arquímedes, texto de Josep Maria Miró, autor catalán de más de 20 obras de teatro entre textos originales y adaptaciones, llegó en el mes de enero al escenario de la Sala Adolfo Llauradó de la Casona Teatral Vicente Revuelta en producción de Los Impertinentes y Argos Teatro, dirigido por el dramaturgo y director Abel González Melo. Fue uno de los espectáculos que obtuvo el premio Villanueva de la crítica.  

Es la primera de su autor que se presenta en Cuba. Forma parte del evento ITI, dedicado a Josep Mar√≠a Mir√≥ y organizado por el Ministerio de Cultura, el Consejo Nacional de las Artes Esc√©nicas, el Centro Cubano del Instituto Internacional del Teatro y la Casa Editorial Tablas‚ąíAlarcos. Se estren√≥ en el mes de septiembre de 2019. Una puesta en escena con un elenco de cuatro actores, unos de la reconocida compa√Ī√≠a y otros del grupo El T√ļnel juntan sus voces para desentra√Īar desde el inicio en las primeras replicas que aparecen entre los personajes: Jordi. ¬ŅQu√© pasa, Anna? ¬ŅQu√© ha pasado con Alex?

Como un empuje vertical y hacia arriba comienzan los di√°logos entre estos seres que, si bien ahondan un lenguaje grotesco, morboso; constituyen para el espectador puntos esenciales para el reconocimiento de la trama, y por qu√© no, tambi√©n de la duda. Alguien fue ‚Äúbesado en la boca‚ÄĚ, un ni√Īo, un Caballito de Mar, modo en el que suelen separar los niveles de edad en la ense√Īanza de la nataci√≥n. Paula ‚Äúvio‚ÄĚ el beso, donde fue, tambi√©n qui√©n lo promulg√≥: el profesor Jordi.

Ante esta detonante los personajes muestran igual peso de fluidos camuflados de desesperación y miedos que se nutre de ese espejo cuyas imágenes reflejadas son de igual proporción al modelo representado. Anna interpretado por Yailin Coppola muestra total jerarquía ante su trabajo y el respeto de su personal, para ellos esta faceta solo constituye una imagen que bien puede ser burlada con el cumplimiento de la labor o fumar escondidos un cigarro, sin alterar otros asuntos.

puesta en escena de el principio de arquímides en cuba/ cortesía de Sonia Almaguer

La vida le ha promulgado la rectitud y la eterna pesadilla de no desviar su mirada cuando hay ni√Īos en el agua. Ha perdido el suyo. Hoy tendr√≠a 23 a√Īos. Jordi, en voz de Alberto Corona, es el acusado ante tal hecho de pederastia. Si bien este personaje muestra total desempe√Īo ante su labor como entrenador de nataci√≥n, m√°s el cari√Īo que siente por el grupo, sus motivaciones y desenfrenados criterios machistas revertir√°n en √©l la otrora imagen que nadie desea.

Su ego lo es todo, incluso el propio motivo de considerarse el mejor profesor, tambi√©n el m√°s popular, al que todos le env√≠an una solicitud de amistad por Facebook y es aceptado, incluso sus alumnos, tambi√©n las alumnas de 12 a√Īos Cris, Adriana, etc. Nada le permitir√° decaer, al contrario, est√° pendiente a todo, ayudar cuando sea preciso, ver todo en orden, recoger los utensilios para las pr√°cticas de nataci√≥n o las trusas regadas de los ni√Īos las cuales terminan en su taquillero para que no se pierdan.

H√©ctor, en la piel de Amaury Mill√°n, nos regala el misterio de quien calla ante el anonimato social y advierte al amigo sobre esas redes sociales y su uso desmedido m√°s si es con menores de edad. Nadie tiene una prueba realmente del supuesto delito, el beso nada al estilo mariposa y su meta cada vez est√° m√°s cerca. La duda, siempre la duda, impulsa al desahogo y el desespero de quien teme. Nadar ya no es la soluci√≥n, tampoco cancelar amistades en Facebook o guardar una trusa de ni√Īo en un casillero; menos ir a la contraria de criterios vistos por un menor, ¬Ņtendr√° raz√≥n? ¬ŅCris fue aceptada en Facebook con malicia? ¬ŅEn realidad Cris le mira ‚Äúel paquete‚ÄĚ al profesor? ¬ŅEn realidad Jordi bes√≥ al ni√Īo, lo hizo con maldad, fue en la boca? Hablar es imposible, como dados despu√©s de la ca√≠da, son los sonidos de las piedras hacia la instituci√≥n.

Se quiere justicia, pero ¬Ņqui√©n la lleva? La verdad en esta historia est√° sumergida y a√ļn no ha expulsado del todo su l√≠quido para acceder, solo peque√Īas burbujas cargan la primicia de la acusaci√≥n, la misma acusaci√≥n que cae en los hombros de Jordi y tiene miedo, est√° asustado. Iguales burbujas que David soporta cuando observa frente a su casa al hombre que se baja los pantalones delante de un ordenador y le muestra ‚Äďa sabr√° Dios qui√©n‚Äď su virilidad. Similares gl√≥bulos que sufre Anna cuando en su pesadilla solo ve ni√Īos ahog√°ndose y rememora que el suyo hoy tendr√≠a 23; o H√©ctor con su enigma silente.

En la obra de Josep Maria Miró vemos como reitera la construcción de réplicas para desarrollar los diálogos, es muy posible encontrar este recurso al inicio de las escenas, una de las claves en su dramaturgia.

Abel Gonz√°lez Melo ha divisado con pericia aquellos gui√Īos en la escritura del autor para realizar su propia composici√≥n teatral. Resulta muy certero el trabajo sobre la estructura dram√°tica, y las escenas de flashbacks est√°n correctamente empleadas a tono con el concepto total de la puesta. La estructura juega precisamente con esos cambios temporales y el espejo, una certeza muy elogiada del montaje, y exquisitamente entendida y desarrollada por los int√©rpretes.

El murmullo de ni√Īos creados como espacio sonoro para lograr un clima puntual desde la entrada del espectador a la sala ir√° ascendiendo hasta el momento de la √ļltima escena, cuando Anna entra temblorosa y aterrada porque est√°n tirando piedra contra las ventanas de la instituci√≥n. Se crea un momento de tensi√≥n muy fuerte entre los tres personajes, Anna, H√©ctor y Jordi, donde la duda y los √ļltimos acontecimientos terminan por llevarlos a un silencio con reflexi√≥n, que, adem√°s de agudizar a√ļn m√°s el suspenso, en donde se cuestionan sus actos y las consecuencias que ellos pueden lanzar a la luz p√ļblica.

Hermosa paradoja sonora que, en conjunto con la energ√©tica actuaci√≥n de estos excelentes int√©rpretes, las luces y la tronante historia nos llevan, como espectadores, a ser jueces y parte del veredicto final y nos incita a sumergirnos bien a fondo en las estancadas aguas de esta piscina ‚Äúneutra‚ÄĚ.