El tÃtulo de este artÃculo aunque parezca insólito y hasta atrevido, no lo es tanto, al ver a jóvenes artistas de la Asociación Hermanos SaÃz (AHS) de esta ciudad legendaria, desbordar la sandunga del son cubano, pero desde la música electrónica, esa que ha sufrido una mirada muy discreta y hasta reticente sobre su magia para insertarse en lo mejor del pentagrama musical, durante largos años.
No hay nada escandaloso en las palabras anteriores, pues aquà en Camagüey, en la mismÃsima tierra del Caballero del Son, no ha habido espacio para el contrapunteo entre ambas maneras de hacer música, una que identifica nuestra cubanÃa, el Son, y la otra desde las nuevas tecnologÃas digitales y novedosas «artimañas» -devenidas en secretos profesionales- de los DJ y VJ.
Y es que la defensa casi unánime de la música genuina de esta isla caribeña por los participantes a la Jornada de Música Electrónica Beat 32; en su tercera edición, ha convertido a esta ciudad, con 505 años de fundada, no solo en un núcleo renovador de esta novedosa expresión artÃstica en Cuba, sino también en el foco de atención y debate sobre la importancia de mantener la creación artÃstica, su protección y multiplicación en toda la geografÃa nacional.

La cita que concluyó el pasado 17 de febrero y agrupó a más de una veintena de talentosos noveles, de las provincias de Pinar del RÃo, La Habana, HolguÃn, Santiago de Cuba y la anfitriona Camagüey, no se resiste en una sola manera de expresión, sino a suscitar el pensamiento de audaces jóvenes y difundir lo que con mucho empeño vienen haciendo en sus territorios.
Ihordan Torres Hernández, presidente de la AHS en Camagüey, asà lo dio a conocer e insistió además en la necesidad de salvaguardar esta tendencia de hacer música, no solo de gran aceptación en buena parte del mundo, sino en Cuba, la cual posee seguidores de todas las edades.
Torres Hernández subrayó que la vanguardia artÃstica joven mantiene similares espacios en otras regiones del paÃs, con acentuado interés y tradición en la zona occidental, y que ahora en Camagüey con Beat 32 se proyecta igual propósito.
«Reunir a los creadores noveles, incluso con una marcada mirada de género, de los territorios más desprotegidas, -el centro-oriente-, para resaltar el empeño creador y renovador de los DJ y VJ, quienes están haciendo una música responsable y comprometida con sus tradiciones, pero desde una visión renovada, es objetivo del encuentro», refirió Hernández.
Comentó además que la presencia femenina ha destacado, pues sus presentaciones deja entrever que hay que seguir muy de cerca lo que vienen haciendo las disjockeys (DJ) Samy, Daniela Vázquez y Michella; esta última una anfitriona que debuta con una propuesta muy interesante.
Beat 32, dedicada a los 505 años de la fundación de la Villa de Santa MarÃa del Puerto del PrÃncipe, resaltó por concebir un programa enriquecido al salir sus presentaciones de los muros de la Casa del Joven Creador (CJC) y «asaltar» al Casino Campestre, como principal escenario, y llegar a la playa de Santa LucÃa, principal balneario al norte de la provincia, para coincidir con el Festival Costa Blanca.
Entre las novedades más disfrutadas del evento y de gran revelación artÃstica, al mover gran público hacia sus presentaciones dentro de esta cita, estuvo la propuesta original de Richard Castro, quien legitima un sello muy cubano, -y además promueve lo que será en un futuro muy cercano su nuevo disco-, por su abrazo fresco y renovador a grandes de la música cubana como Benny Moré, con su tema legendario Bonito y Sabroso; Juan Formell y Los Van Van, con el popular número de la pelÃcula, Los pájaros tirándole a la escopeta; ¿Y qué tú crees?, y de Ernesto Lecuona su bolero Siboney, interpretado por Xiomara Alfaro.
Todas estas piezas musicales y otras de merecido renombre entre lo mejor de la identidad musical de la Mayor de las Antillas, cobran vida en los aportes de este creador, quien se sabe seguro de una mezcla que no agrede a la identidad cubana, sino la inserta con maestrÃa en esta tendencia alternativa.
Entre los objetivos esenciales del evento estuvieron presentar a artistas noveles, favorecer al público seguidor y fortalecer a Camagüey como una zona jerarquizadora del género, antes solo promovido en las plataformas de HolguÃn y La Habana.
El programa incluyó, además, el diálogo crÃtico acerca de la producción de los eventos de música electrónica en la nación, y de los otros usos de las tecnologÃas en función de la música electrónica a través de la imagen.
La primera de esas conferencias la ofrececió Macbeth Acosta, del Pabellón Cuba, de La Habana y la segunda Manuel Blanco y Rafael Ruiz, del Laboratorio de Música Electrónica, también de la capital del paÃs.

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Resulta interesante y muy opurtuno que un género como la electrónica continúe aglutinando defensores en el paÃs, y que otras provincias insistan en protegerlo y contribuir mediante ello a diversificar la programación cultural en Cuba. Solo mencionar que desde el 2016 la Asociación en Guantánamo desarrolla la Jornada de música Electroacústica y electrónica Sonarte con el objetivo de promocionar el género y sobre todo las producciones de los creadores de la isla. Con el mismo empeño este 2019 Sonarte llega a su cuarta edición con el deseo de continuar ofreciendo al público consumidor del género tres dáis de lo mejor de la música electroacústica y electrónica que se realiza en Cuba.