| |
Un diálogo abierto
Por: Liliana Rodríguez Simón
Fotos: Yinet Martín (UNEAC)
La primera Jornada de Arte Joven, organizada por la Asociación Hermanos Saíz (AHS), y celebrada del 19 al 23 de abril en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), se trazó como objetivos fundamentales indagar, debatir y dialogar sobre diversos temas que conciernen a las nuevas generaciones en el escenario de la contemporaneidad. Sin embargo, para los jóvenes cubanos asistentes a esta cita, representantes de manifestaciones como las artes plásticas, el audiovisual, el teatro y la literatura, los encuentros incitaron mucho más que repasar la situación actual de la creación joven en la Isla, para buscar soluciones, basadas en reflexiones profundas desde la integración de las diferentes disciplinas artísticas.
“No debemos poner el universo juvenil en un sentido autocomplaciente, debemos lograr que se reflexione desde la integración y no desde la fragmentación”, apuntó, a partir de su experiencia en la revista Dédalo, Haydée Arango, profesora de la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, durante el primer panel de la jornada: Nuevas generaciones en el campo artístico.
Arango, al repasar algunas de las inquietudes salidas de los talleres y otros encuentros organizados por Dédalo, señaló la importancia del intercambio entre los artistas de la capital y del resto de las provincias, y de la inversión de esos flujos. La propia investigadora comentó la tendencia que tiene el arte joven de “hacerse preguntas, de reparar en los cambios, de buscar lo heterodoxo”, así como de la búsqueda de referentes diversos y el rechazo a determinadas figuras de la cultura considerados como clásicos.
El panel inaugural del evento reveló que no basta con crear espacios para que los jóvenes se manifiesten, sino que se hace necesario insertar a los mismos en otros contextos nacionales de reflexión, pronunciación y decisión real.
Encuentros con destacados intelectuales cubanos como Graziella Pogolotti, Rogelio Martínez Furé, Fernando Martínez Heredia y Ramiro Guerra también tuvieron lugar en la sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC.
La escritora y ensayista Graziella Pogolotti destacó el papel histórico de los jóvenes en esferas como la cultura y la política del país. Para la autora de Experiencia de la crítica, resulta importante en cada cual la capacidad de análisis, pues lo más importante en los debates que se generen no consiste en pretender ganar la batalla, sino en buscar soluciones y momentos de iluminación donde las partes comiencen a ver el tema de discusión desde nuevas perspectivas. Advirtió también que lo principal es aprender a escuchar, pues de lo contrario, es imposible establecer relaciones o cruces, solo monólogos paralelos.
 |
El intercambio logrado en esta Jornada sirvió para absorber esa historia cultural que nos enseña a comprender de dónde venimos, quiénes somos y qué debemos hacer por nuestra cultura y nuestras raíces. En tal sentido, el profesor Rogelio Martínez Furé destacó la importancia de estudiar cabalmente lo que nos identifica, y señaló: “Ver las principales características de la cultura que nos ha precedido, nos ayuda a crear el arte del siglo XXI. Debemos refundar nuestras identidades… La cubanía es permanente complejidad”. La anterior afirmación le sirvió para asegurar que los jóvenes juegan un papel imprescindible en su construcción.
Para Martínez Furé el pueblo de Cuba siempre ha sido escenario de lucha, y constituye un enorme nicho en el campo de la investigación para los jóvenes intelectuales. “La cultura se reinventa constantemente, por lo que los cubanos siempre estamos hambrientos de investigación”, ratificó el poeta. Agregó que para ello debemos trabajar mucho, pero siempre contra la banalidad y la mistificación de nuestras raíces y tradiciones.
Como parte del programa, profesores, alumnos y especialistas de las artes plásticas también debatieron acerca de sus principales inquietudes en el campo. Cristina Figueroa, curadora de la Casa de las Américas, habló en representación de su institución, que tiene como objeto social establecer vínculos entre el arte latinoamericano y Cuba. Esto no implica, apuntó, la aceptación directa de propuestas por parte de los noveles creadores cubanos. Asimismo, expresó que Casa está dispuesta a establecer diálogos con la AHS como viabilizadora de proyectos. La institución ha obtenido excelentes resultados en el mundo de la plástica, sobre todo en lo relacionado con el premio La Joven Estampa (de grabado), en el que la mayoría de los galardones han sido entregados a cubanos, jóvenes y del interior del país.
 |
Para Nelson Herrera, fundador de la Bienal de La Habana, el talento es el que abre el camino a los creadores y asegura que “no hay arte joven o arte de los jóvenes, pues el buen arte siempre va a ser arte, y eso es lo que importa”. El aprovechamiento que “los más nuevos” pueden hacer de las galerías en los municipios, es de vital importancia para la formación artística de cada uno, “no se puede correr si todavía no se ha aprendido a caminar”.
Por otra parte, Herrera aseguró que lo que funciona o debe hacerlo es lo novedoso, pues el arte debe ser constantemente renovador; solo así puede ser admirado el verdadero arte joven. Al referirse a los jóvenes participantes en la Muestra de Nuevos Realizadores, aseveró que existe mucho talento, pues en solo minutos han revolucionado el audiovisual cubano.
En relación con el audiovisual y la Muestra de Jóvenes Realizadores —uno de los puntos más evaluados en el panel dedicado a este tópico— estuvieron encaminadas las ideas de los presentes: en torno al desempeño del joven cubano en la producción y distribución de su material, así como el uso de espacios alternativos para la exhibición de estos y el reconocimiento de “varios públicos” dentro del “público joven”.
El director del Almacén de la Imagen, Reynaldo Pérez Labrada, expresó que a la Muestra de Jóvenes Realizadores asisten mayormente estudiantes del Instituto Superior de Arte (ISA) y de algunas facultades de la Universidad de La Habana, sin embargo, este tipo de espacio necesita también la presencia de otro tipo de juventud, lo que permitirá establecer la integración y el “diálogo” al que aludimos. Asimismo, dijo que tales aspiraciones no pueden alcanzarse si los propios realizadores no desarrollan estrategias de promoción para sus materiales.
El teatro tuvo su lugar en los debates, centrado en la búsqueda de una interpretación ante todo renovadora, capaz de definir lo que puede llegar a ser la creación escénica joven. En este sentido, los asistentes coincidieron en que para ello no necesariamente tiene que primar la corta edad, sino las nuevas maneras de decir y de expresar, consecuentes con los tiempos que corren.
En la Jornada, devenida espacio para el quehacer de jóvenes artistas del país, encontraron lugar presentaciones de libros entre los que pueden citarse Cementerio de elefantes, Jardín de Héroes y Novísimos; discos de cantautores como Eduardo Sosa, Fernando Bécquer y Leonardo García; muestra de audiovisuales; tardes animadas por conciertos de rock, rap, trova y música electroacústica. Las voces de diversas generaciones se mezclaron en lecturas de poesía a cargo de Roberto Fernández Retamar, Marilyn Bobes, César López, Oscar Cruz e Isaily Pérez.
El cierre del programa este viernes 23 incluyó la entrega de Becas y Premios, la actuación especial del grupo D’ Cámara, las palabras de clausura de Miguel Barnet, presidente de la UNEAC, y una presentación de la Trovuntivitis de Villa Clara, proyecto que ha irrumpido con fuerza dentro de la más reciente generación de trovadores cubanos.
|