Jornada por la Cultura Cubana
Tributo a los maestros
Por: Giovanni Fernández Valdés
Fotos: Kaloian
Con una inusitada participación de jóvenes, se presentaron este miércoles las Obras Completas del dramaturgo Abelardo Estorino y el conversatorio con el poeta Roberto Fernández Retamar en el Pabellón Cuba, como parte de la Jornadas por la Cultura Cubana que realiza la Asociación Hermanos Saíz.
En la Pérgola, Estorino observó el homenaje que le celebraran algunos de los nuevos dramaturgos del Instituto Superior de Arte (ISA), quienes catalogaron sus obras como “documentos históricos de una generación, que permiten tener una visión del cruce entre lo social y lo individual de una manera humorística y reflexiva”.
El autor de Morir del cuento y Premio Nacional de Teatro y Literatura se mostró asombrado por el festejo y reveló algunos de sus secretos a la hora de escribir: “No me gusta repetirme, porque si no ya sé lo que voy a hacer en el siguiente guión, por eso prefiero buscar siempre lo nuevo, lo diferente, creo que esa es una manera de lograr conformidad con lo que uno escribe”.
Sobre la importancia de los jóvenes en la sociedad y su relación con la AHS afirmó que “me gusta que los jóvenes se interesen por mi obra y que tomen de esta lo mejor y desechen lo que no les sirva para su quehacer. Por eso, esta institución existe, para que todo el tiempo se renueven las ideas y se pretenda formar un mundo nuevo”.
Asimismo, se lanzó la revista Tablas, en la cual se dedica el número al Premio Nacional de Teatro, Carlos Pérez Peña, quien se sintió emocionado porque los jóvenes fueran a disfrutar sus obras e incluso a verlo representar sus textos.
Pérez Peña, a pedido de los estudiantes del ISA, representó una de sus obras más reconocidas Como caña al viento, en la que tiene un momento de gran sensibilidad cuando musicaliza y canta poemas del gran poeta cubano Eliseo Diego.
Diálogo con Fernández Retamar
El Maestro de Juventudes Roberto Fernández Retamar tuvo un espacio para dialogar sobre su vida y obra con un público que colmó la Sala de Conferencias del Pabellón Cuba en el espacio conducido por la periodista Magda Resik.
Retamar, fundador de la Casa de las Américas junto a Haydeé Santamaría, confesó que su vida en la niñez estuvo marcada por la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial, por lo que siempre pensó que en el mundo primaba el pensamiento de izquierda, pero poco a poco se percató que no era así y que había que hacer algo para luchar por estas ideas.
Al hablar sobre las lecturas que lo influenciaron en su juventud, Fernández Retamar confesó que el impacto de los poemas de Julián del Casal y conocer a un familiar de José Martí le impulsaron a escribir, no solo poesía, sino reseñas sobre libros para revistas juveniles.
“Recuerdo – rememoró quien es uno de los iniciadores de la poesía coloquial en América Latina-, que mi primer texto Elegía como un himno lo imprimió Tomás Gutiérrez Alea, quien después fuera uno de los más importantes cineastas cubanos. Sin dudas, le dediqué mucho tiempo a la lectura, me hice asiduo al Quijote, de Cervantes; al Hamlet, de Shakeaspeare y al Fausto, de Goethe”.
Ante la pregunta de la moderadora y periodista Magda Resik de que definiera para él qué era la juventud, el Premio Nacional de Literatura aseveró que “es el momento en la vida en que como no se tiene pasado, se es muy exigente con las personas mayores que sí tienen uno, aunque hacen bien en ser exigentes, ese es el papel que les toca. También deben asumir un papel de obligada creación, están moralmente precisados a modificar el presente”.
Sobre la pertinencia de la AHS en la sociedad cubana el autor del poema Con mis dos manos afirmó que “estar en esta institución es una gran responsabilidad, soy optimista, creo que el mundo no va a destruirse que el hombre va a encontrar una salida y que siempre habrán Hermanos Saíz que transformen el mundo”. |