Los 23 de la AHS
COMENTARIO
Por: Yarimis Méndez Pupo
18 de octubre de 1986…Ese día, en el Encuentro Nacional de Jóvenes Escritores, Artistas y Técnicos de la Cultura, se fusionaron la Brigada Raúl Gómez García y la Brigada Hermanos Saíz para dar paso a la Asociación Hermanos Saiz, organización que desde entonces se propuso aunar a los jóvenes creadores de todo el país con el fin de estimular la creación artística.
Desde aquellos primeros tiempos se integraron a la Asociación escritores, artistas, intelectuales y promotores de hasta 35 años de edad. Hoy, cuando la organización comienza a avanzar por sus 23 años de vida, el nuevo aniversario supone una mayor madurez y responsabilidad para encauzar por buen camino la vanguardia artística cubana.
Para beneplácito de todos, la AHS cuenta desde ya con una nueva sede nacional: el Pabellón Cuba, llamada a convertirse en centro de referencia del arte y la cultura en la capital. Por lo pronto, toda esta semana se estarán presentando disímiles actividades de todas las manifestaciones del arte en homenaje al aniversario de la organización y a la jornada por la cultura nacional.
De la mano de las proyecciones audiovisuales, las muestras de artes plásticas y las conferencias de grandes intelectuales que tendrán lugar en el recinto; junto a las celebraciones en toda la Isla por tan importantes fechas; llegan también nuevos retos para quienes conforman la AHS. En conjunto deben formularse nuevas interrogantes y la buscar soluciones novedosas a las problemáticas de su membresía, que no son más que las del arte joven en su sentido más amplio.
¿Cómo alcanzar un mayor protagonismo en la defensa y promoción de los mejores valores de la cultura, en tiempos en que las propuestas del mercado encauzan a su modo las diversas manifestaciones artísticas? Es ese uno de los desafíos para los artistas que agrupa esta organización, quienes, conscientes de esa responsabilidad, tienen como dinámica cotidiana el ajetreo constante en la sede nacional y en las distintas casas del Joven Creador.
Hacia esa dirección centran su quehacer los jóvenes artistas, seguros de que les corresponde a ellos, como responsabilidad histórica, construir no solo los tiempos actuales, sino los cimientos de los que están por venir y, sobre todo, continuar la obra de quienes fundaron sus filas, pero desde sus propias exigencias y peculiaridades.
Para ello, durante todo el año los asociados organizan diversas actividades a lo largo y ancho del país: las Romerías de Mayo, el festival de trovadores Longina, el espacio audiovisual Almacén de la Imagen, el encuentro de poetas y escritores en los Juegos Florales, el evento internacional Caimán Rock, El Taller y Concurso Antonio LLoga in Memoriam; entre muchísimos otros espacios en los que la creación joven encuentra posibilidades para el intercambio y el debate.
La Asociación estimula así la confrontación y el diálogo inteligente entre sus miembros. Ese es su papel y a ello los convida cada nuevo aniversario, pues otro año de vida significa continuar transitando por ese camino infinito en el que nunca se termina de llegar a la meta.
En su cumpleaños 23, otros jóvenes ingresan a las filas de la AHS, inician su trayectoria por una organización que representa y aboga por sus intereses: los del músico, el investigador, el actor, el pintor, el realizador; creadores todos, que anhelan el diálogo permanente y constructivo y el vínculo con los centros gestores de la cultura para garantizar una mejor educación estética, artística y cívica; para forjar a las nuevas generaciones en sintonía con los supremos valores del arte. |