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Juan Padrón, un maestro de lo cubano…

Por: Lirians Gordillo Piña

Juan Padrón ha sido a lo largo de su carrera artística un creador prolífero. No obstante, la mayoría de los cubanos -de cualquier edad- le admiran por la creación de Elpidio Valdés, una serie de animados que ha pasado a ser parte fundamental de nuestra identidad nacional.

Establecer un diálogo cercano con importantes artistas, nos permite visualizar  su obra en ellos, acercarnos al ser humano, su historia y percepciones más íntimas. Por estos días la Asociación Hermanos Saiz (AHS) coordinó varios encuentros con protagonistas de nuestra cultura a quienes se les ha conferido la distinción Maestro de Juventudes. 

Uno de esos maestros (2007) es Juan Padrón -Premio Nacional de Cine-. Con él jóvenes, niños y adultos pudieron compartir la tarde del sábado en el Pabellón Cuba y así disfrutar de su cubanísimo sentido del humor, conocer anécdotas personales y compartir reflexiones sobre su trabajo.

Por su espontaneidad, vitalidad y actividad constante, Juan Padrón continúa siendo joven. Sobre esta fase de la vida opina: es una etapa que uno piensa va a durar para toda la vida. En mi caso fue un momento en el que trabajaba día y noche, no tenía ni sábados ni domingos. Fue una etapa muy intensa en la que yo quería hacer mucho cine e hice 8 películas en un año y es que gozaba mucho trabajando. Ahora tengo más experiencia, pero no tengo la misma energía.

Hoy considera el estudio como elemento fundamental para el desarrollo de una obra, por ello le recomienda a los jóvenes se superen puesdibujar bien no es suficiente. Siendo ya un realizador conocido, estudió licenciatura en Historia del Arte por curso para trabajadores, estudios que le abrieron una avenida de cosas por conocer”. Desde entonces el estudio y el interés por hacer cosas nuevas ha sido en él una constante, quizá por ello en estos momentos está comenzando a pintar con acrílico pues afirma: cuando uno no tiene nada que estudiar entonces si es viejo.

En el diálogo con el público, Elpidio Valdés fue un tema recurrente: su surgimiento, creación y pervivencia en las más jóvenes generaciones; su identidad particular -creada de manera estelar por la voz de Frank González-. El creador de Elpidio compartió con la audiencia lo importante que fue para concebir el personaje la búsqueda bibliográfica, las conversaciones con veteranos de la guerra y el trabajo con niños y niñas en encuentros realizados en zonas rurales y urbanas del país.

“Miren, en esos encuentros las niñas estaban alzadas porque decían que no habían mujeres en los primeros animados de Elpidio Valdés, yo les prometí que iba a poner mujeres. Y entonces los niños me decían, ¡no compadre, las mujeres se caen y hay que regresar a recogerlas! Y las niñas decían ¡no, las mambisas pelean igual que los hombres! Fueron una fuerza tan grande que ganaron, y ellas mismas fueron quienes me dieron las características de María Silvia.”

Elpidio es sin dudas un paradigma en la educación patriótica, esa que en muchas ocasiones parece sintética y no muestra una nación de figuras de mármol, lejanas, casi ajenas. Juan da la clave de una labor que llegue a niñas y niños: “En el trabajo con los niños lo principal es que se diviertan y entretengan; luego viene el teque, bueno, el teque no, porque el teque es antiestético y contrarrevolucionario, como lo dijera Portuondo, vendría entonces la enseñanza, el mensaje”.

Consciente de este valor para los infantes de hoy, Padrón pretende continuar la realización de las aventuras del mambí. La serie establecida como un clásico dentro de la animación cubana, volverá a la pantalla a partir del uso de nuevas tecnologías, siempre respondiendo a los principios iniciales y paradigmáticos de la estética de Juan Padrón.

En ese quehacer constante, el cineasta se encuentra preparando un corto titulado “Nikita chama boom”, ubicado en la crisis de los misiles de 1962, cuando, ante la posible guerra, las personas en ciudades y campos se dedican a hacer el amor. El corto está dedicado a quienes nacieron en 1963.  De igual manera, piensa continuar la saga de Vampiros, como dice él, volviendo a atrás, a los inicios, algo que me copió  Spielberg y George Lucas con La Guerra de las Galaxias”.

© Asociación Hermanos Saíz. 2009.