|
Los jóvenes premian a sus maestros
Por: Giovanni Fernández Valdés
Fotos: La Jiribilla
La Asociación Hermanos Saíz (AHS), organización de los jóvenes artistas cubanos, le concedieron el Premio Maestro de Juventudes a las destacadas figuras de la cultura Miguel Barnet y Roberto Fabelo, en la Sala Rubén Martínez Villena de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).
Luis Morlote, presidente de la AHS, afirmó que “este sencillo encuentro es ocasión para entregar el Premio, el mayor reconocimiento que los jóvenes artistas y escritores conceden por la obra de la vida a quienes son paradigma indiscutible por su legado”.
“Maestros han sido y son, aseveró Morlote, aunque no se detengan a pensarlo. Maestros son, porque, para quienes hemos tenido el privilegio de convivir con ellos desde generaciones posteriores, reconocemos en sus vidas y obras, además de indiscutible inspiración para las nuestras, a esos modelos de artistas comprometidos con su tiempo y con su país”.
Asimismo, resaltó la labor del pintor, dibujante e ilustrador Roberto Fabelo, al impartir clases en tres niveles de enseñanza, recibir por su trayectoria artística la Orden por la Cultura Nacional y la Medalla Alejo Carpentier y contar con más de un centenar de exposiciones personales y colectivas.
Acerca de la vida y obra de Barnet, el presidente de la AHS elogió la importancia para la literatura nacional e internacional de la novela Biografía de un cimarrón. Además, este autor ha merecido la Distinción por la Cultura Nacional, la Medalla Alejo Carpentier, la Orden Félix Varela de Primer Grado y el Premio Nacional de Literatura obtenido en 1994.
Luis Morlote comentó que ambas “poéticas extraordinariamente sólidas, sustentadas en los más altos valores éticos de nuestra nación, ofrecen estos dos hombres a las nuevas y futuras generaciones. Es su quehacer un muy peculiar testimonio de lo que somos y aspiramos a ser en esta Isla revolucionaria, insurgente y siempre emancipada de la que pintan “el fondo retador”.
El presidente de la UNEAC en sus palabras de agradecimiento planteó que “lo único que les puedo recomendar a los jóvenes es que se reúnan con las personas no tan jóvenes, un poquito, de vez en cuando”.
El poeta y narrador explicó la importancia que tuvieron en su juventud la ayuda de Fernando Ortiz, Argeliers León y María Teresa Linares, que le permitieron comprender su pasado porque “¿de qué se alimenta el presente?, se alimenta del pasado y también de los sueños hacia el futuro, el presente es lo más importante. A veces los jóvenes piensan que el presente es lo único que existe en sus vidas, y hay que estudiar la historia y ver cuántas personas nos han dejado un tesoro con su obra, un legado que nos ayuda a vivir, a guiarnos y a cometer menos errores, y a ser más consecuentes con nosotros mismos y hasta con nuestras propias y egoístas aspiraciones”.
Barnet reveló que por conmemorarse el 28 de enero el nacimiento del Héroe Nacional José Martí y coincidentemente el de Fabelo y él “es una alegría tremenda, desde hace unos años para acá, celebrarlo juntos, aunque yo le llevo unos diez años luz. Los japoneses tienen una filosofía interesante —aunque yo soy más lucumí que otra cosa— en las obras está la luz y también en la distancia; en el tiempo está presente la cercanía, y creo que aunque estamos a diez años luz, estamos más cerca cada vez porque tenemos mucha afinidad en nuestras fantasías, en nuestros sueños, en nuestra firmeza. Creo que es un privilegio tanto para Fabelo, como para mí que estén ustedes aquí y que esté la Asociación Hermanos Saíz entregándonos esta Distinción Maestro de Juventudes”.
Sobre El Apóstol, Miguel Barnet aseguró que “no sabía que me iban a regalar esta obra tan bella de Kamil sobre Martí, y que me honra mucho como a todos ustedes, porque Martí está siempre con nosotros”.
Roberto Fabelo, por su parte, confesó que cuando el Ministro de Cultura Abel Prieto le transmitió la noticia le había causado una enorme sorpresa “y le dije…“pero ¿cómo…si yo soy alumno de juventudes?”, pero para nada eso significa que no vea en toda la precedencia que nos acompaña, es decir, en todo el maravilloso sedimento que hay en nuestra cultura, en nuestra historia, en todos los hombres que han creado en esta tierra, pues son desde luego la gran fuente de la que he bebido y los que también me han enseñado a mirar hacia los jóvenes”.
Sobre su manera peculiar de crear rostros y cuerpos afirmó que “para mí es muy importante el alimentar la curiosidad, la curiosidad por el nuevo conocimiento, por las nuevas visiones, una mirada que desde luego alimentamos con todos los ingredientes y con todas las sustancias que forman parte de nuestra vida, con todas las sustancias: las dulces y las amargas”.
Fabelo enfatizó en que “todavía me siento joven para este premio, y espero que sea augurio de que queda mucho por hacer, lo veo como una suerte de ángel que me acompaña, un ángel joven. Espero seguir siendo un creador en esta tierra”.
Artículos relacionados:
Luis Morlote: Breve elogio a Barnet y Fabelo
Miguel Barnet: Mi alegría mayor es estar aquí en Cuba
Roberto Fabelo: Espero seguir siendo un creador en esta tierra |