Ángel de la Jiribilla para Alfredo Guevara
Por: Yadier Iglesias
Foto: Dayana Rosquete Toledo
El destacado cineasta e intelectual cubano Alfredo Guevara recibió el pasado viernes, en el Pabellón Cuba, el Ángel de la Jiribilla, máximo reconocimiento que otorga la revista cultural La Jiribilla a intelectuales cubanos, que con el ejercicio de su labor han contribuido a impulsar los valores de la cultura nacional.
En el Salón de Encuentros se dieron cita amigos y seguidores del homenajeado. Abel Prieto Jiménez, ministro de Cultura; Miguel Barnet, presidente de la UNEAC, y Luis Morlote Rivas, presidente de la Asociación Hermanos Saíz, fueron algunos de los tantos convidados.
Antes de pronunciarse palabra alguna, la voz de Eduardo Sosa, compositor e intérprete, se alzó con La bayamesa, cubanísima canción cuya letra original pertenece a Céspedes, Fornaris y Castillo Moreno. De esta forma se dio inicio a lo que sería el último de los encuentros del verano.
Según la opinión del propio músico, Guevara es un hombre por quien siente gran admiración y respeto y, le resultó muy difícil elegir la melodía para la ocasión, hasta que se decidió por la que está considerada como la primera canción de la trova cubana.
Con una breve intervención, Magda Resik, periodista y moderadora de los espacios Encuentro con…, introdujo a unos de los destacados escritores de las letras cubanas en el siglo XX, el poeta, ensayista, narrador y Premio Nacional de Literatura, Roberto Fernández Retamar, el cual tuvo a su encargo las palabras de elogio.
“Siento satisfacción por mi amistad con Alfredo. Recuerdo después de tantos años, el día que nos conocimos: el 27 de noviembre de 1947. Escuchaba la radio cuando un tal Guevara, presidente de la FEU de los estudiantes de Filosofía y Letras, pronunciaba un emotivo discurso. Sus palabras me empujaron hasta el Alma Mater. Todavía hoy tengo esa deuda con él, que he tratado de pagarle por más de 60 años”, suscribió.
El también presidente de Casa de las Américas destacó el respeto que Alfredo inspiraba. “Se había convertido en una figura espiritual. Era como el Mella de nuestra generación. Recuerdo que un profesor de psicología me dijo en una ocasión que el presidente de la FEU llegaría a ser el vicepresidente del país”, afirmó Retamar.
“La figura iluminada por todos luego se inclinó por el cine. Fue el mismo Fidel quien lo autorizó a que creara en 1959 el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC). Posteriormente, la Institución se convirtió en el centro más importante de trabajo político y cultural del país. Finalmente, se le asignaría el cargo de presidente del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, fuente fructífera de afirmación intelectual”, remarcó.
A Alfredo Guevara se le entregó, de manos de su autor, el artista de la plástica Jorge Luis Fariñas, el Ángel de la Jiribilla, obra inspirada en aquel diablillo de la ubicuidad creado por el escritor José Lezama Lima.
El homenajeado recibió el obsequio acompañado de enérgicas palmadas del público y, pronunció una breve aclaración. “Hoy lo único que me interesan son los jóvenes, porque Martí lo dijo: ‘el futuro son los jóvenes’. Nunca ha sido más claro para nuestro país que son ellos los que importan”, sentenció Guevara.
El Ángel de la Jiribilla se entrega anualmente y, le ha sido concedida al cantautor Silvio Rodríguez, a la periodista Marta Rojas y al poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar, entre otras personalidades. |