 Un Té de jazmín con sabor a mujer
Por: Antonio López Sánchez
Un proyecto que recién aparece en la escena sonora habanera trae consigo interesantes perspectivas. Pero antes, hagamos un poco de historia. Dentro de la banda acompañante del trovador Gerardo Alfonso, hay cuatro muchachas, todas instrumentistas y cantantes. Dicho así y a sabiendas de que la participación femenina en nuestra música casi ya no es noticia, por lo abundante, parece que descubrimos la ancestral agua tibia. Sin embargo, donde empieza en verdad la noticia es en esta línea. Esas cuatro muchachas, además del trabajo habitual con el trovador, han armado un proyecto musical alternativo dentro de la propia banda, llamado Té de jazmín.
En una de las presentaciones de este grupo musical femenino en una peña capitalina que, bajo el nombre Trillos urbanos, capitanea el propio Gerardo en el Centro Cultural Cinematográfico Fresa y Chocolate, pudimos informarnos un poco sobre sus historias. En conversación con Nidia Crespo Pozo, bajista, cantante y directora del proyecto Té de jazmín, vamos revelando la génesis, los presentes y algo de los futuros del grupo.
“La idea inicial siempre partió de Gerardo Alfonso, y viene de la intención de desglosar un poco la banda en un subgrupo. Como Gerardo tiene tantas canciones, pues hemos comenzado rescatando un poco una serie de temas que ya él no canta, porque son muchos, algunos inéditos, y bueno, porque tiene que defender su material nuevo. Eso nos da una posibilidad muy buena para desarrollarnos como artistas integrales, más allá de todo lo que se aprende en la escuela. Para no hacer solo lo que estudiaste”.
Demos un espacio para enunciar la nómina de este sonoro Té, antes de seguir conversando con Nidia. Además de la directora, que canta y toca el bajo, como ya dijimos, el grupo lo integran Leidy Laura Valdés, guitarra eléctrica y laúd; Anay Sánchez Pozuelo, clarinete y saxo, y Jessica Menéndez Núñez, guitarra clásica y piano. Añadimos además, que todas cantan como solistas algunos temas e intervienen en los coros.
“A mí me encanta cantar, a las demás muchachas a lo mejor no tanto; pero este trabajo nos regala la oportunidad de encontrar en tu interior una chispa, un algo que desarrollar. Y al final termina por gustarte. De hecho, ha terminado por gustarle a todas. Esa es una muy buena oportunidad de sabernos artistas, pues cuando eres un músico acompañante, no porque el serlo no implique seriedad o no sea bueno, pero te quedas sólo ahí. Una vez que asumes cantar, llevar tú la cara de un tema en el escenario, es algo que implica mayor responsabilidad, es un peso doble. Un reto. Y así creces”.
Salvo formatos creados puntualmente, pensemos en las orquestas populares bailables o algunos coros vocales, no son tan abundantes los formatos femeninos. ¿Fue una casualidad?
“Pienso que Gerardo nos escogió para darnos un incentivo. Para que fuéramos nosotras, además del trabajo en la banda, por nosotras mismas. Por supuesto, todo partió del momento en que él armó su grupo, en función de sus intereses y de su obra, pero alentarnos a hacer este trabajo, más por nuestra cuenta, es un gesto muy bonito y dice mucho de él.”
Por lo pronto, no olvidar que todavía esta florida infusión musical da sus primeros pasos, sólo hacen material salido de la firma de Gerardo Alfonso. Pero casi todas tienen intereses propios, composiciones que les rondan para hoy o para un futuro. ¿Tendría Té de jazmín, obras propias también en su repertorio? Nidia amplía:
“Por mi parte sí. Quiero hacer mis obras también. Yo hice muchas cosas en papeles que se olvidaron, que se perdieron de la adolescencia para acá y ahora mismo me quedaron sólo tres o cuatro temas. Quisiera madurar algunos otros y llevarlos a la banda. Pero, por lo pronto, estamos sólo haciendo temas de Gerardo. Hay muchas canciones inéditas, que nunca él canta; hay canciones que vienen muy bien con las voces, con los timbres de nosotras. Por supuesto que si a cualquiera de nosotras se nos ocurre componer, Gerardo nos lo permitiría hacer, claro está, incluso hasta algunas cosas de otros compositores. Pero, bueno, por ahora nos mantenemos haciendo su obra.”
Ese rescate de la obra del trovador: ¿Incluye sus arreglos originales o Té de jazmín hace sus propias versiones?
“Hasta ahora tenemos cuatro temas montados para cada una. Esos llevan el cuño y el sello de Gerardo, y casi todos tenían arreglos preconcebidos. Pero, por ejemplo, Leidy Laura, que es una persona de mucha fuerza y tremenda energía al tocar, se nos ha parado y ha dicho: ‘mira, eso no me gusta así’, y hasta que no se encamina como ella cree que debe sonar, como lo tiene en la cabeza, pues se va moviendo un poco. Y eso nos mueve también a las demás. Y no es que no se quiera hacer el arreglo que el autor concibió, ni que haya que hacerlo de modo estricto, es que el propio autor respeta nuestras opiniones. Estamos abiertas todas a que los arreglos funcionen lo más cómodo posible, así es un disfrute general. Gerardo está muy conforme en que nosotras nos sintamos contentas con lo que hacemos. Es verdad que son sus temas, pero quien los defiende es Té de jazmín, por lo tanto es Té de jazmín quien tiene que sentirse cómodo sobre la escena”.
De momento, ya estas muchachas están preparando un concierto. La directora nos adelanta algunos de los ingredientes del plato musical que se cocina para esa presentación.
“Bueno, mis temas serían los mismos, aunque pienso montar uno o dos más. Las muchachas también tienen canciones nuevas. Pero en general pensamos mostrar el trabajo que ya tenemos hecho hasta ahora. Por supuesto, siempre habrá alguna que otra sorpresa, pues hay que complacer al público que vaya a vernos, y no hacer siempre lo mismo, claro. No es justo repetirle lo mismo al público. Tal vez hagamos algunos temas con Gerardo, a dúo y a trío. Posiblemente haya un par de cosas instrumentales, pienso que es una idea novedosa, espero que le guste a quien vaya a vernos”.
A propósito de esta respuesta, una interesante vertiente es que cada muchacha de esta banda tiene capacidades e intenciones creativas para asumir temas instrumentales e, incluso, para componerlos. ¿Podría verse algo así en ese anunciado concierto? Nidia responde:
“Todas quieren hacer cosas nuevas, todas tienen ideas frescas. Eso aporta vida, le da aire al espectáculo. Y si ellas hacen cosas nuevas, pues yo no me quedo atrás y haré algo nuevo también”.
Para terminar, montada la directora en la máquina de los sueños, nos vamos por un instante al futuro. ¿Adónde podría llegar el sabor de Té de jazmín?
“Eso depende de muchas cosas, de la aceptación del público ante todo, de que no cambie la energía que ahora fluye, porque hace falta que todas sigamos compenetradas. Se viven tiempos muy difíciles, las personas tienen necesidades que no se cubrirán en largo tiempo, y eso atenta contra la integración de cualquier grupo musical, como nos ha dicho Gerardo. Es muy difícil ahora mismo vivir sólo para y por la música, aunque lo intentamos. Si lográramos que fuera así, pues nuestro futuro podría ser de años, por no decirte siglos. Depende del público, y sobre todo de que nuestras ideas sigan compenetradas y nos mantengamos unidas. A lo mejor baja un milagro, como dice la canción de Varela, y tenemos la suerte de que al público le guste, venga una gira y dispare este Té de jazmín a todas partes”.
Por lo pronto esperemos la próxima fecha de este anunciado concierto, posiblemente para el venidero mes de septiembre. Será sin dudas, una buena ocasión para degustar el sabor musical de un Té de jazmín, bien cocinado en femenino. |