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| Más de dos mil espectadores, puestos de pie, como muy pocas veces en el Centro de Arte Conexus, ovacionaron al maestro Frank Fernández. |
Frank Fernández
“Todo artista es en sí mismo un educador”
ENTREVISTA
Por: Jorge Rivas Rodríguez
Hace pocas semanas, el maestro Frank Fernández viajó, acompañado de su esposa Alina Neira (cellista) y sus hijos Liana (pianista) y Frank Ernesto (oboísta), hacia la ciudad de Regina, ubicada en la provincia de Saskatchewan, en el sur canadiense. Allí protagonizaron un memorable encuentro con otra prestigiosa figura internacional, Jack Semple, quien también subió al escenario acompañado de su mujer, Tara (flautista), y sus descendientes Kaitlyn (bajista y cantante), Keiran (baterista, guitarrista y vocalista) y Zenaya (intérprete), quienes son conocidos en ese país como La Semple Family Band.
“El maestro Frank Fernández condujo a las dos familias de músicos
en una hermosa exhibición de talento…Una velada formidable, llena de una amplia gama de sonidos de diez talentosos artistas -de Cuba y Canadá- donde Fernández es conocido por su gran prestigio”, subraya el diario canadiense Leader-Post, luego del gran concierto efectuado por el célebre músico cubano en el Centro de Arte Conexus, espectáculo que impresionó a un exigente auditorio de más de dos mil personas, las cuales ovacionaron “la rica diversidad del talento exhibido durante más de tres horas de música”.
Inmerso en la compleja organización de su concierto dedicado a todos los que aman la paz y en pro de la liberación de los Cinco, realizado con extraordinario éxito el pasado 25 de septiembre, en la Basílica Menor del Convento de San Francisco de Asís, Fernández dedicó unos minutos de su saturada agenda de trabajo para dialogar con este reportero sobre la trascendencia de su presentación en Canadá. Esta remembranza evidentemente le llena de gozo y él la califica como uno de los momentos más emocionantes en su prolífica carrera artística, elogiada en más de 36 países de todos los continentes.
Al referirse a su reciente estancia en ese país, el afamado pianista dijo: “antes del emotivo concierto en la lujosa sala del Conexus Center, tuve tres o cuatro actuaciones pequeñas dedicadas en uno de los casos a estudiantes del Bachillerato de una importante escuela con una cátedra de educación artística muy sólida, donde, después de la actuación, los alumnos tuvieron la oportunidad de dialogar con los artistas que habíamos participado y nos halagaron con sus preguntas inteligentes y llenas de admiración; en otros casos tocamos para los patrocinadores de la música clásica y fundamentalmente para Jacqi Shumiatcher y Doris Knight”.
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| “Mientras más doy, más recibo y más se agranda el sueño”, dijo el prestigioso músico cubano. En la foto, un instante de su concierto en la ciudad canadiense de Regina. |
El mencionado artículo del Leader-Post, reseñó así el espectáculo: “Con Frank Fernández, el público enloqueció en un estallido de aplausos al finalizar sus primeras tres obras para piano. Comenzó con su versión del Ave María, de Franz Schubert, luego interpretó el Preludio 4 Op. 28 y la Fantasía Impromptu, de Federico Chopin, y por último, pero no por eso menos importante, una de sus 650 composiciones: la impresionante obra Suite para dos pianos”.
Como muy pocas veces, el exigente público asiduo al Conexus Center se puso de pie: “Recibí una ovación donde el teatro repleto, hasta los balcones, no sólo se paró a aplaudir, sino que gritaba expresiones de júbilo y admiración”, recordó el músico.
“Creo que fue un reto el encuentro con Jack Semple, pero también es justo reconocer que ese gran guitarrista y cantante canadiense también se esforzó al máximo por estrechar las distancias habituales entre los diferentes géneros musicales. Así yo toqué música pop, rock, con algunos elementos del jazz, sin ser mi especialidad y Jack participó en obras compuestas por mí, por Ernesto Lecuona e incluso hicimos una obra de Bach. Lo más asombroso fue cómo el público aplaudió tanto a Schubert, Chopin, como a Leonard Cohen o la famosa canción Over the Rainbow (Sobre el arcoiris), considerada como la más trascendente de todas las canciones compuestas para el cine. Por supuesto que todos salimos mejores músicos y mejores personas que antes del concierto”, dijo Fernández .
Maestro , ¿cómo surgió la idea de realizar este encuentro inter-familiar de músicos cultivadores de diferentes estilos en la ciudad de Regina, famosa por su arte y que fuera declarada en el 2004 capital cultural de Canadá?
“Aunque no es común, han existido experiencias de la unión de dos familias de músicos encabezados por personas reconocidas internacionalmente. La idea surgió en una anterior visita mía a Canadá donde compartí con Jack Semple en la casa de Karl Fix, amigo y verdadero gestor y organizador de este encuentro. A pesar de que Karl es un extraordinario patrocinador de rugby, según sus propias palabras, “nunca me había interesado por un concierto de música clásica, hasta que escuché a Frank Fernández”.
Su primer encuentro con el público cubano después de su éxito en Canadá fue el concierto del pasado 25 de septiembre, donde se combina el buen arte con grandes motivaciones ¿Cómo lo valora?
“Aunque la fecha estaba programada con antelación y habíamos decidido las obras entre el maestro Enrique Pérez Mesa y yo, la decisión de dedicar el concierto a la paz y a la liberación de los Cinco estuvo motivada, en parte, por mi encuentro con Fidel en la Asamblea Nacional, donde con esa visión infinita que lo caracteriza, señaló la urgencia de que todos los seres humanos decentes, luchemos cada uno con sus propias armas por hacer conciencia de que más allá de toda posición política e ideológica, lo más importante es evitar una conflagración nuclear, en la que no habrán ni vencedores ni vencidos, porque estamos poniendo en riesgo la supervivencia de la especie humana.
“Por otra parte, expresar a través de la música nuestra solidaridad con nuestros hermanos Gerardo, René, Antonio, Fernando y Ramón, que siempre será un acto pequeño comparado con la actitud desinteresada, valiente y revolucionaria que los ha llevado a ese injusto encarcelamiento, porque su misión es tan importante para la paz y la protección de nuestro país, que más que presos deberían estar condecorados con el Premio Nobel de la Paz”.
Durante más de medio siglo ha sido reconocida la labor de Frank Fernández en la producción conjunta de espectáculos, grabaciones y todo tipo de proyecto relacionado con la promoción cultural, en los que se fusionan -a la altura de su calidad artística- diferentes manifestaciones del arte y la cultura, tales como la Nueva Trova, la música popular bailable, el cine, el video-arte, la televisión y las artes plásticas.
Amén de sus múltiples compromisos profesionales, tanto nacionales como internacionales, ¿por qué su interés por acometer, conjuntamente, tantos proyectos en los que convergen disímiles expresiones del arte y la cultura?
“Considero que todo artista es en sí mismo un educador y que tiene la responsabilidad de tratar de ayudar a desarrollar el buen gusto en todo el público que lo aprecie y admire, por eso me nutro y aprendo ayudando a promover no sólo la música, sino también otras especialidades de la cultura artística.
“Cuando la crítica rusa me calificó como “el creador de la escuela de piano contemporánea en Cuba”, o cuando Sara, Silvio o Amaury me agradecen mis colaboraciones al Movimiento de la Nueva Trova, y Adalberto (Ávarez) y Pancho Amat me mencionan como promotor de la mejor tradición trovadoresca y de música bailable, y sobre todo, cuando un hombre o una mujer del pueblo me saluda, orgulloso de saberme en Cuba y para Cuba, me multiplico en fuerza y alegría para seguir el camino que escogí hace más de 50 años. Son muchos los ‘molinos de viento’, pero mientras más doy, más recibo y más se agranda el sueño”. |