Otra puerta para la cultura
ENTREVISTA
Por: Helen Hernández Hormilla
El próximo 4 de septiembre el Parque Martí, sito en G y Malecón, en el Vedado capitalino, abrirá su espacio a la primera edición del Festival Proposiciones. Esta fiesta de las artes, auspiciada por la institución PM Records y el Instituto Cubano de la Música, pretende reunir a creadores de diferentes manifestaciones en un espacio multicultural bajo el lema Por un planeta vivo.
Además de los talleres, conciertos e intervenciones artísticas de todo tipo que tendrán lugar ese día, Proposiciones ha gestado una interesante campaña de comunicación con el propósito de dotar de identidad visual y sonora al evento. Talentosos creadores del diseño y la música en Cuba se encuentran involucrados en esta idea, con la intención de proponer un arte y una cultura con la capacidad de ser inclusivos, respetuosos de la diversidad humana y de la naturaleza, defensores de la paz y la solidaridad, y que apueste por la interacción consciente de los seres humanos con su comunidad.
David Vega tuvo a su cargo la realización del tema musical del Festival, obra del género electrónico que versiona uno de los temas antológicos del trovador Pablo Milanés.
Vega comenzó a realizar música experimental con sonido ambiente en 2004, hasta que un año después fundó, junto a Youri Mendoza, el grupo CTRL Z, que fusiona la música electrónica con géneros poco conocidos. Como parte de este proyecto, el joven ha compuesto bandas sonoras para cine, entre ellas la del filme Smoke Factory, nominada a mejor película extranjera en el festival The Heart Of England International Film Festival 2008, y Decathexis, por el cual recibió una mención a mejor sonido en la Muestra de Nuevos Realizadores del Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos. En la actualidad, se encuentra trabajando en la realización de un nuevo videoclip para CTRL Z, y en el diseño sonoro de dos cortos audiovisuales.
El artista dice sentirse conforme con la integración de su música al audiovisual del Festival y comentó sobre la acertada concepción de la campaña, que apoya en distintos formatos la imagen del evento.
“Este Festival puede ser algo muy importante, sobre todo para que aquellos músicos que no son muy conocidos, tengan una oportunidad de tocar en un lugar donde muchos los van a ver; una proposición distinta para el público que ayude al entendimiento de este con nuevas propuestas. Algo para divertirse y pasarla bien, que también es importante”, opinó.
El tema del Festival parte de una canción de Pablo Milanés. ¿Qué conceptos seguiste para hacerla más contemporánea y, a la vez, respetar su esencia?
“Realmente yo traté de hacer una nueva versión de la canción de Pablo, algo así como una apropiación. Se hacía un poco difícil realizar un remix respetando su tiempo o aire, y que a su vez dialogara con la juventud de ahora y no quedara solo en un tema más para una pista de baile. La música que he creado ha sido generalmente con un fin audiovisual, y por eso se aleja de lo comercial. Creo que el punto más importante para hacer este tema fue buscar el diálogo entre mi música y la que oyen los jóvenes cuando van a pasar la noche a un club. La solución es el equilibrio”.
¿Te habías acercado con anterioridad a la obra de Pablo?
“Mis padres lo escuchaban mucho, como también hacían con Leo Brouwer, Irakere, y toda la generación del Movimiento de la Nueva Trova. Aunque estos que mencioné no tengan que ver con el movimiento, estaban ahí igualmente y se escuchaban mucho, junto con Pablo Milanés”.
En la actualidad, la música electrónica ha tenido cierto auge pero, ¿cuáles son los verdaderos espacios que encuentra en Cuba?
“No creo que la música electrónica en nuestro país salga de los clubs (de los pocos clubs donde, con mucho trabajo, le dan espacio a algunos Djs), y de algunos eventos que se hacen a cada rato en nuestra Habana”.
¿Piensas que existe un desarrollo de este tipo de propuestas en la Isla? ¿Qué faltaría?
“Sí creo que existe un desarrollo de este tipo de música, con más entendimiento de parte del propio público, que es lo más importante; y con un buen tiempo también. Nadie de los que hace música electrónica en la Isla gana dinero por ello de una forma normal, a no ser que pongas música de noche en un club; pero no tu música, y si la pones, a nadie le importa. No vendes tu música o, por lo menos, no existe una forma de hacerlo.
“Para que en Cuba se desarrolle esta corriente, primero la gente debe comprender que música electrónica no es solo lo que te pone un DJ en un club. Tiene que haber un desarrollo cultural en las mentes de las personas; eso es lo más importante y difícil de lograr. Después está Internet. La música en general, y sobre todo la electrónica, se vende en la Red, allí se compran samplers y timbres digitales. Ya que no existe manera viable de vivir de tu obra, debiéramos tener al menos la posibilidad de darle promoción por la red de redes y que el que la quiera, la descargue desde cualquier lugar del mundo. La falta de esta vía es un obstáculo para cualquier apertura cultural”.
Trabajas como productor musical, pero también eres compositor. ¿Qué tipo de propuestas musicales desarrollas?
“Casi siempre que me siento a hacer un tema, me dejo llevar por la melodía que pueda tener en mente. Tengo un proyecto de música electrónica junto a Youri Mendoza. No nos encasillamos en un género específico, podría ser techno, industrial, rave, trip hop, downtempo... Fusionamos mucho con la música cubana en cuanto a concepto, es decir, los ritmos, los tiempos…, pero con sonoridad digital”.
¿Cuáles son tus expectativas con respecto al Festival Proposiciones?
Es una nueva propuesta para la juventud que permite darle un poco de valor a mucha gente que hace buena música y no se conocen mucho, una oportunidad para esos creadores. Pienso que puede ser algo muy importante en este contexto y que puede funcionar como llave para una nueva apertura cultural en la Isla. |