 Los 25 años de la AHS y la música joven en el occidente cubano
Por: Manuel Santín Valdés
Hace ya un lustro intenté una aproximación al devenir de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en la más occidental de las provincias cubanas, a tono con diversas aristas dentro del fenómeno de la creación joven insular y saludando los veinte años de esta organización. El tiempo ha pasado y por estos días un nuevo aniversario se ha estado celebrando, por lo que he considerado útil hacerles un recuento de una serie de hechos y experiencias generadas en Pinar del Río en todo este período, y relacionadas con la música propiamente en sí o con otras manifestaciones artísticas vinculadas a ella. Y todo ello apelando a mis propias experiencias como cronista, investigador o simple espectador de lo ocurrido, debido a la no existencia en la provincia de materiales bibliográficos que hayan registrado con sistematicidad lo sucedido.
Aun recuerdo perfectamente cuando fue creada la AHS en aquellos míticos y prósperos años ochenta. Mirando esa época con la perspectiva del tiempo pasado y apelando a la memoria como único recurso, no creo que en esos iniciales años de bonanza económica, hayan existido resultados palpables de la organización en nuestra provincia. Increíblemente, los tiempos que vendrían, duros, difíciles y oscuros, marcarían un despegue paulatino de algunas propuestas y proyectos en los cuales la Asociación estuvo presente.
Mucho se ha escrito sobre los noventa, pero tratando de concentrarnos en la propia vida de la AHS relacionada con las temáticas musicales, soy de la opinión que una de las figuras que primero despuntó dentro de la promoción de novísimos creadores fue la cantautora Yamira Díaz, del mismo modo que uno de los hechos que comenzó a mostrar la cara de la organización dentro de la movida cultural vueltabajera fue la realización del Festival Nacional Pinar Rock, a partir de 1996. En el caso de Yamira, desde fines de los años ochenta, vinculada a una parte de sus colegas de promoción en conciertos y presentaciones colectivas, había obtenido reconocimientos en festivales nacionales como autora de temas musicales para documentales y obras teatrales, además de llevar adelante la Peña La Majagua junto al escritor Nelson Simón, y ser seleccionada como la artista más destacada del festival Los Días de la Música en 1994; y a su vez, como Proyecto Nacional de la propia AHS, desarrollando posteriormente una trayectoria artística con méritos, discos grabados y espacios promocionales como la peña Trovazo, el proyecto Arte para niños, entre otros, que la mantienen hasta nuestros días como una de las figuras más notables en la cultura territorial.
El Festival Pinar Rock por su parte, surgió como un proyecto de la agrupación Tendencia a partir de 1996, cuando comenzó en la ciudad la celebración de un festival nacional de rock que se ha mantenido vivo contra viento y marea durante dieciséis años consecutivos , posibilitando la presentación en nuestra provincia de lo mejor del género en Cuba y convirtiéndose con el paso de los años en el certamen de rock más longevo y sistemático de todo el país; lo cual se ha consolidado con otro evento de características similares, el festival Rey Metal, también con carácter nacional y desde el año 2001.
Al carecer la AHS pinareña de un local propio durante los noventa, ideal para cuestiones organizativas de la membresía y para generar propuestas artísticas con sistematicidad, varios lugares de la ciudad sirvieron de marco para una serie de manifestaciones, proyectos y presentaciones muy conectadas con los principios creativos que regían y rigen la creación joven cubana. Repasando los escenarios utilizados, con mayor frecuencia para conciertos en la capital del occidente cubano, tendríamos que citar al Teatro Pedro Saidén, la Casa de la Trova (a la postre convertida en la Casa de la Música), los cines La Edad de Oro y Praga, el Centro Provincial de Artes Visuales, la Casa de la Cultura Pedro Junco, la UNEAC, el café-concierto La Piscuala, el Museo de Historia, el Centro Hermanos Loynaz y la sala de teatro La Barraca; pero fundamentalmente la Disco Pista Rita, donde los creadores encontraron un espacio fijo para hacer realidad todos sus proyectos. Festivales nacionales como los ya citados Pinar Rock y Rey Metal, el Pinar Hip-Hop, conciertos y galas artísticas, o simplemente peñas con música grabada como Rockoteca, Clásicos del Rock y Disco Moña, son ejemplos palpables de este recinto y su relación con la música hecha por los creadores que habitan en la zona más occidental de Cuba.
Obviamente, la inauguración de la Casa del Joven Creador en Junio del año 2001 posibilitó también que diversos espacios promocionales comenzaran a cobrar vida e insuflaran nuevos aires a los creadores locales. Peñas como Trova y rollo, Señales de peligro, La Ilusión conectada, La Casa del trompo, Rock.com y Electro - Casa, donde se han visto involucrados músicos, escritores y promotores, así como muestras de vídeo y sistemáticas exposiciones de artes plásticas, descargas trovadorescas (figuras como Víctor Quiñones, ganador del Premio Cubadisco en 2006, Jordi Toledo, Fulano D´Tal y la propia Yamira Díaz, por citar los nombres más relevantes), a la par de presentaciones de proyectos como DanzAire y el grupo humorístico Esparadrapo (los que más se han acercado entre nosotros a las propuestas musicales), han aportado dosis de un arte diferente a la vida cultural vueltabajera, donde tendría que mencionar además el Encuentro Nacional De tal Trova…, también con la participación de lo mejor de la joven trova cubana de estos años.
Quisiera añadir que ya en el nuevo milenio, algunos espacios en otras instituciones han contado con el protagonismo de varios creadores vinculados a la Asociación. Ejemplos como El patio de la poesía, Café entre dos o las propuestas del MAPRI (Museo de Arte de Pinar del Río), inaugurado en el año 2001, y las diferentes peñas que existen actualmente en la Casa de Promociones Musicales La Sitiera, también deben verse relacionados con la vida cultural generada por la AHS en la ciudad.
Por otro lado, es justo mencionar otros proyectos y agrupaciones practicantes de diversas modalidades musicales que también han tenido una vida activa en el período analizado. El Cuarteto de Saxofones Arsis, anfitriones de la peña Música en Concierto y con varios lauros alcanzados (Premios D’Arte y Cubaneo, además de ser Proyecto Nacional de la AHS); así como la trovadora Miriela Mijares, el instrumentista Liván Labrador, los proyectos Tendencia Desconectado y A.E.I.O.U., el cuarteto Vocal Universo, y grupos como Vueltabajo, Trébol, Estilo Propio y el Coro Polifónico Provincial, pueden citarse como representativos de la movida alternativa local; además de que otras experiencias perfectamente relacionadas con la música también han aportado lo suyo a la historia cultural de la ciudad en las últimos años, como los grupos de modas Siluetas (de notable repercusión en la vida citadina a mediados de los noventa), Collage, Avance y En Talla, y las expo-performances Huella Eterna, de Michael Fuentes, y Plegaria Freudiana, de Roberto Caveda, por citar solo algunos de los ejemplos más notables.
Dentro de la temática propiamente musical, el hip-hop y el rock son los géneros que desde mi punto de vista mayor interacción han logrado con el entorno local en estas dos décadas. Respecto al primero, se percibe una revitalización en los últimos tiempos, a pesar de la irrupción mediática del reguetón, aunque hasta el momento los grupos locales no están tan permeados por la irrupción de esta «moda». Agrupaciones como Tentación III, Barrio Cubano, Amenaza 2, Mezcla Perfecta y Zona 4, entre otras, marcaron desde un comienzo la presencia de los raperos vueltabajeros; en tanto más recientemente han proliferado propuestas como las de Dos Veces Yo, Los Compinches, Elieser Acosta, Los Muchachitos, El Aparecido, Pepe García, Flow entre 2, C-4, Nuevos Cubanos y Doble Paso, entre otros.
Por su parte, dentro de las bandas de rock y metal, una veintena de nombres ha funcionado en un tiempo mayor o menor en todos estos años: Ultranza y Metal Sagrado (de Consolación del Sur), Origen (de San Cristóbal), AZT o su posterior denominación Vertical (municipio San Luis), Albatross (Sandino) y Switch (de San Cristóbal), se añaden a una extensa lista de agrupaciones que encabeza la capital provincial: Tendencia, Sarcoma, Réplica, Tekilla, Dark Side, Trauma, Eclektic Power, Enlace, PM, Ley de Jákaro, Pesadilla, Eggun, Terbio, Ruptura, Chispa´e Tren, Coalición y Médula, éstos últimos ganadores de premios en espacios radiales (Sabarock) y televisivos (Cuerda Viva), además de otros lauros como el Premio D´Arte, y grabaciones editadas en tres discos compilatorios (con los sellos Brutal Beatdown Records y Cuba-Metal Promotions), dos de estudio (Hablar de Frente y Médula) y un DVD recientemente terminado (Hablando de Frente). Habría que señalar además, lo logrado por la agrupación Tendencia en casi veinte años de trayectoria: tres discos grabados, Re-Evolución, Rebeldes (Premio Cubadisco 2005), y Confidencial, presencia en festivales internacionales de España, Alemania y Ecuador, además de otros reconocimientos recibidos (Premios Abril, D´Arte y Cubaneo), y el hecho de encontrar una sonoridad que los identifica perfectamente dentro del amplísimo diapasón musical cubano, son elementos que han convertido a esta banda en una de las referencias nacionales dentro de la actual música hecha por jóvenes en Cuba.
Aunque queda por hacer, existen limitaciones de recursos materiales y ciertos aspectos tendrán que ser mejorados (no hay nada perfecto, no nos ciegue lo logrado...), es indudable que la presencia de la Asociación Hermanos Saíz dentro del contexto cultural vueltabajero ha estado marcada con más logros que sinsabores, y la existencia de los Premios D´Arte desde 1994 como distinción importante que otorga la propia organización a los creadores más destacados cada año, es un síntoma evidente de la solidez que ha ido alcanzando la misma con el paso del tiempo. Felicitaciones a su gente, a los que constantemente crean y buscan alternativas diferentes, a pesar de los pesares, demostrando que la perseverancia, el tesón y la inteligencia siempre irán de la mano cuando se haga camino al andar. |