
Las canciones que tengo me las ha regalado la vida
Por: Claudio Pelaez Sordo
Foto: Fernando Valdés Echevarría
Quienes llegaron antes de las 5:00 pm al Pabellón Cuba durante los días del Festival se pudieron encontrar al trovador Silvio Alejandro realizando pruebas de audio y coordinando hasta el detalle para que el espacio Tres Tazas de La Pérgola empezara justo a tiempo. Y es que Silvio se ha convertido en el anfitrión por excelencia de este encuentro que ya se ha convertido en habitual durante las actividades que tienen lugar en la sede de los jóvenes cubanos.
La verdad no está mal ¿Quién está mal?
Estoy mal yo a veces. Cuando no me guío por mis verdades quedo mal. La verdad debe ser el camino o al menos te debe señalar el camino a tomar. La verdad termina por ser hermosa, tiene una fuerza, una pegada que no la puedes eludir y por más que la trates de disimular o esconder, siempre encuentra un resquicio por donde salir, por donde demostrarse. Es mejor vivir de frente a la verdad que de espaldas.
No siempre lo logro. En ocasiones soy uno que huye de la verdad, otras por suerte soy de los que la enarbola y la exhibe como algo que me exhibe a mí mismo y que me deja ver un poco por dentro lo que soy, lo que pienso.
¿Cómo surge este tema?
Esta canción la escribí porque mi madre me llama y me dice que le escriba una canción a la tristeza de una madre. A veces uno está escribiendo una canción y pierde el control de lo que está sucediendo y cobra vida propia todo lo que está en ella. Esta canción se convirtió, para gusto mío, en una canción a Cuba, a un país que tiene mucho dolor que expresar, que cantar y que no debe callar.
Ahora te presentas en un formato más sencillo, acompañado solo de un cajón ¿Por qué romper con todo el proyecto que habías creado?
Creo que las cosas tienen una vida limitada. Todo proyecto que se emprende tiene su momento de nacer, crecer y morir. En algún momento presentí que este proyecto había cumplido un ciclo. De pronto me interesó explorar otros senderos como hacer algo de menor formato, que fuera diferente en el contexto de los cantautores. Estoy presentando ahora un trabajo que es a dúo con Fernando Yero, un percusionista que también hace onomatopeyas, lo cual me interesa mucho pues con poco se puede hacer mucha música.
Tengo un proyecto nuevo también donde me estoy presentando todos los sábados en el café Jade de 6:00 pm a 9:00 pm, situado en el callejón del Barrio Chino. Esta unión con Yero me viene bien y me es muy apropiada para este espacio al que estoy dedicando mis mejores esfuerzos en estos días.
¿Planes para grabar algún disco?
Siempre tengo la ilusión de que me llegue el momento de grabar, pero a veces pienso que las cosas llegan cuando deben y no cuando uno las invoca demasiado. He tenido mis coqueteos con el estudio de grabación, pero no tengo mi proyecto personal donde pueda grabar con todas las de la ley y archivar un disco que recoja las canciones de esta etapa. Es un gran sueño grabar un disco. Actualmente es mucho más fácil que antes y eso me hace suponer que el sueño está más cerca de cumplirse y de que pueda finalmente concretarse.
¿Y el video clip que se estaba produciendo?
Hasta este momento este clip no se ha concretado. Forma parte de los sueños que se tienen y de por dónde te van guiando tus deseos. Ahora mismo quisiéramos hacer un clip con el tema La verdad no está mal, canción que se canta a varias voces y me permitiría invitar a otros trovadores para que se sumen en la grabación y luego en la filmación.
¿Cuánto has bebido del cine?
No soy un cinéfilo como otras personas que conozco. Veo una película por accidente, porque me siento delante del televisor o porque voy al cine. Es un arte que te arrastra con él, que te inunda por muchas partes. Recuerdo una película que me estremeció mucho en mi primera juventud, Tango Feroz.
En particular soy de los que disfruta mucho el cine cubano, pues este tiene una visión muy profunda de nuestra realidad. A través de él se puede ver lo que ha pasado en Cuba en todos estos años. El cine cubano está en un momento también en el que se están produciendo muchos más filmes y materiales audiovisuales, lo cual me parece muy bueno. Hay muchos realizadores jóvenes con muy buenas ideas.
Defiendes un espacio y un movimiento desde La Pérgola, sin embargo hay otra realidad musical que genera polémicas ¿Qué opinas al respecto?
El arte es poco democrático y lo que no es bueno no lo es, porque no despega del suelo. Soy de los que escucha reguetón y se le caen los hombros, hay cosas del reguetón que me atormentan y me asombran. A veces la verdad misma no es tan sucia. Cuando se está en estas situaciones que describe el reguetón hay que saber llenarlo de lirismo, saberlo adornar con el espíritu.
Cada persona tiene una historia de vida que lo conduce a un lugar, que lo hace pensar de determinada manera y creo que muchas de estas personas que hacen reguetón en algún momento quizás extraviaron el camino. Ojalá que el reguetón también se transformara y Calle 13 fuera el Dios de los reguetoneros, que desgraciadamente no lo es. Lo cual me asombra, pues Calle 13 tiene ahora mismo un trabajo espectacular, son como películas cada canción.
¿Están apostando a lo superfluo, a lo banal? Yo no puedo, a mí conmueven las frases oscuras, me conmueve la obra de Santiago Feliú. Me conmueve Silvio Rodríguez porque me dice cosas que me dejan pensando, reviviendo mi propia vida conectada por esa propia semántica. A mí que no muestro mi sexualidad bailando, sino que lo hago hablando de lo que leí o lo que no me he leído, no me atrae ese mundo, me espanta. Es por ello que se me caen los hombros cuando suena ese ritmo.
¿De dónde bebe Silvio para continuar componiendo?
A mí las canciones me suceden. Termino por ser un obrero de la canción, pero no soy un obrero que llega temprano a la fábrica todos los días. Hay días que no voy al trabajo pues sencillamente no me pongo de traje la guitarra para explicarme el planeta, que es un poco lo que yo hago construyendo mis canciones.
Soy un autor muy espontáneo, que las canciones que tengo me las ha regalado la vida, la paciencia, la pasión por estar detrás de un instrumento buscando cómo interpretarlo mejor. Eso no quisiera cambiarlo, a pesar de que no soy un productor de una gran obra, pero las canciones que tengo me reconfortan muchas veces.
Ojalá en la vida real me pareciera mucho más a mis canciones, lo que a veces la vida va a una velocidad que sencillamente no puede pensarse todo como debería. Uno tiene que vivir e irlo pensando y salir adelante e ir resolviendo las cosas a veces un poco improvisadamente.
Soy una persona que cambia todo el tiempo, mi pensamiento se va moviendo, a veces estoy frustrado por las cosas que no salen bien y a veces no lo puedo convertir en canciones. Es un oficio difícil. Se puede pensar que estar detrás de una guitarra es buena cosa. Es cierto que hacer trincheras es más pesado, pero estar detrás de una guitarra también agota muchísimo. Uno se cansa físicamente también y es un oficio hermoso que te devuelve muchas cosas porque las canciones tienen un encanto particular.
Se va tantas veces a una canción y tiene siempre algo nuevo que decir, hay una idea que entiendes de otra manera, que le creció un pedacito más y eso me pasa con mis canciones. Puedo tener un día que no sepa por qué vivo, pero el día que me encuentro con mi guitarra y mis canciones sé que ese es mi lugar, del que no quiero salir.
¿Hasta cuando tendremos Tres Tazas?
Mientras haya algo que mostrar, que me guste, que me conmueva, alguien a quien seducir para que venga y lo muestre al público de Tres Tazas. El Pabellón es un lugar ideal para la peña. Siempre le hago promoción, pues es un sitio que debería estar abierto todos los día de la vida para que la juventud cubana tenga donde venir a oír canciones de autor. Los jóvenes de Cuba y de la ciudad necesitan del Pabellón Cuba.
Y al término de la entrevista Silvio responde a nuestro cuestionario de 16 milímetros
Película cubana: José Martí: El ojo del canario
Director cubano: Fernando Pérez
Actriz cubana: Silvia Águila
Actor cubano: Jorge Perugorría
Película extranjera: Asesinos Natos
Director extranjero: Michael Moore
Actriz extranjera: Angelina Jolie
Actor extranjero: John Malkovich |