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Mauricio Figueiral
Las canciones no son desechables
ENTREVISTA

Por: Antonio López Sánchez

Luego de una extensa temporada cumpliendo compromisos de trabajo en la República Bolivariana de Venezuela, el trovador Mauricio Figueiral prepara un importante concierto. En el espacio Verdadero Complot, que auspicia la Asociación Hermanos Saíz, tendrá Mauricio el escenario ideal para ofrecer nuevos temas, propuestas diversas, y de seguro, algunas de las canciones ya conocidas y coreadas por sus seguidores. La cita es en el Centro Hispanoamericano de Cultura el próximo sábado 17 a las cinco de la tarde.

Graduado de la Facultad de Medios Audiovisuales del Instituto Superior del Arte, hasta ahora Mauricio comparte su pasión por la música con la creación audiovisual. Para un trovador, y para cualquier artista, resulta sin duda una positiva añadidura esta dualidad creativa. En especial, por las posibilidad de idear y llevar a efecto su propio apoyo en imágenes, sea en video clip o en materiales de promoción o de complemento gráfico para acompañarse durante sus presentaciones, y porque incluso resulta un buen apoyo a la hora de componer.

Así pues, como la calma necesaria antes de la buena tormenta sonora que se avecina, compartimos en rápida entrevista algunas reflexiones y respuestas de Mauricio Figueiral. De sus planes, percepciones y posibles proposiciones en esta próxima presentación, va este diálogo con el trovador.

Como el espacio verdadero Complot implica además la posibilidad de una grabación, me gustaría saber cómo has preparado este concierto.

Como concierto, la prioridad lógica está en hacer mis canciones. Será un concierto de trova; una especie de muestra de lo que he hecho en toda mi etapa de inicio como trovador y  del trabajo en esa segunda etapa de mi trabajo en el exterior. Un momento donde he conocido otras culturas, otros lugares, que me han puesto a ver la perspectiva de la Isla desde fuera. No son canciones ajenas a la identidad cubana, sino todo lo contrario, porque la distancia justamente me ha acercado más a esa identidad. Es un recorrido por estos cinco o seis años que llevo componiendo en serio, con intenciones de crear una obra. Básicamente van mis canciones. En segundo lugar, tú sabes de mis inquietudes por el audiovisual, es lo que estudié además, pues el concierto va a tener una dosis en un  buen por ciento del audiovisual en función de esas canciones.

Voy a tener varios invitados, todos muy especiales en mi vida pues se trata de grandes amigos y de grandes trovadores también. Son Adrián Berazaín, Fernando Bécquer y tentativamente Ariel Díaz y Liliana Héctor. Eso es lo que va previsto.

Háblame de ese acercamiento a la identidad desde la distancia. ¿Cómo ocurre, cómo se manifiesta, en lo textual, en la música…?
 

Mira, en primer lugar ocurre ese acercamiento como conciencia de ciudadano, podría decir. Me acercó a mis raíces, sobre todo a mis raíces culturales, y dentro de eso, por supuesto, influye en mi manera de expresarme que es la canción trovadoresca. Me acercó además a la raíz trovadoresca, a la trova y a lo autóctono, lo inmenso de ser un trovador cubano. Antes de esta distancia me detenía en el hecho, a la hora de promover un concierto por ejemplo, me detenía en ver si ponían trovador o cantautor. Yo prefería ser el cantautor Mauricio Figueiral. Ahora definitivamente me declaro y me asumo como trovador, el trovador Mauricio Figueiral. Porque gracias a todo el sustento de la trova cubana, a esa herencia que hemos recibido y esa obra que constituye la trova cubana desde Cuba para el mundo, hubo personas allá que nos abrieron las puertas de sus corazones sólo por el hecho de ser trovadores cubanos. Eso desde acá adentro, yo no estaba en capacidad de valorarlo en la verdadera dimensión que tiene. Eso me ha comprometido mucho con la trova, con la identidad de mi país, con la cultura de mi país. Este concierto, de hecho, va estar girando en torno a esos conceptos, de la identidad, de lo nuestro.

Como trovador al fin recorres diferentes géneros musicales en tus obras, y en tu caso son identificables con cierta facilidad el uso de géneros cubanos. Ese acudir a los géneros nacionales: ¿Lo has intensificado ahora, te abres a otras variantes…?

Se han intensificado, aunque también he estado haciendo otros géneros, de la música folclórica venezolana, de la música latinoamericana en general, un poco de influencias del rock argentino, de la cultura andina que me parece muy interesante… Pero te digo, me he enraizado más en lo nuestro y llegué a la conclusión de que es más lindo hacer lo de uno. Uno es mejor recibido cuando haces lo referente a tu tierra, lo referente a tus raíces, que cuando asumes posturas culturales inherentes a otras culturas que no hemos nacidos, que no hemos respirado y no nos corren por la venas. Desde el punto de vista de la autenticidad, creo que los géneros cubanos son con los que más me identifico y más cómodo me siento, con los que más aceptación he tenido y, sobre todo, desde los que más soy capaz de comunicar.

Es difícil ser juez y parte, pero me gustaría me dieras tu criterio sobre las temáticas que ahora te preocupan como compositor.

Estoy muy enfrascado en lo que es una suerte de autoanálisis de lo que es el proceso social que ha vivido nuestro país. Me interesa reflexionar en función de la temática de las evoluciones que necesitamos y de las evoluciones, las muchas o las pocas, que está teniendo nuestro país como sociedad. Visto desde el individuo y visto desde el colectivo. Para entender a dónde vamos, pues hay que saber de dónde venimos. Y mis canciones de esta última etapa están muy asociadas a estos temas del autoanálisis, de este pensar en qué necesitamos, qué queremos, qué está ocurriendo con nosotros. Desde el punto de vista sentimental, en primer término; desde el punto de vista social, en segundo; y desde el punto de vista político, en tercer lugar.

Después de una ausencia de los predios troveros. ¿Cómo ves a lo que se quedaron; cómo estableces una comparación entre lo que viste y lo que se está haciendo aquí?

Siento que aquí no cambió mucho nada, en términos de trova te digo. No he sentido demasiados cambios; estamos un poco detenidos en las luces y los grandes escenarios cuando el mundo va por otro rumbo. Mi impresión es que el mundo va de regreso a lo autóctono, a lo intimista, a lo interior, eso fue lo que percibí. Creo que en la medida en que tengamos más información, en la medida en que nosotros mismo nos preocupemos más por informarnos, por saber qué está ocurriendo en el mundo, pues estaremos en mejores condiciones de avanzar desde el punto de vista artístico.
 
Para terminar: Dame tu retrato de Mauricio para este concierto. ¿Muy diferente?

No creo que diferente. Es el mismo Mauro, creo que enriquecido por la distancia. Con todo lo cruel y lo divino que eso trae. Voy a hacer mis canciones, nuevas o viejas, pero canciones de siempre. Que gracias a la vida las canciones no son desechables.

© Asociación Hermanos Saíz. 2010.