La trova hoy… desde voces femeninas
RESEÑA
Por: Lirians Gordillo Piña
Foto: Yander Zamora
La trova cubana de hoy no puede pensarse sin la impronta de la Trovuntivitis, sin el particular carisma y bohemia de los escenarios santaclareños. Siempre ha llamado mi atención la cohesión de este grupo de creadores, el dominio de la escena, el lirismo, el profundo comprometimiento generacional y social, la energía e interpretación propias.
Sin embargo, hasta hace apenas unos años no se conocían voces femeninas en la trova santaclareña. El público trovadoresco capitalino y de todo el país, sigue y reconoce la obra de Roly Berrio, Leonardo García, Diego Gutiérrez, entre otros.
Pero dos cantautoras van apareciendo cada vez con más frecuencia. Yaíma Orozco e Irina González forman parte del proyecto musical la Trovuntivitis y ambas, poco a poco, han ido adueñándose de diversos escenarios, mostrando el desarrollo creciente de su obra musical.
Casa de las Américas las acogió en un concierto único, como inicio de la programación de este verano. Durante hora y media las creadoras compartieron temas de su autoría y un proyecto conjunto el cual vienen desarrollando desde que se reunieron de manera ocasional para la musicalización del Poema 41 de Miguel Hernández- como parte de un concurso que lanzara el Centro Pablo de la Torriente Brau-.
El binomio musical se enriquece a partir del sutil lirismo y la ascendente calidad interpretativa de Yaíma junto a la polifacética habilidad de Irina como instrumentista; de igual manera lo caracteriza el empaste de las voces, los arreglos a guitarra y piano, además de cierta energía y sensualidad escénicas.
Los temas de ambas se mueven con soltura por diversos géneros y sonoridades; van desde la trova tradicional cubana, la guajira, el bolero hasta la música brasilera, el jazz y el pop. La formación académica de Irina como estudiante de composición en el ISA enriquece los arreglos musicales y permite gran variedad a partir de su conocimiento de la guitarra, el piano, la flauta, el oboe y la armónica. Por su parte Yaíma aporta un colorido a la interpretación y lidera de manera constante el trabajo de voces, empastado y orgánico.
Aún la mayoría de las canciones se ciñen a los sentimientos y experiencias amorosas; hermosura y delicadeza poética se desbordan en temas como Vuelve, Llegarás, El río de tu amor, Como un color, Deseos y Regalo-todos de Yaíma-.
Sin embargo, algunas creaciones se salen de estos predios netamente emocionales y ofrecen desde la sensibilidad de las cantautoras una mirada particular al mundo que las circunda, dan muestra de ello las canciones Los que nunca volverán, de Irina, Nueva melodía y Los brazos al viento, de Yaíma.
Justamente uno de los versos de Los brazos al viento me pareció singular en tanto ofrecía una imagen preclara de ambas artistas: mujeres jóvenes que se saben dueñas de un futuro con voz propia y al que pretenden conquistar con la guitarra al hombro.
“Sin nostalgia de libertad ni arrepentimiento
aun prefiero los brazos al viento”
Las melodías de estas jóvenes artistas ya se encuentran en camino. Con mayor madurez y crecimiento profesional las veremos en otros escenarios. Quizá dentro de cinco años me encuentre escribiendo una nota con similar comienzo pero nuevo desenlace: La trova cubana de hoy no puede pensarse sin la impronta de la Trovuntivitis, sobre todo no puede cantarse sin las melodías y los versos de las cantautoras Yaíma Orozco e Irina Gonzáles. |