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La hora del DJ en Cuba

Por: Lian Morales Heredia

La música electrónica es una de las más disfrutadas en todo el mundo. En Cuba, esta ha tenido una larga tradición que ya cuenta con casi setenta años. Por qué, entonces, este estilo musical es uno de los menos reconocidos por el público, y son mucho más difundidos y aceptados otros géneros como el joven reggaetón, el cual surgió en nuestra área geográfica y con gran influencia de la música cubana.

Antecedida por la electroacústica, la música electrónica se ha desarrollado vigorosamente en el ámbito internacional en forma de géneros muy variados, surgidos en otras culturas. Estos estilos son prácticamente desconocidos por el público cubano, y lo que no se conoce tarda en ser degustado. Pero esta música no se limita a los ritmos puramente electrónicos. De hecho, es la más variada que puede existir. En ella se mezclan lo mismo música de concierto que fusión de rock y jazz con sonoridades afrocubanas. De ello son ejemplo los disc jockeys (DJs) nacionales productores de electrónica, los cuales además de diferenciarse entre sí en la amplia gama de estilos cultivados, manifiestan nuevas ideas y conceptos como la inclusión de voz y sonidos ambientales. Esto, junto a los reconocimientos obtenidos por los DJs en festivales importantes de música y audiovisuales en Cuba como Lucas y Cuerda Viva, avala la calidad artística de nuestra música electrónica actual.

No sería arriesgado entonces comenzar a potenciar esta música en los medios de comunicación, aunque tampoco se pide que a partir de ahora se llene de electrónica la División de Musicales de la Televisión ni algo parecido; pero sí que se empiece a educar a los televidentes sobre este género, al igual que se hace con otras expresiones musicales no muy populares como la ópera. Además, la música electrónica tiene amplias posibilidades para el arte audiovisual, aptitudes que se han demostrado en Cuba desde la electroacústica de Edesio Alejandro, hasta los videos clips del disc jokey Iván Lejardi y las bandas sonoras y los videoartes de Nacional Electrónica.

A través de los años, y sobre todo en los últimos, el público de esta música ha crecido de modo lento pero constante, lo cual se ha evidenciado en los festivales Proelectrónica, Rotilla y el internacional Primavera en La Habana. Actualmente ritmos muy en boga como el house, el dance y el estilo tecktonic son los más populares dentro de la música electrónica.

En Cuba se producen o se mezclan desde los géneros electrónicos de intención más comercial, hechos para explotar energías en baile desaforado, hasta estilos que incitan a la relajación y el éxtasis emocional. La corriente de la música electrónica cubana ha afrontado muchas dificultades: el no reconocimiento de los DJs como profesionales, que imposibilitaba la remuneración y los conciertos de forma oficial, pero que hoy está erradicado; la convicción desacertada de algunos de que esta música es extranjerizante; el desconocimiento de que existen disc jockeys productores, y que en consecuencia han sido llamados pinchadiscos; y las limitaciones en cuanto a la tecnología imprescindible en esta música, entre otros aspectos. Pero el estimable desempeño de la vanguardia de los DJs productores cubanos los hace merecedores de mayor espacio en los medios de comunicación masiva y otras instituciones culturales, en pos del reconocimiento público y contra la sombra, de la cual no son dignos.

Eso sí, se requiere por parte de los exponentes del género consolidar constantemente el trabajo; pues presentaciones frecuentes, perfeccionamiento de la técnica y superación artística y cultural deben ir unidas a la promoción que ellos mismos reclaman, para así no defraudar tan meritoria expresión musical.

 
© Asociación Hermanos Saíz. 2011.