
Concluyó en Guantánamo Jornada de la Canción Política
Por: Roylan Pardo Cabrera
Jóvenes poetas y trovadores confluyeron en Guantánamo durante la XXXV edición de la Jornada de la Canción Política, la cita más antigua de la Asociación Hermanos Saíz en la Isla. En esta oportunidad el programa dedica una mirada especial a los veinticinco años de la organización de los jóvenes creadores, los cincuenta de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y al medio siglo del discurso Palabras a los intelectuales. Según Carelsy Falcón Calzadilla, Presidente de la AHS en la provincia, en esta oportunidad llegaron al territorio artistas de Pinar del Río, La Habana, Ciego de Ávila, Granma, Holguín y Santiago de Cuba.
La apertura hacia otras manifestaciones particularizaron el suceso. Se distinguieron dos muestras relacionadas con las Artes Plásticas: la fotográfica “Pa´ mi pueblo”, del artista santiaguero Rubén Aja, y la serie de monotipias y objetos esculturados con carnede la villaclareña Lisnay Hernández, “Irónico, crudo y desvergonzado”. El apartado audiovisual reservó el visionaje de largometrajes relacionados con la canción latinoamericana y algunos de sus representantes; además del documental Cayamba, señor trovador, figura imprescindible del panorama cultural en Baracoa. Los cuatro conciertos nocturnos se perfilaron como las propuestas más atractivas. En escenarios improvisados en calles y monumentos se anunciaron las descargas de los grupos de Yamira Díaz y Adriana Aseff, Fulano de tal, y Doble R entre otros. Otras actividades se extendieron a centros penitenciarios, de asistencia médica y comunidades a través de recitales de trova y poesía, presentaciones de libros y encuentros entre fundadores del evento.
La Jornada de la Canción Política propicia cada año pulsar los caminos del arte joven, a través de la presencia de proyectos surgidos en diversas regiones de la Isla. Durante cuatro días, el arte de vanguardia rindió tributo a la memoria de cinco jóvenes, quienes fallecieron el 4 de agosto de 1957, al estallar una fábrica de explosivos del movimiento 26 de julio durante los preparativos de las acciones en respuesta al asesinato de Frank país en Santiago de Cuba. |