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Eduardo Sosa
Hacia otra isla sonora
ENTREVISTA

Por: Antonio López Sánchez

Para cualquier músico, las grabaciones de su trabajo revisten siempre singular importancia. Conversar sobre discos, evaluar el rastro y la vida que van dejando los fonogramas, encierran siempre un descubrir, una mirada que resulta interesante destacar. Cuando ese músico es un trovador de la talla de Eduardo Sosa, además de su carácter campechano y su hondura  a la hora de las entrevistas, la crítica, lo logrado y lo aprendido, lo que todavía se alza en el horizonte sin alcanzar, también emergen como temas en el momento de los recuentos.

En diversas presentaciones recientes, Sosa se hace acompañar por una banda que sin dudas otorga una sonoridad y vestidura diferente a sus canciones. Junto a La Murguita, como le gusta llamar informalmente a sus muchachos, ahora el creador navega entre esas dos islas sonoras que son el alejarse de una grabación para encaminarse al nuevo reto que significa enfrentar la otra. Sobre su trabajo anterior, sobre sus presentes y porvenires, compartimos ahora estas preguntas y sus respuestas.
  
Háblame un poco de tu primer disco en solitario. ¿Cómo funcionó, cómo lo ves?
  
“La sensación más importante que tengo con el álbum está en el hecho de haber podido hacerlo. ¿Cómo quedó en el plano de las intenciones musicales? Bueno, hay quien lo escucha y le encuentra algún tipo de defecto técnico, algún más allá o más acá, pero es un disco con el cual estoy muy satisfecho. Además de que me dio la posibilidad de trabajar con un poco de gente genial, como Robertico Carcassés, como los músicos que me acompañaron en general, y para qué decirte de la presencia de Silvio Rodríguez, que sin duda alguna es importante.

“Si te soy muy sincero: no me he preocupado por saber el camino que ha tomado el disco. Sé que hay temas que se han estado escuchando bastante en Puerto Rico. Hay algunos amigos de allá, entre ellos Andy Montañéz y otros periodistas que vienen acá y se llevaron el disco y lo estuvieron poniendo en algunas emisoras boricuas. Por ellos supe que Santa María de las canciones y A mí me gusta, compay, fueron temas que incluso la gente llamaba a la radio y pedía que pusieran al cubanito. Por otro lado, sé que en ferias y otros eventos de los que se hacen aquí, el disco se ha vendido en moneda nacional y ha funcionado bien. Pero no te miento si te digo que no sé cuánto se ha vendido; y cuántos discos tuvo la tirada que hizo Colibrí. Tampoco sé.

“También se ha movido a través de los colaboradores de la cultura que están por los países del ALBA, eso es algo que abre nuevos caminos. Y en Internet se pinchó bastante el tema Era miel; claro, la presencia de Silvio ayuda porque durante un tiempo fue la colaboración más reciente de Silvio Rodríguez. Y ya sabemos que lo que hala es un mundo”.

De lo negativo: ¿Qué no te gusta del disco, de su vida?
  
“Voy a empezar con una autocrítica. Ya se sabe lo que pasa con las disqueras acá, lo hemos conversado muchas veces. Supuestamente, un disco comienza justo cuando se termina de grabar. Y aquí sucede que el disco se muere cuando se termina de grabar. Las empresas que tienen que ocuparse del proceso posterior, ya sabemos cómo están. El disco se termina y ya. En este caso, no se hizo un lanzamiento del disco, no hubo una promoción coherente. Y te digo que es bastante complicado organizar uno mismo un concierto para eso, si se quiere hacer con todos los hierros, como va.

“La parte de la autocrítica es que en realidad me he interesado poco. He tenido otras prioridades en el trabajo y me ha faltado impulso para ponerme en función de hacer yo la promoción del disco. Más allá de que me toque o no hacerlo. Lo otro es que la idea de ir personalmente por las emisoras y darle un disco a Fulanito, pues me resulta muy difícil, tengo miedo con eso.

“Incluso, con el tema del trabajo con la banda, estoy defendiendo esas canciones. Y es ahora, casi cuatro años después de grabado el disco, que hay personas que se enteran de que ese disco existe. Eso es culpa mía, sin quitar lo que le toca a las instituciones, todo lo que deben hacer y no hacen”.

Pero ya estás pensando en el próximo disco

“Estoy preparando el repertorio, pensando en la sonoridad del disco, sobre todo a partir de esta nueva etapa del trabajo con la banda. Las canciones están, lo que estoy es buscando a ver cuáles temas son los más adecuados a esta manera de sonar con un respaldo detrás”.

Justo de eso quería preguntarte: ¿Cómo es la historia de tu banda?

“A ver, déjame decirte algo antes, por esto de armar el disco, a no ser que sean temas por encargo, yo no compongo en función de si estoy con grupo o sin grupo. Las canciones son las mismas. Compongo lo que me nace, lo que me propongo componer. Ahora tengo una agrupación y tengo que ajustar determinadas sonoridades. No ajustar mi composición al grupo, sino ajustar la sonoridad del disco al tema que es. Teniendo en cuenta que todos son buenos músicos, que tienen una formación académica y práctica muy amplia, pues, hay que aprovechar eso. Pero siempre es ese formato en función de lo que hago y no hacer canciones para el formato.

“Pues, la historia de la banda, en realidad ni siquiera me propuse tener un grupo. Yo estaba muy tranquilo en el sitio donde vivo -casi te digo mi casa-, y me llamaron los muchachos con la propuesta. Me pareció interesante evaluar esa posibilidad y me gustó. Siempre tuve la idea de arropar un poco las canciones, sobre todos los sones que ganan bastante con un formato mayor, pero no me lo propuse, salió de ellos.

“Escuché cómo sonaba, vi la calidad de todos como músicos y como personas y partir de ahí, me dije: ‘Bueno, vamos a hacer este proyecto’. Incluso empezamos trabajando sobre temas que ya estaban. Y ahora, para alegría tuya, estamos montando algunas de las cosas que hacía con Postrova, de las menos experimentales y rebuscadas, de lo más movido, para recuperar parte de ese repertorio”.

¿Eso sería para este disco que estás armando, ya tienes los que temas que van?

“No sé los que van. Ahora mismo estoy tratando de saber cuáles de los que hay voy a quitar. La disquera está esperando por mí. No he hecho un disco antes, en espera de madurar la idea de por dónde quiero que vaya. No me interesa grabar doce canciones sin una unidad, sin una secuencia dramatúrgica”.

Entonces, en espera del disco que viene y ya para terminar: ¿Dejas de ser Eduardo Sosa y su guitarra, para ser Eduardo Sosa y su grupo?

“Para nada. De hecho, sigo haciendo muchas cosas a guitarra. Casi estoy haciendo más cosas a guitarra que con el grupo, aunque sigo ensayando y preparando temas. Tengo cuatro músicos que tocan diversos instrumentos y que lo que hacen es ‘arropar’ el trabajo que hago como trovador. Lo primero y más importante para mí es mantener una línea de trabajo como la que hice hasta ahora. Yo me considero un trovador, si otros me ven de otra manera, pues perfecto, pero yo me considero un trovador. Y ese trovador ahora tiene unos muchachos para ‘vestir’ las canciones. Quizás se pierde un poco la intimidad del trovador, pero bueno, se gana otra sonoridad. Pero son las mismas canciones. Y yo también soy el mismo de siempre”.

© Asociación Hermanos Saíz. 2010.