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Entrevista a Ariel Barreiros
ENTREVISTA

Por: Manuel María Pereira

La presente entrevista fue realizada vía correo electrónico, pero no por ello su escenario es menos personal. Debo decir que Ariel Barreiros y su música, han sido de las cosas más hermosas e inspiradoras que me regaló la pasada década; además, compartimos afectuosamente el mismo pueblo natal: Aguada de Pasajeros, en la provincia Cienfuegos. De este pueblo, al decir de muchos, poco atractivo, ha salido la guitarra y la lírica de Ariel a recorrer Cuba, varios países del continente y España.

Sin más remuneración que el amor de su público, va Ariel caminando con su obra al hombro, hace ya más de veinte años. Cuando lo vemos y oímos, nos regala la ingenuidad de quien no hubiera visto ni oído; nos deja estar junto a él, con la humildad sin fatigas de quien nunca hubiera caminado, para tocarnos con sus canciones: Niña, El Guardavías, Un hombre, Quinto Regimiento, entre tantas otras.

¿Encontraste a la guitarra ó  la guitarra te encontró?

Realmente, yo creo que estaba para encontrarla, porque en mi familia no hubo músicos antes de mí. Un día vi tocando a  un viejito que iba mucho a mi casa y me entró la cosa, más como capricho pasajero, pero luego  me fui enamorando y aquí me  ves.

¿Cuándo surgen las primeras canciones y por qué?

Mis primeras canciones las hice en 1990; sucede que ya en esa época yo era un reproductor andante de las canciones de Silvio, Carlos Varela, Serrat  y otros. Un amigo actor, que fue quien me hizo llegar música de la trova en casettes, me incitó a hacer las mías propias y así empecé en este viaje.

¿Qué significa para ti ser el Trovador de Aguada de Pasajeros?

Nada en especial, lo mismo que significaría ser el trovador de cualquier sitio de este país, simplemente,  me gusta vivir donde vivo, y por otro lado, muy por otro lado, hacer canciones. No entiendo porque siempre vinculan esas dos cosas, como si fueran inseparables. Otra cosa es la escasez de oportunidades, que se sabe, tenemos los que vivimos, no en un pueblo pequeño, sino en todo el resto del país, para llevar hacia delante una obra, dígase espacios, teatros, TV, un publico que pase de las 20 personas, etc. Por eso es que, además de hacer canciones y cantarlas me he tenido que convertir en un eterno caminador.

¿Cómo y cuando llegas a la AHS?

Bueno, ya a finales de los 80 yo era miembro ficticio de la AHS, y digo esto, porque no tenía una obra propia  que me avalara como creador, ni mucho menos. Medio país era de la AHS y nadie hacía nada. Por suerte, cuando llega la dichosa depuración de los 90, ya tenía algunas canciones que me sirvieron para seguir estando. A la AHS le debo una gran parte de lo que soy y lo que he logrado, como artista, pues la AHS fue quien me encontró haciendo canciones en un pueblo pequeño, me llevo a escenarios que ni soñaba, promocionó en la medida de sus posibilidades mi obra; y además, me sigue teniendo en cuenta hoy, que ya no formo parte de sus miembros.

Háblame un poco de tu llegada al Centro Pablo de la Torriente Brau

Ya eso es más hacia delante, en el 2001. Gracias a gestiones de la AHS, se hizo una antología de trovadores titulada trovanonim@.cu, de la cual tuve la suerte de formar parte; pues bien, ese disco fue presentado en el patio del Centro Pablo con la presencia de Fidel. Ese día marca mi llegada al centro, tiempo después, me invitan  a hacer el espacio Puntal Alto y, seguidamente, un A Guitarra Limpia, pero todo esto es solo el comienzo de una relación de amistad y pertenencia, que ha durado todos estos años y que promete extenderse mientras haya Centro Pablo o haya Ariel Barreiros.

¿Promoción de la trova en el panorama cultural actual de la música en Cuba?

Yo creo que si quitamos el trabajo realizado durante años por  la AHS, el Centro Pablo, y  por algunos realizadores aislados de radio y TV, que han ido apareciendo en los últimos tiempos, la promoción de la llamada canción inteligente sería casi nula. La poca que se hace al margen de esto, es más por una obligación con las políticas culturales, que por un deseo real de llevar hacia delante y salvar un fenómeno, que es intrínseco a la Revolución.

En tu opinión, ¿hacia cuáles tendencias se inclina la trova en los últimos tiempos?

He notado que en los últimos tiempos muchos trovadores, realmente demasiados para mi gusto, han optado por la formación de proyectos musicales estables con varios músicos, algunos  pensando, quizá, en un mercado más amplio para su obra. Este fenómeno al principio me parecía muy saludable, pero sucedió que aparejado a la ampliación de los formatos empezó a darse el síndrome del “divierte o perece”; y no es que la trova tenga que ser aburrida, lo  que pasa es que no todos somos Kelvis, o Roly Berrio, ni tenemos que serlo para ser buenos trovadores. Al paso que vamos, somos una especie en vías de extinción. Creo, firmemente, en la suficiencia del hombre con la guitarra para llegar al público, y creo también, que la trova es eso en esencia, la idea nunca fue hacernos famosos o ricos, el que aspire a eso se equivocó de oficio.

¿Cómo ves la relación entre la trova y las disqueras?

Esas dos palabras no ligan entre sí, por lo menos, en lo que se refiere a mi generación. Se ha logrado producir varios discos con algunas disqueras, incluido el mío entre ellos, que luego no  han tenido la mas mínima promoción en ningún lado, todo fue como una misión que tenían que cumplir, ¿querían discos para los trovadores?, aquí los tienen, asunto olvidado.

¿Qué se siente al tener un disco grabado?

Sientes que finalmente existes para la memoria cultural de tu país, todo lo demás que pueda o no venir después es ilusorio y forma parte de las pretensiones humanas, esto te lo digo con la mas absoluta sinceridad. Yo quería tener un disco, y ya lo tengo, ahora quiero otro y listo.

¿Qué etapas reconoces en tu obra de cantor y compositor y cómo las caracterizarías?

Yo no soy muy bueno en eso de andar conceptualizando etapas de mi obra, pero si tuviera que empezar a dividir, te diría que la divido en dos: antes y después de ir a mi primer Longina. Allí me encontré con mi generación y con una manera de hacer canciones  que yo no conocía, recuerda que yo venía de oír mucho Silvio, Pablo, etc. Pues ahí supe lo que era Roly Berrio, Levis Aliaga, Diego Gutiérrez, Leonardo García y otro listado más grande que no te voy a enumerar, para no aburrirte, ¿te imaginas el golpe?

¿Cómo es el proceso de trabajo de Ariel Barreiros?

En esencia, agarro la guitarra y empiezo a  probar cosas hasta que sale algo que se pueda salvar, solo que no llevo nada al papel, pues siempre me parece que lo escrito tiende a quedarse para siempre. La cosa funciona así, si al otro día logro recordar las frases de la noche anterior, es que valían para algo, y entonces es que empiezo a pulirlas, así hasta que tengo una canción. Lo otro, es que rara vez trabajo en varias canciones a la vez.

¿Cuáles han sido  los momentos más importantes de tu carrera hasta la fecha?

Conocer a Fidel, a Silvio, a León Gieco, visitar la higuera, mi primer Longina, mi primer disco, y muy por sobre todo, reunirme con mis amigos a cantarnos canciones viejas y nuevas.

¿Por qué seguir cantando y componiendo en los tiempos que corren?

Porque en algún momento me subí a un escenario con una guitarra y me gustó mucho lo que sentí, ya después no he ni pensado en dejar de hacerlo, nunca, por nada.

Si quisieras confesar un sueño, ¿Cuál sería?

A ver, ya tengo casa, un hijo, una mujer hermosa y que me quiere, amigos, canciones, no sé, más de lo mismo que tengo es lo que sueño.

¿Por qué te has quedado en tu pequeño pueblo en tanto la mayoría de los trovadores emigran a La Habana en busca de mejores oportunidades?

No sé, será porque allí tengo casi todo lo que me hace pleno, excepto los espacios para cantar; o sea que si me voy, pues me parece que pierdo en el cambio. Además, tampoco es que irse a vivir a La Habana sea tan simple. En Aguada nací, me crié, y nada, para decírtelo en guajiro, estoy aplatanao.

La gran mayoría de tus canciones están íntimamente relacionadas con la Imagen de la mujer, ¿qué es Ella para Ariel Barreiros? ¿Cómo ha ido esta Imagen cambiando con la madurez del hombre y el artista?

Las mujeres son lo mas grande que existe, no existiera la canción  sin ellas, de hecho, no existiéramos nosotros sin ellas; entonces cómo no cantarles, he tratado de hacer una canción más sincera, en la medida en que he ido creciendo como artista y como hombre, pero la mujer sigue siendo la misma, hermosa, insustituible, eterna.

 
© Asociación Hermanos Saíz. 2011.