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¡Semáforos en rojo! Demos paso a Mariene
ENTREVISTA

Por Damepa
Foto: JIO

Como a casi todos los artistas, la han esquematizado por el tema de sus creaciones, o por las obras que la rescataron del anonimato. Ha sido estereotipada como poetisa, e incluso, poetisa erótica.

¿Ciertamente le aviene a Mariene Lufriú el título de novel intérprete de la realidad mediante los versos?

“Pues escribo de todo, aunque nunca he incursionado en el teatro. Tengo algunos cuentos, de hecho fui reconocida con un Mangle Rojo de narrativa; he hecho literatura para niños; y un día hasta tengo el proyecto de escribir, al menos, una mala novela. Pero lo que más me interesa es la poesía, y sí, soy eminentemente poeta”.

¿Y lo de erótica?

“La cuestión temática en mi poesía ha variado, como es lógico. Sucede que empecé a escribir siendo muy joven, y a veces, cuando uno es tan inmaduro (por la edad), no es que tenga pocos conflictos, sino pocos de los problemas convencionales del ciudadano común. Un escritor en plena adolescencia, qué cuestionamiento político puede tener, qué preocupación filosófica… Son asuntos consustanciales a la edad, y en la adolescencia se vive a través de una simplicidad característica. Siendo así, lo único que podía hacer era escribir de amor, y me negaba a hacerlo de la manera: me traicionaste, cuando no estás los días no pasan igual… No quería versar cursi, aunque no siempre se logra escapar de la cursilería.

“Entonces me sometí a la tarea de tratar la parte menos frecuentada del amor en esa edad, la erótica. Y fue cuando comencé a imaginarme el erotismo que debía surgir en la pareja, los momentos…, y digo imaginarme con toda franqueza, pues en ese momento no tenía la más mínima idea de cómo se hacía nada.

“Fue esa mi salida a la luz, por lo cual ciertas personas me encasillaron como poetisa erótica, seguidora de Carilda... Realmente no creo haberlo hecho con intensión de procurarme un estilo.

“Tengo publicado un libro de sonetos, La ruta incierta, el cual recoge mis poemas de este período. Los mismos tocan el amor desde la perspectiva carnal.

“Ahora, aclaro que no estoy en contra de reflejar la traición, la soledad, cuando lo hacemos con la madurez suficiente, sin repetir fórmulas.

“Sobre mi creación posterior, escribo una poesía básicamente vivencial, en mis textos está lo que me sucede a diario, lo que veo. Me interesan también asuntos universales como la identidad, y en mi caso, el hecho de ser mujer, específicamente una mujer cubana. No proyecto una posición feminista, si bien muchas veces mi sujeto lírico es femenino. En proceso de edición está Todos los semáforos en rojo, ganador del premio Calendario 2008 de poesía.

“Esta identidad cubana es el tema más atractivo en estos momentos para mí, pues nací en el año 1985, en los umbrales del período especial, sin tener el precedente de las llamadas 'vacas gordas', y me ha tocado la aventura que significa vivir en Cuba durante los noventa, eso me ha interesado reflejarlo en mis obras”.

A los siete años de edad, y guiada por su abuela repentista, Mariene realizó su primera composición, una décima.

Desde este acto creativo, ha evolucionado estilísticamente y en su autoaceptación como escritora.

Posee preferencias por las formas clásicas, en especial el soneto, a pesar de llevarse muy bien con la métrica libre.

“Tengo sentimientos encontrados, pues practico una predilección por las formas clásicas, ¡me encantan!, de hecho, soy amante fiel del soneto; mas, sucede que eres parte de la sociedad, y la literatura, como fenómeno social, llega a convertirse en un asunto de mercado. ¡Y no tiene sentido alguno apasionarte con un estilo no funcional en la actualidad!

“No es que no se puedan tomar, pero si lo haces, debes resemantizarlas, tratar de decir otra algo con ellas, pues no resulta, por estos tiempos, escribir un soneto al estilo de sor Juana, o de Góngora.

“En mi experiencia, he tratado de combinar las dos formas, no niego mi esencia, prefiriendo las rimas; tampoco deshecho la aventura del verso libre. Los dos tipos de composiciones tienen su carácter.

“Qué pasa, en la poesía con pauta puedes tocar una temática aparentemente intrascendente, y la musicalidad, la rima, el ritmo interno de las palabras, puede calzar, en cierta medida, el contenido. No estoy negando con esto la musicalidad implícita en el verso libre, mas, reconozco que en este la forma va en detrimento, en cuanto al contenido.

“En la poesía con pauta ocurre al revés, salvamos la forma por encima de todo. Yo misma he comenzado a escribir un soneto con una idea, y en la medida en la cual busco y encuentro las palabras adecuadas, cambia la historia. Y ha salido un soneto coherente, asumido por los lectores como una historia particular; no obstante, en secreto yo sé que eso no era lo que deseaba contar.
“Son complicadas las dos posiciones, y a la vez retos interesantes. No me limito con ninguna y siempre estaré combinándolas”.

Y con el siempre, “limita” Mariene la infinitud de su quehacer por las letras. No revela metas definidas, sin embargo, algo diferente se enciende en su rostro, cuando la pregunta indaga en sus aspiraciones, y una mano ágil señala los retratos de algunos premios nacionales de literatura, los cuales, a modo de guardaespaldas, acompañan la charla entre periodista y entrevistada.

Sonríe la joven pinareña. Exclama. Ansía. No dice más allá que el presente.
“La cuestión de la poesía me parece, como a muchos, nace con una, aunque sería un absurdo pensar que no se debe estudiar nada. Sí hay que hacerlo, estudiar la poesía, instruirse en cuanto a la técnica, pues empíricamente no todas las veces saldrá algo bueno.

“Por supuesto que es muy valiosa la parte empírica no forzada; también lo es el estudio como instrumento para lograr los requerimientos de un poema. He escrito desde muy chiquita, según los contenidos de cada etapa.

¿Gira tu vida en torno a la literatura?

“La literatura es una parte significativa de mi vida, pero no mi vida misma.
“Al principio era algo muchas veces no tomado en serio. Ahora, con el paso del tiempo y la madurez, la he tenido un poco más en cuenta; no obstante, no hago de eso un imperativo, más bien fluye como un proceso  espontáneo. En ocasiones me he tenido que levantar a las tres de la mañana con una idea, para al menos hacer le esbozo de un poema y luego terminarlo. No todo ocurre así, también me dedico a otras cosas: a divertirme, pasear, estudiar…”

A propósito de estudio, casi termina el quinto año de la carrera de Filología, en la facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana.

“Desde muy jovencita, las personas que sabían (creo yo sabían, ahora que sé algo me doy cuenta de que no sabían mucho), me hablaban de filología como la carrera ideal para una escritora. Eso tiene su verdad, y su parte de mentira colosal. Esta carrera no prepara escritores, más bien críticos. Y entonces es muy útil en cuanto al perfeccionamiento de la técnica, al uso de determinadas estrategias discursivas que una debe manejar en la literatura, ya sea para escribir poesía, narrativa…; pero a la vez te convierte en tu crítico más acérrimo. Es como el arquitecto anhelando la casa perfecta. Los textos escritos pierden ese toque de ingenuidad, de espontaneidad, pues constantemente estamos siendo juez y parte. Al final, y eso es lo bueno, la obra queda lo más acabada posible; sin embargo, sí creo que el hecho de tener esta formación limita el torrente de la creación”.

Una vez graduada ¿a qué planeas dedicarte?

“La literatura como actividad creativa no pienso dejarla nunca, pues es algo muy natural, como una necesidad fisiológica…ja,ja,ja… Desde el punto de vista profesional me gustaría dedicarme al trabajo más ingrato en este medio, el de la edición. Al final los escritores no solo escriben, el oficio siempre va a aparejado a otra actividad relacionada con este mundo, al menos con el espectro cultural.

“Además, me interesaría la investigación y la crítica, sobre todo alrededor del mundo literario contemporáneo. Cuando, inevitablemente, se convocan retos y muchas veces nos encontramos con sorpresas, para bien, y o mal”.

¿Particularmente en qué arista de la joven literatura cubana pretendes adentrarte?

“En cuáles son los presupuestos de la nueva poética cubana, cuáles se manifiestan más, y cuáles pueden ser válidos, errados, o simples repeticiones de esquemas preliminares.

“Hay elementos muy significativos de poetas anteriores, no obstante, pienso que repetirlos a las alturas de este siglo, no sería operante.

“De manera general, me parece atractivo analizar el manejo que le dan los jóvenes a estos instrumentos”.

Y entre los vaivenes de los tiempos (verbales también), vividos y soñados por la bisoña escritora, la feliz afirmación de su apasionamiento con el ejercicio creativo para los niños, cierra la tarde.

“Escribir para niños es una de las experiencias más gratas que he tenido. Nunca imaginé tener la pureza necesaria para este público tan complicado, y muchas veces subestimado por los autores, quienes creen que escribir para niños es hablar con diminutivos.

“Se trata de lectores muy exigentes, a los cuales, si no les gusta tu obra, te lo van a decir. La esencia está en ponerse a la altura de ellos”.

© Asociación Hermanos Saíz. 2009.