Premios Casa en la Feria
Por: Ingrid González Fajardo
Cada año, hace 50 años, la Casa de las Américas nos devela sus premios como abanico de historias que después del acercamiento del público, son sus autores pioneros en la propuesta de nuevos nombres dentro de la literatura latinoamericana. El 2010 trajo novedades pues la institución de los intelectuales de Nuestra América concedió sus galardones a libros inéditos, además de tres premios especiales.
La tarde del 12 de febrero fueron presentados los Premios Casa 2009, en la Fortaleza San Carlos de la Cabaña, como parte de las actividades que la décimo novena edición de la Feria Internacional del Libro promueve para los lectores de la capital. La sala Nicolás Guillén recibió a editoras y editores del Fondo de la Casa para presentar los textos cuya temática principal abordaría, una vez más, la integración de nuestros pueblos.
La novela El exilio voluntario, del boliviano Claudio Ferrufino-Coqueugniot y presentado por Ana María Caballero retoma la migración como un proceso intensificado en los más pobres, latinoamericanos y caribeños quienes fluyen hacia el icono más cercano: los Estados Unidos.
Al decir de su editora: “el texto es existencial y a la vez testimonial con una narración vertiginosa, que nos sumerge en una importante problemática de América Latina contemporánea: el desplazamiento de personas que por distintas razones van hacia las zonas de poder hegemónico y las consecuencias que ellos tiene”. Su protagonista, Carlos Flores es un inmigrante boliviano que vive en el norteño país, aun cuando siente nostalgia y ansía volver a su terruño.
En el caso de la literatura para jóvenes y niños, la argentina Yolí Fidanza se alzó con el premio y su novela La prometida del señor de la montaña retomó una zona olvidada, como la fabulación del mundo indígena y en este caso de la cultura incaica. El texto narra un mito de ese pueblo: un grupo de muchachas que deben atravesar un conjunto de conflictos y acertijos a través de un largo camino donde van escuchando fábulas, aprendiendo de la poesía y la riqueza de esa cultura. Al final, la prometida de la montaña se desposará para cumplir el mandato del pueblo incaico.
Según Roberto Zurbano, director del Fondo Editorial Casa “esta es una novela para jóvenes que bien vale la pena ser leída por todos estos elementos de la cultura incaica”.
En el caso de los ensayos fue Juan Flores quien se llevó el premio con el compendio Bugalú y otros guisos. El puertorriqueño crecido en Nueva York publicó 12 trabajos que en el transcurso de una década profundizó en temas como la música popular como el bugalú, un género musical creado entre los años 50-60 por los latinos y su experiencia en el mundo académico.
“Una de las interrogantes que me provoca este texto es sobre esa frontera que se ha ido trazando entre el norte de los Estados Unidos y Canadá y Latinoamérica. Además del debate sobre si no se estarán corriendo las fronteras de Nuestra América hacia más allá, la importancia que tiene hoy lo latino”. Para Reinier Pérez Hernández, su editor, los ensayos de Flores apuntan sobre el rescate de lo autóctono de nuestras tradiciones.
Este texto es resultado de una nueva línea que la Casa de las Américas abrió recientemente, como parte de las celebraciones por el aniversario 50 de su creación. Convocado el año pasado, el Programa de estudios sobre latinos en los Estados Unidos es dirigido por Antonio Aja.
Otro de los certámenes en concurso fue el premio a obras brasileñas y el 2009 correspondió a Levo Ivo, un escritor de 80 años, cuyo aval registra más de 40 títulos y en Réquiem aborda también las preocupaciones de este poeta por el paso del tiempo.
Con una edición bilingüe y el apoyo de la embajada de Brasil, el texto apuesta por la literatura renovadora.
Los tres premios especiales: en poesía, ensayo y narrativa, apodados como José Lezama Lima, Ezequiel Martínez Estrada y José María Ergueda, respectivamente, como tributo a sus obras fueron presentados por Jorge Fornet, director del centro de investigaciones literarias de la Casa. La nueva modalidad irrumpió hace 10 años, al cumplir el premio 4 décadas.
En poesía, Carlos Germán Belli y su libro El alterado paso de los hados recibió tal distinción pese a ser uno de los poetas más importante del hemisferio y nunca haber publicado en Cuba. Para Ambrosio “el libro tiene el encanto de hablar de la vida y se sabe cercano al final y por eso juega con el filo de la navaja al hablar de la cultura grecolatina de manera conversacional”.
En el caso de ensayo, fue reconocido un libro de Grínor Rojo cuyo título es: Globalización e identidades nacionales y posnacionales, ¿de qué estamos hablando? Este, “un libro peleador y polémico, con lo que uno no siempre está de acuerdo pero te atrapa, te engancha y tiene una lógica de pensamiento que te obliga a discutir con él, no tiene ningún reparo en batallar con los grandes de los estudios culturales”.
Roberto Burgos Cantón es un novelista colombiano de los más importantes con tradición en el tema negro y que con su novela La ceiba de la memoria, mezcla tradiciones con varios ejes temáticos como los inicios de la esclavitud en el siglo 16 y hasta el 20.
Al decir de Fornet “es una novela polifónica donde entran muchas voces y los protagonistas se hacen la pregunta: ¿cómo me ubico yo en este mundo que aparentemente no puedo cambiar?”
Esta colección en 2009 fue preparada según el diseño de tejidos que forman parte del fondo artístico de la Casa de las Américas. Las telas, las sectas, los tejidos recuerdan a la cultura incaica, amapuche y también contribuye al patrimonio latinoamericano, uno de los objetivos de la cincuentenaria Casa de los intelectuales, de todos.
|