David Leyva
“Piñera es un escritor de futuro”
ENTREVISTA
Por: Giovanni Fernández Valdés
En los Premios Alejo Carpentier de ensayo que se entregan en cada Feria Internacional del Libro, casi siempre ganados por figuras reconocidas de nuestras letras, este año le fue concedido al joven villaclareño y miembro de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) David Leyva con su texto Virgilio Piñera o la libertad de lo grotesco.
Leyva no solo está interesado en la vida y obra del autor de Dos viejos pánicos, sino en la posibilidad de recuperar lo más auténtico y original de Piñera para fundirlo con un término contemporáneo: lo grotesco.
Este novel investigador accedió a conversar con el portal de los artistas jóvenes cubanos sobre la realización y propósitos de su texto premiado.
¿Por qué acercarse a la obra de Virgilio Piñera?
A Piñera lo conocí en las lecturas que debía realizar en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, de la que soy egresado. Me fascinó el cuento “La carne” de 1944, y desde entonces, escogí a este escritor para hacer desde mis trabajos de clase hasta mi tesis de licenciatura, unido al encuentro que tuve con la técnica de lo grotesco y su teoría. El texto viene a ser la culminación de mis años como estudiante.
¿Qué hay de la técnica de lo grotesco en Piñera?
Lo grotesco es una estética de la que se habla poco. Cuando uno estudia la estética de la fealdad, se percata que lo grotesco es una ampliación de lo bello, lo bello y lo feo están unidos, la ambivalencia es lo que nos une, y al acercarme a la obra de Piñera, me percaté que existía un componente muy fuerte de esta categoría junto al componente del absurdo (que es lo más estudiado en Virgilio), es decir estaban entremezclados.
Entonces, me pregunté ¿cuál podría ser la distinción entre lo grotesco y lo absurdo en su obra? Para responder a la interrogante, primero, tuve que acercarme a libros de teoría que explicaran la categoría, y en segundo lugar, me sirvieron para explicar las fuentes e influencias de esta estética en los textos de Piñera. Después, la obligada lectura de los cuentos (fundamentalmente), ensayos, poesías y obras de teatro.
La novedad del libro es que aunque es académico, su instrumento científico es no académico, porque lo grotesco ha sido rechazado por los investigadores de la literatura a través de la historia. Creo que lo novedoso está en que desde una forma académica, introduje lo grotesco dentro de la interpretación de la obra piñeriana.
¿Qué hay de Piñera en un joven investigador como David Leyva?
Sobretodo mucha sinceridad a la hora de ejercer el criterio, tratar de ser lo más objetivo posible, con una prosa clara sin tanta ornamentación. Me parece que él se caracterizaba por su sinceridad y objetividad intelectual, y de cierta forma, su espíritu por desacralizar temáticas me llega al intentar trabajar con lo grotesco.
¿Por qué realizar una separación entre lo absurdo y lo grotesco?
Esa es una parte del libro, para mí la más complicada. Las raíces de lo absurdo y lo grotesco son muy parecidas. Lo absurdo da como una no-salida mientras que lo grotesco es más quimérico, se tiene una idea de la vida donde a pesar de ser un imposible lo que se desea, el espíritu se mantiene optimista.
Encontré narraciones realmente deliciosas, en las cuales maneja la poética del límite, como diría Alberto Garrandés, él mantenía un espíritu festivo que desconcertaba al lector y era, en esos momentos, más grotesco que absurdo. Es una parte complicada del texto porque es muy difícil deslindar ambas categorías.
¿Cuál es la otra parte del libro?
Es un estudio de la crítica sobre Piñera, es decir, por qué fue tan chocante la recepción de sus obras en la década del 40 y del 50 en Cuba, y en gran medida, me parece que el rechazo en algunos escritores fue por el componente de lo grotesco en su obra. La otra parte, es explicarle al lector cuáles son las fuentes del término, cuál es su etimología, cuáles son los principales exponentes del género en el ámbito mundial, y con ese andamiaje regreso a analizar “Los cuentos fríos” a partir de esta estética, después paso al teatro, sobre todo con la obra “Los ciervos”, realizo un estudio sociolingüístico de la caracterización de los personajes femeninos en sus textos, la poesía tiene un capítulo y al final hago un resumen de la estética del grotesco desde sus orígenes hasta la época de Piñera como escritor vivo.
¿Tendrá la estética de Piñera en estos momentos actualidad?
Sí, creo que es muy actual, encarna un poco la literatura directa y desacralizadora que buscan los nuevos escritores. Los cuentos de la década del 40 y 50 abordan temas todavía contemporáneos como la frustración, los conflictos alrededor de la insularidad y la carne que son muy cercanos.
En los cuentos aparece una temporalidad increíble que sobrepasa en ocasiones a escritores más contemporáneos que están más enfocados en temas más locales o regionales. En Piñera son cuentos metafísicos que tiene un espectro más amplio, fíjate que se insertó en casi todos los géneros de la literatura, que lo convierte en un escritor muy atractivo, un escritor de futuro, es un autor que con las nuevas ediciones de sus obras de teatro y cuento completas, puede intercambiar con los nuevos lectores y tener una buena recepción. |