Para hacer las memorias
RESEÑA
Por: Rubén Ricardo Infante
El Premio Memoria Nuestra se entrega cada dos años como parte de las actividades de las Romerías de Mayo. El volumen Hacer Memorias I es la compilación de las investigaciones premiadas entre los años 2007 y 2009.
Esta primera entrega recoge los trabajos de temas histórico-sociales presentados en el certamen. El colectivo del sello Ediciones La Luz tiene la intención de ir publicando estos volúmenes mientras se desarrolle el evento.
Con un prólogo del profesor Alejandro Torres Gómez de Cádiz, el libro cuenta con dos investigaciones que profundizan en cuestiones medulares de las ciencias en Cuba.
La primera de ellas titulada Las sociedades de negros y mulatos en la ciudad de Holguín durante los siglos XIX y XX, de Yoel Rodríguez Ochoa. En ella el autor reconoce cómo se manifestaron los temas raciales en el escenario holguinero.
En uno de los párrafos enuncia una problemática con la convicción segura del hecho comprobado: “En la ciudad de Holguín, al igual que en el resto de la Isla, los individuos se agruparon en instituciones de instrucción y recreo para contrarrestar la discriminación que sufrían por personas blancas, integradas en sociedades de liceos y clubes elitistas”.
Por su parte, la investigadora Yuset Sánchez toma como centro de su análisis la edificación representativa de la ciudad de Santiago de Cuba.
El trabajo nombrado El castillo de San Francisco: ente activo en la memoria de Santiago de Cuba plantea que “aún cuando muchos investigadores han trabajado el tema del sistema defensivo de Santiago de Cuba, ninguno enfatiza en una de las construcciones que forma parte del complejo militar de la ciudad en el siglo XVII, la cual constituyó un componente de importancia…”
La compilación realizada por Yuricel Moreno, especialista de la Casa de Iberomérica de Holguín y vicepresidenta de la filial de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) en el territorio, demuestra lo que afirmó la doctora Etna Sanz al referirse al evento Memoria Nuestra:
“Si un rasgo ha caracterizado y caracteriza a Memoria Nuestra es la presencia de un grupo de jóvenes investigadores que siembra realmente la continuidad de un pensamiento teórico en relación con los procesos culturales, locales y nacionales. Yo creo que la presencia de la intelectualidad joven aquí es lo más valioso del evento”
Sobre la importancia de investigar y hacer un archivo de la época en que vivimos, el prologuista Torres Gómez señala: “Cuando en Macondo a todos les comenzó aquella amnesia, producto del insomnio, Aureliano Buendía expresó su propia fórmula que consistía en escribir los nombres de las cosas para poder nombrarlas y utilizarlas. El método aureliano no resultó, hacia falta más que escribir: recordar”
Con estas palabras inicia la presentación del libro y continua diciendo: “Así la metáfora de Cien años de soledad en estas tierras, encierra la moraleja de un contemporaneidad que bajo los signos de la globalización ha impuesto una polémica situación ante el fenómeno cultural. Las mutaciones culturales que originó la ‘crisis civilizatoria’ de la llamada época postindustrial afirmó una disyuntiva que va más allá del clásico contrapunteo modernidad- tradición, generando los retos entre memoria y desmemoria”.
Ya se ha afirmado que el volumen Hacer memorias I recoge investigaciones que proponen diversos exámenes de la sociedad y de la cultura cubanas desde una pluralidad temática sostenida por la historia, los estudios socio- culturales y la sociología del arte.
Esta propuesta del sello Ediciones La Luz demuestra una vez más el talento de jóvenes autores. Las posibilidades para la creación significa la concepción de un evento como Memoria Nuestra hasta la publicación de los trabajos premiados. Otro tanto a favor. |