 Nuevos aires de feria para el Pabellón Cuba
Por: Lázaro J. González González
Llegará la feria y, como cada año, entre la persecución de libros preferidos, los encuentros con autores, los conciertos, las exposiciones, los coloquios y las conferencias, la literatura se apropiará de febrero. Insistirá en jugar con el calendario para que uno pierda la noción del tiempo o se sienta desconcertado ante tantas opciones hasta que, sin que nos demos cuenta, el lapsus conferido a esa fiesta de las palabras se agote y sintamos de nuevo el deseo de que vuelva a empezar.
No obstante, el Pabellón Cuba -sede nacional de la Asociación Hermanos Saíz- intentará con sus propuestas, como uno de los espacios donde se desarrollará la XXI Feria Internacional del Libro de La Habana, aprovechar al máximo cada jornada del evento para convertirse en el principal sitio de encuentro y diálogo de los más jóvenes exponentes de las letras cubanas.
Con esta premisa abrirá sus puertas el Pabellón del 9 al 19 de febrero, aunque también bajo el lema Leer es crecer rendirá homenaje al bicentenario de la insurrección protagonizada por José Antonio Aponte contra el poder colonial español imperante en la Isla, y al centenario del levantamiento armado de los miembros del Partido Independiente de Color, así como a los autores cubanos, Zoila Lapique Becali, Premio Nacional de Ciencias Sociales 2002, y Ambrosio Fornet Frutos, Premio Nacional de Literatura 2009 y Premio Nacional de Edición 2000.
Dentro de las acciones que prepara la sede de los jóvenes creadores cubanos sobresalen los conocidos espacios Encuentro con, donde se dan cita destacadas personalidades de la cultura cubana para dialogar con el público asistente al recién creado Salón de Mayo, mediante la conducción de la periodista Magda Resyk. Y como es imprescindible en cualquier feria del libro, la presentación de novedades editoriales; en particular, los más recientes títulos que pondrán a la venta las editoriales pertenecientes a la AHS.
Ellos son, entre otros, Cartas a mi hermana. Correspondencia de Carlos Trujillo a Rita Suárez del Villar, de Amed Morales Díaz; Criaturas en la isla, de Indira Rodríguez Ruiz; Partagás, de Yerandy Fleites Pérez; Una noche, de Marcel Lueiro Reyes; Cómo se hace una historieta, de Antonio Mariño Souto (Ñico); todos de la editorial cienfueguera Reina del Mar. Por su parte, Radiografía del Espejo. Diecinueve miradas en busca de un perfil, de Jorge Luis Rodríguez; Entrevistas a contraluz (sobre el cine joven en Cuba), de Lourdes Stuzzer y Carlos Ríos; Al caer la noche, de Lázaro Elizardo Castillo Pérez; ¿Qué te sucede, belleza?, de Legna Rodríguez Iglesias; Locas por el viento, de Blanca Blanche; En el otro espejo, de Mildre Hernández; Lección de amor y anatomía (Premio Sed de Belleza, 2011), de Yunier Serrano y Objeto social, de Sigfredo Ariel, son los títulos que presentará Sed de Belleza, de Villa Clara.
Mientras Ediciones La Luz, de Holguín, pondrá a la venta la antología poética La isla en verso. Cien poetas cubanos; La eternidad y el peligro de morir, de Víctor Hugo Pérez Gallo; Formas de la lluvia, de Lizue Martínez Rodríguez; Canción para despertar al forastero, de Eliecer Almaguer Almaguer; y la antología narrativa Todo un cortejo caprichoso. Cien narradores cubanos. Por último, la editorial matancera Aldabón contará con tres títulos: Ronda de tres, de Yoandri Martínez Rodríguez; Dos creadores entrevistos. Coordenadas de arte y literatura, de Maylan Álvarez Rodríguez, y Vaciados, de Yanier Echevarría Palao.
Asimismo, el Pabellón acogerá las ofertas de varias casas editoriales, así como los libros de uso y raros, que son desde hace varios años unos de los stand más visitados. A estas opciones se unirán la gastronomía, los conciertos, las exposiciones de artes plásticas y las peñas de trova en La Pérgola, para hacer del espacio ubicado en La Rampa un sitio donde no solo se pueda venir a adquirir literatura.
Por otra parte, será también uno de los sitios para confrontar los caminos actuales de la literatura cubana y universal mediante el debate entre los noveles y los más experimentados escritores; y uno de los enclaves principales de los debates que moverán a toda la Feria en cada una de sus sedes como el homenaje a las culturas de los pueblos del Gran Caribe, concebido como un mosaico cultural, diverso y a la vez unido por su historia.
Otras de las proposiciones para esta edición serán las proyecciones cinematográficas -siempre en la Sala de Cine del Pabellón- de clásicos de las letras universales llevados a la pantalla grande.
De modo general, la Feria -que se extenderá también a su sede principal, la fortaleza de San Carlos de La Cabaña, y a otras como la Casa del Alba, la Casa de las Américas, el Centro Dulce María Loynaz, la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba- ofrece a autores, editores y distribuidores la opción de tener un contacto directo con un público lector, preparado intelectualmente en los más diversos campos y con capacidad y disposición para participar en el diálogo cultural que se le propone. |