 Literatura y Nueva Trova
Por: Mariana Camejo
Pronunciar Cándido en medio de cualquier círculo de aficionados a la literatura, puede suscitar un gran debate sobre los elementos didácticos prestos a encontrarse en esta obra de Voltaire, el escritor francés considerado uno de los máximos exponentes de la Ilustración. Con un análisis sobre el intelectual europeo, el profesor Guillermo Rodríguez Rivera inicia su libro de ensayos De literatura, de música, publicado por Ediciones Unión.
A partir de un pequeño recorrido por la vida de Voltaire, el texto sobre Cándido esclarece los aspectos de la obra que la hacen hoy erigirse como estandarte en el arte de escribir. La parodia de las historias de la época, a través de la crítica a la consideración filosófica de que el mundo está determinado por una armonía preestablecida, es una de las premisas fundamentales del ensayo. Rodríguez Rivera no olvida en este estudio el papel de Cunegunda, la amada del protagonista, y del sabio Pangloss, desconocedores de las leyes que rigen el funcionamiento de la sociedad, y por tanto, víctimas de su propia ignorancia.
Charles Baudelaire, César Vallejo y Antonio Machado son otros de los analizados a través de la lupa que sentencia al primero de los autores, juzgable solo por Las flores del mal, su único libro de versos: Sí, esos hombres de míseras penas acosados, / molidos de trabajo, por la edad agobiados.
Pero no son aquellos los únicos poetas que aparecen en estas páginas. Federico García Lorca, bardo y dramaturgo español, y Rafael Alberti, están seguidos de otros más cercanos al público cubano como Roberto Fernández Retamar, Luis Rogelio Nogueras y Nicolás Guillén. La voz de ayer cuidada y perseguida, / ante la honda llamada de la sangre / huye, afila sus rosas como lanzas, versos de Retamar a partir de los cuales Rodríguez Rivera reconoce en los inicios del escritor, un gran conocimiento sobre la tradición de poesía social que había aflorado en los años 30 del siglo XX. En los poemas del afamado escritor cubano, el autor encuentra al Vallejo de Poemas humanos, y apunta a Rubén Martínez Villena como una especie de relámpago en la intelectualidad de la Isla del siglo XX: el primer legítimo heredero de José Martí en esta etapa.
«La perdurabilidad de Nicolás Guillén» es el último de los tres ensayos dedicados a este escritor, donde analiza aspectos que rodean su vida, como el por qué considerarlo poeta nacional, o el vínculo entre Guillén y el son. Es poeta nacional porque nos entrega, a la altura del siglo XX, la imagen real de la cultura del país, nos da ese ‘color cubano’ del que habla desde ‘Sóngoro Cosongo’ su libro de 1931, y que va a conseguir a lo largo de su rica obra poética.
Cierran el volumen otros tres ensayos dedicados a desentrañar los influjos de la literatura y la poesía en la trova cubana, en los que el autor desanda los orígenes de la décima campesina en la Isla, y ese instante en que nace La bayamesa como notable pieza trovadoresca, fruto de la colaboración entre el músico Francisco del Castillo y el poeta José Fornaris, a petición de Carlos Manuel de Céspedes, en los años en que se fraguaba la nacionalidad cubana y la necesidad de independencia. En ese recorrido por el lirismo que caracteriza la canción de autor cubana, el profesor Rodríguez Rivera revisita la obra de las dos principales voces de la llamada Nueva Trova: Pablo Milanés y Silvio Rodríguez.
Afirma el ensayista y también bardo, que las poéticas de Milanés, son una meditación del hombre que conduce al poema o una consideración sobre el poema que responde alguna pregunta vital para el ser humano. También analiza las influencias del rock and roll en Silvio, y la aparición en su obra de temas revolucionarios y heroicos que reflejaban la radicalización de la izquierda latinoamericana.
Considerado por sus editores un libro hecho de varios libros, De literatura, de música, recoge ensayos publicados por Guillermo Rodríguez Rivera en un período de 40 años. Estamos en presencia de una obra que sirve, no solo a críticos y teóricos sino además al más común de los lectores, para abordar y pensar junto al autor temas de la cultura y la nacionalidad cubanas, del campo intelectual y popular. Es, por demás, un recorrido por el propio pensamiento en maduración del catedrático, nacido en Santiago de Cuba en 1943, y ganador del Premio de la crítica en 2004 por su antología Canta. |