 Lezama revela la ciudad
Por: Rubén Ricardo Infante
El poeta Gastón Baquero fue el responsable de solicitarle a José Lezama Lima la publicación de una serie de trabajos con un tema común: La Habana. Estos trabajos publicados en el Diario de la Marina, durante el periodo de 1949-1950, muestran a un Lezama más asequible en su lenguaje con los lectores del periódico, lo que algunos analistas señalan como el esfuerzo por alcanzar la claridad dentro de su compleja urdimbre poética y ensayística, aunque otros observan esbozos para la construcción de la novela Paradiso.
“Mi petición a Lezama, aseveraría Baquero, para que procurarse una comunicación sencilla y clara con los suscritores del Diariocayó en el vacío, porque no era que él tuviera terquedad de los vascos, ni el orgullo narcisista de «su estilo personal». Era que él no podía, ni aún queriéndolo, dejar de ser quien era, ni por diez minutos ni por una hora.”
Sobre los cambios que la publicación de los artículos trajeron consigo para la obra total de Lezama, explica Abel E. Prieto en un trabajo publicado en la revista Casa de las Américas que: “pesó de manera decisiva en los mecanismos creativos del poeta: se siente gravitar sobre su prosa, haciéndola más ligera y fácil, en el acercamiento didáctico a los temas; y en la propia elección de los mismos”
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Con la idea de recopilar esos textos lezamianos y adentrarse en el mundo del escritor de La Fijeza, Carlos Espinosa ha publicado Revelaciones de mi fiel Habana. En las notas introductorias al libro, Espinosa escribe que: “En el espacio de esos seis meses, Lezama Lima cubrió un caleidoscópico e impresionante abanico temático: exposiciones de pintura, las actuaciones de una compañía teatral española, la llegada de los primeros fríos invernales, el inicio de los carnavales, el deterioro del pase del Malecón, la pasión beisbolera de los habaneros, los hábitos gastronómicos en las fiestas navideñas, el descenso numérico del turismo extranjero, las novatadas universitarias, las librerías del viejo.”
El investigador resalta en Lezama cómo se consagró en la confección de estos trabajos, donde primaba la actualidad, pero trataba situaciones y personajes característicos de la ciudad.
El autor de Palabras escritas en la arena por un inocente expresó que Lezama era como: “un hombre-mundo, un hombre universo es lo que vemos pasear por la ciudad traslucida que sale de estas columnas de prensa, reflectores sobre el rostro de La Habana.”
El escritor de la novela Oppiano Licario logró apresar en esos textos periodísticos diferentes tópicos de la ciudad y de algunas de las personas que habitaban o transitaban por ella como la reseña al tenor español Hipólito Lázaro: “Hipólito Lázaro, con la magia de su arte, había derrotado una vez más al tiempo, enemigo de la vida.”
Sobre la llegada de los días invernales a La Habana afirma: “Son los momentos finales de una angustia que pronto se va a trocar en tibiedad y delicia. Son días de una penetrante voluptuosidad”.
Revelaciones de mi fiel Habana, de Carlos Espinosa es un intento por adentrarse en la vida, obra y pensamiento de este escritor fundamental en la construcción del imaginario y literatura cubana contemporánea. |