
Lecturas en la Casa Joven pinareña
Por: Jorge Luis Salas Hernández
Yo no venía preparado para tanto cariño. Todo ha sido satisfactorio; y el espectáculo de inauguración de la Feria, inolvidable, fueron las primeras palabras del escritor cubano Daniel Chavarría en la presentación de varios de sus textos en la Asociación Hermanos Saíz (AHS) de Pinar del Río durante la 22 Feria Internacional del Libro, Cuba 2013. Una Casa repleta lo recibió alrededor de las 3:30 de la tarde del 27 de febrero, y disfrutó de la espontaneidad de un Chavarría que, con ligereza, carga 80 años. Tarde de evocaciones y de lazos…porque yo tuve un bohío en Bermejales, en San Diego de los Baños, aquí en Pinar del Río. Y el equipo de béisbol que más me gustaba era el de Pinar del Río; cuando aquello me enamoré de Jesús Guerra, padre.
Está de pie, detrás de un micrófono, lo distingue la pequeñísima cola de caballo en un pelo que se debate entre el blanco y el amarillo de la vejez. Frente a él, en una pequeña mesita, posan varios de sus textos, La sexta isla es uno de ellos; lo señala: en Bermejales escribí parte de ese libro. Es un lugar paradisíaco rodeado de mogotes. Un guajiro de la zona me acondicionó un bohío en el que viví alrededor de ocho meses; tomaba agua del río. Una radio portátil y un sinsonte me acompañaban.
Los presentes hacen preguntas. La sinceridad de sus respuestas es apabullante. Sentada en el público se encuentra la Premio Nacional de Literatura Nersys Felipe, Chavarría estuvo en el jurado que le otorgó a la pinareña ese importante lauro: y eso fue un conflicto para mí porque yo llevaba como candidato al Chino Heras León, por ser el Chino un hombre al que le han postergado el premio mucho tiempo (…) ese era mi candidato; pero Nersys tuvo un defensor apasionado y sincero, Nelson Simón, al que se unió el resto del grupo; él habló y me convenció. Solo después me leí la obra de Nersys y supe entonces que Nelson tenía razón, la sala estalla en un aplauso cerrado y demorado. Él, con sencillez, calla y aplaude también.
 |
Desde el portal y a través de una ventana una señora le habla y, con esa misma sencillez, la «traduce» para los que no la ven: dice ella que soy un Quijote más de los que tanto menciona el Comandante en Jefe; y luego un profe de literatura se levanta de su puesto y le roba el micrófono para hablar y preguntar en torno a las nacionalidades. El uruguayo aún conserva un ligero acento: Aquí, en Cuba, escribí mi primera obra. Mis libros están, en un 80%, dedicados a Cuba, a la Revolución, a su gesta memorable y a lo que ella ha significado para todos los latinoamericanos. Soy miembro de la UNEAC, y aquí me han dado muchos premios que son solo para escritores cubanos, por ello soy cubano. Hoy en día la nacionalidad debería enfocarse no por el lugar donde nacimos, sino por el lugar donde elegimos morir y a mí me enterrarán en el cementerio de Colón en La Habana. Para el cierre Chavarría regaló firmas a los que compraron sus libros y fotos para todo el que quiso.
De esa forma transcurrió la tarde del 27 en la Casa de la AHS en Pinar, la sede joven de la Feria del Libro en Vueltabajo, donde durante estos días ha tenido lugar un amplio programa de actividades que comenzó con la inauguración de la muestra personal Fuimos, del artista plástico Arquímedes Lores (Nelo). Encuentros literarios, paneles, premiaciones de concursos, presentaciones de libros (en formato impreso y digital) y multimedias han sucedido condimentados por personalidades como Nelson Simón, Juan Ramón de la Portilla, Frank Padrón y Celima Bernal. Destacan entre las presentaciones los textos Zambilé y De comejenes y lagartijas,de Nersys Felipe, y el número 25 de la revista de arte y literatura La Gaveta.
Esta última presentación transcurrió bajo un aguacero invernal en la tarde del viernes 1ro de marzo. Con un renovado diseño de Rolik Sánchez Guevara e ilustraciones del artista plástico Julio César Banasco, este nuevo número de La Gaveta presenta, como es habitual, la narrativa de autores noveles y las reflexiones de otros más consagrados.
Del pórtico se adueñó David Horta Pimentel con «Las palabras y las imágenes que nos trae el viento» en torno a la obra de Daussell Valdés, un texto que, desde la visualidad, muestra la naturaleza figurativa del arte del reconocido artista plástico pinareño. El resto de la revista es una oda en blanco y negro a la belleza femenina cantada por el pincel de Julio César Banasco, rostros de sueños sin realidad que levitan, se develan, evocan, se exilian.
El plato novel de este número 25 de La Gaveta se compone de textos inéditos de los jóvenes Alfredo Galiano, GV Andersen, Ramón Muñiz, Elaine Vilar y Daniel Céspedes: narrativa, teatro y crítica cinematográfica. La poesía también se presenta en la inspiración de la propia Elaine Vilar, Osmany Echevarría y Jorge Luis Blanco Rivera.
En su página final La Gaveta presenta la convocatoria a la VIII edición de su concurso literario en el género Cuento, que ya cerró este 28 de febrero. El certamen, auspiciado por la AHS en Pinar del Río, tiene por objetivo promover y dar a conocer el talento de escritores menores de 35 años. Los resultados se publicarán próximamente.
|