
Las canciones de un joven poeta
Por: Alcides Pereda
Escrito por un joven veinteañero, Canción para despertar al forastero, de Eliecer Almaguer -título recientemente publicado por Ediciones La Luz en Holguín- viene a confirmar la revelación de un poeta que escribe con el conocimiento de que todo libro es un aullido lanzado hacia la niebla. A un lector y a una crítica que lo acompañará y juzgará como hijo de su tiempo.
La vida se presenta como una serie continua de trasbordos, a uno y otro lado, y es el propio poeta que escribe y no tiene otra verdad que la certidumbre tormentosa que lo acompaña, que en fin de cuentas, es su hallazgo sobre la tierra.
Dividido en tres capítulos que no son otra cosa que la continuidad de un discurso fragmentado bajo los títulos de ¿Alguien escucha mi canción?, Las oscuras ceremonias, y Canciones de Hans Castorp, Canción… es un gran ensayo sobre el papel del hombre en un mundo que está hecho para ser observado y juzgado por el poeta.
No resultan casuales las referencias a Hans Castorp, el personaje protagónico de La montaña mágica de Thomas Mann, cuyo espíritu acompaña la lectura del texto; en él, Eliecer Almaguer ha dispuesto como autor un entramado de símbolos alrededor de la muerte y lo efímero, como un hombre que habla de ella sabiéndose terreno, pero que no le teme. Al respecto, el intelectual español Antonio Machado afirmó que: "Quien habla solo espera hablar a Dios un día", y es en este diálogo que el poeta parece quedarse solo.
El libro primero de este autor mantiene una estructura en la que late por debajo de cada poema un hálito de verso sangrado sobre la vida, testimonio de una época vivida con la seguridad de ser una etapa quemada y gastada, ¿y qué es la vida? sino un paso hacia la muerte.
A los poemas de Canción…, los atraviesa una necesidad de confesión, de saber que el aullido lanzado hacia la niebla no es inútil: el tiempo, sobre el que Hans Castorp habla en La montaña mágica hace de la poesía de Eliecer Almaguer un acontecimiento novedoso, el cual en su obra "confiere al paso del tiempo una mayor amplitud, peso y solidez, de manera que los años ricos en acontecimientos discurren con mayor lentitud que los años pobres, vacíos y carentes de peso, que el viento barre y que pasan volando. [...] Los grandes periodos de tiempo, cuando transcurren con una monotonía ininterrumpida, llegan a encogerse en una medida que espanta mortalmente al espíritu."
En Canción…, son continuas las disquisiciones teóricas sobre la naturaleza del tiempo. Octavio Paz en sus estudios sobre el hecho poético ha dicho que "cada poema es único y que en cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía." Para él, "cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: Ya lo llevaba dentro."
Sobre la muerte y la enfermedad en La montaña mágica, Thomas Mann comentó que: "Lo que ha aprendido a entender [Castorp] es que toda salud superior tiene que pasar por la profunda experiencia de la enfermedad y la muerte [...]. Hacia la vida, le dice en una ocasión Hans Castorp a Madame Chauchat, hacia la vida hay dos caminos: uno es el habitual, directo y formal. El otro es malo, lleva sobre la muerte, y ese es el camino genial."
Los versos contenidos en Canción… estrenan la voz de Eliécer Almaguer. Joven poeta que sabe hacer de la poesía un oficio para su suerte. Celebrar el libro primero de un autor significa abrirle las puertas al reino de la poesía en la Isla. Hecho que se materializa con el trabajo editorial de Ediciones La Luz, abriendo la constelación y la palabra renovada de sus memorias, escritas en versos. |