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Ironías de una “familia ideal”
REPORTAJE

Por: Cosette Celecia

Bajo el sello de la Editorial Unión ha visto la luz recientemente el libro Mi familia ideal, de la joven dramaturga Grethel Delgado Álvarez, quien obtuviera con ese texto el Premio David (2009) en la categoría de teatro. La edición de la obra es resultado de ese galardón, devenido hoy uno de los más importantes lauros de literatura de la Isla y auspiciados desde 1967 por la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) para promover escritores cubanos residentes en el país y sin libros publicados.  

Grethel, graduada de dramaturgia en julio del presente año y con quien conversamos a propósito de su primer libro, comentó que la primera idea de este texto surgió a partir de una improvisación, similar a las que hacen los actores, como parte de un seminario de Dramaturgia en el Instituto Superior de Arte (ISA). Mientras Luis Enrique Valdés, profesor de la asignatura, fue el primero en advertir los valores de la obra, cuando era aún una idea incipiente.

“Cuando Grethel estaba en tercer año del ISA pedí un ejercicio que consistía en la construcción de un personaje, y el resultado de su trabajo fue un primer esbozo de lo que es hoy este libro. Inmediatamente me percaté de que era una obra que más temprano que tarde tendría un reconocimiento”, señaló Valdés durante la presentación del libro, en la sala Rubén Martínez Villena de la UNEAC.

Desde el título, la obra se integra a la tradición dramatúrgica de nuestro país, en la que la familia ha tenido una importante presencia como centro de conflictos y como representación de la sociedad. Acerca de ese diálogo de Mi familia ideal con el teatro cubano anterior, Luis Enrique Valdés apuntó que este texto es deudor de un grupo de obras de autores nacionales, que bebieron a su vez de la tradición clásica -de los mitos de Electra y Edipo-, de modo que la pieza es, directa, o indirectamente, heredera de esas obras, aunque tenga sus referentes más cercanos en Electra Garrigó y en Aire Frío, de Virgilio Piñera, y en La noche de los asesinos, de José Triana.

“Me llama mucho la atención el tema de la familia, porque generalmente se asocia el término con esas imágenes que se muestran en la televisión como modelos de lo que debe ser, en la que todos los miembros se ayudan y todo resulta armonía. A mí me gusta explorar otras situaciones que también ocurren y que no se tratan, y me gusta hacerlo desde la ironía”, confesó Grethel y refirió además que, aunque no le interesaba ubicar la obra en un lugar específico, de cualquier modo había mucho de Cuba en ella. 

La joven dramaturga, que califica su texto como muy cinematográfico, agregó que a nivel de diálogo es una obra realista, pero que también a partir del lenguaje se produce un extrañamiento hacia las propias situaciones que se originan, dado a través de determinados parlamentos en los que los personajes asumen situaciones insólitas con total naturalidad. “En Mi familia ideal hay muchas situaciones oscuras que los personajes asumen como algo normal y eso es lo más terrible, de ahí que el título resulte una ironía. También hay en los sucesos que se desarrollan en la trama varios elementos simbólicos, aunque muchas de las situaciones pueden ser reales”, aseguró Grethel. 

Catalogada por Luis Enrique Valdés -también a cargo del diseño de portada y las palabras de contraportada del volumen- como una pieza de dramaturgia cáustica y caótica, que a la vez se integra con mucha gracia dentro de nuestra tradición dramatúrgica, la obra posee una estructura trágica, en cuyo desenlace están la muerte física, la separación y la frustración, aunque según la autora, estos elementos se dan en un tono suavizado.

“En la historia aparecen dos familias, de tres integrantes cada una. La primera está conformada por la hija, el padre y la madrastra, y en ésta, donde se ve el complejo de Electra, la hija está enamorada del padre; mientras en la otra familia está el hijo y el matrimonio que conforman sus padres, y en el que la madre es adúltera. En ambas hay mucha violencia, primero verbal, que llega luego a ser física y las dos familias se conectan a partir de los hijos, dos adolescentes entre 14 y 15 años”, reseñó Grethel al referirse al argumento de la obra.

Mi familia Ideal tiene además la particularidad y la suerte de haber sido llevada a las tablas antes de su publicación. La puesta en escena tuvo lugar el 21 de abril de este año durante las jornadas Nuevas voces y visiones, realizadas en la sala El Sótano y a cargo de la Compañía Rita Montaner. En ese espacio, dedicado a promover la obra de jóvenes teatristas, se estrenó la pieza con dirección de Lilian Ojeda.

Acerca de esta experiencia, Grethel confesó que es muy difícil ver la representación de una obra propia, porque cada cual tiene su puesta ideal, no obstante dijo estar al mismo tiempo muy satisfecha. “Estuve muy contenta con que alguien diera vida a lo que escribí, que mi texto cobrara forma y se levantara sobre un escenario y ver a los actores defendiendo cada palabra con tanta fuerza”, explicó y compartió además su deseo de que otro grupo se interese en montar su obra para verla representada desde un punto de vista diferente.

Grethel Delgado comienza de este modo su camino profesional en el mundo de las tablas en el que hay que significar que lo hace tanto como dramaturga, que como actriz, pues estas son dos pasiones que comparte.

“Me presenté a las pruebas de aptitud de actuación y de dramaturgia sin saber muy bien se qué se trataba la segunda y fue esa la que aprobé. Enseguida comenzó a gustarme mucho, así que ahora llevo las dos cosas: la dramaturgia y la actuación, pues esa es otra afición que no me ha abandonado nunca, explicó Grethel, actualmente integrante del elenco del grupo de teatro Pálpito que dirige Ariel Bouza.

“En estos momentos participo en el proceso de montaje de la obra Historias de viejitos con sombrillas, una adaptación de Maikel Chávez sobre los cuentos de Manuel Cofiño. Esa obra para niños sería mi tercera puesta en escena en un grupo profesional, así que en la siguiente --la cuarta--podría evaluarme como actriz”, refirió Grethel, segura de continuar su trayecto por el arte teatral combinando creación e interpretación.

© Asociación Hermanos Saíz. 2010.