El yo y el otro en la melodía del pífano
RESEÑA
Por: Lázaro J. González González
Una constante búsqueda entre el yo y el otro, un enfrentamiento lírico entre el ser y el no ser, es el núcleo de los poemas más recientes del poeta y ensayista habanero Carlos Martí Brenes, reunidos en el volumen Pífano del rey, publicado por el sello Unión, de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC).
La poesía de Martí Brenes ha transitado por un período absolutamente conversacional, con la predilección por el verso libre en un tono coloquial y luego más reflexivo en libros de alto lirismo como Te llamaré Logor y Rara avis. En este compendio mantiene el divorcio con la métrica, reafirma su preferencia por la libertad en el verso e incluye también la prosa poética en textos como Los rostros, Solitario y en el de igual título del libro o fusiona esta última con el soneto en Un nadie y un después.
En Pífano…dialogan en perspectiva preocupaciones ontológicas y metafísicas dentro de un espacio mítico, que juega con el tiempo, el antes y el después, mediante un círculo de intimidad que recuerda a la poesía romántica del siglo XX, pero de la cual brota una nueva percepción poética del mundo a través del humorismo y la ironía, evidentes en composiciones como Twitter y Humor digital.
También parece tomar elementos de Walt Whitman y sus cantos a sí mismo (el interlocutor que es al unísono emisor y receptor) con la preocupación por la eternidad y la consumación, aunque alejado de los temas cotidianos del bardo norteamericano para refugiarse más en su interior, en la conquista de la anagnórisis, en la interpretación de sus propios sueños y en la respuesta a preguntas antagónicas sobre la existencia del hombre en la tierra.
En la creación poética de Brenes aparacen también El hombre que somos, En las manos nuestras, A finales de Siglo y El imán de la memoria. Ha recibido, entre otros, el Premio Julián del Casal de la UNEAC, Premio de la Crítica y Mención del Pen Club de Puerto Rico, y es miembro de honor de la Asociación de Escritores Españoles.
Con este libro, el autor de Aquí la sombra es la luz, donde cometiera la intrepidez de hacer poemas de fotos, celebra sus 60 años de vida, entrando a un nuevo período en su creación que, de algún modo, también cierra el periplo de sus últimas producciones. Reafirma en Pífano…, tan lírico como la flauta homónima, el misterio existencial y onírico del Logor. Como expresa en su poema Revisitador: “es nuevamente y siempre el uno: quizás revisitado por el otro.” |