El escritor tiene una responsabilidad con los lectores
Cantar tangos también conduce a la poesía
Las letras cruzaron Camagüey
Las canciones de un joven poeta
Lezama revela la ciudad
La poesía: cuarta dimensión de la tarde
Presenta Ediciones La Luz literatura joven holguinera
Mantener vivo el encuentro con jóvenes poetas siempre será el empeño de Eduardo Pino
Me gusta la Historia de la vida cotidiana
“La palabra nos viene húmeda de los bosques”
Abrirse las constelaciones en verano
El libro de Aponte
Novela de Raúl Flores en Sábado del Libro
Presentan segundo número de 2011 de la Revista Matanzas
¡Cierren las bocas, abran las piernas…!
Tres cuadernos de poesía inauguran colección Analekta
Un paseo por Los blancos manicomios
Fruto y punto de mira
El municipio de los cuentos
Aguas que el tiempo teje
Siempre hay un verso que apuntar
La isla en versos
Nueva antología de la poesía cubana del siglo XIX se presenta en Romerías
Norge y sus narraciones en Zapata
Analekta, una nueva colección de La Luz
Distinción Beby Urbino para Luis Yuseff
Las utopías de Eldis Baratute
No solo de pan vive el hombre, también necesita historias
En boca cerrada…
Mi América, una mirada a la región desde la adolescencia primaveral
Abrir una cajita para dos, ó…ponte color de amor!
Presentan audiolibro con poemas de Delfín Prats
Cuando septiembre acabe
Es el mismo cielo sobre Isaily
(Des)h ojeando el Calendario
Una trayectoria con mucha Sed de Belleza
Entrar
Premio Calendario
Premio Sed de Belleza
Beca de Creación La Noche
Beca de Creación Fronesis
Premio Mangle Rojo
Premio Reina del Mar 2010
Eldys Baratutes
Michel Encinosa Fú
Oscar Roilán Cruz Perez
Nuris Quintero Cuellar
Revista La Gaveta
Confluencias
Escribanía Dollz
Cubaliteraria
Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso
La Liga

El escritor tiene una responsabilidad con los lectores

Por: Rubén Ricardo Infante

Para el joven escritor Iván Grizzle la literatura no es un oficio definitivo, ni definitorio, pero esencial para quienes necesitan hacer con palabras testimonio de lo vivido. Así piensa, y lo dice sin temor. Este año salió publicado su primer libro De la vida y otras muertes (Editorial El Mar y la Montaña, 2011) donde toma a escritores como Virgilio Piñera para convertirlos en figura clave dentro de su propia obra. Él, junto a Onelio Jorge y Eliseo son a quienes más lee.

Comenzaste a cursar la carrera de Letras en la Universidad de Oriente, de qué te sirvió esa etapa para tu futuro como escritor.

Me educó mi sensibilidad literaria, perfeccionó mi afición por la literatura. Me ayudó a alcanzar una visión más global de la literatura como fenómeno. Algunas herramientas de la escritura me las ofreció ese período en la carrera de Letras.

Recientemente fue publicado tu primer libro De la vida y otras muertes por la Editorial El Mar y la Montaña, tarde para alguien que escribe desde hace algunos años, ¿por qué esperaste tanto tiempo para publicar?

Tenía miedo de hacerlo. Le temo a los lectores, cada escritor tiene una responsabilidad que asumir con ellos, que son a fin de cuentas, el resultado final o el último eslabón de esa cadena. Eldys Baratute y Mireña Piñeiro contribuyeron para que el libro saliera, sin ellos y su impulso, hubiese sido difícil que ahora yo me decidiera a ofrecer el libro ya como objeto.

Los temas del libro…

En el libro se abordan temas que marcan la vida de los hombres, por ejemplo, los amigos que se van y no regresan, eso sucede en Cuba desde los tiempos de la colonia; pero también aparece la nostalgia, el rompimiento de la pareja, los borrachos, los locos…eso son las muertes.

Mantienes en mente otros proyectos de libros, pero ahora en el género de cuento, ¿cómo llevas esa relación entre la poesía y el cuento?

La poesía es uno con un poco de ficción, y el cuento es ficción con un poco de uno.

El libro le rinde homenaje a Virgilio Piñera con una sección titulada Virgilianos, lo consideras como un clásico de la literatura cubana, al menos para ti.

Existen tres autores cubanos que me gustan mucho: Eliseo Diego, Onelio Jorge Cardoso y Virgilio Piñera. Especialmente a Piñera lo disfruto mucho por su genio. Fue un gran escritor que se interesó por la poesía, de ahí La isla en peso, por el cuento, Cuentos fríos, el teatro, Electra Garrigó y la novela con La carne de René. Esa confluencia de tener dominio de cada uno de sus intereses es poco común. Al menos en Cuba es un caso aislado, pues muchos de nuestros escritores vienen del periodismo y ejercieron la crítica, pero pocos escribieron como Virgilio.

También cursaste el Taller de Técnicas Narrativas del Centro Onelio Jorge Cardoso, ¿de qué sirvió ese curso para el escritor Iván?

El curso me aportó mayores conocimientos sobre la técnica, y sobre todo, me enseñó a ser mejor lector. Pasar el Onelio también significa un grupo de experiencias, tanto intelectuales como humanas, que fue muy enriquecedor.

Conduces el espacio audiovisual 1900, de la filial de la AHS guantanamera, ¿qué persigues con este espacio?

Es un espacio de promoción del audiovisual joven. Dedicado a proyectar la obra de realizadores cubanos y extranjeros. No funciona como una peña con rigor crítico, de carácter especializado, sino como potenciador del ejercicio del criterio en quienes visitan y participan en el espacio.

Eres miembro de la AHS desde hace cinco años y organizas el trabajo durante la Jornada de la Canción Política, qué falta para consolidar el trabajo en la filial guantanamera de la joven organización.

La asociación necesita de jóvenes que lleguen a ella con aspiraciones. Que quieran convertirla en un verdadero espacio para la creación, que asuman con fuerza los proyectos que tienen en mente hasta materializarlos. Eso sucede en Guantánamo, pero es igual a lo que pasa en las filiales de otras provincias.

En Guantánamo existe un grupo de jóvenes narradores importantes en número y en obra, eres parte de ese grupo, donde habría que mencionar a Yordis Monteserrín, Miguel Vanderpooll, Ricardo Javier y Eldys Baratute, entre otros.

Es bueno que la narrativa se haya solidificado, hace unos años el panorama era distinto. Pero llegaron una serie de jóvenes y comenzaron a escribir, a ganar premios y eso hizo que despertara una especie de grupo, sin creerlo casi ni ellos mismos. Eso me hace parte de esos que creen en la literatura, y en quienes escriben a pesar de todo. Aunque algunos, como yo, sientan miedo de establecer ese diálogo con los lectores, o de que al final no logremos siquiera un guiño con ellos.

Muchos de estos escritores han visto su primer libro a través de la editorial El Mar y la Montaña, ¿crees que la misma cumpla con su función como soporte para la obra de estos escritores?

La editorial pertenece a ese fenómeno de las «Riso» que tuvo sus frutos en todas las provincias del país, y que con sus altibajos ha resuelto y sigue resolviendo, un problema referido a la publicación de autores, a pesar de sus ediciones de menos de mil ejemplares. Algo que definitivamente afecta el proceso, pero con lo que hay que lidiar porque es objetivo. Lo bueno es que quienes laboran con el libro en la editorial guantanamera se han tomado en serio su trabajo y lo asumen con esmero en función de que el libro como objeto quede lo más digno posible.

 

© Asociación Hermanos Saíz. 2011.