Editoriales de la AHS en la Feria
Por: Giovanni Fernández Valdés
Las editoriales Sed de Belleza de Villa Clara, Luz de Holguín y Áncora de Matanzas presentaron sus títulos este martes en la sala Alejo Carpentier de la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, como parte de la XIX Feria Internacional del Libro.
Isahily Pérez, directora de la editorial Sed de Belleza, valoró el esfuerzo realizado por la provincia y por la Asociación Hermanos Saíz (AHS) para que cada año escritores jóvenes puedan ver publicadas sus obras.
Dos textos que destacan en la colección son Mientras Tracy Chapman canta, de Marvelys Marrero y Se vende un duende, de Jorge Félix Soto. El primer texto tiene una estructura de oraciones cortas, breves de contenido, pero que la narración en la medida que avanza se va descubriendo el diapasón de sensaciones, razonamientos, acciones de los personajes que viven enana constante violencia contenida, hasta que el conflicto final los lleva a lugares que jamás pensaron.
En el cuento A magazine woman, violencia psíquica se transforma en una liberación de física que conduce a la muerte: “Fui quitando mi mano de su boca hasta convertir el gesto en una caricia. Ella no habló. Quedamos mirándonos en el reflejo de la vidriera por unos minutos. Después sonrió y negó con la cabeza. La empujé y lo demás fue rápido, demasiado rápido, como un tropezón o un mareo. La empujé para que me soltara y allí estaba su cabeza chocando contra el cristal”.
El texto de Soto son poema para niños, bien estructurados y depurados intentando seducir al infante con la imaginación y el juego de palabras: “Cantando estaba la rana/ en su gran sillón de albahaca:/ Dormidera, dormidera:/ para que sus ojos sean primaveras./ Ajo, ají, sal y cebolla:/ para que sus manos no tengan ampollas./ Manantial del aguacero:/ para que se curen todos sus uñeros./ De mares y vientos, brisas/ para que nunca se acabe su risa…/ Y algunos albaricoques/ para que le ame todo lo que toque”.
Luis Yuseff, director de la Editorial La Luz, concedió una entrevista al portal de los artistas jóvenes para dialogar sobre la propuesta de la provincia a la Feria.
¿Cuántos títulos se presentan este año?
Este año contamos con 4 títulos: la Antología de jóvenes poetas holguineros El sol eterno; Morir con las botas puestas, de Alex Jorge; Herederos de la Culpa, de Lisandra Navas y La lluvia que trajo el viento, de Alcides Pereda. Estamos gozosos porque no solo hemos podido editar estos textos sino que se cumple 10 años de creada la editorial.
¿Podrías comentar sobre El sol eterno?
“El sol eterno surge a partir de un verso de Martí y por supuesto lo que significa la obra del Apóstol para cualquier creador cubano. Además en las palabras que le escribiera Gastón Baquero a Cintio Vitier cuando publicó su primer libro: “Un poeta no tiene otra edad que la plenitud de sus versos”.
La idea surge a partir de la necesidad realizar una antología que reuniera a jóvenes poetas. Esta compilación terminó reuniendo 20 escritores menores de 35 años y que tuvieran al menos un libro publicado, pues fue difícil la elección, a partir de que en nuestra sección hay entre 30 y 40 miembros y no todos podían estar. Me sentí en la necesidad de poner esta limitante.
No obstante, es un bello número que por primera vez se realiza únicamente con jóvenes, ya otras antologías estaban reunidos los denominados “los consagrados” en Holguín. Esto representaba una parte de lo que estaba ocurriendo en la ciudad, pero había un espacio que se quedaba en la sombra y había que darle luz. La antología pretende cubrir estas carencias.
Asimismo, debemos agradecer el extenso prólogo que realizara el poeta Manuel García Verdecia, premio UNEAC de poesía y recientemente mención en poesía en la Casa de las Américas. Es intelectual reconocido se detuvo a valorar a los 20 autores de la antología, le dedicó al menos dos párrafos de su texto.
Cuando se realizaba la edición del libro tuve la experiencia de llamar a uno de los escritores para que leyera lo que Verdecia decía de su obra poética y me confesó que era la primera vez que alguien escribía sobre él, que es una de las cosas que carecemos en Cuba, la crítica de lo que se está publicando en esos momentos, que siempre puede ser orientador sobre todo para el que comienza el camino de escritor. Si de algo sirve esta antología es levantar una casita de poetas donde conviven tantas tendencias pasiones, conciliaciones, que es en definitiva de lo que se trata.
Tanto Irela Casañas como Luis Yuseff, antologadores del texto, aparecen con su obra con los demás poetas. ¿Por qué participar en El sol eterno?
Me parece que es un acto de petulancia no nos hubiéramos incluido en la selección. Lo veo como un acto de desprecio hacia los demás poetas, tanto ellos como nosotros hemos publicado por el mismo sistema editorial provincial desde el año 2000 para acá y no puede ser de otra forma. Somos parte de lo que se publica en la ciudad de Holguín, de los espacios de lectura de poesía, de lo que diariamente se está escribiendo en la ciudad, por eso no me ruborizo de estar allí.
En la antología se percibe un tema central y es que se observa la realidad holguinera y se lleva a tono de Isla como que se pretende trascender su propia realidad…
Lo primero es que no pienses en una realidad holguinera sino cubana, la realidad es la misma, es Cuba, es un color nacional y en ese color estamos teñidos todos, es el mismo sentimiento que no reúne a todos, y así podamos entender nuestras pobrezas, tristezas, agonías y sentimientos. |