Amnios: la multiplicidad en la creación
Por: Yadier Iglesias
El segundo número de Amnios, revista cubana de poesía dirigida por el escritor Alpidio Alonso, se presentó en el Pabellón Cuba, sede nacional de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) durante la edición 32 del festival de cine Latinoamericano.
Auspiciada por el Ministerio de Cultura (MINCULT) y la AHS, la revista contó con la presentación de dos reconocidos literatos: el ensayista Jorge Fornet y el Premio Nacional de Literatura César López.
Al decir de Fornet “lo más seductor que tiene este número es que sabe equilibrar la creación lírica de diferentes generaciones de poetas tanto cubanos como extranjeros”.
En esta ocasión Amnios rinde tributo a uno de los escritores más importantes de la literatura cubana del siglo XX: el poeta, narrador y ensayista José Lezama Lima (Cuba, 1910-1976). Con uno de sus más importantes textos Coloquio con Juan Ramón Jiménez inician las páginas de la publicación.
Además aparecen poemas de autores cubanos como Roberto Friol, Domingo Alfonso, Juan Francisco Manzano, Alexis Gómez Rosa, José Pérez Olivares, Sonia Díaz Corrales, Delfín Prats, entre otros.
Amnios incluye dos dossieres: ¿De dónde son los cantantes?, dedicado a la joven poesía en Santiago de Cuba, y el segundo De las caricias del viento sobre la piel del agua, poesía filipina contemporánea de habla inglesa, que por vez primera se publican en nuestra región.
Trabajos de escritores de renombre dan colorido a las páginas de este número. Desde Chile nos llega la propuesta Nuestra América es vasta e intrincada, de Pablo Neruda (Chile, 1904-1937), considerado uno de los principales exponentes de la poesía del siglo XX. Aparecen, además, traducidos al español Rimbaud y la herejía y La canción del péndulo de afamados escritores contemporáneos como el poeta John Tranter (Australia, 1943) y el Premio Nobel Joseph Brodsky (Rusia, 1940-EE. UU., 1996), respectivamente.
Con la presencia del Ministro de Cultura Abel Prieto y un gran número de poetas noveles y consagrados, César López afirmó que “a pesar de que se diga que segundas partes nunca fueron buenas, este número de Amnios se lo recomiendo a todos, porque con ese nombre místico y misterioso demuestra la libertad, la multiplicidad en la creación. Es sin duda un fiel ejemplo de lo que nuestro proceso histórico se propone, más allá de los errores cometidos, porque rectificar es de sabios”. |