Un lugar para la imaginación
RESEÑA
Por: Yailín Alicia Chacón Guzmán
Brujas, magos, hadas, gnomos, un ave fénix e infinidad de otros seres mágicos habitan en una antigua casona de la Habana Vieja; allí Daniel se sumerge en un mundo que solo creía existente en su imaginación.
El niño descubre este mundo por una casualidad y, sin proponérselo, se ve convertido en el portador de un secreto y en el protector de Ali, La Brujita de San Isidro. Así se titula el libro ganador del Premio Calendario 2008 en la categoría de narrativa infantil, una historia que lleva a estos personajes a experimentar una fabulosa aventura.
Eric Llanes Sánchez, su autor, conduce a los niños por un mundo donde la realidad y la fantasía están entremezcladas. Quizás tras leer esta primera parte muchos creerán que Eric usa una fórmula demasiado sencilla y otros opinarán que este es solo un libro de entretenimiento, pero no es así.
La Brujita… -y por ende su autor- busca enseñar, pero no enseñar con modos preconcebidos, para una lección de escuela tediosa y aburrida, sino demostrar, con suma sutileza, que debemos aceptar a los demás aunque se vean diferentes.
También aboga por la amistad verdadera; por el no maltrato a los más pequeños, de cualquier forma que este pueda mostrarse; por la importancia de defender nuestros criterios, aunque en apariencia resulten una verdadera locura. Pero, la enseñanza mayor de este libro es la de mostrar que hay magia en todo el universo y que cada ser lleva una pequeña dosis en sí mismo, la que nos permite hacer los sueños realidad:
“Entonces, él metió la mano bajo su camisa y sacó su regalo para Ali. Era una rosa blanca. De nuevo, con solo tocar el regalo, se hizo la magia. De la nada, sobre la flor, apareció un rayo de sol y comenzó a caer un brillante rocío que humedeció sus pétalos. El sol parecía reflejarse en la rosa, cual si amaneciera en un jardín y empezaron a escucharse trinos de pájaros. Cuando la luz tocó los pétalos, de entre ellos salió una pequeña mariposa blanca que voló y se posó en el cabello de Ali cual una horquilla.”
Ali, la brujita de San Isidro, al comienzo del relato se muda junto con sus padres a una casa muy antigua donde el único habitante es un fantasma miedoso. Frente a la casona de la familia mágica viven Daniel y su mejor amigo Jorge, con quien el niño comparte travesuras, pero no la predilección por la lectura de los cuentos de magia.
Una noche, por casualidad, los amigos presencian un duelo entre magos pero Yenny, la mamá de Ali, logra con un hechizo que ambos no recordaran nada de lo sucedido aquella noche. Al principio Daniel olvida, pero después recuerda el incidente y, aunque nadie le creyó, su contacto con Ali le dejó convencido de que: “Sí, había una brujita en la Habana Vieja y era su amiga.”
Con esta frase, el autor introduce al lector en un mundo lleno de fantasía y magia, matizados con una utilización ingeniosa del humor que hacen más grata la lectura.
“Mi gracia es don Luis Demetrio Anastasio Elpidio Núñez Balboa Cabeza de Vaca, archivero mayor del capitán general, y gobernador en nombre de Sus Majestades Católicas en la isla de Cuba. (…) Ahora era un fantasma de categoría, él: don Luis Demetrio… creo que Anastasio y después, Pérez, ¿no? Bueno, se me olvidó.”
Las descripciones constituyen un elemento fundamental para traspolarnos hacia el fabuloso mundo de los personajes, vivir junto a ellos sus aventuras y conocer a cada personaje física y sentimentalmente.
“Lo siguió una mujer y si con la niña pareció amanecer en la habitación, con ella irrumpieron de golpe todos los colores y sonidos de un día primaveral. Su piel resplandecía, tenía el cabello rojo, como el sol en el atardecer; sus ojos, transparentes lagunas de islas de coral, y la voz, recordaba el sonido de la fuente para el sediento. Iba vestida con una bata reluciente, blanca como las flores que adornaban su cabello.”
Al finalizar el texto, el autor nos promete nuevas aventuras para Daniel y los magos de la Habana Vieja, algo que, al parecer, anuncia una nueva incursión suya en la literatura. Para los más pequeños, esta puede ser una propuesta interesante y divertida, pero que de seguro también atrapará a los adultos. |