Eric Llanes
Sin temor a la fórmula de Harry Potter
ENTREVISTA
Por: Alicia Chacón y Laura Hernández
El portal del Arte joven cubano se acerca a Eric Llanes Sánchez, quien debuta como escritor con el libro La Brujita de San Isidro, ganador del Premio Calendario 2008 en la categoría narrativa infantil. Esta obra se apropia de formas anglosajonas y europeas de hacer literatura para niños, para adaptarlas al contexto social cubano.
¿Qué te motivó a escribir La brujita de San Isidro?
Lo primero es que escribo por ensayo y por error también. Pienso que la mejor forma de lograr algo bueno en la vida es estar contento con lo que uno hace y por eso esta historia. El libro es lo que yo quisiera que mi hijo leyera. Una literatura más potable, sencilla, que trasmita valores y despierte sensibilidades pero que también divierta a los niños.
¿Consideras que la falta de sencillez y claridad en las historias infantiles de hoy es uno de los factores por los cuáles los niños y los padres actualmente no las leen?
En Inglaterra, por ejemplo, una de las preocupaciones del gobierno era que menos del 20% de los niños no leían, y con Harry Potter y la piedra filosofal estos índices dieron un vuelco total, con todas las críticas que puedan hacerse a las historias de J. K. Rowling.
Con esto digo, que sí, ese pudiera ser uno de los factores. En Cuba es real que los niños no tienen hábitos de lectura, pero porque los adultos tampoco los tenemos. Los niños no son quienes compran los libros y por eso habría que pensar también en escribir para los papás y las mamás.
¿Daniel es un personaje ficticio?
La historia de Danielito empezó por un cuento que hice para que un familiar impartiera una clase y terminé queriendo saber cómo seguiría la vida de mi personaje, en aquel momento, hoy son muchos personajes. Siempre para niños. Pero la historia siguió y ojalá nadie le tema a la fórmula de Harry Potter.
Danielito es mi hijo y vive en el barrio San Isidro en La Habana Vieja, en una ciudadela. Él no es de los niños con más dificultades económicas ni con uno de los entornos familiares más difíciles porque sus padres tienen, a pesar de todo, cierta solvencia económica.
¿Por eso la historia se desarrolla allí?
La Habana Vieja, por su eclecticismo, y San Isidro por ser uno de los pocos barrios donde conviven dinámicas sociales tan distintas porque, además, es un barrio conocido por la historia de Yarini y la película que se hizo recientemente sobre ese tema; también para no tener que recrearme en un sitio que nadie imagina. Al niño lo que más le interesa es la historia, el cuento y cuando lo sacas de ahí lo pierdes. San Isidro era como vender una postal porque muchos saben lo que es.
En la Habana Vieja puede vivir cualquier fantasma, hada, bruja o duende, siempre que los niños sientan cercano a ellos este mundo que propongo.
Eres un gran admirador de Harry Potter, ¿existen en esta historia relaciones con las escritas por J.K. Rowling?
En las historias de Harry los seres humanos son casi inexistentes. En mi historia los magos cogen trenes, guaguas y conviven en un barrio común, catalogado hasta marginal.
En mi libro se extrapolan leyendas e historias contadas por muchos de nuestros abuelos y de los habitantes más viejos, como la otrora historia cienfueguera de la india y la popular leyenda camagüeyana del güije, entre otras. A medida que Daniel y el resto de los personajes van creciendo y descubriendo el mundo chocan con fábulas que se describen en cada uno de los capítulos.
Para escribir estos cuentos también me apoyé en una antología de leyendas americanas de Samuel Feijóo. Al principio incluyo características y descripciones de las clásicas hadas europeas, regodeadas dentro de esa visión que nos han exportado los anglosajones.
En el transcurso de mi historia también descubrí que, por ejemplo, los dragones no son privativos de Europa, y que en América Latina existen los hombres árboles identificados por algunas tribus pertenecientes a las culturas precolombinas, como son los quechuas y los guaraníes.
Esto último me sirvió para dar vida a esos personajes latinoamericanos que en la literatura a la que tenemos acceso en Cuba no se incluyen porque justamente a la literatura a la que tenemos acceso es a la literatura comercial. Lo que hoy vende es el prototipo del hada rosadita, gordita y de tez blanca, el hada americana.
¿Tu libro marca una continuidad con otras obras de la literatura fantástica en Cuba?
La literatura fantástica se asocia siempre a obras escritas fuera de Cuba, y cuando se trata de los niños como en este caso, solo se piensa en Harry Potter.
Con este libro lo que traté fue de escribir lo que yo hubiese querido leer de niño. Las lecturas para niños y adolescentes que había en mi época eran de autores extranjeros, me refiero a libros que valen para mí… En ese tiempo, aquí podían leerse las “Aventuras de Guille” de Dora Alonso y otras pequeñas cosas, pero con eso no bastaba.
Yo me crié con El corsario negro, El tigre de la Malasia, El Capitán Tormenta, La vuelta al mundo en 80 días y otras aventuras.
Y en cuanto a literatura fantástica ahora están las aventuras de Harry Potter, hace algún tiempo Pipa medias Largas, pero se sigue consumiendo mucha literatura extranjera, que aquí este tipo de literatura se consideran lecturas casi banales, sin riqueza artística…
¿Por qué crees que en Cuba estas historias, en su mayoría anglosajonas, se consideran banales?
Ahí entran muchos factores y tampoco soy el indicado para responder eso. Existen varios factores económicos que influyen en esto pero lo cierto es que Cuba, sobre todo durante el siglo XX, ha sido uno de los países con una gran cantidad de ensayistas, poetas, cuentistas, pero muy pocos autores se han dedicado a la narrativa infantil… Esto lo digo desde mi visión, que no es la de un escritor porque no lo soy.
¿Tienes alguna fórmula para contarles historias a los niños?
No tengo una fórmula preestablecida porque ya te digo, escribo por error. Al niño no es necesario polemizarle ni recrearlo en la realidad porque ya él la conoce y la percibe mejor que nadie. Yo les presento el escenario para que él lo asuma y lo comprenda como desee porque a mí lo que me interesa es que se identifica con mi historia. Y no divagar en los problemas ni buscar el lado oscuro de la realidad sino encontrarle lo bonito a la vida, es lo que hace Daniel, el protagonista de mi historia.
Lo que sí tengo bien claro es que la literatura nunca debe devaluar los principios éticos y morales porque los niños son los que con mayor facilidad se apropian de ellos. No hay nada como trasmitir valores y sentimientos mediante moralejas, fábulas… sin caer en academicismos a la hora de narrarles las historias.
El final del libro queda inconcluso, ya que propones nuevas aventuras para los personajes de la historia ¿Por qué?
La edición publicada es solo una parte de toda la historia, son solo los primeros cinco capítulos del libro real. Esto ocurre por la limitación de cuartillas a publicar que corresponde al premio.
¿Podrán los niños disfrutar la historia completa?
Existen grandes posibilidades de que el libro se publique completo para 2012. Sería en un formato más grande con un diseño paisajístico. Un libro que ya no sería para niños sino para adolescentes, jóvenes y adultos, para los padres, para padres fanáticos a Harry Potter, como yo.
¿Qué importancia le concedes al Premio Calendario en el reconocimiento de los jóvenes escritores?
Lo importante de Calendario es el reconocimiento que te da como creador, además de la posibilidad de publicar. Y esto es significativo para las condiciones actuales del país, darles una oportunidad a los escritores, por pequeña que sea, de ser evaluados por el público.
Y también es cierto que existen escritores muy buenos que no han tenido esta oportunidad, ni otras que brindan la AHS y otras instituciones. Calendario es un vehículo para montarse en el móvil del reconocimiento.
Es muy difícil desplazar a escritores como Nancy Morejón, Miguel Barnet y otros que tienen una carrera literaria fabulosa para que sean publicadas historias de jóvenes principiantes en una editorial, y muchos son narradores buenos.
Adelantos…
Tengo otros proyectos para adultos. Uno está ambientado en esa Habana conquistada por los ingleses, pasado por el filtro de la magia y envuelto dentro de la llamada literatura negra.
El otro es un análisis para poner a jóvenes cubanos de distintos estratos sociales en situaciones límites que los obliguen a realizar determinaciones extremas. La idea es que los jóvenes puedan quitarse el antifaz con el que andan por la vida y se muestren tal y como son. |